Chicas aquí regreso con capítulos extra por mi falta de actualización. :D son más o menos 15 capítulos, pero no se fijen en el numero disfruten la historia. Además podría haber capítulos demás. No olviden dejar sus reviews. las quiero!


Capitulo 10 : Rendición

—¿Esa cara es por algo bueno o malo? —le preguntó Jacob después de que Bella llevara una silla y se dejara caer en ella.

—No me preguntes nada. Estoy tan enfadada que no sé qué hacer.—

—Bueno, toma un poco de vino. Es un Chardonnay riquísimo de Hunter Valley.—dijo Jake con tono alegre, el estaba maravillado por todo lo que había para cenar.

—Me importa un pimiento de dónde sea con tal de que tenga alcohol.— Y dicho eso, Bella se llevó la copa a los labios y se bebió el contenido de un trago

—Espero que te guste el marisco —dijo Jacob, señalando el plato que le había servido.

—En este momento, me conformo con cualquier cosa que se pueda comer.—

¡Y sobre todo beber! Bella no podía creer lo que acababa de pasarle. El hombre de sus sueños le había confesado que ella le gustaba; desde los dieciséis años... Había estado a punto de que su sueño de toda la vida se hiciera realidad.
Pero él la había rechazado en favor de la bruja de pelo castaño que estaba sentada dos sillas más allá.

—¡Bella ! —soltó de pronto la bruja—. ¿Dónde diantres está Eddie? Le he traído su comida y ahora no está aquí para comérsela.— Bella se alegró en cierto modo al ver el disgusto de Victoria por la ausencia de su amante.

—No tengo ni idea de dónde está —dijo en tono aparentemente despreocupado, antes de dar otro trago de vino.

—¿Pero no estabas hablando tú con él ahora mismo?—Carajo estúpida Vicky sin cerebro, era la persona que menos quería ver en este momento.

—Sí, estaba con el. pero ahora ya no, ¿si? —replicó Bella airadamente.

La bruja entrecerró los ojos. —¿Y de qué estabais hablando? ¿O no habéis hablado nada? —

Bella pestañeó y se quedó con la copa de vino suspendida en el aire.

—Tú no me engañas —escupió Victoria—. Sé lo que está pasando aquí entre Edward y tú. Me he dado cuenta nada más verte.— Dijo Victoria en un tono más alto, tratando de ser escuchada por alguien , afortunadamente para Bella no había nadie cerca más que Jacob.

—¿Darte cuenta de qué, Victoria?—replico Edward a tiempo que entraba al recibidor y abría una silla para sentarse.

Tanto Bella como Victoria se sorprendieron al oír la voz de Edward.

—No me tomes por tonta, Edward. Sé cuando alguien está celoso. Y te conozco. Es imposible que hayas vivido todos estos años con una chica de, cómo decirlo, los atractivos de Bella sin probarlos tú mismo.—

Bella se quedó boquiabierta, mientras Edward se agarraba con fuerza al respaldo de la silla.

—¿Me estás acusando de acostarme con mi pupila? —Si es lo que piensas —dijo Edward—, entonces te sugiero que te marches. —

Victoria pareció nerviosa un momento, pero sólo un momento. Bella y Jacob desearon tener palomitas para ver este momento, la cara de la bruja era todo un poema.

Vicky reacciono y alzo el mentón a tiempo que decía. —No podía estar más de acuerdo. No soy una chiquilla que tolere el engaño. —

—Jamás te he engañado —dijo Edward en tono seco. mientras una sonrisa luchaba por asomarse de entre sus labios.

—Si eso es cierto, sólo es porque Bella decidió que temporalmente prefería a Jacob y no a ti. Pero te lo advierto, Jacob —se volvió hacia el otro—, primero fue de Edward. ¿No es verdad, Bella?

Bella se debatía entre mentir o decir la verdad. Pero quería que aquella mujer saliera de la vida de Edward.

—Sí, es verdad —respondió Bella , a cuyas palabras siguió un murmullo de conversaciones por el lugar, muchas personas comenzaban a juntarse —. Pero no como implicas tú — continuó Bella, empeñada en no dejar que aquella bruja manchara la reputación de Edward delante de sus asociados—.

— Edward siempre ha tenido mi cariño, y siempre lo tendrá. Sin embargo, jamás se ha comportado conmigo como otra cosa que mi protector y mi amigo. Así que estoy de acuerdo con Edward . Si crees que se ha comportado de un modo poco honorable hacia mí entonces debes marcharte; aquí en mi hogar no hay sitio para nadie que no admire a Edward como lo admiraba mi padre y como lo admiro yo. Así que, por favor —dijo mientras se ponía también de pie—, permite que te acompañe a la puerta.

—No —dijo Edward, colocando con firmeza una mano en el hombro de Bella—. Deja que lo haga yo.—

Bella le dirigió una mirada de agradecimiento mientras se sentaba de nuevo en su silla. Cuando Edward salía con Victoria, Jacob empezó a aplaudir despacio, y enseguida se le unieron otros invitados.

De pronto Bella se dio cuenta de que todos los demás estaban en silencio y al tanto de la conversación. En la distancia, se oyó el motor de una lancha en el puerto. Pero a su alrededor sólo podía oír los latidos intensos de su corazón.

—Impresionante, cariño —dijo Jake en voz baja—. Pero también bastante revelador. —Bella se volvió rápidamente a mirarlo.

—¿En qué sentido?—pregunto de pronto con temor.

—Cualquiera puede ver que estás enamorada de ese hombre. — dijo Jacob mientras llenaba una copa de vino.

Bella suspiró. —¿Tan claro ha quedado? —

— Me temo que sí—dijo Jacob mientras contemplaba como Bella le daba un largo trago a su copa. —Da igual. Dime lo que pasó hace un rato para que te enfadaras tanto. ¿Estaba Eddie celoso como decía Victoria?

—Sí. — respondió Bella en un murmullo

—¡Lo sabía! —exclamó jacob—. Le gustas, ¿verdad?

Bella negó con la cabeza. —No me lo creía cuando me lo dijo. Y no sólo últimamente, sino desde que era una adolescente de dieciséis años. —

—Vaya. ¿Y tú le has dicho que le correspondías? —

—Sí. — suspiro Bella mientras escondía su rostro en sus manos.

—Entonces no lo entiendo —Jacob parecía confuso—. ¿Cuál es el problema? Espero no ser yo. Supongo que le habrás dicho que en realidad no soy tu novio, ¿verdad?

—Sí, sí. Fui totalmente sincera con él. Incluso le dije que eras gay. —

—¿Y? — respondió Jacob mientras trataba de quitarle las manos a Bella.

—Siguió rechazándome. Dijo que él no era bueno para mí. Me dijo que mi padre le había pedido que me protegiera de los canallas de este mundo, de los cuales él se reconoce como el ganador de la medalla de oro.—

—Por amor de Dios, ¿es que no se da cuenta de que después de aguantar sin seducirte y acostarse contigo todos estos años se ha convertido en uno de los buenos?—

—Está claro que no. —

—Esto requiere un plan más enrevesado. Mira, esta noche te sugiero que...

—Basta, Jacob —le interrumpió—. Déjalo ya.

—Te estás dando por vencida —dijo en un tono que demostraba su decepción.

—No, sigo adelante. Y también Edward. Ya me ha dicho que está deseando marcharse de aquí.—

—Eso es porque no confía en sí mismo cuando está contigo. Le tienes contra las cuerdas, y quiere echar a correr para ponerse a salvo.— dijo Jacob subiendo un poco más el volumen de su voz.

—Entonces que corra. Se ha terminado, Jacob.—

—¿Cómo se puede haber terminado cuando ni siquiera ha empezado?—

—Podríamos dejar esta conversación y ponernos a comer, Jacob ? —

Jacob se encogió de hombros y se puso a comer unas gambas. Bella hacía lo posible por comer algo cuando Edward regresó a la mesa. Se puso tensa mientras él retiraba la silla y el plato de Victoria; antes de tirar de su silla y sentarse a la mesa.

—Siento mucho lo que ha pasado, Bella —murmuró mientra sacudía su servilleta

—. Gracias por sacar la cara por mí. — respondió la aludida

—No pasa nada. Vicky, ejem , Victoria no debería haber dicho lo que ha dicho.

—¿Cómo?—

—No, no debería. Pero entiendo por qué lo ha hecho; los celos te conducen a hacer... tonterías. — dijo Edward a tiempo que Bella se sentía aludida

—Sí, lo sé. Siento mucho toda esta charada de hoy, Edward. —

—No me refería a ti, Bella. Me refería a mí mismo. —

Ella se volvió a mirarlo, y se miraron a los ojos.

—Entonces estabas celoso, ¿no? —susurró.

—No vamos a hablar más de eso, Bella —le advirtió con brusquedad —. ¿Ha quedado claro? — Si su tono duro no era lo bastante convincente, sus ojos desde luego lo eran.

—Como que ahora es de noche —dijo ella.

—Bien. Olvidémonos de todo lo que ha pasado hasta ahora y vamos a disfrutar de la comida de Navidad.— Bella se quedó allí sentada en silencio, estupefacta, mientras Edward disfrutaba de la comida con aparente deleite. Se sorprendió aún más cuando se puso a charlar animadamente con el hombre que tenía a su derecha.

¿Estaría fingiendo, o sería cierto que los acontecimientos del día no le habían afectado? Victoria y él llevaban seis meses juntos, y acababa de dejarla en un instante.

¿Acaso no había sentido, no sentía, nada por ella? Estaba claro que no. A lo mejor Edward tenía razón. A lo mejor era un canalla. Bella miró a su derecha y disimuladamente le observó comerse media docena de ostras: se llevaba la concha a la boca, echaba la cabeza hacia atrás y se comía el delicioso bocado; después se relamía con deleite.

De tanto mirarlo, ensimismada, Bella acabó imitando sus movimientos sin darse cuenta.

—No eres capaz de parar, ¿verdad?— dijo Edward de pronto, mientras la tomaba de la cintura y la arrastraba a la pista de baile, donde una suave música envolvía el lugar.

—¿Parar de qué? —dijo ella con un hilo de voz.

—De tentarme. No, no te molestes en negarlo; ni en defenderte. Todo lo que has hecho hoy nos llevaba a este momento. Muy bien. Has ganado, Bella. Aunque dudo mucho que por la mañana lo veas como algo positivo. —

—¿Pero de qué estás hablando? — dijo Bella mientras apretaba el traje de Edward en un gesto de nerviosismo y excitación.

El esbozó de nuevo esa sonrisa fría, críptica.

—Te lo advertí, Bella. Si insistes en jugar con fuego, tienes que estar preparada para todas las consecuencias —


Chicas, casi comienzan los capítulos más picantes e interesantes de nuestra historia, ojala les guste dejen sus reviews. ! al fin Edward sucumbió pero tengan por seguro que es duro de pelar y no se rendirá fácilmente.

Nos seguimos leyendo gracias a todas por sus reviews en verdad disfruto mucho leyéndolos. XD