CAPITULO 10

-Se imaginaran entonces-dijo una voz detrás de ellas-que yo me quede sin palabras.

Ginny se llevo una mano a la boca y Hermione escondió rápidamente la prueba de embarazo detrás de su espalda. Pero era demasiado tarde.

Una mujer de elegante vestimenta, cuello fino, simulando ser el de un cisne, y el cabello recogido en un elegante rodete, se encontraba parada en el marco de la puerta del baño con las manos apoyadas en las caderas y mirándolas con una expresión severa.

-Eh…-dijo Ginny, pero la mujer levanto la mano en señal de silencio.

-Hermione me podrías explicar esto-le dijo cruzándose de brazos y fulminando a las dos chicas con la mirada, Jane Granger.

-Mama…yo…nosotras-empezó la castaña, pero la mujer negó con la cabeza.

-Yo sabia desde un primer momento que ese chico no te convenía-largo la mujer. Ginny levanto una ceja enojada y Hermione comenzó a llorar en silencio.

-¿Quién creía que le convenía? ¿Krum?-pregunto Ginny mirándola fijamente.

-¡No estoy hablando contigo!-grito la mujer-¡Esto es entre mi hija y yo!

-¡Esto es entre Hermione y mi hermano!

-No me nombres a tu hermano-la interrumpió-el es el culpable de que esto este pasando…Hermione, vamos a resolver esto ya mismo.

-¿Resolver?-pregunto la castaña.

-Exactamente-dijo la mujer-antes de que alguien se entere…y queda claro que hay que suspender la boda.

-¡¿Que!-pregunto Ginny escandalizada-¡¿Porque!

-Porque no dejare que mi hija se case y la gente comience a decir que lo hizo a las apuradas…únicamente porque esta embarazada.

-¡Hermione no se casa por estar embarazada!-grito Ginny fuera de si.

-A lo mejor así sea-dijo fríamente Jane-pero la gente no pensara igual.

-¿Y a quien le importa lo que diga la gente?-pregunto la pelirroja incrédula.-A Hermione nunca le importo…se ve que eso lo heredo de su padre.

-Nosotros no te criamos de esta forma, hija-dijo la mujer saliendo del baño y sentándose en la reposera más cercana a la ventana. Ginny pasó un brazo sobre los hombros de Hermione, que no dejaba de llorar, y abandonaron el baño también.

-Mama…esto no fue lo que planeamos con Ron…pero es lo que tenemos y creo, más bien, estoy segura de que Ron se pondrá muy contento al enterarse…

-No se tiene que enterar-dijo la mujer-nosotras podemos resolver esto sin su ayuda…no se tiene que enterar…

-¿Que esta sugiriendo?-pregunto alarmada Ginny.

-No estoy sugiriendo nada-le contesto la señora Granger-pero me parece que si Hermione decide no tener ese bebe…

-¡¿Cómo que no tenerlo!-pregunto Ginny a los gritos.- ¡¿Hermione no estarás pensando eso! ¿Cierto?

Hermione no contesto. Se llevo una mano a su estomago. Hacia unos segundos había descubierto que en unos meses seria mama, y ahí estaban Ginny y su madre discutiendo su futuro. ¿Que había que discutir? A lo mejor no fue algo planeado, a lo mejor lo correcto hubiera sido que ese bebe llegue después de casados, pero nada de eso ocurrió.

Era su bebe. Y ella lo quería desde el segundo que por su mente cruzo la posibilidad de estar embarazada. Nada ni nadie cambiaria eso.

-¿Hermione?-la llamo Ginny despacito.

-Este bebe es mi hijo y de Ron-sentencio levantando la mirada-no hay nadie que pueda decidir sobre el más que sus padres…

-Hija eres muy joven, no podrán disfrutar de su matrimonio…eso si Ronald se quiere casar una vez que se entere-dijo su madre con un tono de maldad que solo Ginny pareció percibir.

-¿Que demonios esta hablando?-grito Ginny-¡Por supuesto que Ron se casara con Hermione!

-Si te hubieras dado la oportunidad de conocerlo, madre-intervino la castaña-hubieras comprendido que no hay en este mundo persona que me ame más que Ron…y no habrá persona a la que yo ame más…

-Eso es lo que tu crees, hijita-dijo la mujer-no conoces a los hombres…

-¡Conozco a Ron!-dijo dando por terminada la discusión entrando a la cocina por un vaso de agua.

-Hermione…esto es una locura… ¡no puedes hacerme esto!

-¿Hacerle que?-interrumpió Ginny-¡Hermione no le hizo nada a usted! Debería estar orgullosa de la hija que tiene.

-¡Ah claro!-exclamo abriendo los brazos-ahora comprendo todo…fue ella, ¿cierto?

-¿Que?-pregunto Hermione sin entender, alejando el vaso de su boca.

-Fue ella la que te metió esas ideas en la cabeza…-dijo la señora Granger-¡Tener hijos antes del matrimonio! ¿Cuántos sabrá tener ella?

Ginny abrió la boca hasta el suelo. Hermione fulmino a su madre con la mirada y se giro hacia Ginny que negó con la cabeza.

-¡No sabes lo que dices!

-¡Claro que se!-le contesto la mujer-tiene cara de ser muy precoz…

-¡Mama!

-No debí dejar que te juntaras con ellos-siguió la mujer sin hacer caso al grito de su hija-¡Ellos son los culpables!-dijo antes de comenzar a llorar.

-¡Oh, por Merlín!-exclamo Ginny exasperada, cruzándose de brazos.

-¡VETE DE AQUÍ!-grito la madre de Hermione. Ginny la miro con el seño fruncido, se giro a Hermione y vio como esta asentía con la cabeza.

-Nos vemos más tarde-dijo la pelirroja antes de salir.

El silencio se hizo entonces. Hermione volvió a ubicarse en el sillón. La cabeza le daba vueltas y las ganas de vomitar volvieron. Esta no era la forma en que esperaba que la gente reaccionara cuando ella de la noticia. ¡Y todavía no se lo había dicho a Ron! las cosas parecían fuera de su curso.

-Hermione-la llamo su madre sentándose a su lado-conozco un medico en Londres que podría operarte rápidamente…

Hermione se giro a ver a su madre. Grandes lagrimones de furia e impotencia corriendo por su cara. Toda su vida había intentado que la mujer ahí presente no cuestionara todo lo que hacia, no buscara meterse y obligarla a vivir a su propio gusto, quizás contra lo que quería Hermione. Esta vez, nada de eso pasaría.

-Estamos hablando de mi hijo aquí, madre-le dijo con frialdad-yo no voy a matar a mi bebe solo para mantener tus apariencias…si quieres puedes decir que me fugue de casa o como quieras…

-¿Que estas diciendo?

-Estoy diciendo que no volveré más a hacer lo que quieras…no volveré contigo a tu casa, no cancelare mi boda…y por sobre todo…voy a tener a este bebe.

-¡Eso es una locura!-dijo la mujer arreglándose el peinado-¿Que dirá tu padre?

-Eso lo sabré personalmente cuando se lo diga-dijo Hermione parándose en su lugar-te guste o no, mama, vas a tener que aceptarlo.

-No-le contesto-no…si tu decides tener a ese bebe, te olvidas de tu padre y de mi.

Hermione la miro asustada. No quería perderlos, no querían que ellos la pierdan, y no quería que su hijo no tuviera a sus abuelos…pero no iba a cambiar su opinión ni en un millón de años.

-Entonces esto es un adiós-le dijo cruzándose de brazos y mirando la puerta, señalándole la salida. La mujer pareció ablandarse por unos segundos, pero después, retomando el gesto duro de su rostro caminó hasta la puerta.

-Te vas a arrepentir de esto, hija mía-le dijo mientras salía. Pero Hermione estuvo seguro de que la oyó al responderle:

-Nunca en mi vida estuve más segura.

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-¿Lavander Brown?-pregunto Fred mirando a Ron de costado-¿No era esa la chica que estuvo detrás de ti en su séptimo año?

-S-si es ella-dijo el pelirrojo recordando todos los problemas que le había causado con Hermione el repentino deseo de Lavander de salir con todos los jugadores de Quidditch del colegio.- ¿Que hace acá?

-Es la propietaria de la revista-dijo Sabrina antes de salir por la puerta con una sonrisa de triunfo.

-Yo sabia que nada bueno podía salir de esto-dijo George comenzando a subir las escaleras que los llevarían a verse con ambas chicas.

-Será mejor que nos vayamos de acá-dijo Ron volviendo sobre si y bajando unos cuantos escalones, hasta que los brazos de sus hermanos lo detuvieron.

-No Ronniekins-dijo Fred-esta es tu oportunidad… ¿o quieres que todo el mundo se entere de las cochinadas que andan haciendo tú y Hermione?

-La verdad que no tengo problema con eso-dijo algo nervioso.

-Estoy seguro que Hermione si tendrá un problema con eso-dijo George subiendo delante de él. Ron bajo la cabeza apenado, y subió lo que le faltaba para llegar a la oficina principal.

Delante de él una puerta doble, semitransparente con picaporte en forma de corazones rojos y con un gran cartel que indicaba la Dirección del periódico, se extendía en su amplitud. Los gemelos se miraron sonrientes y llamaron a la puerta con un fuerte golpe.

-Adelante-dijo una voz que a Ron no le costo reconocer como la de Parvati. Odiándose a si mismo, entro detrás de los gemelos.

-¡Vaya vaya!-dijo Parvati saliendo de detrás de un gran escritorio-si son tres de los hermanos Weasley…díganme que Charlie esta abajo y soy feliz.

-Lo siento, Parvati-dijo George con su mejor voz de galán de telenovela-pero solo somos nosotros.

Ron la miro de costado y le sonrió. La chica no había cambiado nada desde que salio del colegio, salvo que ahora parecía más delgada.

-Hola Parvati-la saludo-te ves bien.

-Tu también Ron-dijo la chica caminando directamente hacia el menor de los pelirrojos-se ve que el entrenamiento de Auror te sentó bastante bien.

-Yo diría excelente-dijo una voz bastante chillona detrás de ellos, haciéndolos a voltear. Ron apretó los ojos lo más que pudo, pero inmediatamente sintió unos brazos que rodearon su cuerpo y comprendió que era demasiado tarde para correr.

-Ho-hola Lavander-dijo con la garganta seca.

-¿Cómo has estado?-le pregunto liberándolo de su abrazo-¿A que se debe tu visita?

-Nosotros también vinimos-le recordó Fred, pero Lavander minimizo el comentario con un movimiento con la mano.

-Es que hay un artículo que saldrá publicado en su revista y que me gustaría que no saliera-dijo Ron algo nervioso.

Parvati y Lavander se miraron disimuladamente. La primera asintió con la cabeza y Lavander, sentándose en su escritorio, y cruzando las piernas provocativamente, le sonrió de oreja a oreja.

-Por ti lo que quieras Ronnie-le dijo jugando con un mechón de su cabello. Ron comenzó a reír nervioso, seguido por los gemelos que chocaron palmas-Pero…-se corto la risa-¿que me darás a cambio?

Fred arrugo el entrecejo. George la miro como asustado y Ron se quedo helado en su lugar.

-Si…si quieres te puedo dar-dijo buscando en su bolsillo-un chicle, un clip y una moneda muggle…

-No, tontin-dijo caminando hasta el y apoyando ambas manos sobre los hombros del pelirrojo-Digo… ¿que me darás a cambio?

-Podemos invitarte a cenar-sugirió George.

-¡Perfecto!-dijo la chica caminando nuevamente a su escritorio-Avísale a Hermione que el viernes voy a su casa a cenar…

Ron miro a George asustado. El pelirrojo mayor se encogió de hombros, mientras Fred reía por lo bajo hablando algo con Parvati, que parecía muy interesada en la tienda de los gemelos.

-Eh… ¿Lavander?-dijo Ron-¿Cómo que le diga a Hermione?

-Claro-dijo la chica girando sobre si para ver al pelirrojo-¿no querrás que salgamos solo los dos, cierto?

-¡No!

-Entonces dile que me gusta mucho el pato a la naranja-sentencio la chica antes de volver a su lugar al tiempo que se concentraba en su lectura.

Ron negó con la cabeza asustado. Esto no era bueno…

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Ginny patio una pelota de fútbol con la que un grupo de chicos estaba jugando en un baldío, con toda la furia que su pequeño cuerpo podía contener. Esa mujer era insoportable.

Desde que la conoció le pareció que era medio falsa. Solía sonreírle de una manera, escondiendo algunos dientes, que no le gusto desde un comienzo. Hermione debía de estar pasando por un momento horrible. Ginny sabia que si ella fuera quien estuviera en esa situación su madre la comprendería, seguro que se llevaría algunos gritos, pero después de eso, nada más.

Estaba tan entretenida en sus pensamientos que le tomo unos segundos darse cuenta de la persona que iba caminando directamente hacia ella, mirándola con furia.

-¡GINNY!-le grito. La pelirroja se detuvo en seco y levanto la vista. Delante suyo se encontraba Harry Potter con el cabello más revuelto, un moretón en el ojo derecho y los anteojos rotos.

-Hola Harry-le dijo sonando inocente.

-No te hagas la buenita conmigo-le dijo el chico tomándola del brazo y llevándola contra la pared-¿Porque me hiciste eso?

-¿Que querías que haga?-le pregunto empujándolo así la soltara-¿que te felicitara por llamarme moco?

-Sabes bien que lo hice porque estaba enojado-dijo Harry siendo empujado más contra la pelirroja por la gran cantidad de gente que caminaba por esa acera.

-¡No!-dijo Ginny llevándose una mano a la boca-¡Si seguro que yo estaba de feliz de ser acosada!

-No te estaba acosando…

-¡Me estabas siguiendo!

-Era para saber si te sentías bien-le dijo el pelinegro callándola-te vi salir de una farmacia…y cuando uno sale de una farmacia no es por nada bueno…en especial de una farmacia muggle-dijo, esto ultimo, más bajito.

-Bu-bueno…yo… ¿que te importa que es lo que yo hago?-le grito en la cara e intento empujarlo para sepáralo un poco de ella, pero justo en ese momento alguien lo empujo y quedaron, todavía, más cerca.

-Me importa-contesto Harry-me importa mucho…incluso más de lo que debería.

A esta altura, la distancia entre ellos se había acortado considerablemente. Ginny lo miro directo a los ojos y comprobó que el chico no mentía. Harry lentamente llevo una mano a la cintura de la pelirroja y se acerco peligrosamente a sus labios.

-¡Pero si son Potter y la pobretona!-dijo una voz que arrastraba las palabras detrás suyo. Harry se separo un poco de la pelirroja para encontrarse con unos ojos grises, un pelo demasiado rubio para ser real y una sonrisa burlona bastante desagradable.

-Malfoy-contesto Harry-veo que decidiste volver a ensuciar el país.

-En realidad volví para tratar de limpiarlo-contesto el rubio cruzándose de brazos-veo que estas bien acompañado.

-Draco-saludo Ginny sonriendo débilmente, era mejor hacer de cuenta que no lo odiaba. Harry giro tan rápido la cabeza al notar que Ginny llamaba a Malfoy por su nombre, que casi se rompe el cuello-¿Te llego mi carta?

-Por supuesto-dijo el rubio mirándola de arriba abajo-te ves bien Weasley.

Ginny se ruborizo y Harry gruño notoriamente. La pelirroja empujo al chico para que se alejara completamente de ella y miro a Malfoy de frente.

-¿Y bien?-pregunto.

-¿Y bien que?-respondió el ex Slytherin.

-¿Cuál es tu respuesta?

-Ah, si-dijo el chico buscando algo en su bolso-esta es la dirección donde abriré el restaurante. De todos los chef que leí las referencias, el tuyo era el más interesante…

-¿El trabajo es mío, entonces?-pregunto impaciente la pelirroja.

-Todo tuyo-dijo el chico sonriendo. Ginny se fijo que cuando sonreía se veía bastante bien, nada comparado con la dureza de sus años en Hogwarts, lo que la hizo pensar si todavía seguiría siendo un mortífago.

-¿Que trabajo?-intervino Harry. Ginny inmediatamente comprendió que el chico debía actuar como si no supiese nada, solo para mantener el trabajo bien oculto.

-¿No se lo contaste a tu noviecito?-pregunto el rubio sonriendo.

-No es mi novio-dijo Ginny seria. Harry hizo un ruido raro con la garganta y miro a Ginny sobre su hombro. La chica esquivo su mirada.

-Eso me pareció al verlos arrinconaditos contra la pared-sugirió Malfoy moviendo las cejas.

-Te pareció mal entonces-dijo Ginny, y luego se volvió a Harry-voy a trabajar en el restaurante de Draco… ¿Cuándo es la inauguración?

-En unas semanas…llégate antes del fin de semana así hablamos-le dijo el chico a la pelirroja que le sonrió en agradecimiento-y Potter…espero no volver a verte.

-Lo mismo digo-contesto Harry viéndolo alejarse.-Eso estuvo cerca…

-¿Que cosa?-pregunto exasperada la pelirroja. Harry la miro de reojo.

-Que Malfoy nos vea y crea que somos algo más-dijo-sabes bien que el intentara propasarse contigo, ¿cierto?

-Si-contesto Ginny comenzando a caminar-y tal vez lo deje.

Harry se quedo helado. Pocos metros más adelante Ginny se giro y le dirigió una de esas sonrisas que solían dejarlo sin aliento, que parecía detener el tiempo y que lo hicieron comprender que se lamentaría toda su vida el no haber conocido profundamente a Ginny mucho antes, el no haberla besado antes, y el no haberse enamorado de ella mucho antes.

Viendo alejase, moviendo el cabello a compás de sus pasos, se dio cuenta que una parte suya siempre albergara algo de esperanza. Ahora bastaba saber, si alguna parte de la pelirroja albergaba esperanza también.

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-Hermione querida-dijo Molly Weasley al verla entrar lentamente a la cocina-¿quieres un poco de chocolate? Justo estaba haciendo para Marcus, Angelina lo trajo hace un rato, parece que Fred la invito a cenar a una restaurante muy…

Pero Molly no termino la frase. Analizo con cuidado a su futura nuera y comprendió que algo no andaba bien. Llevaba mucho tiempo conociéndola y sabía que estaba así por algo importante. Mataría a Ron si le había hecho algo.

-¿Que pasa cariño?-pregunto, pero la pregunto no hizo más que aumentar el llanto. La mujer sirvió rápidamente un taza de chocolate, le puso un poco de espuma y se lo acerco.

-Es…es…-dijo Hermione, pero entre los hipidos y las lagrimas, Molly no comprendió ni una palabra.

-¿Que ocurre?-pregunto llevándola hasta una silla frente a la mesa y dejando la taza frente a la chica. Le paso un brazo sobre los hombros y espero que a que se calmara un poco.- ¿Ron te hizo algo?

Mala pregunta. Hermione volvió a llorar más fuerte.

-Si-dijo entre sollozos-pero no es…no es por eso que estoy llorando…

-¿Que ocurre entonces?

-Mi….mi mama no vendrá a mi boda-dijo rompiendo en llanto nuevamente.-Ni ella ni mi papa…

-¿Porque?-preguntó Molly preocupada-Estoy segura que entendiste mal, Hermione…tus padres no se perderían ese día tan importante…

-No vendrán porque me odian-dijo llorando como una niña caprichosa.-Los defraudé…y no vendrán…

-¿Cómo que los defraudaste?-preguntó sonriendo-Eso no es posible. No hay forma de que alguien se sienta defraudado contigo, Hermione.

-¿Usted cree?-pregunto más tranquila-¿Usted cree que Ron no va pensar que lo defraude?

-Nunca…ni en esta vida ni en ninguna otra-le contesto sinceramente la regordeta mujer-Ron esta orgulloso de ti, Hermione…desde que te conoció, y a pesar de que me dijo que eras insoportable, yo le vi brillar los ojos de una forma especial…y supe en ese momento que mi Ronnie seria muy feliz.

-¿Cómo lo supo?

-Porque en ese momento me di cuenta que estaba enamorado-dijo Molly con los ojos medio rojos-me di cuenta que esa admiración que sentía por ti…por la niña insoportable, como me dijo, algún día se transformaría en algo más…

-¿Ron enamorado de mi desde los doce años?-pregunto Hermione sonriendo-¿Es posible, eso?

-Claro que lo es-dijo la señora Weasley acariciándole el cabello-es posible porque cuando finalmente te conocí y vi como lo mirabas, supe que sus sentimientos eran recíprocos…por eso supe que seria feliz.

-¡Oh, señora Weasley!-dijo Hermione abrazándola.

-¿Ahora me dirás que paso?-le pregunto la mujer. Hermione se movió incomoda en su lugar, pero la miro directamente a los ojos.

-Hay algo que mi madre se entero que la hizo enojar mucho-dijo Hermione-y me dio dos alternativas…bueno, la alternativa que yo elegí implicaba que nunca más sabría nada de ella.

-¿Pero que paso?

-Es…es difícil para mi decírselo-dijo tornándose roja como el pelo de la mujer-pero quiero que sepa que no fue un error, simplemente paso…y no me arrepiento. Sabe bien como son los hombres…pero Ron espero, espero cinco años…y bueno, la noche que nos comprometimos nosotros…nosotros…

Los ojos de Molly Weasley se abrieron exageradamente, pero no había necesidad de que Hermione siga hablando, ella sabia bien lo que había pasado. Pero lo que más le sorprendía era cuanto Ron debía querer a Hermione.

Molly no era tonta, había tenido hermanos y también tenia hijos, y sabía que era lo que los hombres tenían en la cabeza las veinticuatro horas del día. Pero no pudo evitar sonreír al darse cuenta que de todos sus hijos, incluso Percy, Ron era de quien se sentí más orgullosa.

-¿Cómo se entero Jane?-pregunto Molly-¿O fue Richard?-pregunto alarmada.

-No…fue mi mama-dijo Hermione volviéndose más roja-pero se entero porque…bueno…no puedo decírselo-dijo negando con la cabeza.

-¿Que paso Hermione?

-Señora Weasley…no quiero que me odie usted también…va a pensar que es mi culpa, que esto es demasiado pronto…que Ron no esta listo para ser…

Molly sintió su corazón detenerse. Solo una palabra rondaba por su cabeza en ese momento y era una para la que ella no estaba preparada en ese momento. Vio como Hermione bajaba la mirada y se reprimió el fuerte impulso que tuvo de colocar una mano sobre l vientre de la chica.

-Ron estará listo, Hermione-dijo la mujer, sonriendo-tu también lo estas.

Hermione sonrió contenta, todavía con los ojos medio rojos, el cabello desarreglado y esa expresión de saberlo todo que Molly admiraba en la chica.

-Me gustaría que mi mama pensara igual-dijo la castaña-me gustaría que estuviera aquí cuando más la necesito.

-Yo estaré aquí, cariño-dijo abrazándola-a lo mejor no soy tu mama, pero…

-Es lo más parecido que tengo-dijo Hermione en su oído, y Molly supo, sin mirar, que estaba sonriendo.

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Se saco la campera sin cuidado, volteando en su camino una lámpara que fue a parar al suelo junto a un grupo de revistas muggles bastante pasadas de moda. De una patada hizo volar su zapato derecho y con el mismo movimiento, voló el izquierdo.

Cuando considero que estaba lo suficientemente cómodo, se tiro en el sillón frente a la chimenea y miro las cajas frente a la puerta de Ron. Seria raro no tenerlo cerca todos los días. Sabia bien que el Ron casado seria mucho más responsable que su amigo de todos los años, y que ahora Hermione lo mandaría el doble de lo que hacia diariamente.

Las cajas eran una más grande que la otra. Reconoció las de Ron por ser las más desordenadas, con ropas saliendo por todas partes y mal cerradas. Las de la izquierda, pertenecían claramente a Ginny, eran más ordenadas y más pequeñas.

Todavía la idea de Ginny Weasley viviendo con el lo perturba un poco, más que nada siendo conciente de que el verla diariamente no haría muy fácil el tener que olvidarse de ella. Menos aun si la llegaba a ver toda desarreglada a la mañana temprano, usando un pijama mucho más grande que su cuerpo y el pelo completamente desarreglado. Esa había sido la miguen de la que se había enamorado.

Una mañana luego de volver de almorzar con Hermione y Ron al departamento de las chicas, encontraron a Ginny recién levantándose. Había salido la noche anterior y había vuelto a ver a Michael Corner. Harry no escucho la mitad de lo que contaba sobre la fiesta y sobre el modelo de ropa interior, pero si creyó que estaba completamente dormido y soñando que había llegado a ver un ángel.

Claro que con el paso del tiempo y llegando a conocer más a Ginny noto que era lo más diferente a un ángel que una chica podía ser. Ella se encargaba de hacerlo pasar vergüenza, de callarlo con un golpe, de empujarlo sin disimulo. Incluso, podía hacer que lleguen a golpearlo duramente en una reunión de poesía.

Giro su cabeza de las cajas y miro la foto que había sobre la chimenea. En la boda de Bill y Fleur, Ron y Hermione bailaban melosamente, mientras Ginny, Fred y George hacían una rara coreografía por detrás. Harry sonrió al ver como se movía simulando ser la novia, y como sus hermanos la levantaban por el aire de una forma muy graciosa.

Olvidarse de Ginny Weasley seria muy difícil.

Un pequeño pergamino, doblado cuidadosamente, se extendía sobre la mesa de la cocina. Harry lo miro sin saber que seria, así que caminando algo cansado hasta el pergamino, lo leyó en voz alta, como si hubiera alguien más en la habitación.

Tengo a tu amigo Weasley, ven a buscarlo al descampado a dos cuadras, tienes media hora.

XXX

Harry miro el pergamino sin comprender. Tomo su varita entre sus manos, se calzo los zapatos sin atarlos y se puso su capa rápidamente, antes de salir azotando la puerta, dejando todavía el pergamino sobre la mesada.

Lo escribí de un solo tiron. No podrían comprender cuanto me duele la mano izquierda (y eso que soy diestra) así que solo les pido que vayan a GO y me dejen un pequeño review!

Falta cada vez más poco para mi review 500!

YOGINNY