Capítulo 10
"Encuentros improvisados"
[Tu nombre me tiene perdida, vagando en un mar de ilusión...]
Bella P0V:
las tres entramos en absoluto silencio a mi casa, una vez traspasada la puerta, nos sacamos nuestros zapatos y sin hacer ruido fuimos a la cocina, solo para buscar algo de tomar. Como no, al traspasar la puerta de la cocina, Renée se encontraba sentada en una silla. Nos miro con sorpresa, yo le devolví la mirada extrañada y Rose y Alice también. ¿Qué era tan sorprendente?.
Se levanto de su silla y se acerco cautelosa a nosotras, puso una de sus manos en mi frente y la otra en la frente de Rosalie que se encontraba a mi lado. Mi ceño se frunció. ¿Renée finalmente se había vuelto loca?
"Ren... Mamá. ¿Estás bien?" pregunté con cautela, estuve a punto de decirle ¿Estás loca?, pero seguramente me ganaría algún grito, saco su mano de mi frente y de la de Rosalie y luego hizo lo mismo con Alice.
Renée nos miro como si fuéramos bichos raros.
"No, fiebre no tienen" murmuro para si. Entrecerré mis ojos mientras la miraba, definitivamente mi madre se había vuelto completamente loca.
"¡Claro que no tenemos fiebre! ¿Por qué la tendríamos?" dije total desconcertada
"Bueno, es realmente un milagro que ustedes siendo las seis treinta de la mañana ya estén aquí. ¡Y aun más que estén sobrias!" La fulminé con la mirada ante su último comentario, sonaba como si fuéramos unas borrachas. "Por favor quiero saber sobre los que lograron este milagro"
"No todo tiene que estar relacionado con chicos" hablo Rosalie
"Claro que no, pero el brillo de sus ojos me hace saber que esta vez si tiene que ver con chicos" Nos dijo mi madre sonriente
"Alucinas, mamá" respondí rodando los ojos y saliendo de la cocina, Rosalie y Alice hicieron lo mismo.
pero aun sin verla podía imaginar a Renée aun en la cocina, sonriendo de oreja a oreja.
Cuando llegamos a mi habitación, las tres no cambiamos en completo silencio y a diferencia de Rose y de mí, Alice tenía una enorme sonrisa en la cara
**
Martes, 17:00 hs
Desde el domingo que estaba super ansiosa y no hacía otra cosa que mirar constantemente mi móvil. Dios, tenía unas terribles ganas de que la pantalla se prendiera y saltara. Edward llamando.
Digamos que mis pensamientos hacía él, habían aumentado mucho más, si antes me preocupaba, ahora debería estar paranoica por tenerlo tanto- por no decir las 24 horas del día- en mi cabeza.
Renée, bueno, es Renée, no nos dejaba ni un minuto en paz a las tres, tratando que le contáramos sobre los chicos que hacían que tuvieramos- según ella- un brillo extraño en la mirada, tratábamos de evadir el tema a toda costa, incluso entre nosotras mismas, ala única que no se privaba de hablar sobre eso era Alice. Estaba todo el día "Que Jazzy esto, que Jazzy lo otro". Realmente empezaba a creer que decía la verdad diciendo que estaba enamorada de él.
Alice en el tiempo que la conocía que era desde que eramos pequeñas, solo había estado con tres chicos, y puedo asegurar que jamas la escuche hablar de ellos con tanta adoración, como lo hacía de él.
"Hey, ¡BELLAAAAAAA!" Me sobresalte al escuchar el grito de la duendecito en mi oído. Me lleve una mano al oído, ¿Tenía que gritar tan fuerte?. La mire mal "Lo siento, Bells. Pero te estuve llamando por largo rato y no me hacías caso"
"¿qué pasa Alice?" pregunté suavisando mi mirada, era verdad había estado en una nube
"Salgamos de aquí, quiero caminar e ir al centro comercial" respondió, Rose soltó una risita y yo también, que raro de Alice querer ir al centro comercial
"De acuerdo, solo vamos a la cocina a decirle a Renée" salimos de mi habitación, al entrar en la cocina Renée nos miro fijamente
"Mamá, voy con las chicas al centro comercial " Dije tomando mis llaves
"¿No pueden estar un solo día sin salir?" Nos preguntó, yo bufe, ahí iba de nuevo "Digo, no se van a morir por pasar un día en casa"
"Vamos, tía. Dejanos divertir. Va a llegar un momento en el que no podamos hacer muchas cosas por ya no ser adolescentes" Le rogó Rose abrazando a mi madre, ella y Alice tenían la costumbre de llamar a Renée y Charlie, como si fueran sus tíos, al igual que yo con los padres de ellas. Mi mamá suspiro rendida y asintió una vez
"De acuerdo, vayanse" nos dijo, luego me miro "Bella, solo... cuidate" Asentí con la cabeza "Ustedes también niñas"
"Claro, tía." contestaron las dos a coro.
Salimos de mi casa y en vez de montar en algún auto, nos dedicamos a caminar, realmente el centro comercial no estaba muy lejos y amaba las caminatas con Rosalie y Alice, siempre resultaban divertidas.
íbamos casi a mitad de camino, cuando Alice, en vez de caminar empezó a dar saltitos de modo infantil, me carcajee y me uní a sus saltitos, no paso mucho tiempo para que Rosalie se nos unió. Nos importo poco el hecho de que la gente que pasaba a nuestro lado nos mirara como si estuviéramos totalmente desquiciadas. Cada tanto teníamos estos arranques de locura.
"¡Un elefante se columpiaba sobre la tela de una araña...!" Cantó Alli, frene mis saltos y comencé a caminar.
"Oh no, Eso ya es demasiado, Alli." comenté riendo y caminando al lado de Rose, mientras la duende seguía saltando y cantando, varios pasos por delante de nosotras. Paso una señora por al lado de ella y se la quedo mirando, luego nos miro a nosotras, Rosalie le sonrió.
"No le haga caso, se acaba de escapar del loquero " comentó a la señora que rió y luego continuó su camino
"¡Te escuche Rosalie Hale!" Chilló la pequeña
"¡Esa era mi intención, Duende!" Estábamos solo a unas cinco cuadras del Mall, cuando mi Celular vibro, lo saque de mi bolsillo y mire la pantalla para ver quien llamaba. Me pare en seco y mi respiración se corto, la pantalla decía con letras claras Edward. Mi mano tembló ligeramente y abrí la tapa de mi móvil llevándomelo a la oreja.
"H... hola" ¡Mierda! ¿Era necesario tartamudear?. Me senté en una banca que había en el parque por el cual justo estábamos pasando, mis amigas, se alejaron un poco para dejarme hablar sola.
"Hola preciosa, ¿Cómo haz estado?" creí que me desmallaría al escuchar su aterciopelada voz tan dulce
"Bien ¿Y tu?" que comentario tan inteligente... no hice caso a esa molesta voz, que distinguí como la de Alice.
"Ahora que te escucho, ¡Genial!. Ansiaba por escucharte" si seguía diciendo esas cosas me desmayaria en medio del parque, me aclare la garganta antes de hablar, sin saber que iba a decir realmente.
"Yo también" ¡NO!, Cerebro traicionero, esas palabras - aunque fueran la absoluta verdad- no tendrían que haber salido de mí boca "Me encanta oír tu voz" ¡¿WHAT?!... no, no, yo no dije eso, por favor, díganme que no dije eso, cerré mis ojos fuertemente. ¡Maldito cerebro!. Escuche la risa de Alice a un poco de distancia y también como comenzó a cantar. Bellitaa esta enamorada, Bellitaa esta enamorada. ¿Acaso tenía oído superdesarrollado esta chica?. La risa del otro lado del teléfono me saco de mi ensoñación... *Que no haya escuchado* roge en mis adentros, mientras veía a Rosalie taparle la boca Alice.
"¿Estás con alguien?, digo, por que escucho a alguien cantar" Voy a matar a Alice
"No, estoy sola, solo son unas nenas que están jugando en el parque" mentí
"Ha, Mm... ¿Bella?"
"¿Sí?"
"Realmente me muero de ganas por verte" dijo él del otro lado del teléfono, mi corazón comenzó a latir fuertemente y una extraña sensación en mi estomago me impidió hablar por algunos segundos. Era como si miles de mariposas revolotearan dentro de mí, sentí enrojecer mi cara. "Necesito verte"
Cuando le respondí las palabras salieron si que yo pudiera detenerlas.
"¿estás ocupado ahora?" Le interrogué. ¿qué estaba haciendo?, no debería abrir nunca más mi bocaza.
"Sí, algo ocupado hablando con una chica preciosa, ¿Por qué?" dijo riendo suavemente. ¡Y que risa!... *No lo digas, no lo digas, no lo...*
"Mm ¿Te gustaría venir al parque en el que estoy en estos momentos?" lo dije, ags. Me empecé a poner nerviosa.
"Me encantaría, solo dime que parque es y estaré ahí lo más rápido que pueda" suspire un poco aliviada y le dije en que parque estaba "Ok, en cinco minutos un poco más estoy ahí"
"¿Cinco minutos?" pregunte sorprendida
"Sí, digamos que estoy cerca de ese parque, nos vemos. Chau"
"Nos vemos" logré decir antes de que cortara, mire a Alice y Rosalie, ¡Mierda!, se suponía que estaba sola, corrí hacía ellas "Ustedes dos, se van al centro comercial, yo me tengo que quedar, me tengo que encontrar con alguien" las empuje levemente y me dirigieron una mirada picara.
"¿Es el chico que te tiene en las nubes y te hace suspirar cada dos segundos?" Me interrogó mientras yo las seguía empujando
"¡Alice! Sonaste como Renée" ellas rieron y me dieron cada una un beso en la mejilla para luego comenzar a caminar camino al centro comercial. Volví al banco de antes y me dedique a mover mis manos nerviosa mientras lo esperaba.
Edward POV:
Deje a Emmet y Jasper solos en el centro comercial, en donde me encontraba en el momento en que había llamado a Bella. Si hubiera sido por mi la hubiera llamado el mismísimo domingo, pero probablemente ella pensaría que era una especie de pesado o algo por el estilo, pero hoy, ya no me pude aguantar, necesitaba oírla.
Rodeé el parque con mi Volvo plateado buscándola con la mirada, la vi sentada en un banco, jugando con sus manos, entrelazando y soltando sus dedos, sonreí ampliamente y me estacione frente a ella, no miro en ningún momento, parecía estar metida en su mundo, sonreí un poco y toque el claxon viendo como saltaba en su lugar y levantaba la mirada. Reí y me baje del auto, caminando hacía donde se encontraba.
"Hey" dije a modo de saludo cuando llegué frente a ella, me sonrió con un poco de timidez
"Hey" imitó ella, mientras un hermoso e inocente rubor cubría sus mejillas. Sonreí al ver ese dulce sonrojo que cubrió sus mejillas, realmente si se había sonrojado dentro del antro, desgraciadamente no me había dado cuenta debido a la poca luz del lugar, pero ahora, viéndola así en plena luz del día, parecía tan inocente y dulce que odie al maldito antro por haberme privado de un acto tan inocente e increíble, al menos ante mis ojos. Miento, si la había visto sonrojarse dentro del antro, pero apenas se distinguía. Me incliné quedando a centímetros de su cara, bese la comisura de sus labios y volví a quedar a poca distancia de su cara.
"Te ves aun más hermosa cuando te sonrojas" Su sonrojo aumento y entrecerró sus ojos.
"Hazmé el favor de no adularme" dijo abochornada, le sonreí
"¿Por qué?" pregunté aun con mi sonrisa.
"Porque mi sonrojo empeora" contestó en apenas un susurro, mi sonrisa se ensancho aun más.
"Entonces viviré adulandote" comente despreocupado, como dijo ella, su sonrojo aumento. Le tendí mi mano "¿Me acompañas a caminar?"
"Claro" respondió con una hermosa sonrisa al tiempo que tomaba mi mano y la ayudaba a levantarse, no solté su mano cuando estuvo de pi y sin más comenzamos a caminar por el gran parque. Nos mantuvimos un rato en silencio, uno muy cómodo, como acostumbrándonos a la presencia del otro y solo cuando estuvimos por el lado de los columpios decidí romper el silencio.
"Bueno Bella, cuentame sobre ti" me senté en uno de los columpios y la senté sobre mí, vi nuevamente como sus mejillas se coloreaban.
"Preguntame lo que quieras saber y te respondo, es más fácil" pidió volteando su cabeza y mirándome a la cara.
"Ok, ¿Nombre?"
"¿Bella?" yo negué con la cabeza.
"No, tu nombre, eso más bien es un diminutivo o un apodo, pero no un nombre" asintió
"Isabella Swan, pero no me gusta que me digan Isabella" frunció la nariz y me pareció muy tierna
"A mi me gusta, no muchas se llaman así hoy en día"
"Cierto, pero aun así no me gusta... ¿Color favorito?" Interrogó ella
"Azul, ¿El tuyo?"
"Cambia de vez en cuando, en este momento es el verde"
"¿Puedo saber por qué?" se encogió de hombros y me contesto al mismo tiempo que asentía con la cabeza
"No" Rió suavemente y su aliento choco contra mis labios. Me acerqué más a su boca y roce sus labios suavemente, la vi cerrar sus ojos y yo hice lo mismo. Roce dulcemente sus labios, sin la más mínima intención de profundizar el beso.
"¿Quieres un helado?" ofrecí aun cerca de su boca
"Suena bien"
Rosalie POV:
Luego de que Bella nos echara a los empujones del parque con Alice fuimos al Mall, pero a la medía hora de haber llegado la enana me dejo sola, por que vio a su Jazzy. Y acá me encontraba yo, dando vueltas por el estúpido centro comercial y totalmente aburrida.
Estaba mirando unas de las vidrieras del lugar, cerca de la fuente del Mall y caminando, cuando pase frente a la la fuente sentí como una mano grande se cerraba en torno a mi brazo, sentí una descarga eléctrica recorrer todo mi cuerpo. Me tensé por que solo con una persona me pasaba eso.
"Hey, Hermosa. Nos volvemos a encontrar" Dijo el grandulón volteandome para quedar frene a mi, sus manos se posaron en mi cintura, mis ojos se entrecerraron
"Sueltame, no sé quien eres. ¿Te conozco?" sonrió ampliamente y me fascino como se marcaban sus hoyuelos, lo seguí mirando y actuando.
"Como dije el otro día creo que tendré que refrescarte la memoria" Se acerco a mi y antes de que pudiera hacer algo como la última vez sus labios chocaron con los mios, entre abrí mis labios de pura sorpresa y el metió su lengua en mi boca. ¡Dios! ¡Que bien se sentía ser besada por él! *No le respondas el beso* me dije a mi misma, use toda mi fuerza de voluntad y me tragué las ganas de besarlo, mientras el seguía moviendo sus labios insistentes sobre los míos para que le correspondiera. No lo hice, en lugar de eso lo empecé a empujar con mis manos su pecho y cuando su lengua salió de mi boca, mantuve mis labios fuertemente apretados. Logre separarlo y actué por puro instinto. Mi mano se estampo contra su mejilla haciendo un sonoro ruido que retumbo en el lugar.
"Vuelve a hacerlo y te juro que te dejo sin la posibilidad de tener descendencia" le dije furiosa, el sonrió y el agarre en torno a mi cintura se hizo más fuerte.
"Vamos Barbie, sabes que te mueres por mí" Enarqué una ceja y la sangre me subió a la cabeza, ¡Quien se creía para llamarme Barbie!. De un manotazo solté su agarre de mi cintura y totalmente colérica lo señalé.
"Mira Oso, vuelve a llamarme Barbie y te juro que no solo sin descendencia te quedas, si no que te dejo impotente" Le dije, lento y pausado, sus manos rápidamente se dirigieron a su entrepierna, sonreí maliciosa. Y luego lo mire inocente "Estas avisado"
Me aleje caminando con una sorisa en la cara y un detestable cosquilleo en mis labios.
HoLaaa.. Bueno como dije, tarde muchiisiimoo menos que la última vez :P... Bueno espero les guste el cap, es más largo que el último, estuve casi todo el día escribiendolo, borrando y volviendo a escribir xD....
Realmente espero les guste...
Pequeño adelanto:
"¡Quiero que me expliques ya mismo ¿Qué es eso?!" Me grito mi madre apenas entre por la puerta, señalando a la pequeña mesa de café, tragué grueso mirando el objeto "¡Creí que había quedado bien claro que quería que te desasieras de esa cosa"
"¡Estuviste revisando mis cosas!" Chillé, tomando eso, como lo llamaba Renée entre mis manos. Y No era una pregunta, no había forma de que lo hubiera encontrado si no era así, estaba bien escondido
...
"Entendelo, Isabella, ¡Solo me preocupo por tí!. Hace un año creí que te perdía, no quiero pasar por lo mismo nuevamente" Me quede parada al pie de la escalera, viéndola sollozar y sentí como algo cálido rodaba por mis mejillas. Inevitablemente los recuerdos vinieron de golpe a mi mente, pasando ante mis ojos, como si hubiese pasado ayer mismo...
...
"Solo te pido que no me hagas renunciar a algo con lo que me siento realmente libre." Le pedí en un susurro ahogado por tener mi cara enterrada en su cuello "No me lo prives por algo que paso y de lo cual yo no tuve la culpa, si no él. Simplemente paso por que por su culpa perdí la concentración"
"Te puedo asegurar que no fuiste la única que sufrió con todo lo que paso en ese entonces mamá." Le dije mientras las lágrimas caían sin contról de mis ojos y los de ella "vos sufrías por mí accidente. Yo sufría por que todo lo que me había dicho y prometido no eran más que puras mentiras" Pause un minuto deteniendo los sollosos "No lo demostre a tus ojos por que me refugié en mis amigas y empezando a salir todos los días, cambiando."
...
Llegué con Alice a casa de Bella por llamado de Renée, cuando nos llamo realmente se la escuchaba muy mal. Apenas aparque el auto Renée abrió la puerta dejandonos pasar, me acongojo ver su cara de un color rosado y con los ojos rojos y resto de lágrimas secas en las mejillas. Con una mano nos indicó las escaleras, diciendonos donde se enontraba nuestra amiga
...
Con Alice nos acostamos una a cada lado de ella y la abrazamos fuerte dandole nuestro apoyo y haciendole saber que siempre estariamos para ella pasara lo que pasara, no pude evitar que mis ojos se llenaran de lágrimas al verla tan destrozada y llorando de esa manera.
Parecia una pequeña niña de cinco años, llorando desesperada y aferrandose fuertemente a nosotras, odie al estupido de James y la zorra de Tanya por todo lo que le hicieron pasar.
