NA: Nuevo capi! que lo disfruten!

Capítulo 10

El Legado del Tercer Reich – Primera Parte

Soy un mago de pura sangre, hice todos mis estudios en Alemania y al terminarlos decidí que no quería quedarme en el mundo mágico. A principios del siglo XX se estaban dando hechos sin precedentes, como la Gran Guerra que terminó con los imperios y los movimientos de masas. Fue en ese momento que pensé que podía ser posible para un selecto grupo de magos controlar no sólo la política mágica de su país, sino el Estado en su totalidad. Nos ubicaría a los magos en nuestro merecido estrato superior por sobre los muggles, sería como volver a los tiempos en que no había una mascarada para ocultar nuestra existencia.

Hice mi carrera en el NSDAP hasta llegar a los puestos más altos, abriéndome paso con tácticas de cualquier tipo. En paralelo profundicé mis estudios en las Artes Oscuras, llegando a algunos descubrimientos sumamente interesantes. De haber actuado con mayor anticipación, hubiese podido cambiar el curso de la guerra…

Con el permiso del Führer pude establecer una División Paranormal en las SS. A fines de los '30s hicimos algunas investigaciones que nos llevaron a confirmar la existencia del libro de Abdul Alhazred… el Necronomicón.

Aprovechamos la guerra en el norte de África para enviar algunas expediciones. Fueron un total de cuatro, camufladas entre el Afrika Korps. Sin embargo cuando los Aliados empezaron a conseguir victorias perdimos contacto con las expediciones.

En Alemania las cosas no iban bien. Supe de varios conspiradores que planearon eventualmente atentados contra el Führer, así como buena parte de la comunidad mágica empezó a retirarse a otros países.

Pero para mi sorpresa, a fines de 1944 una de las expediciones pudo contactarse. Habían encontrado el libro… volaron por sobre territorios perdidos hasta aterrizar a duras penas en Dresden. Rápidamente los encontramos y nos fuimos hacia el norte.

Era tarde para intentar utilizar el libro. Los soviéticos no paraban de avanzar al igual que los Aliados, la guerra ya estaba perdida.

En 1945 me contacté con algunos magos de Suecia que ayudaron a comunicarme con magos ingleses. Sí, les solicité asilo. Pero en realidad lo que los tentó a ayudarme fue que les revelé que el Necronomicón existía y lo tenía en mi poder.

De alguna forma tenía que falsear mi muerte. Este plan ya estaba en marcha desde 1943 como una medida de seguridad, por lo que a uno de mis colaboradores le dejé una buena cantidad de poción multijugos para que tome mi lugar.

Inventamos una propuesta de rendición para Churchill, y luego al que encontraron fue a mi doble. Hizo lo que tenía que hacer suicidándose ante sus ojos. No sé qué hicieron luego, pero la historia oficial de mi muerte es incuestionable.

El problema fue que a mi llegada junto a algunos colaboradores, los magos ingleses tomaron el Necronomicón y lo ocultaron en Gringotts.

Me trajeron a este búnker, abandonado por la RAF y tuve que vivir el resto del siglo a base de sangre de unicornio, encantamientos para no debilitarme y eventualmente… luego de un incidente en Hogwarts, le compré a Flamel su piedra filosofal. El alquimista quería deshacerse de ella a toda costa, así que le terminé haciendo un favor.

Durante todas estas décadas estuve investigando sobre portales dimensionales. Están bastante ligados a las Artes Oscuras, por lo que no me resultó tan extraño pese a su complejidad. Empecé a trabajar en ello logrando reunir a un grupo de magos creyentes.

Verdaderos creyentes de que no tenemos que ocultarnos de los muggles, sino gobernarlos. Los portales podrían ser muy útiles para esto.

Casi lo olvido… sí, mi tropa estuvo detrás del asalto a Gringotts. A partir de los '60s me dediqué a rastrear e interrogar a aquellos magos que me habían recibido en 1945. Uno a uno los fui cazando, hasta que el último reveló dónde estaba mi libro. Lo había guardado en su propia bóveda, pero lo forcé a que me dijera todas las medidas de seguridad que le había puesto. Años después el robo fue un éxito.

Y ahora… estamos cerca del éxito. El libro tiene bastante potencial para servir a mis intereses, y los portales necesitan un poco más de trabajo antes de empezar a funcionar satisfactoriamente.

Voldemort está de acuerdo en forjar una alianza. Él se ocupará del mundo mágico y de expandir sus dominios, y yo me encargaré de someter a todos los muggles alrededor del planeta.