Habían pasado tres días desde la fiesta de año nuevo que dio Nino en su casa, había sido una noche memorable para muchos, sin embargo, para Marinette y Adrien había sido memorablemente mala e incómoda. Ninguno de los dos se hablaba desde esa noche ya que estaban demasiado apenados para hacerlo, en especial la chica.
Marinette desde la noche de año nuevo había llorado sintiéndose la peor novia del mundo y conforme pasaban los días aquel sentimiento no desaparecía, sobre todo cuando Adrien trataba de llamarla y ella prefería no responder o decirle palabras a medias.
Aquella noche se encontraba al teléfono con su mejor amiga, a quien por cierto, no veía desde la noche de año nuevo y que por lo tanto tendría muchas preguntas.
-No te creo ni una palabra.
-¿Por qué no?
-Para nada me creo que te hayas ido a tu casa sin más luego del año nuevo.
-Podrías creerme si me hubieses visto – Respondió Marinette tratando de evadir el tema – Pero estabas ocupada.
-Ese no es el caso… La cuestión está en que nadie te vio ni a ti ni a Adrien luego del año nuevo, es sospechoso.
-Alya no hay nada que sospechar, recibimos el año nuevo juntos… Y antes de que preguntes no hubo beso, simplemente nos abrazamos y en vista de que todos estaban ocupados con sus parejas decidimos irnos.
-Me parece muy sospechoso que no pasara nada.
-¿Por qué piensas eso?
-¡Oh vamos! Era la víspera de año nuevo, estábamos en una fiesta, todos tenían pareja menos ustedes dos por lo tanto estuvieron solos un buen tiempo, imagino que bebieron un poco como todos nosotros… Solo piénsalo, no tiene sentido que nada ocurriese.
-Pues así lo fue – Insistió Marinette – Sabes que él y yo solo somos amigos.
-Pero a ti te gusta.
-Ese no es el caso, la cuestión es que nada ocurrirá.
Alya se quedó en silencio por unos minutos y Marinette solo escuchaba su respiración a través del teléfono así que decidió hablar – ¿Qué sucede? ¿Por qué te quedaste callada?
-Lo siento amiga, pero tengo el presentimiento de que me estás ocultando algo grande.
Marinette tragó grueso – ¿Por qué piensas eso?
-Porque si supuestamente no ha pasado nada entre tú y Adrien ¿por qué no le hablas?
Aquello tomó por sorpresa a la chica – ¿Por qué piensas que no le hablo?
-Es por el comportamiento de Adrien desde la noche de año nuevo.
-¿El comportamiento de Adrien? – Preguntó ella confundida – ¿A qué te refieres?
-Nino me dijo que fue a verlo ayer y prácticamente no le habló, estaba distraído y algo triste; no quiso decirle mucho pero Nino básicamente pudo deducir que tiene que ver contigo.
-¿Por qué?
-Porque cuando Nino preguntó por ti Adrien le respondió que no hablaban desde año nuevo porque habían estado ocupados, pero todos sabemos que a pesar de que tengan montones de deberes siempre sacan tiempo para verse o hablar entre ustedes, siempre ha sido así.
Alya estaba en lo correcto, y cualquier persona que los conociera podría decir lo mismo. Marinette no tenía palabras y su mejor amiga se dio cuenta de aquello.
-Creo que las suposiciones de Nino fueron correctas.
-Lo siento, Alya – Dijo Marinette resignada – Debo irme.
-Pero Marinette… –
La chica colgó el teléfono y seguido de fue hasta su escritorio para tomar el retrato con una fotografía en la que salían ella, Alya, Nino y finalmente Adrien a su lado, la habían tomado hace solo unos meses durante las vacaciones de verano y se veían realmente felices.
Marinette posó su vista en la cara de Adrien y sonrió ¿quién iba decir hace unos meses que ellos serían pareja? A veces, ni ella misma se lo podía creer y la verdad eso solo la hacía sentirse peor con todo el asunto de lo que pasó en año nuevo.
-No puedo evitarlo toda la vida, se supone que las parejas discuten y tienen sus diferencias, y la única forma que puedo arreglarlo es hablarlo con él, aunque ya haya metido la pata desde la noche de año nuevo cuando me fui de esa manera – pensó ella decidida a arreglar las cosas ese mismo día.
Marinette vio a su kwami con una sonrisa – Tikki, las motas.
Mientras tanto, Adrien se encontraba recostado en su habitación mirando el techo, hace unos momentos había colgado una llamada con Nino en la cual el moreno no paró de preguntarle sobre sus ánimos tan por el suelo desde la noche de año nuevo. Nino intentó animarlo un poco con uno de sus chistes, sin embargo, el estado de Adrien seguía igual ya que Marinette aún lo evitaba desde esa noche.
Nino intentó invitarlo a ver el juego con el resto de los chicos el próximo viernes, sin embargo, Adrien no había aceptado aun ya que no quería que le hicieran preguntas que no podría responder, y si estaba seguro que esas serían sobre Marinette.
Lo único bueno de la noche de año nuevo es que tal como lo habían planeado, nadie los vio entrando ni saliendo de la habitación de invitados, sin embargo, fue lo único favorable para ellos, y Adrien aún se culpaba por lo que había pasado, o bueno, por lo que casi pasó.
-Chico quita esa cara de tristeza – Dijo Plagg, el pequeño gato desde hace varios días también había tratado de subirle el ánimo a su portador ya que podía sentir su estado de tristeza.
-No estoy triste – Dijo Adrien sin dejar de mirar el techo.
-Sí lo estás, soy tu kwami y lo puedo sentir – Dijo Plagg – Es por lo que pasó con Ladybug.
-No puedo dejar de sentirme como un idiota, Plagg… Lo que pasó se salió de mis manos, me deje llevar por el momento.
-Pero tienes 18 años y ella es tu novia, creo que es normal lo que pasó – Dijo el kwami.
-Plagg el sexo es un tema delicado, además nunca he hablado de eso con Marinette, ni como novios ni como amigos – Respondió el rubio – Creo que por eso se asustó.
-No eres el primer Chat Noir en tener problemas con las chicas – Admitió Plagg.
-¿Ah sí? – Preguntó Adrien – Bueno, creo que no soy el primer chico el tener problemas con su novia.
-No es por eso – Dijo Plagg – Sucede que para las Ladybug y los Chat Noir siempre es un tanto más complicado.
-¿Por qué dices eso?
-Ladybug representa la buena suerte y Chat Noir la mala suerte, son polos opuestos y siempre tendrán sus diferencias que al momento que choquen podrían afectarlos tanto en sus formas de civiles como de superhéroes, tal como pasa contigo y Marinette ahora.
-¿Quieres decir que cuando pasó lo de año nuevo nuestras personalidades chocaron y por eso ella se enojó?
-Más o menos, tampoco sé cómo se siente ella porque no soy su kwami, pero lo que sí sé es que están dejando que esto los afecte por ambas partes, ni siquiera han vuelto a hacer una ronda por la ciudad solo para no verse.
-Sé que es inmaduro, pero entiéndeme – Explicó Adrien atropelladamente – Yo jamás había hecho algo así con una chica y se sintió bien, hasta que ella prácticamente salió corriendo, me sentí muy mal después de eso.
-Lo sé, por eso deberías seguir insistiendo en hablar con ella – Dijo Plagg – Además, como ya dije es normal lo que pasó, son novios y están en una etapa de descubrimiento.
-¿Desde cuando eres tan profundo?
-No eres el primer Chat Noir que se desahoga conmigo porque su amada Ladybug no está preparada para dar el siguiente paso o porque algo se les salió de las manos… ¿Por qué? ¿Estás impresionado?
-Me impresiona el hecho de que puedas usar tu gran boca para algo más que pedir queso Camembert.
Plagg lo miró con cara de aburrición – Es increíble cómo han pasado los siglos y todos los Chat Noir siempre me digan la misma basura pasada de moda.
-Eso solo quiere decir que no has cambiado ni un poco, Plagg.
Adrien pudo seguir bromeando con su kwami hasta que escuchó un ruido en su habitación, por lo que decidió salir de su cama y mirar a su alrededor, y justo ahí parada se encontraba Ladybug.
La chica caminó lenta y nerviosamente hasta donde estaba el chico y al estar cara a cara con él habló – Tikki, fuera motas.
Un destello color rosa deshizo la transformación y desde los aretes de Marinette salió la pequeña mariquita. Su portadora le dio una galleta y luego volvió a fijar su mirada el chico rubio que se encontraba frente a ella.
-Hola – Dijo ella nerviosamente.
-Hola – Respondió él sorprendido – No esperaba verte aquí.
-Sé que es repentino, pero necesitamos hablar.
Adrien asintió silenciosamente y se sentó en su cama seguido de la chica quien lo imitó sentándose a su lado, Marinette removía las manos nerviosamente ya que no tenía ni idea de por dónde empezar, aunque haya pasado todo el camino pensándolo.
Adrien la miraba esperando que ella dijera algo, aunque él también quería decirle tantas cosas, así que en vista de ella no hablaba él si lo haría. Sin embargo, como si se hubiesen conectado ambos hablaron al mismo tiempo.
-Lo siento.
En vista de aquello se sonrojaron un poco y se dieron sonrisas apenadas.
-No, yo lo siento – Volvieron a hablar al mismo tiempo sonrojándose aún más, en vista que aquello no pretendía parar Marinette puso su dedo en la boca de Adrien.
-No tienes por qué disculparte, yo sí – Empezó explicando – Lamento haberte dejado solo en año nuevo, no estuvo bien que te tratara de esa manera cuando ambos, bueno tu sabes… ambos nos tocamos y todo eso.
Adrien quitó el dedo de ella de su boca – Yo lamento haberme dejado llevar de esa forma, nunca hemos hablado del sexo y que la situación se pusiera algo… – Adrien intentó buscar una palabra apropiada y no tan vergonzosa, pero no estaba teniendo mucho éxito.
-¿Caliente? – Completó Marinette sonrojada.
-Sí, caliente – Admitió Adrien apenado – En fin, sé que eso es algo normal en las parejas de nuestra edad, digo nuestros amigos lo hacen, es solo que siento que te estaba presionando.
-Adrien no tienes por qué culparte – Dijo ella acariciando el dorso de su mano – Soy yo la que se comportó como la peor novia del mundo.
-No digas eso.
-Sí fue así – Siguió ella – Rayos, eres un chico y me imagino que tendrás tus necesidades y querrás hacerlo, y el hecho de que yo no haya estado lista me hace sentir de lo peor.
-No eres de lo peor, debí preguntarte primero pero lo siento, el calor del momento y la emoción de pasar año nuevo contigo me ganaron y casi no me contengo.
Marinette se sonrojó – ¿La emoción de pasar año nuevo conmigo? Solo te besé.
-Jamás me había sentido tan feliz como esa noche, digo tú me dijiste que lo que más querías para este año era pasarlo conmigo, y creo que por eso tampoco pude controlarme.
-¿Sabes que ese sigue siendo mi deseo de año nuevo, verdad? – Dijo Marinette acercándose a su novio.
Adrien puso su mano en la cintura de ella – Pues entonces, creo que estoy en la obligación de cumplirlo, my lady.
Él posó sus labios sobre los de ella y Marinette correspondió con la misma intensidad mientras lo abrazaba por el cuello atrayéndolo hacía ella. Adrien tocaba su cintura y las pequeñas porciones de piel que su blusa dejaba a la vista, en lo que Marinette acariciaba el cabello de Adrien con una mano y su pecho con la otra.
La lengua de la chica acariciaba la de él con furor y desespero, mientras ambos empezaban a soltar gemidos involuntarios. Marinette poco a poco fue recostando su espalda en la cama de Adrien atrayéndolo cada vez más hacía ella, ambos podían sentir como empezaba a aumentar el calor y como el sudor se hacía presente en sus cuerpos. Adrien fue el primero en darse cuenta de lo lejos que estaba llegando aquello cuando sintió como su ropa interior empezaba a apretarle sus partes nobles.
En ese momento dejó de besar a Marinette y la miró – Creo que necesitamos tener una conversación sobre sexo, ahora.
Los chicos se sentaron de inmediato en la cama mientras intentaban recuperar su respiración, Adrien incluso por un momento olvidó el estado en que se encontraba, bueno eso hasta que Marinette se dio cuenta y muy sonrojada decidió hablarle.
-Adrien, creo que tu… – Esto lo dijo mientras señalaba en lo que trataba de no mirar a esa zona.
El chico comprendió de inmediato y tomó una almohada para ponerla justo ahí – Ignóralo.
-¿Estás seguro? Creo que será dificil ignorarlo.
-Solo no pienses en eso – Dijo él tratando de ignorar su pequeño problema – Estuvimos a punto de caer en lo mismo de nuevo.
-Lo sé – dijo ella apenada – Lo siento, pero es que a veces la situación…
-Lo sé, entiendo – Concordó él – Creo que se está volviendo dificil mantener nuestras manos fuera de esto.
Marinette se rio nerviosamente – ¿Qué vamos a hacer?
-La preguntas es ¿estás lista para eso? – Preguntó él nervioso.
-Adrien pero tú eres un chico y… – Sin embargo, el chico la interrumpió.
-No es sobre eso – Dijo él – No voy a presionarte porque eso tampoco está bien, si no estás lista entonces iremos despacio y lo haremos cuando estés completamente segura.
-¿Y no te molesta terminar… ya sabes, así como estas ahora cada vez que nos estemos besando de esa forma?
-Es un poco incómodo, pero que eso no te presione, puedo esperar – Dijo Adrien tomándole la mano – Y ni por un minuto pienses que esperarte me molesta.
-Es injusto para ti.
-No lo es, quiero que cuando lo hagamos ambos lo disfrutemos.
Marinette no pudo más que sentir ternura ante las palabras del chico y delicadamente lo beso en los labios y acarició su mejilla dándole a entender que todo estaba bien.
-Oye – Dijo Adrien llamando su atención – Que no lo vayamos a hacer aún no quiere decir que se acabaron esas sesiones de besos intensas ¿verdad?
-¡Adrien! – Dijo Marinette sonrojándose.
-¡Debes admitir que son geniales!
-Sí, lo son – Admitió ella dándole otro beso en los labios aunque más corto – Podríamos tener otra de esas ahora mismo, pero con tu amiguito de esa manera no creo que sea posible, creo que más bien deberías darte una ducha.
Adrien se sonrojó hasta la coronilla al escuchar aquello ya que por un rato se le había olvidado que su amiguito estaba bastante animado en ese momento – Has ganado esta vez.
-Siempre lo hago, gatito.
-Eso está por verse de ahora en adelante, my lady – Respondió juguetonamente antes de entrar al baño y dejar a su novia con una sonrisa de oreja a oreja.
N/A: Hola chicos, espero que les haya gustado esta especie de reconciliación entre nuestros héroes. Espero leerlos en los comentarios, un beso enorme!
