Capítulo 10: Mi estúpida conciencia
Bueno, he aquí la propuesta de featheredmoonwings, quien de tanta insistencia, me convenció, y le doy las gracias, ¡porque ha quedado realmente genial! Al menos, esa es mi impresión. ¡Dadme vuestra opinión!
Por cierto, también hay una novedad, tenemos nueva narradora: ahora también aparecerá la conciencia de Atsu-kun. Aparecerá en cursiva y subrayada, jeje. ^^
Llego a casa, intentando pasar desapercibido. Si Goenji se entera de por qué porras tengo el otro ojo morado, no va a dejarme en paz hasta que todo el mundo lo sepa. Porras. ¿Quién me manda a mí abrir la boca? Si es que debí hacer caso a mi conciencia cuando dijo: cállate, Atsuya. Ya te lo advertí… ¡Déjame! Todo el día metida en mi cabeza, siempre molestando… ¬¬ En serio, no se calla nunca, es un continuo runrún, runrún, runrún… Para, por favor, me das dolor de cabeza. Imagínate tú a mí.
-¡Atsuya, cariño mío…! … ¡Dios, ¿qué has hecho? –oh, no, es mi madre. No aparta la vista de mi nuevo trofeo (mi ojo). ¿Y le llamas trofeo? Sí, ¿algún problema? Puf…
-Eh… ¡mamá! ¿Qué haces aquí…?
-¡Atsuya!
-¬¬ Nada, ¿vale?
-¿Otra vez te has peleado?
-No, déjalo… -intento escabullirme hacia mi cuarto.
-¿O te estabas defendiendo? Ay, mi amor, si te están pegando, me lo dices, eh, que yo soy capaz de ir ahí y…
-¡Que no, mamá, no te montes películas! –contesto. No le hables así a tu madre. Tú cállate.
-¿Y entonces cómo es que tienes los dos ojos así? Que yo recuerde, solo te pegaron en uno –uh, enhorabuena, mamá, eres un genio de las matemáticas ¬¬.
Me largo, voy a explotar… Si no te hubieras peleado… Otra vez. Mira, entre Haruna y tú vais a hacer que me suicide. ¿Sí, de verdad? ¿Y con qué?¡Con el cortaúñas, ¿vale? ¬¬
-¡Hijo, no te vayas, dime qué pasa! Venga, solo te quiero ayudar…
-¡Ya vale! ¡Haruna se enfadó y me pegó! ¡Punto, ya está, se acabó, fin de la historia! –bien hecho. ¡No! Ahora ese baka lo habrá oído todo y lo difundirá por ahí. Pero es bueno contar tus problemas. Mira, cierra la boca, anda… No tengo boca. Uf… ¡pues lo que sea con lo que hables! Yo no hablo, estoy en tu cabeza. ¡Oh, por favor, me estás estresando!- ¿Contenta? Pues listo, me voy –doy un portazo. Algo que no deberías hacer… Ya salió, la señorita listilla, ¿y qué más da? ¬¬ Podrías romper una puerta. Por favor, que alguien me mate -.-
-Vaya, ya estás… oh… -el baka sonríe maliciosamente- ¿Otra vez, Atsuya?
-¡Cállate!
-Jajaja, no sé con quién te habrás metido esta vez, pero aprovecha ahora, porque en el campamento no se admiten peleas…
-¿Y a ti qué más te da, gilipollas?
-Bueno, me he tomado la molestia de leerme las normas, dado que yo seré uno de tus compañeros.
-¿¡QUÉ! ¡JODER! Lo que me faltaba.
-¡No digas palabrotas! –Me riñe mi madre, que ha entrado sin que me dé cuenta-. Y dime quién te ha pegado.
-¡Ya te lo he dicho! ¡La novia de Shiro! ¬¬ –el baka se sonríe.
-No, ahora en serio, ¿quién?
-Ha sido ella ¬¬
-¿Haruna? ¿Otonashi Haruna?
-Sí…
-Tú te crees que yo soy tonta o algo así, ¿no, Atsuya-chan?
-¡Encima no me crees!
-¡Cómo va a ponerte así el ojo esa chica! No tiene tanta fuerza.
-¡A mí me lo vas a decir!
-Mira, me da igual, ¿sabes? Una pelea más, y no vas a ver la luz del sol hasta que se acabe el verano.
-Uf, vale -.-
5 DÍAS DESPUÉS:
-Increíble –digo, poniendo los ojos en blanco. Soy el primero en reaccionar, después de Yuuka, quien ha dado un gritito de emoción y saltos de alegría.
-Enhorabuena –es lo que ha dicho el lameculos del baka.
Perdón por empezar así. Sé que os merecéis una explicación. Veréis, ya me he mudado a la nueva casa, con mamá, Yuuka, el baka y el señor Goenji, que ahora pasa a ser algo así como mi padrastro. Ahora tengo una habitación para mí solo, y nadie me molesta a todas horas, como antes tenía la cortesía de hacer el engominado.
Vivo cerca de Shiro, algo que, después de mucho pensarlo, ya no me afecta tanto como antes, ¡y el baka se va a estudiar a Alemania después del verano! Sería la persona más feliz sobre la faz de la tierra, ahora mismo, si no fuera porque pasado mañana me voy de campamento. Y luego, claro está, la misma historia de siempre: Haruna y Shiro, que, por cierto, también vienen conmigo, al igual que Yuuka y mi onii-chan-baka Goenji. Pero intento no pensar mucho en esos dos.
Como iba diciendo, hoy mi madre y mi padre postizo nos han dado una noticia… que no me esperaba en absoluto. Estoy en mi habitación, intentando asimilarlo, pero ya veis, es que no termino de creérmelo. Mejor será que veáis la conversación para entenderme mejor, porque yo, de verdad, que no sé cómo explicarlo.
Bien, estábamos allí, sentados en el sofá, viendo la tele, cuando han venido ellos, la han apagado y mamá ha dicho:
-Niños, tenemos que deciros una cosa.
-Ah, genial, ¿y qué es, ESTA vez? –he preguntado yo, resignado y temeroso de lo que puedan contarme. Se han mirado entre ellos, sonriéndose, y después, mi padre postizo ha dicho:
-Vais a tener un hermanito.
-O hermanita –ha añadido mi madre, ilusionada.
No sabía si descojonarme o llorar. Los tres nos quedamos en estado de shock.
-Increíble…
Y ya conocéis el resto. Pero yo pienso, ¡qué más da! Sólo es otra putada más dentro de mi agobiante vida.
Oh, y encima ir con todos estos personajes a un campamento, quince días. No creo que aguante ni quince minutos ¬¬
2 DÍAS MÁS TARDE, EN EL AUTOBÚS DEL CAMPAMENTO:
-¡Yuuka se hizo pis en el saco de dormir! –canturrean todos los enanos (y algunos no tan enanos) del autobús. Es una de esas estúpidas cancioncitas, típicas en las excursiones. Y Yuuka responde:
-¿Quién, yo?
-¡Sí, tú! –exclaman los otros.
-¡Yo no fui! –les sigue el juego ella.
-¿Entonces, quién?
-¡Fue… Shuuya!
-¡Shuuya se hizo pis en el saco…! –y vueeeelta a empezar ¬¬ Están empezando a darme tics nerviosos. No responderé de mis actos si no se callan pronto. Venga ya, solo es un juego. ¿Y? Me irritan. Más que un grano en el culo. ¡No seas maleducado! ¡No lo soy! Es que va a ser imposible convivir con veinte enanos y el baka juntos. ¡Y lo peor es que viene con nosotros la parejita feliz! ¬¬ ¿Qué, algo más? ¡Ah, sí! Dentro de escasos nueve meses, tendré un peligroso y molesto bebé en casa. Las cosas no podrían ir peor.
Oh, pero creedme, sí pueden. De repente, suena un ruido como de explosión y el autobús se inclina hacia la derecha. El conductor baja y, minutos más tarde, vuelve a subir y anuncia:
-¡Chicos, lo siento, se nos ha pinchado una rueda!
¡Joder, ¿yo para qué hablo? No has hablado, has pensado. Qué importa eso, al parecer, surte el mismo efecto ¬¬
-Vaya, qué mala suerte, ¿eh? –comenta Shiro, que va sentado detrás de mí, con el baka. Yo voy con Haruna. La razón por la que no es al revés, es porque si se les hubiera ocurrido juntarme con el estúpido de Goenji, me lo hubiera tragado a mordiscos de rabia. O desesperación. O rabia y desesperación.
-¿Sólo mala? ¡Horrible, catastrófica, horripilante, luciferina…!
-Cállate ya, Atsuya –me manda Goenji.
-¿O si no qué? –le contesto. A mí nadie se me pone chulito, y menos un idiota como él.
-Si no, esperaré a que se te cure uno de los ojos y volveré a ponértelo morado –dios, ¡yo me lo cargo aquí mismo, o no me llamo Atsuya Fubuki!
-¡Eh, eh, quieto! –me sujeta Haruna, mientras mi hermano se pone delante del baka.
-¿¡Qué, baka, necesitas que te defiendan!
-¡Cierra esa boca, mapache!
-¡Ho, te estás pasando, baka! ¬¬
-¡Si no eres capaz de hacerme nada, soy mayor que tú!
-¡MIRA, PORQUE ME ESTÁN SUJETANDO, EH, QUE SI NO, TE IBAS A ENTERAR TÚ DE QUIÉN ES AQUÍ EL MÁS FUERTE DE LOS DOS!
-¿Ves? No puedes ni con la chica que te está sujetando. Entonces, ni sueñes con pelear conmigo.
-¡Oye, perdona, ese ojo es obra mía! Así que te callas.
-¡Yo tendré uno, pero tú tienes dos morados!
-¡Y qué! ¡Soy menor que tú, debería darte vergüenza que haya sido capaz de hacerte eso!
-Bueno, en eso tiene razón –dice Shiro. Vaya, de repente no le odio tanto. Además de que está de mi parte, es que su noviecita le ha mirado más bien tirando a asesinamente-. Bueno, lo digo porque, para tener quince años…
-¡Ja! –me chuleo.
-¿Y? Goenji también lo está –responde, molesta, Haruna.
-Bueno, lo está, pero… está igual que mi hermano, así que Atsuya es mejor porque está mejor que Goenji a su edad.
-¡Mentira!
-¿Ah, sí? ¿Es que acaso te fijaste tú mucho? ¬¬ -insinúa Shiro.
-¿Qué quieres decir, Fubuki?
-Nada…
-¿¡Nada! ¡Yo creo que sí era algo! ¬¬
-¡Pues no!
-¡Que me lo digas!
-¡Que le prestas demasiada atención a Goenji!
-¡Ja! ¿¡Estás celoso!
-¡PUES SÍ!
-¡Pues no tienes motivos!
-¡Sí que los tengo, ¿por qué defiendes a Goenji, y no a mi hermano, que es tu amigo!
-¡Shuuya también es mi amigo!
-¡Oh, vaya, así que ahora es Shuuya! ¿¡Y POR QUÉ NO LE LLAMAS "SHUUYI-KUN, YA DIRECTAMENTE, EH!
Madre mía, la que he liado en dos minutos. Estos dos, en medio de una crisis; yo, jodido, porque Haruna defiende al baka en vez de a mí; y encima, estamos perdidos en medio de ninguna parte. ¡Y no! ¡No volveré a decir que las cosas no podrían ir peor, porque ya me conozco el truco!
La parejita continúa… yo solo sigo la discusión, mirando alternativamente a uno y a otro, al tiempo que hablan.
-¡TÚ NO ME VAS A DECIR A MÍ CON QUIÉN TENGO YO QUE HABLAR!
-¡NO ES ESO, ES QUE SIEMPRE LE DEFIENDES A ÉL!
-¡PORQUE NADIE MÁS LO HACE! –él se queda en silencio-. Creí que su amigo eras tú, deberías ser el que le defiende.
-Eso… ¡SON EXCUSAS!
-¡ME TIENES HASTA LAS NARICES CON TUS CELOS!
-¡Y TÚ A MÍ CON TUS "AMIGUITOS"!
-¿¡QUÉ! ¡LO QUE ME FALTABA!
-¡ES QUE ES VERDAD! ¡PARECE QUE YO NO SEA TU NOVIO!
-¿¡SÍ, QUIERES QUE LO PAREZCA DE VERDAD! ¡PUES LO VA A PARECER!
-¡PUES MUY BIEN!
-¡PUES YO ME VOY ANDANDO!
-PUES VALE!
Creo que lo dice para que Shiro se arrastre, rogándole que no se vaya y, sinceramente, seguramente que así sea, pero el bobo de Shiro conserva su orgullo en el peor momento, y por supuesto, su novia también, y al final, Haruna acaba cogiendo una mochila con comida y agua, y largándose sola al campamento.
-¡Hala, allí nos vemos!
-¡Pues hasta luego! –contesta Shiro, mirándola por encima del hombro. Me acerco, algo preocupado.
-Oye, ¿en serio la vas a dejar ir sola?
-Ya volverá, no creo que llegue muy lejos.
-¡Jajaja! Ay, hermanito… qué poco conoces a las mujeres…
-¿Por?
-No va a volver. Antes se dejaría morir de hambre y sed, o seguir perdida en cualquier sitio. Además, tiene razón. Te has pasado de celoso.
-¡No! Tú odias a Goenji, deberías comprenderme mejor que nadie.
-Ya, pero… a Haruna no le gusta. Son sólo amigos.
-¿Eso lo dices para tranquilizarme a mí, o para tranquilizarte tú?
-No, lo digo porque es verdad.
-Ah.
-Pero, ¿a que tranquiliza? -.-U
- ¬¬U ¿Y por qué sabes que es verdad?
-Porque ella me lo ha dicho. Goenji es como su segundo hermano mayor, y su amigo.
-¿Y cómo estás seguro de que es así?
-Porque confío en ella, ¿tú no? –se está callado-. Mira, no sé tú, pero yo me voy a buscarla –cojo una mochila y me dispongo a salir.
-Eh… ¡Atsuya-chan, yo también voy!
/
Llevamos cinco horas caminando. No hemos encontrado a Haruna, ni el campamento, ni a ningún otro ser humano por el camino. Esto parece el desierto. Y mi mundo se derrumba cuando reviso las provisiones de la mochila.
-Shiro, tengo dos noticias, una mala y otra buena.
-Dime la buena, anda… -me pide, secándose el sudor de la frente.
-Tenemos agua y comida de sobra para tres días.
-¿Y… la mala?
-¡Que nos hemos quedado sin chucherías! T-T
-Ya… -w-U Qué desgracia.
-¿¡A que sí! ¡Vamos a morir, Shiro, vamos a morir, y yo sigo siendo virgen!
-¿? Madre mía, en qué momento acepté venir contigo…
-Oye, no te quejes, tú por lo menos has tenido a Haruna.
-¡Aún no! ¬¬
-Bueno, bueno, no te enfades. Estás muy tenso, relájate.
-¡Que me relaje! ¡Si estamos perdidos, y es tu culpa!
-¡Oye, eso es mentira!
-¡No, eso es verdad, porque eres un baka, y admítelo, no tienes ni puñetera idea de dónde estamos!
-Uf… bueno, vale, me he equivocado de camino. Soy humano, ¿vale?
-¿¡Que eres humano! ¡Lo que eres es gilipollas!
-¡Un respeto!
-¡Llevas diciendo TODO el camino: sí, sí, yo sé por dónde voy, tranquilo…!
-A ver, no quería que cundiera el pánico…
-¡El pánico! Ay, Atsuya, podría matarte, y no me importaría…
-De todas maneras, no hay de qué preocuparse, -hago una pausa, pensativo- ¿tú no fuiste scaw-boy?
-…ah… yo… yo… -empieza a respirar con fuerza y dificultad-. ¡Te mato! –ahora viene la parte en la que se lanza en mi dirección y intenta pegarme. Sí, exactamente eso. Cojo una piedra para defenderme. Suelta eso, Atsuya… ¿Y que me mate? Tú deliras. Tú sí que deliras, ¡no ves que le puedes hacer daño!... ¡No, qué has hecho!
Mi hermano, golpeado ligeramente por mi piedra, ¿ligeramente ¬¬? Sí ¬¬. Bueno, como iba diciendo antes de que cierta conciencia cansina me interrumpiera , mi hermano cae al suelo, algo atontado por el golpe. Me aparto el pelo de la cara. Oh, vaya, ¿qué es esto? Puaj, sangre… qué bruto es este Shiro. Ah, porque tú eres un santo… ¬¬ No.
-Eh, Shiro, levanta. Va, anda…
-...
-¡Ey! ¡Eh! ¡Shiro-kun! –me agacho inmediatamente. Mi hermano no responde. Oh, mierda, mierda, mierda… ¿qué he hecho? Vale, tranquilo, cálmate… estará durmiendo… llevamos muchas horas andando… Sí, claro. Sigue soñando ¬¬ ¿Por qué justo cuando te necesito activa, tienes que ser tan inútil? ù.ú Ya te avisé, pero no me hiciste caso. ¿¡Y ahora qué hago! ¡Podría estar muerto! =S ¬¬ No, no lo está, ¿no ves que el pecho se mueve? Ah, es verdad -.-
¿Cómo salvará Atsuya a su hermanito?
¿Dónde está Haruna? ¿Habrá llegado al campamento?
¿Qué pasará con Goenji-baka, ahora que está sólo con todos los pequeños…? ¡Muahjajajaja!
¡Hasta el próximo capítulo!
