Hace una hora que San se fue con Britt, ni me contó cual era su gran sorpresa, pero imagino que no voy a tardar tanto en enterarme, después de todo Santana no puede hacer nada sin contármelo.

Tenía que hacer tiempo para ir a buscar a Rachel al teatro y pensar que íbamos hacer luego, lo de avisarle que la iba a buscar fue completamente instintivo, pero ahora que lo pienso racionalmente no se qué haremos. ¿la llevo a cenar? ¿a caminar? ¿a una disco?.

Realmente es agotador estar en mi mente, no paro ni un segundo de pensar cosas que si se tratan de Rachel termino haciendo todo lo contrario, no importa lo mucho que me repita que lo de fingir ser su pareja es una locura, cuando esté delante de ella no podré evitarlo y lo haré encantada de la vida.

Sentada en mi cama viendo mi ropa me encontraba cuando Kurt entra en el departamento.

-¡Quinn!- su grito no era muy amigable, y no pude evitar pensar si había hecho algo malo, no es que sea perseguida, pero si soy especialista en hacer las cosas mal, sin siquiera percatarme de ello.

Salí apresurada para ver qué era lo que sucedía, o lo que lo tenía tan alarmado.

-¿Kurt?- le pregunto cuando le veo de espaldas moviendo su pie derecho contra el piso sin parar, claramente algo lo tiene muy alterado.

Cuando se dio vuelta me examinó de arriba abajo, me rebajo todo lo que pudo, y de verdad que si un amigo enojado te puede hacer pasar mal, Kurt enojado era lo peor que te podía pasar.

-¡¿Qué carajo es eso de que Rachel y Tu están juntas?!-

Me grito completamente desencajado, y yo me quede muda, ¿cómo carajo Kurt sabia eso?, ¿de donde lo había sacado?, ¿quién se lo había dicho?.

-Emm bueno, es… es.. que.. –

-Deja de tartamudear y cuéntame la verdad de lo que aquí está pasando, hasta hace unos días se tiraban con cosas, tu, si tu salías con mi hermanastro- me señalo con un dedo acusador, y ahí caí que era verdad, yo salgo, salía, lo que fuere con Finn, y me había olvidado por completo que Kurt sería parte de la mentira.

-Kurt las cosas no son como tú crees- le iba a contar la verdad, no sabía que otra cosa hacer, pero nuevamente me interrumpió.

-Nada de no son como yo creo, Rachel me llamó para contarme las últimas novedades, decirme lo feliz que estaba a tu lado, y lo bien que le hacía empezar algo contigo-

Escuche bien, Rachel lo llamó, es ella la que está atrás de todo esto, porque me grita a mi entonces, le habrá gritado a Rachel también.

-¿Y si ya sabes toda la verdad, porque te enojas?- tenía que conseguir más información de todo esto ya mismo.

-Me enojo contigo, porque estás jugando con Rachel y con Finn, creía que de verdad ya habías superado toda esa etapa de triángulos amorosos, y te preocupa el bienestar de Rachel-

-Espera un momento Kurt, yo no estoy jugando con nadie- y nuevamente me interrumpió.

-Si lo haces, porque ni bien corté con Rachel, llame a Finn para preguntarle cómo iban las cosas contigo, porque habías tenido unos días medios raros, ¿y a que no sabes que me contesto?- me pregunto con el seño completamente fruncido y sus brazos cruzados, yo sabia perfectamente que le había contestado Finn, solo lo miré seria, para que continuara hablando, de verdad que iba a matar a Rachel.

-Que estaban súper bien, que debía ser por la distancia de estos días, que mañana te iba a mandar un regalo para que te sientas mejor, y bla bla bla- maldito Kurt, porque diablos se tiene que meter en todo, lo último que necesito es a Finn mandando regalos, porque diablos nadie entiende que solo quiero estar segura de lo que me pasa con Rachel para no arruinar nuestra amistad, para hacer las cosas bien.

-Kurt, no sé qué te habrá dicho Rach, pero ella sabe perfectamente que yo no iba a dejar a Finn mientras él estuviera en Londres, porque me parece por demás cruel e innecesario hacer las cosas así cuando en unos días se pueden hacer bien- y era completamente cierto, aunque Rachel no sabía que yo había decidido dejar a Finn, ni que quería ver que me pasaba con ella, o averiguar si a ella le pasaba lo mismo, sin dar pasos en falso e incomodar la amistad que tenemos.

Porque sé que todo el mundo me dirá háblalo Quinn, la gente hablando se entiende, pero nadie entiende que si yo voy y le digo a mi mejor amiga que siento cosas por ella, y ella no, las cosas se volverá incomodas, no vendrá mas a dormir a mi habitación por cuidarme, no me regalará mas abrazos para no ilusionarme, y yo no puedo vivir sin eso. No puedo vivir con una Rachel que piense cada cosa que haga conmigo. Por eso es que no quiero hablarlo, por eso es que quiero asegurarme de los sentimientos de ambas, porque no puedo poner las manos en el fuego aún de que ella realmente sienta algo por mí. Pero obviamente todas estas cosas no puedo gritárselas a Kurt en este momento.

-Te entiendo Quinn, solo no los lastimes- se tranquilizó bastante y pareció entenderme.

Solo me acerqué a él y lo abrase, porque de verdad que lo quería, amaba eso ataques de histeria, porque era como Santana una persona de fiar, que es sincera, y te dice lo que piensa.

-No lastimaré a nadie Kurt, de verdad-

-Eso espero Fabray, y no te lastimes tu misma-

Kurt se fue a su habitación, por lo que entendí mientras gritaba en su cuarto estaba buscando algo que ponerse porque iba a salir con Mark.

Yo ya debía salir a buscar a Rachel, por lo que me puse un jean, una camisa cómoda, una campera encima, y me fui. Después de mucho pensarlo ya había pensado que hacer con Rachel, tenía ganas de que no pensáramos demasiado y nos divirtiéramos.

Decidí ir andando al teatro. Cuando iba llegando la vi, se estaba despidiendo de sus compañeros de forma radiante, y un par de fans estaban a su lado sacándose fotos con ellos, si bien Rachel no era la principal tenía tal luz que la gente se quedaba hipnotizada con ella.

Me acerque lentamente para no romper el momento, hasta que ella me vio, me sonrío dulcemente, se separó del grupo y se vino conmigo.

-Cielo- me dijo riendo.

-Cariño tenemos que hablar- le dije seriamente, no pensaba arruinar la especie de cita que estábamos teniendo aunque haya sido sin querer, pero lo que había pasado con Kurt tenía que averiguarlo.

-¿Qué sucede Quinn?- me dijo completamente seria.

-Tranquila Rach nada malo, solo que Kurt casi me asesina hace unos momentos, me gritó de todo Rach, me hubieras dicho que le dirías que estábamos "saliendo"- hice las comillas con mis manos.

-Oh era eso, es que Quinn, si de verdad quieres que se lo crean, yo tenía que llamar a Kurt para contárselo, sino sería imposible, solo que me olvide de contártelo, lo siento- me dijo apenada y yo sonreí.

-Es verdad, y no, no hay problema, solo que llamó a Finn para preguntarle cómo estaban las cosas entre nosotros, y obviamente Finn le dijo que bien, entonces Kurt creía que yo estaba jugando con los dos- terminé de hablar y pude ver como la cara de Rachel se había transformado y me golpee internamente por arruinarlo todo siempre.

-No quería traerte problemas con Finn- pude notar la molestia de su voz.

-Hey Rach- le dije acariciando su mejilla lentamente. –Yo pienso dejar a Finn cuando vuelva, porque no lo amo, y creo que si ya no me enamoré, no lo haré nunca, y seguir así me parece absurdo, ya se lo explique a Kurt, y lo entendió bien, así que no me traes problemas-

-No tienes porque dejarlo Quinn, si tú estás bien con él- se aparto de mi lado, y sentí una sensación de vacío.

-Yo estoy bien, si es verdad, pero no me hace feliz, no lo extraño, no siento que deba seguir con eso, porque no me completa, no me hace sonreír, y no me dolería perderlo- me sincere completamente.

-Ok, igual no quiero que esa decisión tenga algo que ver por como he actuado estos días, yo… yo… ya te lo expliqué, tenía miedo de perderte- me lo dijo, parándose en frente mío, y por segunda vez tuve ganas de callarla con un beso sobre sus rojos labios, pero solo la abrase y la protegí entre mis brazos.

-Nada de perderme, ni nada de esas cosas, esta decisión es porque mi felicidad no está al lado de Finn- ella correspondió mi abrazo y me sujetó con fuerza.

-Bueno cariño, ya que hemos dejado las cosas claras, te parecería comenzar con nuestra súper "cita"- nuevamente use mis manos para hacer las comillas, y aunque realmente se sentía como una cita de verdad, y creo que ella también la sentía así, me daba un poco de temor que si no hacia eso ella se asustara y arruinara todo.

-¿Iremos algún lado?- me preguntó completamente ilusionada

-Por supuesto que si, que pensaste ¿que solo te vendría a buscar para encerrarnos y aburrirnos en casa?-

-Creo que si-

Ambas salimos caminando, el brazo de Rach iba enganchado al mío, y aunque ella no sabía a dónde íbamos, podía notar toda la ilusión que le hacia esta salida.

-Quinn ¿a dónde iremos?- era sabido que Rachel no puede con la ansiedad

-Te diría que es una sorpresa, pero cuando subamos a un taxi y le indique nuestro destino quedará más que obvio hacia dónde vamos- le dije sonriendo

-¿Entonces, a donde vamos?-

-Entonces tendrás que esperar que subamos al taxi y lo descubras-

-Jo Quinn, cual es la diferencia, entre ahora o diez minutos más-

-Son diez minutos de disfrutar tu agonía- le dije sonando totalmente maldita, a lo que ella solo me respondió sacándome la lengua.

-Rach, necesito pedirte un favor sumamente importante- le dije, con toda la seriedad del mundo, tanto fue que su brazo se tensó y paró su caminar al instante para poder mirarme.

-¿Qué necesitas Quinn?- me preguntó con miedo. Interiormente moría de la risa por lo que a punto estaba de pedirle.

-Por lo que más quieras, por favor te ruego, que no pelees con el taxista- le dije soltando la carcajada que tenía guardada en mi interior.

Cada momento así con ella era un regalo para mi alma y mi corazón, era increíble lo mucho que apreciaba a esta mujer, y por suerte cada segundo que pasaba a su lado mis confusiones se iban retirando de mi cuerpo, dejándome pensar con claridad que de verdad la quería a mi lado como mucho más que amiga, como mi novia, como mi futuro.

-Muy graciosa Quinnie, muy graciosa, pero sabes que ese hombre estaba equivocado-

-Ya Barbra, entendí, no empieces con eso de nuevo- le dije dejándole un beso en la sien, que la ruborizó completamente al igual que a mí.

Caminamos unas cuadras más en busca de un taxi que se negaba a aparecer, y tuve la necesidad de advertir a Rachel de algo, no sé porque, pero me parecía que si no lo hacía mañana las cosas se podrían tornar raras.

-Rach, quiero comentarte algo que dijo hoy Kurt-

-Dime-

-Finn le dijo que mañana me enviaría un regalo o algo así, y si eso llega a pasar no quiero que creas que te he estado mintiendo hoy con lo que te dije, solo que Kurt le dijo como excusa a su pregunta que me había visto rara estos días, y él le dijo que seguramente era porque estábamos lejos, que me iba a mandar algo para subirme el ánimo- la mire a los ojos todo el tiempo mientras hablaba, y pude notar que la situación le dolía, y me odiaba por lastimarla.

-Lo entiendo, pero agradezco que me lo digas ahora- y me abrasó, y yo no quería soltarla ni ella quería soltarme a mí, si, de verdad que intentaría algo con ella, ya no aguantaba el deseo de besarla, ni las ganas de que este conmigo de otra manera.

Logramos divisar un taxi y enseguida Rachel lo paró, supongo que su ansiedad por saber hacia dónde vamos la estaba carcomiendo por dentro, mientras a mi me divertía.

Subimos, y hubiera querido hablar telepáticamente con el taxista para extender la agonía de Rach, pero era imposible.

-Al parque de diversiones del condado por favor- Los ojitos de Rach se iluminaron tanto, junto con un aplauso de nena chiquita que se le escapó de emoción, que supe con exactitud que había hecho la elección perfecta para nuestra primera no cita.