Hola chicos, aqui estoy ya con el nuevo capi que creo que a varias y varios tal vez les traiga recuerdos xDD Aprovecho para agradecer y promocionar un minific que subi ayer llamado "Hecha Polvo". Es una escena perdida entre HBP y DH. Breve, ya saben que no soy pesada. Besos.
La Traumada.
Cuando todas las chicas estuvieron reunidas alrededor del pensadero y Ginny tenía en las manos el contenedor a punto de destaparlo, un rubor carmesí se empezó a subir por sus mejillas y no terminaba de abrirlo.
–Me da vergüenza…
–¡Ginny no seas payasa!
–Si quieren se los platico.
"Noooo"; exclamación general.
–Es que… nos van a ver todo.
–Uy Ginny, espérate a ver el mío para que sepas lo que es vergüenza. – le dijo Tonks cariñosamente.
–Además… todas lo haremos. Y nos veremos lo mismo más o menos… - dijo Luna terminando de convencerla.
La pelirroja se tranquilizó y un poco más convencida empezó a vaciar el recuerdo.
El recuerdo las llevó a una gran habitación que en el pasado pudo ser una verdadera cámara pero ahora estaba arreglada de una manera muy sencilla. La cama era muy grande y Ginny estaba sentada al centro completamente desnuda y recargada en la cabecera recogiendo sus piernas con los brazos, estaba sola y limpiaba humedad de sus ojos con un pañuelo de papel. Harry entró unos segundos después completamente desnudo también, con una erección no muy turgente que digamos. Traía una cajita blanca en la mano y se miraba muy serio.
–Toma, son toallitas húmedas. – le dijo el chico entregándole una tela que parecía un pañuelo pero estaba húmeda y era más resistente. Ginny la tomó y apenada abrió las piernas y se limpió suavemente. La toallita se manchó de sangre.
Ella volteó a verlo insegura.
–¿Quieres volver a intentarlo?
Harry la miró entre preocupado y dudoso. –Como tú quieras. No quiero que sientas que te presiono, pero… algún día sucederá.
–Sí, ya lo sé… y no es que no quiera, pero… duele.
–Tal vez te haga falta estar más húmeda. Necesitas relajarte un poco.
–Si, bueno. Hazlo de nuevo.
–¡Pobrecita! ¿ya lo habían intentado? – preguntó en secreto Tonks en medio del recuerdo.
–Sí un rato, esa es la segunda parte, es que tardamos mucho y fue un relajo, ya ahí empieza a pasar todo. – respondió en secreto de igual manera la pelirroja, aunque de todos modos todas habían escuchado muy interesadas.
Harry se subió a la cama acercándose a ella y empezó a separar sus piernas pero éstas no estaban completamente relajadas. Ginny trataba de recargar su cabeza atrás pero estaba visiblemente tensa, sus manos se aferraban a las ropas de cama.
El chico empezó a acariciarla con los dedos unos momentos pero ella iba poco a poco cerrando de nuevo las piernas. Él volvió a abrirlas con más decisión y empezó a acariciarse a sí mismo hasta que la erección se hizo más firme.
–Si quieres cierra los ojos. – le sugirió. Ella lo hizo.
El chico se acercó observando si en verdad ella estaba con los ojos cerrados y mientras la observaba puso la punta en su entrada y empujó un poco.
–Aah, aucch… - se quejó ella cerrando las piernas de nuevo. –Me duele…
Harry las volvió a abrir y esta vez las mantuvo abiertas con sus manos con mayor determinación aunque en su cara se veía total inseguridad.
–Está bien, ya va a pasar. Tócate, haz algo… ahora se te olvida…
–¡Ouchh! No, no te muevas. Espera.
Ambos se quedaron quietos, la expresión de ella era compungida y él parecía estar poniendo toda su voluntad en apoyarla.
–Tócate tu misma, eso ayuda. – le dijo Harry con las manos aún apoyadas en sus muslos mientras ella le hacía caso y se tocaba con poco entusiasmo los pechos y luego entre sus piernas. Entonces tocó donde estaban unidos y se dio cuenta de que Harry prácticamente no había metido nada y se asomó.
–¿Cuánto está dentro?
–Casi nada. ¿Lo sientes?
–Sí, si lo siento; me duele.
–OK… - dijo el chico moviéndose de lugar –vamos a hacer otra cosa.
Entonces fue él quien se sentó recargado en las almohadas de la cabecera y la llamó a sentarse a horcajadas sobre él.
–Así, baja hasta donde tú quieras.
La chica seguía con expresión de angustia permanente. Harry volvió a tener manchada la punta del pene con sangre y cuando ella volvió a limpiarse estaba sangrando de nuevo. Pero intentó no preocuparse más por eso.
Se colocó sobre él y con su ayuda empezó a tratar de bajar muy lentamente. Se apoyaba en el pecho de él, quien observaba sin perder detalle. Los muslos de la chica estaban tiesos y no bajaba lo suficiente.
–Baja, baja más.
–Está ahí, pero no entra.
–No Ginny, tienes que bajar con más fuerza. – el chico empezaba a verse entre desesperado y frustrado. –Acomódalo con la mano y empújate.
La chica lo trataba pero eran intentos demasiado débiles e inseguros. Cuando finalmente empezó a entrar escasamente de nuevo, volvió a dolerle y entonces prácticamente no quería bajar más, solo fingía hacerlo. Su expresión seguía siendo dolorida.
–No, mejor yo lo hago. Déjame intentarlo de nuevo. – dijo Harry levantándola de nuevo e indicándole que se acostara en la cama.
La chica lo siguió, después de acostarse en la cama el chico se veía ya bastante decidido a lograr algo. Se hincó entre sus piernas y volvió a hacerlo despacio.
–Aay, ouch.
–Me voy a mover muy poquito.
–OK.
El chico empezó a moverse ligeramente y jadeaba suavemente entre excitación y esfuerzo por mantener ese suave compás y no meter más allá de lo que ella soportaba. Eso sin mencionar que al parecer tenían ya bastante rato en el intento, esa era según Ginny, la segunda parte. Ella, por otro lado, aguantó y dio menos quejas pero su expresión facial seguía compungida. Harry acariciaba su cara y sus pechos por momentos pero era como si no quisiera acercarse más pues sentía que se dejaría llevar y metería más de la cuenta.
Después de un rato de juego en su entrada (dado que no se le puede llamar de otro modo), el pelinegro acostó por fin completamente su cuerpo jadeante sobre ella, mientras la tomaba de la cadera.
–Otro poco… - fue todo lo que susurró.
–Aaah, ¡Harry!
–Lo siento.
–No te muevas… – pujó ella. Pero el chico esta vez no atendió y antes de que ella se pusiera más tensa dio el último empujón – ¡AAY!, oohh… - la chica comenzó a llorar, evidentemente él había empujado ya hasta el fondo pero dejó de moverse. Ahora se miraba apesadumbrado.
–No llores, tenía que hacerlo… sino cada vez sería lo mismo.
Ella no le respondió, tenía las manos empujando contra su pecho. Estaba llorosa aún. Después de un momento le habló.
–Todavía no te muevas, me duele Harry.
–Sí. Eres… muy estrecha. – sopló él mientras en su espera aprovechó para empezar a besarla y acariciar su cuerpo ahora que estaba completamente sobre ella.
Ginny comenzó a relajarse más y el chico después de unos minutos pudo empezar a moverse delicadamente. A cada movimiento ella se aferraba a él o a las ropas de cama tratando de hacerse fuerte. Pero la estrechez de ella y el tiempo que ya tenían en el proceso, provocaron que a los pocos minutos él se elevara sobre ella con brazos temblorosos, se apoderó de uno de sus pechos con una mano y empezó a gemir como Ginny no lo había visto antes, para luego volver a caer sobre ella.
–¿Ya? – preguntó ella tentativamente después de un instante.
–Si… - jadeo el chico. –Espera, voy a salir despacio.
Entonces se levantó y salió despacio y luego volvió a entrar hasta el fondo suavemente de nuevo. Ella no se quejó pero apretó su cara.
–Duele menos ¿verdad?
–Todavía me duele, Harry. Pero después ya no dolerá… ¿verdad?
Harry movió la cabeza sin responder, no lo tenía muy claro. Ambos se sentaron y él la abrazó.
–¿No sentiste rico, ni un poquito?
–Pues… - respondió ella pensativa –un poquito, a veces.
Harry lució desilusionado y volvió a abrazarla mientras le besaba la frente.
Entonces todas las chicas empezaron a salir del recuerdo y a regresar a la sala de la cabaña de Tonks.
–Pues sí, - dijo Luna rompiendo el silencio – Sí te fue mal.
–No, pero sabes. Harry fue muy lindo. – dijo Hermione tratando de encontrar cosas buenas.
–¿A ustedes no les pasó así? – preguntó Ginny intrigada.
–Yo no sangré nada, pero si me dolió. Y además Ron… bueno, ya lo verás. Harry fue muy suave contigo.
–Yo sangré muy poco, y también me dolió pero no hicimos tantos intentos. Yo después de un rato si disfruté. – comentó Luna soñadoramente reflejando buenos recuerdos.
–Lo que me sogpguende es que dejaste que se coguiega dentgo. No pensagás tener tantos hijos como tu mamá…
–Claro Ginny, deberías aprovechar que Harry sabe de cosas muggles y dile que use condón. Él si te hará caso… - dijo Hermione sofocadamente.
–¿Cosas muggles? No Hermione, no me dan confianza. Pero cuando estoy en mis días fértiles se corre fuera. Es que esa vez ni se nos ocurrió.
–O tambguien lo pueden haceg pog detrás…
–¡Noooo! Eso es muy feo. – exclamó Hermione abriendo grandes ojos.
–De hecho Hermione, es lo más común entre brujos. Acá no hay condones ni píldoras. Lo mejor son unas pociones que hacen daño en otros órganos; o eyacular fuera y hacerlo por detrás. – le aseguró Tonks.
–Si, eso sabía yo también. - afirmó Parvati.
–Y yo, aunque no lo he hecho. – dijo Ginny. –Mamá me habló de eso.
–Si, prguesisamente en mi despegdida de sogtera el guecuegdo de tu mamá fue ese…
–¡Por el martillo de Merlín!, no quiero saber más… jajajaja – rió la pelirroja sorprendida. Todas rieron.
–Bien, ¿quién quiere ser la siguiente?
–Yo. – dijo la rubia.
N/A: Basado en una historia real (no la mia). De hecho algunos de estos recuerdos estarán basadas en experiencias reales platicadas… y sí, tal vez ponga la mía también, pero ustedes no sabrán cuál es xDD
