Nota: ya sé, tardé demasiado en volver, pero no se puede hacer mucho con un bloqueo, simplemente hay que dejar que de paso a la inspiración, cosa que acaba de suceder en los días anteriores así que creo que lo mejor será comprometerme a entregar esto, no sé cuando, pero no quedará inconcluso, espero poder actualizar de forma regular, pero no es algo seguro, además de esto, es necesario aclarar que no me pertenece ningún personaje me pertenece, si acaso Jabberwocky II.

Alicia

Nos alejamos poco a poco de Marmoreal, y, aunque sabemos que debemos volver pronto, disfrutamos el paisaje lo suficiente como para concluir que es hermoso, cuando repentinamente el sombrerero propone otro camino

-Es mucho más rápido y sería bueno que, ya que te quedarás con nosotros, conozcas todo lo que puedas del lugar, además, el paisaje te encantará. ¿Podría negarme a la hermosa gran sonrisa que luce al decirme eso? Definitivamente no.

- Me encantaría, sé que será hermoso.

-Y podremos llegar a tiempo, justo como debe ser. Eso me hace reír, recuerdo que el tiempo se ofendió bastante la última vez que Tarrant no lo… defendió.

-¿Cómo se puede matar al tiempo? –Mi curiosidad es una de las pocas cosas en el mundo que (después del Jabberwocky) me parecen casi invencibles, después de todo, yo solo entiendo esa expresión como buscar algo que hacer, nunca antes imaginé que algo así fuera posible literalmente, aunque aquí encuentro muchas cosas que no consideraba posibles.

-¡Shhh! Que no te oiga el tiempo, se podría ofender y volver a huir. Después de explicar la situación, Thackery responde como si fuera lo más obvio (tal vez lo sea)

-¡Claro! Por eso seguramente el tiempo trata de pasar tan rápido por tu mundo, después de todo, nadie lo respeta, por lo tanto, el tiempo no respeta a nadie

-Eso suena lógico, aunque para nosotros eso solo significa que no vuelve.

-¿Quién volvería si trataran de matarlo? Ese alguien tendría que ser muy valiente o muy tonto. Creo que Mally tiene razón, y cada vez me acostumbro más a su modo de ver la vida, creo

Seguimos caminando y concluyo que Tarrant tenía razón, la vista simplemente me cautiva a cada detalle que tengo el gusto de ver, incluso hay flores mudas o parlanchinas indistintamente, no sé si por edad o así deba ser. También las espesas copas de los árboles ayudan mucho, el sol no nos impide ver, pero es suficiente la iluminación para ver por donde vamos. Llegamos a un rio y no sé cómo pasaremos del otro lado.

-Tendremos que dar un rodeo entonces ¿no?

-Uno muy pequeño, llegaremos al puente antes de lo que te imaginas, me hubiera gustado usarlo cuando viniste la última vez, pero había otras cosas más urgentes como mantenerte con vida

- Entonces debemos estar cerca, no me di cuenta, fue demasiado rápido

-La mitad de tiempo que hubiéramos usado en el camino normal, perfecto si quieres volver antes de que no puedas ver por donde caminas.

Llegamos al puente, es realmente es hermoso, quien creó debió esforzarse demasiado, además de su belleza, luce seguro, al pasar del otro lado Tarrant ofrece su mano para ayudarme a bajar, cosa que acepto gustosa.

El bosque luce más alegre que la última vez que estuve aquí, no sé si sea el clima, la ausencia de la influencia de la gran cabezota o simplemente mi humor, definitivamente, explorar Infratierra parece una tarea de lo más agradable, después de todo, perderme no sería una buena idea.

-¿Cómo funciona el tiempo aquí?

-¿A qué te refieres exactamente?

-Bien… la última vez que estuve aquí pasaron algunos días, pero al volver de la madriguera, sólo habían pasado unos minutos.

-No hay relación, niña-Responde Mallymkun inmediatamente-el tiempo es caprichoso, decide si quiere pasar o no, y bueno, parece que sólo el sol le agrada lo suficiente como para estar cerca de él, pero a nosotros no se acerca ni un poco-Los tres estallan en sonoras carcajadas, sin las cuales ellos no serían lo mismo.

Continuamos nuestro camino hasta llegar a un punto desde el cual, por lo que dicen Mally y Thackery, deberíamos ya divisar la casa de el segundo, aunque no comenzamos a ver nada sino hasta unos instantes después. Bayard y Nivens se oyen en la distancia, seguramente debe ser algo muy importante para que hayan llegado tan rápido en el camino de siempre, no es algo que me agrade demasiado, algo nada mal por aquí.

Justo como creí, algo anda mal, el claro es el mismo que abandonamos a medio día, pero definitivamente no es igual, el aroma inconfundible de humo y cenizas llena el ambiente, y de las mesas cubiertas con manteles de color blanco y sillas completamente diferentes entre sí, sólo quedan algunos vestigios de lo que reposaba sobre ellas, algunos fragmentos de porcelana cubiertas de hollín, imposible saber si eran de una taza o una tetera, el poco pasto que decoraba el pasto ha desaparecido, y el molino, tan lindo que había quedado, está justo como lo dejé la última vez, a punto de derrumbarse, sin embargo, el pequeño edificio que se encuentra junto al molino está dañado, mas no se consumió entre el fuego, al parecer.

-¡Debemos volver ahora mismo! No se detengan, den media vuelta y vamos ya a Marmoreal, no hay tiempo que perder-Bayard y McTwisp gritan aleatoriamente, imposible saber quien dice qué exactamente, aunque algo está muy claro, no deberíamos estar aquí.

Thackery y Mally no pueden hablar de la impresión, pero el sombrerero tiene esa mirada que denota enojo y locura, eso es algo bastante peligroso, más que para nosotros, para él

-¿Dejamos fuego encendido? Podría jurar que no

-Rápido, vamos, no podemos estar aquí – de nuevo la voz apremiante de mis amigos suena cada vez más cerca

-No fue un accidente, o los árboles habrían corrido la misma suerte seguramente-Esta vez mi voz suena un tanto temblorosa, no sé quien pudo haber sido, a quien le interesaría tanto la destrucción de este lugar -Esto es un claro atentado hacia todo… y tal vez todos…

Tarrant comienza a acercarse a lo que solían ser las mesas, a pesar del calor que aún se siente en el aire, sin perder esa mirada, el principal indicador de angustia, locura y enojo, la misma que vi aquella vez en que me dijo lo que ocurrió a su clan.

-Sombrerero, ¿Estás bien?-se que no, pero aún así necesito una respuesta, saber que no lo hemos perdido, a pesar de todo, queda estático en el mismo lugar.

-Sombrerero por favor r…¡Tarrant!

Stayne

Llegamos por fin al castillo, y debo decir que ha pasado mucho tiempo desde que me divertí así la última vez, todos esos torpes soldados están de nuevo en su lugar, bajo mi comando, tardaron más en adaptarse al tipo de órdenes y a la vida bajo el reino de la actual portadora de la corona, que nosotros en regresarlos a nuestro régimen

Todos tendrán quince azotes por su traición, y después serán perdonados, o algo así, me siento extremadamente benévolo hoy, eso y que los necesito a los veinte de momento, para aumentar ese número al menos diez veces, no será imposible con el Jabberwocky de nuestro lado, aparentemente, al menos.

Buscaré más muebles, no pienso soportar a Iracebeth quejándose por algo así cuando necesitamos tener todo bajo control, en fin, los soldados pueden esperar, después de todo, es más fácil "convencerlos" cuando entran en pánico, sin mencionar más entretenido.

Salgo con siete soldados, los únicos que han recibido su castigo. El resto se quedará aquí para poder recibirlo. ¿Mencioné que los azotes son cortesía del Jabberwocky y su fuerte cola? Supongo que no. En fin, realmente quería ver el espectáculo.

Antes de separarnos, les doy la orden de tomar dos o tres "muebles" y volver de inmediato al castillo, ya saben donde dejarlos de cualquier modo, saben también que si se atreven a intentar desobedecer su cabeza no será separada de su torso, al menos, no antes que sus extremidades. Cumplirán la orden fielmente.

Los muebles son importantes, pero, ¿Qué pasó en la fiesta del té? si murieron, quiero ser el primero en saberlo, bailar de alegría sobre las cenizas y decírselo de inmediato "Iracie", si no, el sombrerero será una excelente carnada, tal vez como prisionero, una excelente forma de iniciar con el pie derecho el gobierno de esa chiflada.

No he avanzado demasiado cuando oigo un sonido familiar, un golpetear de cascos, mi caballo espera a mis espaldas, y, al ver que me he percatado de su presencia, se acerca humildemente.

-¿Amo? Es realmente usted ¡Que alegría! Sigue vivo… no me dejaron ir con usted, amenazaron con encerrarme si lo intentaba una vez siquiera

-A la fiesta del té ahora mismo. –No puedo demostrarle cuánto me alegra verlo, el sabe que no lo haré, pero sobre todo ¡No más viajes sobre la espalda del Jabberwocky!

Pasamos a toda velocidad entre los árboles con maniobras perfectas, y, a punto de legar, le indico que se detenga y se prepare para correr aún más rápido ¿La razón? Las voces que puedo oír y que provienen del claro. El trío de lunáticos está completo, por lo que veo desde mi posición, pero, además, está el sabueso y el conejo cobarde, mi mirada va de nuevo hacia mi presa, el sombrerero, cuando veo algo que no esperaba, alguien, reconocería fácilmente esos rizos dorados.

Alicia luce igual que la vez anterior, pero, a la vez, más hermosa, ha crecido, no en altura pero su mirada muestra una fuerza tal vez mayor que en el frabulloso día, lo cual no le impide estar sorprendida, y a mí no me impedirá tomar esta oportunidad única

Mi fiel corcel recibe la indicación de comenzar a correr en dirección a ese par, y, antes de que logren saber que ocurre, ya tomé el brazo de Alicia y me alejo tan rápido como llegué, no hay nada que ella pueda hacer contra la velocidad y, claro, mi fuerza para impedir ser capturada, sólo le queda llamar con desesperación al sombrerero, quien sigue extraviado en su propio mundo, aunque no sé si logró volver o no, no importa, llegamos a un lugar en el cuál no nos encontrarán, me detengo y, sin soltar a mi presa, coloco las esposas en sus pies y manos, como debe ser, obviamente, no sin resistencia de su parte.

-¡Tanto tiempo sin vernos, querida! Veo que has cambiado, pareces más fuerte que la última vez, aunque, por lo que acabo de comprobar sólo es en apariencia.- Dirijo su rostro hacia el mío, asegurándome de que su mirada se pose en mí, y en ella veo odio, furia y en sus labios, a pesar de todo, una sonrisa burlona.

-Definitivamente me he hecho más fuerte, he cambiado, a diferencia de ti, que sigues siendo sólo el perrito faldero de una megalómana, una mascota que hará toda clase de suertes para que su ama la premie con alguna golosina, que lástima…-no le permito continuar, y propino una fuerte bofetada con el dorso de mi mano- Y veo que sólo puedes depender de la fuerza bruta como argumento.

-¡Calla idiota! Es obvio que no conoces tu situación, tu vida es mía es mi juguete, yo decido si debo entregarte a la reina viva o en partes, o si quiero incluso entregarte a ella y sus crueles verdugos, ¿no prefieres acaso ser libre?, pero si sólo eres una chiquilla insolente, imprudente como siempre, no es así, ¿Umm?- No es una chiquilla, pero no pienso usar "joven adulto" como insulto.

-¿Qué es lo que te detiene de usar tu supuesto poder absoluto sobre mí? Sé que no obtendré mi libertad, solo me queda saber si seré entregada viva o muerta, que al fin será lo mismo, ¿No es algo absurdo entonces apegarme a mi situación? Si éstos son los últimos días de mi existencia, serán justo como yo quiero que sean

-Pequeña, valiente Alicia, quiero negociar contigo, no tu liberad, pero supongo que valorarás al menos un poco tu vida, ¿no?

-¿Qué podría tener que negociar contigo? No tengo nada que desees.

-Nada que no sea tu misma, por supuesto, verás, lo único que se me ha negado (aparte de alejarme de Iracebeth) eres tú, y no suelo soportar muy bien esos penosos episodios, quiero tener lo único que no se me ha permitido poseer.- Me acerco más a ella, quien, a pesar de las cadenas que envuelven sus tobillos, logra retroceder, hasta que logro acorralarla entre un gran árbol y yo. No es como cuando era Umm, pero ¿A quién le importa? Mientras acerco mi rostro al suyo pregunto "¿Aceptas el trato?"

-Puedes llevarme a los calabozos, al cadalso o matarme ahora mismo, n importa realmente.

- Así que vuelves a rechazarme, bien, no pensarás lo mismo cuando te presente frente a su majestad, y como buen rehén, atraigas a tus amigos a su muerte, y todos juntos, en un gran espectáculo, unirán su sangre y sus cabezas, ¿Qué te parece? aún así, si cambias de opinión, no dudes en avisarme.-Dicho esto, vuelvo a subirla al caballo y antes de notarlo, ya estamos en el límite del borde.

-Tiempo suficiente, si cambiaste de opinión es el momento de-De algún modo, logró pincharme con un alfiler en el dorso de la mano, tal vez no debí acercarla tanto a su mano- Veo que la decisión está firmemente tomada, pero no la podrás cumplir de todo-Sonrío de una forma maliciosa- Te tendré de una forma o de otra, pediré a la reina tu cabeza, y la colgaré donde pueda verla al despertar y en prácticamente todo momento.- Su expresión llena de ira y frustración comprimida solo hacen que de mi boca expulse una sonora carcajada mientras hago que mi amigo se apresure un poco más.

-Majestad, tengo un regalo que, estoy seguro, le encantará- Digo mientras entro al vestíbulo casi arrastrando al campeón de la reina blanca, bien amordazada, y la coloco frente a mí, forzándola a arrodillarse ante "su majestad"

-¡Que le corten la…!- Le pido que espere, lo cual la enfurece demasiado, pero a pesar de ello, escucha lo que tengo que decir

-Ha causado muchos problemas, pero nadie dudará en venir a rescatarla, con lo cual tomaremos más soldados para el ejército, y… podremos acelerar el día en que el piso sea tan rojo como las cortinas que cubren las ventanas en todo el palacio, todo esto será muy fácil si la utilizamos como carnada –Dirijo una mirada de reojo a la chica cautiva, trata de parecer estoica, pero veo que la mirada que me dirigió a mí no cambia ni un poco nada al pasar a esa horrible mujer, y en cuanto a esa última, Esa sonrisa retorcida que lentamente se dibuja en sus labios me dice todo.

-Al calabozo, a la última celda.