Capitulo 10: fiesta sorpresa
Draco había ultimado todos los detalles de la fiesta aquella mañana. Había tenido que pedirle ayuda a Ginny para que ellos se encargaran de avisarles a todos los amigos y gente querida de Hermione que asistieran. Y obviamente ninguno se perdería un cumpleaños de aquella magnitud, mas sabiendo que todo estaba organizado por el mismísimo Draco Malfoy. La mayoría estaba muy sorprendido de aquella actitud del rubio para con Hermione.
También había salido tan temprano para conseguir el regalo perfecto para Hermione. Había recorrido varios lugares pero nada le había llamado la atención lo suficiente como para regalárselo. Hasta que en una joyería mágica del callejón Diagon lo encontró. Era el perfecto regalo, tanto para ella como para él, ya que este obsequio escondía una historia mágica en el.
Todo estaba listo y preparado para aquella noche. El lugar, la música, la comida, la decoración y los invitados ya estaban avisados. Draco había hecho un gran trabajo preparando aquella fiesta. Aunque contó con bastante ayuda.
La castaña después de su baño largo y relajante, se preparaba para esa noche especial. Estaba nerviosa, aunque no sabia porque, nada había de extraño en ir a cenar con sus amigos, es mas, muchas veces lo había hecho, pero algo… algo la hacia estar nerviosa.
Se sentó bien derecha frente a un espejo que se encontraba situado sobre la comoda de su dormitorio. Comenzó lentamente a maquillarse, aunque nunca lo hacia demasiado estaba provista de aquellos elementos. Se maquillo suave, y muy delicadamente con unos colores que combinaban con aquel vestido que habían elegido para ella.
Luego ocupo su tiempo con su cabello, aunque no le desagradaba tenerlo enrulado, había decidido esta vez alisárselo. Tomo la crema alisadora que hacia tiempo había comprado en el callejón Diagon y comenzó a pasarla por su cabello. En unos segundos su pelo cambio de esponjoso y enrulado a lacio y sedoso. Se observo detenidamente en el espejo y realmente le agrado el reflejo que este le obsequiaba. Camino hasta su armario y de el descolgó el vestido que debía ponerse. Tomo los zapatos que también se encontraban allí y la pequeña cartera que utilizaría.
Comenzó a colocarse el vestido. Mientras sentía la suavidad de la tela recorrer todo su cuerpo, pensaba en los cambios que había sufrido hasta ese momento. Si estaba mas agradable a la vista de los hombres, si había cambiado su carácter y su forma de ser, pero algo la angustiaba, algo no estaba perfecto en su vida. Sus años llegaban cada vez más rápido y ella solo dedicaba su vida al estudio y trabajo. Hermione en ese momento envidiaba la vida que llevaban sus amigas, aunque la envidia era sana, ya que eran sus mejores amigas, y ella había participado en cada momento especial en el transcurso del tiempo, al igual que ellas estaban junto a Hermione en los buenos y malos momentos. Pero verdaderamente si pudiera volver el tiempo atrás, la castaña estaba segura que cambiaria su vida.
Termino lentamente de colocarse el vestido y cuando ya lo hubo abrochado se coloco los zapatos y alejo sus pensamientos. Hoy era su cumpleaños y no estaba dispuesta a que sus amigos la vieran triste y melancólica. Tomo la pequeña cartera y comenzó a guardar algunos objetos de utilidad en ella. Luego de mirarse en el gran espejo de cuerpo completo que tenia colocado en la puerta del lado interior del armario, y viendo que todo había quedado perfecto y que realmente se veía hermosa, decidió dirigirse hacia el cuarto de Draco para comprobar si el se encontraba allí. Con tristeza se fue hacia la cocina ya que el rubio no se encontraba en el departamento.
-"¿Por qué no habrá vuelto todavía?"- Pensaba Hermione- "¿No me acompañara a la cena?". "¿Pero si habíamos quedado en que iría conmigo?"
Mientras estaba sumergida en sus pensamientos, una pelirroja llagaba hasta su departamento.
-¡Hermione!¡Hermione!, ¿Dónde estas?- Gritaba
-Aquí en la cocina-Respondió levemente la castaña.
-¡Ah! Ya creía que te habías ido. ¿Qué esperas vamos?
-No! Yo debía esperar a Draco, iría con él.
-Es que el ya esta allá, me dijo que yo pasara por ti, porque tubo que hacer un par de cosas y estaba retrasado.
-Ah!-solo respondió con desgano la castaña, estaba un poco decepcionada de no haber encontrado al rubio en todo el día.-Bueno vamos.
Ambas amigas se dirigieron hacia el lugar donde se llevaría a cabo la fiesta, aunque claro Hermione no estaba enterada de esto. En cuanto llegaron a la puerta del restorante, Hermione entro decidida a aquel lugar. Sin imaginar la sorpresa que le esperaba.
En cuanto entro pudo ver a una multitud de gente. No estaba segura de los que sucedía hasta que todos en conjunto gritaron.
-¡¡Sorpresa!!
Se escuchaba mucha música, la castaña recorrió todo el lugar con su vista y allí pudo divisar a la persona que estaba buscando, pero tanta gente se acerco a saludarla y desearle felicidades que ella no pudo llegar hasta donde él se encontraba. Él solamente le dedico una gran sonrisa y se quedo ubicado allí en la barra del bar donde estaba. Ginny le dijo suavemente al oído que todo había sido ideado y armado por Draco especialmente para ella.
Draco la vio llegar con la pelirroja de su amiga. La observo detalladamente. Noto que estaba sumamente emocionada y sorprendida de ver a toda aquella gente allí. Le encantaba verla tan feliz, por ello había organizado todo eso. La miro detenidamente, observó todo lo que llevaba puesto. Ese vestido verde, color que a él le encantaba de sobremanera, entallado al cuerpo, con muy poco escote de frente pero que la hacia ver extremadamente sexy. El peinado y maquillaje simple, como ella solía ser. Pero nada lo había prevenido para lo que estaba a punto de ver. En cuanto Hermione se dio vuelta y le dio la espalda él rubio pudo observar el pronunciado escote de espalda que tenia aquel vestido. Éste escote era buche y le llegaba hasta el comienzo de la cadera, cosa que al rubio no le paso desapercibido.
-"Claro como no imaginarlo"- pensó Draco- "Si Pansy la acompaño a comprarlo" "Seguramente ella esta atrás de todo esto"
Hermione estuvo casi todo el tiempo hablando con sus excompañeros de colegio. Con mayoría estaba en contacto, pero sabía muy pocas cosas. Y con otros hacia muchísimo que no hablaba.
Neville y Lavender se acercaron a charlar con Hermione. Ellos llevaban ya 1 año de casados y Lavander estaba embarazada de 6 meses. Cosa que a la castaña sorprendió ya que no sabia que estaban esperando un pequeño.
-¡Feliz cumpleaños, Hermione!- Le dijo Lavander abrazándola como podía con su abultada panza.
-Gracias – Respondió la castaña- ¡Felicidades para ustedes también!- Le dijo refiriéndose al pequeño que esperaban
-Gracias-respondió Neville
-Y ¿ya saben que será?
-Si, un varón- Le dijo demostrando su adoración y orgullo de padre.
-Hermione- La llamaba acercándose Padma- De verdad no puedo creer que Draco Malfoy halla organizado todo esto para ti. ¿No sabia que estaban en pareja?
-No, no somos pareja- Le respondió la castaña con algo de añoranza ya que de verdad le agradaría la idea.
-¡Oh! Yo creí que como había organizado todo esto era por algo.
-No, solo somos amigos. Y la verdad estoy tan asombrada como vos.
Mientras continuaron hablando Hermione también pudo devisar entre la gente a Parvati quienes con su hermana Padma se casaron con dos hermanos gemelos un año mayores que ellas. También vio a Seamus, Dean, Bill Weasley y Fleur, a Percy y Audrey su esposa, George y Angelina, Hannah Abbott y su esposo, Susan Bones, Lee Jordan, Ernie Macmillan, pudo ver a Theodore Nott junto a su esposa y obviamente a Pansy y Blaise. Y a muchos otros estudiantes de Hogwarts y compañeros suyos del Hospital San Mungo.
Las horas pasaron. Ellos no se hablaron en todo ese tiempo solo se miraban, se observaban. No paraban de hacerlo. Se sonreían, pero ninguno de los dos se acercaba hacia el otro. Hasta que una morena que había visto todas esas escenitas se canso.
Pansy llamo a Blaise. Debían hacer algo y rápido. La morena ya tenia todo pensado y para ello necesitaba la ayuda de su marido.
-Vamos- Le dijo- Ve por Hermione y sácala a bailar. Yo iré por Draco. Luego ustedes se acercan y cambiaremos las parejas. Pero que no se note, Blaise. Hazlo disimuladamente. Entabla una conversación con Hermione, hazla reír y ríe tú. Tenemos que lograr que Draco se ponga celoso, aunque contigo no lo hará mucho, pero yo intentare de mi parte hacer algunos comentarios.
Mientras Blaise se acercaba a Hermione, la morocha convenció a Draco para bailar. Draco y Pansy bailaban suavemente al compás de la música en el centro de la pista de baile. Sus pasos elegantes y sincronizados los hacia resaltan sobre los demás bailarines.
Blaise se acerco a Hermione y la saco a bailar, tal y como había quedado con Pansy. Lentamente ellos también se fueron dirigiendo hacia el centro de la pista de baile mientras conversaban animadamente. Blaise intentaba que la castaña riera y se divirtiera mientras Pansy se ocuparía de hacerle notar a Draco lo bien que se veía aquella pareja, solamente para que al rubio le entraran celos, aunque con Balise fuera muy difícil de conseguir.
Hermione reía a cada comentario gracioso que Blaise le hacia. La morocha intentaba que Draco la llevara más cerca de ellos para poder empezar con su plan. Mientras observaba como la castaña y el morocho reían comenzó a hablarle al rubio.
-¿Te das cuenta?- Le pregunto- ¿Mira como le esta coqueteado a Granger?
- ¿Qué decís Pansy?
-Si mira- le dijo y giro al rubio para que mirara a la otra pareja- Le esta coqueteando, y adelante nuestro.
- No, Pansy solo están hablando.
-Vamos acércate- Le espeto la morena- Vamos, a cambiar de pareja.
-¡No!- le dijo el rubio- No creo que sea buena idea que baile con Hermione
- Claro que es buena idea. Debes ayudarme, no quiero quedarme sin marido.
-¿No estarás exagerando un poco?
-¡No! Le esta coqueteando, ¿Qué no lo ves?
-No lo creo de Blaise-Le respondió el rubio, aunque Pansy había logrado que le entraran dudas.
- Si, míralos. Vamos a cambiar las parejas.
-Bueno vamos- se resigno el rubio
Ya esta, lo había logrado. Había conseguido que Hermione y Draco estuvieran juntos. Ahora solo faltaba que ellos se decidieran a dar el paso final. Ella ya había hecho lo que podía y estaba satisfecha con su trabajo. Ahora se relajaría y disfrutaría de aquella fiesta con su marido.
Ninguno de los dos quería arruinar aquel momento, ninguno de los dos pronuncio ninguna palabra mientras se dedicaban a bailar aquella pieza. Ninguno de los dos quería que aquella sensación, que aquellos sentimientos que sentían se terminaran luego de ese baile.
Mientras bailaban él podía sentir su suave perfume a jazmín, mezclado con ese perfecto aroma a mujer que la caracterizaba. Podía sentir sus manos acariciando su espalda, acariciando todo su ser, aunque fuera un hecho inconciente para ella. Podía notar su nerviosismo y el de aquella dama que lo acompañaba. Podía sentir cada partícula de su ser vibrar ante un simple movimiento de su pareja. Podía dejar de respirar en ese mismo instante y detener aquel momento por la eternidad.
Podía…Quería…Pero no debía probar nuevamente aquellos labios dulces, con sabor a miel, que lo volvían loco.
Mientras bailaban ella podía sentir el aroma mentolado y masculino de su acompañante. Podía sentir sus frías manos recorrerle la espalda desnuda. Podía sentir los latidos desenfrenados de su corazón y el de su pareja. Podía sentir al igual que él cada célula de su ser vibrar. Podía sentir la magia que circulaba alrededor de ellos en esos momentos.
Podía…Quería…Pero todavía no estaba dispuesta a pobrar nuevamente aquellos finos labios que la volvían loca.
Luego de ese baile siguió otro, y otro, y otro. Draco no volvió a soltarla en toda la noche, solamente cuando alguien se acercaba a despedirse. La noche paso rápidamente y fue maravillosa para aquella pareja, aunque no se lo admitieran.
