Conjunto de drabbles por la semana de la DigiOTPweek. ¡Festejemos el Mimato!

Premisa: College AU.

Disclaimer: Digimon no me pertenece.

Summary: La propuesta sonaba mucho mejor en los labios de ella que en su propia cabeza. Una sonrisa, un beso sabor a adicción y una noche que volverían a repetir más de una vez.

Cantidad de palabras: 500.


Día 10: Bendita juventud.

Yamato levantó una ceja ante los ojos luminosos de Mimi que parecían sonreír. Aquella era una mala señal, principalmente porque le quedaba sólo una prenda para seguir entero. El rubio bajó la mirada a su cuerpo sentado en el piso de su cuarto, apreciando sus bóxer como única ropa que lo cubría enteramente de los ojos de Mimi. Pasó su atención a ella, observando su brasier blanco y su falda aún puesta mientras las cartas parecían burlarse de ambos.

Algo muy cierto, después de todo, ambos eran malísimos en póker. Aún no entendía cómo fue que aquella tarde de estudio desembocó en un strip póker.

La idea de ir a estudiar a Estados Unidos durante la universidad siempre significó una meta importante para su vida. Ser admitido en la carrera de abogacía fue otro de los escalones que fue dando para lograr sus metas. Pero claro, él ignoraba los mitos sobre las universidades americanas, él no creía que la mayor parte del tiempo la gente pensara en fiestas, drogas y sexo desenfrenado.

Él no era tan cerrado en el aspecto del consumo de sustancias de ese tipo y tampoco le molestaba uno que otro polvo casual. El problema estaba en que no quería su vida se rigiese bajo esas leyes. Era por ese motivo que mientras la mayoría de sus compañeros iban a las fiestas de las fraternidades, él se encerraba en su cuarto para seguir estudiando. Tenía las cosas claras y las metas establecidas como para desear desperdiciar sus noches de estudio embriagándose.

Fue una de esas tantas noches en solitario que algo llamó su atención.

La ventana de su cuarto estaba abierta para recibir la brisa nocturna, fue sencillo para él notar cómo un par de manos se sujetaban de la barandilla de su balcón a mitad de la noche. Le tomó por sorpresa y la idea de un suicidio cruzó por su mente como para lanzarse a salvar a la protagonista de un acto como aquel. Claro que Mimi Tachikawa no era una suicida y mucho menos quería tirarse desde su balcón.

─Las estúpidas de mis compañeras me encerraron en mi habitación para que no vaya a la fiesta de los KMT ─Explicó la castaña cuando él la invitó a pasar a su cuarto, intentando entender por qué una chica iba colgada de su balcón a mitad de la noche.

─¿Por qué te prohibirían ir? ─Preguntó.

─Porque mi ex está en esa fiesta y creen que haré alguna estupidez ─Respondió, cruzada de brazos. Él enarcó una ceja.

─¿Lo harías?

El sonrojo en Mimi fue la respuesta que Yamato necesitó. Sus amigas la conocían demasiado bien como para saber que Mimi era propensa a hacer tonterías cuando está molesta. Para cambiar el tema y tratar de que se le pase ese tipo de pensamientos, Mimi enfocó su atención en el libro que Yamato leía.

─¿Tienes examen?

─No, sólo hago retroalimentación de la clase ─La cara que puso Mimi fue suficiente como para hacerlo a él sonrojar─. No está de más prepararse.

─Eres extraño… Pero eres lindo ─Sonrió─. Creo que tengo esa clase contigo ─Dice ella y toma el libro para hojearlo, mientras sus pies se dirigen a la cama de Yamato, tomando total control sobre ésta─. No tengo nada mejor que hacer, así que continuemos donde te quedaste.

La invitación a estudiar era algo tan impropio de ella, pero la idea de pasar una velada distinta fue el detonante de aquella propuesta. Además de que el compañero de cuarto de Yamato tenía cerveza guardada entre sus cosas y con un poco de marihuana que Mimi cargaba consigo, una fiesta distinta se llevó a cabo esa noche.

Strip póker, cerveza y hierba terminó siendo el menú para que ambos estudiantes universitario se conociesen de otra manera. Mimi mostró su mano de cartas y la sonrisa en la joven terminó por hacerlo sonreír nerviosamente a él.

─Escalera Real. Ups… Tendrás que quitarte esos bóxer, Ishida-san ─Dijo ella con tono inocente. Ella se fue acercando a él, ignorando las cartas que sus rodillas terminaron pisando─. ¿O quieres que te lo quite yo?

La propuesta sonaba mucho mejor en los labios de ella que en su propia cabeza. Una sonrisa, un beso sabor a adicción y una noche que volverían a repetir más de una vez.

Bendita juventud. Bendita Universidad.


Notas finales:

La famosa vida universitaria americana xD Es imposible no imaginarse a ambos en tal plan. ¡Gracias por leer!~