No sé si me explico bien con lo del sueño, la verdad creo que ha quedado algo confuso... espero que le entiendan... porque me hice un revoltijo, espero les guste el cap, hay un poco más de B&B, celos, intrigas, dudas...

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Capítulo VIX

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Sólo en Sueños

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Brennan se encontraba en su casa, llevaba un pantalón de mezclilla azul marino, botas de nieve y un suéter rosado con franjas blancas, miro alrededor... su casa era la casa en la que vivía cuando tenía 15, efectivamente... ahí estaba su papá, su mamá, su hermano y ella tenía 15 años, caía nieve, era navidad... detestaba esa época, sus padres la abandonaron justamente ese día, pero allí estaban, bromeando, bebiendo chocolate caliente, sentía una felicidad que no recordaba haber sentido nunca, pestañeó, un abrir y cerrar de ojos basto para que todo desapareciera... lo siguiente que vio fue una sala vacía, a su mano sostener una maleta y siendo arrastrada de su casa por un funcionario del sistema, volvió a cerrar sus ojos, vio a una mujer de unos treinta años o más, cabello castaño, ojos azules como el cielo... se reconoció, era ella, ella era la mujer que veía sentada con un hombre de unos 35 o más, Booth, pensó. Ambos reían, estaban en esa cafetería que tantas veces había visto... El Royal Dinner, parecían felices, los ojos de Temperance se abrieron desmesuradamente cuando lo vio plantar un delicado beso en los labios de esa mujer, en sus labios, sonrió, volvió a pestañar... se encontró en su apartamento, se volvió a ver, su expresión parecía preocupada, Booth estaba hecho un manojo de nervios...

¿Quién eres? - dijo Booth con tal desprecio en su voz que hizo que a Temperance se le helaran los huesos.

Yo... no sabía como decírtelo... Booth, por favor. - suplicó la Brennan de 33 años, la de 15 años negó con la cabeza, jamás en su vida había suplicado. ¿Quién se creía el para hacerla suplicar? Brennan se acercó a él, cuando sus manos entraron en contacto con su piel, él se alejó como si de fuego se tratase.

No... No. Me. Toques. - dijo escupiendo cada palabra con veneno en su voz. - Tú me mentiste, no me importa quien eres, obviamente nunca vas a cambiar, tuviste muchas oportunidades para decírmelo, y no pudiste mencionarlo... ni siquiera una maldita vez, tuve que enterarme por las malas... aléjate de mí. - Se le empañaron los ojos por las lágrimas.

Seeley... - Booth la interrumpió. - NO DIGAS MI NOMBRE, NO QUIERO VOLVER A VERTE NUNCA MÁS EN MI VIDA. - Booth se dirigió al armario, tomó la maleta más cercana, pasó rápidamente a la recámara, Brennan lloraba, Temperance sólo veía como su yo mayor le suplicaba a Booth que la escuchara, le decía que le amaba y lo que hizo lo hizo sólo para protegerle, mientras un Booth lleno de ira, odio y decepción, vacía el armario y llenaba con sus pertenencias la maleta, salió de la habitación mientras Brennan aún le pedía que la escuchara, no perdía la compostura... pero no podía dejar de suplicarle, Booth salió por la puerta sin decir nada, ni siquiera un adiós... Brennan se recostó en la puerta llorando, alguien la abrió del otro lado... ella cayó, al dejar de sentir el soporte que le daba, cayó en los brazos de Booth.

Esto es tuyo. - dijo dándole la llave. - No creo necesitarlo más. - Brennan asintió, aún llorando... Booth se acercó, tomó el mentón de ella con sus manos, con cierta brusquedad y la besó, un besó cargado de deseo, nada tierno, corto, seco, sin margen a confusión alguna, dejaba en claro que sería el último, un beso de despedida, se separo de ella rápidamente, pudo ver las lágrimas caían por sus ojos, Booth se fue, cerró la puerta emitiendo un ruido enorme al cerrarla. Brennan se volvió a recostar, lloraba como si no hubiera mañana y se hundió en la puerta, levantó la vista, pudo verse cuando tenía 15 años, negando con la cabeza en señal de reprobación,

¿Cómo había llegado al punto de suplicarle a un hombre que no la dejara? No, no podía ser ella... pero Booth se había ido y sin él, no sabía que hacer...

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Despertó sudando frío, había tenido el sueño más extraño que jamás había tenido, no sabía porque había soñado con él, sólo era un hombre más en su vida... aunque muy en el fondo sabía que eso era mentira, que él no era un hombre más en su vida, intentó dormirse otra vez... pero los recuerdos no la dejaban, su familia abandonándola, Booth besándola tiernamente, después su expresión de profundo dolor al enterarse de la verdad, mirandola con desprecio, Russ yéndose en su auto, Booth besándola con odio mezclado con dolor, su madre sonriendo, Booth sonriéndole, su risa mientras estaba con Booth en el Royal Dinner, Booth gritándole, Booth, su familia, Booth, su madre, Booth, Booth, Booth, Booth... se tapó la cara con la almohada, era enfermizo pensar en un hombre toda la madrugada, no era sano, se levantó para ir por un vaso de leche, pero recordó que se había quedado en casa de Angela, ella tenía hecho un desorden la cocina y la sala... no se diga, se tropezaría con todo lo que hubiera en ese espacio y terminaría despertándola, no, no podía, no sólo ya le había quitado su noche con Hodgins, sino que también la despertaría a las... 3:00A.M.

La madrugada pasó demasiado lento para Brennan, sabía que las horas siempre tenían los mismos segundos, los mismos minutos, pero esas 4 horas antes de ir al trabajo le parecieron eternas. Se levantó, se duchó, se fue con Angela al trabajo, ella parloteaba sobre Hodgins y sus planes para esa noche, Brennan alzó la vista y su mirada captó en el espejo retrovisor, la SUV negra, no le dijo nada a Angela para no alarmarla, simplemente... se limitó a hacer que Angela los perdiera, dándole las instrucciones correctas, ella la vio extrañada, pero siguió las instrucciones de todos modos, ese día cuando llegó al trabajo, pidió poder trabajar en casa, le explicó su situación a su jefe, él le concedió el permiso, volvió al apartamento de Angela... para que los Agentes volvieran a seguirle la pista, no podía dejar que la investigaran porque encontrarían absolutamente nada.

Los días pasaron, así también las semanas, hasta que llegó el mes, Brennan estaba en una cafetería que estaba al aire libre, con un latte y leyendo el periódico, la mesera pasó por su mesa.

¿Quiere más café? - preguntó en tono amable.

Sí, por favor. - dijo sin quitar la vista del periódico.

No mires pero un tipo realmente atractivo te esta observando. - dijo la mesera con una sonrisa. Brennan la vio y entrecerró los ojos.

Es más o menos de 1 metro setenta y cinco, estructura ósea asimétrica, cabello castaño, ojos color marrón avellanados. - Explicó Brennan.

Bueno... no, te debes referir al otro tipo... él que te esta viendo tiene el cabello de color oscuro... - Brennan volteó a ver, Sully levantó su vaso de café.

¿Llamó a seguridad? ¿O prefieres arreglarlo tu misma? - dijo con una sonrisa picara. Brennan negó con la cabeza. - Puedo encargarme. - Se levantó de la mesa, llevándose su café con ella, se dirigió a la mesa de Sully y Booth, el segundo que hasta el momento había estado leyendo una carpeta, levantó la vista y pudo verla dirigirse a su mesa. Sonrió casi inconscientemente al verla. Ella llegó a la mesa.

Agentes, podría demandarlos por acoso. - dijo ella.

Sólo hacíamos nuestro trabajo. - dijo Sully.

Pero desde ahora ya no es más nuestro trabajo, queda libre de toda sospecha... -se apresuró a decir Booth, sonrió de forma encantadora, eso le sacó a Brennan una sonrisa, Sully tomó el periódico, empezó a ojearlo... celoso por el intercambio de miradas entre Booth y Brennan, llegó al encabezado de una página... CASO LEMOINE SE QUEDA ESTANCADO, SIN SOSPECHOSOS. Novia sigue sin aparecer.

¡Hey Bree! Has oído lo del sargento Lemoine, su novia desapareció sin dejar rastro... alguien consiguió una foto. - Brennan volteó a ver a Sully, lo siguiente sucedió casi en cámara lenta, Sully volteaba la página para ver la dichosa foto de la novia, Brennan sabía que cuando la viera no tendría oportunidad a explicar nada, se acercó a Sully, le arrebató el periódico de sus manos y lo besó. Brennan sabía que ese besó quitaría cualquier rastro de sospecha que tuviera Sully, no preguntaría porque le quitó el periódico tan repentinamente, también en la mente de Booth... quedaría tan atónito por el beso que ni siquiera se preocuparía por lo que había en el periódico.

Booth observaba la escena... estaba que ardía de celos, sintió una oleada de odio hacía su amigo... aunque después se dio cuenta de que a quien odiaba era a él mismo, por haberse enamorado de la mujer equivocada, sí, estaba enamorado, un mes siguiéndola dieron sus frutos, la quería, estaba malditamente enamorado de ella y ahora ella estaba besando a su amigo. Ambos se separaron, Booth miró hacía la mesa, resignado, visualizó la foto del periódico, había una foto de una mujer, era rubia... la foto estaba en blanco y negro, su cara la cubrían unas gafas oscuras... era la foto de la cámara de un banco, la supuesta novia de Lemoine estaba en el banco cuando la foto fue captada, no se podía saber con exactitud quien era, la foto era de muy baja calidad, ni siquiera él pudo distinguir un rostro de mujer en esa foto... pero no importaba, eso era en Francia, aquí en Estados Unidos en una cafetería de DC, Booth estaba siendo traicionado por sus instintos al querer pegarle a Sully.

Brennan dejó de besarlo, dirigió su mirada a Booth, veía fijamente una foto en el periódico, se sintió atrapada... se fijo en la foto, no había nada relevante... sólo ella llevando una peluca rubia, sus ojos cubiertos por unas gafas oscuras de mal gusto, esperando en la fila del banco... nada, por eso había besado a Sully, por eso hizo que Booth se sintiera mal, por nada, sabía que Booth se sentía mal, porque su rostro reflejaba molestia, enojo, decepción... él levantó la vista, recompuso su semblante, Brennan dejo escapar un suspiro y volteó a ver a Sully con una enorme sonrisa, todo esto paso en una fracción de segundo, por lo cual Sully ni siquiera se fijo que Brennan observaba a Booth.

Wooah... ¿Por qué fue eso? - dijo Sully sorprendido.

Porque me gustas mucho. - Brennan no tuvo otra que mentir.

¿En serio? No parecía.

Es porque no muestro mucho mis sentimientos. - Booth bufó. - Y se lo dices a él. - musitó.

Entonces... como no eres más una sospechosa. ¿Te gustaría cenar en algún lugar... conmigo? - Brennan sonrió. - Claro que sí. - Booth dijo algo intangible para el oído de Brennan, pero sonaba molesto... o celoso. - Y después podríamos... - Booth se levantó de golpe.

Iré a la SUV... te veo cuando termines de intentar ser el Clyde de Bonnie. - Se fue como alma que lleva el diablo a la SUV. Cuando llegó luchaba por encontrar la llave, una mano le tomó el hombro, él volteó, rogando que no fuera esa mujer que lo traía loco... pero al parecer sus suplicas no fueron oídas porque era ella... con Sully a su lado.

Booth... yo tengo que irme, pero ella quería saber si la podías llevar a... - Booth lo interrumpió. - Ella es perfectamente capaz de hablar... - sonrió maliciosamente. - ¿O qué la rata te comió la lengua? - Brennan rió entre dientes. Sully vio a Booth interrogante. - Pensé que era el gato te comió la lengua...

O sí, lo siento, creo que me confundí... - Brennan ahogo una risa.

Está bien... Booth, serías tan amable de llevarme al Jeffersonian? Por favor? - le pidió con tono meloso.

¿Al Jeffersonian? ¿Por qué? - preguntó sorprendido.

Bueno... te lo cuento en el camino. - dijo guiñándole un ojo, claro Sully no podía verlo porque Brennan le daba la espalda, eso hizo que Booth tragara saliva... ella no quería jugar con él de esa forma, pero si quería descubrir lo que realmente pensaba de ella, no tenía otra idea de como hacerlo... sus años como agente le habían enseñado que su cuerpo y sus encantos femeninos, hacían que el sexo opuesto hiciera todo lo que ella deseara. Booth asintió.

¿Sully no viene? - pregunto. - No, tengo que ir a recoger archivos médicos... no te preocupes Booth, te veré en el Hoover... Adiós. - se despidió de Booth alzando la mano. Se despidió de Brennan con un beso en la mejilla.

¿A las 8:00? - pregunto Sully alejándose cada vez más por la calle.

Estaré esperando - fue lo que contestó Brennan, y por alguna extraña razón deseo que fuera el hombre que tenía junto a ella, él que le estuviera preguntado eso.

Booth le abrió la puerta del copiloto, lo de caballero no se le quitaba.

Gracias. - dijo Brennan entrando al auto. Booth rodeó el vehiculo, abrió la puerta de su asiento y entró... Brennan al verlo encender el motor del auto, agregó:

Pero soy capaz de abrir una puerta. - Booth lanzó una carcajada, la vio con ternura... aún lo recordaba, tal vez... sí sintiera algo más por él, sacudió la cabeza, como queriendo quitar ese dañino pensamiento de su cabeza.

No puedo creer que aún lo recuerdes. - musitó Booth.

No puedo creer que tú lo hagas - le dijo con una sonrisa. El auto empezó a moverse. - ¿Por qué vas al Jeffersonian? - Brennan sonrió.

¿Siempre eres tan necio?

No, la otra mitad de tiempo la ocupo trabajando. - Ella rodó los ojos. - Voy a ver a Hodgins... le voy a llevar algo. - vio la cajita negra que tenía en las manos.

¿Hodgins? ¿Para qué? - preguntó sorprendido. ¿Qué tenia que ver Hodgins con ella?

Por Angela... - Booth entendió. - Whoaa... ¿No crees que es muy pronto para que se lo proponga?

¿Qué? ¿Se lo va a proponer? - preguntó Brennan asustada.

Bueno... dime tú. ¿Para qué es la caja? Brennan vio la caja negra. - Ahhh... ¿Te refieres a esto? Son unos pendientes... ayude a Hodgins a comprarlos, pero los dejó en mi bolso, se los estoy llevando. - A Booth se le pasó el susto. Hubo un momento incómodo de silencio.

Hodgins y Angela ¿eh? No lo sabía.

¿No te lo contó? - pregunto Brennan.

Supongo que... no he hablado lo suficiente con él... - dijo apenado, la verdad no le había prestado tanta atención a su amigo este último mes.

Bueno... nunca es tarde para entrar en la vida de otra persona. - Se mordió el labio inferior... por alguna razón se arrepentía de haberlo dicho, y ella nunca se arrepentía de nada.

Tienes razón. - Booth no captó la indirecta, al menos eso le hizo pensar a ella. El viaje al Jeffersonian fue silencioso, pero no se preparaban para lo que iba a suceder esa tarde.

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Continuará...

¿Entendieron? Yo sé que sí. Gracias por los Reviews

Próixmo cap... muchísimo más B&B