A ver gentecilla, (y con gentecilla me refiero a esos adorables lectores que dedican su tiempo a leer este fic, que conste) tengo una gran duda existencial y porque no decirlo, sexual a la par que curiosa. Y no, esta duda no consiste en que me digáis donde y como queréis que lo hagan nuestras queridas Rachel y Quinn, aunque se que lo estáis deseando, pillines.
Bueno, como iba diciendo, mi duda es la siguiente:
En serio a nadie le pone Gwyneth Paltrow?
Pero vosotrs la habéis visto cuando canta Do You Wanna Touch Me vestida de cuero?
Vale, reconozco que meterla en un lío con Quinn es algo chocante, porque hasta que empece esta historia ni yo me lo había imaginado, pero dios, es Gwyneth Paltrow, yo me la imagino con cualquier mujer de este mundo. Aunque no es especialmente mi tipo pero bueno.
Así que eso, quiero respuestas y muchas, sino os quedáis sin continuación. (que no, que es broma) Pero bueno, me gustaría saber vuestra opinión, porque me siento como una salida mental o algo así y aunque reconozco que lo soy (un poco nada mas) quiero saber cuan salids estáis vosotrs.
Capítulo 10:
Estaban todos sentados a la mesa, Quinn y Rachel juntas y al otro lado de la mesa, Ben y Evan. Este último no le quitaba los ojos de encima a la rubia mientras que ella solo miraba su plató sin atreverse a enfrentarse a la mirada del padre de la morena.
Todos comenzaron a comer, menos Quinn que seguía mirando su plato como si fuera una obra de arte.
-¿No te gusta? -le preguntó de repente Ben a Quinn al ver que no comía.
Ella rápidamente alzó la vista y lo miró confundida abriendo la boca para responder, pero Rachel se le adelantó.
-A mi si me gusta, ¿me das un poco de lo tuyo? -dijo acercándose al plato de la rubia y cogiendo un poco con el tenedor para después llevárselo a la boca- Uhm, riquísimo papa -dijo sonriendo a su padre.
Quinn siguió todo los movimientos de Rachel con la mirada y no pudo evitar sonreír dulcemente. Rachel la miró y le guiñó un ojo divertida.
Ante aquello la morena se relajó y comenzó a comer tranquilamente, saboreando la comida.
-Tengo entendido de que eres una animadora ¿no? -dijo Evan penetrándola con la mirada.
Quinn se mordió el labio.
Eso es lo que mas se temía de conocer a los padres de la otra, que ellos solo conocían su pasado, todo el daño que le había hecho y todo lo que había sufrido por su culpa. Temía ser rechazada, que no la creyeran y hasta que le prohibieran ver mas a Rachel, cualquier cosa podía ocurrir y ella sabia que se lo merecía, pero aun así, no quería alejarse de la morena.
-Ya no, lo dejé -afirmó.
-¿Porque? -siguió preguntando.
-Papa... -susurró Rachel advirtiéndole que no siguiera.
-No te preocupes -le dijo Quinn a Rachel tranquilizándola y luego volvió a mirar a Evan- Decidí que eran mas importantes mis amigos, la gente que me había apoyado en vez de ser popular.
-¿Te refieres al Glee club?
-En parte si.
-Pues no parecían muy amigos tuyos cuando los insultabas y les lanzabas granizados -dijo frunciendo el ceño.
Quinn se encogió levemente en la silla.
-Entiendo que tenga reticencias a que me relacione con su hija por miedo a que le haga mas daño -explicó calmadamente después de unos minutos- Pero todo aquello, todo el daño que hice, fue por varios motivos que escapaban a mi control. No estoy justificándome, solo le quiero explicar por lo que yo estaba pasando para comportarme de esa manera.
Evan simplemente asintió animándola a proseguir mientras Ben y Rachel los observaban.
-Desde que tengo uso de razón mis padres me han dicho lo que tengo que hacer. Me decían que tenia que ser una buena chica cristiana, tenia que sacar buenas notas, tenia que tener una buena imagen, ser popular, una líder y al final acabar casándome con un abogado cristiano o algo así para poder ser una ama de casa como es debido y vivir atendiendo a mi marido -se detuvó unos segundos y cogió aire para proseguir- Así que es lo que hice. Sacaba unas notas excelentes, era la líder de las animadoras y era todo lo que mis padres habían deseado -profundizo la mirada- hasta que me quede embarazada.
En ese momento Rachel sujetó su mano transmitiéndole su apoyó.
Quinn la miró sonriendo y prosiguió.
-En ese momento mi padre me echó de casa y mi madre solo se quedo mirando como me echaba casi a patadas. Fui de casa en casa sabiendo que me había quedado sola en este mundo. Cuando... -un nudo se atravesó en su garganta pero consiguió reponerse- cuando mi hija nació, la di en adopción, como imagino que sabréis -Evan asintió lentamente- Pero a pesar de todo lo que había pasado, yo seguía creyendo que tenia que volver a ser la chica de antes, un ejemplo a seguir para que mis padres me volviesen a aceptar y cuando ocurrió, que fue cuando mi padre se fue con una chica mas joven, creí que lo estaba consiguiendo, que estaba volviendo a la normalidad en mi vida. Pero después de este verano y de todo lo que he pasado, me he dado cuenta de muchas cosas, he podido crecer como persona y darme cuenta que no tengo porque ser la hija que ellos quieren que sea, simplemente tengo que ser la mujer que quiero ser por el resto de mi vida, por que al fin y al cabo soy yo la que voy a vivirla.
Hubo un breve silencio mientras todos asimilaban la información.
-Se que le he hecho mucho daño a su hija -prosiguió- y le aseguró que nunca me perdonare por ello, pero estoy intentando compensárselo y mientras ella me quiera a su lado, allí estaré -concluyó mirando a Rachel que la observaba con lágrimas en los ojos.
-Se que no has tenido una vida fácil -dijo Evan- pero eso no justifica lo que hiciste.
-Lo se -dijo tranquilamente.
-¿Entonces porque no simplemente te alejas de ella y la dejas seguir con su vida? -cuestionó.
Quinn abrió la boca para responder pero Rachel rápidamente se incorporó en la mesa encarándose a su padre.
-Porque yo le he pedido que este en mi vida y dado que es mi decisión, espero que lo aceptes -dijo firmemente.
-Pero... -comenzó a decir Evan.
-¡Pero nada! Es mi decisión y mi vida. Y dado que ya hemos terminado de comer... -tiró suavemente de la mano de Quinn para que se incorporase- si nos disculpáis, nos vamos a mi habitación.
Evan las observó enojado pero no dijo nada.
-Claro, ir, no te preocupes -le respondió Ben intentando tranquilizar las cosas.
Rachel salió de la cocina aun tirando de la mano de Quinn. La arrastró a la habitación y cuando por fin cerraron la puerta ella se tiró en la cama boca abajo mientras pataleaba.
Quinn había entrado en un estado de shock por todo lo que había dicho la morena para defenderla, por que sinceramente no se lo esperaba y sabia perfectamente, que no se lo merecía. Pero al verla así, en la cama pataleando se acababa de borrar todo el respetó que había conseguido y comenzó a reírse sin poder evitarlo.
Rachel al oírla se giró y la miró frunciendo el ceño.
-¿De que te ríes? -cuestionó.
-De como puedes ser tan contundente e impresionante y al momento siguiente pareces una niña pequeña adorable -dijo entre risas la rubia.
Rachel se cruzó de brazos ofendida.
Quinn se acercó a ella y cogiendo su mano le dijo:
-Y me encanta cada una de tus personalidades -le besó suavemente la mano y prosiguió- Gracias por defenderme.
Rachel se sonrojó levemente.
-No iba a permitir que te trataran así.. -explicó.
La rubia soltó su mano y se encogió de hombros.
-Yo me lo merezco Rachel.
La otra se levantó rápidamente de la cama.
-No empieces otra vez con lo mismo -dijo en tono enfadado provocando que Quinn se encogiera levemente.
-Lo siento... -susurró.
Rachel suspiró y la abrazó.
-¿Qué puedo hacer para que dejes de sentirte tan culpable? -dijo suavemente en su oído pegándola mas a su cuerpo.
Quinn se dejó abrazar y pensó durante unos minutos antes de responder.
-Quiero que me cantes una canción -dijo separándose de ella levemente para mirarla a los ojos.
Rachel la miró sorprendida.
-¿Una canción? ¿Eso hará que te sientas menos culpable? -dijo confundida.
-Hará que me olvide de todo -explicó separándose completamente de la morena- Eso es lo que provocan tus canciones en mi. Cuando te escuchó cantar me olvido de mis problemas y solo puedo escucharte y sentir cada una de tus palabras. Es como si me transportaras a otro mundo.
Rachel se sonrojó considerablemente y se mordió el labio.
-Ademas... -prosiguió la rubia- Hace mucho que no te oigo cantar y lo hecho de menos -puso carita de pena.
La morena suspiró.
-¿Alguna canción especial? -preguntó haciendo que el rostro de Quinn se iluminase.
-La que tú quieras -dijo para después sentarse en la cama observando a la morena.
-De acuerdo... -dijo suavemente Rachel y cogió aire comenzando a cantar.
When the rain is blowing in your face
And the whole world is on your case
I could offer you a warm embrace
To make you feel my love
When the evening shadows and the stars appear
And there is no one there to dry your tears
I could hold you for a million years
To make you feel my love
I know you haven't made your mind up yet
But I would never do you wrong
I've known it from the moment that we met
No doubt in my mind where you belong
I'd go hungry, I'd go black and blue
I'd go crawling down the avenue
There's nothing that I wouldn't do
To make you feel my love
The storms are raging on the rollin' sea
And on the highway of regret
The winds of change are blowing wild and free
You ain't seen nothing like me yet
I could make you happy, make your dreams come true
Nothing that I wouldn't do
Go to the ends of the earth for you
To make you feel my love
Quinn la observaba extasiada mientras que Rachel no le había quitado los ojos de encima durante toda la canción intentando darle mas sentimiento.
-Te quiero... -susurró de repente y al instante abrió la boca totalmente sorprendida por lo que acababa de decir.
-¿Que? -dijo Rachel asustada y su corazón empezó a bombear rápidamente
La rubia se levantó rápidamente de la cama mientras pasaba las manos por su rostro.
-Quiero decir... -se detuvó unos segundos pensando que decir- que quiero cantar contigo una canción, ¡Eso!
Rachel la observó durante unos segundos, consciente de que no era eso lo que había escuchado de los labios de la rubia.
-No es eso lo que dijiste... -dijo suavemente Rachel.
Quinn la miró suplicando con la mirada.
-Si es lo que dije... -susurró.
Rachel suspiró y asintió mientras desviaba la mirada.
-De acuerdo.
Los minutos pasaban y ninguna de las dos decía nada, ni siquiera se miraban. Era evidente que se sentían incomodas y Quinn ya no lo soportaba mas.
-¿A donde vas? -dijo al ver que la rubia se levantaba y se dirigía a la puerta.
-Creo que es mejor que me vaya... -dijo mirándola tristemente- Tú estas incomoda y yo... yo no se muy bien que decir.
-¡No! -Rachel se levantó rápidamente- Por favor, quedate... -la miró suplicante- ¡Veamos una película! ¿Qué te parece?
Quinn asintió lentamente.
-Esta bien... -susurró- pero primero tengo que ir al baño si no te importa.
-Claro -dijo sonriendo la morena- Vé al mio, es ese de ahí -le explicó señalando la puerta al otro lado del habitación
La rubia no dijo nada y simplemente cruzó la habitación y se internó en el baño cerrando la puerta tras de ella. Se apoyo en ella mientras cerraba los ojos.
-Estúpida, estúpida, estúpida -dijo una y otra vez en apenas un susurró- ¿Porque demonios tienes que estropearlo todo?
Se quedó allí unos minutos y cuando por fin se había tranquilizado, se echó agua en la cara para despejarse y salió a la habitación.
En cuanto lo hizo se quedó quieta, mirando a Rachel que se encontraba sentada en la cama, envuelta en la oscuridad de la habitación ya que había cerrado las cortinas, pero lo que de verdad le sorprendió fue que tenia entre sus brazos al peluche que le había regalado, abrazándolo con fuerza mientras miraba la colcha que tenia debajo de ella, perdida en sus pensamientos.
Quinn se acercó y se sentó a su lado.
-¿Le has puesto ya nombre? -le preguntó para que la otra volviese a la realidad.
Rachel alzó la vista y la miró confundida, pero enseguida asintió.
-Se llama Sra. Morris -le explicó.
Quinn le sonrió dulcemente.
-Me gusta -le dijo y luego miró la televisión que se encontraba encendida- ¿Y que vamos a ver?
-Un musical, por supuesto -dijo Rachel sonriéndole ampliamente.
La rubia hizo girar los ojos y suspiró.
-Esperaba que te hubieras olvidado de eso -dijo pesadamente.
-No, tengo buena memoria -la sonrisa aumentó- pero como compensación, la próxima vez la eliges tú.
-¡Trato hecho! -dijo rápidamente la rubia y las dos comenzaron a reírse.
Canción: Bob Dylan - Make you feel my love
Recientemente Adele ha hecho una cover de esta canción por si a alguien le interesa.
