Casual Love
Todo empezó cuando iba en secundaria, Ichi-nii cursaba su segundo semestre de universidad, y yo el segundo en preparatoria. Aquel día el entrenamiento se había cancelado así que al no tener nada mejor que hacer decidí regresar a casa.
–Estoy en casa –lo que vi no era algo que me esperara, en absoluto, mi hermano se encontraba con sus amigos, Renji y Uryu, a quienes conocía desde siempre, y un chico al cual jamás había visto, complexión atlética y ciertamente musculosa, con un pelo de color azul que lleva corto y erizado, sus ojos azules de cierto aspecto felino…
–No pensé que llegarías temprano –Ichi-nii me sacó del trance.
–No hubo entrenamiento –dije sin separar mi vista de aquel chico extraño.
–Grimmjow, ya es hora de irnos –hablo Renji. Así que ese es su nombre, fue lo único que pensé antes de seguir de largo directo a mí habitación.
Al principio fue solo un amigo más de Ichi-nii, en las vacaciones de fin de semestre venía a casa pero a diferencia de Renji apenas y nos dirigimos la palabra, o al menos así fue hasta que una tarde, un año después de haberle conocido, mientras me encontraba practicando para mi último juego de preparatoria él se acercó.
–La fresa mencionó que que eras buena jugadora, pero no creí que fuera para tanto –comentó mientras conducía el balón en mi dirección.
–¿Así que sabes jugar? – pregunté escéptica.
–¿Tu que crees? –y por primera vez una de sus tan características sonrisas felinas fue dirigida a mi persona. –¿Te parece un juego? –con aquel tono autosuficiente me pregunto.
–¿Y que ganó? –no pude evitar entrar en aquella competición de altanería, una sonrisa ladina y los brazos cruzados fueron mi arma.
–El placer de mi compañía.
Ese fue el primero de muchos encuentros, en aquellas vacaciones se las arregló bastante bien para escapar de mi hermano y de Renji solo para encontrarse conmigo, muchas veces jugábamos pequeños partidos, y otras nos dedicamos a ver el atardecer mientras conversábamos de cosas triviales. No podría decir con exactitud cuando me enamore, solo sé que cuando él me sugirió la idea de estudiar en la misma universidad que mi hermano y él, no lo dude ni un segundo.
No fue difícil convencer a mi padre y a mi hermano, el examen lo aprobé con un puntaje del 92% de los aciertos, nada mal pensé, así que lo único que me quedaba era esperar a que las clases comenzarán. Supongo que las primeras semanas fueron cruciales para el avance de la relación con Grimmjow, él estudiaba la misma carrera que yo por lo que fue él quien me dio el recorrido por la escuela, así como fue quien se hizo cargo de mi el primer año, y sé que lo hubiera hecho por más tiempo de no haber sido que su carrera la terminaba justo en ese periodo.
–Es un mujeriego –fue la corta respuesta de Renji tras preguntar si Grimm había tenido alguna novia estable.
–Pero puede cambiar ¿no? –baje la vista para no mostrar mi interés.
–Lo dudo, a menos que ella realmente le guste ¿a qué viene tanta curiosidad? –preguntó el pelirrojo.
–Pues…
Más tarde se enteró de que Grimmjow era relativamente de mi interés, no lo tomo tan bien como para alentarme a salir con él, pero tampoco se portó como un maldito sobreprotector como mi hermano.
–Mantente con los ojos muy abiertos –fue su primera advertencia.
–Creí que tú y él eran buenos amigos
–Y tu eres como mi pequeña hermana, no me importaría golpearlo si el llega a hacerte daño
–Gracias –murmure no muy convencida.
En la fiesta de graduación las cosas no fueron como hubiese querido, y no fue porque Grimmjow llevará a otra chica, sino por el hecho de que no lo hubiera hecho, tuve que ver como todas las chicas se le insinuaban, como coqueteaban importándoles muy poco sus citas, fue un martirio soportar eso, pero bueno tenía que estar ahí por Ichi-nii, Renji, Rukia y el resto. Al final de la velada, cuando Ichi-nii salió con Rukia y Renji terminó yendo tras ellos para comprobar que mi hermano "no tuviera malas intenciones", mi príncipe azul, hablando literalmente, me invitó a bailar, al final no fue todo un fiasco esa salida.
En vísperas de mi cumpleaños veinte fue cuando todo sucedió, nos encontrábamos solos en mi habitación, pues mi compañera había salido con su novio y regresaría hasta terminado el fin de semana, Grimmjow se había ofrecido a ayudarme a estudiar para mi exámenes a pesar de que ya contaba con un trabajo y que hasta donde yo sabia era exhaustivo.
No sé cómo fue que una cosa llevó a la otra, pero cuando fui consciente los labios de él se encontraban pegados a los míos, al principio fue un shock total, pero más pronto que tarde me deje llevar por aquellas sensaciones, aquel beso fue mejor de lo que pude imaginar, no era mi primer beso, pero podría calificarlo como el mejor hasta el momento. Al separarse aquella sonrisa seductora volvió a aparecer, creí que me ofrecería una disculpa, pero mas sin en cambio volvió a acercarse a mí para devorar mis labios en otro abrumador contacto.
–La fresa se enfadara –mencionó cortando el beso.
–No se tiene que enterar –murmuré atraiéndolo a mi nuevamente.
Ese fue mi primer error, un autogol sí lo vemos así, creo que por ello no debió extrañarme los comentarios que poco después Renji dijo.
Los meses siguientes las cosas funcionaron, me visitaba de vez en cuando en el campus o simplemente "coincidimos" en mi casa durante las vacaciones, nuestra relación continuó siendo secreta, incluso cuando después de año y medio decidí acostarme con él… fue mi primera vez.
Después de eso la relación solo duró ocho meses más, y una tarde, después de tomar un capuchino en mi cafetería preferida, me llevo a casa y me rompió el corazón.
–Espera ¿que? –fue mi pregunta estupefacta después de escuchar ese "deberíamos tomarnos un tiempo" –¿Me estás terminando? –aun continuaba incrédula ante aquello.
–Esto ya no funciona, Karin, estuvo mal lo que hice, no debí haberme involucrado contigo –fue lo que dijo.
–¿Y te diste cuenta de eso después de que te acostaste conmigo? –cuestione irónica.
–En ese momento creí que te quería, pero supongo que solo confundí el cariño fraternal con otra cosa
–Vete al diablo
–Karin, aun podemos hacer como que esto no ha pasado, sé que te quite gran parte de tu tiempo, pero…
Una bofetada, eso fue lo que detuvieron sus palabras –Jódete, te aprovechaste de que era una estúpida, ¡mierda Grimmjow nos acostamos hace apenas una semana! y ahora me sales con esta tontería de que… Vete al jodido infierno –mis ideas eran un revoltijo y mi mente no lograba asimilar nada.
–Te diré la verdad, conocí a alguien, estaba hablando con ella y…
–¡Largo! –y ese fue mi punto de quiebre, ¿que se creía ese imbécil? –¡Vete y no me vuelvas a hablar, púdrete!
–Karin –soltó un suspiro antes de salir de la habitación no sin antes agregar. –Realmente lo lamento.
...
–Así que ¿esa es tu trágica historia? –pregunto el peliblanco con escepticismo.
–No realmente –tome un trago mas de mi copa antes de continuar –Grimmjow me dejo embarazada.
–¡¿Que?! –su grito atrajo las miradas de todos a lo que me disculpe con una sonrisa.
–Guarda silencio, no quiero armar una escena ahora –el suspiro antes de sentarse nuevamente –un mes después me di cuenta de que nuestro último encuentro no había quedado sin dar frutos, no usábamos protección pues yo era virgen y él había dejado de ser un mujeriego, tomaba las pastillas pero como sabes esas cosas no tienen un 100% de efectividad, y salí preñada.
–No se lo dijiste a él ¿Verdad?
–¿Que querías que dijera? "oye, estoy embarazada y obviamente es tuyo" conociendo a mi hermano lo mataría dejando a mi hijo sin padre –contestó burlona. –Además no quería que Grimmjow se sintiera obligado a estar conmigo, no cuando ya había encontrado a alguien más.
–No puedo entenderte ¿Pensabas tenerlo sola? –pregunta sin creerlo.
–¿Por qué no? Ya era mayor de edad, faltaban solo un par de meses para que saliera de la universidad y tenía la herencia de mi madre a mí disposición, nada le faltaría a ese niño.
–Era… ¿era un niño? ¿Lo sabías?
Asiento –La ecografía lo mostró.
–¿Qué?
–Cuando Yuzu se enteró tenía solo un par de semanas, ella se molestó un poco pero al final se mostró muy emocionada al respecto así que en cuanto tuvimos un poco de tiempo me llevo al doctor, confirmaron mi estado y me dijeron cuántas semanas tenía, además de que comenzaron las citas para los cuidados prenatales.
–¿Tu familia lo supo?
Esta vez niego –Solo Yuzu, bueno y un par de conocidos, Soi, Yoruichi, Renji Uryu y Nell.
–Espera… ¿la novia del padre lo supo? ¿Entonces porque…?
Lo detengo con un ademán –Nell y Uryu son doctores, Nell me atendió durante las consultas prenatales, lo único que supo es que mi novio y yo habíamos terminado antes de que supiera que estaba embarazada, no insistió en el tema, además accedió a guardar el secreto hasta que tuviera el vale para decírselo a mi hermano y mi padre.
–¿Y el amigo de tu hermano se enteró porque…?
–Uryu fue el encargado de atenderme cuando tuve complicaciones… y de darme la noticia de que lo había perdido –un nudo se ha formado en mí garganta, el viernes que bebo para deshacerlo sabe amargo y los ojos comienzan a picarme.
–Karin… yo… –negué levemente deteniendo sus palabras.
–Después de la devastadora noticia quede tan deprimida que apenas salía de casa, Yuzu me invitó a quedarme en su departamento y a invertir parte de la herencia de mi madre en el café-pastelería que ella abriría, Soi Fong también me ayudó mucho, salíamos de fiesta cada fin de semana, me presentaba chicos guapos, me enredaba con ellos pero jamás pensé volver a tener un novio. Después, cuando Soi me anunció que iría a Estados Unidos me llevó como "parte de su despedida" a una fiesta en la casa de verano de alguien, la verdad ni siquiera sabía quién era el anfitrión, solo quería conocer chicos y beber como si no hubiera mañana, y ahí te encontré, el resto de la historia te la sabes –bebí un trago largo del vino en mi copa en un intento de aparentar que todo esto no me afectaba.
–¿Aún sigues enamorada de Jaegerjaquez? ¿Esa es la razón por la que me rechazaste? –mas que pregunta aquello sonó a una afirmación.
Negué –Dejemos de lado la tragedia, esto no es una historia cliché donde los mujeriegos cambian por la protagonista de la historia, y sí ese es el caso entonces yo no era la heroína en la historia de Grimmjow.
Toshiro sonríe de lado –es divertido escucharte hablar –una de mis cejas se arquea en busca de una respuesta –Hablas como si nada de esto te importara, como si pudieras mantenerte inmutable ante lo que sea, pero en el fondo sabemos que no eres la chica sin sentimientos que aparentas ser, solo eres una romántica empedernida que teme volver a salir herida.
Fruncí el ceño –No hables como si me conocieras –le cortó haciendo una mueca.
–No es mi culpa que seas tan transparente –lo veo tomar una de las copas sobre la mesa antes de servirse un poco de vino.
–Ya obtuviste una respuesta, ¿necesitas algo mas? –pregunto aun con recelo.
–¿Ahora pretendes actuar esquiva? –preguntó irónica.
–¿Y tu como un idiota? –pregunto en el mismo tono que él.
Mientras él bebe un poco de su vino una sonrisa se plasma en sus labios, cuando la copa toca la mesa el suelta un suspiro –Karin, no puedo seguir con esto.
–¿A qué te refieres? –pregunto sin entender.
–Pensé que con escuchar una explicación de tu parte me haría sentir mejor –un trago más a su copa –pero sigo sin entender porque me rechazaste.
–Pense que fui muy clara –digo como si fuera obvio.
–Pues no fue así, como lo dije antes, si me hubieses rechazado porque aun amabas a Grimmjow lo entendería, ahora no sé porqué lo hiciste, entiendo que aún está dolida por lo de tu… pero no creo que sea razón suficiente –con total casualidad sirve un poco más de vino en su copa.
–¿Que mas quieres que te diga? –pregunto –¿Que te rechace porque no siento que sea lo que mereces? ¿Que lo que tu necesitas es una novia estable que pueda hacerte feliz? ¿que no le doy más de un par de semanas a esta relación porque de verdad no me conoces? Toshiro seamos honestos mis sospechas son más que fundamentadas.
–Debe ser una jodida broma –suelta llevándose una mano a la cara, me encuentro algo confundida mas él continúa –Llevo años escuchando que es lo mejor para mi, que deberia hacer con mi vida, no necesito que seas igual a mis padres.
–Solo señalo lo obvio –digo sirviendo más en mi copa.
–¿Y qué es lo obvio? ¿Que necesito una chica buena que me espere todas las tardes en mi departamento con una sonrisa y un pay en manos? No creo que hables en serio
–Solo pienso que lo mejor para ti seria una chica con quien compartas mas que sexo, que ames de verdad y que no solo sea calentura del momento –me detengo un momento para tomar un trago de mi bebida –para que en un futuro, no sé… tengan hijos
–¿Así que es eso? –me interrumpe –Karin ¿no me digas que todo esto es solo por eso de los hijos? –sus palabras me hacen callar mientras él frotaba las manos contra su rostro en un intento de tranquilizarse.
–No es solo eso es…
–¡¿Que?! –exige con un rugido.
–¡Todo! –al fin suelto con los ojos comenzando a arder. –Toshiro no quiero que me digas lo mismo que Grimmjow me dijo, que había confundido lo que sentía y después me deje sola –intentó contener las lágrimas, no quiero llamar la atención.
–¿Por qué crees que te diría eso?
–Porque no me conoces de verdad, lo único que sabes de mi son cosas que han salido por casualidad mientras estábamos en la cama, eso no cuenta claramente –señaló secando las pocas lágrimas que se han acumulado.
–Karin, no te estoy pidiendo que nos casemos, solo que lo intentemos.
–¿Y si falla? No quisiera más de esos sentimientos, no creo soportarlo –desecho la idea.
–¿Quisieras darle al menos una oportunidad a esto? –pregunta con una mirada que no sabría descifrar ¿Esperanza? ¿Expectación? no sabría decirlo.
Me muerdo los labios y medito un segundo lo que ha dicho. El silencio se vuelve sepulcral, ¿debería aceptar esto? Soltando un suspiro al fin contestó –No creo que sea lo mejor.
–¿Estás segura de eso? –pregunta recargando el rostro en la palma de su mano.
Mi mirada baja antes de negar –Necesito pensarlo.
Toshiro suelta un suspiro –Bien, lo entiendo. –Está a punto de ponerse de pie cuando el sonido de los tacones de Soi Fong hace eco.
–Necesito que tu salgas a bailar ahora –sin esperar respuesta de mi parte tira de mi brazo para tomar mi asiento.
–¿Eh? –mis ojos viajan hasta hasta Vega antes de que ella tire de su mano.
–Él es mío –sin darme tiempo a replicar Toshiro toma mi mano hasta conducirme a la pista.
Cuando estamos en medio de la pista mi mirada perpleja se posa sobre los ojos turquesa de Toshiro, una de sus manos se posa delicadamente sobre mi cintura mientras la otra toma de la misma forma mi mano, es normal sentir el corazón golpeando contra mi pecho, mis mejillas arder de una forma en que no lo esperaba… quisiera creer que sí.
–¿Sabes que esto no cambiara mi decisión? –murmuró.
Él no contesta, solo guía con suavidad mis pasos, mi mirada viaja a las personas que ahora bailan, Rukia baila con Ichi-nii, una escena que de alguna forma me recuerda a su baile de graduación, con esa misma mirada llena de amor que refleja entre ambos, una escena similar protagonizan Nell y Grimmjow, a lo lejos Yuzu juega con Michio mientras Yukio bebe en silencio un poco de vodka y en la misma mesa Rangiku, su novio y mi padre conversan animadamente. Mis ojos regresan al hombre frente a mi, ¿que debería hacer?
–¿Crees que podamos iniciar de cero? –las palabras de Toshiro me sorprenden un poco.
–¿A qué te refieres? –pregunto mirándole a los ojos.
–Ya sabes, solo intentar conocernos mejor –continua él sin detener sus pasos.
–¿Algo como ser amigos? –pregunto sin creer lo que dice.
–Sería un buen comienzo –continúa él.
Una sonrisa tira de mis labios mientras niego levemente –No es lo que había pensado –reconozco –pero me agrada la idea.
Una sonrisa tira de sus labios –Me alegra.
La canción finaliza toma mi mano para llevarme de regreso a nuestra mesa –Entonces… ¿a partir de ahora saldremos a comer y tomar café?
–Ese es el plan –comenta con una sonrisa ladina.
–Es un buen comienzo –admito tomando la copa que me ofrece.
–Y sin sexo hasta que estés segura de que voy en serio.
–Me agrada aún más la idea.
...
El sol golpea mis ojos lastimándome como el infierno y el dolor de cabeza no es exactamente algo que me haga sentirme mejor, froto mi rostro contra la suave tela de las almohadas provocando una deliciosa fricción entre las sábanas y mi cuerpo desnudo…
¡Un momento!
Mis ojos se abren de inmediato irguiéndome en el proceso –¡Mierda! –siseo llevándome la mano a la cabeza, mis ojos comienzan a registrar la habitación. Las ventanas grandes que abarcan toda la pared, el espacio pulcro a excepción de la ropa regada en el suelo y aun sabiendo lo que me espera decidí girarme hasta encontrarme con la figura de Toshiro durmiendo justo a mi lado.
Sus facciones demuestran lo tranquilo que se encuentra haciendo que la ira se apodere de mi. –¡Maldita sea! –grito desplomándome en la cama.
–¿Puedes dejar de moverte? Quiero dormir –murmura Toshiro contra las sábanas.
–No se suponía que esto pasara –gimo para mi misma frotando mis manos contra mi rostro, los recuerdos de la noche anterior se repiten en mi mente: el brindis cuando el sol se ocultó, caminar por el jardín descalza mientras converso de mi infancia con Toshiro, después él ofreciéndose a llevarme a casa, y el beso antes de pedirle ir a su departamento. –¡Joder!
–¿De verdad te molesta que pasara? –mis ojos se dirigen a Toshiro, su cabello se encuentra revuelto, sus ojos lucen algo cansados y hay marcas de besos y arañazos en sus hombros haciendo que mis mejillas se pongan más rojas por una razón que ni yo misma entiendo, he hecho cosas peores con este hombre y esta simple imagen me hace sentir de nuevo como una colegiala virgen.
–No esperaba que pasara así –murmuro para mi.
–Te entiendo, yo tampoco lo esperaba –una mira acusadora es lo que recibe de mi parte. –Ok, debí detenerlo.
Siento el peso de él al otro lado de la cama, el silencio se prolonga hasta que al fin suelto un suspiro resignado –¿Qué se supone que debemos hacer ahora?
El silencio inunda la habitación nuevamente, el sonido de nuestras respiraciones es lo único que parece romper con él–¿Quieres desayunar? –al fin dice Toshiro.
–Yo… quiero un poco de café con leche –mis ojos se cierran, necesito un poco de paz, que mi cerebro se apague por un segundo.
–Bien –es lo único que murmura , seguido de eso el peso de su cuerpo deja de estar presente. –¿Quieres algo mas? –cuando mis ojos se abren lo veo caminar hasta su closet y tomar unos jeans.
–¿Vas a salir? –pregunto al verlo colocarse una camiseta.
–Pues no tengo nada en mi cocina –respondió restándole importancia.
–¿Hablas en serio? –pregunto incrédula. –¿Y aun así me invitas a desayunar?
Una sonrisa tira de sus labios –Pues tengo el día libre y un poco de dinero.
Soltando una risa diminuta al fin salgo de la cama, mi vestido de ayer está en el suelo junto a mi ropa interior –¿Podemos pasar antes a mi departamento? necesito un cambio de ropa.
–Tu maleta está en la sala, te la traigo de inmediato –está a punto caminar a la sala más lo detengo en el acto.
–No te preocupes, yo voy por ella –sin esperar más camino a la sala escuchando sus pasos tras de mi.
–¿Te parece una buena idea caminar semidesnuda en mi departamento? –pregunta apoyándose en el umbral de la habitación.
–¿No lo es? –jugueteo antes de tomar mi maleta. –Dame diez minutos. –Después de cinco minutos salgo del baño, mi cabello atado en una coleta alta mientras visto con los mismos jeans y camiseta del día anterior.
–Te ves bien –me halaga antes de llamar el ascensor y que ambos bajamos al estacionamiento.
–Tu igual –sonrió de medio lado dejando que las puertas metálicas se cierren frente a nosotros.
–Mierda –murmuro para mí dejando que mi vista baje hasta el reloj digital que descansa en la mesa de centro, solo un minuto, ¿es confiable si reviso ahora? Negando con la cabeza me tumbo en el sofá blanco de la sala.
Recapitulando mi vida, este no es el mejor momento.
Hace siete meses fue la boda de Grimm y Nell, una ceremonia hermosa que terminó con Toshiro y yo en su cama, un mes después nos encontrábamos saliendo formalmente, resulta que una relación entre nosotros fue más fácil de llevar de lo que creímos, claro si descartamos las amenazas de mi hermano y los comentarios de mi padre. Las salidas al cine, cenas en restaurantes, noches de película en mi departamento o en el suyo, las cosas funcionaban muy bien, hasta que claro no pude pagar mas la renta de mi departamento. Aclaremos un par de cosas en ese asunto, la falta de ingresos no fue la razón, ¡mierda! mis ingresos me permiten tener un departamento en zonas mejores que esa, pero digamos que pelarte con uno de los vecinos no es el mejor plan si quieres vivir tranquila.
Cuando Toshiro se enteró que buscaba departamento nuevo surgió la gran pregunta: –¿Quieres vivir conmigo?
Y es así como llegamos aquí, mis cosas están aún en cajas, mi ropa ya está en su closet, mi laptop en la mesa de noche, es gracioso pensar cuánto hemos pospuesto el asunto de sacar el resto de mis cosas.
La alarma suena, me irgo con tanta velocidad que me mareo en el proceso, mis pies tocan el suelo y mi vista viaja al objeto sobre la mesa.
–Joder –suelto al ver las dos líneas cruzar la pantalla del objeto. –Embarazada –murmuró para mi.
Mi corazón golpea fuertemente contra mi pecho, mis ojos pican con lágrimas y mi cuerpo tiembla. Un sentimiento surge dentro de mi ¿miedo? ¿alegría? ¿angustia? Tal vez una combinación de todo.
–Sí que estás jodida –mi cuerpo respinga ante esas palabras, girando mi cuerpo sobre el sofá encuentro a Yukio recargado en el respaldo.
–¡No vuelvas a hacer eso! –grito con la mano en el pecho. –¡¿Cómo entraste?! –exijo.
–Tengo llaves –el tintineo de las llaves acompaña sus palabras.
–Tendré una larga conversación con Toshiro al respecto–declaró llevándome la mano a la frente.
–Oye yo lo conocí primero, creo que tengo algunos derechos –una mueca aparece en mi rostro. –Aunque tu le darás un hijo, sip creo que tu ganas esta pelea.
–¿Podrías no decirlo de esa forma? –murmuró con pesar.
–¿Cuando piensas decirle a Toshiro? –pregunta segundos después.
–Necesito corroborar esto antes –contestó con la vista fija en el objeto responsable de mi preocupación.
–¿Sí sabes que no existe la posibilidad de tener un "falso positivo"? –pregunta él con una ceja enarcada.
–Cállate, necesito tiempo para digerirlo –nuevamente me tumbo en el sofá cerrando los ojos e intentando calmarme.
–Okey, no te seguire jodiendo, tengo una junta en hora y media y necesito revisar estos papeles con Toshiro –me anuncia.
–¿Porque no vino él por los papeles? –pregunto aun con los ojos cerrados.
–¿Realmente te hubiera gustado que él viniera? –una sonrisa tira de mis labios. –En cualquier caso estará aquí para la comida, ese podría ser un buen momento para decírselo.
Escucho las pisadas de Yukio alejándose. –Yukio –le llamo sin moverme ni un centímetro de mi cómoda posición –no le digas nada a Toshiro hasta que yo lo haga –no recibo una respuesta pero estoy segura de que no lo hará.
Cuando el pitido del ascensor me anuncia que Yukio se ha ido mis ojos se abren mi mano viaja inconsciente a mi vientre mientras mis ojos se cristalizan, el nudo en mi garganta comienza a hacerse más notable hasta el punto en que al fin un sollozo, las lágrimas caen mientras mi mano continúa acariciando. Un tumulto de emociones golpea, pero entre el miedo, la nostalgia siento la emoción del momento, secó mis lágrimas parcialmente antes de ponerme de pie, caminó hasta las cajas que aún se encuentra, cerca de la sala, hay un par, en el fondo que hay una que aun no he movido, la caja parece igual a las demás, en la superficie se puede ver un par de libros, un par de mis favoritos de Stephen king, Lovecraft. Debajo de ello hay carpetas con cosas que no recuerdo, y en el fondo se encuentra la caja que he conservado desde hace un par de años.
Dentro encuentro un par de zapatitos, el sobre con el resultado positivo a la prueba de embarazo y por último… la fotografía de la ecografía.
Jamás se lo dije a nadie, pero lo que más me dolió de la idea de perder a aquel bebé es que incluso ya tenía un nombre para él Daiki, me gustaba en verdad.
El tiempo pasa demasiado rápido, me he puesto a limpiar, ordenando las cosas en las cajas y dándoles un lugar en el amplio departamento, encuentro cosas que aun no recordaba que tenía, cosas que solo coloque en estas cajas sin importarme cuán viejos recuerdos me traían, la papelera, se ha comenzado a llenar, y las cosas comienzan a tener un lugar.
El pitido en el ascensor me anuncia que alguien llegado, mi vista continua pegada en las fotos en mis manos, mientras intento decidir donde se verán bien. –Se verían bien en la mesa de centro.
–¿Tu que crees? –dejo las fotos de nuevo dentro de la caja. –¿Cómo estuvo tu día? –mi pregunta es contestada por el suspiro cansado de Toshiro. Una sonrisa tira de mis labios, caminó hasta estar a su lado y depositar un beso en su mejilla. –¿Tomo eso como un "muy difícil"?
–Mañana tendré otra junta para ver los detalles de ese proyecto, Yukio tiene que cambiar algunas cláusulas en el contrato ¡Agh! –Deposito un beso en su mejilla antes de ponerme de pie.
–¿Que te gustaría comer? –preguntó buscando en mi celular algún restaurante con entrega a domicilio.
–Lasaña –gime. Un par de toques en la pantalla y la orden esta lista.
–Mañana cocinaré algo –caminó hasta estar tras él –lo prometo –sello mi promesa con un beso en la frente.
–Te quiero, de verdad –murmura con los ojos cerrados. –Necesito cambiarme de ropa –con esto se pone de pie para dirigirse a la habitación.
Mientras acomodo las fotos pienso las palabras de Yukio, ¿debería decirle ahora a Toshiro? –¿Sabes Yukio dijo algo interesante? –Toshiro llama mi atención con esas palabras, la ropa que ahora tiene es más cómoda, una camiseta suelta y una bermuda, su cabello ya no está arreglado como usualmente lo está, y me gusta. El timbre de la puerta principal suena, con un ademán le detengo para recibir la comida, tomo un poco de dinero de la barra.
–¿En serio? –cierro la puerta esperando su respuesta.
–Dijo que estabas embarazada –el plato se me resbala de las manos más él parece ignorar esto.
–¿Qué? –preguntó, su vista se desvía a lo que sea que mira en su celular.
–Es un poco estúpido ¿No? –termina de enviar el mensaje mientras yo recojo la orden de lasaña del suelo, es una suerte que sólo se dañará el plato desechable. Camino hasta la cocina, tomó dos platos y los colocó en el comedor, uno frente a Toshiro y otro frente a mí.
Los minutos siguientes están llenos de un silencio incómodo, o al menos es así para mi, Toshiro está enviando mensajes, muy seguramente sobre asuntos de trabajo y yo maldigo mentalmente al imbécil de Yukio. –¿Ocurre algo? –al fin pregunta después de lo que para mí parecen horas de ese silencio.
–No, solo que me tomó por sorpresa que dijeras eso –miento.
–Me pasó lo mismo cuando Yukio lo mencionó –una sonrisa tira de sus labios –no me desagrada la idea, solo que no creo que sea el momento.
El silencio se instaló de nuevo, el tenedor se perdió un par de veces más antes de que al fin suelte un suspiro lleno de resignación. –Bien, sí estoy embarazada –sí hubiera podido prever lo que pasaría a continuación claro que hubiera esperado a que la comida terminará para soltar la noticia. Ahora Toshiro tose esperando sacar el bocado que amenazaba con asfixiarlo. –¿E-Estas bien? –me atrevo a preguntar una vez que lo veo mejor.
–¡¿Estás embarazada?! –fue lo primero que soltó.
–Creí que lo sabías –apunte lo obvio.
–¡No! Te dije que Yukio lo había mencionado –aclaró.
–Mierda –murmuré llevándome las manos al rostro, lo había arruinado soltando la noticia de esa forma. –Esto no es como lo planee –admito al fin.
–¿Como lo planeaste? ¿qué significa eso? –tras aquellas palabras sentí sus manos tomar las mías y apartarlas de mi rostro, mi corazón da un vuelco ante la imagen que me recibe, una sonrisa confiada tira de sus labios, y sus ojos me transmiten esa seguridad que yo misma perdí. Mis ojos se humedecen por enésima vez en el día y sin esperar más saltó a sus brazos, la fuerza del impacto nos lleva a ambos al suelo, aunque eso no parece importarle a Toshiro cuando envuelve sus brazos en mi cuerpo abrazándome con fuerza.
–Tengo miedo –admito en voz baja, apenas un susurro pero se que él lo ha escuchado al sentir que el agarre se intensifica. No hay mas palabras, solo ese efímero momento donde sé que puedo confiar en él con mi vida.
No soy consciente de cuánto tiempo permanecemos en el suelo, para cuando él aparta mi cuerpo para ponerse de pie solo soy consciente de la carencia de los espasmos que sacudían mi cuerpo –Vamos a la cama –me aconseja, asiento tomando su mano y yendo con él a la habitación.
Acurrucarme en sus brazos jamas había sido tan reconfortante como esta noche, cuando los sucesos de hoy comienzan a pasarme factura siento los ojos pesados, la inconsciencia comienza a reclamarse hasta que siento la mano de Toshiro bajar hasta posarse sobre mi vientre para acomodarse ahí como si fuera un acontecimiento natural.
Sí, creo que puedo hacer, extrañamente confío en que las cosas saldrán bien, en que sea lo que sea que esto depare Toshiro estará ahí, nada saldrá mal y mi corazón no volverá a estar roto, si , confiare en lo que me depare con este Amor Casual.
Omake…
–Debes estar loco –murmuró con los brazos cruzados.
–No, solo estoy actuando como cualquier futuro padre lo haría –me responde con simplicidad.
–Cancelar citas que hemos planeado durante meses y que podrían marcar la diferencia en crecer o hundirse ¿te parece algo que haría cualquier padre? –señala Yukio sin despegar la vista de su celular.
–Por primera vez coincido con este tipo –señaló.
–Karin, quiero estar contigo en este momento –mis ojos ruedan ante su argumento de niño de preescolar.
–Toshiro, deja de actuar como un niño ¡Y ve a esa maldita junta! –fruncí el ceño.
–Hazle caso –aconseja Yukio.
–Iré con Yuzu –añado antes de caminar hacia él. –Ahora ve al trabajo, cuando regreses hablaremos de esto –Toshiro está a punto de replicar, lo sé es por ello que sin darle tiempo añado –Y si no vas te mostraré lo malo que es la abstinencia.
Notas de la autora:
1.- Al fin terminó esta linda historia, dos partes, creo que se merecía algo mejor pero esto fue lo que pude hacer, tal vez publique un par de drabbles con momentos del embarazo de Karin, aun no lo sé, ustedes decidan jejeje. Aun así creo que es un buen final, no lo sé.
2.- Agradezco a quienes estuvieron ahí desde el principio, quienes leyeron desde la primera parte, Casual Sex, a quienes pusieron esta historia en alerta, a quienes la colocaron en favoritos y por último pero no menos importante a quienes comentaron, en especial a Mike Ryder quien estuvo ahí en cada capítulo, Gracias a todos ustedes pues al fin pude terminar esta historia, y pues espero pronto traer nuevos proyectos y terminar algunos que han quedado en espera.
3.- Personajes de Tite Kubo, historia mía, sin más me despido, cuídense, y sayonara.
