Los personajes de Miraculous Las Aventuras de Ladybug y Chat Noir, no me pertenecen, le pertenece a Thomas Astruc, Así como tampoco me pertenecen las Teorías sobre las que se está basando esta novela.

Espero que disfruten de la lectura.

ANTES.

Le Cinèvre.

—Najdia Chamack, con las noticias nocturnas—hablaba la conductora desde el televisor—Ladybug, Chat Noir y Queen Bee. Lo han conseguido de nuevo. Han logrado desakumizar a Rockefallen, este Akuma que estaba empeñado a volver todo a la edad de piedra. Sin embargo, es la décima vez que vemos a Queen Bee con nuestro dúo favorito. ¿Qué será de Rena Rouge y Carapace?

—Vaya... Yo también estoy sorprendida de que necesiten más a Chloé que a Rena o a Carapace—decía Rose desde su cama.

—Tal vez aún no requieren de la habilidad de ellos dos, por eso recurren a Chloé—comentó Mylène —pero también se me hizo extraño que en cuanto fue la advertencia de Akuma, tú—señaló a la dueña del Ladyblog—, no salieras corriendo.

—¿A caso importa? —arqueo la ceja con desgana. Se encontraba frente al monitor de su amiga rubia, mientras en el Ladyblog actualizaba su apartado de Multimouse y Aspik—Ese día no tenía ganas de salir, se suponía que era noche de chicas—fingió una sonrisa.

Pero muy en el fondo de su corazón, lo que había era disgusto. No sabía que sucedía por la cabeza de Ladybug, cómo para no recurrir en su ayuda o en la de Nino para las misiones. En todas desde hace un mes, habían recurrido a Chloé. En especial en ella, que seguía con su actitud indeseable frente a todos, y sin embargo, la premiaba con el Miraculous.

De los 20 akumas que hubo en ese mes, para 10 de ellos requirieron la ayuda de Queen Bee. Siendo que mínimo en siete de ellos, no la necesitaban, necesitaban a Rena Rouge o a Carapace.

Y lo había analizado, no lo decía porque se sintiera celosa, para nada, lo decía porque tenía pruebas en sus videos, nada menos, con Rockefallen, pudieron haber utilizado a Carapace, para que los sacara del embrollo en que habían estado metidos. Pero el Cataclismo de Chat Noir los salvo, haciendo que el héroe fuera a cargar su Kwami y volviera a la pelea.

Sí, sin duda cuando tuviera la oportunidad de hablar con cualquiera de los héroes, explicaría sus preocupaciones y exigiría una respuesta por no acudir en su ayuda.

—Como si no necesitarán a los demás héroes—gruñó Lila—Volpina era mucho mejor heroína que Ladybug, incluso que esa Rena Rouge.

Alya no sabía mucho de Volpina, sólo que apareció una vez y de ese día, el Miraculous del Zorro le había pertenecido a ella.

—Es verdad, ¿que habrá sido de ella?—se preguntaron las chicas.

—Ladybug estaba celosa de que Chat Noir, le hubiera puesto el ojo a Volpina, además ella es mucho mejor que Ladybug.

—Espera. Todos sabemos que Chat Noir es incapaz de ver a otra chica que no sea Ladybug—dijo la Cèsaire frunciendo el ceño—Bueno, apenas hace dos semanas que noté que estaba algo distanciado de Ladybug, pero tal vez quieren ser más profesionales. Y cuando hablas así, chica, pareciera que tuvieras celos de Ladybug.

—Claro que no, ella me tiene envidia a mí, pero es porque me admira, no por nada somos así—entrelazó los dedos medio e índice de ambas manos y fingió una sonrisa—La adoro, pero hay veces que su envidia me desespera. Y he visto que intenta disimularlo.

—¿Y tú como sabes que Ladybug les tiene envidia a ti y a Volpina?—cuestiono Alix.

—¿Que no es obvio?—repuso con superioridad—Yo soy Volpina. Y soy mejor súper heroína que esa tal Rena Rouge.

Todas estaban sorprendidas, a excepción de una persona.
La actitud con la que lo dijo y el comentario que hizo, logró hacer que la reportera se molestara con la Rossi, sin embargo, decidió no opinar al respecto, pues Alya creía que no ganaría nada con debatir, sobre cuál superhéroina era mejor.

—¡Eso es asombroso!—exclamó Rose—¿Tienes súper poderes de nacimiento, o cómo es que tú puedes volar y Rena Rouge no?

La pregunta de Rose hizo que Alya comenzará a maquinar en su cabeza. Esa era una buena pregunta, antes no se había percatado de aquello, Volpina podía volar y ella no, lo que la llevaba a pensar en dos cosas. Una era que tal vez también ella podía volar, pero Trixx no le había dicho como debía de hacerlo, y la segunda era que Lila posiblemente, estaría diciendo una mentira.

—Eso es porque los poderes cambian, Volpina tiene la súper fuerza y el de volar—sí, esa podría ser una buena alternativa para explicar por qué ella no volaba pero sí tenía el poder de la ilusión.

—¿Puedes probar que tú eres Volpina? —dijo por fin la Césaire.

—Se supone que no debería de decir nada de esto porque es un secreto, pero las quiero y confío mucho en ustedes—dijo mientras del interior de su mochila sacaba una caja cuadrada de color plateado—Además son mis mejores amigas.

—Ay Lila eres tan gentil—sonrió Juleka.

—Lo soy, pero es por ustedes –se hizo la modesta mientras habría la caja—esta Joya es un Miraculous y ha estado en mi familia por generaciones, otorgándonos poderes.

Alya estaba sorprendida al ver la pieza de joya que les enseñaba la Rossi. Era idéntica a su Prodigio, por un momento se alarmó al pensar que Ladybug le había dado la joya a Lila, pero en cuanto vio que no salió ningún destello de esta o algún Kwami, supo que estaba mintiendo.

—¿Quiere decir que Rena Rouge es parte de tu familia?— cuestionó Alix. A lo que Lila negó con una mueca de desagrado.

—No. No tengo idea de cómo Ladybug y Chat Noir lograron pasar los poderes que otorga esta joya a otra.

Quizás era cierto, y posiblemente Trixx cambio de joya a la que Ladybug le había prestado con anterioridad. Tal vez estaba juzgando mal a Lila. Porque ella no podría mentirles. Eso era imposible.

—La verdad es que finjo ser amiga de esos superhéroes para ver si algún día, encuentro el lugar en donde tienen la joya con mis poderes. Es horrible perder algo que pasó de generación en generación en tu familia—y comenzó a soltar lágrimas falsas, a lo que las chicas corrieron a abrazarla, pensando de diferente manera sobre Ladybug y Chat Noir.

—perdona que pregunte Lila, pero... ¿Cómo hacías para transformarte?

—Ay Alya, sólo me colocaba la joya y pensaba en transformarme, y listo, ya era superhéroina.

La de piel morena frunció el ceño. ¿Y dónde quedaba Trixx en todo ese asunto?, después de todo tal vez y su ex amiga tenía razón.

[Hace 2 semanas. Fura de Kanten av Dragen]

El chico observo como había salido del bar después de haber hablado para todos. Después de haber confesado sus sentimientos que tenía por él, supuso que eso debió de haber significado un gran esfuerzo para la chica, porque al ver a sus compañeros de clases con rostro de sorpresa se dio una idea de que tal vez ese secreto no era muy ajeno para todos. De pronto parecía que él era el único que no compartía conocimiento de ello. Y eso le molestaba.

Ya había tomado la decisión de salir tras Marinette y hablar con ella. Pero la voz de Jagged lo hizo detenerse.

—Confió en Marinette, quiero escuchar esa canción interpretada por ustedes—Clara quien estaba a su derecha asintió con una sonrisa, al igual que XY, él parecía que estaba aburrido y la pronta mención de que comenzaran a tocar, parecía haber hecho que se animara más.

—Cuando acabemos puedes ir a buscarla—dijo el de mechas turquesas, colocando su mano sobre el hombro del blondo— aún no se ira, Bee tiene su bolsa—señaló hacia el balcón y la rubia levantaba la bolsa de la Dupain hacia ellos y señalando a la entrada.

Solo será un minuto y medio. Pensó el chico, regresando a su lugar frente al teclado e iniciando a tocar a la señal de Iván.

—Ya nos atrasamos con las bandas, y aún quedan por pasar—dijo Clara, una vez que los chicos terminaron de interpretar la canción—Gracias Kitty Section.

—Bien, ahora vamos con Bezoar—Habló Heather por el micrófono, invitando a los chicos a bajar del escenario.

—¿Eso significa…? —pregunto la menor de los Couffaine.

—Que hay que esperar el veredicto final—suspiro su hermano mientras bajaban

—En unos minutos los veo—le dio una palmadita en el hombro al Couffaine, sin apartar la mirada de la entrada. Estaba decidido a hablar con Marinette.

—¡Adrien!—Una mano lo detuvo al tomarlo por su hombro, haciendo que este se volteara con expresión molesta en el rostro. En verdad lo estaban haciendo perder tiempo.

—Lila—dijo en un gruñido, sabía lo que la Rossi intentaba. Distraerlo.

—Quería saber si te apetecía tomar un trago con nosotras, lo hicieron muy bien en el escenario y mi tío estaría encantado de que tú y él hicieran un dueto en el piano—Intento entrelazar su brazo con el del rubio, pero este fue más rápido y fingió que se agachaba a atar los cordones de sus zapatos. Cuando se levantó, la miró con una sonrisa socarrona.

—No creas que no sé qué es lo que estas intentado, Lila, pues no está funcionando—Y sin dejar que la chica emitiera palabra alguna, se dio la vuelta, a los pocos pasos de acercarse a la puerta, se volteo para encontrarla con una expresión confundida en su rostro—Tampoco me he olvidado de esa declaración de guerra que hiciste en mi casa. Au revoir!

Lo había hecho, la había hecho enojar, y escuchaba cómo gruñía por sus palabras, y la escuchaba aunque hubiera gran bullicio en el lugar. Cómo le hubiera gustado que Marinette hubiera estado a su lado para que contemplara lo fácil que era arruinar los planes de esa chica.

Al abrir la puerta del bar, el fresco aire de la noche le pego en la cara, sacó su celular y vio que faltaban 30 minutos para que fuera media noche, sin duda el akuma había quitado tiempo, solo esperaba que su padre no se percatara de su ausencia.

—¿Y ahora qué piensas hacer? —Pregunto el pequeño ser azabache de ojos verdes brillantes al asomar su cabeza por la chamarra de su portador— ¿De pronto le darás una oportunidad a tu solo es una amiga? —lo último había utilizado un tono burlón, porque aunque se quisiera burlar enserio, no podría hacerlo sin que la identidad de la niña de Tikki corriera riesgo.

En lo personal, él no quería ser regañado por su terrón de azúcar.

—Pues… Ladybug sigue rechazándome y…

—Tu segunda opción—lo interrumpió el felino—Que bajo, niño.

—Me gusta Marinette, tal vez no tanto cómo Ladybug, pero Marinette está enamorada de mí, creo que podríamos funcionar.

—Te recuerdo que esa canción, no sabes desde cuando la escribió ese chico, y tengo entendido que a tú sólo una amiga, le gusta Chat Noir, no tú. Y Chat Noir la rechazó y no conforme de eso, lo hiciste en frente de sus padres—Al ver la cara de su portador, le daban ganas de carcajearse frente a él, porque cuando le hacía notar sus errores, era digno de una fotografía, ver las emociones que su rostro reflejaba.

—Oh no… ¿Qué tal si no le gusto y tampoco Chat Noir? —Dijo de pronto llevándose las manos a su cabello, despeinándolo—Ya no nos iremos a una isla, no comeremos fruta y definitivamente no tendríamos ese Hamster al que llamaríamos…

—Hey niño idiota—dijo su Kwami sin poder evitar reír. Aunque al escucharlo alucinar eso y preocuparse de esa manera por el rechazo de la niña de Tikki, algo le decía que su subconsciente sabia de la identidad de Ladybug, pero no había sido lo suficientemente listo para abrir su mente. —Detente, ¿Sabes que estamos hablando de la niña de coletas, cierto?

— ¡Claro que lo sé, Plagg! ¿Por qué lo preguntas? —cuestiono prestándole toda la atención al diminuto ser.

—Porque esas fantasías las tenías con Ladybug.

Lo había dicho con cuidado, no quería cometer un error que le valiera un sermón de Tikki, pero ahí le daba un claro indicio para que su portador supiera que hablaban de la misma chica. Pero vio que estaba causando el efecto deseado, parecía que Adrien se había dado cuenta de algo al quedarse viendo el piso con expresión mortificada. ¿Podría ser que al fin había descubierto su identidad?
Negó con la cabeza, no debería de hacer especulaciones tan grandes, pues su Portador en cuestión, no ha sido de los Chat Noir más listos que le habían tocado, y con eso hablaba por la ceguera que el chico portaba.

—¿Muchacho? —coloco una de sus patas sobre su mejilla, haciendo que este lo viera a los ojos, parecía que estaba hipnotizado.

—Es que creo que estoy enamorado de Marinette, en verdad quiero hacer todo eso con ella.

Puso los ojos en blanco al escuchar su respuesta. Definitivamente hizo bien en no esperar más de los pensamientos y conclusiones de su chico.

—¿Entonces qué vas a hacer?

—Hablaré con ella y averiguaré quien de los dos le gusta y si dice que yo, intentare enamorarla como Chat Noir, y si dice que Chat, entonces la enamorare siendo Adrien—sonrío con una mueca que aparecía en su rostro, él estaba decidido a no dejar ir a Marinette. Ya había perdido a su Lady, ella nunca lo vería como algo más que su amigo u compañeros de batalla, esta vez no estaba dispuesto a perder a Marinette. No la dejaría ir.

—Vaya plan estúpido—murmuró el Kwami.

—¿Qué dijiste, Plagg? —lo vio en el momento en el que salía de sus pensamientos.

—Que deberías de buscar a tu amada—respondió juntando sus bracitos y abriendo y cerrando los ojos con fingida coquetería.

Cuando Adrien la encontró, Marinette estaba sentada en una banca del parque que estaba frente al bar, tenía la cabeza recargada en el respaldo de la banca, viendo hacia el cielo con ojos cerrados, disfrutando de la brisa fresca de la noche, tenía el cabello suelto, se había deshecho los rodetes, para poder estar relajada. Pues le venía bien, ya que a esas altas horas de la noche, o la gente estaba en sus casas descansando, durmiendo o bien, algunos se encontraban en bares y fiestas como era su caso. Pero al haber salido después de confesar sus sentimientos, le había hecho bien, ahora podía analizar con calma los diferentes escenarios de su confesión.

Estaba la posibilidad de que Adrien la rechazara sutilmente, pues era algo que se esperaba y que quería evitar a toda costa, no quería saber su respuesta, por esa razón fue que vio necesario salir del bar. Su segunda opción era que el chico aceptaría sus sentimientos y a la vez correspondería, pero ella sabía que eso no pasaría, no a ella que le perseguía la mala suerte.

Dejó salir un suspiro.

—¿A dónde fui a parar? —pregunto dirigiéndose a su Kwami, pero el hecho de que la criatura roja con motas de color negro no respondiera, la hizo abrir los ojos. Al ver que a su lado había un chico sentado, su primera reacción fue gritar y caerse de la banca debido a la impresión.

Definitivamente su plan no estaba dando resultados.

—Perdón por no haber hecho ningún ruido para advertirte de mi presencia—se excusó al levantarse de la banca para ofrecer su mano y poder levantarla del suelo. La chica lo miró y después su mirada cayó en la mano que el chico le ofrecía, aceptándola con un rubor en sus mejillas—En mi defensa, te veías realmente hermosa al estar en completa paz.

—Sí, bueno, después de lo que dije ahí dentro, necesitaba asimilar mis palabras—estando sentada a un lado del Agreste, separados sólo por centímetros, le era difícil concentrarse en sus pensamientos, ¿Qué le diría? Porque era claro que el chico estaba ahí por respuestas. Comenzó a jugar con sus dedos para poder intentar tranquilizarse.

—Uhmmm sí, creo que sí, nos dejaste a todos con la boca seca…—Mintió. Era el único que en esos momentos se sentía así. Comenzó a dar golpecitos con sus dedos sobre su rodilla, intentando encontrar las palabras adecuadas para hacer que se amiga comenzará a hablar sobre lo dicho en el escenario.

"Amiga…" de pronto esa palabra tenía un toque amargo en sus pensamientos. Ya no la quería ver como una simple amiga, Él quería más.

—Créeme que no lo hubiera hecho—Esa oración hizo que el oji-verde se desanimara, por su cabeza pasaban pensamientos que decían que sus palabras ahí arriba pudieron haber sido una mentira para que así, la canción no quedara en manos de Dandelion, eso de cierto modo, lo había decepcionado.

—¿Era mentira? —se atrevió a preguntar, la azabache pudo percibir ese tono de tristeza y decepción que había visto muchas veces cuando su padre le denegaba los permisos para salir con sus amigos.

Así que era el momento, tal vez Adrien sí que podía darle una oportunidad después de todo. No sabía cómo, ni en qué momento había surgido la valentía para tomar las manos del chico y mirarlo a los ojos para poder sincerarse, dejando sorprendido al oji-verde a su vez.

—No, yo…yo me refiero a que ese no era mi ideal de hacer una declaración al chico que me gusta, no merecías saberlo de esa forma, pero tenía que hacerlo.

—Creí que Luka había escrito esa canción para ti, porque te ama—La chica ante las palabras del blondo, sonrió negando con la cabeza.

— La hizo para mí, sí, y también puede que me ame, pero no de la forma en la que yo te amo a ti—Ambos estaban sorprendidos, por la sinceridad y valentía que mostraban las palabras de la azabache— Luka escribió esa canción unas semanas después de que Tú, Kagami, Él y yo, fuéramos a la pista de hielo. Estábamos en La Liberté, platicando y le conté sobre mi enamoramiento y mis sentimientos, de ahí fue que nació su primer composición. Y lo que significaba, es todo lo que explique ahí adentro, tu eres el chico de mirada esmeralda del que estoy enamorada desde ese día que salimos de clases y estaba lloviendo, no me importa que procedas de una buena familia o que seas famoso y guapo, yo me fije en ti porque eres lo contrario a lo que alguien esperaría a que fueras, tienes unos lindos sentimientos, fuiste el único que creyó en mi cuando apareció Lila, incluso te negaste a dejarme sola, y eso habla de la increíble persona que eres, siempre intentas ver el lado bueno de las personas, aunque algunas no lo tengan.

Ya estaba hecho, se había sincerado y fue fácil, pero ahora lo que quedaba en su corazón, era miedo, miedo por la respuesta del chico, su mente comenzaba a imaginar que se soltaría de una forma brusca y se levantaría de la banca y la rechazaría pidiendo una orden de restricción por invadir su espacio personal.

—Marinette Yo—Ella tenía los ojos cerrados, por lo que no pudo ver la sonrisa que tenía el Agreste.

—Y entiendo que solo me veas como una amiga, no he demostrado más que ser torpe y causar problemas, posiblemente, ahora pienses que soy un asco de persona por…

—Marinette, por favor, escúchame.

—Es que no te merezco, porque nadie en su sano juicio se conmovería con que alguien como yo estuviera enamorada…

Princesse, escúchame por favor—negó con la cabeza, divertido al escuchar las ocurrencias de esa bella chica. Así que una idea cruzó por su cabeza, se llevó una mano de la chica en dirección.

—Y entenderé si decides rechazarme…—abrió sus ojos al sentir como los cálidos labios de Adrien se posaban sobre el dorso de su mano.

El chico mostraba una radiante sonrisa, se sentía bien saber que alguien estaba enamorada de sus dos partes, Marinette era perfecta para él, y sabía que su padre la aceptaría, pues no le era pasado de advertido, que Él estaba impresionado con los diseños de Nette.

—Sólo un tonto te rechazaría—dijo mirándola a los ojos y encontrándose con ese brillo especial, ese con él que Él, la estaba viendo.

—Él por ejemplo—susurró el Kwami de la destrucción desde la rama de un árbol que estaba cerca de sus portadores.

Silence calcetín apestoso—dijo la kwami al darle un golpe en su cabeza—Esto es interesante.

—Ambos siguen estando ciegos, azuquítar—replico el de negro al sobar el lugar en donde recibió el golpe.

—Algo me dice que eso acabará pronto, Ma…—salieron unas burbujas rosas de su boca, recordando el hechizo que tenían—Mi portadora tiene sentimientos por Chat Noir, aunque lo quiera negar, y ahora veo que el tuyo ya aprendió a amar las dos caras de Ladybug.

—¿Entonces debemos esperar a que sean tan idiotas para revelar sus identidades? —Arqueo una ceja— ¡eso resolverá todo!

—¡Silence! —Lo fulminó con la mirada—tenemos que esperar a que mi portadora acepte que Ama a Chat Noir.

—Pues no sé tú terroncito, pero yo quiero ver el desenlace de todo esto.

Había comentado burlón el Kwami, y Tikki ya sabía a qué se refería, él quería ver el remolino de emociones que sería Chat Noir, una vez que él y Ladybug aparecieran en la batalla. Y con seguridad, sabía que él héroe felino no sería el único que estaría en aprietos por sus sentimientos, su portadora estaría en las mismas condiciones.

—Una vez te dije que tú eras nuestra Ladybug, y lo reitero, Marinette, tu eres tan perfecta que no deberías de dudar de ti, fuiste mi primer amiga en el colegio y desde ese momento te aprecie como no tienes idea, no eres torpe—la chica lo miro arqueando una ceja y el chico soltó una pequeña risa—está bien, lo eres, pero esa es una característica que me encanta de ti, porque se equilibra con tu valentía, fuiste la primera en plantarle cara a Chloé, e incluso a Lila y a pesar de que estas últimas semanas no han sido de las mejores, sigues de pie.

—Pero es gracias a ti y a Chloé, que son los únicos que me apoyan en clases—dijo con timidez, más cohibida de lo que hubiera imaginado.

—Nosotros no controlamos tus emociones, ¿ahora entiendes porque eres mi Ladybug y alguien muy importante para mí? —Ella asintió con la cabeza, sin entender que camino estaba tomando Adrien con sus palabras—Incluso decidiste abrir tu corazón en público, con tal de hacer justicia, haces lo posible para que los demás estén bien, aun así sin esperar y recibir nada a cambio, y lo más importante, te enamoraste de este idiota que sólo se la pasaba diciendo que eres una amiga, aparte de que es un títere de la compañía de su padre que se la pasa encerrado en casa.

—Adrien…

—Yo… tal vez no sea la mejor persona del mundo, pero hay un aspecto que quisiera cambiar esta noche—Puso un mechón suelto de cabello de la chica, detrás de su oreja, sintiendo lo sedoso que estaba y a su vez admirando ese pequeño rubor en sus mejillas.

¿En verdad había sido tan ciego durante esos cinco, casi seis años que llevaba conociendo a esa chica?

Había ignorado ese hecho durante años y la había mandado a la Zona del amigo, sin darse cuenta, todo por estar encaprichado en que algún día Ladybug terminaría enamorándose de él, pero una vez que ves los días pasar y te das cuenta que eso nunca pasará, uno termina por rendirse, y eso lo hacía pensar que, de haber esperado más por Ladybug… ¿Había una posibilidad de que Marinette se hubiera cansado de esperar por Él?

No lo podía saber y estaba seguro que no quería saberlo, era su momento para tener a una chica maravillosa a su lado, y no estaba dispuesto a desperdiciarlo.

—¿Nette? —De pronto fue presa de un ataque de nervios, como hubiera deseado que su lado Chat Noir saliera en esos momentos— ¿Me gustaría saber… si tú, eh… quisieras, bueno, claro es solo si quieres, s-ser… mi n-novia? —rascaba su nuca nerviosamente mientras esperaba la respuesta de su compañera, la cual parecía que no lo había escuchado, así que hizo de lado sus inseguridades como Adrien Agreste y decidió sacar algo de la seguridad que caracterizaba a su alter ego, y volvió a formular la pregunta. —Marinette, ¿Quieres ser mi…?

No había podido terminar de volver a formular la pregunta, porque tan pronto como había comenzado a hacerla, la chica grito emocionada una respuesta afirmativa y había saltado a sus brazos con efusividad, haciendo que los dos cayeran de bruces desde la banca.

Marinette había logrado caer sobre el cuerpo de su novio, y este la abrazaba de la cintura, ambos se encontraban de un humor alegre y con un sonrojo en sus mejillas, si alguien les hubiera dicho en la mañana que esa misma noche se harían pareja, posiblemente, se hubieran comportado extraños durante esa noche en La Orilla del Dragón.

Ambos estaban tan perdidos en sí mismos, se veían a los ojos, unas esmeraldas con dos zafiros que no podían despegarse del otro, sin darse cuenta, la distancia comenzaba a cerrarse entre ellos, mientras el rubio se recargaba sobre sus codos para poder estar más cerca de su novia, ella intercalaba miradas entre sus ojos y los labio de él. Esto no fue desapercibido por él, mientras colocaba un mechón de ese cabello azabache rebelde detrás de su oído, comenzaba a acercarse más a ella, nunca antes había deseado besarla con tantas ansias, sería un beso verdadero, uno que recordaría.

Cuando juntaron sus labios, una cálida sensación recorrió por todo su cuerpo, no tenían idea de a que se debía, pero ambos tenían la sensación de haber probado antes esos labios, pero dejando llevarse por el momento, decidieron ignorar esa sensación, suponiendo que así debía sentirse cuando uno estaba con la persona correcta. Sin separarse del beso, Adrien se acomodó mejor, de modo que su espalda quedaba recargada en la banca y Marinette había quedado sobre su regazo, la tomó de la cintura y disfruto el sabor a frambuesa que sus labios desprendían. En ese momento, para ellos, todo a su alrededor había desaparecido, quedando solo ellos dos, en su burbuja.

—Aún mi portador está muy joven para que yo sea participe de la procreación de sus Chatbugs—se quejó el felino, mientras observaba desde las alturas, como su chico y la niña de Tikki se devoraban.

—Tienes razón, pero créeme que cuando eso pase, nosotros no seremos participe—comentó la Catarina mientras volteaba a ver a su compañero—Aunque sólo se están dejando llevar por el momento.

—Pues eso es lo que han hecho todos nuestros portadores, por si no lo recuerdas, terroncito.

La kwami puso los ojos en blanco, y aunque ese calcetín apestoso tuviera razón, no quería admitirlo. Pero era cierto que cada que sus portadores se dejaban llevar, era rara la ocasión que una pareja de ellos salía con su Chatbug. Pronto sería la media noche y el reloj de mano que traía su portadora, pitaría y eso haría que se separaran.

—Necesitaré más camembert—dijo después de escuchar el sonido de un reloj y ver como ambos portadores se ponían de pie. Ambos tenían las mejillas sonrojadas y se tomaban de la mano mientras caminaban de nuevo al bar.

—Algo me dice que chantajearas a tu portador—le habló la Kwami mientras volaban detrás de la pareja, de regreso a su escondite.

—Pues si no quiere que lo moleste, el tendrá que darme mi queso.

Cuando los chicos ya estaban a unos pasos de la entrada del bar, se miraron a los ojos, pues había algo que a ambos les inquietaba.

—Tal vez deberíamos de…—dijeron los dos al mismo tiempo. Llevando pequeñas risas apenadas por parte de los dos.

—Tu primero—le dijo el chico.

—Pensaba que, tal vez sería bueno mantener lo nuestro en secreto, no me mal interpretes—se apresuró a aclarar la franco-China—pero creo que eso nos traería problemas…

—Sí, Lila principalmente—concordó el muchacho—tampoco quiero que cuando todos se enteren de que andas conmigo, se termine tu privacidad, claro que en un momento dado, todos se tienen que enterar, pero por lo mientras deberíamos de hablarlo con nuestros padres.

—Está bien, me alegra que pensemos igual—sonrío la oji-azul.

Antes continuar con su camino al bar, el Agreste la tomó de la mano e hizo que se volteara para robarle otro beso. Ahora no estaba seguro que tanto podía mantenerse alejado de ella.

[Dos semanas después]

La Césaire estaba molesta, le había contado a su novio cómo es que Lila se la pasó toda la noche hablando mal de Rena Rouge y de Ladybug, de Chat Noir era del que menos hablaba mal. Y ahora que abría bien los ojos, no había manera de que Lila hiciera todo eso de lo que tanto alardeaba, y la culpa de haber tratado mal a su mejor amiga, la carcomía.

—Entonces no crees que Marinette haya golpeado a Lila—dijo el chico de gorra.

—Antes lo creía, pero ahora…—suspiró—Soy la peor amiga del mundo, ataque a mi mejor amiga que llevaba tiempo conociendo, por creerle a alguien que apenas acababa de llegar a nuestras vidas.

—Yo también soy el peor, conozco a Marinette desde el jardín de niños—dijo el chico mientras se masajeaba la cienes—nunca fue agresiva, pero creo que estábamos cegados por el encanto de esa zo…

—Pero algún día tiene que caer, los mentirosos siempre son descubiertos, ¿no? —volteo a ver a su novio, ignorando el hecho de que iba a insultar a la italiana. El chico asintió—ahora tenemos que disculparnos.

—Eso creo, aunque dudo que Adrien o Chloé dejen que nos acerquemos. En especial Chloé.

La de lentes le dio la razón, mientras veía cómo iban entrando los ya mencionados al colegio, Adrien iba en medio de las chicas, y pasaba sus brazos sobre los hombros de Chloé y Marinette, mientras le susurraba algo al oído a la azabache, a la cual se le pusieron rojas las mejillas por lo que el chico le hubiera dicho. Mientras que Chloé iba con los brazos cruzados y una expresión molesta en el rostro.

—Sigan molestándome y cuando Ladybug me de mi prodigio, iré a picarlos a los dos—Amenazó a sus amigos, mientras que estos sin dejar de reír, tomaban asiento, a la espera de Madame Flamel, para sus clases de Historia.

—Solo puedes picar uno a la vez—le dijo el chico, algo burlón mientras ignoraba el hecho de que aún seguía con su brazo sobre el hombro de la Dupain.

—Pues ya que comparten babas, no me sorprendería si los dos se queda petrificados en cuanto pique a alguno—sonrió satisfecha al ver las expresiones en cara de sus amigos.

Y antes de poder cantar victoria, el rubio se acercó a ella, de modo que sólo pudieran escuchar ellos tres.

—King Bee también comentó algo sobre babas—sonrió burlón mientras movía sus cejas de arriba hacia abajo y mandaba besos al aire, haciendo que su novia se riera de ambos rubios.

—Basta chicos—habló mientras que quitaba el brazo del blondo de sus hombros, y a su vez entrelazaban sus manos debajo de la mesa—es mejor que dejemos esta charla para después de clases.

—Tienes razón, Flamel ya va a llegar y en lo personal, no necesito más puntos menos en esta materia—dijo sentándose en su banca y admirando la manicura que se había hecho la noche anterior, después de salvar París junto a Ladybug y Chat Noir.

La Césaire y El Lahiffe, al entrar al salón, ya tenían en mente lo que harían. Caminarían hasta el asiento de su ex amigos y ofrecerían una disculpa, incluyendo a Chloé, porque a pesar de que no les creyeron, también en su momento los habían llamado Le Trio d'idiots. Pero antes de siquiera poder acercarse a ellos, la alerta de akuma comenzó a sonar en su celular, haciendo que todos evacuaran el colegio.

—¿Se vienen conmigo? —Preguntó la Bourgeois, entendiendo la respuesta que la mirada de sus amigos le habían dicho—Como sea, cuídala Adrikins.

Y después, subió a su Limusina, para ir directo a su casa y encender la señal de abeja que tenía en el techo del hotel. Por su parte, Adrien fue a dejar a Marinette a su casa, saliendo con la excusa de siempre, de que iría a ayudar a evacuar—otra de ellas era que el gorila lo esperaba—Y la azabache no ponía objeción porque de ser así, no sabría explicar su ausencias, por eso agradecía a la vez, que Adrien tuviera un gran corazón y que el gorila fuera por él.

[…]

—Siento que soy cómo mi yo de diario. Extremadamente torpe—dijo la chica del antifaz rojo con puntos negros.

El asintió concordando con su compañera.
Ambos habían logrado huir de le cinèvre. El akuma que había aterrorizado París, era tan poderoso que de inmediato el felino, fue con el Maestro Fu, en busca del prodigio de la abeja. Por lo que habían visto, el poder de ese akuma, era sacar cosas de libros y películas, pronto en toda parís, habían criaturas mitológicas, robots, naves espaciales y especies que no habían visto antes, así como castillos y edificaciones en ruinas.

—Es cómo cuándo reverse nos afectó, ¿No crees Ma Lady?

—Sí, los dos somos torpes—río leve. Después tomó su yo-yo y lo lanzó en el aire–¡Lucky Charm!

Pero éste no funcionó, cayó sobre la cabeza del felino para después rebotar a la suya y caer en el suelo.

—Oh no...—Miró su yo-yo con temor—afecto en mis poderes.

—¿Una Ladybug sin poderes?—Frunció el ceño la abeja—¿Tú tienes poderes? —arqueo la ceja hacia el gato.

—Podemos probarlo en estos momentos—dijo mirando la mano que portaba el anillo—¡Cataclismo! — sus orejas decayeron al notar que no había sucedido las partículas de la destrucción.

—Increíble, tenemos a dos héroes inservibles—repuso la abeja con leve preocupación en su semblante.

—¿Y a ti porque no te afectó?—cuestiono de pronto, irguiendo sus orejas y mostrando un ceño molesto.

—Chat... —por instinto la mariquita colocó una mano sobre el pecho del héroe, haciendo que este la mirara con un interrogante en el rostro.

—Calmado tigre—alzó una mano en el aire—su rayo nos afectó a los tres, pero yo sigo teniendo mis poderes.

—¿Cómo sabes? —arqueo una ceja la de coletas.

—No estoy siendo Torpe como ustedes—se encogió de hombros y al segundo activo su poder especial—¿Lo ven?

—Genial, ahora gastamos tu súperpoder—suspiró el felino—Lo que me preguntó es... ¿En qué te afecto?

—No lo sé. Aguijón fuera—un destello amarillo los cubrió, dejando libre al Kwami— A recargar tus energías.

—A su servicio mi reina. Oh. Hola portadores de la destrucción y creación—comentó haciendo una reverencia.

—Hola—saludo Chat Noir mientras que Ladybug solo movía su mano con una sonrisa.

—¿Comes miel? —cuestiono el felino, encantado de ver a otro Kwami. Este en especial le asombraba porque era como ver una enorme abeja.

—De la más selecta—contestó la Bourgeois mientras le entregaba a su Kwami un frasco pequeño con forma de panal.

El kwami lo tomó abriéndolo y metiendo una de sus patitas para llevarse el líquido espeso a la boca.

—Mi reina, si me permite comentar—dijo después de pasar un bocado de miel— noto una extraña magia en usted. Diferente a la de los portadores de la destrucción y creación.

–¿cómo dices?

—Es como si tuvieras los aqua poderes.

La reina abeja había arqueado una ceja, no tenía idea de que eran los aqua poderes, pero con el sol a punto de meterse por el horizonte, ella había comenzado a sentirse extraña, cómo si el aire le comenzara a faltar. Pronto se sentó sobre una de las bancas que había en Pasarela Léopold Sédar Senghor. Sintió un repentino mareo y un leve escozor en sus pies y piernas. Esto hacia que la chica soltara pequeños alaridos, provocando que los Héroes la observaran con temor en sus rostros, pasó un minuto, cuando destellos dorados comenzaron a salir de sus pies, poco a poco, dejaban ver algo que sólo habían visto en un Akuma.

—No puede ser—estaba asombrado el héroe, pero Ladybug actuó más rápido.

—De prisa, hay que lanzarla al Sena.

El brillo seguía ascendiendo hasta la parte de su cadera, para después ir hacia sus manos y cuello. Los héroes habían logrado dar pasos acertados, sin tropezarse ninguna vez—al parecer su torpeza se debía a sus poderes—y cuando estuvieron frente a los candados. En brazos del felino, había una Sirena. Tenía una cola dorada hermosa, lo cual contrastaba con su cabellera. Le salieron unas pequeñas aletas en los brazos, y en el cuello, unas branquias. En cuanto la dejaron en el río, la Bourgeois volvió en sí. Desorientada observo a los héroes.

—¿Que hago aquí? —frunció el ceño al ver a los héroes en el puente y ella flotando en el agua.

—Mi reina... —intento ir el kwami hacia ella, pero el agua no era de sus elementos preferidos.

—Escucha Chloé...—se asomó la mariquita para quedar más cerca del agua—No sé cómo sucedió pero en estos momentos estas experimentando cambios extraños en tu cuerpo.

—¿Que?

—Que tienes cola y escamas, ¿que no te has dado cuenta? —la miro el héroe, a la espera de su reacción.

—¿Pero qué demonios...? —movió si cola y al verla tenía una expresión de asombro. Y más que asombro, había quedado en estado de shock—Soy una sirena...

—Se lo está tomando muy bien—susurró el kwami.

—Ese ha sido su sueño desde pequeña, recuerdo que cuando iba a visitarla, jugábamos en la alberca del hotel y jugábamos a que ella era la sirenita y yo el príncipe Erick—suspiro el felino al recordar esos viejos tiempos, sin darse cuenta que ambas chicas lo miraban con diferentes expresiones.

Ladybug estaba confundida. Pues al parecer, Chat Noir sí conocía a Chloé en su vida diaria. Pero por otra parte estaba la Bourgeois, su emoción por ser sirena quedó de lado, dejándola con completo asombro.

—¿Adrikins...?

—¿¡Que!?—reacciono la mariquita. Parecía que su boca tocaría suelo por la impresión—¿Eres Adrien Agreste?

—Eh... Yo...

El héroe se maldijo mentalmente. No pudo haber escogido un peor momento para revelar su identidad. Se había quedado sin poderes y había un Akuma suelto en la ciudad. Tenía que pensar en una forma de corregir ese pequeño —por no decir gran error —, si no, de alguna forma tendría que revelar su identidad ante sus amigas. Posiblemente Ladybug se enojaría con él, pero ya después se encargaría de hacer que lo perdonara.

—Claro que es Adrien—hablo la sirena mientras se recargaba al borde del río—¿Cómo no lo vi antes? Tienes los mismos ojos de Emilie Agreste.

Se quedó estático. Ya lo habían descubierto y era lógico que Chloé que lo conocía de toda una vida, hubiera dicho ese detalle.

—Garras fuera—se limitó a decir. Dejando de lado su transformación y en su lugar se encontraban cara a cara con Adrien Agreste y su Kwami, quien estaba con los brazos cruzados y negaba con la cabeza.

—Estoy es serios problemas, y todo por tu culpa, niño tonto—le sacó la lengua—Creo que merezco Camembert

—Ahora entiendo la peste—se burló la Bourgeois.

—Ahora entiendo porque parecía que conocías a la mayoría de los akumizados y porque te alegraste de que tu padre fuera akumizado—Se cruzó Ladybug de brazos mientras fruncía el ceño.

En esos momentos había muchas cosas en su cabeza. Desde el hecho de que Adrien y ella se habían estado rechazando mutuamente. Y que eventualmente, hace menos de dos semanas, se habían hecho una pareja oficial… ahora ya no se sentía mal por estar enamorada de dos chicos a la vez.

—Ma Lady—se acercó a ella y la tomó de la mano—Sé que no querías pero... Metí las garras.

—Es difícil ver a Adrien Agreste hablando como Chat Noir—se suavizo su expresión—de hecho me es difícil creer que tú seas Chat Noir. Son tan diferentes pero a la vez iguales. Lo único que no cambia es ese gran corazón que tienen.

—Entonces deduzco que me conoces—Ladybug asintió con una pequeña sonrisa—quiero que sepas que no estas obligada a revelar tu identidad.

—Este yo...

—Yo creo que sí debe. Tengo un plan para que derroten a Le Cinèvre—dijo el kwami después de acabarse su bocado de Camembert, se encontraba a un lado de Pollen. Voló hasta ellos para contar su plan. Dejando a la Bourgeois a las orillas del Sena, algo indignada, porque ese Kwami la había excluido.

—Ah excusez moi?—reprochó, y estaba tentada a decir más, pero entonces un destello rosa cubrió a los presentes. Del cual salió una criatura roja y dejó a una chica de coletas.

—No lo puedo creer. Ustedes dos son... Siempre han sido—intentaba la rubia articular palabra. Los dos héroes de París eran dos de sus mejores amigos. Y habían confiado en ella para ser portadora de Pollen.

—Creo que están decepcionados—dijo la Franco-china al ver que no habían articulado palabra alguna—Lamento no ser la Ladybug que esperaban.

—¿Que ? ¡No! Bogaboo—Adrien tomó sus manos mirándola a los ojos—No hay otra persona que sea mejor para utilizar el Miraculous de la creación. Ahora no puedo imaginar a alguien que no seas tú, siendo Ladybug—besó una de sus manos, dejando que esmeraldas y zafiros no perdieran el contacto—Y ahora me siento cómo un completo estúpido por no haberme dado cuenta de esto antes. Pero me siento aliviado porque eso quiere decir que me enamoré dos veces de ti.

—Yo también me siento así, nunca te imaginé como Chat Noir.

—Es porque soy Purrrefecto —Sonrió mientras le daba un beso en la frente—Me alegra saber que somos novios, y conste, que yo sabía que tarde o temprano te enamorarías de mí, buguinette.

La Bourgeois seguía en estado de shock, no podía creer que sus dos amigos fueran los héroes de París. Pero también estaba agradecida, porque le habían confiado a Pollen.

Sintió como tomaban su cola y la jalaban, hundiéndola al instante. Pero así como se hundió, volvió a flotar, saliendo a la superficie y encontrándose con unos ojos azules irreconocibles—Oh No... Eres un Tritón.

—Y tu una sirena. Podemos comenzar a hacer que la comunidad del agua crezca más, ¿no crees?—insinuó picara mente mientras que movía sus cejas de arriba a abajo.

—Ugh ¿No tienes otro lugar en donde decir tus estupideces? —puso los ojos en blanco mientras llamaba la atención de los héroes. —¿Ya tienen un plan?

—Así es—asintió Adrien—Tendremos que dejarte sola, pero no te preocupes Chloé, veo que tienes buena compañía—Guiñó un ojo en dirección de su amigo, mientras se quitaba su anillo y se lo entregaba a la azabache—King Bee te hará buena compañía.

Al ver que Marinette se quitaba sus aretes y se los entregaba a su amigo, después de unas sencillas palabras que había dicho en voz baja. La sirena pudo comprender el plan del Kwami negro. Un intercambio de Miraculous.

—Espero que ese plan funcione, principalmente porque sólo tengo de compañía a Luka.

—Genial, creo que ese beso que nos dimos después del concurso, hizo que te aprendieras mi nombre, Bee—Sonrió el tritón, ajeno a lo que estaba pasando fuera del Sena. Sólo le interesaba prestar atención a la sirena que tenía frente a él.

—Resuelvan esto—miró a sus amigos con suplica, el beso que había tenido con el Cuffaine, fue un pequeño error, pero le había gustado. Solo no quería enamorarse, no era el momento.

—Lo bueno que ya sabemos cuál es otro de sus poderes. Nos convierte en personajes de libros o películas.

—Pero no entiendo porque nos convirtió en personas torpes—Suspiro el chico, mientras veía detenidamente los pendientes de la mariquita.

—Hay una película en la que Ladybug y Chat Noir pierden sus poderes, seguro que nos transformó en ellos.

—¿Y cómo estás seguro de que nos ayudará intercambiar los miraculous?—cuestiono a su kwami, después de asentir ante lo que su Lady le había dicho.

—Porque afecto a portadores, no a Kwamis.

—Estábamos los dos, Plagg…

—Los guionistas no tienen idea de nuestra existencia, ellos suponen que traen sus poderes de nacimiento o que las joyas son mágicas—le explico el felino.

—Sí son mágicas, pero no cómo ellos piensan—dijo Tikki acercándose al blondo—Sé lo que te preocupa, Adrien, pero te sorprenderá saber que no será necesario que perfores tus oídos, sólo sentirás un pequeño piquete que no dejará marca. Te lo aseguro.

—¿A ti te dolió buginette? —Arqueo una ceja en dirección de su novia.

—No lo sé, es que a mí me perforaron en cuanto nací…

—Oh bueno, eso me alivia —dijo con sarcasmo, estaba aterrado, pero tendría que hacerlo, sólo el miraculous de la creación purifica akumas.

Se despidieron de ambos seres acuáticos y se tomaron de las manos al momento de salir corriendo del puente. Marinette ya portaba el anillo en su dedo anular de su mano izquierda y tenía a Plagg en su bolso, mientras que Tikki viajaba en la playera del chico, este a su vez llevaba los aretes en la mano, protegiéndolos como si se tratase de su propia vida o de la de su novia.

En el camino en busca de algún callejón que quedara fuera de la vista de algunos curiosos, se habían encontrado con algunos personajes de libros que eran conocidos para ellos, vieron cómo unas enormes cosas que parecían tener aspecto de arañas combinadas con escorpiones, con cuerpo mecánico, corrían a gran velocidad, intentando alcanzar a dos chicos que huían de lo que parecía ser, una jeringa en la cola de esa extraña criatura. Inmediatamente Adrien, acelero el paso, asegurando si agarre de la mano de la franco-china, quien miraba todo a su alrededor con una expresión de asombro.

—Deduzco que esa cosas son peligrosas—afirmo ante el chico, quien no había volteado a verla, estaba más al pendiente del camino que esas cosas habían tomado.

—Se llaman griffeurs, Ma Lady, son del primer libro de Le Labyrinthe, el cual también da la casualidad que es película y ya sea la versión cinematográfica o del libro, no te gustaría saber qué es lo que causa su piquete—en su voz se escuchaba preocupación, pues se había tomado la libertad de leer esos libros y sí había sacado más cosas de ellos, esta no podía ser una tarea fácil para ambos.

—Esos chicos a los que iban persiguiendo eran Kim e Iván—dijo la azabache, haciendo que el chico no se extrañara, esas cosas perseguirían a quien tuviera en frente.

—Solo espero que sean más rápidos—se limitó a decir, observando a lo lejos un callejón en el que se pudieran transformar.

Se aseguraron de que nadie lo subiera visto entrar en ese callejón, pero era imposible entre tanto caos que había en la ciudad. Hasta el momento, de los dos, el que más sabia sobre las cosas que había sacado Le Cinévre—como así se hacía llamar ese akuma—, para aterrorizar y desconcentrar a los parisinos, había sido el Agreste. En su habitación, aparte de tener todos esos mangas y animes, también tenía libros y películas, de los cuales, pudo reconocer varios de ellos, y algunos no eran tan lindos cómo el ver una sirena y un tritón, no, algunos de ellos eran distópicos, apocalípticos, había muerte, sangre y muchos peligros, otros simplemente eran mágicos.

Prêt? —la voz de su lady lo había sacado de sus pensamientos. Al voltear a verla, tenía una sonrisa en sus labios, mientras que los kwamis, estaban sentados, cada uno en un hombro de la chica.

—¿Segura que no dolerá? —cuestiono a la criatura roja de motas.

—Segura—respondió ella acercándose y acariciando su mejilla en el acto—Vamos Adrien, no hay tiempo que perder.

Antes de poder sacar los pendientes, observo a su alrededor en el callejón, asegurándose de que no hubiera algo sospechoso cerca de ellos, en el camino había logrado ver alguno que otro Mockingjay, y por el bien suyo, como el de Marinette, esperaba no encontrarse con algún Charlajo. Sin embargo al mirar hacia el cielo, pudo ver que a la orilla de los tejados, había unos pequeños dragones con aspecto de lagartijas del tamaño de un perro Maltes, de unos colores verdes y anaranjados, eran varios y de inmediato los reconoció como Terror Terrible.

No estaban en peligro, a no ser que hubiera comida de por medio.

—Listo Ma Lady—Abrió su mano, mostrando en su palma izquierda, los pendientes que pronto estaría usando. La chica los tomó y con sumo cuidado comenzó por poner uno en su oído izquierdo, comprobando, como este se abría paso entre la carne del chico sin dejar alguna gota de sangre. Adrien por su parte, sintió un piquete, como si de una inyección se tratase. Y pronto, hicieron lo mismo con el oído derecho—No hay tiempo que perder.

—Tienes que decir Motas—dijo la kwami de la creación.

—Y tú, las Garras, ¿está bien? —vio a su nueva portadora y ella asintió con una sonrisa. Se divertiría mucho con ella, porque bien, Adrien tenía un carácter atrevido, como el de él, que se combinaba y salía a la luz cuando él era Chat Noir.
Pero en cuanto la niña de Tikki, renuncio a ella y se puso el anillo, pudo sentir que no tenía nada de atrevida o coqueta, eso sería cómo un experimento, haría que sus personalidades se mezclasen y convertiría en ese día, uno incómodo para ambos críos.

—¡Tikki Motas!

—¡Plagg las Garras!

En pocos segundos, se encontraban viéndose de frente, Marinette vestía de negro y era un traje ceñido muy diferente al de Chat Noir, porque en él, en lugar de tener toques grises, tenía unos toques de color verde, utilizaba unas botas de plataforma que le llagaban unos centímetros debajo de las rodillas, en su cintura, no cubría un cinturón, su cabellera azabache, se había alargado como si se tratase de Rapunzel, sólo que la trenza que tenía, hacia lucir como la cola del traje. Sus ojos se volvieron verdes, parecidos a los de su compañero, con esclerótica verde, iris más claro y pupilas alargadas.

Adrien por su parte lleva un traje ajustado no tan parecido al de Ladybug, con detalles en negro en las rodillas, la parte superior de los brazos, las manos y el cuello. Portando el Yo-yo en la parte superior de la cintura, su cabello estaba un poco más desordenado que cuando era Chat Noir, ocultando los prodigios, lejos de cambiar el color verde de sus ojos, aún seguía conservándolos.

—Vaya buginette, te ves increíblemente seductora con ese traje de gato—sonrió—El negro resalta el verde de tus ojos. Creo que deberías de llevar es prodigio más seguido.

—Tranquilo bichito—se acercó a él con un aire de coquetería, haciendo que el chico dejara los halagos de lado y comenzara a retroceder—, creo que será la única vez que lo haremos, ¿Acaso quieres que el Maestro Fu no regañe?

—Es verdad. Ya hicimos algo que no debíamos—estaba tan cohibido por la cercanía que Marinette comenzaba a tomar, algo que no había hecho tan descaradamente en esas dos semanas que llevaban de novios y que tampoco había hecho cuando ella era Ladybug.

—Así es Mon Amour—Y el chico pego contra la pared, llevándose una sonrisa traviesa por la azabache, mientras que ella jugueteaba con su dedo al pasarlo seductoramente por su pecho.

El chico no tenía idea de que haría, se encontraba acorralado, en un callejón, con el amor de su vida y con un Akuma atemorizando París. Además ella tenía ese extraño comportamiento, uno más atrevido que él hubiera tenido con ella al ser Ladybug.

Solo existía una explicación para eso. Plagg. Pensó con una ligera molestia, ligera porque no le molestaba en lo absoluto el atrevimiento de Nette, la molestia era porque había un akuma y pareciera ser que era de los más poderosos creados por Le Papillon. Con decisión, tomó las manos de su chica, viéndola con una mirada seria, tenían que ponerse a trabajar.

—No es momento de juegos Mar… eh… ¿Cuál es tu nombre de Héroe? —cuestionó. La chica por su parte, se separó un poco de él, dejando su espacio personal mientras pensaba en un nombre.

Pronto recordó que Alya había creado el Shipp "Ladynoir" en su Ladyblog, y en ese momento la idea no le agradaba, pero intentaba no hacérselo mostrar a su ex-amiga, así que le parecía un perfecto nombre para heroína, era Ladybug, pero ahora era la versión femenina de ese chico con armadura de cuero que la tenía suspirando.

Lady Noir—respondió después de pensarlo. Su nombre hizo que el de rojo con negro mostrara una radiante sonrisa. Él se declaraba como fan nuero uno del Ladynoir, y algo le decía que su amada habia escogido ese nombre por su shipp.

—Lindo nombre Chatounette.

—Lo sé, ¿cuál es el tuyo?

El chico no lo pensó mucho, cuando de sus labios salió el nombre de su alter-ego.

Herr Bug.

N.A.

Espero que este capítulo no les haya dado diabetes, ya que a mi parecer, exagere en la cursilería. Pero si ese no es el caso, entonces les voy avisando que el próximo capítulo es mi versión de Oblivio, será algo de cómo me había imaginado que será el capítulo, combinado con cosas que se han ido tocando a lo largo del fic. La verdad es que cuando leí el título del capítulo 10, se me vino a la mente algo como "Obliviate" de Harry Potter, cuando Hermione Granger borra la mente de sus padres.

Estaba releyendo los libros de The Maze Runner, es por eso que hay referencias aquí. Así como de How To Train Your Dragón y The Hunger Games, en el próximo capítulo habrá más detalles de libros y películas.

Si se acuerdan, hay cosas que no coinciden con el Prefacio de la novela (si gustan pueden volver a leerlo), pero todo eso se aclara en el próximo capítulo.

•—• •—•

Glosario: Francés-Español.

Prêt: Listo.
Mockingjay: Sinsajo. Estoy segura que tanto en inglés como en francés, Sinsajo se tradujo como Mockingjay.
Chatounette: Se traduce como Kitty Face, lo que literal, es Cara de gato. Así es, soy Kitty Face xd

Definición/Referencia:

Chatbug: Es con lo que Plagg hizo referencia a los hijos que podrían llegar a tener (Hugo, Emma y Louise), solo junte el Chat del Chat Noir y el Bug de Ladybug, ¡Ciencia! Osi osi
Le Cinévre: Se compone de dos palabras, Cine (Ciné) y Libro (Livre).
Terror Terrible: Es un Terrible Terror, esos dragones que atacan en manada si se trata de comida.
Griffeurs: Así se les conoce a los Penitentes de El corredor del laberinto, en Francia.
Le Labyrinthe: Es como fue traducido en francés, el título de The Maze Runner, El Corredor del Laberinto.
Sinsonte: o mejor conocido como Ruiseñor, es una ave parecida al Sinsajo, los Charlajos se aparearon con las hembras, teniendo como crías: Sinsajos.

*Los siguientes términos, fueron creados por la escritora de la trilogía de The Hunger Games, Suzanne Collins.

Charlajo: Los Charlajos son unas aves (macho) creadas por el capitolio, para copiar conversaciones de los rebeldes.
Sinsajo:
Es la cría del Sinsonte y el Charlajo, la cual, no tiene la habilidad para copiar conversaciones humanas, pero sí puede copiar melodías, siempre y cuando tu voz, o la tonada de la canción, sean de su agrado. Un arma perfecta contra el capitolio, los rebeldes utilizaban a los sinsajos para mandar mensajes, a base de música.

•—• •—•

[…]

►Bienvenidos a los créditos.

Cranberrylarry: Oh mon dieu! Tambien es uno de mis personajes favoritos, aunque me gustan más los gemelos, jajaja y bueno, aquí la única diferencia era que son diseñadores y no detectives.
A pesar de que se ve que Gabriel no es tan ciego cómo los demás, me temo que aún tardará para que él se dé cuenta, por el momento solo son suposiciones. Pero tienes toda la razón, se puede arreglar con los sucesos de Oblivion.

Gracias a ti por leer, en verdad, me alegra leer mucho sus reviws 3

KarenAgreste: Yo también me pregunto cuál será la razón para que en la serie lo akumicen, sería muy interesante ver Silence. Sí, fue gracias al capítulo de Oblivion que su ceguera está disminuyendo, eso hablando de otro multiverso jajajaja
Créeme que estaba tentada a escribir una escena de Lila yendo a contarle a sus amigas lo recién ocurrido, pero ya no quería echar más leña al fuego xD
Sospechas, aunque algunas las confirmará más que otras.

Fanekonoir: Muchas gracias por comprender, espero quela lectura haya sido de tu agrado nwn

Neko2101998: Oh y ahora no me tarde ni una semana en actualizar, ¡sorpresa!
Sí jajaja es que no sabía cómo introducir a Kagami en la trama, también estaba pensando en hacer que Adrien siguiera ciego, pero quiero drama en esta novela, necesitaba que abriera los ojos jajaja
Pues… deseos cumplidos, fue una pronta actualización.

►Bueno, eso es todo Chaton's, Merci por seguir leyendo y pido disculpas por si se me fue una que otra falta de ortografía o algún acento.

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Nos Leemos pronto mis Chaton's.
~Chatonette.

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