PORQUE SOMOS HUMANOS
Cáp. 10: Magia
-¡Chicos!- llamó Leo- ¡Tengo una noticia que de seguro les gustará!
-¿Si?- preguntó Madion
-¿Qué es?- agregó Risu
-¡Es una sorpresa! Vamos, siéntense ahí- dijo señalando una especie de sillón
Los chicos hicieron lo que Leo les pidió.
-Bueno chicos… la sorpresa es…
-¿Qué es? ¿Qué es?- preguntó John de manera infantil haciendo reír a los demás.
-Bueno, bueno. Ahora sí… la sorpresa es que… tambores por favor…- pidió Leo
-¡Oh por favor, Leo!- apresuró Madion
-Sí, hermano. Dale, dinos de una buena vez- agregó John
-¡Ok! Pues… la verdad es que… ¡Conseguí que nos promocionaran para un concierto de bandas subterráneas para el próximo sábado!- dijo el joven de ojos oscuros
- o.o…- el resto se quedó en estado de shock
- )… ( … ¬¬ ¡Bueno! ¡Agradézcanme uno a la vez! – se quejó Leo
-¡¡LEO, ERES LO MÁXIMOOOO!!- gritó Madion abalanzándosele
-¡¡HERMANO!! ¿QUÉ HARÍAMOS SIN TI?- gritó John chocando las manos con su amigo
-… - Risu no decía nada… sólo se había quedado con la mirada perdida. ¡Algo no podía estar bien! ¿Pero qué? Estaba muy contenta por poder tener esta oportunidad de convertirse en personas célebres y sólo por sus propios medios… sin ayuda de la familia Shidou (que era rica) así era como a Risu le gustaba. ¿Pero… qué era eso que la… inquietaba?
-¿Risu?- preguntó John- ¿estás bien?
-Sí… sí lo estoy. Muchas gracias, Leo. Buen trabajo- sonrió la joven. Madion, Leo y John se miraron el uno al otro.
-¡En..Entonces debemos ensayar más! ¡Sólo nos queda una semana y debemos ponerle pilas a esto!- dijo Madion tratando de animar a Risu
-¡Cierto! ¡VAMOS BABILLION!- gritó John
El resto hacía gestos de aprobación… por otro lado Risu miraba a sus amigos con una sonrisa pero tenía una mirada triste.
Más tarde…
-Bueno, ¡me voy a mi casa!- se despidió Madion. Ya era muy tarde, eran como las 11:00 PM.
-Te acompañaré- se ofreció John- es peligroso para una chica andar sola a estas horas- Madion le sonrió
-¿Vamos Risu? Vivimos cerca igualmen… ¿Risu?- preguntó la rubia- ¿dónde está?- preguntó al joven de ojos verdes. Éste se encogió de hombros
-¿Se fue?- preguntó Leo
-Pues… eso parece- apuntó Madi
Se miraron entre ellos, mientras hubo un momento de silencio.
-Debemos ir a buscarla, le puede pasar algo- dijo John. Los demás asintieron y salieron a buscar a la joven
Risu caminaba por las oscuras calles, perdida en sus pensamientos…
-"Hiro… mamá… papá…"- pensaba Risu- "Me siento muy confundida… ¿qué me dirían ustedes si estuvieran aquí?... ¿Qué me dirías tú, Hiro?"- la joven sonrió- "De seguro me dirías que estoy loca ¿o no? Hiei se va a ir para siempre… me siento mal por eso, Yusuke siquiera vuelve en tres años, al menos vuelve, Shuichi se va sólo las vacaciones de verano… no importa, de todas formas, son sólo tres meses. En cambio Hiei… Suspiro Mamá… ¿qué me aconsejarías tú si estuvieras viva?... ¿Qué es esto que estoy sintiendo? ¿Por qué no celebré en ese momento el que mis amigos y yo nos presentaríamos en un concierto? ¿Por qué tengo ese… mal presentimiento? Ay… papá, ¿qué es lo que me dirías tú?"- se decía la joven
-"¿Pero qué le pasa a Risu? ¿Su casa no quedaba en la otra dirección? ¿A dónde va?"- pensaba Hiei mientras la seguía entre los árboles
-¿La encontraron?- preguntó John agitado a sus dos amigos que también lo estaban.
-No ¿y tú?- preguntó Madion
- ¬¬ ¡Por favor! ¿Acaso me ves con ella?- preguntó John sarcástico
-¡Hey! ¬¬ ¿Quién te crees para hablarme así?- respondió Madi
-Bueno, bueno U- trataba de calmar Leo- chicos, estamos buscando a Risu ¡vamos!
-¡Oh! ¡Es cierto!- dijeron los otros dos empezando a correr en distintas direcciones con el propósito de buscarla. Leo fue detrás de Madion para no dejarla sola.
Risu llegó al mismo mirador en donde Kurama le había dado la dolorosa noticia en la tarde. Miró al firmamento donde abundaban las estrellas. La joven sonrió… cerró los ojos y sentía la brisa del viento, se sentía muy tranquila… ojalá pudiera quedarse así por siempre.
Abrió los ojos y pudo llegar a ver una estrella fugaz. Volvió a cerrar sus ojos, esta vez para pedir un deseo como tradicionalmente se hacía.
-"Deseo… volver a ver a mi familia… sólo una vez más, por favor"- pensó Risu pidiendo su deseo. Una lágrima rodó por su mejilla. Se había acordado del incidente de sus padres… ella nunca había llorado por eso frente a nadie. No quería que la vieran mal, siempre quería mostrarse como alguien fuerte. De pronto, sintió una mano sobre su hombro e inmediatamente volteó a ver de quién se trataba…- ¡Hiei!- dijo al ver al chico con una mirada de lástima- ¿qué… estás haciendo aquí?
-Eso es lo que yo debería preguntarte- dijo con la misma mirada
-Pues… oye, eso no es cierto. ¿Quién eres tú para que yo te de explicaciones, eh?- preguntó la joven algo molesta
Hiei sólo la miraba… con el mismo semblante.
-¡No quiero que me mires así! ¡Basta!- dijo Risu dándose la vuelta y mostrándole la espalda al imiko.
-Oye…- empezó Hiei pero no terminó puesto que vio algo que lo dejó petrificado.
Risu sintió el roce de una mano secándole las lágrimas. Ésta abrió los ojos muy grandes y levantó la vista…
-Ma…má…- dijo entre sollozos totalmente sorprendida. La mujer le sonrió… era una señora muy hermosa: Tenía largo cabello negro y mechones en forma de rayo idénticos a los de Risu que también caían sobre sus oídos y tenía ojos dorados, que mostraban un semblante muy maduro. Si Risu tuviera el cabello más largo y esa madurez de los ojos de su madre, sería idéntica a ella. A su lado iban dos personas más. Un Señor que tenía el cabello azul algo largo y ojos del mismo color y un joven de cabello azul más o menos largo y ojos dorados- pa…pá- decía la joven mientras sonreía- Hiro…- Risu quiso abrazar a su madre pero no pudo pues la atravesó- ¿mamá?- preguntó confundida
La señora sonrió de manera culpable- Sí, Risu. Soy yo…- acercándose a su hija y mirándola fijamente- lo que pasa… es que nosotros ya no pertenecemos a este mundo
-…- Risu agachó la cabeza con una mirada triste- lo sé… y lo siento
-¿Cómo?- preguntó su padre
-Así es, papá… - sonrió la joven con una mirada triste- siento no haber podido sacarlos de ahí a tiempo- lágrimas rodaban por sus ojos
-Oh por Dios… No seas tonta- le reprochó su hermano
-Hiro…- dijo la joven levantando su mirada
-Tú no tuviste la culpa de eso, eso es lo que siempre me molestó de ti… ¡Siempre te echas la culpa de todo!- bufó el joven
-Hiro, ya basta- le sonrió su madre
-¡Hmph!- bufó el chico mientras se cruzaba de brazos y miraba a otro lado.
-Risu… tu hermano tiene razón- sonrió su padre mientras se acercaba a su hija
-Así es. Eso no fue culpa de nadie, Risu- apoyó su madre, de repente cambio su mirada por una culpable. La mujer se sentía tan miserable al ver a su hija de nuevo y no poder hacer nada… ni tocarla- Risu, hija…
-Mamá…- la joven la miraba tristemente
-Yo… lo siento tanto- algunas lágrimas empezaban a salir de los ojos de su madre- yo… no pude protegerte como tú te lo merecías… por eso…- cubrió sus ojos con sus manos para detener el llanto. Su padre posó una mano en el hombro de su esposa
-Ninguno de nosotros, pudo protegerte como te lo merecías- corrigió el Señor Yugo- lo sentimos tanto, Risu
-Pero papá… yo… estoy bien. Nadie me protegió y mírenme. ¡Estoy muy bien!- sonrió (algo forzada) la joven para hacer sentir mejor a sus padres
-Oye, hermanita. ¿Cómo es eso que estás en una banda de música, eh?- preguntó Hiro mirando a Risu, cambiando totalmente el tema.
-Ah…- sonrió- sí, claro. Si te refieres a 'Babillion'. Pero aún es subterránea, así que no quiero hacerme muchas ilusiones
-¡Pero es genial! Yo también solía pertenecer a una banda, ¿lo recuerdas?- dijo Hiro
-¡Claro! ¡y cómo no! Papá se puso como un ogro al saber que querías pintarte el pelo cuando ingresaste a la banda- comentó Risu
-Claro, de eso sí te acuerdas ¬¬- murmuró Hiro
Ambos padres miraban algo desconcertados a sus dos hijos. ¿Cómo podía hablar Hiro tan naturalmente con el poco tiempo que estarían allí? La Señora Uriko sonrió y miró a su esposo, éste le devolvió la sonrisa haciendo un gesto negativo con la cabeza. La señora Uriko tenía algo en sus manos después de haberse tapado el rostro… parecían piedrecillas, pero sólo se las guardó en un bolsillo.
-¡Ah! ¡Es cierto!- dijo Risu de repente volteando a ver a Hiei- lo siento, Hiei- miró de nuevo a sus padres mientras llevaba al chico de un brazo (obviamente, éste se puso algo incómodo al ser llevado de esa manera) Una vez frente a su familia- Papá, Mamá, Hiro, él es un amigo mío. Su nombre es Hiei- sonrió. El imiko miraba a la joven BASTANTE extrañado. Aunque por parte del resto de la familia Shidou, lo trataron muy bien
-Un placer conocerte, Hiei. Mi nombre es Uriko Shidou, madre de Risu- se presentó la señora
-Lo mismo digo, jovencito. Yo soy Yugo Shidou, padre de Risu- agregó el señor
-¡Hey! ¿Qué onda?- 'saludó' Hiro haciendo chocar las manos de Hiei con las suyas. Éste le miraba muy confundido.- Mira que yo juraba que eras el novio de mi hermanita, ¿eh?
-¿¡Q..Qué!?- preguntó atónito Hiei mientras se sonrojaba ligeramente
Risu soltó una risita por el comportamiento del imiko- no, nada que ver, Hiro. Es un amigo que me ayuda mucho en el trabajo, es todo- explicó la joven. Hiei la miró de reojo sin… ninguna expresión en el rostro.
Los padres de Risu también soltaron una risita divertida. Hiro los miró con una ceja alzada- ¿y eso?- preguntó. Pero su madre sólo negó con la cabeza sonriendo.
-Uriko, querida…- llamó su esposo, al parecer se marcharían pronto
-Lo sé, Yugo…- dijo la señora, volvió la vista a su hija- Risu, escucha… no importa lo que pase. Nosotros siempre, pero siempre vamos a estar a tu lado. Siempre te vamos a vigilar desde allá arriba ¿si?- preguntó la mujer mientras señalaba el cielo
Risu sonrió- ay, mamá… me tratas como una niña
-Supongo que es porque te dejé cuando aún eras una niña- sonrió su madre
-Uriko… creo que ya es hora de decirle la verdad- susurró su padre en el oído de la mujer. Risu no escuchó lo que dijo por lo que los vio muy extrañada.
-No, aún no…- dijo la mujer en voz alta- bueno, hija… es hora de irnos- dijo la señora viendo el horizonte
-¿Qué? ¿Tan pronto?- preguntó la chica muy triste
-Así es, además ya es muy tarde y debes regresar. De seguro Kazumi está preocupada- advirtió su padre
-Cuídate…- dijo su hermano guiñándole el ojo
Risu sonrió
-Quiero que tengas presente que nunca te vamos a abandonar- dijo su padre
-Y… con respecto a tus confusiones… sólo déjate llevar- sugirió su madre. Miró a Hiei de reojo mientras éste sólo abría los ojos con algo de confusión. Volvió la vista a su hija sonriendo más ampliamente- deja que todo siga su curso… solo así podrás saber qué es lo que harás.
Risu asintió. Las tres personas fueron alejándose, como si el viento los llevara… dejando atrás unas luces blancas muy hermosas.
-Mágico…- susurró Risu mientras observaba cómo su familia se iba por el cielo…
Hubo silencio…
Risu dio media vuelta y encaró a Hiei. Acto seguido le sonrió. Hiei observaba con una ceja alzada.
-¿Qué te pasa?- preguntó desviando la mirada
-Solo pensaba en que mi deseo se cumplió y ahora estoy muy, pero muy feliz - sonrió la joven
-¿Tu… deseo?- preguntó Hiei no habiendo compredido
-¡Sí! Cuando paso la estrella fugaz yo pedí volver a ver a mi familia pues… me sentía algo… mal- acertó- entonces de repente tú viniste y después vinieron ellos. ¡¡Qué noche tan mágica!! ¿No lo crees así?
-Hn…
-Hiei ¬¬
-Ah… sí, sí, claro… mágica "¿qué será eso…?"- pensaba
-…
De repente llegaron Madion, Leo y John muy agitados por correr tanto. Al ver a la joven Shidou con un chico, para ellos desconocidos, se asustaron. Al instante Leo y John fueron a coger a Hiei del cuello de la ropa y amenazándolo si le había hecho algo a Risu. Hiei, no se quedaba atrás, decía que no tenía nada que ver y también mandaba amenazas si no lo soltaban, aparte de los insultos y los clásicos comentarios sarcásticos.
-¡Chicos! ¡Ya basta!- paró Risu
Todos los presentes la voltearon a ver
-¿Qué pasa, Risu?- preguntó Leo
-Bueno… Hiei no es ningún abusivo ni nada por el estilo, John- aclaró la joven de ojos dorados- es amigo mío
Leo, John y Madion abrieron los ojos como platos y John fue soltando a Hiei poco a poco.
-Oh… era eso…- decía John- en ese caso… lo siento, amigo. No fue mi intención… es sólo que pensé que eras un abusivo y pues, como estabas con Risu…
-Hn…- respondía éste limpiándose la ropa con los ojos cerrados. Acto seguido se cruzó de brazos y desvió el rostro
-"Qué expresivo… ¬¬"- pensaban los demás
-Bueno, bueno, chicos U- decía Risu- no se preocupen por mí ¿si? Igual, Hiei me va a acompañar a mi casa- afirmó la joven
-Olvídalo- respondió Hiei fríamente
- ¬¬…- mirando a Hiei, luego volvió la vista a sus amigos- sí, él me lleva, no se preocupen
-No lo haré- dijo Hiei
-¿En serio? Bueno, en ese caso…- dijo John como si no hubiera escuchado a Hiei
-Nos vamos ¿verdad, chicos?- preguntó Leo
-Sí, además ya es muy tarde- dijo Madi
-Adiós, chicos- se despidieron Leo, John y Madion
-Ah…- comentó John a Hiei antes de irse- Hiei ¿verdad? …la cuidas muy bien ¿eh?- y se fue con los demás
-¡¡Ya dije que no lo haré!!- gritó Hiei, pero nadie le hizo caso
- … Hiei, ¿nos vamos?- preguntó Risu
- ¬¬… uu ¡haz lo que quieras!- dijo al fin, desistiendo
- ¡Claro!- respondió la chica
En el camino…
Hiei caminaba tras Risu a paso lento, Risu le miró de reojo.
-Oye, Hiei. Ven, camina a mi lado- le ofreció la joven
El imiko la miró algo extrañado, pero no se movió. Risu alzó una ceja y fue a su lado para jalarlo más adelante. Hiei trató de evitarlo además de soltar un bufido que se oía muy disconforme, de repente, empezó a perder fuerzas y se agachaba un poco. Una perla salió a la vista desde su bolsillo.
-¿Hiei?- preguntó Risu- ¿estás bien?
Hiei sólo hacía ruidos débiles…
-¿Otra vez te sientes débil? Eso no es normal…- dijo la joven acercándose y poniéndose en cuclillas para verlo mejor
-Hn…- se quejaba
-Bueno, pienso que quizás te haría bien ir con alguien que sepa qué es lo que te puede ocurrir pues si sigues así…- continuó pasando un brazo por el hombro de Hiei para ayudarlo a caminar-… no se puede saber qué es lo que va a pasar más adelante.
Hiei se quiso soltar
-¡Déjame!- le gritó a la joven, pero no lo logró pues ésta le cogió con más fuerza
-No lo haré- dijo guiñándole un ojo
Hiei abrió los ojos con mucha sorpresa. ¿Por qué rayos esa mujer siempre lo hacía sentir de esa manera? Porque… ¿era eso, verdad? ¿Era ella? Claro, pues qué otra cosa sino… Tenía que ser ella… nada más…
-Quiero caminar solo- afirmó Hiei mirando a otra dirección
-Te caerás si eso haces ¬¬
-¡Claro que no!
-¿Quieres apostar?
-¡Ja! Qué estupidez…
-Bueno u.u- dijo soltándolo
Hiei, se cayó al suelo cuando esto pasó.
-¡Hn…!- se quejó
-¡Te lo dije! P
-¡Ya cállate!- gritó Hiei. Risu empezó a reír
-Bueno, bueno. Entonces descansemos un poco ¿si?- ofreció la joven- Mira, allá hay una banca, podemos sentarnos ahí hasta que recuperes tu energía ¿qué dices?
-…- no hubo respuesta pero el chico hizo un ademán dando a entender que estaba bien.
Risu le ayudó a caminar hasta allá, naturalmente algo rechazada por parte de Hiei.
-¿Por qué nunca dejas que nadie te ayude? – Preguntó la chica bastante fastidiada cuando, al dejar a Hiei, éste le apartó el brazo de manera brusca
Hubo silencio, Risu bufó. De repente, fijó su vista a un objeto brillante sobre la banca.
-Esto es…- dijo viéndola más de cerca
Hiei miró el objeto también y se lo sacó del bolsillo, entregándoselo a la joven
-¡La perla de mi madre!- dijo sorprendida- ¿Tú la tenías? ¡No me digas que te la robaste! Y después dices que no eres un ladrón… ¬¬
-¡Claro que no lo soy! Se te cayó la vez que fuiste donde el idiota de Futsukage
- Ajá… ¬¬
-¡¡Cómo me haces sacar de mis casillas!!- comentó Hiei molesto
Risu suspiró aliviada al ver de nuevo la joya de su madre- ¡qué bueno que no estaba perdida!- decía al aire. Hubo silencio mientras la joven sólo miraba la joya muy contenta por haberla encontrado nuevamente. El imiko la observaba de reojo. ¿Tan importante era esa perla para ella? ¿Esa hiruiseki…? Pudo ser por lo que fue un regalo de su madre muerta pero…
Hiei no entendía nada de esos sentimientos tan extraños que tenían los humanos. ¿Por qué demonios se sentían tan ligados a ciertas cosas? Una vez vio a una niña que al parecer había perdido algo que le llamaban 'pulsera' y, por no encontrarla, se puso a llorar. Una tonta realmente…
-Debo mandar arreglar la cadena. La haré más resistente… esto es un corte… de seguro fue cuando peleé con esa especie de ninja ¿no crees?- preguntó la joven de ojos dorados
-¿Un… ninja…?- preguntó el imiko algo perdido
-¿Qué no sabes lo que es un ninja, Hiei?
-¡Sólo dime que rayos es un ninja!- dijo molesto
-Bueno, bueno, está bien. Un ninja es una persona… por decirlo así… algo rara. Que… por lo general usa un traje negro y también cubre su boca- explicaba la joven algo extrañada (ella misma) por su rara explicación- y también usa algo así como estrellas filudas que cortan al enemigo y también son muy ágiles y silenciosos.
-¿Las estrellas?
-No, tonto. Los ninjas… bueno, también las estrellas pero…no espera… ¡Ay! ¿Sabes qué? Mejor, pregúntaselo a Shuichi uxu
-Hn…- comentaba el imiko
-¡Ah! ¡Es cierto! Oye, Hiei…
-Hn…
- ¬¬… bueno, te quería preguntar algo ¿puedo?
-Hn…
-Imagino que es un sí… bueno tu eres un demonio ¿verdad?
-Hn…
-¡Respóndeme hombre!
-Ah, sí, sí. Ya lo sabes, grandísima tonta- espetó Hiei
-Bueno, pero… entonces ¿tú naciste en el Mundo Infernal?
-Creo que es obvio
-Pero… ¿eres un demonio de fuego? Porque… yo averigüé una vez sobre ellos y la verdad no tiene apariencia humana, sino que ellos sí parecen demonios- explicaba la chica- las únicas apariciones que tienen forma humana, hasta donde yo sé, son las mujeres de hielo. Eso lo leí hace poco…
-Hn…- articulaba Hiei con los ojos cerrados y brazos y piernas cruzadas
-Entonces, Hiei… ¿tú…?
Hiei levantó la vista a la joven pero no dijo nada
-También leí que cuando una mujer de hielo tenía una relación con un hombre 'impuro' nacía un niño que se decía prohibido, que tiene poderes extraordinarios, y por lo general, son malignos- seguía la joven- entonces…
Hiei seguía guardando silencio, al parecer descubrió que él era uno de esos niños prohibidos.
-¿Tu padre fue uno de esos niños?- preguntó finalmente
Hiei cayó hacia un lado con una enorme gota sobre su cabeza.
-¿Qué no es así?- preguntó la joven
Hiei se levantó.
-Para tu información, no sólo las mujeres de hielo tienen apariencia humana en los demonios- comentó el imiko
Éste miró al cielo, la posición de la luna indicaba que ya era muy tarde.
-Oye, será mejor que vayamos de una vez. Es tarde- dijo Hiei cambiando completamente el tema
-¡Ah! ¡Tienes razón! Kazumi se pondrá histérica cuando me vea- dijo levantándose- ehm… ¿te sientes mejor?
-Por supuesto- contestó Hiei fríamente desviando su mirada
-Bien, entonces vamos corriendo ¿si?- avisó y de inmediato comenzaron a correr por las calles oscuras…
Una vez en la mansión Shidou…
-Llegamos…- jadeaba la joven de los curiosos mechones al estar frente a su puerta
Hiei, que estaba a su lado, jadeaba un poco también. Habían corrido demasiado rápido, al parecer esa chica también tenía una agilidad similar a la de Hiei aunque definitivamente él la sobrepasaba aún.
-Bueno, Hiei…- dijo acercándose al chico, éste le miró confundido y dio un paso atrás justo cuando la joven iba a alcanzarle un beso en la mejilla. En ese momento Risu casi cae pero Hiei la coge de la cintura evitando un roce muy 'peligroso'- rayos, Hiei. Sólo me iba a despedir de ti con un beso. No tienes por qué ponerte alerta…
-N..Es..Por..- balbuceó el chico
Risu desvió su rostro hacia un lado y finalmente le dio un beso en la mejilla. Hiei sentía calientes sus mejillas.
-Ehm… oye… ¿me sueltas?- preguntó Risu al notar que Hiei aún la tenía cogida por la cintura
-Ah…- Hiei la soltó inmediatamente y le dio la espalda
-¿Pero qué te pasa?- preguntó la joven con una ceja alzada
-Risu…
-Dime
Hiei se dio la vuelta lentamente
-Escucha, yo…
-¿Si?
-Yo…
-Adelante, dime
-………contigo…
-¿Ajá…?- Risu se empezaba a impacientar. Hiei estaba hablando demasiado lento- ¿Qué sucede, Hiei?
-"¡No entiendo! ¿¡Qué rayos me pasa!?"- pensaba Hiei, su corazón empezaba a latir más rápido-"¿Qué rayos le voy a decir? ¡Maldición! No quiero decirle nada!"
Continuará…
Acelerare esto un poco mas si?? xDD rayos… kiero dejarlos con la intriga pero bueno ya les dejo el siguiente capi.. sera pa la prox… P
