NA: Los personajes son propiedad exclusiva de la autora de Sailor Moon, Naoko Takeuchi, a excepción de Yumi y May que son producto de su servidora

Capítulo 9. Tan Azul como el Cristal Puro… (El Primer Ataque del Enemigo)

"Hermano, porque no puedo ir contigo al palacio de la Luna" - decía muy triste Eien, el hermano menor de Endymion.

"Sabes que todos están muy ocupados con los preparativos para la boda de Serenity conmigo, a tal grado que ni yo mismo he podido ir a verla, pero habrá un baile con motivo del compromiso, por lo que ahí tendrás la oportunidad de acompañarme, te parece bien?" - contestaba con actitud comprensiva el futuro rey de la tierra.

Con un gesto resignado, Eien acepto mientras sus pensamientos ya estaban fuera de la habitación – 'quiero conocerla, saber su nombre. Aquella vez que fuimos al reino de la Luna y solo mi hermano se bajó y la vi, no he podido dejar de pensar en ella'.


"Tengo algunas dudas, eres la única persona a quien se lo he dicho" - decía la princesa mientras jugueteaba con una pulsera.

"Mi princesa, como puede decir eso. Si los he visto juntos, se nota al instante que hay amor entre ustedes" - comentaba la dama de compañía y amiga cercana a Serenity, Molly.

"Eso no lo discuto, existe amor entre Endymion y yo, pero siento que hay alguien más, no me malinterpretes, pero la última vez que vino a palacio había alguien que estaba con él en su transporte, alguien a quien vi, a quien sentí y por quien mi corazón dio un vuelco" - y agregó con algo de resignación - "pero, quizá solo fue cosa de un instante, es tan improbable que le vuelva a ver. Hoy es el baile del compromiso, así que será mejor que me arregle. Gracias por escucharme Molly"

"Al contrario princesa, me retiro" - contestaba la susodicha con una reverencia al tiempo que salía de la habitación.


"Reina Serenity, gusto en verla. Gracias por organizar este maravilloso baile en honor a la unión entre su hija y yo" - exclamaba Endymion en forma de saludo.

"Príncipe, no solo es la boda de ustedes sino también la alianza entre el Milenio de Plata y el Reino Dorado" - sonreía de satisfacción la Reina.

"Así es. Asimismo, me complace presentarle a mi hermano menor el príncipe Eien, dado que los reyes no han podido acompañarme en esta visita, ha venido mi hermano como representante de ellos".

"Un placer en conocerla honorable alteza" - saludaba un muy serio y apenado jovencito de apenas 17 años.

"Eres bienvenido príncipe Eien. Por favor disfrutad del baile" - diciendo esto, se alejó de ellos.

La princesa apareció en ese instante...

'Es ella. Es hermosa, ella es quien es dueña de mi corazón, por fin podré conocer su nombre, conocerla saber quién es y entregarle mi corazón y mi vida' - pensaba Eien.

"Hermano ella es mi prometida, la princesa Serenity" - presentó Endymion.

Eien no pudo pronunciar palabra alguna, su corazón se sentía devastado, no podía creer que a la persona que estaba dispuesto a entregarle su vida era precisamente la futura esposa de su hermano.

"Princesa, un placer. Endymion, hermano, ¿puedo hablarte un momento?".

"Claro, Serenity, regreso en un instante" - mientras se alejaban los príncipes de la Tierra, la princesa solo se quedó ahí parada.

'No puede ser, es él, él es su hermano. No, esto no está bien pero por qué ahora, aun al saberlo siento como mi corazón se emociona al verle. No puedo permitirme sentir esto, no debo. Endymion nunca debe saberlo, haré todo por ocultar y olvidar este sentimiento; mi boda con Endymion es un hecho, debo de amarlo y respetarlo y hacer todo para sacarme su imagen y este absurdo sentimiento que está dentro de mí'.

"No creo conveniente quedarme hermano. Debo irme" - decía un conmocionado Eien.

"De que hablas tu insististe en venir para representar a nuestros padres ya que ellos tenían una reunión en el planeta de las Flores y así tener una alianza con ellos. Ahora por qué no deseas estar aquí, no eras tú el que se moría de ganas por venir" – preguntaba Endymion algo confundido con la actitud repentina de su hermano.

"No lo entenderías, es difícil para mí entenderlo y aún más explicarlo, solo puedo decir que acabo de tomar la decisión que nuestros padres han querido, me desposare con la princesa del planeta de las Flores. Es por ello que me tengo que ir, voy a alcanzarlos, es urgente lo sepan" – Eien no pudo seguir hablando, un nudo en su garganta y comenzaba a tartamudear.

'Qué acabo de decir, pero sé que es mejor así. Lo que siento no puede ser. El es mi hermano, y no sería capaz de hacer algo para lastimarlo y mucho menos con la mujer que el ama. Tengo que olvidarla y casarme con esa princesa es lo mejor que se me ocurre para alejarme aunque eso implique casarme con alguien a quien no amo. Si tan solo no fuéramos hermanos, iría por ella, lucharía por ella. Si algún día renacemos daría todo porque no seamos hermanos.'

"Eien, espera pero que dices, no entiendo, hasta ayer decías otra cosa"- comenzaba a gritar un desesperado Endymion.

"He dicho que me voy y no es necesario que lo entiendas. Adiós hermano" - respondió secamente dándole la espalda mientras sus ojos se humedecían, salió lo más aprisa del palacio y utilizó una técnica que Endymion nunca se hubiera imaginado que su hermano sabía y se desvaneció apareciendo en el planeta de las Flores a voluntad.

"Endymion, porque has tardado tanto" – la voz de Serenity se escuchó ansiosa.

Y mientras el abrazaba a su amada Serenity contestó - "mi hermano se ha ido y no sé por qué, pero algo me dice que no lo veré en mucho tiempo, quizá solo sea mi imaginación pero no me gustó como se despidió".

Serenity quería preguntar pero solo se limitó a callar, hace un momento que sentía esa sensación de que algo malo podía pasar.

Ese día, cayó el Milenio de Plata.

Beryl ataco con todo, mientras la misma Luna se tornó de un rojo tan intenso que parecía sangre, pero nadie se dio cuenta de quién estaba detrás de todo en realidad, quien en realidad había despertado al negaverso y había utilizado a Beryl, una mujer con una media Luna roja en su frente disfrutó la derrota de la Reina Serenity.

"Aunque has intentado salvarlos a todos encerrando al negaverso y durmiendo a todos enviándolos a la Tierra, los haré sufrir, porque aunque me tarde para conseguir lo que es mío todos pagaran el precio querida hermana".


Serena despertó con un terrible presentimiento, lágrimas en sus ojos y un grito verdaderamente aterrador.

"Serena, Serena reacciona, bombón, tranquila, que tienes, no pasa nada" - mientras lo decía Seiya la abrazaba y la calmaba.

"Algo malo va a pasar Seiya, no sé cuándo pero pronto algo va a pasar, tenemos que estar preparados" - gritaba aferrándose a los brazos de Seiya.

"Duerme otra vez bombón, descansa por favor. Por la mañana con más calma platicamos de esto si amor"- y diciendo esto, los dos cerraron sus ojos, volviendo a sumirse en un profundo sueño, aunque Serena no se quedó del todo tranquila.


"Luna, tengo que hacerlo ya, esto no puede esperar más. Necesito toda la concentración posible te pido le digas a Seiya que pase lo que pase, sienta lo que sienta, no me interrumpa. De todas formas voy sellar la puerta por si lo llega a intentar".

Serena no le dio tiempo a Luna para detenerla, cerrando frente a ella la puerta de la habitación.

"Tengo que avisarle a Seiya, como se atrévete, Serena tonta. Tengo que apurarme, su vida puede correr peligro al intentarlo" - fecha Luna mientras corría a la habitación de Seiya.

Ya dentro de la habitación, Serena comenzó con el sello de la puerta e inició el hechizo para crear el cristal de poder. Sabía que era demasiado peligroso, pero era la única forma, porque si estaba en lo correcto, pronto aparecería un enemigo que estaba casi segura estaba buscando el cristal de plata y si quería proteger a todos los que quería, pero sobre todo a Seiya, tenía que hacerlo.

Concentro todo su poder, mientras empezaba a flotar y una luz intensa, que salía de su interior, rodeaba su cuerpo. Su vestimenta cambió al momento, un hermoso vestido parecido al de la princesa Serenity pero mucho más ceñido al cuerpo y en diferentes tonalidades de azul apareció en ella, su cabello y sus ojos también se tornaron de color azul tan intenso como la noche.

La habitación se volvió un infinito espacio, planetas comenzaron a aparecer y desaparecieron concentrándose en la mano derecha de Serena.

"Por el poder antiguo de la creación y el equilibrio, toma mi energía como fuente para la creación de mi representante cristal puro..."

En ese instante fuera de la habitación, llegaba un alarmado joven de ojos azules - "Serena, abre la puerta, por favor, te lo suplico".

Al escuchar los gritos, Taiki y Yaten, llegaron corriendo con Seiya - "qué pasa, por qué gritas así, pareces un histérico" - decía Yaten mientras veía a su hermano tratando de abrir ¿una puerta?

"Serena está adentro. Se ha encerrado sellando la puerta mediante un conjuro. Ella va a hacer un cristal puro" - Luna con la voz casi a punto del llanto contesto.

"Qué ella qué, pero puede perder la vida en el intento, como se le ocurre, por qué la dejaste Seiya" - la angustia se escuchó claramente en la voz de Taiki.

"Yo no pensé que hiciera eso, anoche se despertó intranquila, menciono que presentía que algo terrible estaba por ocurrir. Yo la trate de calmar y que se volviera a dormir, pero veo que ella se levantó antes que yo, en serio no sentí cuando se paró de la cama y vino a hacer esto, Luna me acaba de avisar" - sin saber que había revelado algo más de lo que quería decir, Yaten rió bajo después molestaría a Seiya, pero por ahora los cuatro pensaron que hacer para llegar a Sere.

"¿Peligro?, que habrá querido decir eso. Y ahora que hacemos, puedo ver que este sello es muy poderoso y más siendo ella la princesa de la Luna, ha desarrollado el poder que tenía dormido y es fuerte, solo alguien de la realeza se podría comparar con su nivel mágico y podría romperlo. No conozco a alguien que esté aquí y nos pueda ayudar" - como siempre la lógica de Taiki tenía mucho sentido.

"Eso, en teoría podría ser una información equivocada" - suspiró un serio Seiya.

"¿A que te refieres?" - pregunto con escepticismo Yaten.

"Ahora que lo pienso, si de alguna manera logro concentrar mi energía, quizá pueda lograrlo" - acabado de decir esto, se puso en posición de defensa.

"¿De qué rayos hablas, que no acabas de escuchar a Taiki? Creo que la desesperación ya lo está confundiendo" - Yaten no dejaba el tono de burla, pero Seiya ya no escuchaba nada más que su deseo de abrir la puerta y saber que Serena estaba bien.

"Energía de la tierra, bríndame un poco de tu poder" - al momento su ropa cambió por una armadura parecida a la de Endymion y salió de sus manos una luz azul tan cálida, que por un momento, tranquilizo los corazones de los presentes.

Nadie entendió nada de lo que estaba pasando. De repente Seiya cambio de ropa, un poder extraño salió de él y el sello de la puerta fue roto pero para preocupación de todos, al entrar en la habitación, encontraron el cuerpo de Serena en el suelo con un pulso demasiado bajo y eso fue lo último que supo Seiya antes de perder el conocimiento.

"Serena" - musitó Seiya tan quedamente y aun así ella alcanzó a escuchar.

"Bombón estas bien, me tenías preocupado" - quiso acercarse y abrazarla, mas ella con solo un ademán se lo impidió.

"Seiya, no puedes venir"

"¿De qué hablas? ¿A dónde no puedo ir?"

"Agote mucha de mi energía mientras creaba el cristal, mi cuerpo no fue capaz de soportar y no pude lograrlo" - su voz sonaba demasiado avergonzada.

"Que intentas decir, si yo te veo bien bombón"

"No amor, pareciera que estamos con nuestros cuerpos aquí, pero solo nuestras almas están aquí en el limbo. En tu caso, tu cuerpo sufrió una especie de shock por el uso de magia para la cual estas capacitado pero no entrenado, así que tu paso por aquí, solo es momentáneo. Pero yo soy otra historia, me tendrás que perdonar amor mío. No podré cumplir mi promesa de estar contigo" - y al termino de sus palabra Serena rompió en llanto.

"No llores Serena, aun no entiendo bien donde estamos, pero te prometo que no pasara nada, tu y yo si estaremos juntos"

"No es cierto, yo falle. No logre hacer el cristal puro y mi energía se consumió en el intento, y..." - fue interrumpida por los labios de Seiya, que la besaban con pasión, con amor. Amor, la razón por la cual había intentado crear el cristal.

Una luz intensa los deslumbró a los dos al momento, un objeto comenzó a aparecer delante de ellos dos, un hermoso cristal color zafiro. En ese instante, ambos despertaron viendo ante si muchas caras de preocupación, porque en la habitación donde los habían acomodado, no solamente estaban los 2 hermanos Kou restantes y Luna, sino también estaban muy preocupadas Hotaru, Setsuna, Michiru y una demasiado molesta Haruka.

Nadie entendía nada, acababan de acomodar a Serena y a Seiya en la cama de la habitación, donde había estado encerrada Serena, acababan de llegar las sailors exteriores a causa que sintieron esa energía que se liberó para la creación del cristal y de repente una intensa luz había rodeado a Serena y Seiya mientras que unas esferas salieron del interior de ellos dos para unirse y forma un hermoso cristal color zafiro.

"¿Cómo que qué hacemos aquí? Pues preocuparnos por ti y para el colmo por este tipo" - contestaba una muy malhumorada Haruka.

"Setsuna sintió que algo pasaba en la puerta del tiempo, alguien intentaba crear un cristal y al ver que era en nuestro tiempo, lo único que pensaba era en tu seguridad princesa por eso es que estamos aquí. Claro que no sabíamos que eras precisamente tu quien lo hacía" - decía a manera de explicación Hotaru.

"Seiya que fue lo que paso, nos perdimos cuando dijiste algo de concentrar tu energía y de ahí hasta tu ropa cambio por un momento" - Taiki trataba de encontrarle sentido.

"Pues... La verdad es que ni yo mismo se bien que pasó - contesto al tiempo que se levantaba y abrazaba a Serena - te lo dije, todo salió bien, aquí estas"

"Si estoy aquí es solo gracias a ti, diste sin querer la última parte que hacía falta para el cristal, así que supongo que este es el cristal de los dos" - tomando el cristal entre sus manos para mostrárselo a él.

Ya más calmado el ambiente en la casa Kou.

"¿De dónde sacaste la idea de crear en estos momentos un cristal puro eh gatita?" - preguntaba Haruka alzando una ceja.

"Pues, tengo un terrible presentimiento. Siento que algo malo se acerca y puedo casi asegurar que buscan el cristal de plata. Por lo que así mejor que permanezca oculto además sirve que mi identidad no es descubierta"

"Pues déjame decirte que eso fue muy arriesgado, sino hubiera sido porque el joven Kou te brindo parte de su energía y deseo, no estarías ya aquí Serena" - concluyó demasiado sería Michiru.

"Pero bueno, es hora de irnos pequeña" - y diciendo esto se despidieron todas de Serena.

"Sere, que fue lo que quiso decir ella con eso de que sino hubiera sido por Seiya" - pregunto un muy confundido Taiki.

"Pues que sin querer Seiya al ocupar su poder para entrar en la habitación para detenerme, parte de su energía se unió con la mía para la creación del cristal, por lo que no es completamente mío el cristal sino de los dos"

"Pero como Seiya pudo abrir la puerta. Es que no lo viste Sere, pero hasta su ropa cambio, fue extraño" - Yaten esperaba que ella si le contestara.

"¿Pues, yo creo que antes comemos no? Para que estén preparados para lo que voy a contar" - y con una gotita en la cabeza de cada uno de ellos le dieron la razón porque ahora que lo pensaban ni siquiera habían desayunado y ya eran como las 3 de la tarde.

Decidieron quedarse en casa. Taiki preparaba la comida con ayuda de Sere. Seiya estaba en la sala platicando con Luna y Yaten, bueno Yaten se había escabullido a su habitación.

"Luna, algo me dice que sabes más de lo que paso aquí, que cualquiera de nosotros. ¿Serias tan amable de explicarme?" - preguntó con demasiada inquietud.

"Seiya, realmente no se bien que pasó del todo pero si hay algo que puedo decirte, la armadura que apareció en ti, es la que usaban los príncipes de la Tierra, es decir Endymion y Eien. Y sé perfectamente que tú no eres reencarnación de Endymion así que lo más probable es que en tu anterior vida hayas sido Eien".

"He de confesarte que he tenido algunos sueños pero no han sido muy claros. En ellos vi a Serena, bueno a la princesa Serenity además de ver a Endymion que como mencionas era mi hermano".

"Lo que no se es porque en esta vida no nacieron como hermanos y más que nada que no naciste aquí en la Tierra" - concluyó Luna mientras una tercera voz se dejó escuchar con la respuesta.

"Eso es porque Eien tuvo descendencia en el Planeta de las Flores" - intervino Serena sorprendiendo a Luna.

"¿Cómo sabes eso?" - preguntaron Seiya y Luna.

"El día en que acabaron con el milenio de plata hubo un baile en honor a la boda de Serenity y Endymion. Ese día Serenity y Eien que ya se habían visto alguna vez de lejos, se conocieron. Al saber Eien quien era en realidad Serenity, la futura esposa de Endymion, decidió irse con sus padres que estaban de visita en el Planeta de las Flores haciendo una alianza y pretendían que se sellará el pacto con la boda de su hijo menor y la princesa de ese planeta. Eien se había negado muchas veces, pero ese día algo lo hizo cambiar y decidió desposar a la princesa. Es por eso que Eien no reencarnó en la Tierra, pensé que sabias eso Seiya".

"No bombón, hace poco comencé a tener sueños donde aparecías tú, bueno no tu sino Serenity y bueno medio entendí quien había sido yo. Aunque la verdad ni me agrado saber que mi yo anterior había sido su hermano, además de saber que en aquel tiempo yo no debía sentir nada por ti. Supongo que esa es la razón por la que Eien decidió aceptar el compromiso que sus padres hacían con el planeta de las Flores" - concluyo demasiado pensativo y hasta se podría decir que triste. Serena noto el cambio pero decidió preguntar después.

"Y bien, ya estará la comida bombón muero de hambre"

"Justamente para eso venía, dile a Yaten que ya se venga a comer".

'Me pregunto porque habrá cambiado su tono. Además ahora que lo pienso, no sé exactamente qué fue de Eien, lo que dije hace un momento es solo una suposición de que quizá tuvo descendencia en el planeta de las flores, pero y si no fue así. ¿Tendrá eso que ver con su cambio en el tono de voz? - pensaba Sere mientras iba de regreso a la cocina para servir los platos.

"Ya que estamos todos, puedes decirnos que fue lo que paso Sere" - preguntaba muy interesado Taiki.

"Pues, yo creo que mejor lo platica Seiya".

"Bombón, mmm... Bueno. Para empezar deben de saber que esta vida que tenemos, no ha sido la única por la que nuestra alma, por así decirlo, ha pasado" - al decir esto el rostro de Taiki se acentuó mientras recordaba las palabras que le dijo aquella señora que le leyó su fortuna.

'¿Esa adivina me dijo aquella vez algo de vidas pasadas, a esto se habrá referido?' - pensaba Taiki.

"Hermanos, lo que intento decir es que tenemos un pasado de otro tiempo, lo cual explica el cambio de mi ropa hace rato. Yo fui el príncipe Eien, príncipe de la Tierra, hermano menor de Endymion que era el prometido de la princesa Serenity en el Milenio de Plata. Por eso mi energía logro de alguna forma conectarse con la de Sere y terminar el cristal puro".

"¿Estás diciendo que tú eres algo como una reencarnación de un príncipe? Ahora si me has hecho reír Seiya. Mejor dinos la verdad" - comentó Yaten sin poder dejar de reír.

"Es en serio. Además, ustedes también han tenido un pasado, ustedes eran mis guardianes, bueno como la sailor eran protectoras de Serenity, ustedes eran los protectores de Eien"

"Sere, dile que diga la verdad" - suplicaba Yaten con cara de burla.

"Pues lo de los guardianes no sé porque nunca los conocí, pero todo lo demás si es verdad y si lo pienso con cuidado tiene algo de sentido que ustedes hayan sido quienes dijo Seiya. Porque eso explicaría la conexión tan fuerte que tuvieron en el pasado al grado de haber nacido como hermanos en el planeta de las Flores" - dijo Serena muy despacio, como dando a conocer sus palabras con cautela.

"No estoy muy convencido, pero les daré el beneficio de la duda por el momento" – decía un confundido Yaten.

"Cambiando de tema, Sere, dijiste hace rato que lo que te llevo a crear el cristal fue un presentimiento de peligro. ¿Estas segura de eso?"

"Sin duda alguna Taiki. Cuando fue destruido el milenio de plata, tenía una sensación muy parecida a la que siento ahora, estoy casi segura de que no tardaran en atacar a nuestro planeta" - terminado de decir esto un terrible temblor comenzó a sentirse en todo Tokio.


Era media tarde y estaba demasiado intranquila. El fuego sagrado no había tenido ni un momento de calma desde la mañana. Al principio, lo que haya mantenido al fuego así había sido energía pura, pero desde hace unas horas lo que molestaba al fuego era energía obscura y negativa.

'Algo va a pasar pronto, y eso me preocupa mucho, hay hermana que estas planeando hacer, aún no he podido reunir a las chicas, necesito más tiempo' - pensaba Yumi mientras veía a Rei terminar sus oraciones vespertinas.

"Yumi, será mejor que entres al templo. Ve a tu habitación y pase lo que pase no salgas de ahí. ¿Me entendiste?" - grito Rei en el preciso instante que comenzó a temblar.

Un pilar estuvo por caer sobre Yumi, pero Rei llego a tiempo para quitarla del paso, mas ella no salió bien librada.

"Rei... - grito Yumi- Rei.."


"He pensado mucho en Serena sabes. No sabemos qué fue de ella. Sus padres piensan que se fue de intercambio a no sé dónde me dijeron pero por más que la he buscado, nada. Pareciera que hubiera desaparecido de la faz de la tierra. ¿Tú no has sabido nada Lita?"

"No Amy, nada y tu Mina, ¿Artemis o Luna no saben algo?"

"Quisiera decirte que si Lita, pero me temo que no. Artemis no sabe nada y no ha visto a Luna en un buen rato. Le dije que vaya a verla, pero no quiere. Esta sentido con ella por no haberle dicho que se iba a vivir con los chicos".

"¿Y Yaten no te ha preguntado nada?" - dijo con mucha curiosidad Lita.

"No, lo que si me dijo es que... Bueno, ya saben que Sere se fue. No hizo preguntas sólo mencionó eso. Pero me quede pensando en que seguramente quien si nos va a preguntar es Seiya. Todas sabemos que él estaba enamorado de Serena y seguramente aun lo sigue ¿no?"

"¿Y alguna ha visto a Darién? Creo darme cuenta porque decía Serena que entre ellos no había ya nada. Mira que ni siquiera sabe que Serena desapareció, eso debe significar que no la ha buscado" - decía algo triste Lita.

"Pero bueno, a todo esto no hemos platicado del concierto de los chicos. Son geniales y esa chica como se llama... Kyoko creo, tiene una bonita voz además que es muy bella. Me gustaría ser como ella"- concluyó Lita con estrellas en sus ojos más en ese momento, un temblor comenzó a sentirse en la cafetería Luz de Luna.


"Es hora de que inicie mi venganza y tenga lo que siempre debió ser mío: el cristal de plata" - decía una mujer con un vestido largo, entallado y provocativo color rojo obscuro ojos llenos de obscuridad y una media Luna tan roja como la sangre.

Apareció un extraño joven que hizo una reverencia ante la mujer.

"Mi señora, ya he colocado los cristales obscuros en los 4 puntos acordados: los lugares más lejanos de Tokio que representan el Norte, Sur, Este y Oeste" - mientras los ojos del joven cambiaban de un color verde a un negro comparable solo a las noches sin Luna.

"Muy bien, manda a las contrapartes de las sailors, que empiecen un ataque juntas contra la gente para atraer a esas seudo-guardianas, ya veremos quién gana ahora. Seguramente como la princesita se sentirá sola sin su amadísimo Endymion y a estas alturas sin sus protectoras será muy fácil eliminarla, pero para que no haya errores en esto, primero acabemos con las guardianas".

"Si mi señora" - al instante el extraño desapareció y la mujer cambio de apariencia. Sus ojos se tornaron azul obscuro y su ropa se volvió solo un traje sencillo del mismo color, sacando al mismo tiempo un celular -"Darién, querido me temo que tengo que salir de viaje sorpresivamente por mi trabajo, perdón por no avisarte antes. De hecho ya me encuentro en el aeropuerto. Regreso en un par de días disculpa que no me despida. Te amo. Nos vemos" - y terminando de decir esto colgó y guardo el celular con una sonrisa malévola.

'Que extraño que le saliera un viaje de trabajo tan de improviso y no me dejo ni siquiera decirle que me esperara que la acompañaba al aeropuerto' - Darién estaba llegando a casa y encendió el televisor. Lo que vio lo dejo por así decirlo sorprendido.

"¿No puede ser, otra vez esos tipos, aquí en la Tierra y con su música, se irán a quedar aquí? Un momento quien es la chica que está cantando con ellos. Es muy bella. Me gustaría conocerla. Más o menos debe de tener la edad de Serena. Serena... Que será de ti. Quisiera verte pero no me atrevo a buscarte. Que derecho tendría después de lo que paso. Y luego después que te vi con él. Seguramente estas con él. Y por alguna extraña razón eso me duele, me pone celoso, sé que amo a May, pero será que después de todo ¿no te olvido? ¿O acaso aun siento amor por ti?" - dicho esto un fuerte temblor se dejó sentir en el edificio a lo cual, por reacción inmediata Darién salió lo más rápido que pudo de ahí.

"Seiya, chicos están bien?"

"Si bombón estamos bien. Y tú?" - corrió Seiya junto a Serena.

"Si, pero, siento una fuerza obscura atacando la ciudad. Tenemos que ir" - grito Serena con desesperación.

"Vamos nosotros tres. Serena mejor es que te quedes aquí. Aun no has intentado usar el cristal puede ser peligroso. Seiya estará de acuerdo conmigo, verdad" - Taiki demostró el cariño que ya le tenían a Sere mediante su preocupación.

Sere no dejo hablar a Seiya y con tono muy severo contesto - "no chicos, tengo que ir. No puedo quedarme con los brazos cruzados sin hacer algo. Compréndanme"

"Me cuesta decirlo, pero Sere tiene razón. Lo único que quiero es que ella este bien. Pero no puedo decirle que no vaya."

Salieron lo más rápido que pudieron dirigiéndose al lugar de donde provenía esa energía tan obscura.

Y en otro lugar 3 sailors scouts hacían frente a varias criaturas sin forma definida que las atacaban con furia mediante agua, fuego tierra y aire. Era una magia extraña, ancestral. Mientras cuatro mujeres muy parecidas a las sailors las venían divirtiéndose con el espectáculo.

"Son las chicas, ellas están peleando" - dijo Sere mientras señalaba hacia el lugar.

"Por el poder del cristal puro, con el que he sellado mi vida, llamo a mi energía ahora, transformación".

Serena cambio al instante. Una luz azul intenso la rodeo y apareció al momento con un hermoso vestido color azul intenso, el cual era conformado por un corset de fino tirantes que bajaban por sus hombros, un talle que resaltaba su esbelta y bien proporcionada figura, con un listón que rodeaba su espalda para terminar al frente, en medio, justo arriba de la cintura, formando una hermosa flor donde se encontraba la mitad del cristal puro. La continuación del vestido era una falda corta azul intenso cubierta como por otra falda de tela semi-transparente de color azul de un tamaño asimétrico, corta de frente y de los lados un poco larga y mucho más larga de atrás. Además tenía unas zapatillas de tacón alto (nada que ver con sailor moon).

Seiya quedo deslumbrado pero al mismo tiempo su ropa cambio apareciendo una armadura muy similar a la que traía por la mañana. Le cubría los hombros y todo el torax, tenía detalles en color azul y una capa que le caía por la espalda igual en un tono azul obscuro. Un cinturón lo rodeaba y en el cual estaba envainada una espada, muy larga, ancha y pesada, que al parecer solo Seiya podía aguantar. La empuñadura tenía grabada el símbolo de la tierra y la luna en conjunción y hasta debajo de la misma se encontraba la otra mitad del cristal.

"Estamos conectados Seiya" - contesto la pregunta sin formular de su amado.

Los otros dos hermanos Kou, sacaron de su bolsillo cada uno, un pequeño aparato muy parecido al que utilizaban para transformarse en las sailor star lights, pero diciendo otras palabras muy diferentes a las de aquel entonces y los dos al mismo tiempo gritaron.

"Poder de la vida, permíteme usar mi energía a través de ti, transformación" – en ese instante las ropas Taiki y Yaten cambiaron por armaduras similares a las de Seiya (algo que los sorprendió dado que cuando llegaban a usar esta transformación sus trajes eran al estilo Tuxedo Mask pero sin el sombrero ni la máscara, por lo que eran totalmente diferentes a los que ahora aparecieron). La armadura de Taiki tenía detalles verdes, también traía una espada más delgada que la de su hermano pero igual de larga aunque se podía observar que era ligera y en su empuñadura estaba grabado el símbolo del planeta de las Flores en conjunción con el de Júpiter. En cambio, para Yaten los detalles eran amarillos, su espada era aún más corta que la sus hermanos pero casi igual de ancha que la de Seiya y en su empuñadura tenía el símbolo del planeta de las Flores en conjunción con el de Venus.

Justo en ese instante se alcanzó a ver un remolino de agua que envolvía a Salior Mercury lanzándola lejos del combate y dejándola con cortes en todo el cuerpo.

"Pagarás lo que le has hecho a Mercury. Trueno de Júpiter, Resuena" – gritó Sailor Jupier atacando a la criatura que lastimó a Mercury. Pero su ataque no tuvo efecto alguno y al contrario se le regreso a ella, pero algo detuvo el ataque con un solo movimiento. ¿Una espada?

"Pero, ¿quién eres?" – dijo Jupiter con cara de confusión.

Al momento tres figuras más se posaron entre de las sailor scouts y sus atacantes.

"No les seguirán haciendo daño, hemos venido para defender a la Tierra y ustedes no son rivales para nosotros" – dijo un muy serio y altivo joven con armadura con detalles amarillos.

Las criaturas deformes no se inmutaron con la llegada de los desconocidos y los atacaron con todo su poder, pero...

"Energía pura, ataca" - miles de burbujas de energía color azul, rodearon a la chica de vestido extraño y cabello azul como la noche, y se dirigieron en contra de las criaturas que mostraban una risa malévola pensando que iban a regresar el ataque, pero cual fue la sorpresa para ellos y las sailor scouts que el ataque fue exitoso y con ese basto para eliminarlos.

Las cuatro contrapartes de las sailor cuando vieron lo ocurrido, quedaron demasiado contrariadas no sabían si seguir con el ataque o regresar después con una mejor estrategia dado que esos desconocidos se interpusieron.

"Esto no acaba aquí sailor scouts, y ustedes desconocidos, si se vuelven a interponer no dudaremos en acabar con ustedes también" - terminado de decir esto se desvanecieron dejando gran confusión a su paso.

De inmediato Jupiter se interpuso entre sus amigas y los desconocidos - "¿Quiénes son ustedes? ¿Amigos o enemigos?"

"Lita somos nosotros, soy yo Taiki"- y bien dijo esto, regreso a su ropa normal al igual que Yaten y Seiya, pero no Serena.

"Gracias" - dijo Mercury, dirigiéndose a los chicos pero en especial a la chica del vestido azul, el cual le pareció demasiado atrevido a Mina y no le gusto que ella estuviera cerca de Yaten.

Serena solo asintió con la cabeza, dio media vuelta y se fue. Seiya algo desconcertado estuvo a punto de ir tras Serena, pero algo dentro de él, le dijo que ella necesitaba un rato a solas.

"¿Qué eran esas cosas?" - preguntó con mucho interés Seiya

"No lo sabemos, pero ustedes, cómo es posible que tengan poderes sin ser ya las Sailor Star Ligths. No entiendo. Y quien era es chica. Se ve que es muy fuerte, logro derrotar a esas criaturas con un solo ataque, aunque se ve medio antipática." - concluyo Mina con algo de desdén.

"Si gustan podemos platicar con más calma en nuestra casa" - planteó un muy sereno Taiki a lo cual todos estuvieron de acuerdo.


'¿Por qué? No puedo evitarlo verlas lastimadas me hizo enojarme y querer ir a abrazarlas, saber que están bien. Necesito controlarme más' - pensaba Serena mientras, ya con su ropa normal, caminaba sin rumbo fijo hasta que escucho gritos y salió corriendo en dirección a ellos.

"Señorita Rei, resista por favor" - gritaba muy desesperado Nicolás mientras ponía todo su esfuerzo en mover un pilar que estaba sobre Rei.

"¿Yumi?, ¿Nicolás? Pero, ¿qué paso?" - llegó justo en el momento en que Nicolás pudo mover el pilar, pero Rei yacía inconsciente y con muchas heridas pero las más graves eran una en un costado que no dejaba de sangrar y la otra en la cabeza..

Al ver lo que había ocurrido.

"Nicolás lleva a Rei a su habitación" – gritó Kyo.

Dado que él no conocía muy bien a Kyoko, se sobresaltó un poco al escuchar sus palabras ya que eran más una orden que por cierto, cumplió al momento.

"Yumi, acompaña a Nicolás por un médico para que vea a Rei yo haré lo que pueda mientras tanto."

Los dos se fueron rápidamente y ese fue el momento que Serena aprovecho.

"No voy a permitir que te pase nada Rei, me oíste. Aún no hemos peleado ni discutido lo suficiente además, a pesar de todo lo que paso, tu eres una persona importante para mi ¡Poder antiguo, trae la curación a esta persona, toma parte de mi energía como pago!" - de sus manos comenzó a brotar un luz que rápidamente rodeo el cuerpo de Rei.

No hacía más de un par de horas, Serena había creado un cristal puro y ahora daba a cambio parte de su energía solo para salvar a Rei, por lo que se debilitó aún más de cómo ya se encontraba.

Las heridas de Rei comenzaron a cicatrizar, pero seguía muy débil a causa de que había perdido demasiada sangre. Serena había hecho todo lo que podía hacer y realmente lucia cansada. Yumi y Nicolás, llegaron al poco tiempo de terminar el hechizo.

"Doctor, es ella, por favor sálvela" - hablaba Nicolás demasiado desesperado.

"Ha perdido mucha sangre, su pulso está demasiado débil necesita ir al hospital. Lo extraño es que parece que ya cerraron sus heridas, pero no hay que perder tiempo." - dicho esto el médico, entraron dos paramédicos que acomodaron a Rei en una camilla y la subieron a la ambulancia.

"Señorita, se encuentra usted bien, se ve demasiado pálida, ¿gusta que la revise? - pregunto el médico al ver el semblante de Kyoko."

"Muchas gracias doctor, pero me encuentro bien. Solo es la preocupación de que ella se esté bien." - contesta, pensando en la verdadera razón de su palidez.

"Nicolás, ve con Rei en la ambulancia. Yo creo que lo más conveniente es que vayas tu solo. No te preocupes por Yumi, si ella lo desea, puede venir conmigo hasta que Rei mejore. Porque mientras esta en el hospital supongo que tú la cuidaras verdad?"

"Señorita Kou, que amable es, pero no quiero causarle más problemas. Mucho es que nos haya ayudado con la señorita Rei y que además cuide a Yumi, es demasiado"

"No hay problema en serio, verdad que quieres venir Yumi - preguntó Kyoko a Yumi con cierta complicidad en el aire."

"Claro, mil gracias Kyo. Ve con Rei. Estaré bien Nico" - y sonriéndole lo despidieron mientras veían alejarse a la ambulancia.

"Perdona mi atrevimiento Yumi, pero es que no creo que Nicolás tuviera ojos para ver más allá de la salud de Rei, al menos hasta que se recupere. Además en casa tenemos demasiado espacio y no creo que haya problema con que te quedes con nosotros." - le dirigió una cálida sonrisa a la chiquilla.

'No puede ser lo que ha pasado. Pensé que tendría más tiempo para unir a las chicas. Y ahora Rei esta con rumbo al hospital. Menos mal que ella hizo todo lo que pudo para ayudarla. Es increíble cuan poderosa es. Pero bueno quizá pueda hacer algo ahora que voy a estar más cerca de ella.?'


Era un sendero lleno de flores rojas y naranjas. En él, iba caminando una chica de ojos color fuego.

"¿Dónde me encuentro? Es un hermoso lugar y se respira muchísima paz. ¿Qué pasó con Yumi? Recuerdo que hubo un fuerte temblor y yo alcance a quitarla del pilar y luego. Mi cabeza esta en blanco. Debo de salir de aquí. Aunque se siente tanta paz que me gustaría quedarme. Se ve mucha luz en aquel lugar. Será la salida?" - Rei se dirigió con paso rápido hacia ese lugar, pero de repente.

"Rei, ¿a dónde vas?" - se escuchó una voz pero no se veía a nadie cerca. Ella no hizo caso y siguió avanzando.

"Detente, no sigas caminando."- replicó la misma voz de hacia un momento.

"Busco la salida, tengo que llegar con Yumi y ver que este bien. Me gustaría quedarme aquí, es un bello lugar, pero no puedo. Tengo que seguir caminando para llegar pronto."

"No sigas, que no lo vez. Entre más pasos das, más te alejas de la vida. Tienes que parar. Aún te quedan muchas cosas por hacer."

"¿Me alejo de la vida? ¿Quién eres? No te creo, como creerte si te escondes al hablar. Cobarde."

Al momento una figura comenzó a aparecer ante sus ojos, cuando la reconoció no pudo evitar un grito de sorpresa. Una joven de no más de 14 años con uniforme de secundaria y peinado de ondangos.

"¿Serena? Pero que haces aquí. En serio eres t.? Te ves igual que cuando nos conocimos hace ya tanto tiempo."

"Rei, no puedes seguir caminando. Ahora nos encontramos en el limbo. Pero si sigues adelante vas a dejar todo atrás incluida la vida."

"¿El limbo?, pero como es eso posible que yo recuerde no me ha pasado nada malo como para haber llegado aquí. A menos que, ¡el pilar me cayó a mí! Bueno ya entendí como llegué aquí, pero y ¿tú? Y ¿por qué bajo ese aspecto?" - decía Rei aun algo incrédula de que Serena estuviera ahí, a menos que algo le hubiese pasado.

"Yo, supongo que en este momento no importa. Solo por favor detente. Regresa por el camino que viniste." - contesto Serena demasiado seria.

"Pero, no has respondido mi pregunta cómo has llegado aquí."

"Solo es parte de mi alma la que ha hecho este viaje. A pesar de todo me importas Rei. Siempre ha sido así. Desde que nos conocimos. Pero muchas cosas han cambiado sabes. Por desgracia se han perdido muchas cosas."

"Fui orgullosa, y me arrepiento de lo que dije Serena. Yo te, bueno tú también me importas. Y yo lo siento."

"Ya te he perdonado Rei."

Rei no salía de su asombro. Hacia cuanto tiempo Serena había cambiado tanto. Desde cuando se volvió tan madura. Tan seria."

"Me tengo que ir, ya hice lo que tenía que hacer. Solo una cosa más, se avecina un terrible enemigo. Ten cuidado. Porque esta vez no estaré yo ni habrá Cristal de Plata que las ayude." - y dejando a una muy confundida Rei, desapareció.


"Seiya, ya estoy en casa." - justo entonces notó que había demasiados pares en la entrada y la mayoría de mujer.

"Kyoko. Tenemos visitas." - contestó Yaten sin dejar de mirar a la chiquilla que venía con su hermana.

"Buenas tardes." - dijeron Yumi y Serena al unísono.

Todos voltearon a verlas. Y saludaron, pero solo Seiya sabía que es chiquilla era la que estaba con Rei.

"Ella es Yumi. Yumi ellos son Seiya, al que creo ya conoces, y demás familia Yaten y Taiki. Y ellas son..." - concluyó Serena levantando una ceja.

"Oh es cierto, no hemos tenido oportunidad de presentarnos. Ellas son Lita, Mina y yo soy Amy. Conocemos a los chicos desde hace muchos años."

"Mucho gusto. Me retiro entonces. Seiya puedes venir un momento por favor?"

"Yumi, por allá está la cocina de seguro has de tener hambre, adelántate, en un momento te alcanzo." - Yumi entendió rápidamente que Kyoko quería hablar con él a solas y marcho enseguida a la cocina.

"Bombón me tenías preocupado. ¿Dónde estabas? - pregunto Seiya con demasiada ansiedad en su voz."

"Es una larga historia. De momento solo te puedo decir que Rei está hospitalizada y que mientras tanto Yumi se va a quedar con nosotros en serio espero no causarles problemas con esto a ti y a tus hermanos que han sido tan buenos conmigo. Y además, que hacen ellas aquí?"

"Teníamos muchas preguntas todos y Taiki les ofreció venir y platicar. Y no creo que haya problema con ella. Los muchachos entenderán. Pero bombón te ves demasiado pálida y débil. ¿Qué paso?"

"Solo necesito descansar. Me retiro. Al rato platicamos si?" - y dedicándole su mejor sonrisa, Serena fue en dirección a la cocina dejando a Seiya demasiado intranquilo.

"Ya regrese chicas, les pido disculpas por Kyoko, es que está cansada."

"Pero bueno, que es lo que querían preguntar" - pregunto Yaten cambiando de tema.

"¿Por qué estaban vestidos así? ¿Quién era esa chica que acabo con esas cosas?" - pregunto Lita.

"Pues para acortar la historia. Se puede decir nuestros poderes son herencia. Nos vienen de otro tiempo. Como ustedes sus poderes son de otra vida. Pero nuestra ropa es una armadura." - contesto Seiya.

"Pero y la chica que estaba con ustedes, ¿Quién es?"

"Pues ella es otra historia. Ella..."

"Solo para aclararlo, esa chica soy yo." – dijo Kyoko apareciendo de repente sobresaltándolos y con un tono demasiado antipático - "y solo es necesitan saber. Quizá ustedes se tengan mucha confianza con mis hermanos, pero yo no se las tengo a ustedes. Además no son fuertes. Si no fuera por nosotros que llegamos no estarían aquí. Cómo es que se hacen llamar guerreras si no pueden contra algo tan sencillo de eliminar."

"Kyoko, tienes que ser comprensiva. Nosotros confiamos en ellas y no tienes por qué decir todo eso, nosotros sabemos que son fuertes, solo que seguramente las tomaron por sorpresa"" - contestó Taiki tratando de ser mas diplomático. Si a Lita y a Mina, no les caía bien ella, con esto menos.

"Sé que no hemos tenido oportunidad de conocernos, pero te aseguro que puedes confiar en nosotras. Por otro lado tienes razón. No fuimos capaces de vencer a esas criaturas y es que debo admitir que estamos muy fuera de práctica. Te agradecemos por salvarnos hace un rato y te pido, bueno a los cuatro, que nos ayuden a entrenar. Para ser fuertes como ustedes." - habló tan elocuentemente Amy que dejó a Kyoko sin palabras por un instante.

"Serán capaces de aguantar el ritmo? Porque en lo personal lo dudo mucho" - comentó con burla Kyoko.

"Por supuesto que lo haremos. Además no me agrada ni la forma ni el tono en que te diriges a nosotras. Nos estas subestimando y si quieres en este instante te demuestro que tan fuerte soy." - Lita decía mientras adoptaba posición de ataque.

"Chicas, creo que quizá nos hemos malinterpretado. Kyoko no está en contra de ustedes. Al contrario ella desea ayudar, muy a su manera. No es así Kyoko?" - tratando de calmar el ambiente dijo Taiki.

"Si" - fue todo lo que Kyoko dijo.

"Aunque debo de aclarar algo chicas, las aprecio mucho, pero tengan por seguro que si se atreven a atacar a Kyoko, no dudaré en defenderla." - añadió Seiya sorprendiendo a todas incluida Kyo.

Trató de no parecer sorprendida, le sonrió rápida pero dulcemente a Seiya y se encamino a su habitación sin dar oportunidad a que le dijeran algo más.

"Bueno chicas, yo sé que no vamos a llegar a eso. Pero tenía que decirlo." - aclaro Seiya respecto al comentario que acababa de hacer."

"Debe de ser alguien realmente importante para ti Seiya." - preguntaba Mina tratando de no parecer curiosa.

"Si ella es muy importante para…" - interrumpiendo Yaten al momento - "muy importante para nosotros."

'Seiya tonto. Pudo haber arruinado todo lo que Sere ha tratado de hacer. Ocultar quien es actuando con una personalidad contraria a la de ella. Sé que es muy difícil para ella.'

"Ah!, para ustedes" - repitió Mina empezando a tenerle algo de aversión a Kyoko.

'Yaten diciendo que le importa alguien, me parece muy extraño y más que fuera esa chica tan antipática. Será que ella no es realmente su hermana y es algo más para él' - las ideas de Mina se hacían más paranoicas a cada instante.

"Pero regresando al tema. Chicas deben de tener cuidado. Creemos que este ataque es solo el primero de muchos. No sabemos que es lo que buscan, pero de que hay enemigos en puerta los hay y tenemos que averiguar quiénes son y que quieren".

"Taiki..." - hablo Lita pero callo al instante.

"Además necesitamos estar comunicados por cualquier emergencia" - complemento Seiya lo su dicho por su hermano.

"Estamos de acuerdo en eso. Y por cierto que me encantaría seguir platicando con ustedes pero, me tengo que ir. Porque si no mal recuerdo, tengo pacientes que atender."

Amy se levantó al instante. Los demás la imitaron.

"Nosotras también nos vamos. Después nos reunimos para saber que hemos investigado. Nos vemos chicos."

"Espera Lita, te acompaño." - agregó Taiki lo que sorprendió a Lita pero no a Amy.

"Yo voy contigo Mina" - dijo Yaten al momento.


Se fueron cada quien por su camino. Pero Amy, fue a caminar un rato y sentándose en una banca de un parque se puso a hablar ella sola en voz baja.

"Realmente no tengo que ir al consultorio, pero quería salir de ahí. Esa chica tiene razón sin ella no estaríamos aquí. Además no es que estemos fuera de práctica o algo parecido sino que aunque siempre protegimos a Sailor Moon, ella en realidad era la Sailor más poderosa y al final quien terminó por acabar con los enemigos y salvarnos fue ella. Nosotras necesitamos aumentar nuestro poder para estar a la altura de la situación. Además sé que no debería pensar en eso en un momento como este pero, me duele ver como la observa, no pierde detalle de ella. Duele saber que solo soy una simple espectadora. Me da gusto que ella vaya a ser feliz por ser correspondida, no quiero sonar egoísta, pero mi corazón duele." - y sin más que decir comenzó a llorar.

"No sabía que los ángeles lloraran" - comento un muchacho de hermosos ojos verdes que le extendía un pañuelo a Amy.

"¿Disculpe?" - pregunto ella algo desconcertada.

"No sabía que los ángeles lloraran." - repitió el joven con una gran sonrisa.

Amy se sonrojó al instante mientras le daba una pequeña sonrisa.

"Se ve mucho más hermosa cuando sonríe señorita." - decía el ojiverde mientras Amy aceptaba el pañuelo para limpiarse el rostro.

"Gracias"

"Disculpe mi atrevimiento señorita, pero déjeme decirle que a usted le va mejor una sonrisa. Desconozco la razón que la hizo llorar, pero déjeme decirle que todo va a salir bien. No se preocupe, la veo a usted y puedo decir que la vida es muy bella y hoy se ha alegrado mi día con tan solo verla. Me encantaría saber su nombre."

El muchacho de ojos verdes estaba provocando en Amy una reacción un tanto complicada. Ella no lograba entender como un desconocido podía hacer latir su corazón tan fuerte como si se le fuera a salir. Únicamente logro musitar, con una voz apenas audible su nombre.

"Amy..."

"Que hermoso nombre tiene y créame cuando le digo que siempre lo recordaré. Espero poder tener el placer de volverla a ver señorita Amy. Y levante su ánimo después de la tormenta siempre viene la calma." - terminó de hablar el muchacho. Le dedico una última sonrisa a Amy, se dio la vuelta y se alejó mientras sus ojos cambiaban poco a poco en un negro tan obscuro como las noches sin Luna.

'No fui capaz de preguntarle su nombre. Bueno realmente no pude ni articular palabra. Ah! Su pañuelo, ya no se lo devolví. Espero volverlo a ver, si pasa eso le daré su pañuelo y le preguntaré su nombre. Y esos ojos, sé que he visto esos ojos verdes en algún lugar'.

Amy se levantó de la banca con muchos ánimos. Su tristeza se había ido. ¿Cómo era eso posible? Con una mirada puede alguien enamorarse acaso. Ella solo sabía que el haber conocido a ese muchacho le había cambiado la vida.


"Bombón. ¿Te sientes bien?" - pregunto Seiya entrando en la habitación de ella.

"Si" - dudo al contestar.

"Algo me estas ocultando. ¿No es así?"

"Pues, a ti no puedo ocultarte nada verdad - lanzo un suspiro y continuo- después de que me fui del lugar donde ayudamos a las chicas, me sentí fatal. Quería ir con ellas y abrazarlas, por lo que camine para tranquilizarme."

"Pero eso no explica que hayas llegado con esa chiquilla y con una debilidad que no se bien cómo has podido aguantar. Bombón no quiero que pienses que soy posesivo y que te exijo explicaciones, pero es que me preocupo por ti. Te veo y sé que además de estar débil hay algo más que te preocupa. Entiéndeme por favor. Me tienes a mí para compartir tus cargas. Hagámoslo juntos."

"Lo sé y créeme que lo agradezco. Te decía entonces que estaba caminando, no me di cuenta todo lo que había recorrido hasta que escuche gritos y corrí hasta ellos. Cuando llegue al lugar, vi que era el templo Hikawa y la escena ante mí me dejó impactada. Yumi gritando y Nicolás tratando de levantar un pilar que había caído encima de Rei. Logro mover el pilar pero ella estaba inconsciente, tenía muchas heridas y estaba sangrando. La pasamos con cuidado adentro del templo y mandé a los dos a buscar a un médico, mientras me quede cuidando de Rei. Pero estaba debilitándose cada vez más y no paraba de sangrar por lo que decidí ayudarla. Pude cerrar sus heridas y detenerla antes de que siguiera hasta la muerte, pero no pude hacer más. El doctor llegó y se la llevaron al hospital para transfusión ya que había perdido muchísima sangre. Es por eso que me traje a Yumi. Nicolás no tiene cabeza para preocuparse por Rei y cuidar a Yumi".

"Bombón te expusiste mucho. Has utilizado demasiada energía vital y pudo pasarte algo. Yo sé que te preocupas por todos amor, pero tú también eres importante. Si te pasara algo malo te puedo asegurar que todos sufriríamos y en especial yo. Y es que yo no sé que haría si tú me faltaras".

"Seiya. Sé que tienes razón. Haré todo por cuidarme, pero siempre ayudando en todo lo que pueda eh. Sabes, me cuesta trabajo comportarme como lo hago con las chicas. Me duele tratarlas así".

"Pues créeme que interpretas tu papel de maravilla bombón, si no te conociera en serio pensaría que así eres".

"Mmm, lo tomaré como un halago. Además te diste cuenta como se puso Mina, creo que ella va me va a alucinar. Pero la que me preocupa es Amy. No sé cómo se tome la situación con Taiki"

"¿Con él? ¿Por qué con él?".

"Hay Seiya, acaso no te has dado cuenta que Taiki está enamorado de Lita? Por lo que pude percibir Amy ya lo sabe pero Lita está totalmente distraída. Por cierto quiero decirle a los chicos lo de Yumi".

"Bombón, que observadora eres. Veras que Amy estará bien. Ellos salieron, así que mejor descansa y mañana les dices si?"

"Bueno, supongo que tienes razón. Además tengo demasiado sueño".


Caminando con dirección a la casa de Lita y ya casi a punto de llegar...

"Lita, hay algo que quiero decirte" - su voz tan seria recorrió el cuerpo de Lita causando hiperventilación que logró disimular con éxito.

"Que paso Taiki" - trató de sonar lo más natural posible.

"Tan sencillo parece pero es tan difícil. Hace poco que he descubierto algo que me ha dejado sorprendido y tengo que decirlo. Porque si he de callar más, creo que no lo podría soportar. Debo confesarte que estoy enamorado. Quise no pensar en ello, pero es demasiado para mí".

Lita sintió que el corazón le estallaba. ¿Acaso la persona que ella quería ya tenía a alguien en su vida? Sus ojos comenzaron a humedecerse evitando a toda costa que esas lágrimas necias cayeran de ellos.

"Quizá no sea el momento más adecuado, pero - mientras hablaba se iba acercando a Lita al punto que parecía que le hablaba al oído - Lita yo estoy enamorado de ti" - la tomo en sus brazos y la besó. Al principio ella abrió los ojos de sorpresa pero al momento los cerro mientras furiosas lágrimas escapaban por sus sonrojadas mejillas.

Al término del beso, Taiki saco un pañuelo y le limpio el rostro con ternura, hasta él estaba sorprendido por sus acciones.

"Yo sé que te han roto el corazón en el pasado. Pero créeme que eso es lo último que yo quiero hacer. Quiero darte alegría, el poder compartir contigo sentimientos, tiempo. Por lo que quiero preguntarte si quieres ser mi novia?"

Con cada palabra que el mencionaba, ella se sentía más en las nubes. Lo único que atinó a decir fue un si con voz tan suave y silenciosa que fue un milagro que Taiki haya alcanzado a escuchar.


"Oye Yaten, esa chica Kyoko, no es realmente hermana de ustedes o sí?" - pregunto con mucha curiosidad Mina mientras iban en el coche de Yaten con rumbo a casa de ella.

"Pues 'ah y ahora que le digo. Si digo que no seguramente querrá saber porque vive con nosotros y todo eso, pero si digo que sí, pues'. Si, ella es parte de nuestra familia. La queremos mucho y la protegemos a toda costa. Además es alguien que nos apoya mucho. Quizá creas que es un poco ácida y antipática pero te aseguro que ya que la conoces ves que realmente es una gran persona. Además es muy buena cocinera tan buena como Taiki, es la única persona que hace entrar en razón a Seiya, es atenta y madura, sabe llevar bien una casa y es buena vocalista."

Sin querer cada palabra que decía Yaten en atención a Kyoko, lastimaba más a Mina. Incluso ella estaba comenzando a pensar que, no importara que dijera que son familia, pero que él estaba enamorado de ella. Pero prefirió no hacer comentario alguno.

"Por cierto quería hablarte de algo. No tenía intención de decirlo pero creo que ya me he decidido. No soy como Taiki o Seiya. Sabes que no soy tan expresivo como ellos. Por lo que solo puedo decirte que me siento bien a tu lado" - detuvo el auto justo en la entrada de la casa de Mina.

"Yo también me siento bien estando contigo. Y la verdad es que..."

Mina, no pudo concluir, prefirió dejarse llevar por su deseo y sus labios tocaron los de Yaten. Fue un beso fugaz y ninguno de los dos atinó que hacer después, ninguno dijo nada. Mina se bajó del coche y Yaten encendió su auto y arranco alcanzando solo a decir - "mañana te veo".

"Ah, como es posible, soy la diosa del amor y no supe como reaccionar o que decir. Pero ese beso, él respondió el beso. Eso quiere decir que le gusto, ¿que me quiere? No creo que él sea de los que juegan con eso. Soy tan feliz." - y así siguió hablando hasta que se sumió en el más profundo de los sueños.


"No ha vuelto a aparecer Serena. Que habrá querido decir con que no habrá Cristal de Plata que nos ayude y que tampoco ella estará, le habrá pasado algo, porque sí estoy donde dijo, ella no tendría nada que hacer aquí. Sé que es una de las Sailor más poderosa pero ella no tiene el poder para manejar su energía de esa manera o si? Además, desde aquella vez que nos separamos no la he vuelto a ver. Y pensando también en eso de los enemigos, estoy casi segura que ese temblor no fue común. El fuego sagrado estaba demasiado agitado. Necesito salir de aquí, pero no sé como. Ella solo dijo que no debía caminar hacia el final del sendero pero si tomo la dirección contraria no llego a ningún lado. Será quizá que mi cuerpo está todavía débil que no puedo regresar. Supongo que será cuestión de tiempo entonces" - fijo su mirada en el inmenso cielo, tenía un color naranja rojizo como de atardecer pero nunca oscurecía.


Serena tenía los ojos abiertos. Estaba muerta de cansancio pero había tantas cosas que no la dejaban descansar.

"Luna, recuerdas el Milenio de Plata?"

"En su mayoría sí. Por qué lo preguntas"

"Porque siento que el Milenio de Plata y el ataque a las chicas está relacionado. Estoy casi segura que están buscando el cristal de plata. Pero no sé quién es y por qué."

"Hay Serena la verdad no sé qué decirte. La sensación que sentí del ataque de hace un rato también me es familiar pero no logro precisar por qué. Si quieres voy a ver a Artemis a ver si él puede recordar algo más."

"Ya te volvió a hablar Artemis?" - pregunto Serena algo sorprendida.

"No, pero espero convencerlo. Es que es tan enojón. Se pone celoso por cosas que ni al caso. Pero veras que lo convenzo que me diga todo lo que recuerda."

"Gracias. Por cierto aun no te presenté a Yumi verdad? Tendrás que cuidar no hablar frente a ella. Es muy tierna, la veo y me acuerdo mucho de mí cuando era más pequeña"

"No te preocupes no hablare cuando la vea. Pero bueno voy a ver a Artemis de una vez. Descansa que bien te hace falta" - y diciendo esto, Luna se escabullo por la ventana con dirección a la casa de Mina. Mientras tanto Serena se levantó de su cama hacia su mesita y abrió uno de sus cajones del cual saco una caja color rojo.

"Me encantaría usarlo, pero y si crea sospechas y cuestionamientos, aunque ahora que lo pienso si mi actitud sigue así con las demás personas quizá solo se limiten a verlo y no decirme o preguntar algo. Además a él le daría muchísimo gusto verlo."


A la mañana siguiente en casa de los Kou.

"Chicos lamento despertarlos temprano pero quiero hablarles de algo" - decía Serena mientras los Kou bostezaban en la sala.

"Si es sobre tu amiga, no tienes que preocuparte. Seiya nos dijo anoche que llegamos y no tenemos inconveniente" - al terminar de decir esto, Yaten dejó sorprendidos a todos, de cuando acá, claro aparte del caso de Serena, Yaten aceptaba tan fácil que una desconocida para él se fuera a vivir a su casa.

"Veo que estas de buen humor hoy Yaten" - mencionaba Seiya de forma provocativa.

"Claro, como tú. Ayer dijiste que no te diste cuenta cuando Sere se levantó de la cama, también ahí estabas feliz no"

Ninguno de los dos supo que decir. Ambos se pusieron rojos hasta las orejas y fue ahí donde vieron como algo brillaba en la mano de Serena.


Notas de la Autora: Me encuentro de nuevo aquí para continuar este fic que me he propuesto terminar, después de largo años de publicar nada. Espero les guste... Trataré de actualizar lo más pronto que pueda...

Are Mireille!