¿One of the guys?

Capítulo 10

"Porque son chicos"

Disclaimer: Los personajes de Card Captor Sakura no me pertenecen, solo los tomé prestados para crear esta historia.

Mi tarro estaba vacío de nuevo, la mesa frente a mí parecía moverse aunque apoyé mi cabeza en el borde para que se detuviera, toqué mis manos…se sentían extrañamente gordas aunque al verlas con mis ojos no noté nada diferente.

-Acabamos de empezar con esto y tú ya vas con todo – Li estaba reclamando algo a Hiragizawa.

-Pensé que esta vez tampoco querrías participar – contestó Eriol con una voz tan ronca que por poco no la reconozco.

-Yo también participaré – ambos miraron a Yue con muda sorpresa - ¿qué?

-Nada, es solo que nunca habías querido meterte en estas cosas

-Porque son una molestia pero…

Los tres se dieron cuenta de que los estaba observando y dejaron de hablar. ¿De qué se trataba todo esto? ¿era lo que iba a hacer más divertido el campamento de verano? Yo también quería participar.

-¿De qué están hablando? – intercambiaron una mirada cómplice entre ellos, Eriol se levantó y fue hasta mi lado de la mesa para sentarse a mi lado. Estaba tan mareada que no opuse ninguna resistencia cuando empujó ligeramente mi cabeza para que reposara en su hombro.

-No es nada Sakura – escuché su voz provenir de su caja torácica, me pareció tan gracioso que comencé a reír sola.

-Sakura…mi nombre suena bastante gracioso – los demás me miraron atónitos mientras yo me desternillaba de la risa, luego comenzaron a reír conmigo, Eriol acariciaba mi cabeza rítmicamente como si fuera un gato, casi quería ronronear en sus brazos.

Giré un poco mi cuerpo y me abracé a su tronco como si se tratara de un peluche gigante. Yue y Shaoran se levantaron de sus asientos, aunque no los estaba mirando lo supe porque hicieron mucho ruido al mover sus sillas.

-¡Esto es injusto! – protestó Yue.

-¿Quieres compartir? – ¿compartir? Me erguí en mi lugar justo a tiempo para ver a Yue pararse a mi lado y abrazar mi cabeza como si se tratara de un balón. ¿De qué se trataba esto?

Shaoran también se acercó e intentó quitar a Tsukishiro de su lugar. Eriol solo reía a carcajadas, la escena se estaba volviendo bastante bizarra y comenzaba a marearme aún más debido al constante vaivén de mi cabeza entre un chico y otro. Una fría corriente de aire entró al lugar haciendo que todos volteáramos hacia la puerta recién abierta. Yukito estaba ahí sonriendo como si se acabara de ganar la lotería, mi hermano detrás de él parecía querer embestirnos a todos.

-¿Qué hacen con mi hermana? – su voz retumbó por todo el local, ¿qué me hacían? Reparé en que mi cabeza estaba recargada en el ombligo de Yue muy cerca de…no pude evitar reírme a carcajadas al notar aquel pequeño detalle, algunas lágrimas incluso salieron por mis ojos de tanto reír. Sentí a alguien jalar mi brazo tan fuerte que pensé se zafaría.

-Nos vamos de aquí monstruo. ¡Apestas a alcohol! ¿Cuánto tomaste?

-Hmmm dos…tres…cuatro tarros

-¿Cuánto tomó? – los tres chicos se miraron entre si y luego se encogieron de hombros, era difícil precisar cuanto habíamos bebido sobre todo porque el dependiente de la tienda era muy bueno rellenando el tarro cuando veía que estaba por terminarse.

-Me abandonaste ¿estabas con Yuki? Los vi haciendo cosas en el callejón – de nuevo más risa, mis pensamientos eran tan confusos que apenas podía seguir el hilo de uno sin ponerme a reír.

Toya se puso tan pálido que pensé se iba a desmayar, metió la mano en su bolsillo y sacó algo de dinero para luego depositarlo en la mesa de un manotazo.

-La próxima vez que emborrachen a mi hermana no les va a ir tan bien – luego de eso me cargó como a una princesa y me sacó de ahí – pon tus brazos alrededor de mi cuello o te vas a caer monstruo.

-¡No soy un monstruo! – de todas formas hice lo que me pidió, tenía suficiente con que mi cabeza pareciera un carrusel.

-Te dije que tuvieras cuidado con ellos ¿por qué nunca me escuchas?

-Porque son mis amigos – luego de eso mi mente dejó de funcionar, lo siguiente que recuerdo es despertar en mi cama con un horrible dolor de cabeza con la boca tan seca que comenzaba a pensar que había comido un kilo de sal la noche anterior.

Bajé las escaleras tambaleándome de un lado a otro, al parecer seguía ligeramente mareada ¡genial!

Al menos no había nadie en casa, no estaba muy segura de poder fingir que todo estaba bien frente a mis padres ni de poder enfrentar la mirada inquisitoria de Toya. El timbre sonó ¿había estado sonando antes? Quizá eso me había hecho despertar a la terrible realidad. Terminé de llenar un vaso con agua y fui a abrir. Al otro lado Yamazaki me saludó con una brillante sonrisa. Casi quise cerrar la puerta en su nariz, no estaba muy segura de poder escucharlo parlotear con el dolor de cabeza que me aquejaba.

-Traje un poco de sopa – alzó la bolsa y olía tan bien que me aparte y lo dejé pasar. Fuimos directamente a la cocina, mi estómago comenzaba a rugir como si fuera un verdadero monstruo.

-¿Quieres un poco? – él dijo que no así que vertí todo el contenido en un plato y me senté a devorarlo en la mesa, normalmente cuando componíamos él se sentaba al otro lado de la mesa donde podía verlo, esta vez se sentó a mi lado - ¿a dónde fuiste anoche?

-Tenía que volver a casa temprano, aún estoy castigado por el examen que reprobé

-Pero eso no afectó tu promedio

-Dile eso a mis padres – sacó de su mochila la misma libreta rota que usábamos para componer, siempre me pregunté cuanto tiempo llevaba usándola ya que las pastas pendían de dos o tres arillos y las hojas lucían como si hubieran caído en un río.

-¿Viniste a terminar la letra de una canción?

-Sí, anoche estuve pensando en eso

-Nunca te cansas de componer ¿verdad? – el negó con la cabeza, apuré lo que faltaba de mi desayuno y me tomé una pastilla antes de ponerme en la tarea.

-Esta canción es un poco triste – entre más la leía más me daba cuenta de que no contenía su vivacidad habitual, quizá en verdad le estaba afectando esa mala nota. La canción hablaba sobre un chico que no tenía la más mínima oportunidad con su amiga – creo que podríamos darle un final un poco más optimista – no me gustaba mucho cuando Yuki cantaba canciones tristes, sobre todo porque a veces se metía tanto en la letra que me rompía el corazón ver su cara contraerse de angustia.

-¿Tú le darías la oportunidad? – me lo pensé un momento, nunca había sabido de algún amigo al que yo le gustara tanto, si eso llegaba a suceder estaba segura de que aceptaría sus sentimientos.

-Claro que sí, es mi amigo después de todo – una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios.

-Podemos empezar una nueva canción entonces – tomó la libreta y le dio vuelta a la hoja.

-¿Y esta? – era una lástima desperdiciar el trabajo de toda una noche.

-Las terminaremos en otra ocasión – y así fue como pasamos el resto de la tarde componiendo una canción que me hacía sentir que el amor juvenil se había colado por la ventana. Nunca me había detenido a mirar a Yamazaki, habíamos pasado incontables tardes escribiendo a solas en esa misma mesa pero jamás lo había visto sonreír como ese día ni escribir con ese espíritu tan jovial.

Al mirarlo me di cuenta de lo alborotado que estaba su cabello, la delgada línea que parecían sus ojos escondían la pasión con que miraba el mundo y vertía en sus letras, sus manos se movían con habilidad escribiendo…casi como un pianista.

-¿Qué pasa? – dejó de escribir y me miró confundido, quizá lo había visto con demasiada intensidad. Mis mejillas se tornaron carmesí.

-Nada

- o - o -

Los exámenes terminaron y mis calificaciones no solo se mantuvieron donde estaban sino que subieron un poco, estaba tan feliz que no podía dejar de ver a Li con un halo dorado sobre la cabeza y cada mañana me esforzaba el doble para hacer el desayuno para mi mentor. Antes de irnos de vacaciones debíamos organizar el festival escolar, nuestro salón decidió hacer una cafetería, creo que no debo mencionar lo emocionadas que estaban mis compañeras de solo pensar en ver a Li en un traje. No estaba muy segura de poder verlo ya que me habían asignado a la cocina debido a mi torpeza al transportar una charola.

Las siguientes semanas fueron ajetreadas entre los preparativos para el café y los ensayos para la presentación a los padres. La mayoría del tiempo me perdía los ensayos de la banda así que cuando iba procuraba llevar comida, todos me miraban ansiosos esperando que sacara lo que había en la canasta, por algunos minutos lograba que se olvidaran de toda la presión que tenían que soportar. Aun así no era lo mismo, estaba ansiosa porque llegara el verano.

Debido a sus ausencias comencé a acercarme más a Naoko y Tomoyo, ambas resultaron bastante más agradables de lo que imaginaba. A Naoko le encantaba contar historias de terror a pleno día y Daidouji la escuchaba con una ávida mirada que me hacía pensar que en su mente estaba tratando de recrear cada palabra. Yo, que era la personificación del miedo, prefería no escuchar y concentrarme en cualquier otra cosa mientras hablaba.

Mis trabajos con ellas se volvieron casi mi trabajo de medio tempo, incluso tenía una pequeña cuota asignada. Aunque claro, no todo podía ir sobre ruedas en ese ambiente, había algo que me preocupaba bastante. En cierta ocasión me cansé de observar a la gente ir y venir frente a mi pequeña mesa, decidí levantarme de mi lugar asignado y estirar un poco las piernas, pensé que si salía tenía cierta posibilidad de encontrar a Yue en el patio pero lo único que encontré fue a mis amigas fumando un cigarro sospechosamente delgado.

-¡Sakura! Ven – la castaña parecía entusiasmada al verme, estaba segura de que trataría de que fumara aquello y me prepare mentalmente para soportar – mira esto te va a hacer bien

-No quiero – rechacé el cigarro, no me atraía mucho la idea de probar cosas que quizá jamás podría dejar.

-Déjala – intervino la morena – Sakura está practicando para volverse una virgen – no me gustó mucho el comentario y menos la risita que le siguió pero le agradecía quitarme de encima a la chica.

-No estoy muy segura de que quieran fumar eso – ambas se miraron entre sí y se rieron, decidí que lo mejor era volver a mi mesa donde lo único que tenía que hacer era sentarme y observar a los demás autodestruirse.

Ese día acepté ir ya que mi padre estaba en una excavación, mi madre en una sesión fuera de la ciudad y mi hermano al parecer estaba en un viaje de investigación universitario, no contaba con que al regresar me encontraría a este último sentado en la sala mirando la puerta como si de un lince se tratara.

Eran las tres de la mañana cuando al fin llegué a mi hogar, rebusqué mis llaves unos dos minutos en la mochila hasta que mi mano mágicamente dio con ellas después de chocar mil veces con todo lo demás, abrí la puerta y en cuanto mi mirada se acostumbró a la oscuridad lo primero que vi fue un par de ojos mirándome como si acabara de entrar a la casa equivocada, casi cerré la puerta y salí huyendo de ahí.

-Sakura – su ronca voz hizo que un pequeño escalofrío recorriera mi espalda.

-He…hermano ¿no se suponía que estabas de viaje?

-Está escrito en la pizarra que iba a volver hoy – casi me doy una cachetada a mí misma por no haber leído la maldita pizarra esa tarde, estaba completamente segura de que regresaría al día siguiente.

-Oh vaya – intenté hacer el asunto a un lado – bueno será mejor que me vaya a dormir

-¡No tan rápido! ¿Dónde estabas? – comencé a sudar frío, era pésima mintiendo así que era casi imposible ponerme a inventar algo en ese momento. Su mirada inquisidora tampoco ayudaba mucho a que mis manos dejaran de sudar y mi cuerpo se sintiera como si me hubiera metido en un sauna cinco minutos antes.

-Bueno…verás…yo bu…bu – pero mi boca no quería cooperar, al contrario solo me hacía parecer más y más nerviosa – fui a una fiesta.

La venita en la frente de Toya empezó a palpitar y eso no era una buena señal. Hubiera deseado que mi madre fuera la que estaba sentada en ese sillón.

-Monstruo no puedes andar por ahí sola en la noche. Podría haberte pasado algo o podrían haberse aprovechado de ti

-Oh vamos Toya, ningún chico trató de aprovecharse de mí – ¿quién querría hacerlo si ni siquiera era copa C? Se preocupaba demasiado por cosas que jamás pasarían – ¿vas a decirle a mamá y papá?

-No, pero ya deja de ser tan rebelde monstruo o tendré que encadenarte en el sótano como se hace con los monstruos – casi quise darle un buen pisotón pero ya que había prometido no decir nada me guardé la rabia.

-Gracias hermano – le di un pequeño beso en la mejilla y me fui a dormir. Eso...había estado cerca, revisé el cajón donde tenía la pequeña bolsa, aún seguía allí acompañada por otros pequeños paquetes que mis amigas me habían forzado a recibir. No tenía ni idea de lo que haría con todo eso.

El día del festival como era de esperarse nuestro salón estaba lleno de chicas que deseaban ver a Li en su traje, en su favor debo decir que sí se veía muy bien, parecía recién sacado de un manga shoujo. Naoko llevaba horas tomando fotos suyas en todas las posiciones imaginables y estaba segura de que haría una fortuna con ellas.

Había un grupo más pequeño y reservado que deseaba ver a Yue, aunque él no se mostraba muy entusiasmado realizando su trabajo y cualquier excusa le servía para correr detrás de la cortina y sentarse en una taburete a mirar como trabajábamos los mortales detrás de escena.

-Shaoran es muy popular ¿no? – dije sentándome un momento a su lado, parecía tan aburrido que pensé que un poco de compañía no le vendría mal.

-Eso parece

-¿Te sientes mal? – su cara lucía un poco más pálida de lo normal. Toqué su frente con mi mano pero no parecía tener fiebre.

-No, solo estoy un poco cansado

-Debe ser cansado lidiar con todas esas personas – sobre todo cuando él no estaba acostumbrado a estar rodeado de tanta gente y menos a moverse de un lugar a otro con una charola en las manos. Seguramente Yukito estaba preocupado también, antes de que comenzara su turno lo vi asomarse unas diez veces – ¿quieres un poco de comida? Iré por algo.

Pero apenas me levanté sentí su mano retener mi muñeca, volví a mi sitio y lo miré esperando una explicación ¿no tenía hambre?

-Te…te ves bien en ese traje – el traje de las personas a cargo de la cocina consistía en un vestido negro y un mandil, no lo consideraba nada espectacular así que oír el cumplido hizo que mis mejillas se encendieran al instante.

-¿No tienes hambre? – soltó mi muñeca y negó con la cabeza, no me extrañaba ya que él comía muy poco pero aun así su aspecto me seguía preocupando, no podía decirle a Yuki que no había cuidado bien a su preciado hermano durante su ausencia.

-Cierra los ojos – lo miré extrañada, no iba a cerrar los ojos sin una explicación – tienes una pestaña en la mejilla.

-¿Dónde? – pero él solo frunció el ceño – de acuerdo cierro los ojos – todo se volvió negro a mi alrededor, sentí algo cálido chocar con mi mejilla aunque no estaba muy segura de que se hubiera sentido como su mano, el calor se fue recorriendo mi rostro hasta llegar a… escuché algunos gritos ahogados a mi alrededor, las chicas parecían realmente alborotadas. Abrí los ojos para ver qué diablos sucedía, algo me jaló tan fuerte del brazo que me hizo levantarme y comenzar a caminar sin que yo quisiera.

-¿Qué…? – estaba tan confundida que casi tropecé un par de veces, estaba caminando detrás de ¿Li? que se aferraba a mi brazo como si quisiera dislocarlo. ¿Por qué me estaba haciendo caminar sin rumbo? Me detuve y me rehusé a seguir caminando – ¿A dónde se supone que vamos?

Él intentó jalarme para que siguiera andando, cuando se dio cuenta de que no iba a ceder se acercó hasta mí y me acorraló contra una pared, la gente a nuestro alrededor nos miraba como el espectáculo más entretenido de la tarde. Me arrepentí un poco de haberme detenido en ese lugar siendo que desde donde estaba podía ver la puerta que daba al patio, quizá allí la escena habría llamado un poco menos la atención.

-Donde no esté ese tipo

-¿Yue? ¿Por qué?

-¿Por qué! – casi gritó esta última pregunta – no sé quizá porque estaba a punto de besarte.

-Be…be…sarme – mi cara adquirió la tonalidad de un jitomate tan rápido que casi me desmayo – él solo me estaba quitando una pestaña.

-¿Cómo puedes ser tan ingenua? – estaba tan cerca de mí que podía sentir su respiración en mi cuello y el latido de su corazón chocar contra mi hombro. ¿Yo? ¿Ingenua? Él era el que tenía que ir a hacerse unos lentes, Yue jamás sería capaz de hacer algo así ¿no?

-Yue no es así – y acto seguido lo empujé y corrí tan rápido como pude al patio. Estaba sin aliento cuando llegué al árbol de cerezo. ¿Qué diablos había sido todo eso? Mi cabeza se sentía como si acabara de subirme a la montaña rusa, igual mi estómago que amenazaba con regresar mi desayuno por donde había entrado.

-¿Sakura, estás bien? – casi agradecí que fuera la voz de una mujer, había tenido suficiente de chicos por un día.

-Tomoyo – casi me abalancé sobre ella en cuanto la vi, tenía ganas de llorar y de golpear a alguien pero lo único que hice fue aferrarme a ella como si con eso pudiera olvidar todo.

-¿Qué sucedió?

-Li está actuando de un modo extraño – recibí unas cuantas palmadas de consolación y aunque hasta ese momento sus manos habían permanecido pegadas a sus costados en ese momento me rodearon como lo habrían hecho las de una madre compresiva.

-Puede que las cosas se pongan difíciles de ahora en adelante, pero puedes hablar de ello conmigo – me separé un poco de ella.

-¿Por qué dices eso? – ella solo me sonrió un poco.

-Porque son hombres

Estaba tan confundida que casi quise llorar de nuevo, contuve mis lágrimas y le regale una sonrisa que quizá era más para mí, con esa sonrisa trataba de decirme que todo estaría bien a pesar de que mi vida parecía ser una montaña rusa que apenas comenzaba su caída libre.

-¿Ya recorriste los demás salones? – negué enérgicamente, acababa de terminar mi turno en la cocina por lo que cuando ella lo propuso mi humor se volvió un poco mejor, el grupo de Yukito había hecho una casa embrujada, él se veía bastante fantasmagórico cuando salía del pozo en el que lo habían metido, casi me pasé la mitad del recorrido aferrada a la espalda de Tomoyo que parecía no temerle a nada. Agradecí a todos los dioses cuando salimos de allí y nos dirigimos al salón de Yamazaki y Eriol, ellos habían hecho un planetario por lo que me sentí un poco más tranquila al entrar, era hermoso ver estrellas proyectadas en el cielo y planetas colgando de hilos casi invisibles. Naoko se nos unió unos minutos después, estaba segura de que Eriol estaba por ahí usando un traje mientras explicaba a los visitantes la composición de los planetas y lo lejanas que estaban las estrellas a pesar de que nosotros las veíamos tan cerca.

-Ya es mi turno en el café – anunció Tomoyo a mitad de la explicación – nos vemos en un rato – la vi irse, Naoko estaba apretando el botón de la cámara tan frecuentemente que casi podía ver la exasperación en la cara de Eriol que trataba de mantenerse estoico.

Para distraerse un poco me dirigió una cálida sonrisa mientras los demás observaban Jupiter, lo bien que estaba pintado y lo suave que era al tacto.

-¿Qué tal estuvo la explicación?

-¡Estupenda! Creo que tienes madera para esto, tu voz es casi como la de Morgan Freeman.

-Oh vamos Sakura, no trates de halagarme o esto se puede poner difícil – ¿difícil? Iba a preguntarle a qué se refería pero las personas lo miraban impacientes esperando la siguiente explicación – ¡ups! Debo irme.

-Tengo todas las fotos que necesito ¿vamos por más fotos de Li? – no tenía muchas ganas de volver al salón así que le sugerí que se tomara un descanso y fuéramos a comer algo. No se veía muy convencida pero aceptó.

Mi hermano había prometido ir al festival, estaba segura de que no iría pero apareció ya casi al final…acompañado por Yukito.

-¡Vaya! – escuché a Naoko exclamar a mi lado – un hombre maduro y apuesto está caminando hacia nosotras ¿debería sacarle fotos?

No esperó mi respuesta. El flash de la cámara le dio directo en la cara a Toya que me miró en busca de una explicación o una excusa para no agarrar la cámara y romperla por la mitad.

-¡Hermano! Pensé que no vendrías – casi se le cae la mandíbula a la castaña al escuchar la palabra hermano. Dejó de tomar fotos y se presentó tan formalmente que casi la podía confundir con una anciana.

-Te lo prometí monstruo ¿me vas a enseñar el lugar o no?

-Podríamos ir al café del salón de Sakura y tomar algo – ofreció Yuki, seguramente Shaoran ya no estaría allí ¿no?

Caminamos detrás de ellos.

-Vi que mirabas un poco extraño a Tsukishiro – susurró Naoko en mi oído. No estaba muy segura de querer contarle lo que había sucedido pero si no se lo contaba a ella ¿a quién? Tampoco podía decirle a los chicos mis sospechas.

-Bueno el otro día me pareció ver algo extraño…algo que pasó con mi hermano – la chica dejó escapar una risita.

-¿Sabes que Yukito es bisexual?

-¿Bi…bi…bisexual?

-Había un rumor hace algún tiempo, decían que Yuki es capaz de volver gay a cualquier hombre si se lo propone.

¿Gay? ¡Gay! Llegamos al salón y casi me estampo con la puerta. Estaba tan impactada que en mi cabeza no había espacio para mis funciones básicas. Mientras tomábamos café lo único que podía hacer era observarlos, de repente me parecían demasiado amistosos entre ellos ¿cuándo había pasado eso? ¿era verdadero ese rumor?

-De…debo ir al baño – me paré tan rápido que por poco tiro todo lo que estaba en la mesa. Fui directo a la cocina donde estaba segura de que Tomoyo estaría. Servía un pastel cuando me acerqué a ella en otro ataque de pánico.

-Tomoyo tienes que ayudarme – me miró como se mira a un animal molesto que no deja de pegarse a tu pierna en busca de afecto. Quizá vio desesperación en mis ojos porque suspiró y puso una de sus manos en su cadera.

-¿Qué sucede ahora? – la llevé hasta la cortina.

-¿Ves al chico con Naoko y Yuki? – ella asintió – es mi hermano y creo que Yuki lo ha convertido en su objetivo.

-Vaya ¿tendrás que empezar a llamarlo cuñado? – le di un pequeño golpe en el hombro.

-Por eso necesito tu ayuda, no puedo permitir que ellos…que ellos … - me puse colorada de solo pensar en ello.

-¿Y qué quieres que haga exactamente?

-Pues no sé… podrías distraer a mi hermano un poco

-¿Distraerlo? Osea ¿quieres que sea encantadora con él?

-¡No! Solo quiero que no tenga tiempo de ver a Yuki, Naoko no es muy buena con las conversaciones mírala justo ahora está pensando si tomar una foto de esos dos.

Tomoyo se mordió un poco la uña del dedo gordo. Pensé que no me ayudaría, casi me di por vencida cuando vi su boca curvarse un poco hacia arriba.

-Oye tu hermano no está tan mal. Es bastante apuesto

-¿Apuesto? – Toya…no me parecía apuesto. Lo miraba y lo único que venía a mi cabeza eran todas esas veces en que me había llamado monstruo con esa boca tan molesta que tenía.

-Creo que podría ayudarte – se quitó el mandil y le dijo a una de las chicas que volvería enseguida. La mayoría de ellas parecían temerle un poco por lo que nadie puso objeción alguna a su partida. A paso seguro se acercó a la mesa conmigo detrás, Toya dejó de prestar atención a lo que decía el chico a su lado en cuanto nos vio llegar. ¿Se había fijado en Tomoyo?

-Toya ella es Tomoyo Daidouji. Mi amiga – la chica hizo una pequeña reverencia y sonrió como seguro los ángeles deben hacerlo.

-Pensé que Sakura solo se juntaba con esos inútiles chicos. Me alegra ver que tiene una amiga

-Me halaga que te haga feliz que Sakurita y yo seamos amigas – ¿Sakurita? ¿De dónde diablos había sacado ese apodo? Bueno mi hermano parecía haberse olvidado de Yuki por el momento y eso me hacía respirar tranquila un rato. Vi la cara triste de Yuki y casi quise llevarme a la morena de ahí pero…esto era por un bien mayor ¿no?

Sakura la heroína en esta historia esperaba no estarse equivocando…de nuevo.

Notas de rainy:

Mis queridas/os lectoras/es! Cuanto tiempo sin escribir para ustedes, ya extrañaba esta sensación de estar avanzando con la historia. Espero desde el fondo de mi corazón que a pesar de la demora estén amando esta historia tanto como yo. Es que es como mi pequeño bebé a veces voy en el transporte público pensando ¿y si agrego esto? O ¿y si quito aquello? Y aunque no lo crean así han nacido muchas de las ideas que plasmo por aquí aunque debo agradecer infinitamente también todos sus comentarios que a veces me hacen ver las cosas desde una perspectiva que no me había planteado.

Pero en fin pasando a la historia me parece que los más perspicaces ya habrán captado por donde va la historia y qué es lo que hizo Tomoyo para que dejaran de molestar a Sakura ¿no? ¿no? Bueno entonces sigamos con el misterio y que más misterio que saber si Yukito en verdad va detrás de Toya y si en verdad le tira a ambos bandos, yo creo que él tiene el poder de volver a un chico completamente heterosexual en gay con esa calidez que desprende pero bueno ya que Tomoyo se ha decidido a meter la nariz ¿quién creen que ganará su corazón? Mal Sakura mal por ti eso de andar destruyendo parejas.

No habíamos visto mucho de Yamazaki en acción la verdad hubo algún momento en que pensé dejarlo fuera de esto pero bueno dado que ya lo exploté en una historia anterior y es con el que Sakura parece compartir una pasión dije ¿por qué no? Se merecía su parte en esto aunque el chico si que avanza lento contrario a Yue que al parecer estaba a punto de besar a la castaña o al menos eso dice Li ¿será verdad?

Los problemas apenas empiezan ¿qué pasará después? ¿Sakura tendrá preferencia por alguno de los chicos?

Estaré esperando ansiosa sus lindos comentarios llenos de inspiración! Prometo empezar justo ahora a escribir como poseída para no atrasarme de nuevo. Espero leernos pronto!

Pensaba al fin contestar los comentarios de manera personal pero he tenido unas semanas de locos así que disculpen si lo hago aquí TT_TT aun así saben que los leo y amo cada palabra.

Respuestas a los comentarios:

Sofitkm: Bueno creo que algunas de esas preguntas quedaron respondidas en este capítulo ;) espero jajaja y sobre si son primas… pues no en esta historia son desconocidas bueno aunque por el momento parece que se llevan bastante bien. Muchas gracias por todos los lindos comentarios!

Lunabsc: Sip si era Yukito jajaja aunque bueno dejamos a la imaginación lo que pasó después de que Sakura se fue. Muchas gracias por el lindo comentario! :D Espero sigas disfrutando la historia.

Amairani . SS: Ok u.u siento haber tardado tanto con este capítulo pero espero que lo hayas disfrutado tanto como el anterior! :D

Andrea Mamani: Muchas gracias por todos los lindos comentarios que has dejado! Prometo esforzarme el doble y actualizar más seguido TT_TT espero sigas disfrutando el fic! :D

00Katari-Hikari-chan00: Muchas gracias por leer el fic! :D Bueno…nunca me había puesto a pensar en si me agrada Tomoyo o no pero ahora que lo dices me parece un personaje bastante interesante y siempre acabo haciéndola parecer la mala del cuento aunque siempre tiene buenas intenciones. Bueno n_nu como digo siempre es difícil corregir algunas cosas jajaja. Espero sigas disfrutando el fic! :D

Y muchas gracias a todas/os las/os que agregaron la hostoria a sus listas un besito especial ;3

Nos leemos!