Hola chico/as! Cómo andan? Les traigo el capítulo 10 de esta historia.
Vieron que les dije que nos leíamos si sobrevivía a esta semana? Bueno, no sé cómo hice pero sobreviví. Se los resumo: el lunes tuvimos que entregar el Trabajo práctico obligatorio que nos mandan para aprobar la cursada, todo el día recibiendo mails de mis compañeros, ODIO hacer tps en grupo. Ese mismo día cuando volví de la facu saqué mi teléfono de la cartera y lo dejé en un mueble, cuando lo agarro unos minutos después no prendía, intenté ponerlo a cargar y nada, le cambié la batería con el de mi hermana que tiene el mismo y seguía sin responder. Cayó en algo llamado "muerte súbita" que le ocurre a los teléfonos Samsung, así que cuidado si tienen celulares de esta marca. El martes lo llevé al técnico y lo tuve que dejar ahí, mientras tanto estuve usando mi viejo BlackBerry que está medio obsoleto. El miércoles me quedé trasnochando haciendo el Power Point para la presentación del Jueves, soy una de las pocas personas del aula que sabe hacer buenos ppts así que mis amigas siempre me encajan esa parte a mi. El jueves había acordado ir al cine que una de las chicas de la facu, ambas fanáticas de 50 sombras. Me fui con mi mamá y mi hermana menor que tenía que ir al hospital, ahí me tomaba el colectivo y en uno 5 minutos ya estaba en el shopping. El colectivo tardó una eternidad y para colmo se descompuso un señor así que me fui mitad caminando y mitad en subte (por sólo 1 estación). Llegué literalmente 5 minutos antes de que empezara la peli. Lo bueno es que fuimos los 2dos en dar y nos fuimos antes. El viernes tuve clases, el martes no tuvimos y la recuperamos ayer. Lo odié a mi profe, los viernes son intocables. Encima el subte que tomo cierra a las 9 por reparaciones, salí 8 30 de clases y por suerte lo alcancé. Llegué a casa tipo 10 y a las 10 50 tenía ya puesto el livestream para ver Glee. Y por último hoy después de dar varias vueltas en Movistar conseguí mi teléfono en nada más y nada menos que en el supermercado. Así que tengo mi mismo celular y lo dejé igual que el otro. Igual lo mandé a que le cambien la placa. Sólo les quería contar acerca de mi estresante semana.
Este capítulo es clave y especial. Voy aclarando que es la primera vez que escribo algo de este tipo, así que si cometí algún error o les parece muy tonto, disculpen. Sin más rodeos, que disfruten la historia.
Capítulo 10
El miércoles cuando llegó a su casa se dirigió directamente a su habitación. Se encontraba demasiado cansado y tampoco tenía hambre como para cenar. Su padre aún no había llegado. Había pasado demasiadas emociones ese día. No sabía por qué estar con Blaine le hacía sentir cosas en lugares que jamás se hubiese imaginado. Acomodó su cabeza sobre su almohada y se quedó dormido en un instante.
Sentía la boca de Blaine en la suya. Estaba agarrado de los hombros de él y con sus piernas rodeándole la cintura. Sus labios se separaron y le empezó a besar el cuello dándole mordidas. Ante aquella sensación no pudo evitar gemir. Las manos del moreno se fueron de a poco deslizando sobre el pecho de Kurt, llegando hacia los botones de su camisa y empezando a desabrochar. Cuando finalizó la tiro hacia un costado y empezó a tocar sus pezones estimulándolos.
-Necesito más- habló en apenas un susurro Kurt. El moreno lo desenredó de su cintura para dejarlo sobre el piso. Se arrodilló y desabotonó su pantalón. Cuando estaba a punto de bajarle el bóxer, Kurt se despertó de un sobresalto y con un serio problema junto a él.
-Oh mierda- su respiración era agitada. Nunca había soñado con algo así en su vida. Necesitaba estar con Blaine. Seguía sin poder entender cómo se había enamorado de él con apenas un par de semanas de haberse conocido. Pero lo que sentía era demasiado fuerte y en ese momento si había una persona con la cual Kurt quería compartir una de sus cosas más preciadas definitivamente era Blaine aunque ahora lo único que estaba seguro que tenía que hacer era ir a darse un baño de agua fría para bajar la emoción que tenía su amiguito.
Había terminado la semana de las presentaciones y todo había salido de maravilla. Los directivos estaban más que convencidos que la elección que hicieron fue perfecta. La banda había causado furor en los demás colegios. Los chicos quedaron fascinados con su pequeña gira aunque no todos estaban satisfechos con lo que estaba ocurriendo. Sebastian no había tenido la oportunidad de hablar con Kurt acerca de lo que había visto a mitad de semana. Se encontraba en un estado de frustración, decepción y enojo. Su mejor amigo no le había contado nada al respecto de su supuesta relación con Anderson y eso le molestaba. No tenía nada contra Blaine, siendo compañeros de banda había aprendido a quererlo y a respetarlo. En verdad le parecía un buen chico y le gustaba la idea de que Kurt saliera con él. Le agradaba la pareja que hacían.
Luego de su descubrimiento del día miércoles, Sebastian los observaba a ambos en cada presentación y notaba como Blaine miraba a su amigo. En sus ojos se transmitía amor y no era nada más que uno puro y dulce. Sólo la mirada lo decía. Pero lo que le preocupaba a Sebastian no era el hecho de que saliera con alguien sino que hiciera algo que luego se arrepienta o le trajera problemas. Estaba seguro que Kurt no le había contado a Blaine de su más profundo secreto, él creía que ni Chandler lo sabía. El castaño tendría que ser cuidadoso con sus actos sino podrían causarle graves, graves problemas. Sebastian solamente quería protegerlo de que lo hieran, conocía demasiado bien a su amigo para saber que era frágil, que se podría quebrar y derrumbar fácilmente. Tendría que hablar con Kurt antes de que cometiera alguna locura.
Era sábado al mediodía y le había prometido a Kurt que lo ayudaría con las cosas de la reunión de esa tarde. Hicieron un mini viaje al supermercado a comprar las cosas básicas de una fiesta: snacks, bebidas, vasos, servilletas y alguna que otra tontería más. Mientras acomodaban la casa, en especial el jardín que es donde estarían sus invitados, Sebastian aprovechó para interrogar a su amigo.
-Kurtie- el castaño lo miró con cara de zorra asesina- No molestes con eso, no estamos en la escuela para que te enojes porque te llamo así. Desde que éramos niños te he llamado de esa manera, así que no me vengas con eso ahora
-Está bien, lo siento. Pero llámame así cuando estemos en nuestras casas y en lo posible cuando no estén los chicos con nosotros, por favor- hizo su cara de cachorro que tenía tanta influencia sobre él como en Calvin
-Ok, ok. Ya entendí. Ahora hablando en serio, tengo que decirte algo y no quiero que te enojes- el castaño lo miró con confusión- El miércoles cuando estábamos en la Academia Westerville, me olvidé mi celular en el salón donde nos quedábamos. Cuando lo fui a buscar no pude evitar verte junto con Blaine, ambos besándose. ¿Tienes algo que decirme amigo?- A Kurt se le habían ido todos los colores de la cara y el pulso se le había acelerado. Su mejor amigo los había descubierto por una simple torpeza como dejar la puerta abierta.
-Yo… mmm… lo siento si no te lo conté antes Seb. Es que con Blaine no sabíamos si decirlo hasta que sea algo formal- se sentía horrible por haberle escondido algo tan importante
-¿No son novios todavía?- Kurt negó con la cabeza, sus ojos se veían tristes y ya no tenía una sonrisa en su rostro- Ya te lo pedirá, no te preocupes- el castaño suspiró, se seguía sintiendo culpable- No me voy a enojar contigo, aunque sí me dolió que me lo hayas ocultado- lo abrazó y depositó un suave beso en su cabeza- Lo único que voy a decirte es que tengas cuidado con lo que haces. Ya sabes a lo que me refiero- Kurt lo miró con seriedad
-Te prometo que lo haré Seb- suspiró- Ahora ayúdame a elegir mi vestuario antes que venga Cal
-Señoritas perdón por no cumplirles su más grande deseo pero ya estoy aquí- Apareció Calvin cargando unas bolsas- No esperaba ver tanta emoción en sus caras como ahora
-Eres un idiota Calvin- comentó Sebastian mientras le golpeaba la cabeza- ¿Y tu novia?
-Vanessa viene más tarde. Tenía que acompañar a su hermana al obstetra a hacerse una ecografía
-¡Qué tierno Cal, vas a ser tío!- Kurt dijo entusiasmado
-¡Hey! Aún no me he casado con ella como para que ya sea tío de su sobrino
-Como quieras Cal, pero ahora ustedes dos me ayudan a elegir mi vestuario. Vamos a mi habitación.
Kurt entretuvo a sus amigos una hora y media mientras sacaba ropa de su armario y la combinaba. Calvin y Sebastian se habían aburrido, el castaño no se decidía acerca de que ponerse y ya los había cansado. Quería encontrar el conjunto perfecto para que Blaine lo viera aunque ya varias veces se habían reunido fuera del horario de clases y cada quien con su ropa casual pero sentía que iba a ser una noche especial y por eso debía elegir el outfit adecuado. Terminó optando por una camisa negra que le entallaba en las partes justas, un pantalón rojo ajustado y unas botas acorde a la parte de arriba. Se acomodó su cabello como siempre y se colocó un poco de perfume. Sus amigos le dieron su aprobación y le exigieron salir de su habitación ya que se volverían locos si seguían allí un minuto más.
A eso de las siete de la tarde sonó el timbre, la casa se empezó a llenar de invitados. Wes llegó junto a Anne. Kurt quedó fascinado con la chica, era muy simpática aunque era sencilla vestía con grandes marcas, cosa que le dio tema de conversación con el castaño. Nick asistió junto con los chicos del coro. Al poco rato arribó Blaine con Thad, su novia y Vanessa. La chica abrazó a Kurt y a Sebastian ya que los conocía hacía bastante tiempo y les tenía un cariño grande. Blaine se acercó hacia donde se encontraba Kurt y le depositó un suave beso en la mejilla. Se moría de ganas de tomarlo por la cintura y besarlo en frente de todos.
La fiesta empezó, los invitados comenzaron a bailar en el patio trasero de la casa. Las bebidas empezaron a circular entre todos los que estaban allí y los snacks se escaseaban. Calvin era el encargado de pasar la música si es que no se estaba besando con Vanessa en algún lugar de la residencia. Wes no se separaba de Anne ni un solo momento, cada tanto Kurt veía como ambos se encontraban abrazados o dándose besos. Él deseaba poder hacer lo mismo con Blaine en algún momento.
El moreno se encontraba en la mesa de bocadillos cuando Sebastian se le acercó.
-Hey Blaine
-Hey- apuntando a la botella de gaseosa que tenía en su mano- ¿Quieres?
-No gracias. ¿Todo bien?
-Ajam ¿Tú?
-También. He notado que pasas mucho tiempo con Kurtie- Dijo mirando a su amigo que se encontraba en el medio del patio bailando- No le digas que lo llamé así o me colgará
-Sí, nos hemos vuelto muy cercanos. ¿Lo quieres bastante no?
-Digamos que lo quiero como un hermano por eso quiero que sea feliz y no le hagan daño. ¿Entendido Blaine?- le mandó una mirada seria
-¿Por qué me lo dices?- le preguntó bebiendo un poco de su vaso
-Sé que tienen algo. Los he visto y Kurt me lo confirmó pero no te enojes con él- Blaine escupió sus bebida y empezó a toser- No es para que te mueras. Solamente cuídalo porque él no es como otros, es especial- el moreno se lo quedó viendo mientras se alejaba. No entendía a lo que Sebastian se refería con especial.
Luego de haberse recuperado se acercó a donde estaban los Warblers bailando. Cada tanto se mandaba miradas con Kurt y se rozaban las manos provocando que las mejillas del ojiazul se tornaran de color carmesí. Fue en un impulso que lo tomó de la mano y le arrastró hacia otro lugar pero no muy lejos. Calvin había cambiado la canción por una más tranquila. Ambos empezaron a bailar pegados. Kurt mantenía sus brazos en el cuello de Blaine mientras que el otro le acariciaba su baja espalda.
-Me encanta esta canción- dijo por lo bajo el castaño
-Quizás ahora te guste más- se acercó lentamente a su oído, susurrándole- ¿Quieres ser mi novio?- En ese instante no escuchó nada pero sintió como sus labios se unían a los de Kurt en un beso- Tomo eso como un sí. Te amo
-Te amo, novio- volvieron a unirse en un beso tierno. No les importaba que los estuvieran viendo. Kurt lo acercó lo más posible hacia él para poder seguir besándolo. Cuando sintieron la falta de oxígeno se separaron, se mantuvieron unos segundos abrazados siguiendo el ritmo lento de la canción.
El castaño tomó a su ahora novio de la mano y lo dirigió dentro de la casa. Kurt quería enseñarle como era su hogar. Pasaron por el living donde se encontraban Wes y Anne acostados en el sofá. El asiático rodeaba con los brazos a su novia mientras ella apoyaba su cabeza sobre su pecho. Ambos estaban profundamente dormidos que no se inmutaron cuando la pareja pasó por allí. Blaine observó cada detalle del lugar. Era ahí donde su amor pasaba su tiempo y donde seguramente a partir de hoy ellos compartirían tiempo juntos. La idea lo hacía emocionar, mandándole un reflejo a su mano para que acariciara la que tenía sobre él. Luego se dirigieron a la cocina, la cual en ese momento se encontraba hecha un desastre. Blaine se imaginó a Kurt haciendo la cena un sábado a la noche y él ayudándolo. Se detuvieron para beber algo. El castaño le rodeó el cuello y le dio un pequeño beso en los labios.
-¿Quieres que continúe con el recorrido o volvemos a la fiesta?
-Continuemos con el recorrido- dijo con voz seductora
-Seguro que quieres ver mi habitación ¿no?- le habló al oído con el mismo tono seductor que Blaine había utilizado antes. El moreno sintió un escalofrío en su espalda al escucharlo.
-Vamos a tu habitación Kurt- pudo apenas emitir.
Se volvieron a tomar de las manos, comenzaron a caminar hacia la salida de la cocina cuando observaron a una persona que se encontraba en el piso, pegada junto a la encimera central. Se acercaron hacia él y notaron que no era nadie más y nadie menos que Nick. El chico se había quedado dormido allí. Kurt soltó la mano de Blaine y le hizo un gesto para que guardara silencio cuando le preguntó que iba a hacer. El ojiazul tomó de la heladera una botella de crema batida y otra de salsa de chocolate, le dio una a Blaine y le indicó que le pusiera un poco en la cara y en el pelo, él se encargaría de prestarle ropa al día siguiente. Luego de que su amigo haya quedado embarrado de esas sustancias, ambos se rieron y salieron lentamente de la cocina. Nick los mataría pero valía la pena divertirse un poco.
Subieron las escaleras, se dirigieron al cuarto de Kurt el cual se encontraba al final del pasillo. Entraron, el castaño cerró con traba la puerta y Blaine observó cada metro cuadrado de ese lugar. La habitación era grande, pintada de color crema con muebles de madera que combinaban. En una repisa se hallaban fotos de Kurt solo, con su padre y su madre; otra con un chico alto fornido junto con una chica bajita de pelo negro largo, supuso que eran Finn y Rachel. También había fotografías de Kurt, Sebastian y Calvin cuando eran más chicos. Sobre la pared se encontraba una cajonera con un espejo encima de él. Arriba de este había diversas cremas, desde una mascarilla hasta una humectante y le pareció ver entre las cosas una base de maquillaje. Blaine se dio la vuelta para mirar a su novio quien lo estaba observando con un leve nerviosismo. Se acercó, le tomó de las manos, comenzó a besar uno por uno sus nudillos.
-Tu cuarto es precioso al igual que tú- susurró Blaine antes de depositar un beso en los labios de su novio.
Cada beso de Blaine era como una droga para Kurt. Necesitaba más para poder sobrevivir, un simple roce de labios no le bastaba para satisfacerse, le hacía falta mucho más. Se pegó más hacia el cuerpo de Blaine y profundizó el beso. Le encantaba sentir la lengua del otro en su boca y que degustara cada milímetro de la suya. Llevó sus labios al cuello del moreno dejándole pequeños besos suaves que luego se transformaron en mordidas haciendo que gimiera ante aquel contacto. Blaine dirigió sus manos a la camisa de Kurt, empezando a desabotonarla. Al reaccionar acerca de lo que estaba haciendo lo miró culposo.
-Lo siento, no debí haberlo hecho. Creo que lo mejor será que volvamos a la fiesta.
-No, Blaine. Quiero… quiero que me toques- el castaño se sonrojó ante aquellas palabras salidas de su boca- Quiero que me hagas el amor
Kurt estaba seguro de lo que quería, sentía que su novio era la persona indicada. Estaba locamente enamorado de él a pesar del poco tiempo que se conocían. Solamente quería entregarse a él.
Blaine atacó tiernamente su boca mientras le terminaba de desabrochar la camisa y se la sacaba. Kurt hizo lo mismo con la él al mismo tiempo que el moreno le depositaba besos que iban desde su boca hasta su cuello luego empezó a descender a su pecho, tocando su pezones provocando un gemido del castaño. Introdujo el derecho en su boca al mismo tiempo que tomaba con sus manos el otro. Repitió la acción con el de al lado. Sus bocas se volvieron a encontrar en un beso feroz, las manos de Kurt bajaron hasta la entrepierna de su novio pidiéndole permiso para desabrochar su pantalón, Blaine simplemente lo siguió besando. Aflojó su cinturón entretanto el moreno intentaba quitarse los zapatos. Desabotonó el jean, lo bajó hasta que quedó en bóxers. Blaine lentamente acarició cada pierna de su novio al descender el cierre de las botas de Kurt. Se dirigió al botón de su pantalón rojo, lo desprendió y se lo quitó dejándolo en las mismas condiciones que él. Kurt le rodeó el cuello con sus manos, Blaine lo tomó de su trasero, lo levantó e hizo que abrazara con sus piernas su cintura. Se trasladaron a la cama en esa posición mientras continuaban besándose. Blaine colocó a su novio debajo de él, comenzó a mover su cadera provocando que sus erecciones que seguían cubiertas se rozaran. Ambos gimieron de placer.
-Tócame, Blaine. Por favor, necesito que me toques- dijo Kurt desesperado y entre jadeos
El moreno fue dejando un rastro de besos desde su cuello hasta el elástico del bóxer de Kurt. Despacio lo despojó de la prenda, dejándolo completamente desnudo. Se tomó un tiempo para observarlo y volverlo a besar. Colocó una de sus manos sobre su erección y lentamente empezó a bombear. Kurt gimió en la boca de su novio mientras esto ocurría, lo que excitó más a Blaine. La presión dentro de su bóxer lo estaba matando, hizo un ademán de quitárselos con su mano libre pero fue sorprendido por las de Kurt quien en un instante se los sacó. Ahora ambos se encontraban en las mismas condiciones. Las manos de Blaine fueron remplazadas por su boca, haciendo que se escaparan sonidos de placer de la de Kurt. Pasó su lengua por toda la longitud de su novio. El castaño no pudo evitar enredar su mano en los rulos de él. Soltó el miembro de Kurt para volverlo a besar antes de meterse un dedo en la boca mojándolo con saliva. Kurt se excitaba cada vez más al verlo hacer eso. Se levantó para tomarlos en la suya. Estaba hecho pura desesperación, necesitaba que Blaine estuviera dentro de él.
-Blaine, por favor- a duras penas pudo pedirle.
Introdujo un dedo en la entrada de él. El castaño jadeó de dolor. Blaine lo calmó susurrándole palabras de amor mientras lo besaba. Luego ingresó un segundo abriéndolo más, el ojiazul seguía quejándose de molestia ante aquella intromisión, por último colocó un tercer dedo. El sufrimiento había pasado y lo que sentía era placer, Blaine había comenzado a sacar e introducir sus dedos. Cuando notó que ya estaba listo los retiró. El castaño se quejó ante la ausencia de los mismos. Blaine se posicionó entre las piernas de su novio y lentamente se sumergió dentro de él. Lo miró. Su novio se encontraba con los ojos cerrados. Seguro que era algo incómodo. Kurt lentamente abrió sus ojos para encontrarse con los ámbares de Blaine. Una lágrima de dolor que caía sobre su rostro fue eliminada por la boca del moreno. Le acarició el pelo haciéndole entender que todo estaba bien. Kurt lo besó para que empezara a moverse. Al principio dando embestidas suaves, al sentir las piernas de Kurt rodeándolo aceleró el ritmo. Los gemidos de placer y el ambiente caliente invadían la habitación. Blaine volvió a colocar su mano sobre el miembro de Kurt y empezó a bombearlo nuevamente. El castaño estaba al borde del colapso al igual que Blaine. Primero se vino Kurt en la mano de su novio y luego el moreno dentro de él. Blaine se quedó un momento dentro de él luego se salió. Se quedaron unos minutos acostados, luego Kurt bajó de su cama indicándole a Blaine donde se encontraba el baño para que se lavara. Se colocó sus bóxers y antes de volver a la cama quitó el seguro de la puerta, luego se acostó seguido de su novio quien lo abrazó por la cintura.
-Eso ha sido lo más lindo y placentero que puede haber hecho en mi vida. Estoy feliz que mi primera vez haya sido contigo Blaine.
-Yo también estoy feliz que mi primera vez haya sido contigo
-Te amo
-Te amo- Se dieron un beso esquimal seguido de uno en los labios, quedándose dormidos al instante.
Y? diganme es para que me tiren huevos, tomates y hagan una ensalada en mi? Igual creo que después eso va mejorando. Le comento que ayer después de varios días terminé el capítulo 30, me quedó largo, es uno de los más largos que escribí. Ahora tengo un problema, no sé como seguir. Sé que falta poco para que termine la historia así que no quedará mucho que digamos, sólo tengo que organizar bien mis ideas. Tengo muchas cosas dándome vueltas en la cabeza.
Les tengo que contar que el viernes que viene me voy de viaje por unos 10 días. La cuestión es que el martes (si es que entiendo todo porque no me acuerdo nada literalmente) rindo un previo y el jueves el final de la cursada de verano. Así que no voy a tener tiempo para escribir y quizás actualice mañana si no entro en una crisis- depresión pre-previo/final, como lo llamo yo. Quería conseguir mi teléfono porque ahí tengo google drive donde guardo la historia. Quizás el jueves cuando vuelva de la facu y después de armar la valija intento subir la historia desde el teléfono, sólo para ver si puedo. Sino, aunque no creo, voy a tratar el viernes antes de irme al aeropuerto o en el aeropuerto. Estando allá buscaré alguna señal de wifi e intentaré actualizar sino se van a tener que quedar con la intriga hasta que vuelva. Igualmente voy a hacer todo lo posible para no dejarlos colgados.
Bueno, creo que es esto por ahora.
Gracias a los que me leen, tanto anónimamente como los que me tienen en follow, esta semana creo que dos o tres me agregaron, así que GRACIAS!
Si Dios quiere nos leemos mañana.
Con amor, Katu!
