Uff! Meses sin pasar por aquí, la verdad no se cuantos, pero si se que son bastantes y bueno, nuevamente estoy aquí con un nuevo capítulo. Gracias por todas las que me dejaron review pidiéndome que no dejara la historia, les aseguro que no pensaba hacerlo, pero por cosas de mi carrera y mi vida personal no había podido continuarla. Agradezco reviews: Jessy moon 15, Zero03, Blackriver, Sakura-Jeka, Akisa, Foreveryour, kurosaki otaku san, Elisa20, Odaliz Delgado, Kureimy, neko dani, MaferKP, Shiro, Mery. Muchas gracias por sus reviews, y sin mas que decir los dejo que lean.


Capítulo 10: Extraño comportamiento.

¿Abre hecho algo malo? Me preguntaba a mí misma mientras disolvía el azúcar en mi café cappuccino, que en este día me había sabido especialmente amargo.

Después de terminar las clases, había optado por satisfacer mi antojo de un café antes de ir al trabajo, por lo que ahora me encontraba en la cafetería frente al lugar de mi trabajo.

No lograba hacerme una idea en mi cabeza de que pude haber hecho o dicho, para que Ichigo actuara de una manera tan distante y a la vez cortante desde hace un par de días.

Tome el celular de la mesa percatándome de sus vibraciones ante un posible mensaje o llamada, se trataba de un mensaje de Hinamori.

"Estoy cerca del café frente a tu trabajo, tiene tiempo que no platicamos ¿Estas disponible, Rukia-chan?"

"Vaya coincidencia, estoy dentro del café. Para ti siempre tengo tiempo" Escribí como respuesta.

Hinamori entro a los pocos segundos, sostenía en ambas manos bolsas del mandado, saliendo por una de ellas la parte verdosa del cebollín. Llevaba un vestido veraniego, el cual le sentaba de maravilla, llegándole por escasos centímetros encima de la rodilla.

Salude, haciéndome notar. Ella sonrió y camino hasta mí, tomando asiento en el lugar vacío frente al mío.

— ¿Sera que tuvimos el mismo antojo de café? — Cuestiono con una sonrisa gentil y cómplice en su rostro.

—Han de pensar que estoy loca tomando un cappuccino caliente con tremenda calor— Dije, apartando el mechón de pelo que caía por mi frente.

Me extrañe ante su tan repentina atención sobre mí.

— ¿Tengo espuma en la boca? — Pregunte tomando una servilleta y limpiando con ella mi boca.

Ella negó con la cabeza.

—No es eso, dime ¿Haz estado durmiendo bien? — Cuestiono observadora.

Automáticamente toque las ojeras de mi rostro.

— ¿Se notan mucho no? — Pregunte extrañada.

Si bien, yo no era una persona que pasaba horas arreglándose frente al espejo, mucho menos eligiendo minuciosamente que ropa usare. Pero para que alguien antes que mi misma, note mi mal aspecto, realmente debo estar mal.

—Rukia-chan, debes procurar no desvelarte tanto estudiando— Aconsejo Hinamori.

—Si realmente fuera eso, créeme que no tendría tan mal aspecto como para que otros lo noten. —Dije, soltando un suspiro.

— ¿Quieres hablar sobre ello? — Dijo entrelazando los dedos de ambas manos, colocándolos debajo de su barbilla.

Reí internamente al ver a Hinamori tomar su papel de psicóloga, un papel que en dos años estaba segura que desarrollaría muy bien, después de que se graduara de la universidad como licenciada en psicología.

—Hace un par de semanas conocí a un chico— Comencé mi relato de forma tímida— Uno muy diferente del resto— Di un sorbo a mi café— Detesto su personalidad, es tan estúpidamente atrayente, engreído, sínico, un completo idiota, aunque bueno, debes saber que si todo fuera tan malo en el… no me hubiera enamorado, y mucho menos me taladraría la cabeza, pensando una y otra vez que fue lo que hice mal…

Hinamo escuchaba atenta.

—Continua— Dijo.

—El caso es que comenzamos a salir, y todo marchaba bien, hasta hace un par de días— En mi cabeza visualice al Ichigo de antes.

—Cambio…— Pregunto Hinamori

—No lo sé con certeza… así que no puedo afirmarlo— Desvié mi mirada hacia la ventana.

—Ya veo— Dijo — Platícame, como es el ahora.

—Como es el ahora…— Dije pensativa— No sabría decírtelo— Dije— No he mantenido una conversación decente con él desde hace una semana, y cuando por casualidad nos llegamos a encontrar, me mira por unos segundos, desvía la mirada y luego solo…

—Huye— Completo Hinamori.

—Si… solo huye— Pronuncie pasmada— Duele. En el momento en que lo veo marchar como si no me hubiera visto, como si no le importara, solo siento un vacío y… duele.

—Rukia…— Pronuncio con voz y ojos angustiados.

—He pasado toda la mañana preguntándome a mí misma si pude haber hecho algo mal. — Sonreí irónica— Cuando yo nunca… lo hubiera hecho antes.

— ¿Y? ¿Encontraste alguna posible razon? — Cuestiono

—No— Dije— Ninguna tan grave como para que actué de esa manera.

Hinamori dio un sorbo a su café, que hasta ahora había permanecido intacto.

— ¿Y si el problema no son ni tu ni el?— Pregunto mirándome fijamente.

La mire confundida.

—No entiendo, ¿A qué te refieres? —

—Rukia, hay veces en la que, los problemas o la dicha "culpa" no está en ninguno de los dos, si no en algo externo.

La mire pensativa… tenía sentido lo que decía, pero si ese fuera el caso, ¿Qué podría ser ese algo externo?

—Y lo primero que te recomendaría Rukia-chan, es que no te castigues tanto pensando— Dijo— Mucho menos cuando él no se ha molestado en buscarte para hablar. Te aseguro que él sabe algo, porque de no ser así, ¿Qué sentido tendría su cambio tan repentino de actitud?

Por primera vez en todo el día, escuchaba algo lógico y también… algo que me había hecho sentir estúpida por haber actuado tan patética y desesperadamente.

—Tu eres más fuerte que eso Rukia, no bajes la cabeza— Me deje contagiar por la sonrisa de Hinamori, y sonreí.

—Gracias Hinamori— Dije sinceramente— Hablar contigo, me ha servido de mucho.

—Cuenta conmigo para lo que sea— Agrego con una sonrisa.

Pasados algunos minutos, me vi obligada a despedirme de Hinamori, tenía que presentarme al trabajo, ya que los últimos días no lo había hecho y necesitaba checar algunas cosas, aparte de que no podía seguir dejando toda la carga sobre Orihime.

Apenas llegar salude a todos los empleados, incluyendo a Ishida, quien desde hace unos días para mi sorpresa, trabaja para nosotras, según me había contado Orihime

Sin entretenerme mucho con los empleados, fui directo a la oficina. Si no mal recordaba Orihime guardaba algunas cremas y cosméticos en los cajones del escritorio que sin llegar a imaginármelo antes, ahora me serian de utilidad.

Los encontré casi al fondo del cajón, estaban como nuevos al no ser usados con tanta frecuencia, después de todo Orihime y yo no solíamos maquillarnos mucho.

— ¿Necesitas ayuda, Rukia-chan? — Cuestiono Orihime, causándome un sobresalto al entrar a la oficina sin avisar.

—Orihime…— Tan solo de verla mi pecho se oprimía— Perdón por no haber venido antes— Me disculpe. — No volveré a ausentarme por tanto tiempo.

—No tienes de que disculparte— Dijo acercando una silla y tomando asiento frente a mí. — Puedes faltar siempre que lo necesites, la ayuda me sobra aquí, sobre todo ahora que Ishida se unio— Sonrío amable.

—Hubiese deseado que me gritaras— Dije— Así no me sentiría mejor— Dije entretenida con las cremas en mis manos.

Soltó una risilla.

— ¿Ahora eres masoquista?— Rio divertida— ¡Ahora que me acuerdo! — Grito de repente.

La mire aguardando que continuara hablando.

—Ishida-kun, me conto algo— Dijo— Me dijo que al parecer, Kurosaki-kun está saliendo con alguien…

Desvié mi mirada instantáneamente de su rostro.

—Sí, Ichigo está saliendo con alguien…— Dije, con mi vista fija en mis manos sobre mis piernas.

Orihime dejo salir una expresión de asombro.

—Orihime hay algo que tengo que…

—Lo sé— Alce mi vista rápidamente y ensanche mis ojos al ver la sonrisa serena de Orihime en sus labios.

— ¿L-lo sabes? — Pregunte temerosa

Ella asintió con la cabeza, para después ponerse de pie y caminar hacia la ventana.

—Desde cuando lo…

—Desde el día que te saco de aquí cargada sobre su hombro. ¿Soy lenta no? — Sonrió y dio un golpecito a su cabeza con su puño. — Pero aquí la pregunta es… ¿Desde cuándo te enamoraste de él… Rukia-chan?

Me quede en silencio unos segundos, sin apartar la mirada de la cabellera de Orihime.

—Desde aquella vez en que te salvo de ser atropellada…—

Orihime dejo salir un suspiro.

—Vaya… fue hace mucho tiempo— Dijo

—Lo siento…

Orihime giro su cabeza hacia mí y me miro.

—No te disculpes de algo que no eres culpable de sentir, mucho menos de algo que quisiste evitar, porque yo sé que quisiste hacerlo, por mi…

Una lagrima resbalo por mi mejilla.

—Te conozco tan bien, que sé que quisiste hacerlo desde el momento en que supiste que yo sentía algo por él— Camino hacia mí— Pero a veces los sentimientos son más fuertes. — Limpio mi mejilla con su pañuelo.

—Orihime…

—A mi Ichigo dejo se interesarme desde hace algún tiempo, algo me decía que no era para mí— Sonrío irónica— Y ya veo por qué— Sonrió— Encontró a alguien hecha a su medida.

Sin que yo lo quisiera, el agua en mis ojos se acumuló y lágrimas comenzaron a caer de ellos. Parte del dolor en mi pecho iba desapareciendo. Orihime, era increíble…

De todos los escenarios que forme en mi imaginación, sobre como resultaría mi disculpa hacia Orihime, sin duda alguna, este nunca estuvo entre ellos.

—Así que no tengo nada que perdonarte— Dijo mientras continuaba apartando las lágrimas de mi rostro— Lo único que te pido… es que no vuelvas a ocultarme nada, eso en realidad es lo que mas duele. — Dijo con una expresión dolida en el rostro.

La abrase en automático, sintiendo y escuchando sus sollozos cerca de su oído. Orihime lloraba conmigo.

—Eres increíble— Dije mientras la abrazaba. — No te ocultare nada nunca más. Tenlo por seguro. Gracias Orihime.

— ¡Pero que lloradera la nuestra! — Reímos entre lágrimas— Debo volver a la tienda Rukia-chan— Seco sus lágrimas— ¡Nos vemos! — Grito con su habitual entusiasmo.

—Nos vemos, Orihime— Sonreí.

Esa tarde confirme, que definitivamente tenía a la mejor de las amigas y que eso también era, el mayor de mis tesoros.

Me quede en el trabajo hasta el cierre. Orihime y yo volveríamos juntas a casa.

Después de cerrar la tienda, nos despedimos de los empleados, incluido entre ellos Ishida.

Orihime y yo manteníamos una plática de camino a casa. Se sentía bien pasar tiempo con ella después de días de no haber cruzado más de 4 palabras. Era un alivio saber que estábamos bien.

— ¿Mmm? Ese de haya… ¿No es Kurosaki-kun? — Hablo Orihime mirando hacia el edificio.

Mire en la misma dirección. Y como Orihime había dicho, se trataba de Ichigo.

Pero luego, posee mi mirada en algo que llevaba en ambas manos, conforme íbamos acercándonos, me di cuenta de lo que era eso que sostenía… eran maletas.

—No me digas que… ¿Ichigo se muda a nuestro edificio? — Cuestiono Orihime sorprendida.

Entonces recordé que Orihime no estaba enterada de que Ichigo vivía en el mismo edificio que nosotras, tendría que ponerla al tanto luego.

Fue entonces, que la mirada de Ichigo y la mía se cruzaron, pero nuevamente su mirada fue desviada.

—Espera aquí Orihime, iré a hablar con él.

— ¡Hmm! — Emitió.

Camine con prisa, hasta que finalmente llegue hasta donde él se encontraba.

—Ichigo, al fin te veo por más de 5 segundos— Dije sarcástica.

—Hubiera sido mejor que no me hubieras visto…— Murmuro.

— ¿Y esas maletas? — Pregunte con una especie de mal presentimiento en mi pecho.

Se quedó en silencio unos segundos sin mirarme.

—Me voy a cambiar de edificio…—

Quise emitir un gran "que" pero supe que el aire que tenía en ese momento no me alcanzaría.

—Por qué… — Pregunte en automático.

Por primera vez me miro a la cara, y la miraba que me daba era de molestia.

— ¿Tengo que rendirte cuentas de todo lo que hago? — Cuestiono frio y con una mirada gélida.

Sentí como un nudo se formaba en mi garganta.

—Hoy no es un buen momento para hablar, hablemos luego.

Coloco las dos maletas que llevaba en ambas manos sobre la moto, tomo su casco y lo coloco en su cabeza y luego subió a su moto.

Me miro una última vez de reojo para luego encender la moto e irse.

Apreté fuertemente mi mandíbula, evitando que nuevamente lagrimas salieran de mis ojos. No lloraría otra vez.

—Sera la última vez Ichigo.

Dije para mí misma con enojo en mi pecho.

Sera la última vez que me lastimes…


Algo corto y sin escenas IchiRuki, pero hay que darle drama. Espero aun siga teniendo unos cuantos lectores. ¡Agradecería mucho sus reviews! Cuídense mucho. Nos vemos C: