CAPITULO 10
VELO DE NOVIA

Afrodita se encontraba en la recamara con Yared, Mu y Saga estaban en la cocina junto a Aioria y Kanon quienes intentaban hacer que alguno dijera lo que había ocurrido en la casa de Acuario, pero ninguno decía nada, en verdad que no se imaginaron ver aquella escena, era verdad que se rumoraba sobre la homosexualidad de Camus pero verlo de aquel modo era simplemente algo que no terminaban de digerir, quizás jamás podrían procesar esa información, aunque quizás la mas impactada fue Yared.

_ Ya ha despertado pero parece que prefiere estar sola_ Afrodita venia saliendo de la habitación de Yared.
_ ¿Te ha dicho algo? _ Aioria se apresuro a interrogar a su compañero pero este lo fulmino con la mirada.
_ Eso no te importa gato, y por tu bien, si no quieres que me enoje espero que no se te ocurra seguir preguntando y menos a ella, me fastidia cuando son tan entrometidos_ El semblante de Afrodita era duro y como pocas veces lo veían, su bello rostro no parecía tan delicado como siempre y su voz había perdido toda suavidad, Aioria se quedo de una pieza y prefiero permanecer en silencio.

El resto de la mañana se paso de modo incomodo Yared no salio de su habitación si no hasta que Hania se presento a buscarla, Mu no quería que se fuera con ella y las dos amazonas pero Yared le aseguro que estaba bien.
_ Mu, creo que estamos dejando que esto nos afecte demasiado_ Saga tenia cara de cansancio.
_ Lo se, la verdad me importa poco si a Camus le gustan los hombres, no puedo quitarme de la mente la reacción de Yared._ Mu recargo sus codos sobre la mesa y dejo escapar un largo suspiro.
_ Pues si que deberían preocuparse por Yared y espero que Camus tenga una buena explicación para esto_ Afrodita parecía seguir enfadado, y andaba de un lado a otro de la casa dando largas zancadas.
_ ¿En si que ha sido lo que te ha dicho?_ El doceavo santo se detuvo y miro con seriedad a Mu quien esperaba la respuesta de su compañero.
_ ¿Tú que crees carnerito?, si me crees tan chismoso como Aioria mejor olvídalo.
_ Pero que mal genio, bueno como sea, creo que lo mejor es no tocar mas ese tema._ Mu y Afrodita asintieron aceptando la propuesta de Saga.

Yared estaba en una plaza comercial a las afueras del santuario con Hania, June y Marin, las cuatro mujeres estaban sentadas en un café tomando una bebida antes de continuar con las compras, pues a esas alturas Yared aun no elegía el vestido que usaría después de la ceremonia, aquella idea de cambiar de vestido era obra de las amazonas quienes aun no soportaban la humillación que pasaron con el vestido que eligió Afrodita.

_ Ya hemos visto muchas tiendas, hay vestidos muy hermosos por que no eliges el que vimos el que tiene esos cristales bordados en la falda._ June se emocionaba en tan solo pensar en aquel vestido que le encantaba.
_ Yo creo que el corte imperio le sienta mejor._ Marin opinaba también mientras hojeaba una revista que le habían dado en una de las tiendas.
_ Pues no importa que vestido use, Yared se vera hermosa._ Hania le paso el brazo por los hombros a la pelirroja quien seguía muy seria.
_ Pues yo no se por que cambiar de vestido, el que eligió Afrodita me parece perfecto._ El comentario de la novia no fue bien recibido pero las dos amazonas que tuvieron que morderse la lengua pues Yared defendía a capa y espada al doceavo santo.
_ Pero es mas para tu comodidad dudo mucho que estés cómoda usando ese vestidote toda la boda._ Hania puso cara de enfado pues realmente el pensar en Yared casada le producía nauseas.
_ Pues a mi me gusta ese vestidote y si yo quiero lo voy a usar hasta cuando entrene._ La pelirroja hizo un puchero para dejar claro que no le agradaba el comentario de Hania.
_ Bueno dejen de discutir y veamos que mas encontramos quizás hallemos algo que te agrade y cambies de opinión.

Las chicas salieron de nuevo a emprender la búsqueda pero fue inútil, Yared no cooperaba en lo mas mínimo, de modo que volvieron al santuario derrotadas, durante el camino Hania hizo un nuevo intento de hablar con Yared pero esta de nuevo se zafo del tema, aquello irrito a Hania quien el resto del camino hasta la explanada principal lo hizo en silencio absoluto, un silencio incomodo, hasta que Yared vio a Kanon quien se encontraba sentado descansando, la pelirroja lo llamo y corrió hasta el para saludarlo, pero Hania ante aquel gesto corrió tras de Yared y la tiro por el brazo para detenerla.
_ Pero enserio que me crees tonta, dices que nada ha cambiado y ahora resulta que eres muy amiga de los dorados, por si se te olvida ellos solo te quieren aquí como una simple concubina para el carnero._ Las dos amazonas enmudecieron al escuchar a Hania hablar con un tono que mostraba toda la furia que sentía, pero sin siquiera inmutarse Yared alzo la mano y asesto una sonora bofetada a Hania.
_ Y tu no eres diferente a ellos, para ti no soy mas que la razón de que tengas algo que hacer._ la joven Lemuriana se notaba serena pero con la frialdad en el semblante, Hania no podía creer no solo que su "Diva" como ella la llamaba, la hubiese abofeteado, si no que incluso la comparaba con aquellos caballeros que la obligaban a casarse.
_ Eres una estúpida Yared_ la castaña se lanzo en un ataque desenfrenado contra la pelirroja quien por poco logro esquivar el ataque, June y Marin intentaron interponerse para detener a Hania pero estaba fuera de control y aparto a las dos mujeres como si nada, Kanon también intento intervenir pero no lo consiguió Hania tenia bastante poder y sabia como usarlo, el ex general envío a June a buscar ayuda mientras que Marin y el intentaban hacer algo.

Hania uso el polvo de diamante contra la pelirroja a quien le costaba esquivar los ataques, pero el ser tan pequeña y ágil le daba cierta ventaja sobre su compañera, pero eso solo se mantendría si la joven mantenía la distancia, pues en dado caso de que Hania la alcanzara, estaría en graves problemas, Hania atacaba con furia y Yared comenzaba a perder terreno pues aunque ambas se habían criado en el clima extremoso del Himalaya, solo Hania había sido entrenada para combatir sobre el suelo congelado, Kanon miraba impotente lo que ocurría, pues aunque podía atacar para frenar aquella pelea, temía cometer un error en el cual la mas afectada seria la pelirroja, de pronto apareció Kiki quien sostenía en sus brazos las espadas gemelas de Yared, aquellas espadas que había usado para atacar a Mu y después al patriarca Shion, al parecer el pequeño se había enterado de lo que ocurría por June y sin perder tiempo se apresuro a buscar las armas las cuales habían ido a parar a la casa de Cáncer, debido a que Yared se mantenía alejada del lugar, era el sitio ideal para mantenerlas fuera de su alcance, el pequeño llamo a la atención de la Lemuriana y le arrojo ambas espadas, con aquello el combate estaba equilibrado, cosa que Kanon no vio con buenos ojos pues lo que no deseaba era que aquella pelea continuara.

Hania parecía preocupada ahora que su amiga tenia aquellas armas, los ataques de Yared eran certeros y firmes, algo que en el templo no era así, pues si bien sabia como usarlos tendía a ser algo torpe y titubeaba al sostener aquellas espadas, una nueva ráfaga del polvo de diamante ataco a Yared pero ella corto aquel viento con el filo cruzado de las espadas, el semblante de Hania paso a mostrar una mezcla entre el enojo y la sorpresa, sin pensarlo ataco de nuevo esta vez con una técnica de cuchillas de hielo, así obligo a Yared a concentrarse en cortar aquellas cuchillas y pudo acercarse para atacarla directamente, pero en cuanto despidió el ataque que debió haber acertado de lleno en el pecho de la pelirroja, aquel ataque simplemente se hizo trizas frente a la joven.

_ ¿Pero que demonios ha sido eso?_ Kanon estaba tan sorprendido como seguramente lo estaba Hania.
_ Es como el muro de cristal del maestro Mu, Yared esta imitando las técnicas de mi maestro_ Kiki se veía entusiasmado, al parecer el tiempo que tenia entrenando estaba dando sus frutos.
_ Me pregunto que otra técnica habrá aprendido, esto no me agrada ¿Por qué tardara tanto June en traer apoyo?_ Kanon estaba mas nervioso si se podía que cuando todo comenzó pues si bien nadie la había entrenado propiamente dicho, Yared había visto sin duda al menos una vez las técnicas de muchos de los santos dorados, y no se diga de los de plata y bronce.

Hania se enfureció mas y arremetió con mas furia si cabía que cuando comenzó la pelea, al poco aparecieron Mu, Saga, Camus y Aldebarán, quienes se quedaron petrificados al ver todo el desastre que había ocasionado la pelea de las dos jóvenes, Camus al ser conocido como el maestro de los guerreros de cristal, alzo la voz para ordenarle a Hania que se detuviera, pero en cuanto la castaña escucho la orden en lugar de obedecer o simplemente ignorarla, esta concentro su cosmos en la técnica mas poderosa que poseía llamada " Cascada de hielo" la cual consistía en enviar una estela de aire congelado el cual a diferencia del polvo de diamante su objetivo no era el de congelar al adversario si no cortarlo con el viento helado como si de cuchillas se tratase.

Los dorados no se esperaban aquel ataque que los tomo por sorpresa, pero ninguno pudo reaccionar pues en un instante Yared uso su técnica de filo cruzado combinándola con el muro de cristal para proteger a los dorados, anulando así aquel ataque, Hania se quedo sorprendida en ese momento Yared soltó las espadas y juntando sus manos realizo la Ejecución de Aurora, realmente aquel ataque no podía denominarse una verdadera ejecución de aurora, pues no tenia la potencia que llegaban a tener Camus o Hyoga, pero fuera de eso había realizado correctamente la técnica, Hania recibió aquel ataque, el cual logro aturdirla y sobre todo entumecerle el cuerpo.

_ Eres una tonta, a ellos no les importas como ami._ Hania se mostraba ofendida y sobre todo herida.
_ ¿Y es que a ti te importo mas? Sin mi no eres mas que una guardiana mas, me necesitas para tener un lugar mas aya de eso_ Yared temblaba y respiraba entrecortadamente, al parecer el desplegar aquellas técnicas le suponía un esfuerzo considerable.
_… Eres mas para mi de lo que crees_ Hania se retiro derrotada dejando a la pelirroja junto a los santos, Camus se acerco a la joven pero esta se alejo de el, prefiriendo la ayuda de Kanon, Marin y June se retiraron a buscar a Hania que si bien seguramente el patriarca le llamaría la atención a la guerrera, les importaba mas que el acuerdo que tenían entre ellas quedara disuelto por aquella pelea.

Camus se acerco a Yared para ver como estaba pero ella solo le aseguro que estaba bien y se disculpo por aquel incidente, era evidente que la joven no quería cruzar palabra con el santo de Acuario, dejaron el lugar y se dirigieron a la casa de Aries que para estas alturas ya era punto de reunión siempre que algo ocurría, Yared se encerró en su recamara alegando que estaba muy cansada debido al enfrentamiento.

_ ¿Pero que ha sido todo eso? Todo es una locura a cada que se acerca mas la fecha de la boda_ Aldebarán miraba por la venta el desastre que había en la explanada, seguro tendrían que pedirle ayuda a Ikki para fundir todo ese Hielo que cubría el suelo.
_ Pues no se si sea por la boda o solo esa mujer esta loca, se puso de mal genio cuando Yared iba a saludarme, después todo paso muy rápido_ Kanon se encogió de hombros dando a entender a los demás que era todo lo que podía decir al respecto.
_ Para mi la mujer esta mal, seguro el calor del santuario le ha hecho que se le fundan las neuronas, ¿Como se le ocurre ponerse con Yared? La diferencia entre una guerrera y una sacerdotisa es demasiado marcada_ Saga soltó un bufido de exasperación por la actitud de Hania.
_ Bueno pero no sabemos ni por que Hania se enfado con Yared ni por que Yared la abofeteo, dudo que nos enteremos así que no le demos muchas vueltas al asunto, por cierto Kiki, tenia entendido que los filos gemelos estaban escondidos en el templo de Cáncer, ¿Como lo sabias?.
Al escuchar las palabras de Kanon todos voltearon a mirar al aprendiz de Mu.
_ Pues June me dijo lo que ocurría y… _el pequeño guardo silencio un momento como si revolviera sus ideas_ Yo estaba en la escalera que conecta el templo de Tauro con el de Aries, cuando vi a June y me dijo que pasaba, entonces yo…_ De nuevo Kiki guardo silencio.
_ ¿Que ocurre Kiki?_ Mu apremio a su pupilo a continuar con lo que estaba contando.
_ No lo se, no recuerdo como es que encontré las espadas o si es que entre en el templo de Cáncer, sabia que debía buscarlo a usted y que se encontraba en el templo de Virgo, pero solo se que cuando me di cuenta, corría rumbo a la explanada y tenia las espadas y debía entregárselas a Yared.
Los dorados se quedaron mudos, pues no entendían a que iba lo que les decía el pequeño aprendiz, de pronto las miradas se fijaron en Saga.
_ ¿Qué?_ Saga se encogió de hombros al ver a sus compañeros.
_ Bueno hermano, no es por nada pero tu eres bueno en andar controlando mentes._ Kanon respondió a la pregunta de su gemelo a lo que el resto solo asintió.
_ ¿Están insinuando que yo le lave el cerebro a Kiki? No tiene ningún sentido._ Saga frunció el entrecejo pues hacia mucho que no usaba esas técnicas en nadie, además que el se entero después que Kiki de que Yared estaba peleando con Hania.
_ Cálmate sabemos que no has hecho nada pero es raro que Kiki no recuerde lo que ocurrió._ Mu miro a su alumno quien tenia la pena plasmada en el rostro debido a lo que ocurría. Fue entonces que Shaka entro en el tempo, el patriarca estaba enfurecido y deseaba ver a Yared, los ahí reunidos se pusieron en pie para dirigirse a la sala del patriarca pero el rubio les dijo que el patriarca había ordenado expresamente que solo Yared fuera.

Aquello extraño a los dorados pero siento una orden directa del patriarca, no podían mas que obedecer, Shaka se llevo a la joven consigo, durante todo el camino ella permaneció en absoluto silencio, Yared no parecía nerviosa, pero si incomoda, al llegar a la sala del patriarca, ahí se encontraba Hania quien no levanto la mirada, pero por su expresión estaba sumamente tensa, el patriarca estaba de pie frente a su asiento, al parecer estaba bastante molesto pues la piel clara del líder del santuario estaba tintada de rubor y sus ojos por lo general serenos, eran fríos e inexpresivos.

_ ¿Se puede saber que ha ocurrido con ustedes?_ Shion pregunto a quemarropa pues era evidente que no tenia la intención de andarse con rodeos.
_ ¿Qué no es evidente? Hemos tenido un des acuerdo_ Yared contesto como si aquello fuera el pan de cada día.
_ Si, de eso ya me di cuenta, su pequeño desastre se puede ver desde Italia, Yared se que no estas de acuerdo con lo que pasa pero ¿Por que complicar mas las cosas?_ Shion estaba enfocado en la pelirroja quien paseo la vista por la estancia.
_ Yo no complico nada, Hania me saco de mis casillas y no ayuda que esas dos amazonas hayan estado haciéndolo también desde el momento que en que reanuncio la boda_ Hania, June y Marin dieron un respingo cuando Yared dijo aquello, a lo que el patriarca volcó su atención en las tres mujeres.
_ Se que Marin y June no han hecho lo que se les pidió, en cuanto a Hania, su comportamiento no fue el adecuado para una guardiana.
_ Pues no me han permitido continuar con mi deber_ Hania alzo la voz interrumpiendo al patriarca.
_ Debes aceptar que ella ya no esta bajo tu protección, ahora Yared ha pasado a estar bajo la protección de Mu, su futuro esposo._ Shion hablo en tono firme.
_ No, eso no lo voy a aceptar, yo soy quien debe protegerla y nadie mas que yo._ Hania temblaba de rabia al escuchar las palabras de Shion pero no podía mas que tragarse su enojo pues estaba ante el patriarca del santuario, la máxima autoridad de los caballeros.
_ Eres una egoísta Hania, solo quieres que este contigo para no dejar de tener un lugar privilegiado en el templo._ Yared se cruzo de brazos y miro con indiferencia a su compañera quien palideció al escucharla.
_ Hania, tu eres una guerrera del templo, en primer lugar no tienes por que estar aquí y en segunda tu deber como guardiana de Yared ha terminado, debes aceptar que las cosas han cambiado no solo para ti si no también para Yared.

La guerrera, palideció y sentía un nudo en la garganta sin decir nada salio huyendo de la sala principal, sin poder resistir mas la situación echo a correr, estaba enfurecida y sobre todo ofendida, pues no podía creer que Yared la tachara de egoísta y que solo pensara que la quería para mantener un estúpido estatus en el templo, Hania siguió corriendo, intentando huir de las palabras de Yared, paso por los 12 templos a toda prisa sin molestarse siquiera en si estaban los caballeros en sus respectivos templos, incluso en el templo de capricornio tiro una mesa que estaba a su paso, Shura solo la vio pasar.

En un momento cuando había ya pasado todos los templos y tomado el camino hacia el lugar donde estaba la casa que compartían June, Marin y Shaina con otras cuantas amazonas, alguien la sujeto por el brazo y la detuvo en seco, pero debido a la velocidad con la que iba, Hania y quien la detuvo cayeron al suelo, la castaña estaba empapada en sudor y su respiración era agitada, Yared se sentó en el suelo frente a Hania, al igual que esta, la pelirroja también estaba agitada debido al esfuerzo que le comprendía el alcanzar a Hania.

_ ¿Y ahora que te pasa a ti?_ Yared se levanto y le tendió la mano a Hania, esta acepto la ayuda y se incorporo.
_ Mas bien ¿Qué es lo que te pasa a ti? De la nada ahora pareces muy unida a esos dorados_ Hania se sacudió el polvo y su voz aunque cansada por la carrera era de disgusto.
_ No son tan malos, fuera de lo de la boda me han apoyado mucho desde que llegue, empezando por Camus y Mu no es tan malo como crees, ni siquiera les das la oportunidad de nada._ Yared se encogió de hombros en un gesto de que no terminaba de entender la actitud de su amiga.
_ Ellos te sacaron del templo y eso no se los perdono.
_ Ellos no hicieron nada, fueron los mismos del templo quienes me sacaron y me ofrecieron, eres tonta en verdad ni siquiera te preocupaste por saber que había pasado solo hiciste tus conjeturas._ La pelirroja suspiro, pues conocía a su amiga y sabia lo impulsiva que era, no era la primera vez que se armaba algún problema por causa de las suposiciones de Hania.
_ Pero el caballero de Aries quiere casarse contigo para preservar la raza._ Hania tomo una postura firme como sus palabras.
_ Tonta, el no quiere casarse, el patriarca lo esta obligando y hasta que no encontremos como anular el compromiso no podemos mas que dejarlos seguir con la tontería de la boda.

Hania sentía que el cuerpo le ardía y se le quería caer la cara de vergüenza, había echo todo aquel drama y acusado injustamente a los dorados y no solo eso se había puesto en pie de guerra contra Yared, su amor secreto, comenzó a balbucear infinidad de excusas y lamentaciones pero nada lograba expresar lo que en verdad quería decir.

_ Yared, ¿Esta todo bien?_ Mu interrumpió la letanía de Hania quien alzo la mirada para ver al primer santo dorado acercarse con paso seguro, su sola presencia se imponía, algo extraño pues antes no se mostró de ese modo ante ella, se detuvo junto a la pelirroja y miro a Hania con ojos fríos.
_ Si, solo necesitaba aclarar algunas cosas con Hania._ Yared parecía no notar nada raro en Mu, pues le hablo con toda naturalidad, quizás por que ya estaba tan acostumbrada a el que le era absolutamente normal.
_ Ya veo, pero mira nada mas como te has puesto, creo que lo mejor es que vayas a casa._ Yared asintió y con un sencillo "buenas noches" se despidió de la castaña y se fue al primer templo dejando solos a Hania y a Mu.
_ Veras, yo creo que debería decirles…_ El santo de Aries alzo la mano para indicarle a Hania que guardara silencio, la mirada de Mu paso de fría a agresiva, y su postura parecía amenazadora aunque no se hubiese movido un solo milímetro ni cambiado de posición.
_ No me interesa escuchar tus disculpas ni nada, solo grábate bien en la cabeza lo siguiente: Yared esta ahora bajo mi cuidado, así que la próxima vez que intentes levantar tú puño contra ella atente a las consecuencias_ Tras estas palabras Mu dio media vuelta y se retiro, Hania quedo petrificada pues tenia entendido que el santo de Aries era una persona pacifica y noble, pero aquellas palabras mas que una advertencia, eran una amenaza.

Yared se fue a dormir después de haberse duchado, en la casa estaban Mu, Saga, Camus y Afrodita, este último estaba mas dormido que despierto pues últimamente no había dormido nada después de la despedida de soltero y con los acontecimientos del día las pocas energías que conservaba estaban por agotarse.

_ ¿Por que no haces caso y te vas a tu casa pececito?_ Saga miraba a Afrodita cabecear y con los ojos casi cerrados debido al sueño.
_ Ni loco, no pienso levantarme de aquí, bendita la hora en que me dieron la doceava armadura, ¡Por que Athena no usa un poco de su fortuna y pone un elevador o ya como mínimo unas escaleras eléctricas!_ El bello caballero casi hacia berrinche pero el solo pensar en mover un dedo lo fatigaba y volvió a medio recostarse en el sofá.
_ Déjalo si se quiere quedar ahí dormido, por que ni crea que compartiré mi cama con el_ Al decir aquellas palabras el ambiente se torno pesado y las miradas del primer y tercer santo se dirigieron al santo de Hielo quien agacho la cabeza en señal de que sentía la pesadez sobre el.
_ Verán se de que van pero lo que vieron no es lo que parece, es que Sorrento yo hace tiempo tenemos una muy buena amistad…_ al escucharse decir aquellas palabras Camus entendió que no estaba mejorando. _…Bueno es decir, somos amigos pero no tan amigos, ya saben a veces salimos pero no mucho, bueno no salimos como salir de que salimos juntos…y lo que vieron no es como parece saben, es algo que quizás ustedes han hecho…

Mu y Saga se miraron sus rostros palidecieron pues aquellas palabras tan confusas de Camus y el recuerdo de lo que vieron en la décima casa no ayudaba.
_ Camus… No, dudo que Mu aya echo lo que tu con Sorrento y yo definitivamente no lo he hecho ni lo are en la vida así que no sigas, si te hace sentir mejor no le diremos a nadie ¿Cierto Mu?
Mu solo asintió secundando a Saga a lo que Camus se quedo de una pieza.
_ Bueno yo ya me voy a dormir mañana hay cosas que hacer._ Saga salio huyendo de la casa de Aries pues quería estar en cualquier lugar menos en ese.
_ Mu, por favor tú eres el caballero mas comprensivo de los doce…
_ Camus, veras una ocasión escuche decir a alguien "Ya no le zurzas por que le frunces" creo que deberías analizar esa frase un poco.
Mu se despidió rápidamente dejando a Camus en la sala con un inconsciente Afrodita, el décimo santo miro al doceavo, mentalmente lo maldijo por quedarse dormido y no poder apoyarlo en la explicación pero no podía hacer mas que regresar a su templo.

El día comenzó relativamente normal, pues con la boda tan próxima todos los que estaban a cargo de algo en la boda estaban por demás estresados y a primera hora ya estaban revisando que todo siguiera su curso como debía ser, pero esa mañana lo que mas estaba haciendo ruido era la despedida de soltera, todas las amazonas estaban preocupas pues con el encuentro de Yared y Hania temían que la fiesta se cancelara, algunas amazonas creían prudente que la guardiana del Himalaya no asistiera, pero Athena vio con malos ojos aquella opción, de modo que quedo descartada.
Algunas amazonas no consideraban buena idea que Athena fuera a la despedida ya que tendrían que comportarse ante su ella, pero pues confiaban en que al no ser un evento a los que ella estaba acostumbrada se desanimara y decidiera no ir.

Marin, Shaina y June estaban reunidas en la recamara de Shaina tratando de consolar a Hania quien desde que se había visto con Mu, estaba demasiado decaída ya que el enfrentarse al santo de Aries le parecía algo imposible, pues en su semblante había percibido que estaba dispuesto a luchar enserio contra ella, y el poder que puso sentir era demasiado, lo que le venia a mostrar que estaba muy por debajo de el.

_ Cálmate, ¿Qué esperabas después del numerito que te montaste?_ June veía a la castaña tirada boca a bajo en la cama sumida en su preocupación.
_ Si, los santos de oro le han tomado demasiado a precio a Yared así que es normal que se pongan así, de modo que mejor acostúmbrate por que seguro otros también te dirán lo mismo o algo muy similar._ Marin se encogió de hombros pues aunque lo que decía no era muy alentador, era la realidad.
_ Por favor, mejor deberían dejar de lado sus ideas, ustedes dos solo les ha pegado el orgullo y por eso se la viven fastidiando a la chica, y Hania, es evidente que tu enamorada no te corresponde así que mejor déjala tranquila._ Shaina tenia los brazos cruzados y miraba a las tres mujeres.
_ De eso nada, Yared me ama, yo lo se._ Hania levanto la cabeza de la almohada, tenia la cara roja y el cabello húmedo de sudor.
_ Pues entonces decláratele de una buena vez y déjate de tonterías, ya me canse de verlas maquilar, además en nada es la despedida así que prepárense o no irán, quiero que las tres tengan listo lo que usaran y no quiero escuchar mas de estas cosas ya me tiene cansada.

Shaina hablo con voz firme y potente que las tres mujeres se quedaron quietas y solo pudieron asentir, la amazona de Oficus las miro por ultima vez y salio del cuarto dando largas zancadas, todo en su expresión corporal mostraba su disgusto con las tres.

El día siguiente paso normal y tranquilo hasta la tarde, cuando todas las amazonas del santuario que estaban listas para la despedida de soltera, incluso Athena estaba lista para el festejo, Yared era otro cantar, pues intento por todos los medios zafarse de la fiesta, pues aun estaba temerosa de que algo malo ocurriera, de modo que intento ocultarse pero Afrodita le aseguro que no pasaría nada malo y que solo disfrutara de la fiesta.

De ese modo todas las chicas partieron a un lugar cercano donde todo estaba listo para ellas, la fiesta comenzó y todo era agradable platicas entre chicas y demás, entonces apareció un payaso haciendo bromas y lanzando flores que cuando las chicas las tomaban explotaban arrojando pétalos por todos lados, comenzó a hablar y contar chistes sobre lo que era la vida de casados, Yared estaba muerta de risa al escuchar los chistes del payaso, pero lo que vino a continuación, no se lo esperaba pues aquel payaso comenzó a levantar a las presentes una a una y comenzaron los juegos, todos eran divertidos y todos referentes a la boda y a la vida en matrimonio, todo era divertido y Yared estaba muy contenta con aquella fiesta tanto que incluso la estaba pasando bien con Marin, June y Hania.

Cuando el numero del payaso termino uso meseros entraron con la cena de las presentes, todo fue delicioso y la platica durante la cena fue amena hasta que llego la hora del postre, cuando Athena se puso de pie para brindar por la novia, y después de ella las amazonas también se apostaron para dar consejos y comentarios de lo que le esperaría a Yared después de la boda, algunas simplemente externaban su "envidia" por ser la esposa de un dorado pues a palabras de las amazonas, los doce dorados eran simplemente fugitivos del matrimonio.

La despedida de soltera termino de modo satisfactorio y todas estaban felices platicando sobre los mejores momentos de la despedida, ya estando fuera Marin, Shaina y June invitaron a Yared a continuar la despedida en otro lugar, Yared se quedo pensando unos momentos pero no paso mucho cuando las amazonas tomaron su propia elección y la arrastraron hasta una discoteca, Hania llego poco después que ellas pero debido al buen ambiente que tenían de la despedida anterior Yared olvido por completo cualquier disgusto que tuviese con su amiga.

Las bebidas no se hicieron esperar pero Yared declino pues no le gustaba el alcohol, alegaba que tenía un sabor pésimo por lo que se contento con una bebida sin alcohol, al poco todas estaban felices platicando y bromeando con Hania hasta que de pronto Shaina saco a colación el tema sobre como era la vida con el primer dorado.

_ Pues es una buena persona_ Yared sonreía pues no sabia bien a que se refería la amazona peliverde.
_ Vamos, desde que vives con el son mas unidos quizás hasta mas amistosos el uno con el otro_ Marin tenia la voz tintada de picardía pero Yared no acababa de entenderle.
_ Claro que van a llevarse mejor, son prometidos y aun conservas el anillo._ June tomo la mano de Yared en donde lucia el anillo de compromiso, pero de pronto Hania le propino un fuerte manotazo a June para que soltara la mano de la pelirroja.
_ Es solo un anillo no significa nada_ El tono de voz de Hania era seco pues obviamente el anillo no era la razón de su descontento.
_ Pero que mal carácter, ¿Es que acaso estas celosa Hania?_ Marin miro a June y rió por lo bajo de modo misterioso.
_ Creo que a estas dos se les ha subido un poco la bebida_ Shaina miraba los rostros ruborizados de sus compañeras y meneo la cabeza en modo reprobatorio pues le parecía una tontería que las dos amazonas no toleraran el alcohol, a lo que las mencionadas echaron a reír.
_ Hay aun no estamos borrachas solo un poquito alegres_ La expresión socarrona de las dos mujeres causo gracia a las presentes quienes echaron a reír al igual que las dos primeras, pero apenas y las carcajadas comenzaban a aminorar Marin o June hacían algún comentario o chiste que desataba una nueva oleada de risas.

_Pero que ocurrencias las de ustedes, en verdad_ Shaina tenia lagrimas debido a la risa.
_ Ocurrencias las de Hania, mira que querer quedarse con Yared y ni siquiera sabe si le gustan las mujeres_ Las risas cesaron y solo June y Marin seguían riendo.
_ ¿Qué acabas de decir?_ Yared miro a June quien intentaba controlar la risa.
_ Esta borracha, olvida lo que ha dicho mejor vámonos_ Hania estaba pálida y el sudor corría por su frente pues obviamente sus cómplices estaban ya tan bebidas que se les había soltado la legua de mas.
_ Solo un poco, pero vamos por que no le declaras tu amor, mira que ya falta nada para la boda_ Marin sonreía de oreja a oreja a lo que Yared miro confundida a Hania y sin decir palabra salio del lugar dejando en la barra a las amazonas, Hania salio tras ella hasta la calle.

_ Yared espera, puedo explicarte todo_ La castaña alcanzo a u amiga quien aun con la confusión dibujada en el rostro volteo a mirarla.
_ Habla entonces_ Los ojos dorados de la joven se clavaron en los de su amiga quien temblaba de pies a cabeza.
_ Pues veras, es que yo… tu sabes que te quiero mucho y que eres alguien muy especial para mi…_ Yared seguía sin mover un solo músculo, Hania no sabia que decir y sin pensarlo si quiera le echo los brazos a la cintura y pegando a la pelirroja a su cuerpo y le devoro los labios en un beso desesperado, de pronto sintió como de un empujón fue rechazada por la pelirroja, cayendo al suelo.
_ Estas mal Hania, realmente mal_ La confusión en el rostro de la chica había desaparecido y en su lugar había una mueca de miedo.
_ Yared, entiende que te amo, quiero que seas solo para mi, no solo mi amiga._ En respuesta Hania solo recibió una negativa, Yared salio huyendo del lugar Hania se quedo en el suelo conteniendo la rabia que sentía, rabia hacia Marin y June, rabia hacia ella misma por haber actuado tan estúpidamente, rabia hacia el santuario y el caballero de Aries que le había arrebatado a su amada.

Yared corrió de regreso al santuario, al llegar a la casa de Aries esta estaba en silencio, pensó que Mu estaría dormido, no deseaba despertarlo de modo que tomo una toalla y su traje de baño y se dirigió a la cascada para tomar un baño ahí, al entrar se encontró con el santo de Aries quien se puso de pie al verla entrar, el santo también vestía un traje de baño, después de lo que ocurrió aquella ocasión, había tomado por costumbre siempre usarlo por si acaso ya que no deseaba mas incidentes como aquel.

_ ¿Pensé que seguirías en la despedida?_ Mu se quedo mirando a la chica quien entro en el agua y se recargo en una roca frente a el y comenzó a echarse agua en el rostro.
_ Si pero se han puesto pesadas y he decidido volver_ Yared intentaba no pensar en Hania.
_ Eres mala embustera, pareces mas asustada que enojada, ¿Es acaso que han llevado algo a la fiesta?_ La pregunta de Mu confundió a Yared quien no entendió.
_ Solo un payaso…_ La respuesta fue rápida que casi fue un grito, Mu frunció el entrecejo, se acerco a Yared y la acorralo entre el y la roca colocando sus brazos como barrera y clavo sus ojos en los de ella.
_ Yared, ese payaso ¿Qué es lo que ha hecho para la fiesta?_ La mirada de Mu era analítica, lo que ponía nerviosa a Yared pues no entendía a que se refería el santo de Aries.
_ ¿A que te refieres? Solo ha sido un payaso es todo, solo hizo bromas y juegos es todo_ El lemuriano tomo a la joven por la barbilla para asegurarse de que lo miraba y acerco su rostro a pocos centímetros del de ella.
_ Me sentiría muy molesto si me entero que a esas amazonas se les ha ocurrido llevar hombres que hagan cosas indebidas contigo_ al escuchar aquellas palabras Yared se quedo sin aliento pues se le vinieron a la mente varias escenas de ella estando con Mu, lo que provoco que su rostro se ruborizara.
_ ¿Es que acaso estas loco? Como se te ocurre si quiera pensar que yo permitirá que cualquiera se me acercara, ese payaso era solo un payaso y nada mas_ Mu se sorprendió no tanto por la respuesta de Yared, era obvio ella no era ese tipo de mujer, pero era de si mismo que estaba sorprendido, ¿Era acaso una chispa de celos lo que asomo en el?
_ Lo siento, es verdad tu no eres así y las amazonas no son tan descarriadas como para hacer algo como eso, dis-…_ Mu no pudo terminar de disculparse pues la pelirroja le echo los brazos al cuello y comenzó a besarlo, a lo que el correspondió al beso.
_ ¿Qué es lo que ocurre?_ Mu apenas si y pudo pronunciar aquellas palabras, pero ella lo hizo callar de nuevo con un beso, al poco el Lemuriano tomo a su compañera y la saco del agua recostándola en la tarima de madera, y sin preocuparse de nada mas, se despojo de su traje y haciendo a un lado el de ella comenzó a tocarla y besar aquel cuerpo que tanto ansiaba, sus manos recorrían cada centímetro de piel y con cada caricia los gemidos que salían de la garganta de ella eran cada vez mas fuertes, lo que excitaba mas al primer guardián, sin esperar mas, Mu separo las piernas de ella y de un solo y rápido movimiento entro en ella, haciendo que Yared arquera la espalda al sentirse invadida por aquel placer, el mundo se desvaneció a su alrededor solo eran ellos dos uniéndose en aquel placer indescriptible que los quemaba desde dentro.

En la puerta una sombra observaba a la pareja entregándose el uno al otro, con cautela se retiro lentamente dejando atrás los gemidos de la pareja, en un momento se detuvo a medio camino como si se pensara en volver pero meneo la cabeza como diciéndose que después habría oportunidad para lo que tenia en mente y se retiro del lugar.

Hola soy Madaraki.

El dia de la boda ha llegado, todo esta listo, las damas, los padrinos, las flores, los anillos, el momento que todo el santuario ha esperado, pero Hania se opone al destino y decide hablar con Mu, pero las nubes de tormenta amenazan con nublar el cielo de tan esperado acontecimiento.

El próximo capitulo.

"Hasta que la muerte nos separe"