Disclaimer: Ni la historia ni los personajes me pertenecen. La historia le pertenece a la autora Gigi256 y los personajes son de Richelle Mead, yo solamente me encargo de traducirla.
Capítulo 10 "Atrapada"
De alguna manera nos las arreglamos para encontrar algo de tiempo para el entrenamiento extra. Había convencido a Rose para que se levantara una hora más temprano todos los días además de quedarse hasta tarde una hora extra después de la escuela. Esto le dejaba muy poco tiempo extra en las tardes para terminar cualquier tarea escolar y no interrumpía ningún turno de guardia que tuviera programado. Perdería mucho de mi propio tiempo de entrenamiento personal, pero siempre y cuando trabajara junto con Rose, esto no debería representar problema alguno.
El cambio más grande en nuestro horario de entrenamientos fue en los fines de semana. Ya que los sábados usualmente eran muy ocupados y solamente podíamos trabajar dos horas extras regularmente, decidimos empezar a sacar ventaja de los domingos. Durante las semanas pasadas había designado el domingo como un día de descanso para los dos, pero ahora trataríamos de encajar en nuestros horarios unas cuatro horas o más para entrenar después del servicio religioso dependiendo de los turnos de guardia que pudiera tener. Después de una semana de nuestro nuevo horario, ambos nos encontrábamos exhaustos pero las horas extras ya comenzaban a valer la pena.
Ahora Rose lucía más enfocada. Aún seguíamos compartiendo nuestras usuales bromas sarcásticas, pero una vez que terminábamos nuestros estiramientos de calentamiento ambos nos enfocábamos completamente en nuestro trabajo la mayor parte del tiempo. Cuando bajábamos la guardia durante la práctica, era como si nuestro acuerdo mutuo hubiera cambiado nuestra relación. Ella parecía trabajar conmigo por elección propia y no por la fuerza. Yo estaba entrenándola por respeto y no por obligación. Me sentía menos como el… ¿cómo me había llamado Rose? Oh, su carcelero ruso, y más como un verdadero mentor. Aunque ese tampoco parecía el título correcto. Actuábamos más amigables y relajados. Mi propia mentora, Galina, había estado muy enfocada en mi entrenamiento y rara vez teníamos una conversación que no girara en torno a eso o mis perspectivas de trabajo después de la graduación. Por supuesto, nosotros sólo nos reuníamos durante una hora más o menos al día en nuestro entrenamiento extra mientras que Rose y yo pasábamos mucho más tiempo juntos. Era natural que acabáramos hablando de cosas que no fueran acerca de su educación.
Más allá de su nuevo enfoque y entusiasmo hacia nuestras sesiones de entrenamiento, las horas extras habían compactado significativamente nuestra línea de tiempo de entrenamiento. Aunque todavía no estábamos cerca de alcanzar a sus compañeros, Rose estaba mucho más avanzada de lo que la Guardiana Petrov y yo habíamos pensado que estaría a este punto. Habíamos ido más allá de la teoría del guardaespaldas y de la instrucción de técnicas de combate, para aplicar realmente esas ideas a su situación como guardián. Hoy estaríamos revisando algunas de las desventajas que podría enfrentar en el campo de batalla y como podría superarlas.
Después de nuestra carrera, la guíe hacia los tapetes que ya se encontraban en el piso—. ¿Cuál es el primer problema al que te enfrentarás cuando te topes con un Strigoi?
— ¿Que son inmortales?
—Piensa en algo más básico.
Miró un poco más allá de mí mientras pensaba en mi pregunta. Frunció las cejas en concentración y mordió la esquina de su labio. Estaba empezando a notar que era un hábito suyo que la había visto hacer en más de una ocasión. Antes de darme cuenta, mis labios habían formado una pequeña sonrisa propia. Rápidamente me puse de nuevo la plana máscara de guardián cuando volvió a concentrarse en mí apenas escapando de su atención.
—Pueden ser más grandes y más fuertes que yo.
Asentí en aprobación. El concepto no debería de ser nuevo para ella ya que la mayoría de sus compañeros de clase eran hombres, por lo tanto también eran más fuertes que ella. Sin embargo, ellos no eran nada comparados con un Strigoi.
Los Strigoi eran anormalmente fuertes, con mejores reflejos y sentidos que los Dhampirs. Sin la educación adecuada, los Dhampirs no eran rivales para los Strigoi. Pero si entrenábamos duro, usualmente podíamos compensar por la curva de aprendizaje(1)—. Eso lo vuelve difícil pero no imposible. Usualmente puedes usar su peso y altura en su contra.
Poco a poco comenzamos a trabajar con algunas de las técnicas de combate que había estado aprendiendo en sus clases recientes, ajustando su posición ligeramente para compensar el tamaño más grande de su oponente. Ya que yo era un pie completo más alto que ella y que la superaba en peso probablemente por 100 libras, era un compañero perfecto para practicar con ella. Después de enseñarle algunos principios básicos que la ayudarían a superar sus debilidades naturales, comenzó a aplicarlas a los nuevos movimientos automáticamente. Me alegré de que Rose estuviera aprendiendo la lección rápidamente. Aunque debo admitir, sin embargo, que el pensamiento pasajero de que estaba directamente enseñándole a alguien cómo derrotarme era divertido.
Lentamente trabajamos con diferentes técnicas durante más de una hora antes de que decidiera que era el momento para que Rose los pusiera realmente en práctica. Ella había estado combatiendo cuerpo a cuerpo con sus compañeros por algún tiempo, pero esta era la primera vez que sentía que estábamos listos para combatir juntos. Dudaba que ella hubiera peleado alguna vez con un guardián completamente entrenado, aparte de la noche de su captura y eso no terminó exactamente muy bien para ella, así que decidí contenerme un poco. No golpearía tan fuerte como lo haría si estuviera enfrentando a un enemigo, o incluso tan fuerte como si estuviera combatiendo con uno de los otros guardianes en práctica. Sin embargo, sabía que tampoco nos haría un favor a ninguno de los dos si simplemente me portaba muy suave con ella. Aún dolería si uno de mis golpes aterrizaba en ella, y estaba seguro que más de uno lo haría ya que yo era significantemente más rápido que ella.
—Adelante, —Le hice señas mientras asumía una postura defensiva delante de ella—. Intenta golpearme.
Sabía que no podría resistir la oportunidad y se lanzó hacia mí sin ni siquiera pensarlo. Aunque su velocidad y su técnica eran mucho mejor que la primera vez que peleamos aquella noche en Portland, aún se dejaba llevar por la adrenalina en lugar de concentrarse. Esta pelea terminó tan rápido como la primera. Un simple bloqueo y la había derribado sobre el tapete.
Sin embargo me sorprendió levantándose inmediatamente para reanudar la pelea. Sabía que el derribo había dolido lo suficiente como para dejarla sin aliento momentáneamente. El deseo de ganar debió haber superado el dolor, y la determinación ardió como fuego en sus ojos, aunque nuca tuvo éxito. Varios intentos más resultaron en nada más que bloqueos y algunos golpes de mi parte. Después de derribarla por quinta vez, Rose finalmente suspiró y levantó las manos en señal de tregua. Extendí mis manos para ayudarla a levantarse.
—Está bien, ¿qué es lo que estoy haciendo mal?
—Nada. —Honestamente, lo estaba haciendo muy bien, increíblemente bien. Había subestimado su velocidad, y su rápido dominio de los principios que le había enseñado anteriormente fue suficiente para agarrarme desprevenido más de una vez. Me había recuperado a tiempo, pero aun así fue impresionante.
A pesar de mi certeza, ella no parecía convencida. Creo que me hubiera creído más fácilmente si le hubiera dicho que el cielo se estaba cayendo—. Si no hubiera estado haciendo nada mal, ya estarías inconsciente a estas alturas.
—Eso no sería posible. —Dije con una pequeña sonrisa—. Todos tus movimientos son correctos, pero esta es la primera vez que los pones en práctica realmente. Yo he hecho esto durante años. —Era cierto. Tenía un poco más de experiencia que ella. Además, la había observado el tiempo suficiente durante las prácticas para reconocer los pequeños cambios en su postura antes de que realizara algún ataque. Seguíamos siendo una pareja desigual, pero ella me había dado una buena pelea. Era talentosa y con práctica sería una verdadera oponente.
Sacudió su cabeza y rodó los ojos, claramente aún escéptica—. Lo que digas, abuelito. ¿Podemos intentarlo de nuevo?
¿Abuelito? Creo que prefería Camarada. Sonreí ante el pensamiento y su afán de continuar antes de mirar el reloj. Había un banquete especial esta noche y ambos teníamos que alistarnos así que habíamos planeado terminar antes la sesión de hoy. Aunque yo simplemente estaría trabajando vigilando la seguridad de esta noche, sabía que ella estaba ansiosa por asistir a su primer evento social real en mucho tiempo—. Ya es tarde, ¿o es que no quieres arreglarte?
Mientras Rose revisaba la hora, estaba prácticamente brincando con anticipación—. ¡Demonios, sí, sí quiero!
Debería regañarla por su lenguaje, pero su espíritu era contagioso así que simplemente me di la vuelta. Solamente había dado unos cuantos pasos hacia la puerta cuando escuché sus pasos detrás de mí. Eran demasiado rápidos y decididos para su ritmo normal, y un momento después oí un grito pequeño pero decidido proveniente de mi estudiante.
Sonreí y me preparé para su "ataque furtivo". En un rápido movimiento, me di la vuelta y la agarré por los hombros. Utilizando su ímpetu contra ella, la tiré al suelo y la retuve debajo de mí con los brazos por encima de su cabeza. Golpeó el piso con un gemido, aunque sospecho que fue más por decepción que por dolor—. ¡No hice nada mal!
No pude evitar reírme mientras ella luchaba suavemente debajo de mí—. El grito de guerra te delató de alguna manera. Trata de no aullar la próxima vez. —También anoté mentalmente que todavía necesitábamos trabajar en sus ejercicios de sigilo.
— ¿Hubiera habido alguna diferencia si hubiera guardado silencio? —Levantó la cabeza tanto como pudo bajo sus circunstancias actuales.
Imité juguetonamente su mirada concentrada de antes y arqueé una ceja—. No, probablemente no.
Dejó caer la cabeza hacia atrás con un suspiro de falsa derrota cerrando los ojos. De repente fue como si no estuviera mirando a mi estudiante. Al menos no se sentía que Rose fuera mi estudiante en ese momento. Fui abruptamente consciente de nuestra posición, yo me encontraba encima de ella sosteniéndola por las muñecas y mi torso y piernas estaban presionados contra ella manteniéndola inmóvil. Ella lucía tranquila y feliz, y una pequeña sonrisa jugaba en sus labios. Unos labios que de repente me moría de ganas por besar. Nuestros rostros estaban a centímetros de distancia, hubiera sido demasiado fácil cerrar esa distancia.
Sus ojos se abrieron de golpe mirándome directamente. Una pregunta detrás de ellos. Estudié sus ojos, oscuros y seductores, tratando desesperadamente de descifrar lo que estaba pensando. Podía sentir el ascenso y descenso de su pecho mientras su respiración se volvía pesada y desigual. Me pregunté momentáneamente si se debía a la misma razón por la que me estaba costando trabajo respirar.
Mordió su labio de nuevo, y me quedé sin aliento. Me miró con una timidez poco común en ella antes de hablar—, eh… ¿tienes algún otro movimiento que me quieras enseñar?
Comencé a sonreír y a bajar mis labios a los suyos. Entonces recordé dónde estábamos… quién era ella... lo que estábamos haciendo.
Fue mucho más difícil de lo que me gustaría admitir ponerme de pie. Podía sentir un suave hormigueo en el calor residual donde mi piel había tocado la suya. Estuve a punto de estirar mi mano hacia ella para ayudarla a levantarse, pero lo pensé mejor después de lo que acababa de suceder entre los dos.
Solamente me miró sorprendida, confundida, y casi… ¿decepcionada? No me permití preguntarme por qué podría ser eso mientras le hablaba, dándome la vuelta hacia las puertas del gimnasio—. Vamos, debemos irnos.
La oí vacilar antes de ponerse de pie. Me encontraba afuera de la puerta y de camino a mi apartamento antes de que pudiera escuchar sus pasos siguiéndome fuera. Tenía que alistarme para mi turno para el banquete de esta noche, y sabía que empezaría por tomar una ducha de agua fría.
Mientras me vestía con mi traje formal blanco y negro, un par de simples pantalones de vestir negros, una camisa blanca y una chaqueta negra a medida, traté de pensar en lo que fuera además de lo que había sucedido en el gimnasio, aunque fue inútil. Solamente terminé pateándome mentalmente una y otra vez.
Fui un idiota por perder el control de esa manera. Desde que la había visto en el salón, me encontraba ocasionalmente pensando algo totalmente inapropiado. Está bien, tal vez muchos de esos pensamientos no hubieran sido inapropiados bajo diferentes circunstancias. Aunque Rose como mi estudiante menor de edad, y la categoría de "inapropiado" tenían una gran cantidad de opciones cuando se trataba de ella. Algunos eran aparentemente inocentes, como cuando la veía amarrar su cabello en una cola de caballo antes de las prácticas y me preguntaba cómo se sentiría entre mis dedos. Otros, como los que me invadían en mis horas más vulnerables e inconscientes, eran suficiente como para cuestionarme sobre mi salud mental. Un sueño hace algunas noches casi me deja sin respiración.
Me encontraba en el salón de nuevo, pero en lugar de que Rose estuviera sorprendida, era como si hubiera estado esperándome. Más que eso, estaba sola y esperando por mí. Estaba vestida igual que antes, lo que significa que estaba casi desnuda usando solamente sus jeans y su sujetador negro. Mientras caminaba hacia mí, su cabello se balanceaba detrás de ella. Llevó sus manos a su espalda con una sonrisa y desabrochó el broche de su sostén. Acababa de empezar a relajarme cuando me desperté, recuperando el aliento que había sostenido incluso en el sueño. Estaba solo en mi cama, y dolorosamente excitado. Aún podía escuchar sus palabras… "¿Ves algo que te guste?" sonando en mi cabeza.
Sacudí mi cabeza para aclarar mi mente del recuerdo de aquel sueño. Por más inapropiados que esos sueños eran, al menos tenía el consuelo de que eran algo provocado inconscientemente y que estaban confinados a la intimidad de mi propia mente. Lo que había hecho hoy, casi besar a Rose, era de alguna manera más perturbador porque había sido real. Casi había elegido hacer algo completamente inapropiado. Era aún más difícil ver mi propio deseo reflejado en sus ojos. O tal vez sólo había imaginado que ella sentía lo mismo que yo en ese momento. El pensamiento debería haber sido reconfortante… pero no lo era.
Terminé de sujetar la funda de mi estaca a mi cinturón, y la tomé para enfundarla. La barra de metal frío fue un duro recordatorio de mi deber y responsabilidad. Con un último suspiro para juntar mis pensamientos, me metí en mi entrenada fachada de guardián, enfundé mi arma, y me dirigí hacia el banquete de la Reina.
(1)Curva de aprendizaje: describe el grado de éxito obtenido durante el aprendizaje en el transcurso del tiempo. Es un diagrama en que el eje horizontal representa el tiempo transcurrido y el eje vertical el número de éxitos alcanzados en ese tiempo. Una curva empinada señala: "en poco tiempo se aprende mucho".
¡Hola! Espero que les haya gustado el capítulo, esa escena en el gimnasio es para morirse ¿no es cierto?
Quería agradecerles a todos por sus reviews, a los que han seguido la historia desde el inicio y a los que acaban de unirse a esta locura, muchas gracias por apoyar el proyecto.
Como podrán ver ya superamos los 100 reviews, eso significa que la próxima semana habrá 3 capítulos. La publicación de estos será los Dimingos, Martes, y Viernes, no se los pierdan.
Sigan dejándome sus reviews, me encanta leerlos y ver que están igual de loquit s y emocionad s que yo por nuestro Dios Ruso, y recuerden que cada 100 reviews aumentaré un capítulo más por semana.
Ahora díganme, ¿que parte de este capítulo fue su favorita? Como ya les dije, la mía es la escena del gimnasio. Bueno, me imagino que ya habrán supuesto que el próximo capítulo es el del banquete de la Reina Tatiana, esto se pondrá interesante.
Sé que ya escribí demasiadas notas pero también quería recomendarles el fanfic de una amiga que está buenísimo y lo que le sigue. El fanfic se llama Regresa a mí de la autora IsyRoseBelikova. La historia se sitúa después del disparo de Rose en el sexto libro. Aquí les dejo el summary de la historia para que vean de que trata y si les gusta corran a leerla:
Rose despertó días después de sufrir el fatídico disparo, sin embargo, Dimitri no fue la primer persona con quien se encontró al recobrar la consciencia.
Dispuesta a reconstruirse, sanar e intentar ser la Guardiana que la futura Reina requiere, decide que abandonar la Corte por algún tiempo es lo que necesita para lograrlo. Sin imaginar que esta decisión cambiará el curso de los acontecimientos y su vida para siempre.
Mientras tanto, Dimitri agota todos sus recursos para encontrarla antes de que sea demasiado tarde.
No permitirá que todo lo que vivieron quede en el olvido, como un hermoso recuerdo de algo que pudo haber sido. Siempre supo que para curar sus heridas y retomar su vida lo único que necesitaba era el amor de Roza.
Y ahora ella no está, ¿logrará encontrarla? y si lo hace, ¿será capaz de convencerla de regresar a él?
