Bueno, este es el último capítulo de la historia. Espero que sea de su agrado.
Capítulo 10. Nacimiento
"¿No podrás volver a volar?" preguntó Soarin horrorizado cuando se enteró de la noticia.
"Eso cree él, pero a mí no me importa…"
"Pero…"
Rainbow Dash le tapó la boca con una de sus patas con delicadeza.
"No pasa nada, estoy decidida a tener a nuestro bebé pase lo que pase"
Soarin asintió con la cabeza, pero estaba muy preocupado.
Los meses pasaban, y cada vez quedaba menos para el nacimiento. Todas las amigas de Rainbow Dash estaban preocupadas por lo que pudiese ocurrirle ¿Y si era cierto eso de que no podía volver a volar? ¿Se convertiría entonces en una pegaso terrestre como Fluttershy?
"Debo ayudar a Rainbow Dash como sea" pensó para sí, Soarin.
Salió volando dispuesto a encontrar algo que lo ayudara, cualquier cosa. ¿Quizá pudiese preguntarles algo a los ancianos de Ponyville? Tenían fama de saber mucho… además, era lo mejor que tenía en aquel momento. Pero no llegó, pues justo en aquel momento, le pilló una enorme llovizna. Si la lluvia iba acompañada de truenos podía ser un peligro para él, así que bajó a tierra, sin saber que había descendido en el bosque Everfree.
Al poco de bajar oyó un sonido que lo hizo temblar, un sonido de cascos y luego olfateó algo muy desagradable. Era inconfundiblemente un lobo de madera, que estaba cerca de él. Aterrado, Soarin corrió por el bosque todo lo que pudo mojándose por la lluvia; estaba tan asustado que ni siquiera miraba hacia donde se dirigía.
Y, para su suerte despistó al lobo de madera, aunque comenzó a toser con fuerza. Con tanta lluvia se había enfriado.
Dio la casualidad de que el sonido de sus tosidos llamaron la atención de alguien que estaba por allí cerca, Zecora. La cebra le pidió que la acompañara a su casa para darle un remedio contra el enfriamiento, a lo que Soarin aceptó.
Entretanto, Rainbow Dash estaba en su casa con Fluttershy, la cual había acudido para hacerle compañía, y cuidar de ella.
"¿Qué tal si te preparo un almuerzo?" preguntó la pegaso amarilla "¿Bocadillos de hierba?"
"Sí, eso estaría genial"
Fluttershy se dirigió entonces a la cocina mientras Rainbow Dash cogía otro de los libros de Daring Doo. Justo cuando la pegaso llegaba a la parte favorita del libro, comenzó a sentir un enorme dolor; eran una especie de contracciones. Los quejidos de la pegaso de crin arcoíris alertaron a su amiga, que acudió de inmediato.
Fluttershy comprendió entonces que Rainbow Dash estaba dando a luz.
"¿Ya?"
"Se supone que faltaban una o dos semanas"
"¿Prematuro?"
"Eso parece… ¡Ay!"
"¡Debo llevarte a un hospital!"
Con mucho esfuerzo, Fluttershy cargó con su amiga en su grupa, y voló por Clousdale hasta el hospital.
"¡Deben ayudarla!" le suplicó a la enfermera "¡Va a dar a luz!"
La enfermera pidió entonces una camilla, que llegó enseguida, y se la llevaron en dirección a la sala.
En la cabaña de Zecora, Soarin había tomado las hierbas medicinales que ella le había dado, y se encontraba a punto de irse, cuando se fijó en todos los frascos llenos de pociones que ella tenía allí. ¿No habría alguno que le ayudase con su problema? Por si acaso decidió contarle todo. La cebra lo escuchó, y dijo que sí tenía algo.
"Aquí tienes, que se beba esto, fortalecerá sus alas y el resto de su cuerpo. Debe bebérselo como mucho una hora después de dar a luz"
"Bueno, aún falta para que eso pase, pero lo guardaré en casa. Muchas gracias, Zecora"
Y el pegaso regresó a Clousdale aprovechando que la lluvia había parado.
Sin embargo, cuando llegó no había nadie.
"¿No estaba aquí con su amiga Fluttershy?" pensó.
De pronto, una idea pasó por su mente.
"¡Pero aún le quedaban unas semanas! ¿Parto prematuro?"
Rápido como una bala se dirigió al hospital llevando con él el remedio.
Al llegar, vio una enorme cola en recepción.
"¡Tienen que dejarme pasar primero!" le rogó a los pegasos de la cola "Debo encontrar a mi mujer ¡Es muy importante!"
Pero se negaron a dejarle pasar delante, así que lleno de nervios se puso en último lugar.
Rainbow Dash dio a luz tras un enorme esfuerzo. Los médicos, tras cortarle el cordón umbilical, envolvieron al bebé en una manta y lo depositaron en los brazos de su madre.
"Felicidades señora. Es un niño"
Ella miró al recién nacido. Era de color azul claro, como su padre, y la crin era de un color también parecida al de este, pero un poco más clara.
"Blue Thunder…" murmuró ella, cansada por el esfuerzo.
A Soarin le tocó el turno. Había esperado más de media hora.
"Busco a mi mujer, creo que está aquí…"
"¿Cuál es el nombre de su esposa?" le preguntó la recepcionista.
"Rainbow Dash"
"Sala veintidós"
El pegaso se dirigió allí, solo para toparse con Fluttershy en la sala de espera.
"¡Soarin!" exclamó ella al verlo "Llegas tarde, Rainbow Dash ya ha dado a luz…"
Pero no pudo decir nada más, porque él la cogió fuertemente de los hombros.
"¿¡Hace cuánto?!" preguntó hecho un manojo de nervios.
"Pues… ¿Media hora?"
Media hora, lo cual significaba que aún estaba a tiempo.
Soarin entró en la sala, y vio a su esposa con su bebé recién nacido en brazos.
"Soarin, ven, aquí hay alguien que quiere conocerte"
Al pegaso le llenó de ternura ver a su hijo recién nacido, tanto, que por un minuto se olvidó de por qué estaba allí, pero su esposa lo devolvió a la realidad al preguntarle por qué traía aquella botella.
"Es una pócima. Me la dio Zecora"
"¿Zecora?"
"Es una larga historia. El caso, es que tienes que tomarla ahora"
"¿Por qué?"
"Ella me dijo que con esto podrás volar"
"¿En serio?"
"No lo sé, pero solo hay una manera de saberlo"
Al ver que su marido llevaba razón, la pegaso se bebió el contenido de la botella.
El remedio funcionó, de hecho Rainbow Dash pudo volver a volar, solo que, tanto ella como su marido dejaron el equipo para cuidar mejor a su hijo.
Ambos consiguieron nuevos trabajos más compatibles con sus labores de padres.
Aunque Rainbow Dash había renunciado a su sueño, había encontrado a su amor verdadero, y era madre de un precioso y saludable pegaso. Era feliz.
Bueno, aquí acaba esta historia. Espero que les haya gustado, y, desde luego yo me lo he pasado genial escribiéndola.
Gracias a todos aquellos que han leído la historia de principio a fin; y un abrazo a los que dejaron reviews.
Espero volver a verlos en mis futuros fanfics.
