Hola chicas, aqui les traigo el capitulo 10 (duh) bueno espero no haberlas hecho esperar mucho, ultimamente tengo mucho q hacer. Acabo de salir de la semana del demonio y recien acabo el capi.
Espero que lo disfruten, si quieren busquen la cancion de paramore que es LA MEJOR BANDA DE LA HISTORIA XD
PS: olvide mencionarlo antes, pero Feliz cumpleanos Wind, 1 de octubre AKA hoy XD
Cap. 10
Mi hogar ya no es mi hogar…
¿Y que si he encontrado un nuevo hogar, uno que quiero más?
And when we get home, I know we won't be home at allThis place we live, it is not where we belongAnd I miss who we were in the town that we could call our ownGoing back to get away after everything has changed
Franklin/ Paramore
Phoebe
Frente a mí se alzaba un complejo de apartamentos, el del medio llamo mas mi atención: era un hermoso apartamento de ladrillos rojos que resaltaba en contraste con los demás, antes de que Ian lo señalara yo ya sabía que era el suyo, podía sentir su presencia en el.
-Ese es el tuyo ¿no?-Dije señalándolo.
-Si, como lo…olvídalo.- Dijo.- ¿Quieres entrar?- Pregunto.
-¿Podemos?- Pregunte
-Sip, papa no lo ha vendido ni nada, le trae demasiados recuerdos y no está listo para dejarlo ir.-Dijo algo triste.
-Could you remind me of a time when we were so alive?
Do you remember that? Do you remember that?
Could you help me push aside all that I have left behind?
Do you remember that? Do you remember that?- Cante.
-¿Que estas cantando?-Me pregunto mientras abría la puerta.
-Franklin de Paramore, habla sobre el hogar.- Dije encogiéndome de hombros.
-Bueno no pares, cantas precioso.- Dijo y no pude evitar ruborizarme y sonreír.
-Gracias.- Dije y proseguí con mi canto hasta que llegamos a la puerta.
"Claro, porque es de lo más normal entrar sola a una casa prácticamente abandonada con un chico…- Comenzó a negar con la cabeza.- Zorra" Dijo Pheebs.
-Hei, no se supone que tu eres la buena.- Le conteste mentalmente, se encogió de hombros.- No soy una zorra, solo vengo a conocer su casa y tu sabes que si intenta sobrepasarse yo estoy más que preparada para atestarle un sartenazo.
"Tú lo has dicho" Dijo Phe "Pero por qué mejor no pruebas con un, no se…lanza llamas"
-Phe, ¿recuerdas lo que paso la última vez que atacamos a alguien con un lanza llamas?- Dije.
"Terminaste en la cárcel…"Contesto. Antes de poder decir algo más Ian hablo de nuevo.
-Esta es la sala…- Dijo mientras empezaba a señalar cosas. El apartamento era pequeño pero acogedor, consistía en una salita con un juego de muebles de colores que no combinaban mas hacían juego, la cocina era un lugar donde yo personalmente podría decir que me siento cómoda cocinando. En conclusión: todo era impar y sin sentido, pero juntos hacían juego y formaban un bello hogar.
-¿Quien decoro este lugar? esta hermoso.- Pensé en voz alta.
-Mi madre.- Contesto triste.
-Ella murió ¿no es así?-
-Sí, eso fue lo que impulso a mi padre a volver al submundo, este lugar le recuerda mucho a ella.- Dijo, en sus ojos pude ver la tristeza que se estaba guardando; conocía perfectamente esa expresión, después de todo ese era mi rostro todo el tiempo.
-Te entiendo.- Susurre.- Hei por que no me muestras tu cuarto.- Le dije para cambiar el tema.
"Zorra…" Dijo Pheebs pero la ignore.
-Claro.- Dijo Ian y me guio hasta su vieja habitación.
¿Que podía decir del lugar?, era exactamente la típica habitación del típico adolescente americano, solo que esta estaba algo vacía porque ya no habitaba nadie en ella.
-Linda…- Dije. – ¿Hei es eso marihuana en la escalera de incendios?- Bromee.
-¡Que!, no, yo no…- Grito frenético, después de darse cuenta de mi pequeña jugarreta.
-Dios si hubieras visto tu cara.- Jadee entre carcajadas.- Era así.- Dije y me transforme en el Ian de hace unos segundos.
-Odio cuando haces eso.- Dijo Ian distraído viendo su rostro en el mío.- ¡O Dios mío!-
-¿Qué?- Pregunte confundida.
-Soy más guapo de lo que creía.- Se requirió mucha fuerza de voluntad para no atestarle una abofeteada. Bufe en respuesta.
-Tu definitivamente no toleras un poco de amor propio- dijo con arrogancia.
-Un poco, pero si, eres un narcisista.- dije volviendo a mi cuerpo apoyando mi mano en el espaldar de la cama.
-Eso crees.- Contesto y yo asentí, y luego de manera totalmente inesperada se lanzo a sobre mí.
Wind
-…Y eso fue lo que paso.- Termino de contarme Ian mientras íbamos a casa de Kevin a encontrarnos con él y luego iríamos con Phoebe.
-¡¿Qué? Tienes que decirme que paso después- Dice exaltada.- O mejor dicho que hicieron después.- Esta vez sonreí pícaramente.
-Ay la verdad es que eres una mal pensada.- Contesto entre risas.-
-Solo dime qué fue lo que pasó después.-
-Ok ya bueno, bueno, me lance a por ella…-
-Aja…-
-Para tomar el control inalámbrico del playstation- Dijo. Les juro que si estuviéramos en caricatura me hubiera caído para atrás. Al ver mi rostro sonrió divertido y continuo.- Sip, me gano diez de quince en Mortal Kombat.-
-¿Puedo preguntarte algo?- Dije con voz inocente y jugando con mi falda de vuelos gris.
-Claro.- Respondió.
-¡Por qué demonios no la besaste!- Grite.
-¿Por qué iba yo a besarla?- Pregunto confundido y sonrojado.
-Porque la amas y van a ser felices por toda la eternidad, duh.- Dije con estrellas en los ojos de solo imaginármelo.
-Que yo no…- Comenzó a decir, pero lo interrumpí porque ya habíamos llegado. Frente a nosotros se hallaba la casa que conocía tan bien como la palma de mi mano. Estaba hecha de ladrillos, ya que sus habitantes estaban totalmente en contra de la matanza de arboles. Los padres de Kevin: Eda y Dafne Lee, eran los padres más compatibles que pudieras conocer. Dafne era una hermosa ninfa del bosque y Eda era igual que Kevin, solo que este era un árbol otoñal, y por lo tanto su cabello era naranja siempre; la piel de su padre era bronceada, mientras que su madre era de tez pálida y sus cabellos eran bellas flores de laurel rosa.
-Hola Wind, veo que trajiste a un amigo. Pasen.- Dijo Dafne con amabilidad sincera.
-Es una casa muy linda.- Dijo Ian mientras admiraba el paisaje. Sonreí al ver su asombro; la casa de Kevin era totalmente ecológica y todo era muy natural. Se entretuvo mirando fotos cuando de pronto hablo.- Kevin ama las películas ¿no?-
-Sip, como supiste.- Pregunte.
-Son las fotografías, se le nota.- Respondió pensativo.
-Es que quiere ser cineasta, es realmente divertido…hasta que Phoebe y yo somos sus dobles de riesgo…- Dije observando una foto de Phoebe con un traje de pulpo gigante y yo vestida como George Washington.
-Bajare en un momento.- Grito Kevin desde el segundo piso. Nos sentamos en el sofá a esperar cuando de pronto bajo…ella.
Ian
Pude divisar unas largas y perfectas piernas al descubierto, unos shorts azules y una camiseta muy propia para el verano; una piel blanca rosácea, pecho prominente, delgada, sus labios rosas, nariz fina y ojos marrón claro. Sus cabellos eran largas y hermosas ramas de árbol de cerezo cubierto de las flores del mismo. En conclusión: estaba buenísima.
-Hola, tú debes ser…Ian, ¿cierto?- Pregunto.
-Sip, y tu eres…- Dije, podía estar como ella quería, pero por alguna razón su belleza no me llamo la atención en ese sentido…por favor Dios dime que no me estoy cambiando de equipo; no tengo nada en contra de eso, pero es que de verdad el morado no es mi color. Okey, estoy muy jodido.
-Soy Sakura.- Dijo sacándome de mis pensamientos.- La hermana de Kevin.- Miro a Wind.- Wind.- Dijo cambiando su expresión y mirándola sombría.
-Sakura.- Escupió Wind. Y yo que pensé que Wind siempre era tierna.
-Hei ya estoy…wou.- Dijo Kevin mientras bajaba y al ver la escena se acerco a mí.
-¡¿Qué demonios pasa?- Pregunte al ver la escena de miradas de odio y el olor a peligro en el aire.
-Sencillo, mi hermana y mi novia se odian.- Dijo Kevin encogiéndose de hombros.
-¿Por qué?- Pregunte un poco más tranquilo.
-Porque mi hermana esta buenísima y Wind está todavía más buena, entonces Sakura odia a Wind por ser más bella y por robarle a su hermanito.- Dijo como si no fuera nada del otro mundo.
-Y por que odia Wind a tu hermana.- Pregunte curioso.
-Porque Sakura es una perra superficial, es una manzana de la discordia, Wind la odia por eso y porque ella piensa que Wind no es buena para mí y porque ella cree que Wind es fea e inferior.-
Wind
Entonces bajo ella…. Con su cabellera de enredaderas y flores y sus aires de perfección, con esa mirada maligna que solo podía superar una persona, yo.
-Valla, valla, valla, miren quien llego la noviecita de mi hermano, ¿o ya terminaron? Dime que terminaron por favor.- Dijo la maldita esbozando una sonrisa picara.
-No, no hemos terminado.- Conteste con voz neutral, no iba a dejar que me afectara.
- Bueno, como sea… no me afecta sé que no duraran mucho juntos, digo a quien le gustaría salir contigo, MIRATE.- Dijo con ese maldito aire de superioridad, la sangre me hervía de enojo.
Entonces Kevin miro con esa cara de terrón que pone cuando algo malo va a pasar, no lo dude y me abalase sobre ella y comenzó una batalla titánica, pero antes de comenzar bien siquiera Kevin e Ian nos detuvieron, ella se arreglo el pelo prácticamente restregándomelo en la cara "no te rebajes a su nivel" dije para mis adentros, pero qué diablos sabia que quería hacerle daño así quede una sola ventisca le tire todas las flores de la cabeza. Me miro con horror, pero más que horrorizada estaba enojada, así que de una manera estrambóticamente extraña ¡me lanzo unas enredaderas, para estrangularme! No lograron contenerme por mucho tiempo y continuo la pelea…
Ian
Cuando desperté solo vi un montón de hojas regadas cosas rotas y a Kevin colgando del techo…
Phoebe
-[…] you were the last man in the world who I could ever be prevailed on to marry.- Susurre al unisonó con Elizabeth Bennet mientras veía por milésima vez mi película favorita: Orgullo y prejuicio.
-¿Por qué Lizzie no acepta al señor Darcy, Kurt?- Le pregunte a mi gato que se encontraba acostado en mi regazo.- ¿Eh Lizzie?- Pregunte esta vez mirando a la pecera.
Lizzie Bennet, como había denominado a mi bella mascota, era una pececita guppy blanca; mas era muy solitaria, me explico: yo solía tener a Jane y a Charlotte, pero las tuve que regalar porque se enamoraron de otros peces, y quien soy yo para evitar el amor pezudo. (Si, acabo de inventar la palabra).
No, no estoy loca…bueno en ese sentido no. Puedo hablar con los animales, parte de ser maldito engendro raro de la naturaleza.
Tome un puñado de Skittles y M&m's de un tazón me dispuse a seguir viendo la película.
Ian
-Ian, Kevin…yo…- Dijo Wind en un intento de disculpa.
-No quiero hablar de eso.- Dijimos Kevin y yo al unisonó. Frente a nosotros se alzaba la bella casa de Phoebe. Su madre nos recibió con una enorme sonrisa.
-Hola Wind, Kevin e Ian ¿verdad?- Saludo y yo asentí. – Phoebe está arriba, suban.-
-Gracias- Dijimos y subimos las extremadamente largas escaleras de caracol.
Lo que se sintió como cinco mil escalones más tarde, entramos a la habitación, jadeantes.
-Ho...Ho…hola.- Logro decir Wind antes de que cayéramos rendidos en la cama. Phoebe ni nos miro, estaba muy ensimismada en su película. Después de lograr recuperar el aliento, intentamos llamar la atención de Pheebs.
-¡Phoebe!- Grito Wind, ante esto la rubia salió disparada de su asiento.- Si señor digo señora, digo jefa.- Dijo con una sonrisa.
-¿Que veías Pheebs?- Pregunte con curiosidad.
Phoebe vestía unos pants de pijama con dibujos de South Park rojos, una blusa manga de tiros negra, una cola de caballo que llegaba hasta sus hombros y solo traía delineador.
-Pues una de las mejores películas de todos los tiempos: Orgullo y prejuicio.- Dijo con una sonrisa dramática.
-Difiero, no es nada buena, ni siquiera la he visto para no pasar esa tortu…- Iba diciendo, cuando de pronto veo que Wind y Kevin me hacían señas de negación y Kevin se pasaba el dedo por el cuello refiriéndose a que estaba muerto. No entendía nada hasta que vi a Phoebe que me miraba con horror y odio.
-Cómo es posible- Empezó a decir moviendo haciendo gestos con las manos, estaba muy enojada.- Que puedas siquiera.- Continuo, me percate de que la habitación comenzaba a moverse, con cada subida y bajada de los brazos de Phoebe, los objetos empezaban a subir y a bajar con estos y ella no notaba lo que pasaba.- Decir tal atrocidad!.- Grito.
-Eh Phoebe…- Dije mirando horrorizado como el ritmo de los objetos a la vez que su enojo, aumentaban.
-Eres un total y maldito despreciable…- Grito.
Me gire para pedir ayuda, pero esos dos cobardes ya hacían en el balcón huyendo de la furia.
-Tienes razón.- Dije al fin- Dijiste Orgullo y prejuicio, creí que era Romeo y Julieta. –
-Me gusta Romeo y Julieta.- Dijo enojada.- Siempre eres tan…tan…-
-Simpático, romántico, hermoso, caballero, tu príncipe azul, sexi…- Termine la oración por ella.
-Tan engreído, imbécil, superficial y no estás tan bueno- Contesto con frialdad y el enojo volvía a su bello rostro.
-Bueno te decía…humm, ¿Cumbres Borrascosas?- Dije, aunque más bien sonó como una pregunta.
-Eso explica todo.- Dijo más calmada y de pronto todo volvió a su lugar. Respire hondo.
- Hei Pheebs y eso.- Le dije señalando el tazón lleno de skittles para cambiar el tema.
-Oh, son mis súper deliciosos dulces.- Dijo con una sonrisa enorme.
-Dios que ustedes no conocen la diabetes.- Wind y Kevin ya habían regresado.
-Phoebe ama los dulces.- Dijeron a la vez.
-Ok chicos.- Dijo Wind para que la escucháramos.- Hemos venido aquí el día de hoy para hablar sobre mi cumpleaños.-
-¿Cuando es?- Pregunte mientras me sentaba sobre unos cojines en el suelo.
-Mañana primero de octubre.- Contesto emocionada.
-¿Y que quieres hacer?- Pregunto Phoebe con una cara preocupada, supuse que era por lo que Wind se podía llegar a inventar.
-No te preocupes.- Dijo leyendo el rostro de Phoebe.- No repetiré lo del año pasado…- Kevin y Phoebe pusieron una cara de horror al recordar.
-¿Que paso el año pasado?- Pregunte curioso.
-Hay cosas que es mejor no recordar.- Dijo Pheebs con cara de trauma.
-Por los dioses, nadie salió herido…- Pero entonces cometió un delis, su voz se quebró en la última silaba al darse cuenta que mentía.- Bueno casi nadie salió herido…-
-Wind, casi terminamos peor que los de The Hannover!- Dijo Kevin.
-Bueno lo hecho, hecho esta; así que bueno mi idea es que sea una fiesta normal en el Blues y te quería pedir Phoebe que por favor seas mi artista invitada.- Dijo con ojos de suplica.
-Sabes que no puedo negarme a nada de lo que digas.- Contesto.
-Lleven ropa decente, Pheebs te escogeré tu vestido, tienes un gusto impecable, pero el otro día vi uno en la tienda y definitivamente es lo tuyo.- Dijo con una sonrisa.- Oh, tengo tanto que planear, bueno los dejare solos.- Salió corriendo llevándose a un confundido Kevin y dejando a Phoebe con una cara de horror divertido.
-¿Qué pasa?- Pregunte divertido ante su rostro.
Suspiro.- Wind me da miedo a veces.- Comenzamos a reír a carcajadas.
Phoebe
-Así que… ¿Qué te gustaría hacer ahora?- Pregunte mientras lo encontraba distraído mirando a Lizzie en su pecera.
- Es hermosa ¿no?- Dije acompañándolo.
-Sí, ¿pero por que está sola?- Pregunto y le dije el porqué.
-Oh, está bien.- Dijo con una sonrisa como ocultando algo. Antes de poder preguntarle apareció Kurt y me pregunto quién era el.-
-Su nombre es Ian.- Dije cargándolo y acariciándolo con ternura.- Es un verdadero imbécil.- Kurt maulló en respuesta dándome la razón.
-Oye!- Dijo enojado, lo mire levantado la ceja y él se encogió de hombros.- Ok tal vez un poquito…espera, el gato acaba de responderte.
-Eh…eso depende, ¿qué tan loca creerías que estoy si digo que sí?- Conteste nerviosa, el puso los ojos en blanco.- Esta bien, está bien…puedo hablar con los animales, ¿contento?-
-¿Cómo puedes…?- Pregunto.
-Ok Ian dejémoslo claro, que parte de engendro extraño de la naturaleza no has entendido.- Dije irritada.
-La parte de engendro…y extraño…y naturaleza.-Contesto.
-Era una pregunta retorica.- Le dije secamente.
-Cambiando el tema, oye Pheebs te quería pedir algo.- Dijo incomodo, se nota que no le gusta verse vulnerable.
-¡Necesitas que te ayude a decirle a tus padres que eres gay!- Grite emocionada.- Lo sabía, lo sabía, se lo dije a Wind, pero ella disque NO, eso es imposible, si clarooo.- Comencé a hablar rápidamente.- Tengo que llamarla, ahora me debe. ¿Te imaginas su cara cuando vea que gane la apuesta?-
-¡¿Qué?- Grito.- ¡No! ¿Qué te hace pensar eso?-
-Este…bueno…- Dije mirándolo de arriba abajo.- Así que…que era lo que querías preguntar.- Dije pesadamente, triste por no haber ganado. Me observo receloso -¿Si?- Pregunte con la voz más dulce que me salió.
-Esto es algo vergonzoso, pero tengo un mal presentimiento Pheebs…es como si algo malo fuera a pasar.- Pude ver en sus ojos que era sincero y me preocupe.
-Es la magia Ian, la magia siente el peligro.- Dije.
-Bueno por eso te quería pedir que me ayudes con la magia, a perfeccionarla. No sé si me has visto pero la verdad es que apesto en lo que se refiere a controlarla.
-Bienvenido a mi mundo…-Suspire susurrando en un tono tan bajo que le resulto imposible escucharme.- Esta bien, vamos.-
-¿A dónde?- Pregunto.
-Ya lo veras.-
Que les parecio, ahhhh con ese avance se esperaban algo de lemon no? pervertidas jajaja bueno nos vemos en la proxima
