Especial de Aniversario
II Parte

Ino levantó su copa en el aire y Sai la imitó. En medio del atardecer, sellaron sus labios con un beso.

—Se honesto, ¿alguna vez creíste que se iba a casar?

Kakashi bebió un sorbo de té y giró levemente la cabeza, intrigado, mientras aplaudía como el resto de los invitados.

Yamato respondió enseguida, como si llevara ya mucho tiempo esperando a que alguien formulara esa pregunta.

—Francamente, me impresiona que se haya enamorado de una mujer como Ino. —Kakashi levantó las cejas y replicó enseguida.

—Que no te escuche repetir eso. Nunca. —ambos sorbieron a la vez. —Entonces, ¿quién crees tú que era la mujer adecuada para él?

Yamato se escandalizó al darse por enterado de lo terrible que debió entenderse su comentario.

—No me malentiendas. Creo que Ino y Sai se complementan estupendamente. Pero creía que Sakura-chan... —Kakashi no se mostró impresionado.

—Solo tienes esa impresión porque Sakura cuidó muy bien de él. Muy fácilmente pudo ser la madre de todo el equipo, Sasuke incluido. Pero si la hubieras visto cuando la asignaron al equipo siete... Una kunoichi lamentable, con una autoestima lamentable, y con unos compañeros aún más lamentables. Al principio parecía que el único talento de Sakura era fastidiar a Sasuke. Y Naruto... Naruto tenía el mismo talento, pero multiplicado por dos.

Yamato rió.

—Pues a mi parecieron extraordinarios desde el comienzo.

—Es porque te perdiste los dolores del crecimiento.

—¡Vamos, Kakashi, no quieras hacerte ver como el padre de los tres!

«¡No pasé tanto tiempo organizando esta fiesta para que se quedaran sentados toda la noche!»

«Mamá, no puedes obligar a la gente a hacer lo que tú quieres».

«Obsérvame».

—Podría decirse que lo fui. —admitió. —Fui un padre terrible que no pudo hacer nada para evitar que sufrieran.

—Si lo pones de esa manera, yo fui igual de terrible. No era capaz de comprender por qué era tan importante para Sakura y el Séptimo traer a Sasuke de vuelta... Creía que desperdiciaban sus vidas yendo tras un criminal. Y, por mi forma de pensar, también ignoré los miedos de Sai.

—Bueno, no creo que sea el mejor lugar para ponernos sentimentales. Mejor agradezcamos que todo salió bien al final. —respondió Kakashi, resignado. —El equipo siete estaba destinado al fracaso. Algo habremos hecho bien, Yamato, conformémonos con eso.

Aunque satisfechos con la conclusión a la que habían llegado, Yamato se atrevió a plantear una segunda cuestión:

—¿Nunca creíste que Sakura-chan y el Séptimo...? —susurró, cauteloso.

Kakashi dejó escapar una carcajada, que se perdió entre la música y las voces de los demás invitados.

«Me parece que la vida privada del Séptimo no es de la incumbencia de ninguno de ustedes».

Yamato dio un respingó y se llevó una mano al pecho.

—Shizune-san. —dijo aliviado.

La mujer se sentó junto a ellos.

—Tsunade-sama siempre creyó que Sakura haría su vida junto a Naruto. —confesó, integrándose a la conversación.

Poco convencido, Kakashi intervino una vez más:

—¿Estamos hablando de la misma Sakura? ¿La Sakura que está besando al hombre que quería destruir la aldea? ¿Los ves? Están por allá, junto a... no tengo idea quienes sean esos. —Kakashi suspiró, incapaz de comprender cómo una realidad tan simple pasaba desapercibida por sus ojos. —Todos esperábamos que Sakura pudiera corresponder a Naruto porque era la alternativa más razonable, pero esas solo eran nuestras expectativas.

—Siempre fue Sasuke. —concedió Shizune. —Si los ves ahora, es difícil decir que tomaron la decisión equivocada...

—Pues yo creo que Sakura-chan llegó a ver al Séptimo de la misma forma que a Sasuke. —Yamato bebió otro sorbo de té y se mantuvo firme en su respuesta.

—Sí, cuando creyó que sería imposible hacerlo entrar en razón. El hombre que salvo al mundo no merece ser la segunda opción de nadie, ni siquiera de Sakura.

«Si esos dos tuvieron o no una oportunidad de llevar su amistad más allá, ya no tiene importancia. Algunas cosas es mejor dejarlas enterradas en el pasado».

—¡Tsunade-sama! —Yamato inclinó la cabeza, pálido. —¿Ha escuchado todo lo que hemos dicho?

—Lo suficiente. —respondió. —Pese a lo mal que pensamos de sus decisiones, Sakura logró construir la vida que quería. No podemos decir que no es feliz, ni que ese bastardo no la ama.

—Me parece que es momento de cambiar el tema de conversación. —concluyó Kakashi, dándole Tsunade unas palmadas en el hombro. —Creo que todos estamos de acuerdo en que lo importante es que ningún miembro de nuestro equipo siete murió.

Continuará.

Espero que les haya gustado esta segunda parte del especial. ¡Dejen un review! Nos leemos en el siguiente.