N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Bien para empezar este es un especial tal como dicta su nombre, es de la niñez de los protagonistas para resolver dudas, después continuaremos con la historia.
Disclaimer:
Princes Of Tennis no me pertenece.
Cap. 9: Hasta La Luna
La observo recostada a su lado mientras él intentaba calmarse, realmente nunca había estado en sus planes enamorarse de ella pero no lo había podido evitar, la observo removerse sobre la cama y de inmediato recordo que era hora de la inyección por lo que condujo una de sus manos hacía el bolsillo de su pantalón para tomar una leve jeringa, pequeña para no llamar la atención.
Tomo uno de sus dedos y lo pincho con la misma vaciando el betabloqueante, observo que el ceño fruncido de su rostro se despejaba dejando ver un rostro sereno por completo, sonrió levemente mientras besaba su mano, quería cuidarla de todo, quería decirle la verdad pero al mismo tiempo solo quería mantenerla segura.
Dejo a un lado el libro que estaba leyendo para acomodarse en la cama con un poco de calma, la observo dar la vuelta sobre la cama y él se estiro para apagar la lámpara con un movimiento veloz quedando por completo en la obscuridad, cerro los ojos estirando los brazos para abrazarla por la cintura y dormir, el calor de la cobriza lo envolvio por completo por lo que tan solo se dejo llevar al mundo de Morfeo.
Estiro el brazo con calma tomando la sal, Marui seguía durmiendo en esos momentos y ella simplemente no había podido dormir más, movio la sartén con cuidado viendo que el aceite medio brincaba en la misma, su madre le había enseñado a no tenerle miedo cuando cocinaba porque vaya que recordaba que siempre gritaba cuando esta salteaba.
Movio la otra sartén con un movimiento calmado mientras miraba el reloj, eran las nueve de la mañana, demasiado temprano pero no para ella, retiro el café de la estufa para alejarse un poco y tomar dos platos, apago con cuidado la estufa dejando los platos sobre la mesa para colocar la misma.
- Buenos días - ladeo la cabeza observando al pelirrojo que le sonreía levemente desde el marco de la cocina - B-Buenos días - saludo con una sonrisa y este solo búfo para ladear la cabeza y caminar a donde se encontraba, la abrazo por la cintura descansando su mentón en su cuello, se estremecio ante el contacto pero se obligo a calmarse, este se separo con calma y beso su frente.
- ¿Preparaste el desayuno? - pregunto tomando los platos para acomodarlos en la mesa con cuidado y ella solo asintió con un leve sonrojo en las mejillas - E-Estabas dormido y... simplemente no quise despertarte - contesto con una sonrisa nerviosa puesto que no deseaba hacerlo enojar en esos momentos.
- Debiste hacerlo, hubiera preparado el desayuno mientras tú dormías - comento este indicandole con la mirada que tomara asiento, él se dedico a servir el desayuno con gran maestría - Lo siento - mordio su labio bajando la cabeza cuando sintio que este despeinaba su cabello mientras sonreía un poco - No es para disculparse, solo quería hacer algo por ti - aseguro este tomando asiento para que ella asintiera entre avergonzada y sorprendida, sin embargo, así comenzaron con el desayuno en completo silencio, Sakuno solo sonrió por dentro, le gustaba desayunar con Bunta, era algo que descubría en esos momentos y esperaba que fuera así por un tiempo.
Caminaron tomados de la mano por la playa en completo silencio, Sakuno quería decirle algo de verdad importante pero tenía miedo de la reacción del pelirrojo - ¿Es sobre la posibilidad del intercambio? - la cobriza ladeo la cabeza observando a Bunta que se veía completamente calmado - S-Sí... aún no he tomado la decisión, esperan que lo haga en un mes - la universidad había decidido seriamente en querer mandarla como un intercambio por ser una alumna de excelencia académica.
- Si quieres ir, sabes que no te detendre aunque... quizas tenga que estudiar allá también - señalo este como si fuera lo más obvio del mundo y una enorme sonrisa se instalo en sus labios por completo por lo que sin dudar se lanzo a sus brazos derribandolo sobre la arena entre risas.
- G-Gracias - agradecio con una sonrisa sincera que a él lo congelo por unos momentos, debía ser una broma que justo en esos momentos sintiera remordimientos de lo que estaba haciendo, no quería herirla y sabía que lo mejor era detenerse pero solo deseaba estar más tiempo a su lado.
- Eres mi novia, no pensaba dejar que te fueras sola... te amo Sakuno - aseguro llevando una de sus manos hacía su nuca para acercarla y besarla con suavidad, la amaba pero sabía de alguna manera que si ella se llegaba a enterar que todo había sido una apuesta lo iba a odiar - T-También te amo - aseguro ella con una cálida sonrisa para darle un casto beso en los labios y posteriormente abrazarlo con efusividad.
El sonido del celular del pelirrojo los saco de la burbuja en la que se encontraban, miro el identificador de llamadas, número desconocido, lo más seguro era que fuera su novia "novia", separo con suavidad a la cobriza que lo miro curiosamente - No tardo, es mi padre - ella asintió para sentarse sobre la arena mientras él se levantaba alejandose un poco de donde se encontraban.
Contesto la llamada y de inmediato escucho una suave risa del otro lado de la línea, bueno no era Yura después de todo - ¿Cuánto crees qué te odie cuándo se entere de que todo es una apuesta Bunta-kun? - esa pregunta lo helo por completo, no reconocía la voz en lo absoluto, solo noto que tenía un leve acento inglés, no más, dicho esto la persona colgó, era un hombre pero no le sonaba conocido.
- ¿Pasa algo? - ladeo la cabeza mirando a la cobriza que tenía una sonrisa preocupada en el rostro, negó con la cabeza, no pasaba nada... por el momento.
- No, no me gusta Sakuno - le señalo a la cobriza que le rogaba porque prepararan ese platillo para la cena - L-Lo preparare yo... por favor - le rogo con los ojos brillantes, él realmente odiaba el pescado o lo que sea que tuviera que ver con el mar, le traían malos recuerdos y de verdad era lo menos que le apetecía para cenar o para cualquier comida.
- Dije que no, vamos - la tomo de la mano alejandola de la tienda con aires de enojo, le importo poco el rostro descontento de ella o que estuviera haciendo un mohín, no lo iba a comer y punto, caminaron por tiendas más pero noto que ella no lo estaba viendo en si, entendía que estuviera disgustada pero no era para tanto - Oh, lo siento - un hombre rubio de ojos lilas choco con ella puesto que la misma estaba distraída.
Noto que ella negaba con la cabeza, estaba algo lejos pero podía escuchar perfectamente la conversación porque casi no había personas a esa hora en la tienda - N-No se preocupe - señalo ella y noto que el hombre rubio solo le sonreía para seguir con su camino, noto que ella se ponía un poco pálida y se sujetaba de la pared, algo estaba mal.
- ¿Sakuno? - la llamo y noto que se tambaleaba, se apresuro a ir a socorrerla, se desvanecio por completo en sus brazos, noto que estaba un poco fría, ni siquiera se había dado cuenta de que no usaba suéter o algo así, maldijo por lo bajo notando las bolsas, no quería dejarla sola en el auto pero al parecer eso iba a tener que hacer - Vuelvo por las bolsas... mi novia se desmayo - la dependiente asintió efusivamente viendolos preocupados.
Camino de prisa hacía el auto que no estaba demasiado lejos, entonces noto algo, estaba un poco más pesada, ahora que recordaba algo, en los dos días que llevaban en la casa de playa noto que estaba comiendo un poco más pero nada de que preocuparse o al menos eso le parecía, ajusto el cinturón de seguridad y tomo una cobijita que siempre cargaba para cubrirla con la misma.
Corrio de prisa hacía la tienda observando las bolsas cuando una idea surgio por su mente, esperaba que no fuera lo que estaba pensando - ¿Disculpe? - llamo a la dependiente que esperaba a que continuara pero es que no podía hacerlo, las palabras no salían de sus labios, estaba temblando un poco, si era lo que estaba pensando oficialmente lo iban a matar.
- ¿H-Hay una farmacia por aquí? - pregunto y la chica que atendía asintió indicandole que estaba como a dos cuadras, sonrió agradecido y salio de allí, corrio al auto de nuevo para subir las bolsas de las compras y adentrarse en el auto, condujo hasta enfrente de la farmacia, tomo aire sintiendo el sudor en sus manos, ¿cuáles eran las probabilidades de quedar embarazada en su primera experiencia sexual?, sinceramente esperaba que fuera el 0%.
Salio del auto con prisas entrando al local buscando con la mirada lo que necesitaba, se detuvo delante de las mismas y sintio algunas miradas curiosas de personas, él realmente odiaba aquello pero no era momento de quejarse, miro las pruebas de embarazo, él nunca en su vida había sufrido aquella tortura.
Leyo algunos empaques, todas decían que el resultado era seguro un 99.99% ¿y qué sucedía con el otro 0.01%?, dio un profundo suspiro, bueno daba lo mismo, tomo una y camino de prisa a la caja, pago y salio de allí corriendo al auto, abordo el mismo notando que Sakuno se removía un poco, si estaba como creía que estaba entonces el pescado había sido un antojo y al negarselo había cometido un error, negó con la cabeza, su mente no iba a dejar de divagar hasta que ella despertara y realmente esperaba que no fuera lo que estaba pensando.
Se removio un poco en la cama estirandose en la misma, se sento sobre la misma llevandose una mano a los labios, algo se removio en su estómago, había tenido la misma sensanción pero creía que solo eran agruras - Tenemos que hablar seriamente Sakuno - alzo la mirada observando a Marui que la miraba con una expresión de preocupación, pánico y terror, jamás lo había visto así.
- ¿P-Porqué estoy en la cama? - pregunto y este camino hasta tomar asiento en la cama tomando aire, la estaba preocupando un poco en serio - Te desmayaste en la tienda, Sakuno... ¿h-hace c-cuánto... t-tuviste... t-tú periodo? - le dio un poco de gracia verlo tartamudando cuando él no era así, al comprender la pregunta los colores subieron de inmediato a su rostro por lo que rodo sobre la cama jalando una almohada y cubriendo el mismo con ella, sintio que él se levantaba de la cama y agradecio eso.
- Sakuno contesta - le pidio este mientras la jalaba con suavidad de la cama quitando la almohada para que le prestara atención - S-Son cosas de mujeres - le señalo molesta y con muchos nervios, el pelirrojo suspiro un poco negando con la cabeza.
- Subiste de peso, te desmayaste y creo que el que desearas cenar pescado dice algo - espeto subiendo un poco el tono de voz Marui, recapítulo sus palabras y sus
ojos se abrieron mucho, hace como un mes y medio que había hecho el amor con él, no en las mejores condiciones sentimentales, desde entonces no había tenido su período, el aire le falto en los pulmones, ni siquiera había sentido ascos o antojos pero apenas llegaron a la playa simplemente sentía que quería comer pescado y comer más y más.
- B-Bunta - lo llamo con la voz ahogada y este lo miro con los ojos agrandados - C-Compre unas pruebas... así que... - no dijo más solo dio media vuelta y salio de allí diciendo cosas por lo bajo, pensó que él no iba a estar a su lado pero se equivoco cuando este entro de nueva cuenta con tres paquetes que contenían las pruebas además de un vaso desechable, los tomo con miedo para levantarse de la cama y caminar hacía el baño, se detuvo delante de la puerta del mismo, no podía, sentía que el mundo se le estaba derrumbando, sintio que Marui la abrazaba por la espalda con suavidad besando su mejilla, una leve sonrisa aparecio en sus labios para entrar en el sanitario, fuera lo que fuera estaría bien, estaría feliz o al menos eso esperaba...
El temporizador de su celular sonó llenando la habitación del mismo por completo, cinco minutos habían pasado, era momento de ver el resultado de las tres pruebas, apreto un poco contra su cuerpo a Sakuno quien estaba temblando ligeramente, él sabía que no eran jovenes como para no saber lo que sus actos traían, la tomo de la mano con suavidad para levantarse de la cama.
Con pasos calmados caminaron hasta el baño, tomaron una de las pruebas observando las caritas felices, la palabra "embarazada" y las dos rayitas, ambos se miraron y ella solo retrocedio con miedo, entendía como se estaba sintiendo, él no estaba en las mejores condiciones siendo honestos - L-Lo s-siento - ella se disculpo mientras se dejaba caer al suelo llorando.
Lo menos que quería era verla llorando, la amaba y no era una mentira aunque le estaba mintiendo pero eso no era lo importante por ahora - Sakuno - la llamo mientras se colocaba a su altura para tratar de quitar las manos de su rostro pero ella solo se aferro al mismo con más fuerza - Sakuno... mírame - le pidio aplicando un poco más de fuerza en deshacer el agarre.
Limpio sus lágrimas con suavidad pero se dio cuenta de que estaba llorando más por lo que la jalo con suavidad hacía su cuerpo para abrazarla fuertemente, ella sollozo con fuerza, estaba asustada y lo entendía pero eso no era lo peor, lo peor era que en menos de un mes tenía que terminar con la apuesta y no pensaba dejar que ella separara a su hijo o hija de su lado pero para eso debía ser honesto quisiera o no.
- Esta bien Sakuno, estas esperando a un bebé que nacio de ti y de mi, amor esta bien, ¿de acuerdo? - ella solo enterro su rostro en su cuello sollozando aún más fuerte, tenía que llevarla a un médico para ver el estado de su embarazo cuando la duda de los betabloqueantes lo asalto, esperaba que no tuviera que dejar de "tomarlos" por decirlo así porque entonces la iba a ver sufrir y eso era lo que menos deseaba.
Noto que la cobriza lloraba aún más fuerte, eso no estaba funcionando, quiza eran las hormonas - T-Tú no quieres un hijo conmigo, lo sé, Yura fue tu primer amor, tú realmente no deseas esto ahora - le señalo ella temblando y él llevo sus manos hacía su espalda para separarla un poco, ella lo miro dolida, no le había dado motivos para pensar eso o al menos eso creía.
- Yura fue, lo has dicho, fue Sakuno... ahora eres tú, quiero al bebé, hablare con tus padres, realmente estoy feliz Sakuno, iremos mañana mismo de vuelta a casa para consultar a un médico, no quiero que les suceda algo malo a los dos, te amo y estoy aquí - aseguro quitando los rastros de lágrimas de su rostro para besar castamente sus labios, ella se lanzo a sus brazos con más fuerza tirando a ambos al suelo, Marui solo pudo reir, realmente la amaba y quería estar con ella en esos momentos.
- Tienes que darte una ducha - le señalo mientras acomodaba la cama, la observo negar con la cabeza, el pescado la había hecho inmensamente feliz, obviamente él había terminado cenando algo diferente, solo quería verla feliz así que por eso había terminado comprando el pescado - Tengo sueño - señalo ella entrando en la cama con cuidado, era más tarde de lo que había pensado.
Miro las maletas que habían terminado de preparar hace tan solo unos minutos, tomo aire tratando de olvidar por el momento que ella estaba embarazada y que tendría que decirselo a sus padres, estaba completamente seguro de que su padre lo iba a matar, la miro adentrarse en la cama y la tomo entre sus brazos para acariciar su espalda con mimo.
- ¿T-Te estás arrepintiendo? - pregunto ella y él negó de inmediato con la cabeza para apretarla más contra su cuerpo besando su cabello con ternura - Te hago la promesa de que nunca te dejare de amar Sakuno, estoy contento porque seremos padres aunque no lo demuestre mucho, te amo en realidad y quiero que estes siempre junto a mí... te amo de aquí hasta la luna - le aseguro con un beso en la mejilla escuchando la risa de ella que se acurruco en su pecho por completo mientras reía con suavidad.
- ¿Hasta la luna? - pregunto ella de nueva cuenta y él asintió con la cabeza feliz mientras pasaba sus manos por su cintura - Hasta la luna - le aseguro para besarla con suavidad, la amaba más que a nada en el mundo.
Sakuno condujo sus manos hacía su nuca y en cuestión de segundos termino sentada sobre las caderas de él dejando de besarlo para enterrar su rostro en su cuello escuchando una suave risa de parte del pelirrojo - Pesas - se quejo con suavidad y ella solo lo golpeo en las costillas con poca fuerza escuchando una risa de parte de su novio, no le gustaba que le dijera que pesaba al parecer.
- S-Soy la madre de tu hijo, pesare más y tendras que soportarlo - le señalo ella mordiendo su cuello como venganza escuchando un leve quejido de parte del pelirrojo que solo rió con más fuerza - ¡La madre de mi hijo es una vampira! - Sakuno solo lo golpeo más fuerte pero lo acompaño en la risa.
- Todo va a estar bien Sakuno, lo prometo - ella asintió cerrando los ojos sintiendo un beso en su mejilla que fue dejado con suavidad, las caricias en su espalda continuaron hasta que el sueño la vencio, la noticia de que iba a ser madre la había dejado completamente feliz pero al mismo tiempo cansada, estaba realmente feliz, una pequeña vida estaba naciendo dentro de ella, no sabía si iba a ser una buena madre o no pero iba a dar su mejor esfuerzo de eso estaba segura, nunca le iba faltar amor a su bebé, tenía a Marui a su lado y estaba completamente segura de que todo iba a estar mejor de ahora en adelante.
- Hasta la luna - susurro medio dormida sonriendo por dentro, esperaba que fuera un niño porque los amaba mucho pero esa no era su decisión, solo sabía que era un regalo de Dios y que todo iba a estar bien, nada malo iba a suceder de eso estaba completamente segura.
Marui apreto los ojos, aunque deseaba dormir era como si algo no se lo permitiera, Sakuno estaba embarazada aunque aún así lo iba a confirmar en el hospital porque no deseaba suponer, la observo durmiendo sobre su cuerpo, estaba cálida, le encantaba sentir su calor, sin embargo, estaba confundido, nunca había pensado en tener hijos por el momento.
Aunque si lo pensaba correctamente no se sentía abrumado por la noticia por el contrario estaba calmado, feliz, enormemente feliz y sabía que eso no era bueno porque tenía una apuesta con Yura, no iba a ser fácil en lo absoluto cumplir sus antojos una vez estuvieran en la universidad sin levantar sospechas.
No podía decirle tampoco la verdad porque entonces si que iba a estar en un gran aprieto, solo le quedaba hacer lo mejor, beso sus cabellos viendola sonreir, todo iba a estar bien, tenía que confiar en que así iba a ser, nada malo iba a suceder, su hijo iba a nacer en un ambiente sano, todo estaba bien, si, todo estaba bien.
Se removio un poco en la cama quejandose un poco, el teléfono de Bunta estaba sonando y ella realmente deseaba dormir en esos momentos, lo movio tratando de despertarlo pero este solo se aferro más a su cuerpo y no hizo el intento de moverse - Marui - lo llamo mientras lo golpeaba en el abdomen pero este solo se quejo un poco, como último recurso tomo el celular y observo que era una número desconocido.
- ¿B-Bueno? - contesto con calma escuchando que la otra línea colgaba, quiza era número equivocado o algo, apago el celular y se acurruco en el pecho del pelirrojo que la apreto más para poder dormir, sentía que alguien los estaba viendo pero seguro eran solo imaginaciones suyas debido al sueño que tenía, eso debía ser, la sensación se fue apagando poco a poco mientras caía en los brazos de Morfeo aunque escucho algunos ruidos fuera, debía ser el viento, si, eso debía ser.
- Sakuno - escucho que alguien la llamaba pero solo se aferro más a su novio quien se quejo un poco por el agarre - Mu-ñe-ca - se levanto de inmediato de la cama al escuchar esa palabra siendo susurrada en su oído, debía haber sido que había comido demasiado y por eso no podía dormir mucho, trato de calmarse pero observo que la ventana estaba entreabierta, recordaba haberla cerrada.
Solo tenía que calmarse, las hormonas estaban alterandola y debía calmarse cuanto antes si no quería que nada malo le sucediera a su bebé, debía calmarse cuanto antes así que simplemente se acomodo y cerro los ojos siendo arrastrada a los brazos de Morfeo de inmediato...
Sonreía... estaba a casi nada de encontrarse cara a cara con su muñeca de nueva cuenta.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
Gracias por los comentarios.
