Disclaimer: Naruto y co. Son propiedad de masashi kishimoto sama y tv Tokio, todo lo que ocurre aquí es producto de mi loca imaginación XD si yo fuera dueña, solo kami sama sabe lo que pasaría…

A.N.: este cap está larguísimo a comparación de los demas, asi que esa es mi compensación por todo el tiempo que anduvo en espera, que lo disfruten nn


Otra noche de casi no dormir y el sol entrando por la ventana. Al hacer el recuento de los daños, Sasuke se dio cuenta de que estaba haciendo una tormenta en un vaso de agua, de todas formas Naruto no siente nada por mí, se dijo y trató de resignarse a la idea de un amor no correspondido. Dolía, era su primera gran desilusión y el hecho de tener que verlo durante un año mas, no ayudaba para nada, pero tenía que soportarlo.

¿A qué hora vendrá? Se preguntó recordando que el rubio había quedado de llegar a su casa, así que tendría mucho que hacer; no que su mansión estuviera sucia o desordenada, pero siendo tan perfeccionista como era, sentía que no estaba lo suficientemente presentable.

Se levantó de la cama y decidió hacer la limpieza primero y bañarse después. El mejor lugar para trabajar era el estudio de su padre, ahí había varios libros de psicología, además de la computadora y el escáner que estaba seguro, sería muy útil. Entonces bajó las escaleras y se dirigió hacia la que había sido la habitación favorita de su progenitor y no pudo evitar pensar cuánto lo extrañaba.

Abrió la puerta para encontrarse con la silla de cuero detrás del gran escritorio de madera con la computadora encima y la repisa llena de libros. No había movido nada desde el accidente, todo estaba tal y como su padre lo había dejado; era una especie de anhelo de que su familia regresara en cualquier momento y todo fuera como si nada nunca hubiera pasado. Un deseo de niño talvez, pero con el tiempo se había convencido que por respeto no había querido perturbar el recuerdo que tenía de la última vez que su padre se sentó en esa silla.

En completo silencio abrió las cortinas y recogió los papeles que estaban sobre el escritorio, pero no sabía donde guardarlos, así que los metió cuidadosamente en una gaveta. Cuando tenía que usar la computadora, trataba de no tocar nada, limitándose a utilizar únicamente la silla y el teclado; era un dolor de cabeza no poder moverse a sus anchas, pero había evitado, hasta ese momento, aceptar que nadie mas que él usaría ese cuarto.

Supongo que aquí termina, se dijo mientras preparaba la habitación; bajó unos libros y encendió la computadora. Cuando hubo terminado de acomodar todo lo que creía necesario para trabajar, hizo la limpieza en toda la planta baja, no esperaba que Naruto subiera a registrar las habitaciones así que se evitó la molestia de pasar el plumero arriba.

Una vez finalizados los quehaceres del hogar, se bañó rápidamente, se había tardado mucho tiempo limpiando y su querido rubio podía llegar en cualquier momento, así que se aseó y se vistió.

Unos jeans negros, una playera azul y todo estaba listo, o al menos eso esperaba. ¿Cuánto nos iremos a tardar? Y se dio cuenta que solo había comida congelada en el refrigerador. Necesitaba algo que ofrecer de comer, pero no le daba tiempo ir al supermercado, así que se puso los tenis y corrió hacia la tienda mas cercana en dónde compró gaseosas, papalinas y ramen instantáneo; en realidad no le gustaba el ramen, pero sabía que a Naruto si, y fue lo único en la tienda que se asemejaba a un almuerzo decente.

Regresó a su casa lo más rápido que pudo, dejó la comida en la cocina y metió la gaseosa en el refrigerador; Naruto podría aparecerse de un momento a otro y necesitaba estar preparado. Bien Sasuke, tranquilízate, es solo una investigación y la vas a terminar rápido. Y así dieron las 10 y las 11 y las 12 y el rubio no llegaba…


Se había quedado dormido en la casa de su tío. Asuma estaba de viaje, así que Kurenai le agradeció el gesto de quedarse a acompañarla; con el estado avanzado en el que estaba, el bebé podía llegar en cualquier momento y no era bueno que estuviera sola.

Aunque en realidad se preocupaba por la salud de tía y de su primo, la verdad era que no tenía deseos de volver a su apartamento, le habían pasado muchas cosas, muy rápido y había estado buscando la oportunidad para hablar con su querida consejera, pero simplemente no había llegado el momento adecuado; a parte de que realmente no se atrevía a revelarle a Kurenai que sospechaba estar enamorado y mucho menos de un hombre.

Naruto sabía que si había alguien en este mundo que podía comprender su situación, era su tía, pero se le hacía muy vergonzoso tener que hablarle de asuntos tan privados, por mucho que necesitara apoyo y comprensión, así que toda la noche anterior y lo que iba de la mañana, no pudo juntar las agallas para sacar el tema.

Desde la comodidad de su sofá, podía oír todo el ruido que hacía Kurenai en la cocina, pero esta vez no estaba preparando ramen, el rubio podía sentir el aroma de los huevos fritos. Se le hizo extraño que el menú cambiara, porque los últimos 7 u 8 meses había sido feliz desayunando ramen prácticamente todos los días, pero supuso que hasta una madre con antojos podía aburrirse de comer lo mismo, claro que en su caso, el ojiazul consideraba que el ramen podría comerse en cualquier momento y en cualquier lugar.

Una vez terminado el desayuno, se despidió de su tía y se dirigió hacia su apartamento, tratando de no pensar en lo que le tocaba hacer. Y yo le dije que iría a su casa, y obviamente no estaba haciendo un buen trabajo ya que desde la mañana del sábado, lo único que tenía en la cabeza eran pensamientos concernientes al Uchiha.

Qué extraño poder del universo había hecho que se ofreciera libremente a ir a su casa, no lo sabía, pero estaba seguro que cierta parte de su cerebro estaba celebrando el acontecimiento. Después de varios días de no dormir sin saber exactamente por qué, ya sabía cual era la causa de su tormento, y aunque aún había una parte de su ser que se negaba a aceptar la idea de haberse enamorado, era un parte tan pequeña que ya prácticamente había perdido la batalla.

Se duchó lentamente, esperando poder retrasar el encuentro lo más posible. Claro que todo el remolino de sentimientos eran solo suyos, no había forma de que Sasuke Uchiha se fijara en él y mucho menos, correspondiera a sus sentimientos, si es que se daba la situación. Y te tenías que fijar precisamente en él, suspiró el rubio mientras el agua tibia recorría su cuerpo; había conocido al pelinegro hacía muchísimo tiempo, pero por alguna razón, no surgió ninguna amistad.

Tal vez era porque el Uchiha había sido un bastardo arrogante toda su vida, o simplemente porque la pérdida de su familia le impedía relacionarse con otras personas, lo cierto era que aunque había tratado de volverse su amigo en un principio, después de muchas negativas, Naruto había decidido dejar que el moreno se pudriera solo en el infierno.

Finalmente no pudo alargar mas el aseo personal; sin la mas mínima intención de apurarse, salió del baño y pensó detenidamente qué ropa ponerse, pero era domingo y Kurenai le hacía favor de lavarle la ropa los lunes, así que su closet estaba prácticamente vacío. Un jeans viejo, con algunos hoyos en las rodillas y una playera anaranjada fue lo único decente que encontró para vestir, a menos claro, que hubiera podido ir en pijama, las cuales abundaban en su armario.

Resignado completamente a que pasara lo que fuera que pudiera pasar, caminó con desgano hacia la casa de Sasuke, y cuando al fin estuvo frente a la imponente mansión Uchiha, esperó unos minutos antes de tocar el timbre.


Alrededor de las 12:20, el sonido del timbre hizo que su corazón se detuviera, se le secó la garganta y dando un profundo suspiro, se dirigió hacia la entrada. Cuando abrió la puerta vio ante él a su añorado rubio, quien tampoco parecía muy feliz con la idea de hacer investigaciones un domingo por la tarde, pero con un leve gesto le indicó que entrara.

"tu casa es grande" dijo el rubio; el asombro de ver finalmente la mansión por dentro, había hecho que se olvidara momentáneamente de sus penas.

"vamos al estudio" le contestó Sasuke sin darle importancia al comentario. El también se había impresionado con el apartamento del ojiazul, porque jamás había visto un cuarto tan pequeño.

Naruto se quitó los zapatos y en silencio ambos se dirigieron hacia el estudio; mientras el moreno guiaba, el rubio no pudo evitar sentirse intimidado por semejante casa. Al entrar al mencionado cuarto, el inmaculado escritorio tenía varios libros de psicología apilados y la computadora tenía abiertas algunas páginas de Internet con información que podía servirles.

Has estado trabajando, pensó Naruto, sintiéndose culpable por haber llegado tan tarde. El Uchiha lo dejó en la habitación mientras iba por otra silla, y el rubio se puso a ojear los papeles que estaban sobre el escritorio. Habían varios documentos a cerca de estudios sobre las causas y prejuicios de la homosexualidad y todo lo importante estaba resaltado con marcador fluorescente, también habían algunos apuntes en los márgenes de las hojas, y el chico se sintió aún peor cuando se dio cuenta que ya solo faltaba pasar el trabajo en limpio, Sasuke había investigado todo solo.

Cuando el moreno regresó con la otra silla, la colocó frente a la computadora e hizo un gesto al rubio para que se sentara en ella, lo cual Naruto hizo inmediatamente.

"creo que ya lo hiciste todo" dijo el ojiazul con la mirada aún sobre los documentos.

"la mayoría, pero aún faltan algunas cosas" respondió Sasuke, revisando los papeles que tenía en frente.

Estaban sentados uno a la par del otro y evitaban sus miradas a toda costa, mientras cada uno pensaba en lo injusto de la situación. Hubo un silencio total durante unos momentos, pero luego el moreno recogió todos los papeles.

"¿quieres pasar todo a la compu?" Preguntó el pelinegro; bien podían usar el escáner para ahorrarse tiempo, pero pensándolo bien, no tenía ninguna prisa.

"si, seguro" dijo Naruto distraídamente, copió y pegó todo lo que le pareció importante del articulo de wikipedia y luego, esperó instrucciones del Uchiha.

"¿te dicto, o prefieres copiarlo?" inquirió el moreno.

"díctame, me cuesta un poco copiar" e inmediatamente se arrepintió de su elección, la voz de Sasuke se le hacía irresistible.

Aunque al principio le costó mucho no perderse en la seductora voz del pelinegro, con forme fue pasando el tiempo, Naruto pudo dedicarse plenamente a lo que escribía. Transcurrió un buen rato mientras los dos trabajaban, uno dictando, el otro escribiendo, cada uno concentrado en su tarea para no prestar mucha atención al otro. Poco a poco se habían ido juntando hasta quedar bastante cerca, tanto, que cada vez que Naruto volteaba para pedir una opinión a cerca del formato de algún párrafo, quedaba a escasos centímetros del rostro de Sasuke.

Cada vez que eso sucedía, se creaba un silencio incómodo, y ambos volteaban rápidamente para el lado contrario, pero ninguno de los dos podía evitar adentrarse en la mirada del otro, durante el corto tiempo que sus ojos se cruzaban.

Cerca de las 4 de la tarde y con el trabajo ya casi listo, el estómago del rubio comenzó a demandar atención y éste sintiendo vergüenza como nunca antes, Naruto preguntó "¿tienes algo de comer?"

"si, claro" dijo Sasuke y levantándose de la silla agregó "papalinas y ramen instantáneo"

¿Acaso era una señal? Sasuke Uchiha le estaba ofreciendo ramen, instantáneo, pero ramen al fin y al cabo. Y con el hambre que tengo, comería cualquier cosa, se dijo Naruto mientras seguía al pelinegro hacia la cocina.

Comieron en silencio, y mientras el rubio disfrutaba del ramen que había extrañado tanto durante el desayuno, el moreno pensaba en otras cosas. Comes mucho, ya es el tercer plato, qué bueno que compré bastante. En ese momento, todos los años de vigilancia inconsciente habían dado fruto, había hecho feliz a Naruto con ramen instantáneo. Era increíble como el rubio podía contentarse con algo tan simple, su humor había cambiado y se veía tan jovial como a Sasuke le gustaba, si sonríes así te ves mejor, pensó mientras los ojitos azules brillaban de la felicidad.

Por su lado, Naruto no sabía si era por el hambre o porque esa marca de ramen no la conocía, pero la comida le supo deliciosa. Comer siempre lo había hecho sentir mejor y hasta se dio el lujo de sonreír un par de veces mientras se atragantaba de fideos.

Una vez concluido el almuerzo/cena, porque ya era tarde, Sasuke sugirió descansar un rato, a lo que el rubio aceptó y así los dos se dirigieron a la sala llevando sus gaseosas. Se sentaron en un enorme sofá de cuero negro que estaba situado frente al televisor, colocaron las bebidas en la mesita de centro y para que el ambiente no se sintiera tan extraño, el anfitrión encendió el aparato.

Sasuke comenzó a cambiar de canales, pero como todo buen domingo, no había nada bueno que ver, y mientras seguía en su monótona tarea de oprimir el botón para cambiar el programa, Naruto comenzó a hacer conversación.

"ya casi terminamos" por qué había decidido hablar primero, no lo sabía, pero a esas alturas, la verdad era que no sabía nada, así que dejó que esa parte de su cerebro que estaba luchando por tomar el control finalmente ganara.

"si, solo falta la presentación" estas conversando y eso es bueno, por su parte, Sasuke dejó de cambiar los canales, pero continuó viendo la tele aunque no prestó atención al programa.

"yo puedo hacerla"

"pero no tienes compu"

"puedo usar la de mi tío, ahí es donde hago mis tareas"

"bien, como quieras" contestó el Uchiha presintiendo que Naruto se iría pronto.

"entonces ¿me mandas el trabajo por correo?"

"si, claro ¿cual es tu dirección?"

"narutothehokage1010 en hotmail" era una dirección de correo estúpida pero la había abierto cuando tenía 12 años, no se le podía culpar por eso.

Hubo silencio por unos momentos, ambos estaban sorprendidos de lo mucho que acababan de hablar, considerando que la semana pasada ni siquiera se dirigían las miradas, o al menos eso creían.

"¿y por qué el 1010?" preguntó el moreno.

"es mi cumpleaños, 10 de octubre"

"y eso de hokage¿Qué es?"

"de un manga que leí hace mucho tiempo, se llamaba Jiraiya y luego tuvo una segunda parte que se llamaba Jiraiya Shippuuden" dijo Naruto recordando la historia del ninja pervertido que luchó para evitar que su antiguo amigo Orochimaru conquistara el mundo.

"creo haber oído hablar de él"

"todo el mundo en la escuela lo leyó, o casi todos por lo visto"

"si, bueno, tenía cosas mas importantes que hacer" respondió Sasuke, mientras se preguntaba de qué mas se había perdido durante su niñez.

Y la conversación se detuvo otro rato. De pronto una idea macabra surgió en la mente de Sasuke, ya sabía lo que Naruto pensaba de los homosexuales antes de hacer el trabajo, los había llamado huecos, pero ¿qué pensaría de esa situación ahora?

"oye, y ¿qué te pareció el tema de los gays?" preguntó el Uchiha tratando de sonar inocente.

Esa no la había visto venir, ¿Qué pienso de los gays ahora que probablemente soy uno? Eso fue un golpe bajo, pero el rubio no caería por su propia boca.

"pues que son personas con gustos diferentes" respondió el ojiazul y alcanzó su vaso de coca-cola en un gesto de aparente indiferencia.

"¿entonces no te molestan?" continuó el moreno con su interrogatorio.

"¿Por qué habrían de hacerlo?" tomó un poco del agua, pero cuando quiso colocar el vaso de regreso en la mesita, se le resbaló de la mano y el líquido se regó en el piso.

Como un acto reflejo, los dos muchachos se hincaron alrededor de la gaseosa derramada y cuando levantaron sus cabezas al unísono, sus rostros estaban separados por un par de centímetros.

Su mente estaba en blanco, tan cerca de Naruto y ninguno se movía y sin pensarlo ladeó un poco la cabeza y se acercó al rubio entrecerrando un poco los ojos, pero éste no se movió, y él tampoco.

Al ver el leve movimiento de Sasuke, el rubio recordó lo mucho que quería besarlo y aunque dudó por unos segundos, finalmente eliminó la distancia que lo separaba de los labios que lo atormentaban.

Un inocente beso donde solo sus labios cerrados se rozaban y el tiempo se detuvo, pero poco a poco Sasuke fue abriendo la boca, intentando entrar en la de Naruto, y sin oponer resistencia, el rubio hizo lo mismo. El beso se fue profundizando muy lentamente, ya que cada uno dudaba de lo que estaba haciendo, pero finalmente después de un torpe inicio, comenzaron a besarse propiamente.

Sasuke se acercó a Naruto con desesperación mientras el beso se iba tornando violento y el rubio se dejó llevar. Con la coca-cola mojando sus rodillas, ambos chicos continuaron besándose hasta que tuvieron la urgencia de respirar. Se separaron renuentemente, pero cuando el beso se hubo roto, la magia del momento se perdió.

Ninguno de los dos podía explicar lo que acababa de suceder, simplemente habían actuado por impulso, pero no podían negar que una vez comenzada la acción, realmente la habían disfrutado. Sin embargo, ahora estaban frente a frente viéndose fijamente a los ojos, buscando una explicación en la mirada del otro pero ninguno tenía las respuestas.

"lo siento, no fue mi intención" dijo Sasuke temiendo haber cometido un error grave y luego añadió "yo no quería que esto pasara".

Y Naruto se sorprendió al escuchar un tímido "yo si" saliendo de sus labios, y al darse cuenta de esto, se levanto del suelo, dio la vuelta y salió de la mansión Uchiha dejando al pelinegro arrodillado en la sala sin saber que decir.