Nota: Ningún personaje me pertenece.

Capítulo Diez:

Kick había reprobado el examen... Y estaba furioso por eso.

No precisamente por la mala nota, sino porque aún podía ver el rostro de Kendall cuando le entregó su calificación. No había estado enojada ni decepcionada, su rostro simplemente decía... Que no había esperado otra cosa de Kick.

Nunca nada había golpeado su orgullo más que esa maldita mirada. No cuando él estaba acostumbrado a ser elogiado por las chicas sin importar lo que hiciera.

Así que ahora estaba en el gimnasio, golpeando con todo lo que tenía un saco de boxeo para intentar sacar sus frustraciones, en vez de estar haciendo las toneladas de tarea que le había dejado.

No quería hacerla, no quería hacer nada que le recordara a ella. Y el olor a libros y la concentración en números, sin lugar a dudas traerían ese angelical rostro a su mente.

—Vaya, vaya. Mira quién está aquí —Kick se tensó al escuchar el sonido de esa voz.

Una de las personas que menos quería ver en estos momentos lo había encontrado.

—¿Qué es lo que quieres, Brad?

—Mamá me envió a buscarte, loser. Dice que si no estás en casa para antes de la cena se deshará de todos tus trofeos.

Ugh. Honey Buttowski sabía muy bien como manipular a sus hijos.

—Estaré ahí para entonces —dijo Kick sin dejar de golpear el saco.

Como deseaba que su hermano mayor se fuera y lo dejara continuar con su entrenamiento, pero debió saber que Brad nunca le daría esa satisfacción.

—¿Qué es lo que te tiene tan alterado, loser? —Preguntó Brad mientras se acercaba más a Kick para poder mirarlo mejor.

—Solo estoy entrenando, Brad. Ha sido un largo día y solo quiero relajarme un poco.

—Pues si yo fuera tú, explotaría todo mi tiempo aquí. Nunca he visto a papá ni a mamá tan enojados, loser.

Si, Kick tampoco. Que aún le dejaran ir al gimnasio había resultado ser un completo milagro, pero sus padres siempre estuvieron de acuerdo en la vida saludable que llevaba Kick. Por lo que esta parte de su rutina podía quedarse, además, ¿qué cosas extremas podía hacer aquí?

Ni Harold ni Honey tenían idea…

Curiosamente Kick no quería hacer ninguna acrobacia. Uno pensaría que como no había hecho ninguna en todo el día estaría ansioso por el subidón de adrenalina, que como un adicto a una droga siempre deseaba. Pero no, ya había tenido suficiente con solo ver a Kendall.

Lo cual le molestaba de sobremanera. ¿Cómo esa engreída y mandona rubia podía ponerlo tan al borde solo con unas palabras? ¿Con una maldita mirada?

No le gustaba el poder que tenía sobre él si era honesto… Pero también estaría mintiendo si decía que no deseaba su próximo encuentro con ansias.

Sip, Kick Buttowski era un completo masoquista.
No supo cuánto tiempo siguió golpeando ese saco, pero de pronto ya no sentía los nudillos. Las vendas que antes eran blancas y envolvían sus manos, ahora tenían pequeñas manchas rojas. Era momento de parar y pasar a otra cosa si no quería agravar más sus heridas.
A pesar de todo el rato que paso golpeando al saco como si de un verdadero enemigo se tratase, el cuerpo de Kick seguía tenso. No había logrado relajarse ni siquiera un poco.
Y por supuesto, tampoco ayudaba que su hermano mayor se la pasara hablando de su novia de la semana. Porque si, Bradley Buttowski ya no era el desaliñado perdedor que era antes.

Había hecho una dieta, comenzado a hacer ejercicio y había madurado… Bueno, algo. El punto era que su hermano mayor estaba en su mejor momento a la edad de veintidós años, o al menos eso pensaba Kick. Por algo las chicas ya lo tomaban en serio, ¿no?

Kick había pasado a hacer pesas cuando el grupo femenil de natación decidió hacer aparición.

Genial, ¿qué ya no podía estar solo ni siquiera en este lugar?

Se suponía que a esta hora la gente empezaba a irse, ¡no a llegar! Y en todo caso si las nadadoras llegaban tenían que ir a la piscina, no al salón de pesas.

¿Así o más obvio que lo andaban buscando?

—¡Kick! —Gritaron las chicas al verlo.

—¡Hola, Kick!

—¿Cómo has estado?

—Bien, Brittany —solo contesto porque era una pregunta educada. Él era educado, aunque no le creyeran.

Por supuesto, esto fue tomado por todas ellas a que Kick estaba dispuesto a hacerles caso. Cosa que no, no quería.

—¿Cuándo es tu próxima acrobacia?

—¿Vas a ir a vernos en la competencia de natación? O mejor dicho, ¿a verme?

—Dicen que puedes levantar un auto… ¿Es eso cierto? —Preguntó una pelirroja que Kick no reconocía mientras acariciaba sus bíceps.

—Me compre un nuevo bikini, Kick. ¿Quieres verlo? Puedo mostrártelo si me sigues.

Ok… No estaba de humor para esto. ¿Y Kendall defendía a estas "señoritas"? ¿Cuándo iba a creerle que él era el que necesitaba protección? ¡En serio!

Kick se quitó de encima bruscamente las manos entrometidas que lo acariciaban.

—En serio, niñas, no estoy de humor para esto —la voz de Kick era lo suficientemente intimidatoria para hacerlas huir, pero si eso no funcionaba, su mirada oscura también estaba puesta.

A estas chicas les gustaba el peligro que Kick representaba, pero sentían muy bien que ese peligro en estos momentos podía volverse…. Mortal. Por lo que sabiamente se apartaron de Kick.

Y de Brad, el cual había estado aprovechando para ligar con algunas de ellas que habían estado demasiado lejos para exigir la atención de Kick.

El acróbata volvió a su sesión de ejercicios, mientras las chicas de natación salían por la puerta, por más que Brad les rogaba que se quedaran. Sin éxito.
—¡Oye! ¿Por qué estás ahuyentando a las nenas, loser? —Demandó Brad molesto y con un ceño fruncido.

—No estoy de humor para esto.

—¿Cómo que no estás de humor para esto? Lo hermanos Buttowski siempre están de humor para las nenas. A menos que... ¿Ya no eres mi hermano?

—No seas melodramático, Brad —dijo Kick levantando las pesas por última vez—. Solo en estos momentos no se me apetece la compañía femenina.

Kick se alejó de Brad y se dirigió a los casilleros. Quería tomar una larga y fría ducha.

Antes de salir por la puerta pudo escuchar a su hermano mayor murmurar:

—¿Melodramático? ¿Compañía femenina? ¿Quién demonios habla así?

Kick estaba sacando una toalla y su ropa limpia cuando Brad volvió a interceptarlo.

¿Acaso su hermano no captaba el mensaje: quiero estar solo?

—Muy bien, ¿cómo se llama la chica?

Kick alzó una ceja.

—¿Qué chica?

—La que te está molestando.

—¿Hace unos segundos? Todas las del gimnasio. No me sé todos los nombres así que no preguntes.

—Sabes que no me refiero a eso.

—En realidad, no sé de qué estás hablando.

Brad hizo un sonido lleno de frustración. Pláticas tan rebuscadas nunca fueron lo suyo.

—¡La chica! La chica en la que no puedes dejar de pensar, la que está haciendo que uses palabras tan complicadas y caballerosas.

—¿Tiene que haber una chica para que hable como una persona normal?

—¡Sí! Somos chicos, loser. Amenos que seamos nerds no hablamos con palabras tan sofisticada hasta que no estamos idiotizados.

—Nadie me ha idiotizado, Brad.

—¿Entonces qué te hicieron?

Kick no le contesto por un momento. No sabía qué decirle.

Confirmarle que lo que lo estaba molestando era una chica, solo haría que el tarado de su hermano pensara que le gustaba dicha chica. No quería que nadie pensara que Kendall lo estaba afectando a un nivel muy... Personal. Pero debía decirle algo a Brad, sino nunca se lo quitaría de encima.

—Kendall ha regresado —dijo Kick con un suspiro resignado.

Brad se quedó callado por un segundo... Y luego hizo la pregunta más estúpida, que en serio, Kick quería solo golpearlo.

—¿Quién es Kendall?

—Kendall Perkins, la vecina de al lado que se fue a estudiar a Harvard hace cuatro años.

—¿Nuestra ex niñera? ¿La hermana de la bella Linnie?

¿Bella Linnie? Wow, eso sí no se lo esperaba.

—Sí, esa.

Brad rompió a reír.

Ahora sí, Kick iba a golpearlo.

—¿Por qué te estás riendo?

—Por lo curioso que es el destino —cuando al fin término de reírse, Brad suspiró y se quedó viendo al vacío—. ¿Por qué será que todas las chicas Perkins tienen que ser tutoras de los chicos Buttowski? ¿Será como una tradición? ¿Así como la de las porristas?

Kick no podía creer lo que estaba escuchando.

—Espera un momento... ¿Linnie fue tutora tuya?

Brad asintió. Una sonrisa estúpida adornando su rostro.

—¿Cuándo?

Por lo que Kick sabía la hermana mayor de Kendall se había mudado a Inglaterra desde los dieciséis años (si, parece que las hermanas Perkins si seguían tradiciones). ¿Cómo pudo ser la tutora de Brad si ya no estaba cuando su hermano asistió a todas esas clases extras para pasar sus materias?

—Fue en tercero de primaria. Ella fue la que me enseñó a leer.

Oh, eso lo explicaba todo, pero… ¿Qué?

—Ibas en tercero de primaria... ¿Y aún no sabías leer?

La incredulidad estaba en cada gota de su voz, por lo que Brad se puso rápidamente a la defensiva.

—Así es, loser. Mis maestros siempre dijeron que yo era un chico de lento aprendizaje.

Ok. Ahora todo tenía sentido para Kick. Con razón Brad no era capaz de captar el mensaje: quiero estar solo.

Pero solo había una cosa que el acróbata aún no entendía...

—¿Cómo demonios pasaste primero y segundo si no sabías leer?

—Linnie no era la única cerebrito en mi salón a la que podía copiarle —murmuró Brad encogiéndose de hombros—. Pero no cambies de tema. ¡Estamos hablando de ellas!

—Tú estás hablando de ellas. Yo ya termine.

Kick se dirigió a las duchas… Pero Brad no iba a dejar las cosas así.

—¡Vamos, loser! ¿Acaso no tienes curiosidad?

—No. No quiero saber nada sobre ti y como "conquistaste" a Linnie.

—No la conquiste, ¡teníamos ocho años, nunca la habría visto de esa manera! No era un enfermo —para sí mismo murmuro—: Aunque debo decir que siempre fue una niña muy bonita. La más bonita de mi salón.

Kendall también lo fue. Pero Kick nunca admitiría eso en voz alta.

—Pero el punto es, loser, que me parece muy curioso que ella, precisamente de todos, sea tu tutora… ¿Y no me acabas de decir que acaba de volver?

—Sí, lo hice. ¿Cuál es tu punto, Brad?

—¿Y ya sabías que ella había vuelto? —Continúo sin contestar la pregunta de Kick.

—No. ¿Por qué…?

—Entonces ella regreso ¿y lo primero que hace es aceptar el trabajo de tutora tuya?

A Kick no le gustaba cuando su hermano mayor se ponía en modo deductivo. Era peligroso cuando usaba su cerebro.

—Eso… Parece…

Una sonrisa gatuna apareció en su rostro.

—Owwwnnn… ¡No te parece romántico, loser!

O sea… ¡¿Qué?! De todo lo que su hermano tarado podía decir, eso era lo que menos se esperaba.

—¿Qué? ¿De qué estás hablando, Brad?

—Escúchame, loser —dijo Brad tomando a Kick por la playera, su rostro asediando al del acróbata—, esta es la oportunidad perfecta.

—¿De qué, Brad?

—Las Perkins siguen una tradición, puedo sentirla. Primero te ayudan, te enseñan y hacen que saques buenas notas. Poco a poco la línea entre tutor-alumno se difumina y la amistad surge… ¡Pero somos chicos! Nosotros no podemos ser amigos de una chica sin… Pasar al otro nivel. Ellas lo saben, ¡las Perkins lo saben! Y destrozan tu corazón. Ellas te lo arrancan. Pero puedes revertir eso, ser el conquistador y no el conquistado. Así podrás ganar.

Kick miró a su hermano por un largo tiempo… Estaba seguro que al fin había perdido la cabeza.

El acróbata trato de pensar claramente, asimilar todo lo que su hermano había dicho y cuando al fin pudo, hablo tranquilamente para no alterar a su hermano:

—Me dijiste que no trataste de conquistar a Linnie…

—¡No lo hice!

—Entonces, ¿cómo…?

—Ella era mi mejor amiga, ¿sí? Pero ya lo dije, no puede existir amistad entre un chico y una chica. No funciona.

Hubo un corto silencio que no pudo durar mucho, debido a que Kick se moría de curiosidad por saber más. Nunca había oído de esta historia.

—¿Y qué pasó?

Brad suspiró.

—Pasó que ella nunca me quiso de esa forma. Era solo su amigo, el chico que la defendía de los matones a pesar de que siempre recibía una paliza. Y ella era mi amiga, la que me pasaba todas las respuestas del examen.

Hablaba de ella con tal ternura que en serio no podía creer que minutos atrás había estado hablando de venganza sobre las Perkins.

—¿Todavía la quieres?

—Ha pasado mucho tiempo… No lo sé, la he visto muy poco cuando visita Mellowbrook… Además arruine nuestra amistad cuando ella estaba a punto de irse… No me preguntes cómo, tú sabes muy bien la respuesta.

Ah, sí. A la edad de dieciséis años Bradley Buttowski se había vuelto un completo desastre de persona. Kick suponía que las hormonas le habían pegado duro.

—¿De qué oportunidad estabas hablando? —Preguntó Kick cambiando de tema, no le gustaba el semblante triste que había adoptado su hermano.

La sonrisa gatuna volvió a aparecer.

—De conquistar.

¿A quién? En serio, Kick ya no tenía idea de quién estaba hablando Brad.

—¡A Kendall, por supuesto!

Kick tardó un segundo en procesar eso... Luego exploto.

—¡¿Por qué demonios yo querría hacer eso?! —Podía sentir... El rubor formándose en su rostro.

¿Qué demonios? ¿Desde cuándo Kick Buttowski se ruborizaba al pensar en conquistar a una chica?

—Para ganar la apuesta, loser —parece que Brad no había notado o estaba ignorando la cara encendida de su hermano pequeño—. Brianna me contó sobre este juego que tienen tú y la directora, también me dijo que eras un idiota por aceptar y tenía razón. Pero ahora que sabemos que tu tutora tiene sentimientos por ti, esto será mucho más fácil—cuando Kick solo se quedó viendo a su hermano con incredulidad, Brad agregó—: ¡Oh, vamos, loser! Se nota que ella siente algo por ti, solo tienes que leer las señales.

¿Las señales como: que cada vez que ella lo miraba parecía que no sabía si arrancarle la cabeza o ignorarlo completamente? ¿De eso hablaba, Brad? Pues que... Curioso podía ser el amor.

Kick sacudió la cabeza y miró a su tarado hermano por última vez. Ya había acabado con esta conversación, necesitaba esa ducha. Ahora.

—Brad, no voy a escuchar más de esto. Si no quieres que le diga a mamá que necesitas un psicólogo otra vez, vas a dejarme en paz. Ahora.

—Pero...

—Ahora, Brad.

Kick cerró la puerta de su cubículo y empezó a quitarse sus prendas y dejarlas en el colgadero. El agua fría empezó a caer, recorriendo y relajando su cuerpo.

Sin embargo a pesar de lo tranquilo que estaba por fuera, su mente estaba hecha un caos. Las palabras de Brad se repetían una y otra vez.

Si lo miraba desde todos los ángulos posibles, el plan que Brad había hecho era perfecto. Conquistar a Kendall parecía la mejor solución a sus problemas.

Así podría manejarla a su antojo, después de todo, una mujer enamorada hacia todo por el hombre que amaba. Podía volver a tener su vida fácil y divertida sí Kendall están enamorado de él.

El plan poco a poco le parecía cada vas más atractivo. Además no era como si fuera a hacer un gran sacrificio salir con Kendall Perkins. Para nada.

Kick no pudo evitar sonreír un poco. Hablaría con Brianna sobre esto, su hermanita era mejor puliendo los detalles que él.

Todo podía volver a la normalidad... Solo esperaba que el tiro no se le saliera por la culata.

Nota de Autor: ¡Hola a todos! Aquí hay un nuevo capítulo y si, ya sé que es pronto. Pero este me salió minutos después que publique al último. Solo que le faltaban detalle y corregir algunas faltas ortográfica. Pero ya, aquí está.

Y Kick ahora ya está planeando el contraataque, ¿creen que su plan va a funcionar? Tal vez si, tal vez no. ¿Quién sabe? Kendall no es una chica que se deje controlar por sus emociones... Al menos no siempre. Además nuestra rubia está comprometida, ella le será fiel a su prometido aunque no lo ame. Jajaja Kick tiene mucho que perder con esta jugada.

Bueno, espero que podamos leernos pronto. Por favor díganme qué opinan, me gusta leer sus reviews para saber que me falta o si les gusta o si no. Todos los reviews son bienvenidos.

Gracias por leer.

Sorceri.