10. El extraño del Valle de Godric
Ginny observo como los tres pares de pies desaparecían, se quedo contemplando por un momento el solitario lugar antes de volver al salón, lentamente comenzó a caminar y se encontró frente a la pintura en donde debería encontrarse la madre de Sirius, sonrió al ver lo que los gemelos habían hecho en ella, el cuadro estaba cubierto de papel tapiz mágico en todo el cuerpo de ella dejando un pequeño marco en el que asomaba solo su cabeza. Una especie de parche le cubría la boca y a la vez le habían dibujado una horrorosa sonrisa. Por los ojos de la vieja se notaba que desearía decir mil y un insultos, pero que el encantamiento en el parche de los gemelos lo impedían.
-Son unos genios- dijo para si. Continuó su lenta marcha hacia las gradas que llevaban a las habitaciones, pensó que era mejor no volver más a la fiesta. Cuando se encontraba al pie de las escaleras, el llamado de su madre le hizo detenerse. Estaba junto a la profesora McGonagall.
-Ginny ¿Dónde está Harry?, la profesora quiere hablar con él- Ginny suspiró y creyó oportuno en ese momento entregar su encomienda.
-Mamá ¿Puedes buscar a mi padre y hermanos? Y profesora ¿podría llamar a los miembros más cercanos de la Orden? Hay algo que debo entregarles-
-¿Qué?- dijeron las dos
-¿Es por Harry?- dijo la Sra. Weasley, Ginny asintió y continuo.
-nos vemos en cinco minutos en el estudio- y se fue hacia la habitación de los chicos a recoger el pergamino que Harry le había entregado. Entró y tomó la encomienda que había dejado sobre la cama y guardó el de Hermione entre sus cosas, lentamente bajó las gradas y se dirigió al estudio. Encontró a los gemelos, sus padres, Bill y Charlie. Remus, Tonks, Kingsley, Moody y la profesora McGonagall. Su padre se adelantó hacia ella…
-Ginny ¿has visto a Ron? - Ginny asintió
-Está con Harry y Hermione- y le entrego el pergamino que Harry le había dado.
-¿Qué significa esto?- dijo el Sr. Weasley, comenzó a desenrollar y a leer el pergamino.
-¿Dónde están?- continuó la profesora McGonagall.
-¡Se han ido!- dijo el Sr. Weasley
-¡¿Qué?!- dijo Remus acercándose al Sr. Weasley; la Sra. Weasley y la profesora McGonagall también se acercaron.
-¡¿Eso no es posible?!- dijo Charlie
-¿Qué dice la carta papá?- dijo Bill, el sr. Weasley se aclaró la garganta y leyó:
Queridos amigos:
Se que esta no es la mejor manera, pero si la única que teníamos para pedirles perdón. Discúlpennos con Bill y Fleur por arruinar su fiesta. No queremos preocuparlos, debemos hacer algo que lamentamos no poder decirles. Le hice una promesa al profesor Dumbledore y continuaremos con su trabajo que desde el principio estaba destinada a mí. Ron y Hermione no quisieron dejarme solo y les agradezco su apoyo incondicional al acompañarme.
Les pedimos que no nos busquen, no permitan que mucha gente se de cuenta de nuestra partida, no queremos levantar muchas sospechas. Confíen en nosotros, estaremos bien.
Sres. Weasley, Gracias por la hospitalidad que por muchos años hemos encontrado en su hogar, Ron dice que son los mejores padres del mundo y comparto sus palabras. Remus, Tonks gracias por sus enseñanzas hemos aprendido mucho de ustedes y de sus experiencias. prof. McGonagall felicidades por ser la nueva directora de Hogwarts y lamentamos no poder asistir este año, espero pueda entendernos. Se que pensaran que si no terminamos el colegio no tendremos nunca un futuro, pero si no detenemos a Voldemort ahora, para nosotros nunca existirá ese futuro.
Bill, Fleur, Charlie, Fred, George Gracias por todos estos días de dicha junto a ustedes. Ginny, discúlpame y espero puedas perdonarme por no decirte antes que te amo.
Gracias a todos y perdónenme o mas bien perdónennos por no decir nada más. Esperamos volver lo más pronto posible y encontrarnos nuevamente.
Con mucho cariño Harry Potter, Ron Weasley y Hermione Granger.
El sr. Weasley termino de leer, todo el grupo había quedado en absoluto silencio, Ginny abrazaba a su madre y lloraba junto a ella.
-Srita. Weasley ¿Usted sabe donde está Harry?- pregunto la prof. McGonagall su rostro mostraba aflicción.
-No-
-¿él no se iría sin decirte nada a ti?- dijo Fred
-Solo nos despedimos y nada más-
-¡Debemos buscarlos inmediatamente!- Habló Tonks recuperándose.
-Si ellos no quieren ser encontrados será muy difícil- dijo Kingsley
-¡Arthur debemos hallarlos, van en busca de... de…, los van a matar!- sollozaba con más fuerza la Sra. Weasley.
-¿Pero donde hacerlo?, ¿Qué demonios tienen esos chicos en la cabeza?- explotó el Sr. Weasley por angustia o enojo que era raro en él.
-Ellos aun no están preparados, son unos niños, ¡Los van a matar!- dijo la Sra. Weasley
-Creo que ellos están preparados desde hace mucho tiempo Molly- habló Remus –Harry, Ron y Hermione han superado difíciles pruebas desde su primer año en Hogwarts. Harry tiene una gran habilidad y valentía para enfrentarse a las artes oscuras; Hermione es la hechicera más inteligente que he conocido y Ron es estratégico, valiente, fiel e incondicional. Nunca conocí mejores chicos, uniendo sus habilidades se convierten en un trío casi invencible-
-¿Estas insinuando que no hay que buscarlos?- dijo Tonks acercándose al castaño con el ceño fruncido.
-No, lo que digo es que les demos un poco de tiempo, busquemos la manera de comunicarnos con ellos. Averiguar que es lo que van hacer- dijo Remus
-Los chicos no son tontos, esto lo han planeado desde hace mucho tiempo. Harry tiene razón en algo, no podemos levantar sospechas ni decir nada de su partida. Los pondríamos en peligro, los Mortífagos no dejarían de perseguirlos hasta encontrarlos. Hay que buscarlos con cautela- dijo Charlie con los brazos cruzados parado junto a una de las paredes de la habitación.
-Minerva, creo que debemos alertar a los miembros de la orden, debemos buscarlos como una de nuestras misiones. Tenemos que saber que es lo que harán- dijo Tonks
-Si, convocaremos a reunión esta noche. Avísenles a todos. Nos vemos en este mismo lugar a las 3:00 a.m. lamento empañar tu celebración con trabajo Bill- dijo la profesora McGonagall.
-No se preocupe profesora, Fleur entenderá-
-Entonces regresemos a la celebración, la gente se dará cuenta que algo anda mal si no nos ven- dijo George. Y con este último comentario cada uno de los asistentes salía del estudio hacia lo que parecía una celebración con un trago amargo.
-¡Auch!, quieres quitar tu pie del mío- dijo Hermione al pelirrojo
-¿Dónde estamos?- hablo Ron
-Creo… que es mi casa- dijo Harry. Quito la capa de invisibilidad que los cubría, revelando una habitación muy oscura, la luz de la luna era la única que iluminaba entre unos vidrios rotos, una espesa capa de polvo en el suelo y en las paredes se reflejaban deformes sombras de los objetos que se encontraban en la habitación.
-Lumus- dijeron los tres, varios bichos corrieron a esconderse al percibir la luz de las varitas, algunas sombras desaparecieron convirtiéndolas en los objetos reales, una pequeña cuna rota y gastada por el tiempo de color azul cubierta de polvo, varios trozos de la madera estaban rotos o deshechos por el tiempo, unas mantillas de lana tiradas sobre ella y otras en el suelo. En las paredes el papel tapiz se despegaba y una de las repisas tenía algunos juguetes para bebes, el techo tenia una abertura por la que varias hojas de los árboles se habían colado y se encontraban esparcidas por toda la habitación, los jóvenes se distribuyeron para observarla mejor.
Harry se fue hacia donde estaba ubicada la cuna, "ahí comenzó todo" pensó, "en este lugar…" tomo una de las mantillas que estaban en el suelo, un escalofrió extraño recorrió su cuerpo, observó la mantilla por largo tiempo, algunos flashes de sus recuerdos volvían a su mente, su madre jugueteaba con él, escondiéndose tras la manta y haciéndole ruidos graciosos… de inmediato puso nuevamente la mantilla en la cuna.
Ron camino hacia el otro extremo de la habitación en donde algunos posters infantiles y pequeñas snitchs de papel doradas se encontraban pegadas en las paredes de la habitación.
Hermione caminó hacia una de las ventanas de la habitación quería observar los alrededores, "¿sería la única familia de magos en la zona?, ¿Por qué ningún saqueador había venido a llevarse las cosas?, ¿la casa aun mantendría la protección?" Ella intentó abrir una de las ventanas, pero por el tiempo o por magia no pudo abrirla con su fuerza.
-Alohomora- la ventana se abrió de par en par alborotando el polvo que se encontraba en ella. La luz de la luna, que se encontraba frente a la casa, entro con mucha más intensidad con la ventana abierta, sacó su cabeza para observar mejor. Era un lugar enorme, la distancia entre casa y casa debía de ser entre 10 metros, inmensos árboles se encontraban entre ellas, tenia la visión de lo que podría ser el patio trasero por la pequeña glorieta que se encontraba como a tres metros con bancas y una pequeña mesa de piedra al centro. Y después de eso lo que podría ser un pequeño bosque.
-Este lugar es muy grande y bellísimo- hablo por fin, Ron y Harry se acercaron a ella para ver lo que ella admiraba.
-Eso parece- dijo Harry un poco entristecido.
-¿Qué tal si revisamos toda la casa?- sugirió Ron
-Esta bien- dijo Harry y se apartó de la ventana dirigiéndose a la puerta del cuarto y salió, consideró que no era prudente ver si las luces de la casa funcionaban, caminó por el pasillo con sus amigos tras él, la casa estaba casi intacta, solo estaba descuidada. Había tres habitaciones más, entraron primero a la que tenían enfrente, esa habitación debía pertenecer a sus padres, una cama matrimonial, un enorme closet, un tocador y dos mesas de noche, una a cada lado de la cama con sus lámparas en ellas. Harry sintió curiosidad por el closet y lo abrió, revelando ropa de mujer y hombre entre túnicas y ropa muggle, varios pares de zapatos y unas cuantas corbatas. Hermione se fue al tocador que tenía un enorme espejo redondo y sobre ella algunos joyeros.
-Harry, si todavía tienes duda de que esta es tu casa, deberías de ver esto- Harry se acercó a su amiga que le daba una fotografía en un marco plateado. En ella se encontraban los padres de Harry sosteniendo a un bebe, la foto se movía, como todas las del mundo mágico, lo cargaba la madre; en otro momento James cargaba al bebe jugueteando con él. Harry sonrió al ver la escena. Ron se había quedado cerca de la ventana.
-¿Quién es ese?- Harry y Hermione se acercaron hacia donde su amigo miraba.
-¡Rápido apaguen la luz!- dijo Harry, una sombra encapuchada rondaba cerca de la casa. -Nox- dijeron los tres al mismo tiempo y en la oscuridad siguieron con la vista a la sombra que se dirigía a un costado de la casa. Los tres salieron de la habitación y se fueron al extremo del pasillo en el que se encontraba una ventana y desde ahí tendrían mejor visión del desconocido, este dio una ligera mirada a la casa y continúo.
-¿Tal vez solo es un vagabundo?- dijo Ron
-No lo creo, pudo ver la casa, eso significa que sabe de su existencia. Llevo un rato preguntándome si tu casa aun mantiene los hechizos que la protegían. Y creo que si, sino ya la habrían saqueado- decía reflexivamente Hermione –Tu casa está intacta, excepto tu habitación claro, pero por lo demás está bien.-
-sigámoslo, veamos a donde se dirige- dijo Harry.
Comenzaron a bajar las escaleras con cautela y prisa hasta llegar al recibidor, se acercaron a la puerta de entrada, Harry percibió un aire extraño que le causo un poco de escalofríos, el mismo que sintió en su cuarto. Cuando se disponía a agarrar el pomo de la puerta, de la nada se fueron materializando unas llaves que se encontraban puestas.
-Bueno, esta claro. Tú eres el dueño de la casa- dijo Ron. Harry tomo las llaves y las observó por un momento, se las metió al bolsillo y abrió la puerta. Una brisa calida les golpeo la cara al salir, al terminar de bajar las gradas y al alejarse un poco de la casa, observaron que al igual que la de Grimauld Place desaparecía.
-¿Crees que la podamos encontrar de nuevo?- dijo Hermione
-Creo que si, tengo la llave-
-Lo sabremos cuando volvamos, ¿Qué se hizo ese tipo?- dijo Ron
-No lo se, se fue por ahí- dijo Harry señalando hacia el pequeño bosque que rodeaba la casa.
-¿Crees que es seguro que lo sigamos?- dijo temerosa Hermione -¿Y si es un mortifago?-
-Pronto lo sabremos- y caminaron directo al pequeño bosque, estaba tan oscuro que no les dejaba ver por donde iban, -Lumus- y sus varitas volvieron a proyectar luz, a simple vista el bosque parecía pequeño, pero al seguirse internando pudieron comprobar que no era así.
-Creo que lo perdimos- dijo Ron
-Si nos separamos, talvez lo encontraremos más rápido- sugirió Harry
-¿Qué?- Hermione vio a su amigo –No conocemos el lugar Harry, podríamos perdernos-
-Quédate con Ron, y vayan por ahí- y señalo hacia la izquierda –Yo seguiré por aquí, si lo encuentran envíen su patronus a avisarme- se separaron y Harry comenzó a caminar muy despacio, pendiente de cualquier ruido extraño. Solo se escuchaban grillos, el ulular de unas lechuzas, se interno más, los árboles empezaban a espaciarse, dejando pasar los rayos de luna, siguió caminando y pronto algo se movió delante de él, se escondió tras un árbol observando en la dirección donde había visto algo; era el extraño, caminaba lentamente entre los árboles caminaba con la cabeza gacha, Harry se imaginó que conocía muy bien el camino para evitar golpearse con los árboles, lo siguió a cierta distancia.
Por fin, el bosque terminaba frente a un gran portón de hierro pintado de blanco, Harry observaba de lejos al extraño que miraba a ambos lados del camino, vio un leve resplandor y el portón se abrió, este entro y cerro nuevamente, Harry esperó que se alejara un poco para acercarse, pensó que ya era momento de avisarle a sus amigos que había encontrado al extraño y lanzó su patronus. Espero por unos minutos hasta que Ron y Hermione llegaron.
-¿Lo encontraste?- dijo Ron casi sin aliento cuando se reunieron con Harry.
-si, entro aquí-
-¿Qué es este lugar?- dijo Hermione
-no lo se, déjame ver- Harry con su varita iluminó el letrero que se encontraba en lo alto del portón y unas letras de color plateado decían: "Camposanto de Godric" – ¡Es un cementerio!-
-¿Crees que sea prudente seguirlo?- dijo Hermione con cierto temor
-El es un mago, abrió con magia el portón. Si quieres puedes volver, yo lo seguiré-
-Claro que no, vamos entremos- dijo Hermione un poco apenada
Ron abrió el portón y los tres entraron. Comenzaron a internarse al cementerio, el lugar era grande, oscuro y bastante lúgubre, talvez en el día sería un lugar más agradable, múltiples sombras se proyectaban, algunas eran de ramas de los árboles, otras de las lápidas, eran grandes con hermosas estatuas de ángeles y cruces, algunas simulaban pequeñas capillas. Continuaron internándose en el cementerio con cautela y se alejaron entre ellos para abarcar más terreno en el cementerio.
Harry observaba algunos de los nombres de las lapidas, gente totalmente desconocida para él. Pronto, entre unas lápidas como a unos quince metros, la sombra del extraño se encontraba de pie, Harry le observaba de lejos con atención, la sombra se agacho y colocó unas rosas en la tumba que tenia enfrente. Harry fue acercándose poco a poco, proyectó una luz leve con su varita para poder acercarse al hombre, este al percibir la luz giro su rostro, la capucha le cubría la cara y Harry no podía distinguir quien era, este al verlo…
-¿James?... no… no puede ser-
Harry se sorprendió al oír el nombre de su padre en ese hombre, su voz era grave, parecía asustado o sorprendido, el debería de conocer a su familia…
-discúlpeme señor ¿Cómo me llamó?- se atrevió a hablar Harry, el extraño se puso de pie muy despacio y le dio la espalda.
-Te pareces mucho a tu padre- dijo y comenzó a caminar en el lado opuesto al que Harry se encontraba. Ron y Hermione se unieron a él.
-Espere, ¿Quién es usted?, ¿de dónde conoce a mi padre?- dijo Harry caminando más aprisa tras el extraño, con sus amigos detrás, Quien no dejo de caminar.
-Eso no te interesa-
-Claro que me interesa, ¿Conoció también a Lily… Lily Potter?- el extraño se paró por un instante y giró su cabeza para contestarle.
-Si- y continuo su marcha
-Espere, espere por favor-
-¿Qué haces aquí?- el hombre se detuvo por un momento y sin dirigirle el rostro
-disculpe pero no puedo decirlo-
-¿No me dirás que buscas como derrotar al señor oscuro?- dijo el extraño. Hermione, Harry y Ron se quedaron de piedra al oír las palabras de aquel hombre y se miraban entre ellos.
-¿Cómo lo sabe?-
-Eso no importa- dijo el hombre –Pero… si quieres saber como derrotarlo… bastará con que sepas que debes entrenarte muy duro contra las artes oscuras, conócelas sino nunca sabrás enfrentarlas. Hay cosas que ni el mismo Albus Dumbledore pudo enfrentar.
Nos veremos pronto.- y sin decir nada más el extraño desapareció.
-¿Quién demonios era ese?- dijo Ron
-No lo se-
-Harry, ven aquí- Hermione se había detenido frente a las tumbas en las que el extraño se había quedado antes de que Harry le interrumpiera. La que tenía las rosas decía:
"Lilian Potter 1960-1981"
