Holis a todos! bueno no tarde nada verdad? jeje bueno si lo hice disculpen (Xp) y bueno espero le es guste el cap!


Entre pensamientos aturdidos y cuestiones sin responder, se encontraba el rubio reposando sobre la cama, desviando su mirada hacia el exterior que mas bien parecía gris, dejando pasar una suave brisa que ondeaba la cortina color beige, sus ojos color celeste no parecían captar una imagen en concreto, solo se disipaba hacia la nada, intentando responder por si mismo varios porque, pero bien sabia que el no tenia esa respuesta. Así que no perdió más tiempo y salto de su cama rumbo hacia la casa de Mimi.

En su camino solo observaba sus pisadas nerviosas sintiendo latir con mayor fuerza su corazón al acercarse a su destino; cada minuto emergía un suspiro sin idear algún plan para preguntar sobre su comportamiento frente a métodos tan absurdos de enamoramiento. Pero esa no era su idea aun, necesitaba decirle el ¿porque de hacerlo así? Por que nunca se lo dijo ni planteo cuestión alguna?...ahora entendía por que el día del beso fue tan apasionado y se enfureció al saber que aun estaba confuso sobre sus sentimientos, recordaba como apretaba sus libros contra si cuando supo sobre su desconcierto a aquel beso, pero luego paso algo mas fuerte, algo que sintió nunca haber vivido con otra mujer…su entrega, su pasión, su manera de seducir en el momento del clímax, aquel llanto silencioso que trataba de esconder en la oscuridad de su cuarto; había comprendido que mas que haber estado con ella…había sido lo mas extraordinario que experimento jamás.

Y allí estaba casi llegando a su casa, saco las manos de sus bolsillos, frotó las palmas en el pantalón, secando el frio sudor que le aturdía, pero algo le desconcertó y lleno de preocupación….vio a unos metros una ambulancia en frente de su casa, su respiración se agito y apresuro su paso casi que corriendo hasta llegar al lugar.

Sintió desfallecer al observar a Mimi en una camilla dentro de aquel auto especial, con una mascara de oxigeno y su piel aun mas pálida que de costumbre, vio correr hacia el los padres de la castaña, su madre sollozando.

Señora Tachikawa dígame por favor que este bien—dijo con pavor en sus palabras.

La señora rubia con el pañuelo en su boca y su nariz roja no pudo pronunciar palabra alguna, sus ojos bañados en lagrimas le indicaban que todo estaba mal, agacho la cabeza, subiendo rápidamente tomando la mano de su hija.

Iremos al hospital central—afirmo el padre de la castaña con sus ojos cristalinos, dirigiendo al rubio una mirada paternal, tratando de decirle que todo estará bien…..pero eso era algo que aun no sabrían decir con seguridad; rápidamente se embarcaron en aquel auto blanco, haciendo su típico sonido en la sirena y como un auto de carreras, solo dejo rastro de polvo.


¡Por favor doctor…es mi hija! Necesito saber como esta—exclamo la madre de la castaña de manera fuerte en la amplia sala de espera, llamando la atención de las personas ajenas a la situación que estaban allí, por el ruido que hacia la joven madre, el rubio se guio para llegar a la sala; observo al hombre de bata blanca y cabello grisáceo asentir de forma negativa.

La rubia señora se sentó en una de las sillas desconsolada por tener que estar a la incertidumbre sobre la salud de su hija, mientras su esposo le abrazaba tratando de sacar fuerzas para que su esposa no se terminara de desmoronar frente a el, aunque su dolor era muy intenso, trataba de mantenerse firme por la salud emocional de su pareja.

Matt al observar aquella escena pusilánime, evito acercarse a ellos, era lo mejor puesto que no aliviaría su dolor con otro. La eterna curiosidad de saber sobre la causa de su padecimiento, le hizo acercarse de forma inmediata a la recepción evitándose plantear tal cuestión a su progenitores y generar mas dolor.

Señorita, necesito saber sobre una chica que entro por urgencias hace unos minutos—titubeaba con miedo de una mala noticia, inconscientemente cerro los ojos para que aquella enfermera pelinegra le explicara de forma normal que estaba bien…era lo que mas anhelaba.

¿Es usted algún familiar?

Suspiro. Abrió la boca para decir que si…pero su conciencia lo impidió y decidió decir la verdad.

Soy…—¿Quién era? La había besado y hecho el amor ¿Qué nombre podría tener una relación así de extraña? Y peor aun, había descubierto un sentimiento fuerte hacia ella, no era la verdad, pero era lo que mas se asemejaba a lo que le quería que pasara en un futuro cercano—su novio…

Lo siento señor, es información reservada, solo podremos hablar con sus familiares—explico de manera fría.

Su paciencia de hacer todo correcto había rebosado, necesitaba saber de ella en ese mismo instante…si no seria a las buenas…… tendría que hacerlo de otra manera.

Señorita….—Observo el carnet que colgaba de una cinta en su cuello—Maoko—afirmó su nombre—tiene que ayudarme, necesito saber como esta…¡Estoy desesperado entiéndame!, solo necesito saber que le sucedió…—trago saliva y apretó sus puños encima del escritorio de mármol…la chica suspiro y deicidio darle la anhelada información que le pedía.

La señorita ¿Mimi Tachikawa?—Matt asintió—ingreso hace quince minutos por sobredosis de antidepresivos.

Cada palabra había sido una balde de agua helada que caía sobre su cabeza, su cuerpo se sintió débil y creyó caer en un hoyo sin fin, por el vértigo que sintió al escuchar la palabra sobre dosis, sabia que su significado era casi igual a muerte, y en lo mas tímido de su rostro una lagrima se deslizaba sobre su mejilla. Su pecho se oprimió obligándole a sentarse.

La enfermera que le atendió se levanto de inmediato con un vaso con agua en sus manos, dirigiéndose al rubio que le tenía la mirada opaca y su piel pálida.

¿Se encuentra bien? Tome—le entrego el vaso con agua y por inercia dio a probar a sus labios totalmente secos,.—cálmese y espere aquí—sugirió ella.

Y se había bebido todo el agua, no podía evitar recordar que ella, estaba al borde de la muerte… ¿Qué haría si ella….? ¡No!...apretaba su cabeza con las manos para no pensar más en algo tan devastador como la muerte. ¡¿Porque, porqué?! ¡Maldita sea!, solo había aceptado que la amaba cuando estaba en una clínica apunto de morir por su culpa. No lo podía creer, si tan solo hubiera confesado sus sentimientos antes, había reaccionado y no estaría pasando esto.

Sacudió su cabeza al recordar que debía avisar a los demás de la situación; con sus dedos temblorosos y su angustia no podía recordar el número del móvil de Sora ¡rayos! Apretaba sus ojos tratando de memorizar las veces que la había llamado, y que por una insensatez borro su número para no volver a tener nada que ver con ella.


El medico robusto y de canas visibles se acerco a la sala de espera, agacho la cabeza y asintió negativamente quitándose los lentes.

Lo sentimos…. la señorita Tachikawa falleció.—afirmo de manera seca y fría.

El latir rápido de su corazón le sobresalto el pecho, obligándole a despertar de aquella pesadilla que por poco hace explotar su cabeza y corazón. Observó alrededor de la sala y todo estaba bien…los padres de Mimi estaba dormidos en un sofá cómodo y todos sus demás amigos estaban sentados tomando café alejados de la multitud, un alivio inmenso le invadió de sobre manera, notando las gotas de sudor que caía por su rostro. Había sido tan espantoso su espejismo que casi se queda a vivir en aquella tortuosa pesadilla y no regresar a la realidad jamás. Estúpida pesadilla, casi le mata .

Habían transcurrido un poco más de veinticuatro horas desde la fatídica noticia, esperanzado en una recuperación que aun no se había pronunciado, pero aun seguía con la espera de poder hablarle y tener la valentía de suficiente para confesarle su amor.

Todos sus amigos se encontraban en la sala de espera unos más cercanos que otros, pero estaban igual de preocupados, algunos sorprendidos por la manera en que supieron noticias de su ex -compañera de digimundo y con la incertidumbre de saber si en verdad había atentado contra su vida o aguardaban la espera de poder ser un horrible accidente.

En medio de expresiones tristes, estaba frente a ellos lo que parecía un ángel guardián, de túnica blanca y alivio en su rostro. Algunas lágrimas dejaron de cesar para oír la observación del médico que suspiraba mientras terminaba de revisar unos documentos sobre una planilla.

La señorita Tachikawa, se encuentra fuera de peligro, en unos minutos pueden pasar a verla—se dirigió a la rubia señora que sonreía de forma lenta sin poder imaginárselo, juntando sus manos y agradeciendo al salvador de du hija.

Me siento tan culpable…tuvimos una discusión muy fuerte de verdad no quería que pasara esto…—se explicaba la pelirroja observando al moreno de manera alterada. Éste le extendió para abrigarla en sus brazos.

No te culpes Sora, era natural que te enfadaras con eso, hasta yo hubiera reclamado…Pero por fortuna todo está bien y no hay de qué preocuparse.—trataba de tranquilizarla aunque de manera involuntaria ella aun seguía sollozando, pero esta vez era de alivio.

Por otro lado Kari quien se encontraba sentada junto a Tk y Joe se mostraban igual de tranquilos que lo demás después de la buena noticia.

Tk siento haberte mantenido al margen de todo esto…de verdad no creí que fuera tan grave.

El joven rubio suspiro de manera involuntaria y acepto con resignación su excusa—No te preocupes, ya todo esta bien, no sabias que esto estaría de este tamaño.

Si Kari..o si no mírame—se acomodaba sus lentes— apenas me entere, además es un problema del que no podía saber toda la gente…es algo muy personal.—aliviaba el grado de culpa a la castaña que atendía sus consejos.

Disculpen, voy a ver a mi hermano—advirtió Tk separándose de su amigo y su novia.

El rubio mayor aun no se enteraba de la noticia, se había apartado de los demás, por no doblegar su lado más humano y sacar a flor de piel todo el sufrimiento que estaba padeciendo, Solo estaba apoyando su antebrazo contra la pared de cristal en la que se lograba divisar gran parte de la ciudad, esperando con sigilo, la noticia que anhelaba tener ya, para no suicidarse de la angustia que sentí repente sintió la mano de su hermano tocar su hombro y le vio una disimulada sonrisa.

Ella está bien, ahora podrás pasar a verla—auguraba Tk quien sabía perfectamente lo sentimientos de su hermano y que por mas que quisiera callarlo, era el único que comprendía lo que sentía, y lo que deseaba nada mas en el mundo, era verla y no con ánimo de reprocharle su acto.. Si no por hablarle y que el explicara del porque lo hizo, ya sabía esa respuesta, lógicamente lo hizo por amor…al menos solo preguntarle por que nunca se lo confeso, a lo mejor hubiera sido correspondida.

Un enorme peso se libró de su espalda y alma, al saber que todo estaría bien, y aparto de su mente aquel horrible pesadilla que le estaba atormentando…solo un gran suspiro emergió de lo más profundo de su corazón y la alegría de volver a verla le embargo en una sonrisa inevitablemente espontanea.


La puerta del cuarto 78 se abría lentamente, la castaña apretaba con fuerza la sabana que le envolvía, ladeo la cabeza para no ver a los ojos a la persona que cruzaba su habitación, sentía demasiada vergüenza de ver a la cara a sus amigos y de sus padres quienes habrían pensado que fue apropósito el acabar con su vida.

Mimi, hija como te sientes—pregunto su padre al lado de la cama.

Un poco adolorida…

Mimi dime que no quisiste suicidarte, ¡por favor!—sollozaba la madre apretando la mano de su hija.

La castaña le miro a los ojos.

No mamá…fue un accidente, no pensé que fuera tan grave tomar unas pastillas de más de antidepresivos.—explicaba de forma pusilánime.

No sabes cómo me alivia escúchate decir eso—sonreía la mujer sin parar de llorar—solo necesito saber por que estabas tomando ese medicamento, ¿tienes algún problema?

Soy una persona adulta y tengo mis propias preocupaciones—afirmo en voz baja, no quería revelar a sus padres el verdadero motivo por el que consumió ese tipo de medicamentos.—solo fue un accidente, de verdad nunca había consumido eso, solo fue un impulso.

Su padre se acerco para acariciar su cabeza y dar un poco de consolación, pues se notaba en su nerviosismo que lo había hecho sin intención y era algo que agradecía a la vida, no deseaba sentirse culpable de la crianza de su hija, al saber que intento suicidarse.

No te preocupes hija, ya todo esta bien y sabes que cuentas con nuestro apoyo siempre, sea cual sea tu problema.

Gracias papá—después sintió el regocijo y cariñoso beso de su padre en la frente que le alivio un poco su tensión.

Nosotros iremos a casa por algo de ropa y cosas para cuando salgas—confirmo secando las sus lagrimas con su antebrazo y dando una sonrisa de alivio. Después de unos besos salieron lentamente del lugar.

Estando a solas suspiro muy lentamente, era una tranquilidad inmensa el saber que sus padres eran muy comprensivos y no juzgarían su acto. Sé recostó sobre la suave almohada, observaba sin parar aquella aguja que introdujeron en la vena de su mano para administrar suero, que masoquista era…odiaba las agujas y le daba mucha impresión tener una todo el tiempo, y mas tener que estar en un hospital, con ese aroma a alcohol revuelta con jarabes y medicamentos, era bastante extraño, por que se acostumbraba a esa sensación y luego de pensar en otras cosas desaparecía aquel olor.

De pronto, su cuerpo dio un salto del espanto que sufrió al ver que la puerta de abrió bruscamente rechinando a todo lo que daba…para su sorpresa observo a quien menos esperaba.

¡¿Michael?!—exclamo Mimi con los ojos como par de platos y con la mano en su pecho sintiendo latir su corazón el doble de lo normal.

¡Mimi por dios! Apenas supe lo que te paso me vine en cuanto pude ¡¿te encuentras bien?!—corría el rubio hacia ella tomando su mano y preguntando de manera nerviosa.

Michael...¡Casi me matas de un susto!—le reclamo recostándose en su cama mas tranquila—Estoy bien.. Mañana me darán de alta.

¡La que casi me mata eres tu!, tu madre me llamo y me aviso, y por supuesto no dude en venir a verte…en un alivio que estés bien—acariciaba de forma dulce su cabello

Gracias por preocuparte.

Ahora…—se sentó en la orilla de la alta cama aun sosteniendo su mano—dime la verdad

Sabia perfectamente a que se refería con la verdad, en una ocasión fue su mejor amigo y aunque no hayan compartido muchas cosas últimamente lo seguía siendo.

Fue un accidente, no quise suicidarme—aseguro ella.

¿Fue un accidente? …estabas deprimida y ¿me dices que es un accidente? Por favor Mimi.

¡Pero si es la verdad!

El rubio se paro y le dio la espalda, suspirando fuerte, volvió a ver a los ojos a la castaña.

Estabas deprimida… ¿tenias un motivo para no querer tomarte esas pastillas? Y ¿Por qué no? Tomar más de la cuenta para no deprimirte más… ¿acaso es por ese idiota de Matt?

"Matt" su nombre retumbo como cual tambor hubiera sonado en su cabeza y vinieron a su mente imágenes de el, ¿acaso sabría que..? ay no, Sora debió haberle contado sobre la estúpida pocima…¡oh por Dios!

¿Mimi me estas escuchando?

La castaña dejo de fantasear para prestar atención a su enojado y preocupado amigo.

Si estas tratando de decir que me iba a suicidar por Matt…¡estas muy equivocado! No haría algo así, así estuviera muriéndome de amor por el… ¡además no se por que te pones así!..Has cambiado.

¿No sabes?, estuviste a punto de morir y a lo mejor fue por culpa de ese idiota..¿Crees que me gusta verte así por el?

No es culpa de nadie…quien tomo esos medicamentos fui yo.—explico atendiendo la terquedad de su amigo.

Y ¿por que los tomaste? ¿Tenias necesidad o motivos para hacerlo? eres joven, hermosa, inteligente…cualquiera se enamoraría de ti….hasta yo—afirmó acercándose a ella entrecerrando sus ojos.—Nunca me has tenido en cuenta…pero te quiero Mimi, y me duele verte así.— confeso, dando un beso en su mano y tomándola fuertemente de ella.

En ese momento en que Mimi había quedado perpleja ante la confesión de quien creyó ser su amigo de años; observo la figura de un hombre en la puerta.

¿Matt?…

Michael volteo a mirar con odio a quien creía, era el causante de que Mimi estuviera acostada en una cama de hospital con un dolor terrible en su estomago.

¿Que haces aquí?—se levanto de inmediato , poniéndose enfrente de Matt con actitud agresiva.

Matt observo de pies a cabeza a su agresor y evito orgullosamente tener que responderle y se hizo a un lado con el animo de acercarse a Mimi, pero Michael con la rabia acumulada por su desprecio e indiferencia no resistió semejante desplante y tomo el cuello de su camisa y lo atrajo hacia el.

Te hice una pregunta.

¡Basta Michael!..Recuerda que estoy en un hospital, no quiero peleas.

Su amigo atendió el consejo de la castaña con ira le soltó y suspirando fuerte para calmarse y hacer sentir mejor a su amiga.

Se encamino hacia ella y le brindo un cariñoso y lento beso en la frente, dirigiendo una mirada fulminante hacia Matt que observaba con desprecio aquella escena.

Iré por un vaso con agua, no tardo.—afirmo azotando la puerta tras de si, dejando en la habitación un silencio sepulcral, tensión entre los jóvenes.

Antes de que el rubio interviniera la castaña se adelanto.

Matt...por favor vete—afirmo cabizbaja.

No—se acerco hacia ella—lo se todo, no te reprochare nada…solo necesito saber ¿por que?

No lo hay—dijo empuñando sus manos en la sabana.—Lo siento, yo pensé…bueno, que era algo…

El rubio la interrumpió

No quiero me que me des explicaciones en cuanto a eso…solo quiero saber por que no me lo dijiste nunca.

¡Matt vete por favor!

¡No lo hare!—exclamo tomándole los hombros con suavidad, pero obligándola a que le viera a los ojos, haciendo que la joven rompiera en llanto.

El rubio quien observaba impotente las lagrimas que se deslizaban por su pálido rostro, no soporto verla en ese estado y opto por abrazarla, desordenando su lacio cabello y acariciando con sus antebrazos su pequeña espalda.

Ella correspondió a aquel gesto de cariño y entre sollozos y voz entre cortada dijo lo que le rubio había esperado escuchar hace mucho.

Lo hice por algo que las personas tontas y tímidas como yo no se hubieran atrevido a decir con sus propias palabras… y buscaron medio absurdos para obtener algo de amor. Matt…lo siento tanto. No fue la manera correcta de

El rubio se separo de ella lentamente e impidió que siguiera dando explicaciones poniendo su dedo índice en sus labios.

No hace falta que me lo digas… comprendo que sea cual sea el medio, siempre quisiste lo mismo que yo.

La castaña le observo sus celestes ojos que le miraban con un brillo inigualable y que jamás pudo notar, lo guapo que se veía estando tan cerca de el y notar que por dentro era igual de perfecto para ella.

Como…no comprendo—le miraba desconcertada.

En aquel momento la burbuja romántica que se creo entre los jóvenes, se vio interrumpida por el gran amigo de la doncella.

Una tos intencional hizo timbrar a los jóvenes separándose de inmediato.

Cielo te traje un te, la enfermera dijo que estaba bien.

El rubio levanto una ceja ¿cielo? Era obvio que todo lo hacia apropósito para alejarlo de Mimi. La sorpresa fue cuando cerro la puerta observaron que llevaba un ramo inmenso de rosas rojas en su mano.

Gracias Michael… No debiste molestarte.

Por favor bebé, es lo menos que hago por ti—le confeso haciéndose a un lado de Matt para darle otro beso en la mejilla a su amiga.

Matt por otro lado más que incomodo con la situación, su ira se estaba rebozando y en cualquier momento le daría un puñetazo, sabía perfectamente que su intención era colmarle la paciencia y hacerse la victima luego. Mientras mas cariñoso era con Mimi mas apretaba sus puños; Michael lo noto pero no cambio de actitud.

Mimi trataba de ser cortante con el pero era evidente que su amigo no la dejaría de acariciar la mejilla, así que tomo la mano de Matt pero este se resistió por la cólera que le daba observar las confianzas de su amigo, y se encamino rápidamente y con pisada fuerte hacia la salida.

Matt…¡Matt!—exclamo Mimi , pero era inútil llamarle, por que no volteo ni un segundo y salió como alma llevada por el diablo.

Michael..¿que intentas hacer?—cuestiono molesta.

Solo soy cariñoso con mi mejor amiga…aunque siéndote honesto, quisiera conquistarte

La castaña le miro con incertidumbre

¿Acaso estas hablando en serio?

Por su puesto…además no quiero que ese imbécil te vuelva a hacer daño.


Bueno eso es todo..¿que tal la visita de Michale? fatal no? ahber que pasa el proximo cap y a los que me han enviado reviews les agredeci pero lo hago una vez mas Muakkkk jeje bueno espero que les haya gustado y ya saben envienme mucho reviews ahber que tal les parecio ok?..jejej bueno es todo un besazo a todos

Bye