CONFESIONES Y ENCUENTROS
-Usagi hay algo que necesito decirte.- dijo muy serio el pelinegro.
Usagi se quedo en silencio esperando a que él hablara.
-Hace algunos años un niño se encontraba viajando de regreso a casa con sus padres, la carretera tenia algunas curvas pronunciadas pero mi papá las conocía bien solo que en una de esas curvas un conductor ebrio golpeo la carro enviándonos directo al barranco.- Mamoru hizo una pausa cerro los ojos y respiro para recuperar la calma ya que su vos estaba a punto de quebrarse, Usagi se pego a su pecho y apretó su mano en señal de apoyo.
-Por suerte un carro que venia atrás se percato del accidente y pidió ayuda. Mi padre falleció en el lugar y mi madre y yo fuimos trasladados al hospital, nadie se explica como es que yo Salí sin un rasguño debido a lo aparatoso del accidente. Mi mamá solo soporto un día más y yo estuve a su lado todo el tiempo, le prometí que me convertiría en el mejor medico del mundo para salvar a las personas y ella me hizo prometerle que tenia que encontrar a una hermosa mujer y que la reconocería por sus ojos, que cuando los ojos de esa mujer me atraparan yo iba a entender que era ella.
-Conforme fui creciendo mi única preocupación era ser el mejor en lo que hiciera, no tenia muchos amigos pero me agradaba mi vida tal y como estaba. Y cuando menos lo pensé la encontré, encontré a la mujer con la cual quería pasar el resto de mi vida, en muchos sentidos aun era una niña pues cuando la vi por primera vez ella tenia 15 años pero me perdí en sus ojos y no la pude sacar de mi cabeza, pero yo tenia una promesa que cumplir cuando la conocí faltaba un año para que me fuera a Londres a estudiar medicina así que me volví su amigo por decirlo de algún modo estaría mejor dicho compañero a simplemente conocido pero aunque ella no se diera cuenta yo estaba pendiente de cada uno de sus movimientos pero no le podía pedir que esperara por mi años hasta que yo regresara así que deje Japón con la esperanza de que a mi regreso la volviera a encontrar. Me encantaba mi vida en Londres me apasionaba la medicina pero la extrañaba, extrañaba sus ojos su risa su delicado cuerpo pero me prometí que a mi regreso la encontraría y no la dejaría ir.
Usagi no sabia que pensar, no entendía por que le contaba todo eso, le dolía por que no sabia quien era la mujer de la cual hablaba pero le dolía mas por que estaba casi segura de que no era ella, de repente el sonido del celular proveniente del bolsillo del pelinegro la saco de sus pensamientos.
-Me permites.
-Claro.- dijo ella y le dio una sonrisa algo apagada, cosa que no paso desapercibida para Mamoru. Se levantaron y él se alejo para poder hablar.
-Espera no te escuche bien, repite el nombre del hotel.- lo escucho decir a lo lejos. Mamoru se acerco a ella después de colgar y le sonrió, Usagi conocía esa sonrisa y sabia que le ocultaba algo como cuando un niño pequeño hace una travesura.
-Tengo que hacer una llamada, voy a la habitación por que mi celular tiene una pésima recepción, ¿me acompañas?
-No ve tu yo voy a caminar un poco.
-Esta bien no tardo.- le dio un rápido beso en los labios y se marcho.
Usagi caminaba tratando de comprender las palabras del pelinegro, ella no recordaba que el tuviera alguna chica en la preparatoria tal vez seria del lugar donde vivía ya que en la escuela casi siempre estaba solo, contadas la veces que estaba con algún amigo y a veces con ella.
-Disculpe.- la interrumpió una voz femenina.
- Si?
- Es usted Usagi Tsukino.
-Así es, en que puedo ayudarle.
-Le dejaron esto y me pidieron que se lo entregara.- la chica le entrego una nota y se retiro.
La rubia estaba intrigada así que abrió la nota para leerla lo más rápido posible.
"Solo te pido 5 minutos, por favor concédeme esa oportunidad, te espero en la fuente que esta a lado de los rosales. Atte. PB"
Usagi no lo podía creer como sabia PB donde estaba y peor aun que hacia ahí, tal vez la idea de que era un psicópata no era del todo errada. Debía de ir para aclarar la situación y ponerle fin de una vez por todas por que esto ya se estaba volviendo bastante extraño, se sentía segura por que sabia que en ese lugar no le podía pasar nada, así que se dirigió al lugar que indicaba la nota. Se quedo parada frente a los rosales observándolos con atención ya que al llegar no vio a nadie y se concentro en la belleza de las rosas.
Sintió como alguien se paraba detrás de ella, tembló un poco por la proximidad del otro cuerpo y se debatía entre voltear o no, antes de que ella hiciera algún movimiento vio una mano sosteniendo una rosa blanca, sin duda debía de ser PB.
-Me dejas explicarte.- conocía esa voz a la perfección pero que hacia él aquí.- quien es la mujer que me vuelve loco.
-PB.- dijo Usagi en un susurro al voltear.- Tú eres PB.- dijo con un tono de incredulidad y se encontró con unos ojos azul profundo y una sonrisa picara.
-Ay amor pues quien mas iba a ser, de verdad que eres muy despistada.
Usagi puso cara de pocos amigos ante el comentario.
-Me debes una explicación y una muy buena.- dijo muy seria.
-Esta bien, pero vamos a sentarnos.- dijo Mamoru con cara de niño pequeño cosa que derritió a Usagi y la hizo olvidarse momentáneamente de su enojo.
-Si.- respondió ella y se fueron a sentar nuevamente bajo un árbol.
-Primero que nada de verdad que no tienes idea del por que de PB.- Usagi se quedo pensando pero no lograba recordar y menos entendía por que Mamoru firmaba así las notas.
- No.- respondió confundida.
-Entonces te explico, cuando estabas en la prepa tú y tus amigas solían ponerles apodos a los chicos que les gustaban.- Usagi sonrió ante el recuerdo y la sorpresa por que no tenía ni la menor idea de cómo el sabia esa historia.
- Si lo recuerdo.
-Entonces recordaras el mió.- Usagi no lo podía ni ver y se sonrojo.
-Te dije que vigilaba cada paso de la niña de la que me enamore.- dijo con una amplia sonrisa.- y bien cual era el mió.
-Pretty boy.- respondí Usagi y su sonrojo aumento.
-Pues ahí lo tienes PB son las iniciales de Pretty Boy ósea yo.
-Entonces lo recuerdas, recuerdas todo y nunca me lo dijiste, ¿Por qué?- dijo la rubia con tono de reproche.
-Cuando te vi entrar al consultorio con esa mueca de dolor en tu cara sentí ganas de correr y abrazarte pero no sabia si tu me recordabas y lo peor si estabas con alguien mas, así que lo único que pude hacer fue caminar hacia a ti reprimiendo las ganas de correr, tomarte en mis brazos y asegurarme de que estuvieras bien. Averigue tu dirección y comencé a mandarte las notas y rosas pensando que pronto te darías cuanta de que era yo pero eso no paso y nos seguíamos encontrando de algún modo u otro nos volvíamos a encontrar y no sabes las gracias al destino o lo que sea que te ponía en mi camino, así que decidí arriesgarme a invitarte a salir pero pensé que PB debía seguir existiendo pues te hacia feliz.
-Dr. Chiba.- dijo la rubia muy seria.- me pegaste un gran susto, ya estaba comenzando a pensar que PB era un psicópata pero me da gusto saber PB es el doctor mas guapo de Japón aunque eso no te salva de que siga molesta contigo.- y le brindo una gran sonrisa al pelinegro.
-Ahora si me permite señorita Tsukino hay algo que PB y yo debemos hacer para asegurarnos de que todo va a estar bien.- metió la mano en la bolsa de su pantalón y saco una cajita.
-Como te lo dije antes no pienso perder a la mujer de mi vida.- abrió la cajita la cual contenía un hermoso anillo, era de oro blanco con un diamante rodeado de pequeños zafiros estaba grabado parecían que tenia algo escrito Usagi no reconocía las letras.- ¿Te casarías conmigo?
Usagi lo vio a los ojos y se perdió en la profundidad de su azul y comprendió que no podía vivir sin ellos, ya lo había perdido una vez por su timidez y no pensaba perderlo dos veces, tomo el rostro de Mamoru con ambas manos y lo acaricio suavemente ante esta acción el cerro los ojos y se dedico a sentir la delicadas manos recorrer su rostro y sintió como los pequeños dedos delineaban el contorno de sus labios para después sentir los dulces labios de la rubia sobre los suyos el beso fue tierno pero intenso y ninguno de los dos deseaba terminarlo pero Usagi muy a su pesar se separo debido a la falta de aire.
Al abrir los ojos Mamoru se encontró con la sonrisa de la rubia la cual le mostró su mano, el se apresuro a tomar el anillo y colocarlo en su mano y la volvió a besar.
-Futura señora Chiba.- Usagi sonrió ante las palabras del pelinegro.- Hay alguien a quien deseo presentarte pero eso implica que debemos regresar Tokio, ¿te molesta regresar?
-No para nada pero no me caería mal que me dijeras a quien me quieres presentar.
-A quien no amor mejor dicho a quienes pero en el camino te explico.
Camino a Tokio Usagi se quedo observando en su mano el reluciente anillo, era realmente hermoso había algo en el que la hacia pensar que era muy especial pero no sabia que después sus pensamientos tomaron un rumbo diferente hacia las palabras de Mamoru "futura señora Chiba" le encantaba como sonaba y mas la forma en que él las había dicho.
-¿Qué piensas amor?
-En a quienes me vas a presentar, prometiste contarme en el camino.
-Es verdad te prevengo.- Usagi puso cara de sorpresa por las palabras.- son mis amigos de la universidad James y Kevin, son geniales pero seguro me van a molestar así que tarta de ignorar sus comentarios hacia mi persona, están aquí por un congreso medico así que tiene muy poco tiempo disponible y nos han invitado a comer con ellos.
-Ah por eso el apuro.
-Si es por eso.
-Estos segura de que me va a encantar conocerlos.
Ya en Tokio se dirigieron a uno de los hoteles más lujosos de Tokio, Mamoru se dirigió a la recepción y pregunto por ellos y la recepcionista le indico el lugar donde lo esperaban.
Se dirigieron al restaurante del hotel, Mamoru los vio a lo lejos y se acerco a la mesa donde estaban llevando a Usagi de la mano.
- Doctor Chiba es un placer volver a verlo.- dijo el mas alto de los hombres era rubio tanto que su cabello parecía blanco. El otro era un poco más bajo también rubio pero no tanto como el otro y este se quedo mirando a Usagi apenando un poco a la rubia.
-Lo mismo digo, Kevin James les presento a Usagi.
- ¿Usagi, Usagi Tsukino?.- pregunto James bastante sorprendido, además Kevin tenia los ojos muy abiertos y tan bien se veía bastante sorprendido pero ella no entendía el por que.
- Si.- respondió algo apenada la rubia.
- Amigo la encontraste y no solo eso, sino que tu descripción se ha quedado corta es mucho mas hermosa.- dijo James
- Gustan acompañarnos a comer.- les propuso Kevin.
Mamoru volteo a ver a Usagi esperando su respuesta, ella solo sonrió y asinto levemente.
-Claro será un placer.- respondió a sus amigos.
La comida transcurrió de lo mas amena los amigos del pelinegro eran muy amables y educados, además se la pasaron burlándose de Mamoru cada que podían, dejando conocer a Usagi varios capítulos de su vida en la universidad.
-Usagi de verdad comenzábamos a creer que eras un fantasma pero me alegra saber que no es así y que mi amigo te encontró.- dijo James ya que habían finalizado la comida.
Mamoru se aclaro la garganta para llamar la atención de los presentes.
-Señores hay algo que debo decirles, esta hermosa señorita.- dijo Mamoru y beso la mejilla de Usagi.- ha aceptado casarse conmigo.
-Ay! pensé que nunca lo ibas a decir, además pobre Usagi no sabe en que se mete.- dijo en tono burlón James, recibiendo una mirada asesina por parte de Mamoru y un codazo por parte de Kevin que se encontraba mas cerca de el.
-Muchas felicidades les deseo lo mejor.- dijo Kevin
-Por que dijiste que pensabas que nunca lo iba a decir.- le pregunto Usagi a James.
-Es muy simple, reconocería ese anillo a 3 metros de distancia es una larga historia pero prometo que si mañana nos acompañan a cenar para festejar su compromiso te la cuento.
-Y no me puedes adelantar algo.- pregunto Usagi debido a la curiosidad.
-Solo digamos que ese anillo fue creado especialmente para ti, pero no pienso decirte más hasta mañana.
Usagi volteo a ver a Mamoru y este le dio un beso en sus labios.
-Muy bien señores, nosotros nos retiramos que tenemos muchas cosas que hacer.- dijo Mamoru.
-Esta bien, hasta mañana.- dijo Kevin
-Nos vemos mañana tortolitos.- dijo James con una gran sonrisa.
Salieron del lugar y se dirigieron al carro de Mamoru.
-A tu casa o a la mía.- pregunto el pelinegro.
-Mmm… a la tuya.- respondió Usagi.
-Tus deseos son órdenes.- respondió Mamoru y se dirigió a su departamento.
N/A: Una disculpa por la tardanza se que esta vez si me demore mucho pero por ningún motivo piensen que voy a dejar esta historia inconclusa. Pensaba terminar la historia en este capitulo pero por alguna extraña razón la historia dio un giro que no espera asi que le quedan un par de capitulos más espero que les guste el capitulo asi que dejen reviews para decirme que piensan ya saben que cualquie duda o sugerencia es bienvenida.
Gracias a todas por leer espero sus reviews.
Saludos!!
