¡Hola! Bueno, aquí les traigo el capitulo 10, la verdad cuando lo empecé no creí que llegaría tan lejos xD

Una sorpresa para el cap: ¡Hay lemon Fonnie! Estuvieron preguntándome algunas veces y decidí incluirlo en este cap porque si no la espera se haría muy larga xD

Disclaimer: Los personajes de Five Nights At Freddy's pertenecen a su creador Scott Cawthon.

¡Espero que les guste!


Pasaron el rato en la sala esperando a que Margaret y Chica terminaran el dichoso pastel. Sentados uno al lado del otro, con Bonnie apoyado en el pecho del mas alto, no necesitaron hablar mucho, de vez en cuando volteaban para verse unos segundos y sonreír.

—Foxy… —Escucharon la voz de la castaña — ¿Puedes venir un momento?

El pelirrojo se levantó y fue con la joven, después de un par de minutos regresó solo para despedirse de Bonnie.

El pelimorado ni siquiera alcanzó a levantarse cuando la puerta ya había sido cerrada. Segundos después apareció Chica.

— ¿Qué paso?

—Margaret dijo que tenía que revisar si su madre ya está en su casa. —Suspiró —Y yo que quería que me acompañara al supermercado.

— ¿Por qué no llevas a Freddy? Así cuando Margaret regrese tendrás el pastel listo.

— ¿Por qué mejor no vienes tú?

—No quiero salir.

La más baja suspiró y después de decir un suave ''Bien'' salió del lugar en dirección a la habitación de Freddy.

Minutos más tarde la rubia regreso llevando casi a rastras al castaño, se despidieron y salieron de la casa.

— ¿Qué debería hacer ahora? —Suspiró mientras se levantaba del cómodo sofá.

Fue hasta la cocina y movió un poco las cosas que había en la mesa, tomando algunas fresas que había en un tazón. Escuchó la puerta ser llamada y maldijo por lo bajo, ¿Por qué Freddy y Chica tenían que olvidar sus llaves cada vez que salían?

—Podrían por fav… —Se detuvo al ver que quienes estaban frente a él. — ¡Ah, lo siento! Creí que eran Freddy y Chica.

— ¿No están? —Preguntó Margaret.

—Chica dijo que necesitaba algunas cosas y se llevó a Freddy para que la ayudara.

—Uh, bueno, creo que regresaré a casa. —Empujó a Foxy hasta que estuvo dentro de la casa — ¡Nos vemos al rato!

Dicho esto cerró la puerta sin dar tiempo a los otros para quejarse. Ambos suspiraron y el pelirrojo siguió a Bonnie hasta la cocina.

— ¿Quieres? —Preguntó mientras extendía el tazón que contenía las fresas.

—Claro —Sonrió mientras tomaba una. Después de esto el pelimorado se dio la vuelta y fingió hacer algunas cosas que carecían totalmente de sentido, desde kilómetros de distancia podía notarse que estaba nervioso por tener que estar solo junto a Foxy.

— ¿Y por qué no fuiste con tus amigos?

—No tenía ganas de salir.

—Ya. Bueno, supongo que es más divertido estar solos ¿no? —Esbozó una ligera sonrisa.

Bonnie arqueó una ceja y sonrió al darse cuenta de que el mayor solo estaba jugando.

—Claro que sí. Así no tenemos que callarnos nada.

Escuchó al más alto reír suavemente.

—En ese caso…

Casi inmediatamente sintió los brazos del pelirrojo rodear su cintura y poco después sus labios contra su cuello.

— ¿Foxy? ¿Qué haces?

No obtuvo respuesta por parte del más alto. El pelimorado dio la vuelta lentamente para quedar frente a frente con él, acercando sus labios hasta rozarlos contra los del contrario, sintiendo como al mismo tiempo sus mejillas comenzaban a arder.

Sin romper el beso el pelirrojo deslizo sus manos por debajo de la camiseta del menor, sintiendo su piel estremecerse ante su tacto.

— ¿Cuánto tardaran tus amigos? —Dijo tras separarse del más bajo, aun rozando sus labios.

—No lo sé… pero creo que tenemos tiempo suficiente. —Dijo sonriendo.

—Perfecto. —Dicho esto lo tomó por la cintura y lo empujó hacia atrás hasta hacer que se sentara en la barra que había en el centro del lugar. Se acomodó entre sus piernas y esta vez dirigió sus labios hasta su cuello, comenzando a repartir suaves besos por la extensión. Con cada jadeo que escapaba de la boca de Bonnie el ambiente iba subiendo de temperatura.

—Ah, Foxy… —Dijo entrecortado —N-no podemos… no a-aquí

—Está bien. Estamos solos, ¿recuerdas? —Respondió sin separarse; a continuación volvió a dirigirse a sus labios mientras sacaba con desesperación la camiseta del pelimorado. Cuando termino con eso llevó sus manos de vuelta a la cintura del más bajo para acercarlo más a si, haciendo que sus entrepiernas se rozaran levemente. El gemido que obtuvo del menor solo hizo que comenzara a moverse con más fuerza, generando así más fricción. Sintió las manos del contrario aferrarse a su camisa mientras trataba de silenciar los vergonzosos sonidos que salían de su garganta.

Bonnie no estaba para disgustado con la situación en la que se encontraba, pero aún se sentía levemente avergonzado por tener que dejar que alguien más lo viera así. Aunque todo eso quedo en el olvido al escuchar un jadeo provenir de Foxy ante un movimiento que, sin darse cuenta, había hecho con su cadera. Sonrió cuando sus miradas se encontraron y aferrándose a los hombros del mayor volvió a hacer el mismo movimiento un par de veces más.

—Eres todo un pervertido —Dijo Foxy riendo suavemente.

—No más que tú… —Nuevamente buscó los labios del mayor, topándose con ellos casi inmediatamente. Unos segundos después el pelirrojo se separó para comenzar a descender con lentitud por su cuello, succionando con cuidado hasta dejar una marca rojiza que tardaría al menos una semana en sanar.

En la habitación no podía escucharse más que las respiraciones agitadas y los jadeos por parte de ambos jóvenes, o por lo menos así era hasta que el timbre comenzó a sonar con insistencia, seguido de un par de gritos de Chica.

Se separaron rápidamente, siendo Bonnie el primero en reaccionar; se levantó y recogió su camiseta, que estaba al otro lado del lugar, se la coloco con torpeza y acomodó su cabello, siendo ayudado por el pelirrojo. Acto seguido corrió hasta la puerta aun tratando de regular su respiración.

— ¡Bonnie tardaste mucho!

— ¡Claro que no! ¡Además no puedes quejarte, olvidaste la llave otra vez!

—Oye, ¿Por qué estas todo agitado? Incluso estas sonrojado. —Preguntó Freddy.

— ¿Ah? Pues… estaba arriba, tuve q-que correr.

Se dio la vuelta y dejó que sus amigos entraran. Inmediatamente después de cerrar la puerta recordó que Foxy seguía en la casa, se dio un golpe mental y rogó que ni Chica ni Freddy le hicieran preguntas incomodas, porque claro, ahora estaba seguro de que se darían cuenta de lo que habían estado haciendo.

Entró a la cocina detrás de ambos y se sintió infinitamente aliviado al darse cuenta de que el pelirrojo no estaba. Retrocedió un poco y pudo verlo sentado en la escalera, casi hasta arriba, fue saludado con un signo de paz, sonrió y volvió a entrar en la cocina.

—Creo que iré a mi habitación.

—Bueno —Respondió la rubia. Salió fingiendo tranquilidad y después comenzó a acelerar el paso hasta llegar a su habitación, encontrándose con Foxy sentado en su cama sonriéndole.

— ¡Hey!

—De verdad estaba preocupado, creí que te verían —Dijo mientras cerraba la puerta con seguro.

—Está bien, no pasa nada. —Se hizo a un lado para que el pelimorado se sentara a su lado. —No se darán cuenta.

—Eso espero —Suspiró mientras abrazaba con ternura al mayor, siendo correspondido.

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— ¿Qué crees que estaba haciendo Bonnie? —Preguntó Chica recargándose contra la pared. El castaño simplemente se encogió de hombros

—Ah, eres tan aburrido. —Suspiró mientras se daba la vuelta

—Como sea… —Freddy se dejó caer en una de las sillas. — ¿Qué pasó con Margaret?

—No lo sé, supongo que vendrá en un rato —Dijo sonriendo.

El castaño siguió hablando sobre cualquier tontería mientras Chica respondía animadamente.

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—Continuemos con lo que dejamos allá abajo, ¿quieres? —Susurró el pelirrojo contra el cabello del menor, que permanecía recostado a su lado.

— ¿Qué pasará si nos oyen? —Dijo, no muy seguro de si lo que le proponía el otro era una buena idea.

—Estarán distraídos, además Margaret y Ben vendrán en un rato; los mantendrán ocupados. —Y sin esperar respuesta por parte del menor se colocó sobre él y después de un delicado roce de labios finalmente unió los suyos con los del más bajo.

Bonnie no tardó mucho en corresponder, tratando de seguir el ritmo impuesto por Foxy. Segundos después el mayor se separó para quitarle la camiseta, esta vez con más lentitud. Suspiró al sentir como el aliento del pelirrojo chocaba contra su piel, pero después se dio cuenta de algo; el pelirrojo había dejado su camiseta prácticamente atando sus manos, no podía librarse y cuando se quejó con el mayor este solo susurró un leve ''Así es más divertido''.

Las manos del más alto no se detuvieron en ningún momento y en un movimiento el pelimorado pudo sentir la dureza del mayor contra su pierna. Se sintió nervioso al darse cuenta de que de verdad llegarían hasta el final aunque esa preocupación no duró mucho, pues la voz de Foxy llamándolo lo regreso a la realidad.

— ¿Ansioso? —Preguntó riendo.

—Parece que el ansioso es otro —Respondió comenzando a frotar su pierna contra la entrepierna del contrario, a continuación sonrió con lasciva y dirigió su mirada hasta el — ¿Tan pronto?

—Deja de burlarte o más adelante quien va a reírse seré yo. —Dijo tratando de parecer serio, pero no pudo evitar la sonrisa que se coló en su rostro. Se inclinó para alcanzar de nuevo los labios de Bonnie.

Llevó una de sus manos hasta la cintura del menor, deslizándola con delicadeza hasta llegar a rozar su entrepierna, arrancando un jadeo de la garganta del contrario.

—Date prisa, ¿quieres? —Exigió el menor mientras enredaba sus dedos entre los mechones rojizos del más alto tras separarse. Acto seguido sintió como su pantalón era desabrochado y segundos después se convirtió en parte de la decoración de la habitación.

Escuchó una risita provenir del pelirrojo para después tener que contener un gemido que escapó de su garganta al sentir la mano del más alto rodear su miembro. El contraste de temperaturas hizo que todo su cuerpo se estremeciera, pues a pesar de encontrarse en una situación tan encendida las manos de Foxy estaban muy frías.

La mano del mayor comenzó a deslizarse de arriba hacia abajo en un ritmo totalmente tortuoso para el más bajo, quien no hacía más que gemir tratando de contenerse.

—F-Foxy… por favor —Rogó sintiendo como sus mejillas comenzaban a arder. El más alto sonrió levemente para después hablar.

—Todavía no. Aún falta lo mejor.

Con su mano libre acarició el borde del rostro del más bajo, pasando después a su cuello y finalmente detenerse en su pecho, donde se dirigió inmediatamente a uno de sus pezones, para comenzar a moverlo con su pulgar en círculos. Continuo con esto con el restante, Foxy en ningún momento detuvo el movimiento de su mano en la intimidad del menor.

Pronto la habitación estaba llena de gemidos reprimidos de Bonnie y jadeos quedos del pelirrojo.

—Ngh… Foxy —Dijo entrecortado con el pulso acelerado. Sin necesidad de más palabras el más alto pudo entender perfectamente lo que el otro le pedía. Llevó tres de sus dedos a la boca del más bajo.

—Lámelos bien —Dijo con su voz más ronca de lo normal, cosa que al pelimorado le pareció infinitamente atractiva. Siguiendo con lo que estaba haciendo comenzó a hacer lo que Foxy le había pedido, preocupándose por hacerlo correctamente.

Unos momentos más tarde los dedos fueron retirados de su boca y después de un corto beso sintió uno de los dígitos presionar contra su entrada; su piel se erizó y tuvo que reprimir un grito de dolor cuando el pelirrojo lo introdujo en su cuerpo.

Ninguno dijo nada, simplemente se vieron a los ojos unos segundos para después besarse con desesperación mientras el mayor movía levemente su dedo. Segundos después introdujo el segundo dedo, esta vez el menor no se quejó tanto y comenzó a mover sus caderas al ritmo marcado por el otro. Se separaron del beso en cuanto Foxy introdujo el tercer dedo y el menor tuvo que aspirar aire por la boca.

Esperó pacientemente a que el dolor se dispersara y cuando creyó que estuvo listo comenzó a simular embestidas que no hacían más que arrancar gemidos por parte de Bonnie.

—Foxy… te necesito… —Dijo con su voz más aguda de lo normal mientras trataba de deshacerse de su camiseta, que aún le impedía moverse con tranquilidad— ahora, p-por favor.

—Como digas —Susurró en su oído al mismo tiempo que retiraba los dedos de su interior. Se levantó sobre sus rodillas y bajo la atenta mirada del menor desabrochó su pantalón y bajó la cremallera. Una sonrisa lasciva se formó en sus labios al ver como el menor mordía su labio inferior al ver su miembro. — ¿Te gusta lo que ves?

— ¿Cómo no podría gustarme? —Respondió con diversión —Ahora date prisa.

—Se nota que estas ansioso —No obtuvo más que un gruñido por parte del otro como respuesta. Sin llegar a deshacerse de sus prendas frotó su virilidad contra Bonnie para después posicionarse mejor entre sus piernas y comenzar a ejercer presión en su cadera.

El menor apretó los puños tratando de encontrar algo a lo que aferrarse y cerró sus ojos con fuerza. Sabía que dolería, pero había creído que con la preparación de antes el dolor disminuiría considerablemente, cosa en la que estuvo terriblemente equivocado. Sintió algunas lágrimas aglomerarse en las comisuras de sus ojos y suspiró al sentir que el mayor estaba totalmente dentro.

— ¿Estas bien? —Escuchó la voz del pelirrojo dirigirse a él con preocupación.

—S-si… solo tengo que acostumbrarme. —Murmuró tratando de concentrarse en otra cosa. Abrió los ojos lentamente al sentir como el más alto tomaba sus manos, que, por cierto, aún permanecían inmovilizadas por la camiseta; sonrió levemente al sentir como sus dedos se entrelazaban y segundos después unieron sus labios en un beso lento.

El dolor había desaparecido para cuando rompieron el contacto de sus labios. Bonnie comenzó a mover su cadera contra el más alto para indicarle que podía continuar. Foxy comenzó a moverse casi inmediatamente, pues lo único que esperaba era la señal aprobativa para poder seguir.

Comenzó con embestidas suaves que poco a poco subieron de intensidad. En ningún momento soltó la mano del menor. Transcurridos un par de minutos el cuerpo del menor estaba cubierto con una fina capa de sudor que había que su piel brillara levemente, mantenía sus ojos cerrados y sus mejillas permanecían sonrojadas. Gemía cada vez que el pelirrojo entraba en él luego de haber retrocedido.

Abrió sus ojos para encontrarse con la profunda mirada del más alto; sus ojos dorados parecían tener brillo propio y su sonrisa no se había borrado.

—Sé que ya te lo he dicho antes… —Susurró Foxy posando ambas manos en la cadera del contrario —Pero de verdad me gustan tus ojos.

Bonnie sonrió y se acercó para unir sus labios nuevamente, comenzó a considerar la opción de volverse adicto a la sensación del cuerpo del pelirrojo contra el suyo. De un momento a otro las embestidas se volvieron más fuertes, haciendo que se separaran y el pelimorado encajara sus uñas en las palmas de sus manos, mientras que Foxy tomaba con fuerza su cadera para poder entrar más profundo.

Los gemidos subieron considerablemente de volumen mientras un hilo de saliva escurría desde la comisura de los labios del más joven.

Cuando el pelimorado dio un grito de placer y arqueo su espalda considerablemente Foxy se dio cuenta de que había encontrado el punto que tanto había estado buscando. Siguió golpeando hasta sentir que el cuerpo debajo de él se estremecía completamente. Unas embestidas más y Bonnie terminó, gimiendo el nombre del pelirrojo, seguido segundos después por el más alto.

Se dejó caer en la cama al lado del menor, sintiendo su respiración agitada. Se incorporó levemente para deshacerse de la camiseta que había mantenido sus muñecas atrapadas y dio un suave beso en los labios del otro.

—Es tan injusto —Susurró el más bajo mientras daba una mirada un tanto molesta al mayor —No pude tocarte… además ni siquiera te quitaste la camisa.

—Lo siento —Dijo con seriedad. —Será para la próxima.

—Bien. ¿Podemos quedarnos así un rato?

El rostro del pelirrojo abandono su semblante serio y una sonrisa se formó en sus labios

—Claro.

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Margaret esperaba pacientemente después de haber tocado el timbre. Se preguntaba si Chica y Freddy ya habían llegado, cuando la puerta se abrió y pudo ver a la rubia su pregunta quedó resuelta.

— ¡Hola! Siento mucho haberme ido, pero necesitaba comprar unas cosas. —Sonrió la más baja.

—Oh, no importa. ¿Hace cuánto llegaron?

—Eh… hace una hora, creo.

— ¿Y que estaban haciendo Foxy y Bonnie? —Preguntó adentrándose en la casa.

— ¿Foxy estaba aquí?

—Sí, vino hace una hora y media, tal vez más.

—Pero cuando llegamos no había nadie… aunque Bonnie bajó muy agitado y con la cara roja…

Ambas jóvenes sonrieron y se dirigieron a la escalera.

Cuando estuvieron al lado de la puerta del pelimorado se dieron cuenta de que estaba cerrada con seguro, por lo que solamente se quedaron paradas tratando de escuchar lo que ambos jóvenes hablaban.

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Freddy se había quedado solo en la cocina cuando Margaret y chica habían corrido a la planta de arriba, ni siquiera habían respondido cuando las llamó.

Suspiró levemente mientras pensaba en lo que había pasado con Gabe, ya casi no aparecía y cuando lo hacía solo eran momentos extremadamente cortos. Fastidiado llevó sus manos hasta su cabeza para después bufar con cansancio; esa situación estaba molestándolo mucho.

— ¿Aburrido? —Escuchó la voz de la persona que ocupaba sus pensamientos. Se giró inmediatamente para después lanzarle una mirada de molestia.

— ¿Qué quieres? —Dijo tratando de parecer desinteresado, aunque pronto otras dudas llegaron a su mente. — ¿Cómo entraste? ¿Qué pasa si alguien te vio? ¿Sabes el riesgo que implica que entres por el día? ¡No puedes estar aquí!

El rubio hizo una mueca de fastidio y antes de que el castaño pudiera seguir hablando empujó sus labios contra los del menor, haciéndolo sobresaltarse, aunque segundos después se relajó completamente, rodeo su cuello con ambos brazos y comenzó a corresponderle.

—Se nota que me extrañaste. —Dijo con una sonrisa victoriosa mientras lo obligaba a recargarse en la barra que estaba detrás de él.

—Para nada, ahora quítate de encima —Respondió colocando sus manos en el pecho del contrario.

—No tienes que fingir… hoy tengo mucho tiempo, así que podre quedarme contigo hasta la madrugada —Siguió hablando con calma, pero en su voz había un tono sugerente.

—No gracias, estaré ocupado y… —Dejo de hablar al sentir como el mayor presionaba su cuerpo contra él.

—Te veo en la noche —Dijo separándose y saliendo de la habitación con toda la tranquilidad del mundo. Freddy no lo siguió, solamente se quedó sentado, contando mentalmente y con emoción las horas que faltaban para que anocheciera.


Review anónimo:

One piece fan: ¡Hola! Muchas gracias por comentar nuevamente. Bueno tengo planeado que cuando Bonnie se relacione mas con cada fantasma este le cuente su historia :D ya tengo la idea de como murió cada quien, (Que por cierto me dolio tener que matarlos ;-; (?) por ahora solo faltan unos pocos caps para empezar con los flashbacks y así. No quiero dar spoiler así que mejor ya no escribo nada xD ¡Cuídate mucho y hasta luego!


¿Que tal?

Espero que les haya gustado el lemon, traté de que fuera un poco mas extenso que el de Gabe x Freddy puesto que el Fonnie es la pareja principal, aunque al final ni siquiera me di cuenta de cuanto escribí xD

Muchas gracias a todos los que dejan review, me alegro mucho cuando los leo :D

Quería avisarles que para el próximo capitulo habrá un salto en el tiempo, aunque igual lo avisare en las notas. En la fecha en la que la historia esta ocurriendo es en los últimos días de Agosto; y pues para el próximo se encontraran en los primeros días de Octubre.

Esto lo hago por que para empezar a desarrollar las historias de los muertos (Uy, que mal sonó eso) tengo que adelantar un poco el tiempo y no quiero aburrirlas poniendo puro relleno (? Espero que esto no moleste a nadie.

Eso es todo por hoy. ¡Muchas gracias por leer!

¡Hasta luego!