Con un rápido movimiento la atrajo hacia si, y la pego contra la pared; mientras la besaba, con una mano mantenía sujetas sus manos, pegadas a la espalda de Sakura, para evitar que volviera a rasguñarlo, mientras con la otra ejercía presión sobre la mandíbula de Sakura para obligarla a permitirle la entrada en su dulce boca, y así poder saborear y recorrer cada rincón de sus labios ; al sentir como invadía su intimidad Sakura sentía morir del asco que le provocaban sus besos, el sentir sus labios rozando los suyos, su lengua que acariciaba la suya, el calor de su cuerpo, la cercanía de su bien formado torso desnudo, era demasiado, ya no podía soportarlo y decidió arriesgarse, después de lo que haría Sasuke querría matarla, pero no le importaba. Se armo de valor y le propino un rodillazo en las partes nobles. Al sentir el dolor que se extendía por cada célula de su cuerpo, la soltó de inmediato, dejándose caer al piso, doblado por el dolor.
-¡Maldita!-fue lo único que pudo decir.
-Eso y mas se merece- espeto Sakura con odio, dijo esto y salio de la habitación.
Corrió hasta llegar a su habitación, dejándose caer sobre el amplio lecho.
-"Maldito"-pensó, secándose las lagrimas;
Pasó el resto del día encerrada en su habitación, no quería salir por miedo a encontrárselo, aunque eso era inútil, puesto que si Sasuke, deseaba verla sabría donde encontrarla.
Al día siguiente era domingo, se levanto temprano y se dirigió a su casa, esos días eran en los que se sentía mejor, ya que se sentía libre, ademas de librarse de la presencia de del señor feudal.
-Sakura, hija mía como estas-inquirió su madre al verla llegar tan temprano a visitarlos.
-Bien- mintió, no deseaba causarles mas dolor a sus padres, así que prefirió guardar en lo profundo de su corazón toda la tristeza y amargura que la embargaban- Estoy bien mamá-dijo sentándose en el pequeño comedor que estaba en la misma cocina. Miro a su alrededor, ahora todo le parecía tan distante, es como si hubiera pasado mucho tiempo desde que vivió allí. Todo estaba igual, pero para ella ahora era diferente, poso la vista sobre el bracero, estaba mas limpio, a un lado de este sobre el suelo se encontraba, un montón de leña que su madre usaba para cocinar; la pequeña mesa de madera donde en antaño solía comer en compañía de su familia…
-Tómalo esta caliente- dijo su madre colocando una taza con chocolate humeante frente a ella- Tiene leche de cabra como te gusta mi cielo- dijo y se sentó a su lado.
Sakura tomo la taza entre sus manos y comenzó a beber.- ¿Donde esta mi papá?
-Fue a llevar las cabras a que pastaran, no tarda en regresar.
-¿Va a ir a la herrería?-inquirió dándole un pequeño sorbo al chocolate.
-Supongo que si. Me gustaría que fuéramos al festival, ¿Quieres ir?
-Gracias mamá, pero quede de ir con Lee, me lo encontré cuando venia y me invito.
-Esta bien hija, es bueno que salgas con tus amigos a divertirte.
Por la tarde, Lee pasó a recogerla.
-Te ves muy linda el día de hoy, bueno tu siempre te ves hermosa, eres la mas linda de la aldea- al escuchar las palabras de Lee, el rubor cubrió las blancas mejillas de Sakura
- Aunque estas mas delgada, ¿Acaso no te gusta trabajar en el palacio?
-No es eso. Es solo que…-Sakura calló, no podía revelarle a nadie la razón de su sufrimiento.
-Si no te gusta trabajar con el señor feudal, que dicen que es muy déspota, podrías cambiar de trabajo o…-Lee guardo silencio
-¿Qué Lee?
-No nada-dijo, la tomo de la mano-Vayamos a divertirnos, para eso salimos, para al menos por un día olvidarnos de la penas que ensombrecen nuestras vidas.
Curiosearon los puestos que había en el festival, conocieron plantas exóticas traídas de países lejanos, animales exóticos, compraron dulces de leche.
Al menos durante ese lapso de tiempo, Sakura volvió a conocer lo que era el sentimiento de alegría y felicidad.
-Te imaginas conocer otros países, personas, animales, ha de ser una experiencia maravillosa-exclamo Sakura con una gran sonrisa, sentándose en una banca.
-Estoy de acuerdo, ah de ser muy agradable. ¿Te gustaría viajar a otro país?-dijo Lee, sentándose a su lado
-Claro que si, pero eso nunca sucederá, ¿cómo podría alguien como yo, viajar a otros países sino soy mas que una simple sierva?
-Lo puedes hacer conmigo-dijo Lee, tomando su mano.
-Lee, tú tampoco…
-Ahora es diferente
-Por que
-Tengo algo muy importante que decirte Sakura.
Al escuchar el tono de sus palabras Sakura se preocupo, jamás había visto a Lee tan serio, él siempre sonreía, era alegre, esa expresión en su rostro era totalmente nueva para ella.
-Vamos Lee, me asustas ¿Qué puede ser tan grave?
-Sabes que siempre me he sentido mal por no saber el nombre de mi padre, pero ahora todo es diferente, finalmente después de tantos años de incertidumbre y dolor, de soportar que me vieran como si fuera un apestado, de que me menospreciaran, se quien es mi padre.
-¿Y quién es?
-Es el rey del país del agua, ha enviado a un mensajero, quiere que me vaya a vivir a su castillo-musito Lee- Me armare caballero, y en el futuro me convertiré en el rey del país del agua. Si tú me lo permites, quiero pedirte que te cases conmigo, que nos vayamos juntos, conoceremos otros lugares, te prometo dar lo mejor de mí para darte felicidad cada día de tu vida Sakura.
-Lee yo…
-No es un secreto para nadie de los que nos conocen que desde que éramos niños te he profesado amor. Sin embargo nunca antes te lo dije, porque en ese entonces me sentía indigno de ti, sobre todo por no tener nada que ofrecerte, pero ahora todo es diferente, te ofrezco no solo ser la reina de mi corazón, sino también la reina de una nación.
-Yo no estoy enamorada de ti-musito Sakura conmovida ante las demostraciones de amor de su amigo.
-Puedes pensarlo unos días, me voy dentro de una semana-dijo acariciando su mano con ternura.
-Lee yo… aunque quisiera aceptarte no podría porque soy indigna de tu amor y del amor de cualquier hombre- soltó sollozando.
-¿Por qué dices eso Sakura?, tu eres la persona más buena y dulce que conozco- dijo abrazándola, Sakura recargo su cabeza sobre el pecho de Lee.
-Lee han pasado tantas cosas, la razón por la que no me case con Sai es porque el feudal me lo prohibió- comenzó a relatar entre sollozos – una noche antes de la boda, el feudal me mando llamar y entonces…
-¡Qué Sakura! ¿Qué te hizo ese desgraciado?-inquirió Lee con rabia, estrechándola con fuerza contra si.
-E-el me, él ejerció el derecho de pernada-dijo entre sollozos.
-Esto no se quedara así, lo enfrentare para lavar tu honor, lo prometo.
-Noooo Lee, puedes morir, no quiero que por eso pierdas la vida, ademas ya nada se puede hacer para regresar el tiempo y que todo vuelva a ser como antes. Si lo enfrentas y lo vences, ya no regresare al lado de Sai ni recuperare mi inocencia, y si pierdes morirás, no lo hagas, si en verdad me amas no lo hagas. Y no quiero que toda la aldea se entere de lo que me ocurrió, por favor.
Al escuchar las suplicas, Lee calmo un poco su ira.
-Esta bien, no lo haré, pero por favor Sakura acepta casarte conmigo, para que te alejes de ese desgraciado, solo así podrás escapar de él.
-Lo pensare, lo prometo.
-Sasuke, no seas así, vamos a ver que venden en los puestos- suplico Ino, sacudiendo su brazo.
-No me gusta hacer eso Ino, ya te lo dije- respondio secamente.
-Eres tan malo, sino me ibas a llevar a comprar cosas para que me trajiste, mínimo acompáñame a comprar unos dulces.
-Vine porque al ser el día de inauguración del festival es mi deber estar presente por ser el señor feudal. Además deberías de acostumbrarte, desde un principio te dije que no debías esperar que fuera cariñoso, eso jamás va a suceder.
-Amor, la muchacha que esta allá ¿No es tu sirvienta?- dijo Ino señalando hacia donde se encontraba Sakura con Lee. Lentamente Sasuke dirigió su mirada hacia donde Ino le señalaba.
-Si-dijo secamente-Espera aquí Ino, tengo algo que decirle- dijo y con paso rápido camino hasta donde estaba Sakura.
-Lamento interrumpir su idilio-dijo Sasuke fulminando con la mirada a Lee.
