Disclaimer: Los personajes de SCC y MSN no me pertenecen.
"CºNj€tuRªs"
Desperté flotando en nubes de algodón, era la sensación de calidez en mi corazón lo que me hacía sentir bien y estúpida al mismo tiempo. Faltaba poco para los intercolegiales, así que había que ponerse activo y meticuloso para no estropear la "reunión" con Yurika, tenía que enterarme de toda la verdad, ya no sabía si por mantener la relación con Syaoran o porque tenía la necesidad de saber que Sakura era la culpable de todo, para poder alejarla definitivamente de Syaoran, en ambos casos creo que era lo mismo.
Me puse tan linda como pude, y me dirigí a la escuela, cuando llegué, recibí un mensaje: "nadie esta a salvo… Y.M." Volteé a mí alrededor, y me asuste más cuando vi a una chica recargada en un auto cercano a donde me encontraba yo, con celular en mano, y una sonrisa en su rostro, la chica dio media vuelta y se marcho, no sin antes dirigirme una mirada que me dejó helada.
Llegué al salón y me encontré con Syaoran sentado escribiendo un ensayo, se veía tan guapo cuando se concentraba en algo, me quedé contemplándolo por un breve momento, porque Syaoran volteó y me dedicó una cálida sonrisa, para después continuar con el trabajo que tenía en sus manos. Tomé asiento y otro mensaje llegó: "llegó tu hora… S.K." Arqueé las cejas, definitivamente o era una broma de mal gusto o definitivamente alguien estaba muy enfermo.
Sakura entró minutos después, nos saludo a todas y procedió a informarnos que la inscripción al evento había sido todo un éxito y que seríamos el quinto equipo en participar. Estábamos todas emocionadas, inclusive yo, que a pesar de todas las riñas, nos habíamos esforzado tanto, que no valía la pena echarlo a perder por cualquier cosa.
Los mensajes prosiguieron, junto con un par de llamadas macabras, y digo macabras, porque después de los dichos mensajes, no podía sentir más paranoia que otra cosa. Sakura nos dio la tarde libre, había dicho que era suficiente con el ensayo, que habíamos practicado todo lo que se podía y que si no nos la sabíamos a esas alturas, entonces no merecíamos ganar, pero que ella confiaba plenamente en nosotras, Sakura era líder nata, sabía como motivarnos, y además de todo era una buena chica, en el fondo la envidiaba.
Cuando arribe a mi casa encontré un sobre amarillo en la entrada con mi nombre escrito en letra de molde, lo abrí inmediatamente, encontré una nota y un par de fotos, la nota decía "cuida tus pasos, nunca sabes quien podría estar detrás de ti… T.D." Tomé las fotos y mis ojos se abrieron como platos, ¡rayos! Eran del beso que Akito me había plantado en el cotton, y de cuando se había subido a mi carro, si esas fotos llegarán a Syaoran, seguramente debería dar más explicaciones, y eso me pondría en una situación comprometedora.
Opté por dejarlas en el cajón de las evidencias, donde tenía copias de los archivos de todas, entre otra información, decidí que nada ni nadie, me arruinaría la hermosa velada que Syaoran había preparado para mi, así que apagué el celular. Me puse un hermoso vestido rojo, largo, de tirantes, con un escote en V y la espalda descubierta. Syaoran pasó por mí puntualmente y nos dirigimos a la casa de la playa, donde tenía todo planeado, una mesa finamente adornada, arreglos florales por doquier, música suave. Era el paraíso.
-Espero que te gusté, Eriol me ayudó, estuvimos todo el martes planificando esto. – Syaoran sonrió tímidamente y un impulso me llevo hasta sus brazos, lo tomé por el cuello y lo abracé.
-Me encanta, eres excepcional. – Planté un beso en sus labios, y entonces comprendí el porque los había encontrado en día que salí con Akito, porque su voz tranquila aún cuando le mentía, ese hombre era un amor y yo había osado desconfiar de él, me reprendí en mi mente y prometí ser más juiciosa la próxima vez.
Esta prometía ser una velada inolvidable, así que me entregué por completo y sin mesura. Comimos, bailamos, bebimos, reímos, todo era mágico, más que perfecto. Llegó el momento cuando danzábamos al compás de una lenta melodía, las manos de Syaoran rodeaban mi cintura y mis brazos se posaban sobre alrededor de sus hombros, acomode mi cabeza en su pecho y me deje arrullar por el palpitar de su corazón, me sentía embriagar por el perfume de su piel.
Nos movíamos en un vaivén, tan juntos, tan tranquilos, levante mi rostro para admirar sus dulces ojos chocolatosos, me hundí en ellos y suplique en silencio porque esos labios carmesí me besarán, por unirme con su piel de ámbar. Me quedé absorta, mientras mi respiración se agitaba y mi corazón retumbaba en mi interior, amenazando con salir de mi pecho. Sin pensarlo más, me abalance a sus labios con dulces besos, cortos y suaves, sentí sus brazos apretarme a su cuerpo, profundice en su boca, lo recorrí con mi lengua, devoré con ansías sus labios, él devolvía uno a uno mis besos, cada vez más apasionados, cada vez más intensos.
Sus manos recorrían mi espalada desnuda, y sin más lo desprendí de su camisa, la desabotone uno a uno, hasta que quedo su pecho desnudo, me deleite con la vista de un torso firme y marcado, bese su cuello, y baje por su hombro, besaba sus brazos mientras continuaba quitándole la camisa, recorrí su brazo, mientras me hincaba, hasta llegar a su mano, donde lamí uno a uno sus dedos, mientras lo miraba fijamente a los ojos, solté su mano para enfocarme en su cinturón, del cual me deshice rápidamente, para continuar con un botón y un cierre.
Deslice su pantalón lentamente hasta quitárselo completamente, no titubeé ni por un momento, cuando lo había desprendido de su última prenda, me lancé como loba en celo, quería hacerlo gritar, gozar, gemir, retorcerse, quería entregarme por completo. Me engullí su miembro ya erecto, quién dijo que el tamaño no importa no había conocido a este hombre, sentía su virilidad entrar y salir de mi boca humedecida, me aferraba a sus piernas mientras continuaba absorta en mi tarea.
Syaoran no resistió más y me separo de él abruptamente, me levantó y me empujo contra la pared salvajemente, sentí el golpe seco en mi espalda, pero no tuve tiempo para reparar en el dolor porque Syaoran se había abalanzado contra mi cuello, comenzó con suaves mordiscos, que se fueron tornando cada vez más violentos, arrancó mi vestido a jalones hasta dejarme en bragas, sentía su aliento en mis pezones, su boca devoraba mis pechos mientras mis manos arañaban su espalda.
Levantó una de mis piernas posándola sobre su cintura, y sin quitarme las bragas me penetró, sentía mis piernas temblar gracias a las fuertes embestidas de Syaoran, trataba de aferrarme a su espalda para no caer y hundirme en su pecho para no gritar, mi corazón estaba a punto de reventar, el aliento entrecortado y el sudor nos delataba, estábamos al punto para un orgasmo. Soltó mi pierna y me giro, quedé de espaldas a él, me separó las piernas mientras me hacia inclinar el torso, sentí su miembro entrar en mi, rozarme toda y sin poderme contener comencé a gemir como loca, no cesaba de pedir más y más, mientras Syaoran se dedicaba a seguir dándome placer, sentí un estremecimiento, me sentí húmeda y cálida de pronto, y supe que habíamos terminado.
Cuando se separó de mi caí de rodillas, me faltaba el aliento y me temblaban las piernas, me levanto suavemente y me deposito en una de las recámaras, pude ver que la cama estaba cubierta con pétalos de rosas y que había velas por doquier. Syaoran me miró.
-Lo lamento no pude aguantarme, te veías demasiado sexy en ese vestido rojo. – Se disculpó.
-No te preocupes, fue maravilloso y la noche es joven, aún podemos aprovechar esta atmósfera de romanticismo. – Le guiñé un ojo en forma de complicidad.
Terminé recostada en su pecho, el latir de su corazón me arrulló y me quedé profundamente dormida. Me despertó la luz de un flash, entreabrí los ojos y mascullé alguna maldición, divise una silueta escurriéndose a través de la puerta, y pronto mis peores temores se hicieron realidad, estaba completamente desnuda y Syaoran no estaba a mi lado. Maldita sea, alguien me había fotografiado desnuda. No tenía ni idea de quien habría estado allí hacia unos instantes, me levante rápidamente y me vestí, salí, pero la lentitud de mi reacción había sido mayúscula.
Si esas fotografías llegaban a publicarse, no quería pensar que podría ocurrir, sólo rogaba porque no afectará a la escuadra, bien que mal esas chicas me habían brindado su amistad y un pedacito de su mundo, no quería defraudarlas, habíamos practicado tanto. Regresé a la recámara y recogí mis cosas, el hecho de que Syaoran me hubiera dejado sola me inquietaba, no quería dudar de él, había prometido ser más juiciosa, pero todo me parecía sospechoso. Tomé el móvil y me dispuse a marcarle.
-Aló? – Escuché una voz de mujer y pensé que me había equivocado de número, así que colgué y volví a marcar, no sé si fue más grande mi sorpresa o mi disgusto al escuchar la misma voz de mujer.
-¿Podría comunicarme con Syaoran? – Pedí amablemente a pesar de que mis entrañas estaban retorciéndose.
-Ahorita no puede contestarte, pero en cuanto se desocupe, le digo que se comunique contigo. – Su voz me sonó conocida. –¿Quién le digo que le llamó?
-Mya, si es tan amable. – Y entonces recordé, era la misma voz que escuché el día que me quedé con Syaoran en su casa. Pero antes de poder cuestionar algo, la llamada ya se había cortado.
Estaba molesta y preocupada, y la cabeza me daba vueltas con miles de teorías, algunas bastante macabras y otras un tanto alucinadas, pero todas concluían en algo: tenía que conocer a Yurika. La respuesta a todas mis dudas y conjeturas estaban en ella. Salí de la habitación, para encontrarme con una mayor dificultad: ¿Cómo volver a casa? Syaoran se había llevado su automóvil y yo simplemente estaba varada en la playa sin transporte alguno. Tenía dos opciones, esperar a que Syaoran regresara por mí o llamar un taxi, escogí lo menos tardado, llamé un taxi.
En treinta minutos había llegado, mientras tanto estuve pensando muchas cosas, una de ellas era que la muerte de Nakuru era algo que Sakura y Yurika tenían en común, me preguntaba si realmente eran amigas, me pregunte por el incidente por el cual descalificaron a la escuadra de Keiô hacia un año, el complicado historial de Sakura, y entonces reparé en algo, a pesar de que Tomoyo, Rika, Meiling, Chiharu y Naoko eran intimas amigas de Sakura, ninguna había estado involucrada en algún escándalo, todas sostenían sus notas, como hasta antes del accidente de Nakuru.
Me subí al auto aún pensativa, pasamos por el barranco donde el auto de Nakuru se había desbordado y supuse que no había sido un accidente, alguien la había asesinado, el por qué era algo más complicado. Llegué a casa y mi madre se abalanzo sobre de mi, me inundó con preguntas, se veía realmente preocupada.
-¿Dónde estabas? – Preguntó mi madre.
-Con Syaoran, madre, ¿lo recuerdas? – Contesté.
-Syaoran marco hacia unos instantes, porque no te encontraba. – Explicó.
-Ya veo, no te preocupes, es sólo que Syaoran tuvo cosas que hacer, pero me cansé de esperar y no le avise, discúlpenme. Estoy muy cansada madre, creo que mejor me voy a dormir. – Di un largo bostezo y me marche a mi habitación. Vi su sonrisa aliviada y agradecí porque fuera tan comprensiva y no hiciera más preguntas.
Me quedé dormida, últimamente tenía mucho sueño y me sentía exhausta, el simple hecho de caminar ya era cansado. Desperté de madrugada y empecé una búsqueda exhaustiva en los expedientes de las chicas, no sabía que buscaba exactamente, pero saber que tenían en común Sakura y Nakuru era un buen comienzo. Sabía que eran amigas, que Nakuru era prima de Eriol, ex novio de Tomoyo, Sakura y Tomoyo eran primas; Tomoyo había tenido un romance con Touya, Nakuru había sido novia de Touya, al menos fue lo que deduje por unas fotos.
Supuse una rivalidad entre Nakuru y Tomoyo, quizá Nakuru había amenazado a Tomoyo por estar con su primo y su novio al mismo tiempo. Tomoyo había planeado el accidente y Sakura la había encubierto. Y sabía que Sakura había sido la última en hablar con Nakuru por el reporte policiaco y porque tenía la lista de llamadas del móvil de Nakuru. 15 minutos después de la llamada, Nakuru se desbarrancaba sin remedio hacia el fondo del precipicio.
Sakura había alegado que sólo había platicado con ella los pormenores de la eliminación, y se me hizo raro que ocultaran la muerte de Nakuru, porque de acuerdo con el cuerpo estudiantil y las notas en el expediente de Nakuru, ella había sido transferida a otro instituto por orden de sus padres. Su muerte había sido dos días después. Recordé mi episodio con Eriol, sus palabras llegaron a mis oídos, recordé su temor, por supuesto algo tenía que saber de la muerte de Nakuru, era su prima, y él me había advertido de Sakura.
No tenía miedo, por el contrario me provocaba una gran excitación. Por supuesto, muchas eran conjeturas, pero era la única manera de atar cabos. La pelea entre Syaoran y Sakura había sido por culpa de Yurika, y la pelea entre Sakura y Yurika había sido por culpa de Syaoran. Nakuru había resultado la más lesionada en este caso, la pregunta era ¿Por qué? Nakuru sentía un gran aprecio por Sakura, era evidente, era la hermana menor de Touya, su cuñada.
Quizá Nakuru se había metido entre ellas dos y había resultado gravemente lesionada, quizá había pasado algo más y su muerte había sido para silenciarla, y entonces habría encontrado un motivo para Sakura. Sólo tenía testimonios, fotos y sus expedientes, recordé mis fotos con Akito, y mis fotos tomadas hacía un momento, ¡Demonios! Lo había olvidado, pero supuse que quien hubiera tomado mis fotos con Akito, sería la misma persona que había tomado mis fotos desnuda.
Revise el reverso de las fotos y vi un logo, me pareció familiar, lo había visto antes, por supuesto, en las fotos de evidencia de Sakura, hacía un año, también les habían tomado fotos en ropa interior y las habían distribuido, temía que yo correría la misma suerte. Pero entonces corroboré que habían sido reveladas en la misma tienda, el culpable tendría que llevar mis fotos a revelar, o quizá ya lo habría hecho.
Lo primero que haría por la mañana, sería buscar el centro de revelado, tenía un día para juntar la evidencia, porque se acercaban los intercolegiales y con ello mi encuentro con Yurika.
……………….
Angel Zafiro: Grax por tu apoyo y por continuar leyendo mis debrayes, que por cierto cada vez son mayores, jaja!!. Se te quiere y se te aprecia. Yo también estaré al pendiente de tu nueva incursión en el mundo del fanfic, TU PUEDES!! Besos amiga!!
Beatriz Ventura: Espero que este capítulo te haya causado más intriga, y si ya estas empezando a odiar a Mya, entonces logre mi cometido, grax por seguir leyendo.
Lástima que este capítulo no tuvo tantos reviews, pero los sigo esperando, sugerencias, dudas, lo que sea, se aprecia, excepto insultos :P Hasta el prox capítulo, quizá sean dos o tres más, pronto sabremos quien es la amistad peligrosa.
