POV AMY

Después de aquella discusión de navidad todo cambió entre nosotros, pues no regresó conmigo como dijo que lo haría… típicas promesas de hombre. Han pasado cerca seis días, por lo que el año nuevo ya llegó y me dejó pensando en que tal vez he tardado mucho. Ok, mis medicinas y todo lo referente al "shock" que recibí me han atrasado mucho con respecto a mi meta inicial, incluso el casi intentar matar a Sonic fue una distracción de lo más gloriosa, pues jamás en mi vida concebí que algo así fuera a pasar… ¡y cómo me dejó la maldita sorpresa! Dejo de caminar vagamente y de esconderme en diversos lados, ahora emito más sonidos que un sencillo suspiro. Sally me ha ayudado increíblemente a sobrellevar esto, jamás creí que esa ardilla pudiera pasar de "empalagosamente tierna" a sólo "tierna" porque me recuerda sobre mis medicamentos e incluso me ayuda con las cosas que tejo… después de que le respondí que soy muy buena con los cuchillos y espadas, me pidió que la entrenara, pero eso es algo que no voy a hacer, mis enseñanzas sólo le pertenecen a Cream. Me lleva del brazo a la sala de entrenamiento y entonces me maravillo al ver todo el arsenal que tienen ¿entonces cómo es que no han llegado a empatar la guerra? ¡Tienen de todo! Desde armas de repetición hasta las espadas más mortíferas que he visto en mi vida… todo tipo de espadas, catanas, bastardas, de una mano, de dos manos, espadas cimitarras, roperas, de taza, falcata… en fin y también manejan hachas. Después me dice ella que Knuckles ocupa estas armas para entrenar a los nuevos reclutas y no me sorprende entender ahora por qué sus muchachos son siempre los mejor preparados, conociendo a Knuckles, sus alumnos son máquinas de matar implacables. Me acerco a las armas filosas y entonces Sally comienza a desplegar los maniquíes, cuando noto esto, volteo a verla y me sonríe de lado con mucha confianza.

-Vamos, pequeña –me dice y entonces le sonrío de vuelta con mucha confianza… nos hemos vuelto muy cercanas últimamente y ella ha querido ver mis habilidades desde hace bastantes días.

No dudo en tomar una docena de cuchillos y en empezar a lanzarlos contra las dianas de los muñecos, siempre acertando en el centro, me grita ella impresionada si quiero que aumente la intensidad.

-¡No hay reto suficientemente fuerte para mí! –respondo con un grito y entonces se pone intenso el entrenamiento después de que ha presionado un botón. Los hologramas empiezan a proyectarse y entonces tomo mis cuchillos y mi arma predilecta: mi espada bastarda. El metal se siente completamente adecuado para mí y entonces me la envaino.

-Inicia entrenamiento en tres… dos… uno –anuncia Sally y las proyecciones de color azul empiezan a aparecer, cada una de ellas intenta parecer una amenaza para mí, pues vienen "armadas" con proyecciones de lanzas que debo eludir y después enterrarles mis cuchillas. La primera ha lanzado su lanza contra mí, como respuesta me muevo eludiéndola y lanzándole una cuchilla en la frente, la proyección se ha apagado; veo otras dos y en las plantas superiores y me siguen lanzando, ahora, flechas… corro hacia el frente y los esquivo para lanzarlas más de mis armas blancas, los apago al mismo tiempo; un tercero se me acerca por atrás y no me muevo, dejo que lance su cuchilla, entonces volteo rápidamente y la desvío con mi arma para después lanzársela al tórax, pero eso no lo detiene, saca una lanza y se dispone a darme, pero doy algunas maromas y le lanzo otro cuchillo en el cuello… acaban las proyecciones y el cuarto se vuelve blanco por las luces… veo mis armas clavadas justamente en la lente de cada uno de los maniquíes que proyectaban esas imágenes. No me percato de nada hasta que Sally empieza a aplaudir orgullosa de haberme visto, pero para mi sorpresa no sólo está ella, sino que están Sonic, Tails y Knuckles con sus aprendices, todos me miran con aprobación y yo sólo arqueo una ceja.

-¡Bien hecho, Rose! –me dice una voz que me suena tremendamente familiar: serena, femenina y un poco cínica. Arqueo las cejas cuando me llegan todos los recuerdos y los asocio a sólo una persona. Volteo por completo y sale de las sombras de la puerta una mujer que aparenta tener alrededor de veinte años, su sonrisa no ha cambiado en absoluto, sigue siendo sexy y sus curvas han tenido una severa mejora, aumentando su busto y caderas; sus ojos azules me penetran y ahora estoy segura, gracias a la sonrisa dibujada en su rostro, que tengo a la murciélago Rouge enfrente de mí.

No exclamo sorpresa alguna, sólo me limito a mirarla… no quiero caer de nuevo en manos de un psiquiatra, por lo que me abstengo de preguntar, gritar o exigirle alguna respuesta. Aplaude con mucho desdén y entonces baja al campo de entrenamiento y camina contoneando sus caderas. ¡Qué le pasó! Su cabello ahora llega hasta la mitad de su espalda y puedo jurar que se ve más sexy que nunca. Volteo a ver a Sally y desvía sus ojos… entiendo de inmediato que no tuvo que ver con esto, las miradas de los chicos terminan igual de decepcionadas, desconcierto es lo único que encuentro dentro de mí. Se mantiene al margen cuando nota que aún sostengo algunas cuchillas y que tengo la espada a punto de salir de su vaina.

-Mientras no me mates con eso, soy toda oídos –me dice y no entiendo qué espera que le diga, pero se acerca a mí, me arrebata las armas y las lanza fuera de mi alcance para darme un abrazo que no puedo corresponder porque estoy hecha toda una estatua… han sido tres años y medio sin vernos… en algo me recuerda Rouge a Wave ¿o al revés debería ser? No sé, pero eso sí… son, con la gente, tan sutiles como un mazo gigante –demasiado tiempo sin vernos, rosita –me dice y se separa, volteo a ver a Knuckles, aquel gigante colosal y desvía la mirada de nosotras, por lo que entiendo que… no entiendo nada.

-¿Qué? –es lo único que se me ocurre para decir, lo único que sé decir en estos instantes -¿¡Qué!?

-No exclames tanto, te arrugas –dice y entiendo que no ha cambiado mucho además de su físico… la miro y recuerdo a la niñita que solía ser… ya no existe, definitivamente sólo está en mi memoria –veo que has cambiado mucho, Rose –me mira de arriba abajo analizando mis ropas, las que ahora son un poco más atrevidas que cuando era una chica de doce años… falda ceñida de pana, una blusa color verde strapless con un sugerente escote y botas del mismo color fue lo que me prestó Sally para vestir, pues yo aún no tengo mi propia ropa, sólo un uniforme que me prestaron los psiquiatras que consiste en un pantalón y playera tan grises que me podían deprimir en un segundo… de por sí su enfermería y enfermera son deprimentes… -¿y esos atuendos? ¿dónde dejaste los vestidos de niñita?

-Me quedaron pequeños –es lo único que puedo decir ahora que la tengo frente a frente, pero no se inmuta… la conozco, me está retando, me está midiendo para ver si en realidad he cambiado… bien, pues su deseo será una realidad. Me quita uno de los cuchillos y se lo arrebato de la mano mientras desvío mi mirada al suelo, entonces lo lanzo contra una de las dianas que está atrás de ella… acertando de nuevo en el centro.

–Nena, no necesitas impresionarme… ya lo has hecho –me dice y me vuelvo hacia ella, intentando discernir sus palabras, intentando ver si tiene algún motivo escondido por ahí, algo que yo deba saber…

-¿A qué vienes? –le pregunto fríamente y entonces me ve con ojos distintos.

-No te pongas así, Amy… ¡dios! Parece que has bebido jugo de limones en mi ausencia –dice jocosa y no le encuentro al gracia –vaya que has cambiado, Amy Rose, ya no eres la misma niña que lloraba todas las noches ¿qué pasó? ¿decidiste que era aburrida esa rutina?

-¿Y qué me dices de ti, Rouge? –le pregunto desafiante, ya estoy harta -¿ya te acostumbraste a huir de tus penas?

-Penas las que tienen los muertos, Amy –me responde con su sonrisa típica y entonces veo que no ha cambiado en absoluto –sabía que te encontraría aquí… lo imaginé hace no mucho tiempo –eso me llama la atención y entonces creo, por un solo segundo, que no he cambiado por completo –eres tan predecible que incluso ayuda… pero no vengo a rememorar viejas vivencias. Necesito tu ayuda –me confiesa y la miro con extrañeza… mi ayuda… sí, claro.

-Como digas –sé que sabe que le he dado el avión por completo, que le he dado por su lado y sigo en mi entrenamiento de lanzamiento de cuchillos.

-¡Oh, por Dios, Amy! Esto te interesa –me dice y sigo en lo mío… no le creo ni una palabra -¿no quieres encontrarla? –me dice y entonces lanzo mi cuchillo sin previo aviso, sin siquiera yo saberlo. Volteo a ella, volteo nuevamente a los chicos y me encuentro con miradas perdidas, dudosas y con los ojos de Tails desviados… vaya que es frío ese chico… casi tanto como yo, y desde que me atreví a hablar con él hace sólo dos días, la relación entre nosotros se vio seriamente afectada.

"Iba caminando por los pasillos, me iba recuperando poco a poco y los médicos me habían pedido que, para evitar una recaída, debía mantenerme alejada de todo aquello capaz de alterarme nuevamente. Interpreté que eso podía ser el ir a los cuartos de los chicos o a los cuartos de control, pero no me importó en lo más mínimo y, cuando noté que nada podía afectarme más, decidí entrar y buscarlo… así es, buscar a Tails.

Lo encontré en el cuarto de control y le miré con mucha fuerza y dureza, recargada en el marco de la puerta con una sola pierna y los brazos cruzados. Él se giró y al verme casi dio un respingo.

-No te preocupes, no vengo a matarte –le avisé con tono frío de voz, pero eso no lo tranquilizó, es más, se puso en guardia –aunque podría hacerlo… podría, pero por desgracia te necesito vivito y coleando.

-¿Qué quieres Amy? –me preguntó y supe que los nervios le habían quebrado la voz… él no podía acabar conmigo.

-Te tengo una sugerencia –le dije y él se quedó helado en su sitio cuando vio que entré ligeramente –y esta nos podría beneficiar a todos –añadí y me senté en una silla libre.

-¿De qué trata?

-Simple… ¿quiere enmendar tu error? –le dije y sentí que la sangre me hirvió como nunca –podemos hacerlo, podemos enmendarlo.

-Una vida no se repone, Amy –me dijo y sentí el golpe en el pecho, pero no desistí.

-Lo sé, pero puede mitigar la culpa… aunque esto no cambiará lo que siento por ti… te sigo odiando.

-¡Ah, gracias!

-Se trata de algo con lo que quiero que me ayudes, una de las principales razones por las que estoy aquí, de hecho.

-¿De qué se trata?

-Cream… -dije y se quedó aún más helado, no pude creer que no me respondiera en el acto.

-¿Qué quieres?

-Rescatarla… la secuestraron el día que me separé de ellas…

-¿Ellas?

-Cream y otra amiga que iba con nosotras –le dije y se tranquilizó un poco, pero no demasiado –si me ayudas a encontrarla, te prometo que me largo de aquí, en ese mismo momento.

-¿Qué hay de Sonic? –me dijo y yo di un respingo que es notó demasiado –ya veo…

-No lo quiero contemplar en esto –respondí fríamente y sin pensarlo más de una vez.

-Soy malo revisando terreno por mi cuenta, Sonic por lo general hace esos trabajos… y ni te hablo de Knuckles.

-No me interesa, yo puedo valerme por mí misma.

-Entonces… ve quien te ayuda a rescatarla –me dijo y me sorprendí por sus palabras.

-¿De verdad no te interesa la coneja? –le pregunté y me topé con un muro impenetrable: una mirada sombría que me decía lentamente que me fuera, pero no hice caso –eres… despreciable… todavía que por tu culpa murió su madre…

-¡CÁLLATE! –me gritó y me sorprendí de verlo alzar la voz por primera vez -¡Cállate, te lo suplico! –entonces perdió la fuerza… y mis respetos.

-¿Entonces me ayudas? ¿Sí o sí?

-No… ahora ¡vete! –me gritó y salí del cuarto… odiándolo más por su actitud"

Intento concentrarme en las palabras de Rouge, pero no logro nada, no encuentro el sentido en todo esto… ¿a quién se refiere? ¿será a…? entonces mi curiosidad no tiene límites y me obligo a preguntarle.

-¿De quién carajos estás hablando?

-¡Uy! La Amy que conozco no es grosera –me dice y se voltea.

-Ya no existe esa Amy –enfatizo toda la frase y me enfoco en sus palabras -¿quién necesita tu ayuda?

POV SONIC

¿Qué? ¿De dónde fregados ha salido esa mujer? No… lleva cinco años que no la veo, otra sorpresa más en mi estúpida vida, otra que no creo querer aguantar. No entiendo nada ahora, no sé ni cómo ha logrado llegar a nosotros… Rouge, la murciélago ha salido de las sombras, en específico, del sistema de ventilación de la base y ha ido directamente con Amy para hablar, pero por desgracia no puedo escuchar nada de lo que dice, pero además de sostener una charla, algo le llamó la atención a la eriza, porque se ha sobresaltado, se nota por cómo ha lanzado el cuchillo. Knuckles ha bajado la mirada y de pronto siento que ha entristecido por dentro. Amy nos ha volteado a ver y entonces sé que hay algo mal en todo esto. Sally no sabe nada al respecto, se nota en su rostro tan expectante como el nuestro y entonces ve que Rouge la ha mirado y nos saca a todos, incluyéndose ella… maldito lenguaje de chicas, jamás lo entenderé. A pesar de que ahora es más amiga de Amy de lo que jamás pude imaginar, no entiendo por qué nos ha sacado, pues nos agarró de los brazos de una forma casi tan violenta como arcaica y cerró la puerta. Knuckles le hizo caso, pues sus pensamientos son de verdad abstractos cuando esa murciélaga es mencionada y Tails no parecía animado de seguir viendo a Amy y por algún motivo, Sally pensó que querían privacidad, lo que me deja a mí queriendo saber qué pasaba.

-¿Qué? –pregunto sin pensar siquiera en algo que me ayude a defender mi postura, pero Sally me mira como si fuera un niño al cual reprender -¡no debiste sacarme, sacarnos así!

-¿Y eso por qué? –me dice retadoramente, defendiendo a Amy y a su amiga – ¿porque no puedes enterarte de nada?

-Déjame entrar –pido y entonces me sigue mirando con fuerza.

-Hasta que terminen de hablar –me dice y no se mueve, parece implacable e incluso pronuncia cada palabra con lentitud.

-¿Por qué la ayudas tanto? –pregunto y ella me fulmina con la mirada, no me quiere responder.

-Es mi amiga.

-¿Desde cuándo? –pregunto todavía confundido, pero ella sólo hace lo mismo: matarme con los ojos.

-Déjala, Sonic –me dice Knuckles y volteo a verlo –si esas dos quieren hablar en privado, dudo que debamos entrometernos, sólo hay que esperar a que todo se revele por su cuenta –y no puedo creer lo que he escuchado ¿Knuckles paciente? Bueno… si Sally puede ser amiga de Amy creo que todo puede pasar, por lo que le resto un poco de importancia –ven –me susurra y le sigo, alejándome de la ardilla, quien ahora me ha hecho enojar más que nunca… lo bueno es que aquí no hay floreros.

-¿Qué ocurre? –le pregunto y entonces sólo me zarandea por los hombros con sus manoplas.

-¡Entiendes lo que está ocurriendo, ¿cierto!? –me dice y me confundo todavía más por lo que está diciendo -¡Rouge está aquí!

-Sí… creo que eso lo pude notar cuando la vi bajar del conducto de aire –le digo señalando lo obvio, pero para él es demasiado importante… con el tiempo pude saber que él se siente igualmente culpable, pero que su deuda con ella no es una deuda de amor o dependencia, sino una de honor, una en la que jamás debió quitarse de encima sus habilidades… aunque también creo que pudo haberse sentido solo sin la "vampira" como él solía decirle, intentando robar sus cosas, en especial la esmeralda maestra, de la que Knuckles ha cuidado hasta la fecha, pues la tenemos resguardada en una bodega especial. Pero no quiero decirle nada, no quiero tocar sus fibras emocionales, es duro hacer eso… yo lo hago cuando veo a la eriza.

-No es eso… es que… no sé ni cómo mirarla a la cara –agrega y trato de ignorarlo… creo que todos tememos a las reacciones de las chicas, todos a excepción de Silver, quien sigue en Seaside Hill por lo poco que sé de Shadow –no tengo el valor…

-¡Ánimo! –le digo y entonces él me voltea a ver a los ojos… a pesar de su estatura, su reacción con ese tema no ha cambiado –no creo que haya cambiado demasiado… creo que podría ser buena compañera tuya, quiero decir, te escuchará.

-¿Crees? –pregunta incrédulo, pero yo sólo levanto el pulgar y cierro un ojo –es raro que hagas eso, desde que Amy se fue no lo haces –veo mi cuerpo, firme y decidido y noto que es cierto… no le mostraba tanto apoyo a alguien desde hace tanto tiempo.

-Lo de Amy es… un asunto aún sin resolver –digo y sé que Sally me escucha desde donde está –no me ha perdonado.

-¿Ya te disculpaste?

-Ya… pero creo que no quiere palabras únicamente –digo y pateo al suelo.

-Obvio ha de querer acciones, pero como es ahora dudo que no termines con un cuchillo en la frente si haces algo que la moleste –su respuesta me anima un poco… pues morir en sus manos creo será lo más cercano a que me toque –y ya no es una niña… ahora es toda una asesina –sus palabras hacen que me descontrole un poco… Amy Rose, la tierna niña de vestidos rojitos ahora mata cuando quiere… sólo no puedo distinguirla.

Y hablando de la reina de Roma… sale Amy con Rouge por la puerta principal, la que no ha sido abierta, sino que ha sido brutalmente estropeada por el martillo de Amy… creía que no lo llevaba consigo, pero sigue siendo igual de mortífero, tal vez más. El muro de metal sale volando hacia al frente y casi golpea a Knuckles por la trayectoria, pero él ha sido capaz de eludirlo… ¿qué ha pasado? ¿qué tiene a Amy tan molesta? La veo salir por la puerta de enfrente, no se ve del todo alterada, sólo enojada… pues no ha caído en shock y al parecer, Rouge ha ayudado a contenerla. Knuckles y Tails entran al cuarto de entrenamiento para ver qué ha pasado, cuáles son los destrozos. Entonces exclaman por la impresión, yo sólo veo que los muñecos de práctica están degollados y las dianas están llenas a rebosar de cuchillas, todas en el centro… ni desesperada pierde la puntería. A pesar de que sé que no es todo, no entro y decido seguirlas.

Llego al cuarto contiguo afuera en el pasillo y me quedo a un lado, esperando escuchar algo, lo que sea. Mi deseo es cumplido y entonces me doy cuenta de que ha roto mucha porcelana… ¿qué cuarto es ese? Reviso el letrero que dice "cocina"… ya no tenemos platos en qué comer.

-¡Amy, no dramatices! –le dice Rouge, puedo distinguir su acento sereno, pero la chica no responde –piénsalo con cuidado, ¿vale?

-Eso lo pienso con cuidado y me cabe bien en la cabeza que debo ser buena amiga –responde y ahora añade más drama a su voz –pero lo que no me cabe en la cabeza es que no me hayas dicho que habías vuelto, Rouge.

-Eso no debe parecerte extraño en ningún sentido, Amy… sabes como soy –responde, pero Amy no dice nada, otra vez –no fue por querer dejarte sola…

-Pero pareció así.

-¡Entiéndelo! Ya no soportaba estar ahí… pensando nada más, sin hacer nada –replica la murciélago y escucho cómo su voz se rompe… ¿de qué están hablando? –tenía que hacerlo.

-Y gracias a tus acciones, la chica también se fue, la influenciaste feo y sola me quedé –respondió, creo haciendo rima… ¿Blaze? Debe ser ella, porque Cream fue secuestrada… -fue horrible.

-No te quejes, te quedaste con Cream.

-Creció demasiado rápido… es casi mi hija –musita para sí misma –pero ya no fue lo mismo… se sintió igualmente desolada… lo pudimos sobrellevar hasta que…

-Eggman invadió Thunder Ville –confiesa y entonces creo que me he perdido de algo de la vida de Amy, porque no entiendo la conversación –lo sé, querida, pero es por eso que te estoy reclutando.

-Explícame bien qué está pasando por favor.

-Regresé hace dos semanas de donde estaba y entré a nuestra vieja casa… sólo me enteré de la invasión porque lo vi todo –empieza a contar y después se detiene, al parecer pasó más tiempo diciéndole que se calmara que en explicarle lo que ella quería oír –no pude evitar ver el correo y extrañarme por no encontrarte en casa. Vi una carta empolvada y la abrí. Iba dirigida a ti.

-De quién era? –preguntó Amy más calmada, pero no mucho… debe de controlar sus impulsos… por un lado me hace pensar que no ha cambiado mucho y eso me alegra y aterra al mismo tiempo.

-Silver… -esto se pone cada vez más interesante… ¿Silver habla con Amy? Eso sí que se me hace raro… -pedía tu ayuda.

-Yo tengo mi misión particular –contesta ella, pero es callada por Rouge -¿quién te da el derecho de hablarme así?

-"Mi misión particular" Rose… ¿no lo entiendes? Alguien que conocemos necesita nuestra ayuda.

-Sabe manejar muy bien el arco –trata de defenderse, pero no lo logra, sólo no parece ser suficiente para Rouge, quien escucho ruge de ira.

-Eso no la salvó… tenemos que ir por ella.

-¿Por qué no la salvó él?

-¡No podía! –exclama la murciélago –necesita de nosotras… por eso vine aquí, imaginaba que habrías regresado… los refugiados siempre buscan Green Hill.

-No soy ninguna refugiada –dice con enojo, pero es callada nuevamente –te lo advierto, Rouge… no insistas.

-Se trata de una amiga… piénsalo bien.

Pasan varios minutos hasta que escucho a Amy hablar.

-Bien… pero nadie puede enterarse… después de mi fracaso intentando rescatar a la coneja, creo que es lo menos que puedo hacer –dice resignada y entonces salen ambas del cuarto. Busco un escondite y entonces finjo que no sé absolutamente nada. Me miran de reojo y volteo… Sally está detrás de mí, fulminándome con los ojos –apártate –me dice Amy con un tono no muy sutil, no muy tierno y sobretodo, no muy amable.

-¿Qué te pasa? –le pregunto y entonces no me responde, sólo sale de la habitación.

-Lo siento –se disculpa Rouge en su nombre, pero sé que ella no debe hacerlo, la culpa no es de ella –la ha pasado mal…

-Me odia.

-No digas locuras –exclama y me callo –jamás dejaría ella de amarte, el problema es que debe superarlo y aceptarlo.

-No creo que lo haga –replico y me voy a mi cuarto, entonces veo que Rouge le susurra algo a Sally y ésta asiente.

-Sonic –me dice la ardilla con su voz dulce –será mejor que vayas a descansar –me toma por el brazo y me lleva hasta mi cuarto, donde me cuida hasta que ve que no tengo remedio más que dormir. La ventana está abierta y veo que es cerca de media tarde. Algo me llama la atención y subo la cabeza para verlo, pero Sally se espanta ligeramente y va a cerrar la ventana –no creo que debas dejar que…

-Sally, quiero ver –le digo y entonces me levanto ligeramente mareado, abro la ventana y veo tanto a Rouge como a Amy irse solas a las afueras de Green Hill -¿Qué?

Sally no sabe que decir, pero sé que algo tiene que ver con todo esto.

-No te apures, Sonic, seguro van a dar un paseo –me trata de mentir, pero no puede, entonces replico y me reprende como una madre… vaya madre. Me mete una cucharada de una sopa que trajo a la boca -¿te sientes mejor? –sinceramente no sé a qué viene toda esta atención. Desde que Amy está aquí, Sally ya me ignora; sin embargo pasa todo el tiempo con la eriza. Siento que mis párpados se caen ligeramente y también tengo necesidad de ir a mi cama –descansa –me dice cínicamente la ardilla y cierra la puerta para salir.

Quedo profundamente dormido por un largo rato, tan largo que ya es de noche, y cuando despierto, noto que no están ni Amy ni Rouge ni Sally, por lo que empiezo a maldecir y a buscar la posición de Amy a través de un mapa virtual que tenemos y las cámaras de seguridad. Me acerco a Tails y le pido todas las grabaciones.

-No –me espeta y entonces le ordeno que es de suma importancia, pero me responde igual varias veces hasta que accede a que revise el perímetro. La veo a lado de una figura con alas correr hasta los límites de Green Hill y pronto se une una tercera figura… -¿Sally? –pregunta Tails cuando la distingue y entonces yo tampoco lo puedo creer –creo que van para Seaside Hill –me dice él después de analizar la ruta que han tomado –es el camino que antes de usaba para llegar y el único conocido… no hay duda, van para allá.

Empiezo a maldecir y trato de contactarla.

-¿Sally? ¡Regresa de una maldita vez! –espeto.

-¡Lo siento, se está cortando! –dice con mi mismo tono de voz y me cuelga. Termino enojado por todo lo que ha ocurrido.

Sally… me las vas a pagar.


QUIÉN DIRÍA QUE SALLY YA HASTA LE TIENE LEALTAD A AMY XD NO PUES... CREO QUE ES UNA TROLLEADA HACIA LOS HATERS DE SALLY xD ESPERO DISFRUTEN n.n