Hola Hola. Bueno, existen estas extrañas situaciones en la vida en la cual me encuentro inspirada. Jaja. Razón por las que hoy les traigo un nuevo capítulo. Gracias por continuar allí.

En un beso, sabrás todo lo que he callado.

Pablo Neruda.

Capítulo 10.

AÑO 2004

El sol estaba muy fuerte, sentía sus mejillas arder. Quitó con su mano, el sudor de su frente.

-Jareau es para ti!- la voz de su compañera de equipo le llamo la atención al alcanzarle la pelota. Vio que por su izquierda ya venía una chica del equipo contrario a marcarla.

Acomodó la pelota con su pie y la esquivó comenzando su carrera directo al arco. En el camino esquivó a otra chica más. Podía escuchar al publicó gritándole alentandola. Distinguió la voz de su madre y la de Lucas su hermano.

Pero también sabía que estaba él. Ya llevaba seis partidos consecutivos a los que asistía. Pero nunca se acercó a hablarle. Siempre llegaba a los cinco minutos de haber comenzado el juego y se quedaba hasta que sonaba el silbato marcando el final del mismo.

Por lo visto ella seria quien tendría que dar el paso inicial.

-VAMOS! PATEA!- gritaron todos. Y así lo hiso, miró a la portera que estaba adelantada y pateo la pelota, que entró no sin antes dar un poco de suspenso.

Todos gritaron el gol, sus compañeras fueron hasta ella para festejar juntas. Pero ella corrió hasta las gradas y se detuvo frente a él, que la había seguido con la mirada.

-hey Spence!- gritó. Él la miró con un ligero rosa en sus mejillas, que nada tenían que ver con el sofocante calor que hacia.

-Este fue por ti- le dijo señalandole con el dedo. El rosa rápidamente se transformó en rojo profundo.

Sonrió y sintió los brazos de sus compañeras que la felicitaban.

10 años después.

-Y¿ que te dijo?- preguntó Emily mientras se sentaba junto a ella en el sofá doble cuerpo blanco. Depositó la taza de té que su amiga le había ofrecido hacia cinco minutos y que aún no había probado, en la mesa frente a ellas.

-Que lo hizo por mi bien- respondió abrazando sus piernas.

La pelinegra movió su cabeza de forma afirmativa y dijo -Lo tópico-

Jennifer la miró.

Le devolvió la mirada elevando ambas cejas. -No eres tú; soy yo- dijo con ironía.

Se esforzó en sonreír.

- Tiene un hijo- . Dijo luego de un momento llamando la atención de su amiga.

-Entonces era cierto-

- ¿qué cosa?-

Vio a su amiga enderezarse en su asiento y también al igual que ella hace un momento depositar su taza en la mesa.

-Ya sabes, hace unos años salió en las revistas de chismes.- habló restandole importancia. Pero Jennifer sabía que lo hacía para no molestarla o agobiarla.

Esperó a que continuará.

-Que él y Lila Archer, bueno, habían mantenido una relación clandestina.- concluyó.

Ante el mutismo de Jennifer ella decidió continuar.

-Pero, nunca se comprobó nada; ya sabes como son los tabloides; hombre rico tiene que acostarse con todo objeto que se mueva- intentó reconfortarla , pero con lo último que dijo y la cara de su amiga, se dio cuenta que había perdido una hermosa oportunidad de quedarse callada.

-En fin- dijo tratando de desviar la conversación. -¿Te dijo algo en concreto?-

-Me dijo que ayuda a las personas, algo que le sucedió antes de conocerme, lo llevó a creer que había heredado la enfermedad de su madre; ¿recuerdas que te conté que no le gustaban las muestras de afecto?- Emily sólo asintió permitiéndole continuar.

-Bien pues lo que le sucedió, tiene que ver con eso; al parecer si entra en contacto físico con alguien, es como si predijera lo que le va a suceder a esa persona o, su entorno- terminó hablando en susurros. No dando crédito a lo que salía de su boca

-Si me preguntas no se que creer; porque si, le pregunté y me pregunto que tuvo que ver eso Con nosotros. ¿Porque no me lo dijo?, ¿porqué no confío en mi? Si ya todos lo sabían. Hotch; Derek incluso una total desconocida como una tal Mave no se que...- No se había dado cuenta en que momento las lagrimas tricioneras habían escapado de sus ojos. Se las secó con el puño de la camiseta que llevaba puesta.

-Tal vez te quiera de verdad- cuestionó su amiga.

-¿A que te refieres?- preguntó arrugando su ceño.

-Bueno ya sabes, siempre nos resulta más fácil hablar con personas que nos son ajenas sentimentalmente- puso su mano adelante viendo la intención de Jennifer por contradecirla -espera; si no me equivoco tu tampoco le confesaste lo que sentias. Y eso que tu ya sabias lo que él sentía por ti, se lo confesaste a tu madre incluso tu padre lo supo e hizo todo lo posible para alejarte de él. Pero tú nunca le dijste nada. Me lo confesaste a mi y eso que casi ni hablábamos-

-¿Entonces que quieres que haga?-

-Creo que debes darle un poco de lugar a la duda, digo, trata de ahondar más en esto quizás te está diciendo la verdad. ¿No fue él quien te buscó?-

-Si pero en ese momento yo estaba con Brad.- dijo poniendose de pie.

-Ves, allí está, se que no soy su fan número uno pero, el dio el primer paso-

-No sólo eso- habló en voz baja mirando la pared.

- ¿qué?-

-Él, él me... beso- respondió tirándose lentamente para mirar a su amiga que, estaba con su boca abierta formando una o.