Capítulo 10

"¿Le gustaron las braguitas que escogí? O mejor, ¿le gustó verme en bragas?"

-En realidad, Regina- dije acercándome, quedando a pocos centímetros de ella, susurrándole en su oído –Preferiría verte sin ellas

-¿Señorita Swan…Swan…Emma?- fui sacada de mis pensamientos con Regina encarándome y aún sonriendo.

Regina

Fue una tarde algo confusa para mí. ¿El motivo? Emma Swan. Sí, aquella niñera me estaba turbando de una manera que yo no quería, primero porque es la niñera de mi sobrina, segundo, porque solo es una niña.

Después de curarle el brazo, lloró, me contó que había perdido a sus padres y de cierta forma, entiendo su dolor, yo también perdí a mi padre cuando era joven, y quedé devastada, pero yo tenía a mi hermana, a Kristen que siempre había sido mi amiga, Emma hasta ahora no tenía a nadie. Por más extraño que parezca, sentí compasión por ella, quería mucho abrazarla y decirle que todo estaría bien. Pero no. Después Granny nos llamó para el almuerzo, y tras este me encerré en mi cuarto. Necesitaba estar lejos de esa chica y también resolver algo de papeleo del hospital.

No quise cenar, así que tomé un baño y fui a echarme, de madrugada me dio hambre, entonces decidí llamar a Emma, lo hice y ella vino corriendo, cuando entró en el cuarto, pude percibir que estaba en pijama, un pijama muy corto, mostraba sus piernas torneadas, y la blusa dejaba ver un poco de su barriga. Respiré hondo y cerré los ojos, le pedí que no viniera más de esa forma. Sabía que sería difícil cambiarse y venir rápido, pero estaba empezando a desear a aquella muchacha, y eso no podía ser, no es que fuera yo la mujer más puritana del mundo. No. Pero si salía mal, Zelena me mataría, porque además de ser una excelente niñera como mi hermana había resaltado, conoció a Neal, y en realidad no sabía que había pasado, me contó lo que había sucedido, pero creo que paso algo más y me lo está escondiendo, y si realmente pasó algo entre ella y Neal no iba a acostarme con la chica que había tenido algo con mi hijo.

Ella fue a coger mi cena y después se sentó en el sillón, yo estaba comiendo y la miré, se había quedado dormida, terminé de comer y me quedé observándola dormir, sus rasgos, su rostro angelical, sus finos labios, su manera infantil de dormir toda encogida en mi sillón.

Acabé quedándome dormida.

Cuando me desperté y miré el móvil, ya eran casi las seis de la mañana, miré al sillón y Emma todavía estaba ahí, con mucha dificultad conseguí llegar a su lado. En un momento de locura, toqué su rostro con la punta de los dedos, ella se removió, entonces decidí llamarla, ella se despertó un poco asustada, me inventé la disculpa de que tenía que ir al baño, pero que tras llamarla no se despertaba. Tras unas preguntas, me dejó en el baño y bajó.

Cuando me quité la ropa para tomar un baño, sentí que estaba completamente excitada. Cielos, solo le había tocado su rostro y estaba de esta manera, necesitaba parar. O saber si Emma también sentía esta tensión sexual que yo estaba sintiendo. Tomé la ducha y logré caminar hasta el vestidor, no sé dónde tenía mi cabeza, pero iba a estar todo el fin de semana con esa muchacha, necesitaba saber si yo era la única que lo sentía o no, decidí provocar, a fin de cuentas, el lunes volvería a cuidar de Hope y yo volvería a mi rutina, no nos veríamos mucho, no costaba nada saber, o provocar un poco, me gustaba provocar y sería divertido.

Tras escoger unas braguitas y comprobar que Emma aún no había vuelto, me detuve prácticamente frente a la puerta y me puse las bragas, con algo de dificultad. Esperé algunos minutos, era ridículo, lo sé, pero si Emma entraba y decía algo, sabría que no sentía esa tensión, si sucedía lo contrario, sabría que no solo yo sentía eso. Ridículo, estaba actuando como una adolescente, pero algo dentro de mí actuaba por impulso, un impulso de querer poner a prueba a Emma Swan. Escuché la puerta abriéndose, y coloqué mis manos en el vestido, demoré un poco mientras me lo ponía y cuando lo hice, giré lentamente y como ya preveía, Emma Swan había cerrado la puerta y la había vuelto a abrir como si nada hubiera sucedido.

Entró preguntándome cómo había conseguido llegar hasta ahí, me inventé una excusa y ella pareció creerla. Colocó el desayuno y como ella no había comido nada, le pedí que desayunara conmigo. Vaciló, pero insistí y al final aceptó, cogió una manzana y se sentó en el sillón de anoche. Sabía que me había visto y no iba a decir nada, así que preguntaría yo.

-Entonces, señorita Swan, respóndame a una cosa- me miró con sus ojos verdes que reflejaban curiosidad

-¿Qué señora Mills?

-¿Le gustaron las braguitas que escogí? O mejor, ¿le gustó verme en bragas?- me miró sin reacción alguna y yo, evidentemente, sonreí, ya sabiendo que me había espiado, ella se quedó quieta mirándome, sin responder, parecía pensar.

-¿Señorita Swan…Swan…Emma?

-Eh. Discúlpeme…estaba pensando…No, quiero decir…Discúlpeme señora Mills, no fue mi intención verla así, pensé que todavía estaba en el baño y entré para dejar el desayuno y no quería asustarla, por eso cerré y abrí de nuevo.

-Pero, me espió, ¿no?- sus mejillas comenzaron a ponerse rosadas, y como yo ya sabía, ella me miró -¿Le gustó lo que vio?

-Señora Mills, ¿por qué me está haciendo esas preguntas? Es decir, entré y usted se estaba vistiendo. No es para tanto, solo no quería asustarla. Por eso no la llamé, no es que quisiera verla así, todo lo contrario, la respeto mucho.

-Ok, señorita Swan- realmente esa no era la reacción que esperaba de ella o quizás sí, Emma era hetero, me quedé frustrada y entonces decidí ignorarla el resto de la tarde.


Ya era hora de la cena, me había quedado buena parte del día en mi despacho resolviendo cosas de trabajo. Recibí un SMS, era de Kristen.

"Hola, ¿cómo estás? K.

Reviré los ojos y decidí responder

"Si dependiera de ti, ni sé cómo estaría, no apareces por aquí desde que me torcí el pie. RM"

"Disculpa, Regina, tengo muchas cosas que resolver en el Hospital y estaba con una persona. K"

"Sé muy bien cómo te pones cuando estás con alguien, pero podrías al menos haberme llamado. ¿Vas a venir hoy? RM"

"Sí, dentro de un rato estoy ahí. Besos. K"

Llamé a Granny y le dije que preparara una buena cena pues Kristen vendría, después le pedí que llamara a la señorita Swan, que enseguida entró en mi despacho.

-¿Necesita algo señora Mills?

-Sí, dígale a Josh que me suba y ayúdeme a tomar el baño- ella dijo "ok", llamó a Josh, que enseguida vino y me subió. Rápidamente me vi tomando el baño y Emma en la puerta. Salí de la ducha envuelta en un albornoz y le pedí que me llevara hasta el vestidor.

Me detuve frente a mis vestidos y me quedé mirándolos. Mis pensamientos vagaron lejos, si Emma me había mirado de aquella manera, ¿por qué no dijo que se había sentido atraída o algo? Pero no, lo hizo todo más difícil. O peor, me hizo sentir horrible, horrible por el hecho de estar interesándome por alguien que quizás había sido algo de mi hijo.

Y ella me había rechazado.

Acabé saliendo de mis pensamientos. Escogí un vestido rojo ceñido, por encima de las rodillas, lencería negra, me puse un labial rojo y ya estaba lista. Me vestí delante de Emma, y a cada cosa que yo hacía, ella no apartaba los ojos de mí y cuando yo miraba, ella desviaba la mirada. Aquella muchacha me confundía, pero hoy iba a aprovechar, iba a ver a Kristen, y si pasaba algo, pues bien.

Le pedí a Josh que me ayudara a bajar, y en ese momento Kristen entró por la puerta con un vestido color vino, zapatos negros y labial del mismo color que el vestido. Me vio y me sonrió

-Querida, hasta con el pie enyesado, sigues estando divina- se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla

-Últimamente me estoy sintiendo una mierda

-Imposible Regina

-¿Me acompañas en la cena?

-Claro, para eso he venido, para pasar el resto de la noche contigo- dijo guiñando un ojo

-Bien- miré hacia atrás y vi a Emma –Señorita Swan, hoy estaré con Kristen, así que está dispensada por hoy.

-Está bien. Entonces me voy a mi apartamento. Más tarde vuelvo. Si necesita algo, llámeme.

-Está bien.

-Ciao Emma Swan- dijo Kristen sonriéndole -¿Vamos querida?

-Vamos- dije y ella me ayudó a llegar a la cocina

Emma

Me estaba volviendo loca, Regina Mills estaba loca, no estaba entendiendo nada, en un momento me trata mal, al otro me trata bien, hoy mismo me había preguntado si me gustó verla en bragas. Por Dios, era atractiva, muy atractiva, pero no tenía que preguntarme eso, no había motivo. ¿Quería provocarme? No lo sé, solo sé que después de todo lo que le dije, me trató fríamente, se quedó todo el tiempo en su despacho y apenas habló conmigo. Mejor así porque yo no podía sentir atracción por Regina Mills. Después se vistió delante de mí, lentamente. No tenía necesidad de eso, me di cuenta de que quería provocarme, estaba segura de eso. Tenía una cena con alguien, así que estaba elegante, bonita. Y menos mal que tenía esa cena, pues yo tenía que ir al club.

Ya era la una de la mañana, yo estaba exhausta, cuidar de Hope me dejaba cansada, de Regina ya ni se hable. Como era día de semana, el club cerraba temprano. Ya estábamos recogiendo las cosas para cerrar.

-¿Vas para casa hoy, rubia?

-No, Ruby, voy a la mansión. Estoy con Regina hasta el domingo, tengo que estar allí temprano.

-¿Cuidando de la poderosa Regina Mills?

-Tuvo un accidente. Bueno, tengo que irme

-Esto me huele a romance

-Claro que no Ruby, no me gustan las mujeres

-Pero a ella sí, y por lo que he averiguado por Internet, es muy guapa

-Ok, Ruby, está bien. No voy a hablar de esto contigo. ¿Y por qué has estado averiguando sobre ella?

-Solo curiosidad. ¿Ya te ha dicho algo?

-No

-¿Segura?

-Ella solo…se cambió delante de mí y me preguntó si me había gustado verla en bragas.

-¡Oh my God! ¿La viste en bragas? ¿De verdad está buena?

-Ruby, tienes novio

-Eso no me impide ver si alguien está bueno, o buena, pero respóndeme, ¿qué le dijiste?

-Nada. No dije nada. Tengo que irme. Ciao

Fui con el coche de Ruby hasta la mansión, ya era tarde, le pedí a Joseph que me dejara entrar y él me abrió la verja. Dejé el coche en el garaje para los empleados. Salí del automóvil y cogí las llaves para entrar en la casa. Estaba silenciosa e intenté hacer el menor ruido posible, comí algo, la noche en el club no fue muy movida por ser jueves, mañana iba a bailar y necesitaría estar descansada. Cogí una manzana y ya iba en dirección a mi cuarto cuando choqué con alguien, al mirar quién era, vi que se trataba de la señorita Kristen.

-Señorita Kristen. Discúlpeme. Buenas noches- miré a la mujer que estaba frente a mí solo con un camisón violeta corto.

-Buenas noches Emma. ¿Has llegado ahora?

-Sí

-¿Y Regina lo sabe?

-Yo le avisé de que llegaría tarde. Tuve que ir a mi apartamento a resolver algunas cosas y solo he podido volver ahora.

-Ahm. Vale- ella se quedó analizándome

-¿La señora Mills está bien?

-Sí. Está muy bien, he bajado a coger algo de agua para ella, y ya subo. Buenas noches querida- dijo, cogió el agua y subió. ¿Será que estaba con Regina? ¿Por qué estaba yo pensando en eso? No era de mi incumbencia. Tiré el resto de la manzana a la basura y me fui a mi cuarto, tomé un baño y me eché en la cama. Empecé a recordar lo que Ruby me había dicho. Estaba claro que a Regina Mills le gustaban las mujeres. Pero, ¿acaso le gustaba yo? ¿Tendría algún interés en mí?

"Emma, no seas ridícula", pensé. Regina Mills tiene a todas las mujeres que puede desear, ¿por qué yo? ¿Una muchacha completamente sin nada en la vida y niñera de su sobrina? Tiene a Kristen, una mujer hermosa y que la cuida, aunque no aparece mucho por aquí. Balanceé la cabeza, necesitaba dejar de pensar en Regina Mills. ¿Me provocaba ella? Por lo que parece sí, era evidente, pero ¿qué causaba ella en mí? ¿Cómo reaccionaba mi cuerpo? Volví a pensar en ella solo de braguitas, o cuando se estaba vistiendo para Kristen. No me gustan las mujeres, no estoy atraída por Regina Mills.

Regina

-Gracias, querida

-De nada- dijo Kristen sentándose en mi cama –Acabo de ver a tu niñera

-No es mi niñera, es la de Hope

-Pero te está cuidando estos días

-Sí, lo sé. Y tú no has estado aquí para eso

-Sabes que tengo cosas en el Hospital. Ya hemos hablado de eso en la cena, estaba con Ariel.

-Tu bailarina- dije con desprecio

-No menosprecies a mi bailarina, ella es maravillosa, una hermosa pelirroja

-¿Y por qué no estás con ella hoy?

-Trabaja hoy así que he venido a estar contigo. Cualquier día de estos te llevo al club donde trabaja.

-¿Hace cuánto que os conocisteis? ¿Una semana? Y no, gracias. No me gustan esos ambientes

-Como si fueras una santa, Regina Mills. Hablando de eso, ¿qué ocurre con tu niñera?

-Nada

-Hay algo Regina. Sé que lo hay

-Ella solo…me saca de mis casillas. Me vio en bragas, o mejor, me espió tras la puerta

-¿Y cómo lo sabes?

-La vi. Y cuando me giré, cerró la puerta y la abrió de nuevo como si nada, y cuando le pregunté, dijo que estaba entrando en el cuarto y me vio vistiéndome, y cerró la puerta.

-¿Estás segura de que solo fue eso?

-Claro que estoy segura, Kristen

-Estaba abajo. Es bonita, se quedó medio turbada cuando le dije que te estaba cuidando. Creo que piensa que tenemos algo- reviré los ojos

-¿Qué te hace pensar eso?

-La manera en la que habló

-¿Qué manera? Emma no es lesbiana, Kristen

-¿Y cómo lo sabes? ¿Ya le preguntaste?

-No. Pero dijo algo sobre el novio. No sé. Solo sé que no lo es.

-Sé que sientes algo. No eres así con ninguna trabajadora, aquí o en el hospital. Si cualquier otra persona, aparte de Granny o Josh, te viera en bragas, la habrías despedido en el mismo instante, pero a ella no.

-No lo hice porque es la niñera de Hope, y Zelena me mataría si lo hiciera.

-Ya has despedido a niñera de Hope antes por tirarle los tejos a Neal, creo que no la echarás porque ella se está interesando por ti.

-No lo está- me irritó –No quiero hablar de eso, quiero dormir, toma el vaso y por favor, sal- ella sonrió. Amaba a Krsiten. Nos entendíamos bien.

-Creo que podríamos hacer una comprobación

-¿Como que una comprobación, Kristen? ¿De qué estás hablando?

-Saber si Emma cree que tenemos algo y siente celos o se siente incómoda al saber que tienes algo con alguien

-¿Y así sabremos si está interesada en mí?

-Exactamente Regina

-¿Eso es infantil, sabías?

-Tú estás interesada en ella, solo quiero ayudar

-Está bien. Ahora, sal, por favor, necesito dormir.

-Buenas noches, Regina- ella salió; intenté dormir. Estaba confusa, ¿qué estaba haciendo esa muchacha conmigo hasta el punto de que Kristen quisiera ayudarme? Todo esto era ridículo.