Capitulo 9

Kira decidió que lo más sensato para calmar su ansiedad era entrenar con Conner, necesitaba quitarse de encima la sensación que le habían dejado las palabras del Dr.O y necesitaba a Conner constantemente a su lado.

No iba a dejarlo ir, esta vez no.

Esquivaba con rápidez las agiles patadas y los golpes que Conner intentaba asestarle, sentía la adrenalina apoderarse de ella y al miedo mezclarse con la pasión del momento.

Ella pensaba en la mera posibilidad de perderlo a la vez que intentaba refrenar sus impulsos al verlo con los pantalones de entrenar y sin camiseta, dejando ver lo bien que habían pasado los años sobre él.

Solo a ti se te ocurre ponerte a cien mientras él esta en un peligro real.

Realmente quería hacer más cosas que pensar últimamente y mirar los movimientos del cuerpo de Conner era una de ellas.

Se movía tan bien...

Conner sonrió mientras ella bloqueaba una patada y luego un puñetazo para responderle con un más que acertado puñetazo en la boca del estomago.

-Oh dios mio.-dijo Kira cuando escucho la bocanada de aire de Conner.-...lo siento, no pensé en hacerlo tan fuerte.

Realmente estabas pensando en hacerle cosas más fuertes...y placenteras...

Conner se apartó un poco para respirar mientras sonreía para calmarla y ella agradeció el detalle cogiendo su mano mientras él recuperaba el aire.

-¿Te disculpas con todos a los que golpeas?

-No, pero si lo hago si el chico es guapo, esta para comerselo y vive en peligro...-susurro ella.

Conner la miro durante largo rato mientras ella le acariciaba el estomago dolorido, se perdió en la luz de su cabello y en la sonrisa timida que desprendía mientras lo tocaba.

Podía jurar que iban a saltar llamas en cualquier momento...

-¿Conner?-pregunto Kira.

-¿Si?-dijo él.

-¿Estas bien?

¿Bien? Estoy en el paraiso...

-Si, solo miraba lo guapa que eras y me daba cuenta de lo buena que eras peleando, creeme, vamos a necesitarlo.

-Es bueno saber que doy la talla como tu guardaespaldas, señor Mckight...-dijo ella.

-Pues tengo una guardaespaldas muy sexy, señorita Ford.

Kira rió y él no pudo culparla, andaba algo oxidado en piropos y los de las peliculas de Cassidy no le iban a servir.

Esos, como el que acababa de decir, simplemente eran para dejarlo en ridiculo.

Gracias, Cas...

Kira sonrió al sentir que Conner la pegaba a su cuerpo sin casi nada que los separara y con las miradas ardientes bailando entre ellos.

Pero no la beso, no hasta que ella no pudo soportarlo más y agarro su pelo para acercarlo a ella, haciendolo gruñir de satisfacción por el gesto.

Se sentía tan bien estrar entre sus brazos...

Conner sabía que si seguían así, él no podría detenerse, no sabría como y todo podría convertirse en nada.

Tenían que buscar la gema y vencer a Trent y Mesogog...

Y a pesar de eso, no podía pensar en otro lugar mejor donde estar que allí mismo, con Kira entre sus brazos.

La levantó en brazos cuando sintió el temblor del deseo apoderarse de él y la sintió rodearle la cintura con las piernas mientras él la dejaba suavemente contra la pared para mirarla a los ojos.

-Kira...no puedo más...-confesó él.

-La verdad es que...yo tampoco...-dijo ella.

Conner sonrió antes de besarla de nuevo y ella sintió el trueno recorrer todo su cuerpo mientras la pasión, el fuego y el miedo se hacían eco dentro de ella.

La pasión por él y la que él ponía en todo lo que hacía...

El fuego entre los dos, aquel que no se apagaría nunca...

El miedo de llegar tarde, de no saber, de las posibilidades...

El terror de perderlo, de que la visión del Dr.O fuera de verdad...

Cerró los ojos, tenía que olvidarse de todo y concentrarse en Conner y lo que quería darle a él, ese momento intimo que ella solo le daría al hombre que de verdad quisiera.

Y ese era Conner, no tenía ninguna duda.

-Quiereme, Conner...-susurro ella.

La expresión de su cara cuando la miro fue suficiente para llevarla al limite, su cara cargada de ternura era demasiado para ella y su sonrisa mientras le juraba que eso haría fue más de lo que pudo soportar.

Y pensar que le he hecho daño a este hombre...

Se odiaba por ello, odiaba al destino por ello y, en el fondo de su corazón, se juro que jamás dejaría que aquello pasara de nuevo.

Nadie le haría daño, Conner era suyo ahora y ella protegía lo suyo con uñas y dientes.

-No me falles, Kira...-susurro él.-...no podré soportarlo.

Kira lo miro a los ojos, antes de darle otro beso y poco a poco empujarlo al suelo para demostrarle, que ella jamás volvería hacerle algo así.

Ahora se pertenecían y eso era todo lo que importaba...


Horas más tarde...

Ethan subio arriba con Cassidy para buscar a Conner y Kira que estaban entrenando según Hunter, cuando vio algo que supo que jamás olvidaría.

-¡Oh venga ya!-grito Cassidy.

Conner despertó al escuchar voces y vió a Ethan y Cassidy en la puerta, ella tapandose los ojos en tono dramatico y él riendo a carcajadas mientras miraba uno de los cuadros de la sala.

Genial...

Miro a su lado, topandose co los mechones dorados de Kira que comenzaba a despertar con una sonrisa en sus labios mientras arragaba la sabana con la que él los había tapado después de su "momento especial"

-Conner...-murmuro Kira.

-Despierta de una vez, bella durmiente.-dijo Cassidy en la puerta.

Kira arrastro la sabana a su lado dejando a Conner desnudo en un acto de sorpesa mientras Cassidy tornaba de un rojo tomate y Ethan caía al suelo de la risa.

-¡Eh!-dijo Conner.

-Lo siento.-dijo Kira.-...yo tengo más partes que tu que tapar.

Conner se quedo callado porque ella tenía razón, aunque a su parecer, ella no tenía nada que tapar, de hecho el prefería que le enseñara todo lo que tenía.

Se levanto y cogió su ropa para vestirse mientras Kira se marchaba al baño de la sala y miro a Ethan y Cassidy en tono de burla.

-Menudos amigos...-dijo para si mismo.

Ethan sonrió antes de acercarse a él y mostrarle un aparato especial que no era más grande que un telefono movil.

-¿Que es eso?-pregunto Conner.

-Es un localizador, para la gema roja.-dijo Ethan.

-El Dr.O nos ha dicho donde estaba la última vez que lo vio, así que el localizador te llevará allí para que puedas recogerla.-dijo Cassidy.

-¿Y si no esta allí?-pregunto Kira.

Ella camino al lado de Conner agarrando su mano mientras la sensación de ansiedad volvía a ella como un torbellino.

Sabía que iba a pasar, lo tenía asumido y aún asi, cuando las palabras fueron dichas, la onda de miedo la golpeo con todo.

-Tendré que ir a ver si es o no y después...-dijo Conner.-...ya veremos...


Trent caminaba furioso por la base de los Rangers mientras observaba la gema roja de Conner brillar intensamente por delante de él.

La gema roja...tenía que destruirla...

-¿Que te pasa, Trent?

La voz de Zeltrax lo asusto, más porque venía justo detrás de él que por el hecho de que fuera Zeltrax.

Él era el Ranger Blanco, no le daba miedo nadie ni nada.

-Pensaba que estaba preparando la vuelta de mi padre.

Por la mirada de Zeltrax, Trent supo que así era pero él sabía que el fiel perro de su padre se tomaba sus descanso para vigilarlo y procurar que no fuera a hacer otra de las suyas.

Como la de secuestrar a Tommy Oliver.

Zeltrax le había advertido que era una estupidez pero él ni siquiera lo había escuchado y ahora estaba seguro de que se reía de él por perder el apoyo de sus Rangers y ni siquiera terminar el trabajo de matar al Ranger Rojo.

...Mckight...

Podía sentir su furia salir en ondas mientras recordaba a Conner, con Kira, Hunter, Cassidy y Devin a su lado, como Ethan había terminado volviendo a su lado como siempre, incluso el Dr.O y Hayley que siempre lo habían apoyado.

Pero nada era comparable a su furia por ver a Kira a su lado, agarrando su mano y haciendo las cosas que con él no podía ni siquiera pensar.

Zorra, sabía que era por él...

Ella iba a ser el final de su obra, lo tenía claro, cuando su padre volviera a la Tierra, Trent iba a matar a Conner personalmente para hacerle sentir a Kira un poco de lo que era sufrir.

Él iba a quitarle todo y podía empezar en aquel mismo momento...

Y entonces, se le ocurrió una sola idea brillante, quizá podría matar dos pajaros de un solo tiro y eso sería un gran alivio.

-Zeltrax, tengo una misión para ti.-dijo Trent.

Zeltrax emitió un gruñido mientras esperaba su misión, no le gustaba tener que recibir ordenes de aquel idiota, pero no le quedaba otra.

Tenía que traer al verdadero lider de vuelta y Trent era el único que podía ayudar.

-Dime, Ranger Blanco.-dijo Zeltrax.

Trent sonrió antes de mostrar la imagen de Conner llegando a la base de los Dino Rangers en busca de una gema que tenía en su poder.

-Ve allí y matalo.-dio Trent.

Y por una vez, Zeltrax admitió que el plan del muchacho no estaba nada mal.