No me pertenece KHR
Suspiro con cansancio. Su día fue bastante largo y difícil de llevar, su cuerpo le dolía como si le dejaron caer unos veinte ladrillos en su cuerpo. Se froto con la mano uno de sus vendajes y volvió a suspirar. Nunca pensó que Hibari podía ser tan cruel, no negaba que ya sabía que era una persona viciosa que le encanta pelear, pero ser capaz de hacerlo caer, lo que más le molestaba fue que no se disculpó. Lo único que quería era que le ayudara a bajar, pero de ayudarlo lo hirió y, aunque lo haya hecho sin intención; lo hirió era imperdonable.
Escucho los pasos acercarse a su habitación, de inmediato cerro sus ojos, no quería lidiar con las preocupaciones de su padre. Fue un dolor, tratar de calmarlo cuando lo vio regresar herido, furioso quería ir donde el director y darle unos buenos golpes, por no haber cuidado bien de su adorable hijo.
Suficiente tuvo con Gokudera que quiso volar el árbol, el gato, Hibari y Mukuro. Para él todos eran culpables que Tsunayoshi, termino herido, como su más fiel amigo no podía dejar ese tema impune, insistió en usar sus fuegos artificiales para castigar a los culpables. Larga y tediosa discusión tuvo que aguantar, tratando que hacer entender que no importaba, que todo estaba bien y que no era necesario sus fuegos artificiales, aunque Gokudera dijo que no era fuegos artificiales sino dinamita, tanto Yamamoto como Tsuna, no creyeron que un estudiante de secundaria tuviera en su poder, algo tan peligroso.
Su padre entro a la habitación y vio que Tsuna estaba dormido. Suspiro de alivio que su hijo no tenía dolor, y que estaba teniendo un buen sueño; podía descansar también después de largo día de trabajo de oficina.
Todo el mundo sabía lo que le paso Tsuna ¿Cómo saben? Quién sabe. Tsuna era como una celebridad, siempre llamaba la atención no importaba, si era por su fuerza o por su belleza. Los ojos de los demás siempre, estaban puesto sobre él. Algo molesto para Tsuna, a veces sentía que era devorado por esas miradas lujuriosas.
Se reunió con dos amigos, para ir clases.
— ¿Estás seguro que estas bien?
—Sí, Gokudera-kun. —por enésima vez dijo Tsuna.
Gokudera como una mantra, preguntaba cada cinco minutos si Tsunayoshi, podía caminar, si le dolía alguna parte. Estaba dispuesto a llevar al moreno en su espalda, si era necesario. Porque era su mejor amigo, el que lo salvo de la muerte.
Tsuna pensó en la noche anterior, ir al club de drama para agradecer a Mukuro, por su amabilidad. Nunca tuvo la oportunidad de agradecerle, sin darse cuenta se quedó dormido en el proceso de curación. Cuando despertó, quienes estaban junto a él, eran sus mejores amigos.
Era un poco recio ir a ese lugar. Considera el lugar, como un lugar donde residen los locos. Había desde tipos con complejos de príncipe, de espadachín, alcohólicos y frutas tropicales. Para su salud mental, era mejor estar lejos, sin embargo, no podía ser una malagradecido y no dar sus sinceros agradecimientos.
Otro que no que quería que fuera era Gokudera. El chico de sangre caliente, comento que esos tipos no merecían que fuera a verlos. Y que Mukuro era un bastardo pervertido, que era mejor estar lejos de sus manos, que son como tentáculos.
Tsunayoshi, fiel a sus ideales, fue al club de drama. Tenía que agradecer a Mukuro, no importaba si era un pervertido loco, con manos de tentáculos. Mukuro lo ayudo a cuidar sus heridas, era justo por lo menos agradecer.
Tsunayoshi, llego al club de drama con sus dos amigos, que vigilaban con ojos de águila cualquier movimiento peligroso, que pueda poner en peligroso a su amigo moreno.
Como era de esperar, el lugar era un desastre cuchillos, volaban y se incrustaban en el sombre de manzana de Fran. Escandalosas voces de Squalo y Xanxus. Los pavoneo de Lussuria y el culto que rinde Levi. Tsuna se lo pensó un momento, estaba decidido en busca de Mukuro, pero en cuanto se topó con esa escena, sus pelos de sus brazos se erizaron.
—Ushishisi, ¿La princesa ya decidió aceptar la mano del príncipe?
Tsunayoshi, no se dio cuenta cuando Bel, estaba unos cuantos pasos de su cara. Retrocedió unos cuantos pasos.
—Sempai, usted no es ningún príncipe. Solo era una persona normal con complejo de realeza.
— ¡Cállate! —lanzo algunos afilados cuchillos.
— ¡Ha! Miren que cosita más linda nos está visitando. —Salto Lussuria, con su llamativo atuendo —¿Elegiste nuestro club para unirte?
—Che, ya quisieran. Tsuna jamás se uniría a este club de raritos. —refuto Gokudera.
— ¡Ay, que grosero!
Tsunayoshi ignoro, todo el revuelto que formo. Miro hacia todos lados en búsqueda, de alguna cabeza con excéntrico peinado de piña.
—Oya, oya ¿A qué se debe el placer de tener en nuestro humilde club?
Tsuna, dio un respingo, su corazón martillaba en su pecho. Nunca sabe cómo Mukuro puede aparecer sin sentirlo. Se dio la vuelta para enfrentar, ojos bicolor, que lo miraban con diversión.
—Yo quería agradecerte, por lo de ayer.
— ¿Era eso?
—Sí.
—Ah, pero yo quiero una recompensa. Sabes pesas mucho y, ahora me duele la espalda. —bromeo, llevándose la mano y frotar la espalda baja. Tsunayoshi inflo sus mejillas, desaprobando el comentario, no estaba gordo para pesar mucho.
Mukuro se rio entre dientes. Observando las caras que hacia Tsuna, el moreno es una persona muy expresiva y era divertido verlas.
— ¿Qué quieres?
Mukuro, frunció el ceño como si estuviera pensando que pedir. Tsuna espero pacientemente, ignorando el caos que se llevaba a cabo en ese momento.
—Oya, oya creo que me conformo con beso. —pido, dándose golpecitos con el dedo índice en sus labios. Mostrado el lugar específico donde quería su recompensa.
—Ni hablar. —respondió Tsuna de inmediato. Su primer beso no sería con un hombre, aunque Mukuro es un chico apuesto, no cambia el hecho de que es un hombre.
—Maestro no se pervertido. —Mukuro alzo la mirada, encontrándose con la mirada aburrida de Fran, que dobla los cuchillos que fueron incrustados en su original sombrero.
—Tu plebeyo indigno, no ignores al príncipe. —Bel, lanzo una ronda más de cuchillos.
Algunos de los cuchillos se desviaron y fueron directo donde estaba Tsuna. Con sus buenos reflejos pudo esquivarlos, pero no se dio cuenta que Squalo blandía su espalda como un desquiciado. Tsuna sintió que la espada pasó cerca de su espalda y escucho el silbido tan cerca en sus oídos. Su largo y sedoso cabello fue cortado, en un abrir y cerrar de ojo. Todo el lugar quedo en silencio, observando como su cabello caer y se estrella en el suelo. Tsuna se pasó la mano por su cabello, tratando de sentir su larga cabellera que tenía amarrada en una cola de caballo.
Sus ojos se llenaron de lágrimas, cuando sintió la falta de cabello largo. Se dio la vuelta encontrándose su cabello, como un manto de seda en el suelo, se agacho para agarrarlo. La ira y la tristeza rugieron en su interior. Buscando al culpable corrió hacia Squalo, que no se esperaba que fuera atacado por el moreno.
— ¡Nunca te voy a perdonar! —grito, dando una patada directo en la boca del estómago, al espadachín, que se revolcó del dolor.
Tsuna satisfecho, salió corriendo del club. No escucho la voz de Gokudera, quería buscar un lugar donde poder llorar por su pérdida de su cabello largo y sedoso.
—Déjame ir idiota.
—Gokudera, es mejor dejarlo solo por un momento. —aconsejo Yamamoto.
Tsuna corrió, por todo el campus en busca de algún lugar donde poder dejar salir su tristeza. Después de una larga carrera llego a la azotea del edifico oeste, se sentó el frió suelo y no le importo sentir el azote del viento en su cuerpo.
Sollozó hasta que se convirtió en un llanto. Su cabello era lo único que le gustaba cuando se hacía pasar por mujer. Fueron años cuidándolo, le gustaba sentir el roce de su cabello en la espalda. Sus cuidados de años acabaron en segundos, cuando fue cortado. Sostuvo en su mano con fuerza lo que quedaba de su cabello, la cinta color gris que amarraba su cabello todavía estaba impidiendo que las hebras se esparcieran.
—Eres un herbívoro, llorar solo porque tu cabello fue cortado.
Tsuna alzo sus ojos, hinchados por el llanto. Trato de fulminar con los ojos a Hibari, fallando porque antes los ojos de Hibari eran más como un mohín.
—Que te importa si lloro por esto, es mi problema. —replico Tsuna, con las voz un poco ronca.
Hibari, apretó sus dientes con tanta fuerza que se podrían romper. Tenía que controlarse, después del accidente de Tsunayohi, decidió que tenía que hacer algo, había reconocido su error.
—Ayer, yo… —su voz se hizo más suave, y Tsuna no fue capaz de escuchar lo que dijo.
— ¿Qué? No escuche.
Hibari volvió a repetir pero sus palabras estaban atrapadas entre sus dientes, difíciles de entender.
—Si no es nada, me voy. Solo quería estar solo, pero contigo aquí no puedo estar tranquilo. —comento mordaz Tsuna. Todavía estaba enojado con Hibari.
Hibari cuando vio que Tsuna estaba cerca de la puerta, lo agarra del brazo. Ese herbívoro no se podía ir todavía, antes de cumplir con su deber como carnívoro. Tsunayoshi lanzo un puñetazo hacia la mandíbula de Hibari, sino fuera por sus buenos reflejos, hubiera sido golpeado.
Hibari siendo un adicto a las peleas, por alguna extraña razón, no sintió la excitación de tener una buena pelea. Fue otro sentimiento que no supo cómo nombrar. Secretamente Tsuna, admiro a Hibari, estaba seguro que nadie era capaz de esquivar sus golpes, pero ahí estaba ese chico orgulloso, como un dios de la guerra.
Tsunayoshi se dio la vuelta, dispuesto a irse. No tenía la mínima idea que era lo quería Hibari y tampoco le importaba.
—Perdón por lo de ayer. —dijo a toda prisa Hibari, sus palabras salieron atropelladas de su boca. Un verdadero carnívoro reconoce sus errores, y como él era un verdadero carnívoro, tenía que pedir disculpa por sus errores.
Tsunayoshi, se detuvo con la mano en pomo de la puerta. De reojo vio la cara de Hibari, no pudo creer lo que vio; Hibari tenía un pequeño sonrojo ¿Así son los tsundere? Pensó Tsuna, sus comisuras de sus labios tiraron hacia arriba.
—Las acepto. —dijo. Abrió la puerta y se marchó sin esperar más de Hibari.
Hibari vio la puerta cerrarse y soltó el aliento retenido que sin darse cuenta retenía.
En el capitulo anterior, me dejaron un comentario dejándome un ultimátum, ¿cual sera la pareja principal de este fic? Como había dicho, no sabia porque quería que todos los personajes tuvieran un acercamiento con Tsuna. Pero ya que me dejaron ese ultimátum decidí, dejarlo a votación. Pasen por mi perfil ahí esta la encuesta.
En el próximo capitulo daré los resultados, de la suma de votos de mis ambas cuentas.
Go, go! a votar. Gracias por leer.
