Te Esperare

Mi vida era algo... genial. Aun había unos detalles que la hacían menos grata, pero iba a resolverlos. Tenia en mi vida a la mujer mas hermosa, tierna, cariñosa, atractiva y adorable del mundo. La amaba y ella... bueno aun no me lo dice, pero lo se. Ella me ama. Renesmee me ama.
Todas las noches subía hasta su balcón y nos besábamos por horas. En las mañanas hacia planes a futuro. Abrí una cuenta en el banco, donde fui depositando dinero. Esa cuenta seria para Leah, si me daba el divorcio amigablemente, o para mi, si me dejaba en la ruina. Esperaba que fuera la primera opción.

Navidad se fue acercando cada vez mas y yo no sabia que regalarle a Nessie. Tenia que ser algo discreto, para que nadie le hiciera preguntas. Así que un auto, no era muy buena idea. Tampoco un abrigo de pieles, como una vez la imagine. Tal vez... joyas. Si, joyas. Algo que ella traiga siempre para que se acuerde de mi.
Fui a infinidad de joyerías, buscando algo apropiado para ella. Había anillos muy bonitos, brazaletes con cientos de dijes, pendientes con piedras preciosas. Nada parecía lo suficiente para ella.
Mi casa ya estaba decorada a mediados de diciembre, pero yo no tenia ni pizca de ganas de celebrar esas fechas con mi familia. Fingir ante mi padre que Leah y yo somos felices, era una pesadila. Ella ya no hacia el esfuerzo por aparentar que eramos un matrimonio feliz, frente a Seth. La familia ya no era una familia. Solo eramos dos adultos que comparten la casa con un adolescente. Aun seguimos al pendiente de Seth, cuidando que no ande en malos pasos y que siga bien en la escuela. Pero ya no somos una familia.
Entrando el año, cuando pasen las fiestas, le pedire el divorcio a Leah.

El 20 de diciembre me di una vuelta por una pequeña joyería que esta a unas calles del bufete.
Una pequeña campana sonó cuando abrí la puerta, alertando al dulce abuelito detrás del mostrador, que un cliente había llegado.
-Buenas tardes. En que puedo ayudarlo?
-Estos buscando un regalo, para alguien muy especial - murmure mirando las vitrinas llenas de joyas.
-Como que esta buscando?
-No se. En realidad no conozco muy bien sus gustos, aun.
-Conoce la fecha de su nacimiento? Tal vez eso ayude.
-Septiembre - respondí de inmediato.
-Aquí tengo unos anillos con la piedra del mes de septiembre.
El hombre me mostro una gran variedad de anillos, pendientes, dijes... nada me convenció.
-Como es la persona? Físicamente.
-Es... adorable. Es muy blanca, ojos grandes color chocolate, labios llenos y rojos. Risos espesos, largos y cobrizos... Parece una muñequita - concluí.
El agradable ancianito, medito unos segundos la descripción que le di de Nessie.
-Tal vez tengo algo... - se fue a la parte posterior de la tienda, murmurando algo para si mismo.
Al cabo de unos minutos, regreso con una cajita de madera muy antigua, pero en buen estado. Con cuidado la puso sobre el mostrador y la abrió con un tanto de dramatismo.
Era una caja de música. Tocaba una suave, dulce y tierna melodía. Claro de Luna de Debbussy.
-Es perfecta.
-Aun no le muestro el verdadero regalo - murmuro el señor emocionado y un tanto enfadado.
Abrió un compartimento secreto a un lado de la cajita y saco un camafeo con fondo lila. El perfil marfileño de Renesmee estaba grabado en el. Era ella.
-Es un relicario también - el anciano abrió el camafeo y estaba vació. No habia ni fotografías ni inscripción alguna.
-Me lo llevo! Puede grabar algo en el?
-Por supuesto. Que inscripción desea? - pregunto tomando un block de notas y una pluma.
Lo pensé un momento.
-Te esperare.
Era lo que siempre me decía Nessie, cada noche.
"Vendras mañana?"
"Por supuesto, Nessie" Besaba sus labios fugazmente.
"Te esperare"
Ademas... yo la esperaría.
Esperaría a que ella tuviera la mayoria de edad, para hacer publico nuestro amor y que ya no fuera ilegal. Y algun día... tal vez... casarnos.