10. El valle de Godric
Caminaba con paso lento, pero firme. En el pequeño pueblo los niños correteaban por las calles jugando los unos con los otros. Algunos jóvenes se encontraban conversando en la plaza principal, seguramente hablando de sus planes para la tarde, mientras disfrutaban de aquella mañana de verano.
Cruzó el pueblo en la misma dirección que cuando lo hizo algunos meses atrás. Pasó al lado de la iglesia y entró en el cementerio. Necesitaba comprobar que seguían allí, que todo había sido una ilusión, que quizás se había vuelto loco, pero para sus adentros sabía que no, que todo lo que estaba ocurriendo era verdad.
No tardó en llegar, el camino exacto y el lugar donde estaban no se le había olvidado.
La tumba blanca de mármol yacía intacta, nada había ocurrido, y eso dolía mucho. Pero lo que más dolía era pensar que pudiese estar vacía.
Convocó con la varita unas rosas blancas y rojas y las puso delante de la lápida.
Siento no haber venido, desde Navidad, pero era difícil, ¿sabéis?, pensar en que todo haya acabado y que no estuvieseis aquí para disfrutarlo era mucho para mí – Harry respiró hondo – siempre habéis sido mi camino, ojala hubieseis podido estar aquí conmigo para enseñármelo, para que me hubieseis llevado a King Cross mi primer día de Hogwarts, me enseñaseis a montar en escoba o me hubieseis cuidado las noches de pesadillas o incluso de fiebre – para entonces unas tímidas lágrimas caían por sus mejillas – si lo que ha pasado hoy es verdad, no sé ni que pensar, porque por un lado me emociono, pensar que estáis aquí, pero por otro siento un profundo resentimiento, me abandonasteis, a pesar de que sabías todo lo que me había caído encima, huisteis...
Se levantó y se marchó corriendo, no aguantaba más, ese mal sentimiento podía con el opuesto de emoción y nostalgia, de que estaban aquí de vuelta. Se acordaba de las palabras dichas por el supuesto Remus sobre matar a..., es que esa persona ya estaba muerta.
Cuando llegó a su destino, dudó, pero lo hizo, necesitaba hacerlo. Cruzó la valla de madera donde numerosas escripciones de ánimo continuaban a pesar de los año. Pasó el jardín descuidado, donde las malas hierbas parecían decirle que no cruzase. Y entonces llegó a la puerta, y se paró, pensando en como Voldemort se sintió la noche que llegó a esa misma puerta, para arruinarle las vidas a unos pobres ilusos, enamorados de la vida y de ellos mismos.
Entonces se decidió a empujarla lentamente, se abrió sin dificultad, la oscuridad que reinaba dentro era absoluta.
Lumus... - apenas murmuró.
Ante él un pequeño recibidor apareció. Todo estaba lleno de polvo, telarañas y mucha suciedad, una gran capa de suciedad, pero sobre todo desolación.
El pequeño vestíbulo de la casa todavía contaba con algún cuadro, seguramente muggle, comprado por su madre. Les echó un vistazo, no eran nada especiales, pero para él ya era mucho.
Se aproximó a la puerta de la derecha, estaba abierta e iluminó el interior, lo reconoció al instante, el salón. Allí pasó con su padre las últimas horas de éste. Entró y lo recorrió poco a poco, con cuidado para evitar algún accidente. Miró hacia arriba, el techo no se veía muy seguro.
Salió hacia afuera y se decidió a subir las escaleras, poco a poco, se oían las maderas crujir, pensó en lo bonita que era la casa, podría restaurarla y limpiarla, pero en sus adentros sabía que no lo soportaría.
Al llegar a la parte de arriba se extendía a los dos lados de la llegada de la escalera un largo pasillo con puertas. Una de las partes demostraba signos muchos más perjudicados que el otro lado. Tenía algunos escombros por el suelo, nadie se había molestado en recogerlos, ni nada de la casa, pensó. Se acercó a aquella parte, sabía lo que buscaba, su habitación, allí donde todo ocurrió, pero algo en el camino le paró.
Entre abierta había una habitación, se acercó, la habitación de sus padres, seguía intacta, como todo lo demás. Dentro se encontraba una cama de matrimonio, un armario grande y una cómoda en uno de los lados. En una de las paredes había una puerta que debía de ser el baño privado de la estancia.
Entró lentamente, los ojos empezaron a escocerle un poco, no quería llorar, no esta vez, ya bastante debilidad había demostrado con la conversación en la madriguera y hacía un rato en el cementerio.
Entonces hizo algo que no creía ni él mismo, se tumbó en la cama, con los brazos y las piernas extendidas, boca arriba, y suspiró, pensó en los momentos felices que pasaron aquí sus padres, momentos dulces, de confesión del uno al otro, románticos, dolorosos, de pasión, seguramente él estaba en muchos, pero no recordaba nada.
No sabe cuanto tiempo estuvo allí, tumbado mirando el techo lleno de telarañas, en aquella cama polvorienta. En unos de esos momentos de pensamiento, lo decidió, no volvería a la madriguera, no podía, si aquel era su verdadero padre ahora no estaba preparado para ello, tenía que darle vueltas al asunto. Decidió volver otro día y limpiar la casa en la medida de lo posible, quizás doliese, y mucho, pero necesitaba hacerlo.
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Pues, ¿que tal si pedimos sopa de guisantes? - preguntó Fabian muy animado – es tradición del caldero.
Pues como queráis, así no nos complicamos – contestó Frank.
Bien, pues voy a ello – Fabian se levantó de la silla y se acercó al camarero para pedir la cena.
Durante la cena conversaron sobre el paradero de James, Sirius y Remus, y como iban a encontrarlos.
Lo mejor, será que nos acostemos pronto y mañana temprano vayamos al ministerio, no sé, quizás ahí encontremos alguna información – comentó Edgar – lo mismo ya se han dado a conocer, y han contado todo lo que pasado.
No sé yo si han echo eso, es una imprudencia, tampoco son tantos días los que llevan aquí – contestó Frank.
Y...¿Si han ido a hablar con el ministro de ahora? - preguntó Marlenne.
Imposible, como iban a hacer eso, se hubiesen condenado del todo – exclamó Alice.
O no tan locura, y si ellos ya saben algo de lo de Dumbledore, ten en cuenta que hicimos que los rumores cruzaran las fronteras... - musitó Gideon.
Bueno, pues entonces mañana iremos al ministerio, decidido – sentenció Fabian – Lily, no te preocupes, todo va a salir bien.
La mujer que no había hablado en toda la cena tenía la mirada perdida, sin noticias de James no podía vivir, pensar en lo que dijo Dumbledore sobre que estaban muertos era peor, sabía que no podía ser, que primero tendría que morir Albus para que ella o James o cualquiera de esa orden pudiera morir, pero si había sido capaz de hacer eso, el viejo podría haber planeado cualquier otra cosa.
También pensaba en su hijo, como sería, alto, bajito, guapo, sería simpático o no querría ni verlos... Esperaba que si James había logrado llegar a él hubiese podido explicarle todo y que éste lo entendiese.
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Caminaba silencioso por aquella calle que tanto conocía. Se puso delante de los números 11 y 13 y se quedó estático, poco a poco las dos fachadas se fueron separando dando lugar a una nueva fachada, algo más antigua y clásica, era Grimmauld place número 12.
Harry entró en la que oficialmente era su casa heredara de Sirius. Caminó por el lago pasillo hasta llegar a la cocina.
¡Kreacher!
Un fuerte plas se escuchó en la instancia y el elfo apareció ante Harry.
¿Qué desea amo?
Kreacher, llámame Harry para empezar, y bueno solo quería decirle que de momento me voy a quedar aquí, a vivir contigo, pero no se lo puedes decir a nadie, ni siquiera a los chicos, ¿entendido?.
Claro, señor.
Harry, dime Harry – le dijo el muchacho sonriendo al elfo – y ah!, a partir de mañana me ayudarás en un asunto personal, limpiaremos y arreglaremos una casa, mi antigua casa.
El elfo solo asintió con la cabeza y se dispuso a preparar todo por la llegada de Harry, mientras éste último decidía en que habitación quedarse y que cenar, aunque no tuviese mucha hambre, Kreacher seguramente le obligaría.
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He vuelto, he tardado mucho, pero este año en clase no paro, me quedan 3 exámenes para terminar el grado y os podéis imaginar. Espero que ahora en marzo cuando esté en el hospital, como tengo las tardes libres pueda escribir.
No es un gran capítulo, pero tampoco los suelo escribir muy largos, espero que el próximo sea algo más largo.
Dejadme algún review, gracias!
