Capítulo 9 – La hora de la verdad

No podía negar que estaba feliz por su amigo, pero aun creía que debía decirle la verdad sobre la profecía, no es como que ella fuera a delatarlo pero…

-Deja de preocuparte tanto Hermione- susurro Harry con una sonrisa en su cara, ella lo miro de mal modo- nadie va indagar sobre el porque me case con Pansy… - Harry la miro alarmado, acababa de morderse el labio con nerviosismo como siempre hacia cuando sabía algo y no se lo estaba diciendo-Hermione…

-¡Oh Harry! Esto no va a gustarte nada- lloriqueo. –Pero ella está de regreso…

-¿Ella?- arqueo la ceja confundido ¿Quién demonios era ella?

-Si Harry, esa estúpida reportera… -gruño Hermione

-¿Ri… Rita?-susurro tragando saliva, eso no era nada bueno, esa maldita mujer tenía buena relación con Pansy debido a los reportajes sobre su línea de ropa, si llegara a preguntarle sobre su boda con él y… tenía que hablar con Pansy antes de que viera a esa mujer. – ¿Cuándo llego?

-No tengo la menor idea, por eso mismo creo que debes decirle de una vez antes de que…

-¡No!- grito. – no puedo hacer eso, no ahora que estamos en una mejor posición, Hermione todos los días veo su sonrisa, es diferente cada vez, ella realmente se está…

-¡Tranquilízate Harry!- suplico al ver su rostro lleno de desesperación, realmente la había asustado. –Debes pensar claramente, si no lo dices y ella lo descubre de esa forma de todas formas todo se ira al carajo.

-¡Rayos!- exclamo desesperado revolviendo su cabello desesperado- tengo que ver a Pansy, por favor inventa algo…

-¡¿Qué? Harry espera ¿Qué es lo que le dirás?!- el joven salió despavorido del despacho, negó con la cabeza por la terquedad de su amigo.

Y el simplemente corrió lo más rápido que pudo a la boutique de la pelinegra, no podía dejar pasar ni un momento más, pensó en lo que le diría para lograr que no le mencionara a Rita sobre el por qué se casó con el de la nada.

-Señor Potter… -saludo Chely cuando lo vio entrar.

Harry entro con paso decidido hacia la oficina de Pansy, cuando escucho aquella risa que conocía muy bien, abrió la puerta con rapidez solo para ver aquella mujer rubia sentada en la silla frente a Pansy…

-¡Potter!- exclamo Pansy levantándose de su asiento con el ceño muy fruncido – ¡¿Qué demonios crees…?!

Rita se quedó muda ante aquel arrebato, ambos habían desparecido de su vista en un ir y cerrar de ojos.

Pansy casi vomita por la aparición inesperada- ¿Qué demonios fue eso? – cuestiono recuperando la compostura, se veía molesta.

-¿Qué le dijiste? –fue lo único que pudo articular con la respiración entrecortada.

-¿Qué le dije? – Arqueo las cejas confundida- ¡¿A quién?

-A esa estúpida reportera…

-No le digas así, ella…

-¡Pansy por favor! ¡Solo dime que le dijiste!- Exclamo desesperado tomándolo de las manos.

-Estas actuando demasiado extraño- su primer instinto era apartarse de él, pero no fue lo que hizo. Se veía tan desesperado que se preocupó por él, tomo una respiración profunda intentando calmar el enojo que sintió unos minutos antes. –No le dije nada, apenas habíamos entrado a la oficina.

Harry suspiro con tranquilidad y la abrazo con fuerza, había estado demasiado cerca- ¿Qué es lo que sucede?- la escucho susurrar correspondiendo su abrazo dudosamente – ¿Harry?

Hermione tenía razón, aquella situación fue prueba de ello. Le dolía demasiado, ni siquiera tenían la mitad del año casados y ya todo se iría por la borda, se maldijo una y otra vez por haber escuchado a su amiga y a ver sido sincero con ella y enamorarla como se supone que lo hace una persona normal. ¿En qué momento pensó que aquella invención era buena idea? ¡Carajo!

Tomo aire y la separo de él- Pansy, hay algo que debo decirte…

Por una extraña razón aquello le causo escalofríos, la miro directo a los ojos y con una respiración profunda lo dejo salir – No existe tal profecía…

-¿Profecía? ¿De qué…?- agrando los ojos al recordar el hecho por el cual se habían casado, se alejó de él llevando sus manos a su boca, dejando escapar un ligero – Oh.

-Por favor déjame explicarte… -suplico

-¡Pero por supuesto que me vas a explicar!- grito furiosa, apretó los puños con fuerza mientras lo miraba con el rostro lleno de ira y decepción.- ¡¿Acaso fue por venganza?! ¡¿Por no agradecerte todas la veces que me ayudaste?!

-¡No! ¡Por supuesto que no! ¡Lo hice porque soy un idiota! – Grito, esta vez estaba molesto por que fuera tan estúpida para ver la realidad de las cosas- Merlín Pansy, ¡¿Acaso no lo ves?!- se acercó a ella haciéndola que retrocediera hasta topar con la pared sobresaltada- Siempre estaba ahí cuando algo te sucedía, cuando llorabas por cualquier idiota, cuando necesitabas algo ¿Cómo demonios crees que lo sabía? Que me enteraba de todo lo que estuviera relacionado contigo, porque te seguía, seguía todos y cada uno de tus pasos, y lo sigo haciendo ¿Sabes porque? ¡¿Sabes por qué?!- le grito haciendo que ella negara con la cabeza sobresaltada- ¡porque soy un idiota enamorado de una persona que no puede ver más allá de sus narices!

Se alejó de ella dándole la espalda y alborotando su cabello exasperado- Así es Pansy- suspiro girándose de nuevo- tal vez no fue la manera correcta en tratar de enamorarte, pero fue la única con la que se me ocurrió hacerte ver que soy una persona que realmente vale la pena… pero sabes que, creo que es inútil- se rio derrotado.

El silencio reino en la casa, ninguno de los dos decía absolutamente nada, ella lo mirara entre horrorizada y confundida. Mientras que Harry se había dejado caer sobre el sillón con una expresión de derrota.

No supo cuánto tiempo pasaron en silencio hasta que la sintió sentarse a su lado y entrelazar su mano con la de él.

-No ha sido inútil…

Harry creyó estar alucinando, pero aquel beso no podía sentirse más real…