Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.

Razones y recomendaciones: Decidí que quería intentar con nuevos personajes de esta saga pero también poniendo un poco de la parejita que anteriormente había escrito, hoy empiezo uno nuevo no sé si guste o no pero lo intentare hoy este fic estará basado en Lucy y Rilian.


CAPÍTULO 10

UN POCO DE FELICIDAD

(Narnia)

Edmund abrió la botella de la poción y puso dos gotas dentro de la boca de Susan, en ese momento fue eterno para todos porque no reaccionaba, pero él tenía un poco de fe pero en ese instante creyó que su instante de esperanza se estaba desvaneciendo y en verdad había llegado tarde.

-Susan te lo suplico, despierta hermanita se que puedes, no pude haber llegado tarde –susurrándole al oído

De repente las caras de tristeza cambiaron cuando Susan dio un gran respiro que le provoco un poco de tos, haciendo que abriera los ojos, lo primero que vio fue a todos sus hermanos alrededor de la cama observándola, ella aun se sentía mareada y con un dolor profundo en el pecho y su mente divagaba ya que recordaba pocas cosas.

-¿Qué paso? ¿Por qué me están viendo así? –preguntaba tratando de levantarse

-No lo hagas te puedes lastimar, deja que la poción haga su efecto –decía Lucy con una gran sonrisa dejando ver lo feliz que se sentía.

Edmund y Lucy no aguantaron el momento y se lanzaron a Susan para abrazarla, lastimándola un poco porque se subieron arriba de ella hasta que Peter los separo para tener su turno, dejando el paso a su madre un tanto sorprendida pero no le importaba, su hija estaba viva.

-Mi bebé, estas viva, no sabes cómo me preocupe por ti pensaba que te había perdido –decía su madre abrazándola.

-Me siento un poco débil –dijo Susan acomodándose en la cama

-Edmund es un héroe Susan –esta lo miro sorprendida –si… él fue por la poción hasta Londres y llego a tiempo… tu hermano es todo un héroe –dijo Liliandil emocionada

-Gracias Ed, sabía que nunca me fallarías –dijo Susan con una sonrisa, provocando que Edmund se sonrojara.

-Creo que hay que dejar sola un momento a Susan, necesita descansar y recuperarse por completo –decía Rilian mirando a Lucy, está a su vez se ponía un poco nerviosa.

-Pero yo no quiero separarme, la última vez que me fui… -abrazando de nuevo a Susan –es que no quiero sentir que te pierdo de nuevo –dijo Lucy con la cara llena de lágrimas.

-No te preocupes, aquí estaré para ti cuando me necesites –dijo Susan abrazando a su hermana, en ese momento sus hermanos, su madre y su primo se unieron al abrazo familiar, al ver esto Caspian y Liliandil se acercaron a su hijo para hacer lo mismo.

Después de un momento tan emotivo todos salieron de la habitación para dejar descansar a Susan, quien se quedo profundamente dormida en cuanto se cerró la puerta.


Lucy estaba en uno de los jardines hermosos de Cair Paravel, sentada en el pasto pensando sobre todo lo que había pasado, tenia tantos sentimientos encontrados estaba feliz porque su hermana había sobrevivido a una flecha que casi la mato pero también todavía no había hablado con Rilian ya que llego tarde a impedir la boda de Rilian y una desaparecida Ingrid.

De repente alguien llego y se tumbo en el pasto a un lado de ella, cuando volteo observo que era Rilian quien ya se había quitado el traje de gala.

-¿Dónde está tu esposa? Me la saludas cuando la veas –dijo sarcásticamente Lucy

-Lucy no empieces, por favor, sabes perfectamente a quien amo –mirándola divertido –además este matrimonio es oficial hasta que se consume, así que prácticamente soy soltero –dijo emocionado Rilian

-No me digas –dijo secamente desviando la mirada, además le dio la espalda

-¿Qué tienes? Sigues enojada por lo que paso cuando fui a explicarte mejor dicho cuando me corriste de tu casa y de tu vida –exclamaba Rilian empezando a molestarse.

-De que sirvió todo lo que hicimos, al final de cuentas te casaste, casi pierdo a mi hermana… -empezando a llorar de nuevo

-Pero Susan está viva, tu hermano la salvo y yo… sabes perfectamente porque lo hice, no lo hice por gusto –explicándole

-Sabes que mejor me voy –levantándose y empezando a caminar hacia el castillo –no quiero escuchar en este momento cosas que me duelen –decía Lucy

Rilian se quedo mirándola, se levanto rápidamente la alcanzo, la estiro un poco quedando los dos tan cerca, que él no resistió y la beso al principio Lucy trato de zafarse pero después le respondió el beso.

-Te amo Lucy y nunca dejare de hacerlo, hice una estupidez… lo sé pero mira –se quito el anillo y lo lanzo lejos –no me interesa tu eres mi vida, déjame hacerte feliz, dame otra oportunidad… te amo… te amo y lo puedo decir mil veces porque te amo –besándola de nuevo

-Está bien, pero ahora no me rompas el corazón porque no resistiría una vez más –abrasándolo.

-Te lo prometo, quédate conmigo hoy… no te preocupes no pasara nada, solo quiero estar contigo y abrazarte, no quiero perderte de nuevo, la ultima vez casi muero y ningún liquido mágico me reviviría -decía susurrándole al oído

-Me encanta la idea –dándole otro beso –yo duermo del lado derecho –decía ya más animada quedándose abrasados para poder disfrutar y tratar de recuperar el tiempo que habían perdido.

Mientras eso pasaba desde un balcón Edmund y Eustace los observaban silenciosamente aunque se sentían un poco celosos más Edmund que su primo también se sentían felices que un momento de felicidad estuvieran pasando en su familia.

Llego la noche y todos se fueron a dormir Peter, Edmund y Eustace se quedaron juntos en la habitación que en un pasado fue de Peter mientras la madre de estos se quedo en la habitación que una vez fue de Lucy, como Caspian y Liliandil tenían ocupada su habitación por Susan decidieron quedarse en aquella que les habían construido especialmente para ellos, mientras Rilian y Lucy caían profundamente dormidos en su habitación.


Caspian ya había dado la vuelta a la habitación y por más que quería no se podía dormir, observo a su esposa quien estaba profundamente dormida para incomodarla decido ir a su lugar privado, donde solo él se tranquilizaba, tomo su almohada y una frazada porque quería probar si funcionaria estar solo, salió lentamente de la habitación y se dirigió a la sala de tesoros de los reyes antiguos.

Susan después de que casi durmió todo el día, se levanto muy lento, pero al tratar de pararse casi cae haciendo un esfuerzo hizo que nuevamente le doliera el pecho, ya no tenía cicatriz ni nada pero aun le dolía un poco por lo que decidió salir, además tenía un poco de hambre, al ir por el pasillo vio un luz que caminaba hacia un túnel, conocía perfectamente ese camino, la curiosidad le gano y se fue siguiendo hasta que despareció y cuando supo a donde se dirigía decidió ver de quien se trataba, abrió la puerta, bajo las escaleras y encontró que la luz era del rey de Narnia.

-¡Caspian! –exclamo Susan haciendo que este saltara de donde estaba a causa de la impresión

-¿Qué haces aquí, te sientes bien? ¿Cómo me encontraste? –preguntaba Caspian aun sorprendido

-Nada solo que quería ver quien estaba aquí, en la sala de tesoros y ya vi entonces mejor me voy –decía Susan un poco nerviosa.

-Me da gusto ver así, te ves muy bien, ya me di cuenta que traes puesta la pulsera que te… bueno ya sabes es tuya –un poco tímido

-Gracias por devolvérmela –haciendo un silencio incomodo para los dos, donde las miradas se cruzan –no me veas así, haces que vuelva a sentir cosas y no quiero –dijo Susan

-Por favor Susan, me sigues amando tus ojos, tu mirada lo dice todo no puedes negar algo que sientes porque yo te amo igual o más que la primera vez –dijo Caspian mirándola fijamente.

-¿Cómo puedes decir eso? ¿Y Liliandil a caso no cuenta?–dijo Susan un poco molesta al escucharlo.

-Claro que sí, la quiero, es la madre de mi hijo pero ese es el problema no he aprendido a amarla como a ti –respondió Caspian también ya con un tono molesto, Susan al escucharlo se enterneció pero no quería sentir eso, era un amor ilegal.

-No puede ser, no quiero sentir pero mi corazón me reclama… te amo, lo siento Liliandil, lo siento Rilian pero necesito al hombre que me hace sentir amor –decía Susan caminando hacia Caspian

Quedando frente a frente, Susan subió su mano para tocar la cara de Caspian este comenzó a besarla lentamente sin dejar de mirarla, se amaban, sentían que ese amor oculto tenía que salir.

-¿Por qué me haces esto Caspian? Haces que me convierta en otra –decía mirando con ternura y pasión

Caspian no pudo resistir la tentación llegando lentamente para darle un beso a Susan, empezando lentamente y cuidadosamente como si se tratara de algo que pudiera dañar, se sentían vivos necesitaban de los dos, así que la pasión se incremento, la temperatura había subido, sabían que hacían mal, sabían que estaban dañando a muchos pero no les importaba.

Caspian tomo en sus brazos a Susan quien se acurruco cerca de su pecho, quería tenerla cerca de él, tantos años añorando ese día que casi le fue arrebatado.

-Susan tuve miedo de perderte, no sabes lo que sentí cuando cerraste los ojos y no me respondías –dándole otro beso

-Te amo Caspian, eres mi vida, tú me cambiaste la vida –dando un pequeño salto para bajarse –pero no podemos hacer esto…

-Por favor no me digas eso de nuevo –decía desesperado al escuchar aquellas palabras

-Es la verdad aunque nos duela, no podemos, Liliandil te ama y yo no le puedo hacer esto, yo no puedo quitarle el padre a Rilian, no soy así prefiero sufrir yo a que otras personas salgan lastimadas –empezando a llenar los ojos de lágrimas

-¿QUE DESEAS QUE HAGA? –elevando el tono de voz –Te amo, nunca lo he dejado de hacer, sé perfectamente que está mal, han pasado más de veinte años aquí en Narnia eso queda claro pero aún así nunca he podido olvidarme de ti, sé que Aslan dijo que tu ya no volverías pero mintió ¿Por qué no darnos otra oportunidad? O acaso ya no te gusto porque soy el doble de edad que tu –decía dándole la espalda

-Como dices eso, eres el mismo hombre del que me enamore pero yo no puedo dañar a alguien que se ha convertido en mi… amiga –dijo tristemente Susan, de repente de tantos sentimientos encontrados empezó a sentir malestar cerca del donde le fue provocada la herida, la vista se le empezó a nublar por lo que trato de mantenerse de pie y tratando de que cuando volteara Caspian no la notara rara.

-Sabes que tienes razón, no comprendo porque te sigo amando si tú nunca lo has hecho, lo más probable es que en tu mundo me hayas olvidado en menos de un día –decía Caspian furioso mirándola con los ojos llenos de lágrimas.

-Si eso crees tú, no me importa porque yo te amo, pero no está bien esto, si vas a empezar con cuentos infantiles mejor me voy –decía Susan con dificultad ya que el dolor empezó a subir más, por lo que empezó a caminar hacia la entrada.

-Vete, lárgate si quieres creí conocerte pero creo que me equivoque, no eres de la chica de la que me enamore –concluyo Caspian enojado

Susan no quiso voltear ya que en verdad se sentía mal tanto físicamente como en su corazón, al salir de aquella habitación empezó a caminar lo más rápido que podía ya que el aire se le terminaba y su vista se nublaba llego a la habitación donde estaba al cerrarla se recargo en la puerta pero fue donde sus piernas flaquearon, cayendo al piso ya no se pudo mover, de repente sintió que todo se volvió negro.


Lucy había dormido en brazos de su príncipe pero necesitaba ir con su hermana ya que sintió que algo malo le paso, se levanto lentamente para no despertar a Rilian pero este al sentir que se levantaba se despertó.

-¿A dónde vas? –preguntaba adormilado Rilian

-Necesito ver a Susan, creo necesita de mi ayuda –decía Lucy abrochándose la bata de dormir.

-Está bien, te veo más tarde me quedare otros cinco minutos –dijo Rilian acomodándose en la cama a la vez que daba un gran bostezo.

Lucy salió dirigiéndose a la habitación donde se encontraba su hermana, sentía que la necesitaba, al llegar abrió la puerta fue donde se asusto ya que no vio a su hermana en la cama si no a unos cuantos pasos de la puerta tirada en el piso, fue rápidamente y la movió pero no recibió respuesta.

-¡SUSAN, POR FAVOR DESPIERTA! –exclamaba Lucy desesperada, entonces su hermana empezó a abrir los ojos lentamente.

-¿Dónde… estoy? –decía Susan con algo de dificultad ya que aun le dolía parecía que le habían incendiado el pecho.

-¿Por qué estas tirada? ¿Qué te paso? –preguntaba Lucy preocupada al ver a su hermana con el rostro desencajado a causa del dolor que sentía.

-No puedo respirar bien… siento que me queman por dentro –contestando lo más normal posible.

-Espérame, voy por Peter o Edmund para que me ayuden –dijo Lucy

-No, por favor, solo fue una recaída –decía haciéndose la fuerte para levantarse –fui una estúpida creer que ya estaba bien, solo necesito descansar, no te preocupes –dijo levantándose para llegar a la cama y acostarse.

-¿Cómo quieres que no me preocupe? Si lo primero que me encuentro al entrar es a ti en el piso inconsciente –exclamo Lucy preocupada pero a la vez molesta.

-Estoy bien, ya se me pasara –decía Susan tratando de que su hermana no viera que empezaba a llorar ya que recordó lo que había pasado con Caspian.

-¿Estas llorando? A mi no me engañas ¿Por qué estas así? –interrogándola Lucy ya que sospechaba que no solo se había desmayado por una simple recaída.

-No me pasa nada, por favor déjame sola, necesito pensar –decía Susan con voz triste y la cara bañada en lágrimas.

-Me estas asustando, ¿te sientes mal o que te paso, para que estés así? –mirándola preocupada –Susan no me voy a ir aunque me veas enojada, crees que después de lo que paso te voy a dejar sola, casi te perdí una vez no pienso hacerlo de nuevo –acostándose a un lado de ella para abrazarla –si no me quieres decir que paso te entenderé pero tranquilízate y descansa.

Susan no quería decirle a su hermana que se había besado con Caspian, así que se quedo en brazos de Lucy y de nuevo se volvió a quedar dormida ya que el dolor que tenía fue bajando y así pudo descansar mejor.

Cuando fue la hora del desayuno la mesa de la corte estaba completa, todos los reyes estaban disfrutando un día maravilloso, Eustace y Edmund organizaron un viaje de casería retando a Lucy y Susan ya que ellas en la edad dorada siempre ganaban atrapando a los animales, estas aceptaron rápidamente, Susan al sentirse mucho mejor necesitaba un momento de distracción aunque cuando miraba a Caspian su corazón volvía a doler un poco.

Lucy y Rilian se la pasaron juntos todo el paseo, Peter y Caspian solo observaban y platicaban de estrategias de guerra y administración del reino, Liliandil, Susan y la madre de esta se la pasaron juntas lo que quedo del día antes de volver al castillo platicando sobre su vida en Narnia y en Londres, Eustace y Edmund se perdieron un rato ya que después de que las chicas les ganaron el primer ciervo no se quedaron conformes y fueron a buscar otro retándose uno al otro.

Todos volvieron al castillo contentos ya que ese día en familia se la habían pasado fantástico, pero al entrar se encontraron a una chica con todo su equipaje lista para mudarse a su "nuevo hogar"

-¿Qué estás haciendo aquí, Ingrid? –preguntaba sorprendido Rilian

-Vine con mi esposo o creíste que te dejaría para que disfrutaras con tu amante –decía sarcásticamente mirando a Lucy con desprecio.

-¡COMO TE ATREVES A VENIR, DESPUÉS DE QUE CASI MATAS A MI HERMANA! –exclamo furiosa Lucy

-Ella se atravesó y además mi deber como esposa y princesa es estar con mi esposo porque yo que recuerde soy legítimamente su esposa –mirando a Rilian y a Lucy fríamente –así que donde puedo dejar esto –decía con vos triunfante

Mientras que Ingrid se burlaba de las caras de sorpresa y enojo que tenían todos, Susan y Caspian quedaron juntos, este no pudo resistirse a tomarle una mano para acariciársela dejando notar cuanto sentía lo que le había dicho la noche anterior.


Miren chicos les dejo otro capitulo

espero subir mas rapido

como ya empece a tener trabajo mas pesado

no se cuanto me tarde espero poco

y gracias por sus reviews.