SEXO

Aún no

-

Lo vi salir del baño con tan sólo una toalla enrollada en la cintura.

Mis mejillas se tornaron rojas y mi respiración se agitó un poco. Aún no me cabía en la cabeza lo extremadamente apetecible que era mi prometido.

-Hola, Annita.

Su voz sonó sensual, provocativa. Eso, lamentablemente, me provocó un mal presentimiento.

-¿Qué quieres? –pregunte algo desconfiada.

-Pues que más –me miró con un dejo de lujuria – A ti.

Me quede callada, pues no tenía nada que decir. Bueno, si tenía, pero tenerlo de esa forma, semi desnudo y tan cerca de mi, me dejaba congelada. De su cabello caían algunas gotas de agua que se deslizaban por su cuello hasta su abdomen, de ese perfecto abdomen. Kami, bendita agua.

-etto… -

No, en definitiva no podía hablar.

-Vamos a divertirnos un poco.

Me puse nerviosa. Ese tono de voz no era típico de Yoh y menos esa mirada llena de lujuria. Se acercó más a mí, invadió mi espacio personal. Podía sentir el calor de su cuerpo y su aliento cálido cerca de mi oído.

-Vamos, Anna –sus manos se posaron en mi cintura –sólo un rato, uno pequeño.

Quería darle una fuerte bofetada y dejarlo inconciente en el suelo, pero en lugar de eso, acepté

Entramos a la habitación más cerca, la mía.

Para mi sorpresa, el futon ya estaba puesto. Ese baka, ya lo tenía planeado todo.

Me acorrala contra la pared.

Presiona su cuerpo contra el mío.

Siento como la toalla cae a un costado nuestro…

Sin perder otro segundo, me quita el vestido. Vale, si que es bueno en su trabajo. Siento sus besos en mi cuello. No, no sólo son besos, siento su húmeda lengua tocar mi piel. Un leve gemido sale de mi boca.

Me toma de la cintura y me presiona más a él. Creo que, hasta ahora, me estoy dando cuenta que está completamente desnudo.

Lo deseo tanto… lo deseo ahora.

Él puede ver el deseo en mis ojos y me besa. Un beso totalmente apasionado que me lleva a la cima.

Me lleva hasta el futon, sin romper el beso. Nos acostamos, él sobre mí. Típico macho dominante…

Mis manos comienzan a jugar con su sedoso cabello. Las de él, sólo tocan lo que tienen a su alcance. Muerde el lóbulo de mi oreja mientras ríe. Se nota que se está divirtiendo mucho.

Rompe el beso para poder bajar y besar mi vientre.

Me sonrojo.

¡No puedo creer lo que estoy haciendo! No puedo creer a lo que voy a llegar…

Éste baka me está volviendo completamente loca con esos descarados besos y esas benditas manos.

Me mira con deseo. Sé que lo quiere. Sabe que lo quiero. Nos besamos de nuevo, pero éste beso es mucho más apasionado que los anteriores. Puedo sentir como me despoja lentamente de mi ropa interior, como si quisiera guardar estos momentos en su cabeza.

A pesar de que estoy nerviosa, no puedo negármele.

Me mira y me sonríe. Una sonrisa traviesa.

-Yoh… -susurro.

Está tan cerca, demasiado. Siento su virilidad en mí.

De pronto él…

El despertador suena.

Me despierto agitada, sudando. Lo primero que hago al abrir los ojos es estrellar el endemoniado aparatejo por haberme sacado de aquel maravilloso sueño. Frunzo el ceño.

Espero que ésta vez el pervertido de Hao no se meta en mis pensamientos y se entere de éste sueño. Maldito hombre, es un infierno vivir con él.

Escuchó, a lo lejos, ruidos. Molestos ruidos que me sacan de de mis casillas. Apuesto que son la bola de inútiles de los amigos de Yoh.

Me doy un baño matutino, me visto y bajo hacia donde están ellos.

-Ohayo.

Saludo al entrar a la sala donde están todos. Me miran y responden de la misma forma. Lo primero que noto al entrar es a un Horo llorando en un rincón. Por favor, ya tiene más de tres semanas que quemé esas asquerosas revistas, que apuesto, pasaron por todas las manos varoniles que hay en ésta pensión.

-¿Qué hacen todos acá? –pregunto, ligeramente enfada por el escándalo que se traen.

-Venimos de visita –contestó el picudo con en semblante serio, como siempre.

-Anna…

Escuchó la voz de Yoh, que me llama. Lo veo sentado en el pasillo, sin camisa, sudando. Acababa de terminar de entrenar y lucía extremadamente sensual. ¡Demonios! ¿Por qué me pasa esto a mí?

Desde el día en el que el estúpido de Hao había mencionado a él, a mí y a la palabra sexo en el mismo enunciado, se había formado un ligero aire de tensión entre nosotros. Se sabía de más que queríamos llegar a eso, pero, tan sólo pensarlo, me ponía demasiado nerviosa.

Lo deseo, sí, pero…

-¿Hoy vas a salir a caminar, como siempre? –me pregunta y niego con la cabeza –Bien –me sonríe. Me encanta esa tonta sonrisa.

-Nosotros saldremos a comprar algunas cosas, regresaremos al rato.

El ingles, el chino y el hentai, salieron de la casa. Éste último era arrastrado por los otros dos. Se podía escuchar a lo lejos como Lyzerg lo animaba diciéndole que iban a compararle otro par de revistas para que pudiera ser feliz de nuevo. Pero lo que no saben, es que, apenas las vea, las volveré a quemar.

Yoh los vio alejarse y se acercó a mí.

-Hoy estas radiante -Me quedo un poco sorprendida por sus palabras. Continúa –Quiero preguntarte algo…

-¿Sí?

-Bueno yo… -su voz se escucha nerviosa –Yo… etto…

-Rápido, carezco de tu tiempo.

-Bien –toma aire y fuerzas -¿Cuándo vamos a hacerlo?

Se sonroja.

-¿Hacer qué?

Me hago la desentendida.

-Tener sexo.

No digo nada. Me siento extraña, ignoro la razón. Talvez porque escucharlo decir esas palabras me hizo sentir como un simple objeto sexual para él. Sé que hace mucho tiempo lo desea, pero nunca había sido directo.

-No estoy lista.

Me pongo de pie, dispuesta a irme de ahí, pero él me detiene.

-Pero yo sí –su rostro se torna serio, como si me diera a entender que sí él ya estaba más que listo yo ya debería de estarlo.

-Felicidades por ti –digo con ironía.

-Vamos, Anna –esas palabras se me hicieron conocidas –Me has hecho esperar mucho tiempo… ya es hora ¿no lo crees?

-Satisfácete tú sólo, para mí aún no es hora –me enfado. No puedo creer que Yoh no entienda las palabras No estoy lista.

-Vale, Anna. Así me harás buscar lo que quiero con otra persona.

Sonó… ¿Cómo una amenaza?

-¡Pues hazlo! –Ese baka que se cree -¡No me importa! –me siento dolida por esas palabras. Yoh está actuando como un total imbécil.

-¡Pues tendré que! –grita, ligeramente alterado.

-¡Bien! -aporreó mis manos contra la mesa y me voy a mi habitación donde sé que me sentiré segura.

Se queda ahí, sin mover un dedo.

Parece que, esta vez, no se disculpará conmigo.

Cierro la puerta, tras de mí, de un golpe. Sé que en mis sueños me entrego a él, sé que lo deseo y lo amo más que a nada. Pero simplemente no estoy lista para hacerlo, bueno, talvez sí. La verdad no sé. Sólo quiero que Yoh dejará de pensar en mi como un juguete para su satisfacción personal y que comenzará a tratarme como antes, con simpleza y amor, sin sexo de por medio.

Lo deseo y lo sé.

Pero estaré con él en el momento correcto. No sé cual sea ese momento, lo sabré cuando esté en él.

Simplemente lo sabré.

Mientras, Yoh sufrirá por sus argumentos.

Ese baka… me ha hecho enfadar.

Continuara.

Nota: Extraño, corto (lamento que sean cortos, pero no doy para más), bla bla. Espero les guste, ya saben, no esperen mucho lemon, lime, lo que sea. Todo a su debido momento.

Gracias por sus comentarios! Esta vez fueron bastantes! Arigato!

Por cierto, respuesta al review de Griny: Simplemente no puedo poner a Yoh para que se acueste con otra. Porque Yoh ama a Anna y la esperará aunque ande de caliente. Etto, acción, pues vengo diciendo creo desde los primeros capítulos que no esperen necesariamente sexo, es sólo un tema que ronda en sus virginales cabezas. Como cualquier hormonal chamaco.

Me gustaría responder a los comentarios de todos, pero la verdad, aquí entre nosotros, soy muy perezosa. Prometo que para los próximos reviews, se los contesto.

Ja ne!