Lo sé, lo sé… otra vez me he tardado más de un mes para actualizar, pero de verdad que me ha sido imposible ¡Lo lamento de nuevo!

Lo importante es que ya estoy aquí ¿no? Con la última actualización de este año.

Disclaimer: La mayoría de personajes de este fic, son propiedad de la genialísima Suzanne Collins. La canción de este cap, es de Bruno Mars, se llama "Just the way you are".

Cuando empecé esta historia pensé que no iba a pasar de los 10 capítulos, pero bueno, aquí ya está el décimo y creo que vamos por la mitad o quizá quede un poco menos… espero que no se esté volviendo un poco aburrida, de ser así, agradezco sus valiosas opiniones en los reviews.

Los dejo leer

Capítulo 10 - Dedicatoria

Peeta miraba ensimismado la superficie de yeso sobre su brazo, mientras el dedo índice de su otra mano seguía la línea del trazo que decía "Kat", junto al nombre de la chica había una carita feliz sacando la lengua. Había sido hace cuatro días cuando estaba en el orfanato, uno de los niños se había acercado diciéndole que cada vez que alguien tenía una fractura y le ponían escayola, sus amigos debían ponerle su nombre y un mensaje o dibujo para demostrar que deseaban que se recuperara pronto: "Eso hicimos cuando James se fracturó el pie" – recordó el pequeño, y el rubio no tuvo más remedio que permitir que lo llenaran de colores. "Kat, ¿tú no vas a firmar la escayola de Peet?" había dicho Prim. Una sonrisa se asomó a la boca del rubio cuando recordó la cara de Katniss convertida en poema: apenada, enternecida, sin saber qué hacer... así que él le había acercado el brazo invitándola a que estampara su firma... "No puedes repetir color" le había dicho, haciéndola sonreír.

-¿Fuiste a descansar a un preescolar? -preguntó Finnick cuando entró al apartamento del rubio, señalando su brazo y sacándolo de sus pensamientos.

-Hey, Finn ¿Qué tal has estado? -le dijo él levantándose de su sofá.

-Bien, hermano ¿cómo sigues tú?

-Mejor... mañana me quitan esta cosa, estoy desesperado.

-Tus golpes ya casi no se notan... ¿Y qué tal Homecreek, eh?

-Mmm... bien pero... ¡hey, espera un momento! ¿cómo lo sabes?

-Pues no es porque mi "amigo" –hizo comillas con sus dedos en el aire- me lo haya dicho.

-¡Annie! ¡Fue ella la que te dijo!

-Deja de buscar responsables, que aquí el único culpable de no confiar en sus amigos, eres tú.

-No es que no confíe, Finn, por supuesto que les iba a contar, solo que si lo hubiera hecho en ese momento no me hubieran dejado en paz.

-Eso es un pretexto. ¡Has herido mi corazón! –dijo poniéndose una mano en el corazón trágicamente, pero cambiando inmediatamente su tono a uno interesado-. Ahora cuéntame, ¿cómo te fue?

-Ya me siento mejor.

-Sabes que no me refiero a eso. Bueno, claro que sí me alegra que estés bien, pero eso ya lo sé… me refiero a cómo te fue con Katniss.

-Bien y mal –hizo una mueca.

-Vas a tener que explicarte.

-Han sido las mejores dos semanas de mi vida, pero digamos que me di cuenta que no puedo continuar con esto…

-¡Eres más contradictorio que una chica!

-Hey ¿qué diría Annie si te escuchara decir eso?

-No lo va a escuchar, es lo importante. Además ella vale todo lo complicada que pueda ser. ¿Puedes continuar?

-Katniss es maravillosa, me siento diferente con ella, sé que es "la indicada", quizá suena descabellado, pues hace alrededor de un mes que la conozco y desde que la vi, me volví loco y aún más estas últimas semanas que pude tratarla, pero hay un pequeño-gran detalle: sigo casado con Delly. No puedo engañar a Katniss, tengo que decirle la verdad y sabes lo que ocurrirá cuando lo haga.

-¡Otra vez con ese asunto!

-¡Es la verdad! –resopló Peeta frustrado.

El rubio le compartió a su amigo lo que había hablado con Katniss y como sentía que ella le correspondía, pero también le habló de su desconfianza a las relaciones, de los motivos de ella y de cómo él no quería mentirle.

-Bueno, técnicamente no lo estás haciendo –le dijo su amigo.

-Finn, ocultárselo es lo mismo.

-Lo sé, lo sé… solo intentaba quitarle gravedad al asunto.

-Y lo peor es que no puedo imaginarme a una Katniss decepcionada de mí y menos lastimada por mi culpa.

-Ay bro, ahora sí que te metiste en un lío… y lo peor es que veo que estás metido hasta el fondo.

-No sé cómo sucedió, Finn. Es decir he conocido chicas lindas que me han dejado con ganas de repetir una cita, pero esto es diferente, creo que estoy enamorado de ella ¿Cómo es posible enamorarse en tan solo unas semanas?

-No sé cómo, pero sí es posible.

-Eso sonó tan convincente, que me atrevería a asegurar que te está pasando lo mismo.

-Ni te imaginas, Peet…

-¡Suéltalo!

-Ya te contaré cuando tú termines… ahora dime ¿qué piensas hacer?

-Decirle la verdad. No puedo mentirle Finn, yo no soy así y ella me importa demasiado. Le contaré, aunque eso signifique que no quiera volver a verme más –dijo el rubio con tristeza-. Lo dejaré, no volveré a buscarla, hasta que arregle todo este lío y si ella quiere aceptarme luego, solo entonces… seré el hombre más feliz.

.III.

-Es todo un caballero, aunque me ha hecho tantas bromas como si lo conociera de toda mi vida, en una tarde, me hizo reír más de lo que lo he hecho en meses –le decía una emocionada Effie a Katniss.

-Es lo importante y me alegra mucho verte tan feliz. No sabía que el alcalde fuera soltero.

-Es viudo, querida. Tiene dos hijos que están en la universidad, en Roosevelt.

-Ah, ya veo…

-Saldremos de nuevo este fin de semana.

-Estoy feliz por ti, ¿lo sabes, verdad?

-Por supuesto, querida. Pero a ti es a la que no he visto muy feliz desde que cierto rubio se marchó.

-Ideas tuyas.

-Ay Katniss, a una mujer como yo, no puedes engañarla. Me pareció que todo iba muy bien ¿Qué ha sucedido?

-La verdad no lo sé… aunque creo suponerlo. El día antes de que se fuera, tuvo una pelea con Gale

-¿El doctor Hawthorne?

-Correcto, te había comentado que fue mi novio de la universidad.

-Lo recuerdo, pero pensé que eso ya había terminado.

-Así fue, pero él parece no comprenderlo. Me enfrentó al verme con Peeta, él me defendió, pero supongo que no le agradó, ya que no me dejó ir a despedirlo la mañana siguiente que volvió a Roosevelt y estuvo un poco cortante luego de la pelea. Han pasado dos días, le envié un texto para saber cómo había llegado, me respondió lo mínimo, pero no ha llamado.

-Dale tiempo, cariño. Algo debe estar pasando por su mente. Usualmente los hombres son así, se encierran en su mundo y muchas veces no saben expresar lo que piensan o sienten.

-Sí, tienes razón, aunque en realidad no tengo nada que reclamar… no somos nada.

-A mí no me parece eso. Las formalidades a veces salen sobrando. Basta con mirarlos sonriéndose el uno al otro para enterarse de que bombas y petardos estallan entre ustedes.

-¡Pues eso no vale de nada!–dijo la chica Everdeen alzando un poco la voz, frustrada, pensando que esa era probablemente la mejor descripción de lo que a ella le ocurría cuando lo miraba, pero dudando si a él le sucedía lo mismo.

-¡Modales, jovencita, modales!

-Lo siento, Effie, es solo que no entiendo por qué debería de importarme si solo lo conozco hace poco más de un mes. Además no es como si me hubiera dado un anillo de compromiso o algo así.

-No lo entiendes porque el amor no se hizo para entenderse, cariño, solo sucede y ya –le dijo la mujer sonriéndole comprensivamente.

-¿Amor? ¿De qué estás hablando?

-De eso, Katniss. De lo que sucede cuando un hombre y una mujer se enamoran.

-¡Yo no estoy enamorada! –afirmó la chica Everdeen-.

-Eso es lo que tú crees.

-Es decir, yo creo que él es una maravillosa persona, además es guapo, encantador, le encantan los niños, tiene una voz extraordinaria, es un caballero, me hace reír…

-Mmmhummm, ¿algo más que quieras añadirle a la lista de tu hombre ideal?

Katniss se detuvo dándose cuenta de que de no haber sido por la interrupción de Effie, hubiera continuado en efecto, mencionando todo lo que le gustaba de Peeta.

-Eeee… mmm… este… yo… yo no puedo estar enamorada… es una locura… eso no es posible… ¿cierto? –dijo confundida y frustrada la pelinegra.

.III.

-Oh vamos, pequeña, no es un concierto real.

-Finn, yo no tuve una muy bonita experiencia la última vez que estuviste cerca de tus fans y que yo estuve presente.

-Sí, de acuerdo, lo recuerdo. Pero pediré un espacio especial para ti, no estarás con todo mundo, nadie te empujará, ni te podrá hacer daño, te lo prometo –el chico de cabello cobrizo se acercó a Annie para abrazarla y dejar un beso en su frente.

-Además tú estarás ocupado.

-Annie, acompáñame mañana ¿sí? Quiero que estés ahí. ¿Por favor?

-De acuerdo –se rindió la chica.

-Perfecto –sonrió él, mostrando sus profundos hoyuelos de las mejillas-. Ahora ¿podemos irnos señorita Cresta?

-¿Adónde me lleva esta vez, señor Odair?

-Ya lo verás –le respondió él mientras la tomaba de la mano.

Media hora después, la pareja de ojos verdes cenaba en un fino restaurante.

-¿Y qué estamos celebrando? –le preguntó Annie.

-Mmm… Nada en especial.

-¿Y por qué estamos aquí?

-¿No puedo invitarte a cenar a un lugar bonito?

-No es necesario, Finn, de verdad, no debiste molestarte –dijo la chica un poco incómoda por no estar acostumbrada a frecuentar esos lugares.

-No es en absoluto una molestia. Tú mereces más que esto. Relájate –le acarició una mejilla-. Es solo una cena.

-Solo una cena que probablemente cueste lo que yo gano en un año y ni siquiera voy vestida adecuadamente, debiste avisarme.

-No me gusta arruinar las sorpresas. Además estás perfecta así.

-Gracias, pero de verdad que no debiste hacerlo.

-Escucha, no fue mi intención que te sintieras incómoda. Solo disfrutemos de la noche ¿sí? Igual si quieres, podemos marcharnos a otro lugar.

-No quiero causarte más molestias. Cenaremos y nos iremos ¿de acuerdo?

-De acuerdo, pero te repito que no es ninguna molestia.

Luego de cenar Finnick llevó a Annie a uno de los amplios jardines del lugar.

-¿Ya nos vamos?

-Casi… Escucha nena, yo… -le dijo el chico deteniéndose y colocándole un rojo mechón de cabello detrás de su oreja- sé que quizá te suene como una locura, pero la verdad es que te has convertido en alguien muy especial para mí. En el poco tiempo que tengo de conocerte me has calado más que nadie, nunca en mi vida me he sentido así y estoy completamente seguro de que me he enamorado de ti. Cuando no estoy cerca de ti, no puedo dejar de extrañarte y cuando estás aquí conmigo, es como si todas las cosas estuvieran en su sitio –Finnick suspiró un momento, tomando ambas manos de la chica y continuó-. Por todo esto… mi pregunta es… ¿si quieres ser mi novia formalmente?

-Wow… Finn… yo… no me lo esperaba…¿estás seguro?

-Nunca lo he estado más en toda mi vida –le sonrió él tiernamente.

-Uff…yo… me tomaste por sorpresa…

-Eso ya me lo dijiste. ¿Y bien?

-Bien, yo puedo decir que igualmente tú te has convertido en alguien muy especial, pero no puedo decir lo mismo de que eso es hace poco tiempo: he alucinado contigo desde el primer momento en que te vi por la tele –Finnick rió-. Pero Finn, creo que una relación formal es algo más serio que eso. Si alguien me hubiese dicho hace tres meses que te tendría frente a mí diciéndome esas hermosas palabras, me hubiera burlado en su cara, porque solo en mis más locos sueños eso sería posible.

-Ya te diste cuenta que eso no es verdad, es la realidad, Annie.

-Finnick, eres un hombre maravilloso, nunca hubiera imaginado lo hermoso que es pasar tiempo contigo, pero lo cierto es que somos muy diferentes…

-¿A qué te refieres? –preguntó él temeroso, frunciendo el ceño y negando con la cabeza.

-Tú perteneces a este mundo, Finn –dijo ella señalando a su alrededor-. Yo solo soy una chica ordinaria, cabezota y con muchos líos… mírame, por Dios, estoy segura que has tenido cientos de novias o aspirantes a serlo, más hermosas, elegantes y adecuadas que yo.

-No sabes de lo que hablas.

-Sí que lo sé, Finn. Y no soportaría enamorarme profundamente otra vez y tener que despedirme porque la vida nos lleve por distintos caminos.

-Eso no sucederá –le dijo él desesperado-. No me importa a qué otras mujeres te refieras, Annie, para mí no existe otra. Eres preciosa, inteligente y tu corazón es enorme. Es cierto, eres sencilla, pero esa sencillez fue la que me cautivó.

El cantante guardó silencio unos momentos mientras miraba con esperanza el rostro confundido de Annie.

-Mira, vamos a hacer algo: yo no te quiero presionar, así que permíteme convencerte de que no tendrás que despedirte de mí, de que si los dos lo queremos, podemos estar juntos y seguir disfrutando la vida como lo hemos hecho las últimas semanas. Déjame demostrarte que para mí eres la única y que lucharé por tenerte conmigo y cuando lo decidas, lo haremos formal. Déjame conquistarte.

-Ya me has conquistado, tonto –le sonrió ella-, ya te lo dije. Es que necesito estar más segura, ¿lo entiendes? Contigo todo parece un sueño y me da miedo despertar.

-No despiertes, Annie –le susurró él acercando su cara a la de ella-. No tienes que hacerlo.

-Creo que no mereces esto, no mereces mis inseguridades, ni estar esperando…

-Shhh… lo único que no merezco es que una chica tan hermosa y maravillosa como tú esté aquí conmigo –fue lo último que dijo antes de besarla.

.III.

-Buenos días, Bonnie. Me comunicas con Seneca, por favor.

-Claro, Peeta, mantente un momento en la línea, ya te paso al señor Crane.

El rubio esperó unos segundos antes de escuchar la voz de su abogado.

-Mellark, ya era hora que aparecieras. ¿Qué tal sigues de lo del accidente?

-Mejor, Seneca, gracias. ¿Tú qué tal?

-Tu caso, como si fuera una novedad, me está sacando las canas.

-¿Qué tenemos de nuevo?

-He investigado en la clínica donde supuestamente Delly estuvo en control prenatal y encontré algo interesante.

-Dilo.

-Tal parece que uno de los doctores socios de ese lugar es un conocido bastante cercano a tu esposa.

-Ya te he dicho que no me gusta que uses ese término para referirte a ella.

-Lo siento. Lo cierto es que estoy tratando de obtener acceso a los expedientes de la clínica, pero eso se está complicando un poco.

-¿Qué puedo hacer mientras tanto? Quizá haya algún buen contacto o conocido que nos pueda ayudar. ¿Se te ocurre algo?

-Déjame pensarlo. ¿Por qué de pronto te veo más interesado que nunca en que esto se resuelva, Peeta?

-Siempre lo he estado, Crane, sabes que esta farsa ha estado arruinando mi vida. Pero sí, tienes razón, ahora más que nunca, necesito divorciarme de Delly Carthwright.

-¿Estás en la ciudad? Sería bueno que te vengas para la oficina y conversemos algunos detalles. Si mis sospechas son ciertas, talvez estemos más cerca de lo que crees de resolver este asunto.

-No sabes cuánto te amo, Crane –sonrió el rubio.

-No te pases, Mellark. Muévete ahora.

-Voy para allá inmediatamente.

.III.

-Nuestra idea era que los tres guapos chicos de TDB estuvieran hoy con nosotros, pero nuestro muy querido Peeta Mellark aún se encuentra en recuperación por el lamentable accidente de hace unas semanas y Cinna se encuentra fuera de la ciudad, pero ¿a que no adivinan damas y caballeros?

La multitud reunida en uno de los anfiteatros más importantes de Roosevelt, empezó a vitorear como loca.

-Pues sí –dijo la extravagante y joven presentadora con cuerpo de modelo que sostenía el micrófono-. Con todos ustedes… ¡Finnick Odair!

Finnick, entró con una radiante sonrisa iluminando su rostro y saludando con las manos.

-¡Hola a todos! –gritó eufórico y recibió la misma euforia por parte del público-. Mis amigos Peeta y Cinna les envían sus saludos, pero hoy soy yo el que tengo el privilegio de estar por acá, así que ¿qué les parece si empezamos?

El cantante buscó a Annie con la mirada y sonrió cuando la localizó en la primera fila mirándolo y dando palmas. Le guiñó un ojo y empezó con un repertorio que había improvisado para poder interpretarlo sin sus dos compañeros.

Ocho canciones después, el chico de cabello cobrizo estaba exhausto, pero eso no quitaba la sonrisa de su rostro, estaba tan feliz de que Annie estuviera ahí, era el primer concierto en el que ella estaba presente luego de ser consciente de sus sentimientos, pero aún faltaba algo por hacer…

-Como siempre… -dijo jadeando- este público ha estado maravilloso. Me despido con una canción que significa mucho para mí, la compuse hace poco y ustedes tendrán el privilegio… -de pronto unos brazos lo interrumpieron enroscándose en su cuello, seguidos de unos labios que se estamparon sobre los suyos.

Finnick tomó esos brazos desconcertado, separándolos para descubrir de quién se trataba, no podía ser Annie, él reconocería su olor. Cuando logró separar a la chica, se topó con una linda adolescente que lo miraba extasiada con una sonrisa triunfal de oreja a oreja, la cual desapareció cuando un guardaespaldas la tomó para apartarla de él. El cantante le sonrió apenadamente antes de verla desaparecer e inmediatamente volteó en dirección a Annie: las cosas no podía ir bien, esto solo podía afirmar el pensamiento de la chica de que sus mundos eran diferentes y que sería difícil llevar la relación. Lo comprobó cuando la localizó con sus ojos verdes tan abiertos, mientras se volvía para empezar a caminar, así que solo le dejó una opción.

-Hey tú, Cresta –dijo con el micrófono, señalándola.

La chica lo volvió a ver ampliando aún más sus ojos, como si eso fuera posible.

-¿Adónde crees que vas?

Annie empezó a sonrojarse a medida que notaba que las miradas de todos los presentes comenzaban a enfocarse en ella. Miró a Finnick con confusión, tratando de descifrar qué rayos estaba haciendo.

-La canción que dije que estoy a punto de cantar es para ti, Annie. No puedes irte –la miró a los ojos, rezando porque no se molestara por hacer aquello en público.

Después de todo el bullicio que estuvieron haciendo, todos los presentes habían guardado silencio pendientes a lo que estaba pasando. Finnick, sin perder más tiempo, al ver que Annie había desistido en su intento de huir y lo miraba como si fuera un extraterrestre, empezó a cantar:

Oh, her eyes, her eyes / Oh, sus ojos, sus ojos

Make the stars look like they're not shining / hacen ver sin brillo a las estrellas

Her hair, her hair / Su cabello, su cabello

Falls perfectly without her trying / Cae perfectamente sin que ella lo trate

She's so beautiful / Ella es tan hermosa

And I tell her everyday / Y yo se lo digo todos los días

Yeah, I know, I know / Sí, lo sé, lo sé

When I compliment her she won't believe me / Cuando le digo cumplidos ella no me va a creer

And it's so, it's so / Y es tan, tan

Sad to think that she don't see what I see / triste saber que ella no ve lo que yo veo

But every time she asks me, do I look okay / Pero cada vez que ella me pregunta, me veo bien

I say / Le digo

When I see your face / Cuando veo tu rostro

There is not a thing that I would change / No hay nada que quiera cambiar

Cause you're amazing / Porque eres asombrosa

Just the way you are / de la manera que eres

And when you smile / Y cuando sonríes

The whole world stops and stares for awhile / el mundo entero se detiene a mirar por un rato

Cause, girl, you're amazing / Porque, nena, eres asombrosa

Just the way you are, hey / de la manera que eres

Her lips, her lips / Sus labios, sus labios

I could kiss them all day if she let me / Podría besarlos todo el día si ella me dejara

Her laugh, her laugh / Su risa, su risa

She hates but I think it's so sexy / Ella la odia, pero es tan sexy

She's so beautiful / Ella es tan hermosa

And I tell her everyday / Y yo se lo digo todos los días

Oh, you know, you know / Oh, lo sabes, lo sabes

You know I'd never ask you to change / Sabes que nunca te pediría que cambies

If perfect's what you're searching for / Si lo que buscas es ser perfecta

Then just stay the same / Entonces mantente igual

So don't even bother asking if you look okay, / Así que ni siquiera preguntes si me fijo bien

You know I'll say / Sabes que te voy a decir

When I see your face / Cuando veo tu rostro

There is not a thing that I would change / No hay nada que quiera cambiar

Cause you're amazing / Porque eres asombrosa

Just the way you are / de la manera que eres

And when you smile / Y cuando sonríes

The whole world stops and stares for awhile / el mundo entero se detiene a mirar por un rato

Cause, girl, you're amazing / Porque, nena, eres asombrosa

Just the way you are / de la manera que eres

The way you are / de la manera que eres

The way you are / de la manera que eres

Girl, you're amazing / Nena, eres asombrosa

Just the way you are / de la manera que eres

Mientras estuvo cantando, Finnick no había quitado sus ojos de Annie y ella solo se había quedado paralizada, hasta que cuando la canción terminó, la multitud empezó a gritar, sacándola de su ensoñación.

La chica presentadora había subido al escenario.

-Wow, eso ha sido lo más tierno que he visto en mi vida y déjame decirte, Finnick, que esa canción es alucinante, no dudo ni por un segundo que será un éxito más para TDB.

-Gracias –le sonrió él.

-Ahora, estoy muriendo por saber quién es esa hermosa joven a la que le has cantado. Estoy segura de que todos piensan igual a mí ¿qué tal si la llamamos para conocerla?

El público siguió gritando y Annie empezó a hiperventilar. Finnick no supo qué hacer, ya no había vuelta atrás, sabía que lo iba a pagar caro con Annie. ¿Por qué tuvo que hacerlo de esa manera?

-¿Cómo se llama, Finn?

-Annie -respondió serio.

-Annie, preciosa ¿quieres subir para que te conozcamos?

Finn se quedó anonadado cuando la vio caminando como un zombie hacia la tarima. Uno de los guardaespaldas le ayudo a subir las escaleras al escenario.

¡Idiota Finn! Era lo único que podía pensar Annie mientras caminaba. Pero el idiota más dulce y guapo que había conocido jamás. ¿Cómo rayos ella, Annie Cresta, estaba caminando hacia una tarima para ser presentada frente a más de 5.000 personas? Pero también ¿cómo se iba a negar y dejar solo en el escenario a semejante ternura de hombre después de que le hubiera dedicado esa canción? Ya lo mataría luego... a besos será, se dijo internamente, mientras la colocaban entre Finnick y la presentadora.

-Bienvenida Annie -le sonrió la chica-. Así que... antes de que te interrumpieran Finn, estabas diciéndonos que te despidirías con una canción especial, que supongo, es la que nos acabas de cantar. ¿Podemos asumir también que es Annie quien la hace especial?

Él miró a la pelirroja como pidiéndole permiso antes de responder y al verla sonreír completamente sonrojada pero feliz, no dudó en contestar:

-Por supuesto que es por ella.

La presentadora suspiró -Aunque me imagino que en este momento hay miles de corazones rotos, yo creo que ustedes son una dulzura juntos, chicos.

-Gracias -le dijo Finn.

-Y también creo que no hay mejor manera de terminar un concierto que con un beso ¿cierto? -se dirigió al público, que no había dejado de gritar.

La chica se retiró. Finnick envolvió sus brazos alrededor de Annie y la acercó a él.

-Eres un tonto -le dijo ella-. ¿Por qué lo hiciste?

-Es cierto. Cada palabra de esa canción es solo la verdad –le susurró.

-Ya hablaremos después de esto, Odair.

Él la miró ceñudo sin soltarla – ¿Y por qué no ahora?

-¡Estás loco! Tenemos más de 5.000 pares de ojos mirándonos, además tengo algo más importante que hacer –le dijo ella antes de acercarse para besarlo.

Finnick le correspondió inmediatamente, pensando que difícilmente podría encontrar alguna vez en su vida, algo mejor que lo que sentía cuando Annie lo besaba. Y ahí, aunque los rodeaban tantas personas, para ellos solo existían los dos.

.III.

-El dinero de la operación de Prim al fin está completo, no puede ser que ahora nos atrase otra cosa –dijo una furiosa Katniss.

-No es bueno que la operen ahora, ellos son los expertos. Solo serán unos meses más.

-Hemos esperado mucho por esto, Gale. El tiempo es crucial para ella.

-Lo sé, pero no podemos arriesgarnos. Sus defensas han estado bajas.

-¿Es la única alternativa?

-Por ahora sí.

Katniss se mordió los nudillos preocupada, mientras miraba a la pequeña Prim recostada tomando su siesta.

-Kat, ¿podemos ir a tomar un café?

-No, Gale.

-Pensé que no te importaba ahora que tu estúpido rubiecito ya no estaba por aquí.

-No deberían importarte mis razones, Gale. Simplemente he dicho que no.

-¿Te vas a hacer la difícil ahora? –le dijo acercándose-. No parecías de ese tipo de chica cuando lo besabas a él.

-Basta, Gale. Si tengo una relación contigo es porque es estrictamente profesional. Ya probé una vez dejarlo todo atrás e intentar mantenerte como un amigo, sin embargo lo arruinaste también.

-De acuerdo. Pero entonces no te negarás a darme un último beso ¿o sí? –la tomó de la cintura y la acercó a la fuerza.

-Suéltame ahora. Estamos en la habitación de la niña, por favor. Pensé que aún tenías un poco de sentido común.

-Oh… no te preocupes, entonces vamos a otro lugar –la jaló del brazo.

-¡Qué me sueltes!

-Ya la oíste Hawthorne, más te vale que la sueltes.

Katniss se volvió para encontrarse con el rostro furioso de Peeta, quien la rescataba una vez más de Gale.

Okay, nuestro rubio favorito al rescate otra vez! (Lo amo cada vez un poco más, ¿a ustedes no les pasa? Aunque en este cap, Finn fue el que casi me vuelve loca).

¿Qué creen que hará Peeta? ¿Le dirá la verdad a Katniss? ¿Cómo reaccionará ella?

¿Qué hay con Delly? ¿Qué será lo que está investigando el abogado de Peeta? ¿De verdad se resolverá pronto?

Bueno, como dijo mi amiga Marce, espero su amor demostrado en forma de reviews, recuerden que es víspera de navidad y un hermoso y largo review es el equivalente a un preciado regalo para una escritora que se motiva a actualizar pronto ja ja…

Muchas gracias por los reviews y favoritos del capítulo 9, de verdad que leo cada uno y me encanta saber que hay alguien más detrás de la pantalla que lee lo que escribo, aunque he de decir que he extrañado a algunas personitas que no me han dejado reviews en los últimos caps.

Al menos para este fic, este es el último cap del año, por lo que no me queda más que agradecerles estos cinco meses de acompañarme en esta nueva aventura. ¡Qué pasen una linda navidad al lado de sus familias y amigos! ¡Qué les regalen muchos libros para navidad je je! Y qué Dios les dé un próspero y hermoso año nuevo!

Este fin de semana o a inicios de la próxima, estaré subiendo otra historia corta que participa en el intercambio navideño del foro "El diente de león", por lo que espero su apoyo y comentarios.

¡Hasta pronto! Un abrazototote