Resumen: Tras haber abandonado el Campamento Jaha, Clarke ha salido en busca de olvido. Tratando de reprimir todos los sentimientos que tenía dentro suyo: la culpa y el miedo, ha terminado donde menos se lo esperaban. Con una nueva nación levantándose, nuevos enemigos salen acecho, no solo su gente y los Terrícolas están en peligro sino que su propia mente está en juego. Clarke intentará llevar la paz a toda costa ya sea aumentando los fantasmas del pasado o sin ellos. Una nueva batalla está por comenzar y vidas caerán.
~ Disclaimer: The 100 es una serie de ciencia ficción y drama creada por Jason Rothenberg y basada en la novela escrita por Kass Morgan.
~ INQUEBRANTABLE ~
10
Octavia miraba todo el terreno desde el lomo de su yegua. El día apenas había empezado con un amanecer de lo más silencioso. Ella había desayunado, se había preparado, cogió una yegua y se dirigió hacia los campos y entonces… entonces se preguntaba qué estaba haciendo en los prados. La búsqueda de Clarke se había detenido, la búsqueda de Wanheda se terminó y aún así el grupo de siempre había decido salir en una exploración, pero por qué.
Parecía que vuelto algo mecánico en su vida el despertarse temprano y salir un par de horas al día en la búsqueda de alguien. ¿Acaso su vida era eso desde hoy: buscar y sobrevivir a las guerras?
Respiró hondo mirando hacia el frente y encontrándose con las miradas de Bellamy y Harper que se encontraban caminando por el bosque con armas en sus manos. Parecían listos para dispararle a cualquier Grounder que intentara hacerle daño.
Miró la palma de su mano y apretó el puño por un instante. Suspiró.
Aún recordaba la mirada que había puesto Abby al enterarse de que a la persona que había intentado darle caza era su propia hija. Parecía que le había shockeado bastante. Nadie había hablado del tema y parecía que de pronto era un fantasma en medio de ellos.
– ¿Qué estamos haciendo? –
Octavia bajo la mirada hacia el chico genio que estaba mirándola confundido – Deberíamos estar creando más micrófonos y radios para que todos podamos cargar con uno. ¿Por qué estamos aquí? –
– Kane – La muchacha se encogió de hombros.
– ¿Kane? Kane está obsesionado con buscar a Clarke ahora que está en peligro. Él nos está llevando hacia un camino sin salida y sin recursos – Monty habló frunciendo el ceño – Deberíamos volver
– No estamos buscando a Clarke – La chica objetó.
– ¿No? – Monty levantó una ceja – Pues así lo parece
– No sé qué estamos haciendo, pero desde luego no es buscar a Clarke… o a Wanheda – Ella murmuró después – Quien quiera que sea ahora
– Eso es correcto. Estamos revisando el perímetro. Intentaremos aumentar la seguridad – Bellamy se acercaba a ambos con el arma aún en mano, detrás de él Harper sonreía divertida – Si los Grounders vienen a por nosotros debemos estar seguros
La muchacha miró el cielo con calma y luego al trío que estaba en silencio. Ella sonrió aún más – Por favor, chicos, son aburridos – Ella respiro hondo – Una vez, solo una vez deberíamos olvidarnos de las preocupaciones y tratar de disfrutar al máximo. Estamos aquí para ver si podemos encontrar Grounders, ¿por qué? Porque si hay una guerra estaremos en ella, pero eso no significa el fin. Hemos sobrevivido a dos guerras y seguiremos sobreviviendo, pero tampoco hay que olvidar algo… el aguardiente de Monty, es la mejor
Los tres chicos la miraron divertidos por un momento. Unas risas se escaparon de sus labios aligerando el ambiente.
– Casi lo había olvidado – Octavia asintió.
Ella miro enfrente hacia Kane, quién parecía tener una seria expresión en su rostro. Dedujo que eso no podía significar nada bueno, así que la diversión había terminado.
– ¿Qué sucede? – Bellamy lo miró.
– He visto un campamento a unos metros de aquí – Él habló con calma – Creo que podemos ir a ver de que trata. No lo había visto antes
– Entonces en marcha – La muchacha rubia sonrió desafiante.
– Ustedes vayan. Yo me quedaré aquí – Octavia dijo con calma, apretó las riendas de la yegua y miró hacia otro lado – Quiero echarle un vistazo más a esta zona. Nunca antes la habíamos explorado así que quiero asegurarme de que si algo llegara a pasar este lugar podría ser de utilidad
– Como tu quieras – La muchacha se encogió de hombros caminando hasta donde estaba la camioneta.
Bellamy miró a su hermana por un instante y susurro un simple «ten cuidado». Ella asintió con calma antes de mirar a Monty que le sonreía comprensivo, él le advirtió que la verían después en el campamento y luego camino hasta la camioneta dejando a la pelinegra a solas con Kane.
– ¿Estás segura de que no quieres venir? –
– No. Necesito un tiempo a solas – Ella suspiró.
– Está bien – Kane murmuró retrocediendo, él estaba por irse cuando la chica lo detuvo.
– ¿Cómo lo soportas? – Kane voleó a mirarla – Wanheda. Clarke. ¿Cómo puedes estar tan tranquilo? Yo ni siquiera sé que pensar sobre esto
Kane sonrió tras respirar hondo, él volteó a mirar la camioneta donde los tres chicos estaban entrando.
– Yo tampoco lo sé – Miró a la chica – Pero sí sé una cosa, prometí mantener a salvo el campamento y le prometí a Abby que iba a encontrarla. Estoy tratando de cumplir con las dos cosas
– Ella también prometió mantener a salvo el campamento una vez – Octavia frunció el ceño – Nos puso en riesgo de muerte por ello
Él asintió.
– Lo sé – Suspiró – Pero, dime una cosa, Octavia, yo no te obligue a entrar en la búsqueda. Yo no obligue a ninguno de ustedes, si mal no recuerdo ustedes quisieron entrar en la búsqueda. Si no confías en ella o estás enojada con ella aún, ¿por qué lo hiciste?
Octavia frunció el ceño. Ellas abrió la boca para hablar, pero ninguna palabra salió de ella. La muchacha bajo la mirada confundida.
– Mientras lo piensas procura que venga de tu corazón – Kane suspiró – De hecho creo que todos lo necesitamos
La chica observó al concejal un momento más.
– Voy a ponerme en marcha al pueblo aquel. Nos veremos en la Arkadia, ten cuidado y trata de mantener la paz con cualquiera que puedas encontrarte. No queremos apresurar la guerra
Ella asintió. Jaló las riendas del caballo y trotaron lejos de la zona en donde se encontraba. Camino por los senderos de los bosques en busca de algo, pero no estaba segura de qué. Aunque encontrara a algunos Grounders todo lo que podía hacer es tratar de que ellos recordaran la paz que tenían, solo eso. Por otro lado no dejaba de preguntarse el por qué. La pregunta de Kane no tenía respuesta porque una vez más, ella conocía una respuesta para ello.
Escucho el sonido de unas ramas quebrarse. Levantó la mirada rápidamente y observó el bosque frente a ella. No había nada o nadie que estuviera allí, bajó del caballo con calma y saco afuera la espada sosteniéndola en su mano. La yegua retrocedió asustada, pero ella la sostuvo de las riendas para que no escapara. Escuchó otro ruido provenir de ciertos arbustos. Octavia se acercó con cautela sosteniendo el arma cuando de pronto una sombra negra salto hacia ella derribándola. Cayó con un sonido sordo, escucho a la yegua relinchar de miedo. Ella misma intentó quitarse del peso de encima, pero la persona que estaba sobre ella estaba forcejeando para tratar de lastimarla. Traía en mano un cuchillo pequeño. La pelinegra golpeo las costillas de la persona que emitió un grito desgarrador, le dio la vuelta a la situación arrojándose a horcajadas sobre ella y con un brazo sostuvo su cuello en un tanto de asfixiarla, la persona intento con sus manos quitar el brazo de Octavia de encima suyo, el cuchillo había quedado lejos de la escena. La pelinegra alzó la espada hacia el rostro del atacante cuando se detuvo de golpe a pocos centímetros de él.
Observó por un instante el cabello rojo y el rostro sucedió. Parecía ser que hacía mucho tiempo no tomaba una buena ducha. La persona había dejado de luchar y ahora peleaba para mantener sus ojos abiertos. Octavia la miro fijo, ojos azules, un rostro redondo, posiblemente un lunar en la comisura de sus labios o una mota de polvo. De todos modos no importaba porque estaba casi segura de quién era el pelirrojo frente a ella.
– ¿Clarke? –
La persona la miro antes de dejar caer sus ojos, su nombre había sido pronunciado en un breve susurro casi inaudible por lo que Octavia solo pudo confirmar que se trataba de la rubia, aunque ahora pelirroja, líder que había abandonado su pueblo por culpa.
Monty miro a Harper con una pequeña sonrisa que la muchacha le había devuelto. Ella se encontraba jugando con una porra eléctrica que Kane le había entregado para su protección, pero no se había atrevido a usarla aún mientras él solo la observaba con calma. Estaban sentados atrás por lo que en realidad no había mucho que mirar.
Kane condujo el monstruo mecánico con calma hacia el pueblo que había divisado en la lejanía. Nadie hablaba nada, todos metidos en sus propios pensamientos como para ser capaces de entablar una conversación.
Conocían la razón por la que estaban allí, pero no estaban seguros de que sacarían con esto. Aunque no quisieran admitirlo, todos entendían que estaban allí no buscando a Clarke o a Wanheda, como en muchas ocasiones, no buscando comida y no buscando más armas, sino buscando algunos Grounders. Entendían que buscar a los Grounders y saber si la paz aún tenía reinado con ellos o no era de vital importancia para entender contra quienes se desarrollaría una guerra. Aunque las razones por la cual debería haber una guerra eran estúpidas para ellos.
Aún pendiente de sus propios pensamientos, Kane observó el pueblo que de lejos se podía ver. Advirtió a los muchachos para que bajaran con cuidado, armados, pero sin atreverse a atacar a nadie a no ser que fuera estrictamente necesario. La camioneta entró por un túnel que Kane había visto antes, pero no estaba seguro de si había una razón en especial para éste, porque no parecía que la naturaleza lo había creado sino manos humanas. Bajaron de la camioneta con las luces encendidas y caminaron los siguientes metros sostenido las pistolas en caso de que fuera necesario.
Bellamy yendo a la cabeza se dirigió con cautela hacia la salida, se mantuvo contra la pared y miro hacia afuera sacando solo un lado de su rostro cuando de pronto un cuchillo parecía haberlo capturado. Trago saliva sintiendo la hoja afilada contra su cuello. Miro al resto de su grupo encontrándose con que Harper, Monty y Kane estaban en una situación similar y todo lo que pensó en ese momento era en cómo los habían tomado por sorpresa. El muchacho sintió el aliento de alguien detrás suyo y sin dudarlo echó atrás la cabeza golpeando a la persona y derribándolo, sus compañeros hicieron lo posible para salir de la situación y cuando comenzaron a dispar hubo un grito. Habían logrado atinarle a uno de ellos y estaban listos para atinarle a otro, pero Monty dio un paso enfrente mirando a los demás.
– ¿Mamá? –
Bellamy miró a su amigo en la oscuridad, podía imaginarlo con un ceño fruncido y una aturdida expresión en su rostro. Él mismo miró enfrente viendo a las siluetas de sus atacantes. Alguien habló de nuevo y era la voz de una mujer, que los sorprendió bastante.
– ¿Monty? –
Kane dio un pasó en frente con cautela, observó a sus atacantes más de cerca y reconoció algunos rostros. Vio a la mujer tirada en el suelo sosteniendo su pierna, cabello largo y color azabache, rasgos orientales y sin duda bien armada. A su lado había un hombre de cabello corto que recordaba haber visto en algún momento en el arca y junto a él un joven.
– Monty, ¿eres tú? – La mujer preguntó de nuevo y el muchacho no dudo en correr a ella. Se había dejado caer de rodillas abrazándola con fuera y murmurando un gracias al poder verla, entonces Kane supo que estas eran personas que habían estado en el arca con él y habían bajado a la tierra al mismo tiempo. Eran una de las estaciones perdidas.
Ya bajo los rayos de luz, Kane pudo apreciar al grupo de cuatro personas que estaba con ellos. Uno de ellos era más joven que los otros tres y era un muchacho de cabello castaño y ojos marrones, no era muy alto pero parecía muy bien armado. Junto a él había un hombre de edad, ocn el cabello rubio y ojos oscuros, por último, sin contar a la mujer, estaba un hombre de tez morena, sin cabello, pero con barba. Tenía armas y una mirada casi depredadora.
– Charles Pike – Kane extendió la mano con una sonrisa.
– Marcus Kane – El hombre recibió la mano contento de ver alguna cara conocida que no estuviera en su campamento. El grupo intercambio mirada, de pronto consciente de que había más sobrevivientes del arca – No puedo creerlo. Están a salvo, ¿todos?
Kane sonrió y asintió.
– ¿Dónde está papá? – Monty miro a su madre que sacudía la cabeza. Esto hizo que todos miraran a quién parecía ser el líder del pequeño grupo.
– Él murió como un héroe – Pike habló – La estación Granja cayó y muy pocos murieron. Tu padre arriesgo su vida para salvar a tres niños. Sin ese sacrificio…
La mujer sonrió poco a poco – Cuando caímos aquí por primera vez vimos la nieve. Era preciosa – La mujer miró a los demás – La zona en la que estamos es una zona cubierta de ella, como un Polo, pero no sabría decirte en donde estamos a decir verdad. Nos hemos reunido todos, aprendimos a luchar y con los conocimientos de Pike a sobrevivir
– Nos hemos estado manteniendo lejos de los Grounders para evitar problemas – Pike habló con calma.
– No hay nada que temer de ellos – Bellamy dijo con firmeza.
– Son aliados – Kane sonrió.
Bellamy sacudió la cabeza y susurro mientras se alejaba – Al menos por ahora –
El hombre miró al muchacho y sacudió la cabeza lentamente, miro a Pike con una pequeña sonrisa cargada de disculpas – Han sido días difíciles –
– Eso lo imagino – Pike sonrió mientras comenzaban a caminar de regreso hacia la camioneta.
El grupo de ocho personas entró en la camioneta y Kane condujo en las direcciones de Kane para llegar a la Estación Granja. En el camino, Harper había vendado el tobillo de la madre de Monty disculpándose por haberle disparado, algo que hizo a la mujer reír ligeramente asegurando que había pasado por cosas peores. Con esto se dio inicio hacia una conversación cargada de supervivencia en la tierra sobre cada uno de los dos campamentos lo había logrado.
La conversación no había terminado cuando llegaron a la Estación Granja, porque se dio lugar a otro tema. Cuando el grupo bajo del vehículo pudieron ver rostros nuevos, algunos padres de sus amigos entre ellos. Bellamy caminaba con el arma en mano todavía, no se sentía listo para soltarla y no es que desconfiara del grupo que acaban de encontrar, pero después de todo lo que había sucedido cuando llegaron sentía la necesidad de mantenerse alerta.
– Hey – El joven muchacho se acercó a él. Bellamy lo miró serio por unos instantes antes de seguir adelante con la mirada – Me estaba preguntando si Nathan está bien
– ¿Miller? – Bellamy murmuró – Está en el campamento en este instante
El chico sonrió. Asintió una vez y luego miro al tenso muchacho asegurándole que no debía temer nada, el campamento era seguro debido a su ubicación. Bellamy sacudió la cabeza, se detuvo un instante mirando a Kane que hablaba con Pike como si su misión nunca hubieran sucedido y ellos eran viejos amigos que se encontraban en las calles. Vio a sus amigos, Monty hablando con su madre y a Harper hablando con unos chicos de la Estación Granja que seguramente habrán sido sus amigos antes de ser enviada a la tierra.
Él camino hasta donde estaba Kane y lo miró serio.
– Kane – Habló duró – No podemos quedarnos
El aludido miro al muchacho y asintió, miró a Pike – Estamos buscando a algunos Grounders para saber si ellos formaran parte de una guerra o no. Nuestro campamento esta armado con la misma tecnología del arca, pueden venir todos con nosotros. Allí estarán seguros, tenemos armas de fuego para protegerlos –
Pike miró al hombre y sonrió – Eso parece bueno. Quizás nuestra gente pueda cooperar los unos con los otros –
– Tenemos que avisar al canciller – Harper miro a Kane – Tenemos que decirle que la Estación Granja está con vida y que los llevaremos allí para que preparen algunas cosas. No podemos llevarlos así como si nada
– Tiene razón – Kane sonrió. Miró a Pike y luego a Monty – Quizás podemos avisarle con una radio
– Tenemos una, pero está dañada – Hannah, la madre de Monty, habló.
– Está bien. Está bien – Kane asintió sonriendo – Estoy seguro de que Monty puede con ello, ¿verdad?
– Es posible. Podemos tratar con ello y avisarle a Raven, pero dependiendo de los daños quizás podría llevarnos unas horas –
– Entonces es mejor ponernos en marcha – Harper sonrió.
Pike frunció el ceño – Espera un momento, Kane – El hombre le tomó del hombre – tú no mencionaste nada sobre un Canciller
– Como dije, hemos estado bajo muchos problemas – Kane suspiró – Llegamos aquí eligiendo un canciller, muchas cosas pasaron. Teníamos un canciller y un líder, ahora solo tenemos un canciller
– Creí que el canciller era quién los lideraba siempre – El muchacho joven habló.
– Nosotros también – Kane dijo con una media sonrisa – pero aparentemente la tierra tenía sus propias reglas cuando llegamos
Bellamy miró a Kane y luego a Monty – Hey – El muchacho lo miró enseguida – Ve por la radio y contáctate con Raven para avisarle que estamos aquí
El muchacho asintió. Miró a su amigo y luego a su madre a la espera de poder encontrar la radio. Ambos se dirigieron hacia algún lugar.
Kane miró a Pike nuevamente y sonrió, el hombre se dirigió a su lado hacia una tienda para que pudieran con cama. El hombre se había encargado de contarle todo al líder de la Estación Granja sobre lo que habían estado pasado desde hacía un tiempo, al menos desde que él llego a la tierra, porque no había forma de que él pudiera hablar por los niños que habían enviado antes.
Pike había escuchado todo con atención y de cierta forma no le sorprendía escuchar como los habían tratado los Grounders antes de la paz. ¿Traición? Sí, era increíble, increíble sería que no lo creyera.
Monty sonrió mirando el artilugio que se encontraba en una vieja mesa, tenía algunos daños, pero era posible repararla. Quizás le tomaría un par de horas, pero era mucho mejor que volver a la Arkadia, que eso podría tomarles más horas todavía y después volver a la Estación Granja. Lo mejor era contactar con Raven, además podría tener como bono extra saber algo más sobre los Grounders.
– Déjame ver si entiendo. Clarke es fugitiva de la Nación del Hielo, pero ella en realidad es Wanheda así que por eso la Nación del Hielo la quiere, para matarla – Harper se sentó sobre la mesa mirando a Monty revisar la radio – Por otro lado la Comandante también quiere encontrarla, pero si la Nación del Hielo la encuentra primero y la mata entonces estamos en guerra, ¿verdad?
– Cierto – El muchacho intentó conectar dos cables – Pero no se lo puedes decir a nadie. Te lo dijimos a ti por qué necesitábamos a alguien más que saliera a explorar la situación
– ¿Cómo te afecta eso a ti? –
El muchacho frunció el ceño – ¿De qué hablas? –
– Todos tienen sentimientos encontrados. Sé que yo los tengo, un día estoy en una torre de control vigilando que no hallan invitados indeseados y al siguiente estoy en una misión con ustedes y con conocimiento de algo que nadie más conoce. ¿Tienes idea de cómo me siento? Aturdida. Estamos hablando de una posible guerra. No estamos listos para ella, no lo digo por físico, sino por psicológicamente –
– Tienes razón – El chico dijo tranquilo – ¿Puedes pasarme ese alicate?
La muchacha giro la cabeza hacia el objeto de acero. Lo tomó en sus manos observándolo con calma y luego se lo entregó.
– Eres aburrido –
– Estoy trabajando – Él la miró – Mira, tienes razón, todos tenemos sentimientos encontrados y nadie sabe cómo tratar con ellos. Es mejor concentrarnos en esto, cuanto antes hablemos con Raven más pronto volveremos a la Arkadia
La muchacha balanceo los pies y luego resopló. Bajó de la mesa antes de salir del lugar en donde estaba, Monty la observo por un momento alejarse y luego volvió a la radio.
Habían pasado unos minutos antes de que sintiera un suave apretón en su hombro. Levantó la cabeza con una sonrisa pequeña al encontrarse con su madre. Él se levantó de la silla en que estaba y la cedió a ella, quién con gusto lo aceptó.
– Te ves tan diferente – Comentó la mujer con una pequeña sonrisa – Más… maduro, tal vez
El chico rió – Hemos pasado por muchas cosas – Sonrió ligeramente – Me alegra saber que estás bien
La mujer acaricio el rostro del muchacho con suavidad.
– Y tú también pareces diferente –
– Tú lo dijiste: muchas cosas han sucedido – Ella dijo con calma – Cuando llegue a la tierra recuerdo haber sentido la fría nieve en mis manos y en mi cuerpo, estaba de rodillas sintiendo lo placentero de la naturaleza – Ella sonrió – y entonces solo podía pensar en ti y en lo que sentiste al encontrarte en la tierra por primera vez. Me preguntaba si te habías sentido de la misma forma que yo cuando vi la tierra, nuestro entorno
– Mamá… –
– Si hubiera sabido, si yo lo hubiera sabido lo habría impedido, ¿sabes? – Ella bajó la mirada – Muchos padres estaban enojados, casi todos, una cosa era tenerlos encerrados por crímenes en el Arkadia, pero otra cosa era ser enviados a la tierra sin conocimiento alguno de si era habitable o no – Ella hizo una mueca, algo parecido a una sonrisa triste – Estoy contenta de que estés a salvo y orgullosa de que hayas sobrevivido tan bien
Él chico sonrió – Muchos hemos sobrevivido. No ha sido fácil. Hemos perdido gente, aliados, amigos – Respiró hondo – Estoy feliz de estar con vida, aunque no puedo decir lo mismo si pienso en las miles de razones por la que lo estoy. Muchas personas fueron sacrificadas, mamá
La mujer lo miró, estaba intentando buscar las palabras correctas para hablar.
– Pero no voy a darme por vencido. Por ellos – Monty la miro a los ojos – Por ellos estoy vivo y por ellos seguiré vivo y ahora, ahora te he encontrado. Si vienes a la Arkadia con nosotros entonces podemos vivir juntos de nuevo
La mujer asintió con una sonrisa. Abrazó al muchacho fuertemente.
Habían pasado un par de horas y por fin la radio había comenzado a emitir señales. Monty intercambio una sonrisa con Bellamy, quién enseguida grito a Kane para que se acercara y él apareció junto con Harper. Estaban reunidos todos en la pequeña sala. La única silla dentro era ocupada por Hannah que sostenía la mano de su hijo mientras éste intentaba localizar la radio de la Arkadia. Harper sonrió mirando a Bellamy quién asentía sonriendo.
– ¿Hay alguien ahí? – El muchacho sostuvo el micrófono en alto. Espero unos minutos y se podía escuchar una interferencia extraña. Miró a los demás, sus amigos y volvió a hablar – Estación Granja llamando a Arkadia. ¿Alguien me oye?
– Quizás no ha funcionado – Kane cruzó los brazos. Parecía ser que solo les quedaba una opción: volver a la Arkadia solos o acompañados.
El chico sacudió la cabeza, apoyo el dorso de su mano en el puente de su nariz y luego volvió a presionar el botón del micrófono. Su respiración se había enganchado por un minuto, su boca estaba seca y aunque por una vez no llamaba por radio para salvar su vida se sentía nervioso. Quizás era la presencia de su madre viéndolo hacer un trabajo que ella desconocía.
– Raven, soy Monty. Es la Estación Granja llamando a la Arkadia, ¿puedes oírme? –
Kane sacudió la cabeza, él tocó el hombro de Harper y miró a Pike – Creo que volveremos a la Arkadia, lo mejor es emprender el viaje mañana, si lo hacemos ahora entonces llegaremos pasada la noche y puede ser…
– Monty, ¿eres tú? Habla Raven – El sonido era claro, pero la voz de la muchacha se escuchaba agitada.
Monty miró la radio con sorpresa – Raven, soy yo. ¿Qué está sucediendo? –
– ¿Dónde estás? –
– Estamos todos en la Estación Granja. Sobrevivió al aterrizaje. Necesitamos hablar con Abby, vamos a llevarlos a todos a la Arkadia –
La muchacha no respondió.
– ¿Raven? –
Nuevamente hubo un silencio.
– ¿Se ha interrumpido? – Preguntó Bellamy.
– No lo creo – Sacudió la cabeza – Raven, ¿todo está bien allí?
– Monty, lo siento – La chica soltó un suspiro tembloroso – Abby no puede hablar ahora
– Está bien. Escucha, pasaremos la noche aquí y Octavia está en un bosque sola, iría a la Arkadia luego –
– Lo sabemos. Llegó hace un par de horas – La chica hizo una pausa, su voz era suave y temblorosa a la vez – No llego sola
Monty miró a los demás con el ceño fruncido. Bellamy fue el primero en dar un paso, tomó el micrófono y apretó el botón, lamió sus labios.
– Raven, habla Bellamy. ¿Quién estaba con Octavia? ¿Ella está bien, está herida? –
La muchacha no respondió.
– ¡Raven! –
– Es Clarke, Bellamy –
El muchacho de rasgos asiáticos levantó la mirada de golpe hacia sus amigos, los ojos de Harper parecían sorprendidos, Kane estaba mirando completamente congelado y Bellamy parecía tener miedo de pronto.
Tragó saliva, pero no podía haber. Miró a Kane, quién tomó el micrófono.
– ¿Encontró a Clarke? –
– Yo no diría eso. Clarke la atacó en el bosque o eso fue los que nos contó. ¿Kane? Ella estaba muy mal herida. Está en el quirófano y Abby está haciendo todo por salvarla – Se podía escuchar a Raven tragar pesado – Creo que esto es un aviso… alguien ha intentado matarla. Los necesitamos aquí chicos, si la Nación del Hielo lo descubre entonces vendrán a por ella y entonces…
– Una guerra se desatara – Kane término. Casi podía imaginársela asentir – Raven, escucha, no podemos irnos ahora. Somos demasiados y eso tomaría mucho tiempo caminando puesto que en la camioneta no caben todos. Mañana saldremos al amanecer y esperamos llegar allí temprano. Llevaremos a los sobrevivientes de la Estación Granja.
– Está bien. Y Kane, tengan cuidado cuando regresen –
– Ustedes también tengan cuidado –
Bellamy miró hacia Kane serio – Tenemos que irnos ahora. ¡Ya! –
– Es peligroso. No sabemos con que nos encontraremos. Si salimos ahora nos encontraremos a la mitad de la noche aún en el bosque. No vale la pena ponernos en riesgo ahora –
– Clarke ha regresado, tenemos que ir allí y tengo que saber que Octavia está bien –
– No regresarás si sales de forma imprudente – Kane dijo. Miró a Pike, quién parecía serio – Pasaremos la noche aquí y mañana partiremos. ¿Estás de acuerdo?
Él asintió.
– Entonces que no se diga más – Declaró Kane. Miro a Bellamy por un instante. El muchacho gruñó pateando una pared y luego se alejó de allí.
Harper lo miró con una mueca.
– Monty, ¿sigues allí? –
El muchacho bajo la mirada a la radio y tomó el micrófono – Sí. ¿Todo está bien? –
– ¿Cómo has logrado contactar? –
Monty sonrió – Resulta que es más fácil sin la interrupción de Mount Weather –
Se podía escuchar una ligera risa – Lo entiendo. Escucha, ¿es una radio estable? –
– Sí, ¿por qué? –
– Hablaré con Abby cuando salga del quirófano, que espero que sea pronto, para que contacte con ustedes. ¿Estás de acuerdo? –
– Seguro. Estaremos esperando – El chico asintió.
– Bien. ¿Monty? –
– Dime –
– Ella volvió – Su voz se escuchaba suave – Ella está de regreso
El muchacho miró a los restantes en la habitación con una sonrisa antes de volver a hablar.
– Sí. Ha regresado –
Continuará…
N/A: Bien ese es el capitulo de hoy y espero que les haya gustado. En el siguiente capitulo sabremos un poco más sobre las reacciones de los demás al ver a Clarke por primera vez y la pregunta que todos se hacen: ¿cómo se llevará a cabo la guerra?
~ Comentarios:
- Guest: Una vez por semana, todos los martes. Esto se hace para generar intriga y ansias, además es divertido así porque te da tiempo de procesar
- Guest: La verdad, es que sí, más o menos, porque todo esto es necesario para lo que tengo en mente, pero eso que no intente que fuera más explicito, hay historias que sobre pasan eso y lo hacen... hasta señalando la carne al rojo vivo
- Guest: Me alegro mucho por eso
- Yesenia15: Gracias, me alegró que te guste
Ahora sí es todo por hoy, nos veremos en el siguiente capitulo y espero que les haya gustado. Gracias a los que comentaron, siempre me encanta recibir buenas criticas ya que me ayudan a no desanimarme para el fics.
Dejen Reviews.
Se despide Lira12.
