Si, ya sé. Me colgué bastante tiempo para subir otro capítulo. Lo que pasa es que tengo que pasarlos del cuaderno a la computadora y algunas veces no tengo ganas :P. Y después me sacaron la compu y tampoco pude subir :/

Pero volví :D

La sala de música

Bella POV

Nos diriji8mos al aeropuerto de Nueva York. Durante el viaje Edward y yo no nos dirigimos palabra, estábamos en nuestros propios pensamientos. Llevaba un regalo para mi hija. No quise gastar, lo hice más personal. Encuaderné y envolví las partituras de la nana que Edward escribió para ella.

Al subir al avión saqué el libro que había llevado para distraerme, si pensaba mucho en Renesmeé me desesperaría. Después de un tiempo la azafata anunció las horas que faltaban del vuelo. Solo estaba a 5 horas de distancia de ella.

Edward- le llamé y el me miró- ¿tienes algún regalo para ella?

Ya sabía a quien me refería- Si, pero no te diré que es.

-Vamos, yo te digo el mío y tu mi dices el tuyo- supliqué

-…Esta bien, te aprovechas porque sabes que no me puedo resistir- Le sonreí- Es un broche de oro, por eso fui a la cuidad.

-Yo le regalaré las partituras de su nana.

Nos pasamos las siguientes horas soñando sobre nuestro próximo encuentro.

Al llegar a Buenos Aires nos dirigimos al hotel donde habíamos las reservaciones provisorias, después compraríamos una casa. Todo dependía de Renesmeé y de cuanto estaría dispuesta a volver con nosotros. Nos instalamos en 4 habitaciones y acordamos que a las 3 de la tarde nos encontraríamos en el vestíbulo para recorrer un poco la ciudad. Necesitábamos hacer tiempo. Pasamos toda esa tarde recorriendo y a la noche volvimos a nuestras habitaciones para estar un rato a solas.

Cerca de las 7 de la mañana nos prepararnos para ver a nuestra hija. A las 9 estábamos viajando en taxi, estuve tan nerviosa en el viaje que casi rompo el asiento con las uñas. Por suerte Edward se dio cuenta y me retiró las manos, solamente dejé las marcasen el asiento.

Paramos frente a una casona. La puerta tallada daba directamente a la calle, sin ningún jardín delantero. Además de la planta baja, contaba con un 1º piso. Las ventanas estaban abiertas de par en par, pero las cortinas blancas estaban cerradas y no dejaban ver mucho del interior.

Nos acercamos a la puerta y tocamos el timbre. Comenzamos a escuchar pasitos rápidos y un minuto después una pequeña de aproximadamente 7 años con cabello castaño por los hombros y ojos color miel, nos abrió la puerta. Nos miraba con timidez.

-¿Quiénes son?- preguntó en voz baja

-Hola pequeña, ¿hay alguien mayor en casa?

Pero antes de que respondiera una chica la interrumpió.

-Melisa, te dije miles de veces que no abras la puerta- y la corrió amablemente de la entrada

-Buen día… ¿Alice?

-¿Cómo estás Brenda?

-Bien, bien… ¿Qué haces aquí?

-Pues como prometí, he vuelto. Y esta vez, con toda la familia. Te los presentaré.-Nos señaló a todos Ellos son Emmett y Rosalie, los tíos de Nessie. Ellos son sus abuelos, Esme y Carlisle. Y ellos son Edward y Bella… los padres -Todos asintieron en forma de saludo.

Brenda abrió los ojos como platos y pude sentir como su respiración se detuvo por un segundo.

-Perdón- salió de sus pensamientos- los he dejado aquí, pasen- abrió más la puerta y entramos en el hall. Había dos sillones y una pequeña mesa contra la pared. Comenzamos caminar a través del ancho pasillo cálidamente iluminado, donde se escuchaban los voces de los niños proveniente de las diferentes habitaciones que pasábamos.

-Les presentaría primero a Renesmeé, pero primero tienen que hablar con Marta.

-¿Marta?- preguntó Jasper

-Cuando vinieron estaba trabajando en el hospital. Hoy ella está, es la persona que maneja esta lugar- comentó riéndose quedadamente.

Toda la casa estaba impregnada con el aroma de Renesmeé, me puse más nerviosa de lo que ya estaba.

Al caminar por el pasillo pasamos pon una escalera de roble y finalmente, al comedor. Al entrar pudimos ver a una señora de unos 50 años de edad, con un delantal floreado y con gafas cuadradas con marco verde. Estaba colocándole una venda en la rodilla a un niño sentado sobre la mesa.

-No quiero verte cerca del borde de la piscina otra vez, ¿entendido? – dijo severa. Él asintió

Brenda entró con aire despreocupado en la gran cocina con nosotros pisándoles los talones.

-Marta, tenemos visita- anunció mientras se dirigía al refrigerador

La mujer se levantó, bajó al niño de la mesa y se acercó a nosotros.

-Hola, mucho gusto – estrechó nuestras manos- Soy Marta Ibáñez.

-Un gusto, Carlisle Cullen.

Marta al estrechar nuestras manos nos miró a todos.

-¿Cullen?-calló uno segundos- ¿De donde son ustedes?

-Si, los Cullen, Venimos desde los Estados Unidos.

-Estados Unidos- la mujer nos miraba con perspicacia- no creo que vengan a adoptar hasta aquí ¿eh?

-Bueno, eso quisiéramos explicarle, pero en privado.

-Claro, síganme por aquí.

Nos dirigió por el pasillo que habíamos pasado antes y entramos en una oficina llena de archivos.

-Esperen, traeré más sillas

-No, no hace falta, nos quedaremos de pie- Rosalie la detuvo

-¿Seguros?-asentimos- en ese caso – dio la vuelta hacia el escritorio y se sentó – Bueno, entonces ¿cuál es el asunto? – preguntó amablemente.

Comenzamos con el relato desde el secuestro - mintiendo un poco… bueno, bastante, al no querer revelar la existencia de vampiros- y todo el tiempo de búsqueda. Le mostramos las fotografías de ella cuando bebé.

-Y ¿Cómo la encontraron?

Nadie sabía que decir, hasta que todos saltamos con…

-INTERNET

Nos miramos. Creía que los vampiros éramos inteligentes para mentir mejor.

-¿Internet?- Marta nos miraba entrecerrando los ojos.

-Si…-Edward salió a salvarnos- escribimos su nombre…- y fracasó.

-¡El buscador de facebook! – Alice saltó

Al final de cuentas, éramos malísimos.

-Les creeré, aunque no estoy convencida del todo.

Suspiramos de alivio

-Bueno, creo que necesitan saber más de ella ¿no?

Y comenzó a buscar algo en un archivero –veamos- sacó una carpeta gorda y la abrió sobre el escritorio

-Este es el legajo de aquí que pertenece a ella.- Al abrirlo se podía ver una foto de ella adjuntada a la carpeta con un clip.

Marta sacó algunos papeles- Bueno les diré que ella no tuvo un buen primer año aquí. Fue dejada en la policía en Agostos de 1999 por un hombre que, alegando que le habían pagado para traerla – paró un segundo y después prosiguió- la pobre pasó por 3 orfanatos y e costaba adaptarse, ya que llegó hablando inglés y tuvo que aprender el español. Aunque tiene una buena memoria para todo, ella asegura que no recuerda nada antes de llegar al país. Estuvo años con psicólogos, pero no pudieron sacarle nada.

-Y ¿Cómo recordó su nombre?

-Pues, un día cuando ella tenía 5 años se me acercó y me dijo al oído "Hola, soy Renesmeé Cullen"

-¿Así de simple?-era imposible si no recordaba nada. Algo más había.

-Si fue extraño. Pero ella siempre nos sorprendió, es especial- un brillo materno se vio en los ojos de la mujer.

Observé alrededor, en las paredes había portarretratos del grupo de chicos de cada año. Seguí pasando la mirada por el lugar y cuando la posé en la carpeta pude observar que estaba llena de análisis de sangre

-¿Qué es eso? – pregunté

Ella rápidamente los guardó-Es confidencial, lo siento- al terminar de guardar la carpeta, Marta se dio la vuelta y preguntó lo que estuve esperando por largo rato

-¿Quieren verla?

Sonreímos y asentimos fuertemente.

Nos guió otra vez por el pasillo, por la cocina y después por jardín. Había 3 niños jugando en los columpios.

En la galería del ala oeste se hallaban 4 puertas. Desde una de ellas se escuchaba una melodía.

-Ella está en la sala de música practicando para un examen en el conservatorio de música.

Entró lo más sigilosamente que pudo en la sala.

La vi, sentada en el taburete tocando el piano ágilmente, parando una vez para revisar la partitura. Su cabello largo y cobrizo se balanceó con sus bucles, al dar vuelta su cabeza.

Me quedé helada, no sabía como reaccionar. Marta se aclaró la voz y Renesmeé nos miró a todos.

-Perdón estaba tan concentrada que no me di cuenta de que entraron.- casi me desmayo (si es que pudiera) al escuchar su voz.

-Nessie, ellos viene a verte

Ella solo asintió. Yo estaba entre salir corriendo a abrazarla o quedarme a explicar todo con calma. Lamentablemente para mí, elegí la más calmada.

-Hola Nessie, volvimos- Alice salió detrás de nosotros y la saludó. Mi hija al reconocerla rodó los ojos y respondió con cansancio.

-¿Otra vez?

-Por favor Nessie tienes que escucharnos-Alice se le acercó- ya se que antes te han mentido pero-

-¿Cómo sabes eso?

-Eeem, bueno Brenda nos ha contado algo- dijo con un poco de culpabilidad

-La voy a matar-parecía bastante enojada. Suspiró derrotada- Está bien. Pero más vale que sea rápido, tengo que terminar de estudiar esta partitura.

Se reciben reviws de todo tipo!