Susurros en mi corazón Por Mouri-san

RELATO X

Aunque no lo tengas presente, o no lo escatimes, me has enseñado más de lo que imaginas.........

No acostumbraba a sonreír seguido; costaba que el gesto naciera de corazón................... y un día, sin darme cuenta, me sorprendí riendo con una facilidad admirable, con unas ganas irrefrenables, ante ti.

De pronto empezamos a compartir una alegría espontánea, envuelta en reciprocidad. Ese fue el principio de todo, cuando comprendí que me entregabas una razón para confiar, para sentirme seguro y firme.................en ese instante, me diste más de lo que recibí antes.

Acostumbrado desde pequeño a estar  a la defensiva, arribé a tu casa con muchas ideas erróneas sobre un maleado compromiso, llevándome a permanecer alerta en caso de agravio en mi contra. Tenía listas las palabras, las acciones también; si me viera acorralado por el desprecio o ultrajado con malos aires, simplemente soltaría lo atado para luego dar media vuelta y marcharme.

Quizás, muy en el fondo, me mantuve esperanzado, deseando hallar de una buena vez refugio, un lugar en donde al fin pudiera hechar raíces y a lo mejor, adoptar a sus habitantes, convirtiéndolos en mi familia.

Quise ocultar el temor con el orgullo y el coraje; enmascarar los sentimientos como siempre, por falta de esa confianza inculcada que se cree deben dar los padres. 

¿Podrías imaginar que la primera prenda del disfraz se cayó al mirar a Kasumi?. Las expectativas empezaron a derrumbarse cuando eso sucedió y terminaron pulverizadas en el justo momento en el que sonreíste.

Pensé entonces que no sería malo fiarme de una linda chica, que expresaba tanta o más emoción que una pequeñuela juguetona. Nunca, anteriormente, tuve la oportunidad de apreciar una presencia tan sencilla y brillante al mismo tiempo, como la que mostraste; un gesto de amistad incondicional, transparente, hermoso a morir. Fue ese el acabose y el fin de mi necia escudería.

¿Cómo describir esa bendita mirada que tanto me marcó?........ ¿Cómo decirte que aliviaste en segundos esa molestia áspera arrastrada desde la inocencia?.

Sonreíste para mí, doy fe de ello, me cercioré de que no había nadie más junto a los dos. No me importó presuponer que tendrías ese afecto para los demás, tampoco di prioridad a juzgar que ya había alguien quien recibiera con agrado tu cariño........ me valió que te expresaras de la misma manera con todos, porque en ese momento tu sonrisa fue únicamente para mí................Algo que por primera vez consideré mío.

El calendario comenzó a cambiar de aspecto con rapidez y esto me hizo notar claramente que a tu lado era vulnerable en todo aspecto. No imaginas lo difícil que fue lidiar con mis inestables impulsos; por un lado, anhelaba acaparar tu completa atención y por otro, la idea del rechazo me aguijoneaba las agallas. De esta confusión deprimente surgieron los problemas, los desacuerdos incontrolables, la intromisión de personas más raras que yo, mis deseos por libertad, la necesidad de tenerte conmigo por cuanto me fuera posible.............tantas emociones mezcladas, tantas inseguridades nacidas gracias al caos, tantos enredos y entonces, ............me observé haciéndote daño. Curioso, porque intentaba lo contrario.

Estaba perdido. A manera de auxilio recordaba incansablemente cuando te conocí, lo bien que le hizo a mi espíritu tu claro semblante y lo mucho que quise vivir a tu lado, aunque en esos segundos, sólo se hubieran tratado de ilusiones.

Recuperar esa seguridad enclenque, me tomó más de un año; sin embargo, decidí entender y aprender de ti. Es a partir de esto, que comencé a conocer sin tapujos tus manías, a notar tus características reacciones con ojos de espectador en lugar de ser el "actor afectado".

Fue ahí, entre tardes tranquilas, que hurgando en tus afectos te noté fuerte, decidida, tierna, leal y deleitablemente apasionada. Te amé aún más.

Me sentí el mejor de los detectives al resolver un caso que nunca otros pudieron descifrar. Yo, entre los matices más normales de la vida, empecé a descubrirte sin necesidad de forzar tu carácter; tan sólo en silencio, observando el más ínfimo detalle expuesto de improviso, calculando tus pasos o los naturales arrebatos que mostraras. Me introduje en lo más hondo de tu ser y no te sentiste invadida, mucho menos sofocada o ultrajada.

En callada reserva también me dí a conocer y doy gracias al cielo de que me correspondieras por igual.   

¡¡Que ironía!!. Un par de atolondrados unidos por la sensatez.....

Ahora a mis veintiún años disfruto de ti inimaginablemente. Te tengo esta noche entre mis brazos y eso jamás creí que llegaría a pasar, que ese anhelo se me cumpliría, mucho menos que la ventura me regalara la oportunidad para  comunicarme con tu calor.

Chiquilla insolente, pegaste duro y directo al corazón, cuando más me creía inmune. Tratando de hacerme el duro no logré alejarte, tan sólo ocasioné el efecto contrario; río al recordarlo, pues hiciste conmigo igual, dejando noqueada mi alma antes que mi cabeza.

Gozo de tu presencia con la libertad que en secreto pedí, logrando rozar las

finas hebras azabaches que te entallan y que tanto se atreven a describirte.

Te veo dormir y el pecho se me ensancha. Luces tranquila.......¡¿Puedo maquinar que es por mí........que el sueño es benevolente porque estoy a tu lado?!. Prefiero tener la esperanza de ello en lugar de enfrentarme a un mero caso de agotamiento, un caso extremo, yaciente a mi lado. 

Sonrío al contemplarte y vuelvo a evocar la cantidad de vida que le inyectaste

a la mía; la vía que optaste para enseñarme a vivir; sutil e inquebrantable a la vez. Aprendí contigo a ser yo, a desprenderme de las mentiras al enfrentarlas con  la realidad. Aprendí a decir firmemente quién soy y qué quiero.......en especial, a defender mis elecciones.

Me enseñaste a sentir con todas mis ganas y a no tener miedo a entregarme. Admito que soy feliz, que tengo la autoridad para proclamarlo porque me has hecho fuerte y seguro, porque al entender mis debilidades me hiciste comprender mi necesidad de amar, necesidad que suplirías sin necesidad de lastimarme.

Seré el más tosco de los hombres al tratar de demostrar amor, pero lo intento, y eso sé que es importante porque también me lo enseñaste.........

..........Tan sólo mírame A-chan y entérate del hombre que estás amoldando.....Mírame y reconoce cuánto bien me has hecho.

Aunque no lo tengas presente, o no lo escatimes, me has enseñado más de lo que imaginas, más de lo que asumes o puedas llegar a cuantificar, porque tu querer es inmenso, tan inmenso como lo que tengo en mi interior para ti. 

MOURI-NOTAS: A veces quisiera decir más.......Hago lo mejor que puedo para hacerlos sentir bien y que les guste lo que escribo. Me encanta este Ranma maduro, sé que lo he presentado de buenas desde el principio pero no lo crean así, eh......... aún no lo han visto molesto. Más adelante les daré el gusto. El Ranma planteado por Rumiko es apasionante, aunque muchos no lo vean así, es sólo basarse en los detalles para saber cómo es él en realidad ,y en mi opinión él es intenso, demasiado creo. Es por eso que estoy tratando de explotar su temperamento aquí y es mi esperanza poder lograrlo...................... Akane es afortunada............ ^^ No todo en este fic será perfecto........se trata de vida y nuestros protagonistas irán aprendiendo cada vez más con ciertas pruebitas que tendrán. Les quiero mucho por tomarse el tiempo de leer esto, ¡¡mil gracias!!!!, y sus comentarios me dan ilusión, tanto como ganas de escribir y seguirles presentando más relatos. Un besos a todos y recuerden, esto es de todo corazón para ustedes. Mouri-san

mourisan@yahoo.com