LOS MIL Y UN MOMENTOS
DRAGON BALL Z ES DE AKIRA TORIYAMA
Sinopsis: Gohan y Videl, hibrido y humana. Guerreros. Dos personas, muchos momentos. Sin importar tiempo y universos.
Nota de autora: Pausando Vida de un fanficker un tiempo, comienzo otra seguidilla de drabbles. Espero les guste.
Drabble – Cuando el cielo se oscurece I
Gohan estuvo ahí, bueno, no directamente. Pero sí bajo la entidad de Gran Saiyaman, defensor de la justicia, cuando Videl con su traje que hacía juego con el suyo, conoció a Barry Khan tras un usual atraco al banco. Barry era uno de los rehenes y que tuvo la fortuna (o desgracia, Gohan pensaría eso después) de ser rescatado por la justiciera de ojos azules.
—Muchas gracias, señorita Videl. Es usted muy amable.
—No hay porque agradecer —y guiñándole el ojo, agregó—. Es mi deber.
Barry carcajeó.
—¿Seria posible que pudiera agradecerle al menos invitándola a un café?
A través de las gafas, las cejas de Gohan salieron disparadas con sorpresa. ¿Videl siendo invitada a una cita? Bueno él había tenido una, pero, ¡la situación era completamente distinta!
—Verás, yo…—Videl iba a responder cuando sintió la imponente presencia de Gohan a su lado—. Gran Saiyaman…
—Le recuerdo, señorita Videl, que tiene que volver a clases —intentó sonar lo más calmado posible, pero la mirada azul de Barry lo hacía desequilibrarse—. Ya tendrá tiempo de acudir al pedido del ciudadano.
Convencido de que eso era suficiente para apartar, comenzó a elevarse. Grata fue su sorpresa al ver Videl tardó unos instantes más, instantes donde aceptó el teléfono del muchacho y accedió a llamarlo.
—Accedió a llamarlo —repitió para sí. El resto del viaje continuo en silencio, volvieron a clases y la rutina los absorbió.
Videl salió apresurada, algo inusual. Comúnmente los jueves ella iba a la montaña Paoz y aprovechaba que Milk cocinaba pescado. El favorito de Videl.
Y no estaba yendo a casa.
Irónicamente, Gohan ahora seguía a la hija del Campeón con la máxima cautela posible deseando entender que ocurría.
Lo entendió al infante que lo reparó. Videl se encontró con Barry.
—Oh, vaya. Esto no me da buena espina.
Gohan después se arrepentiría de pensar aquello.
