GENDERBENDER
10.- Problemas por aqui, problemas por allá.
La semana se había pasado en un parpadeo, si bien tanto Elsa como Jack habían tendido a pensar repentinamente en los últimos besos que habían compartido, ninguno de los dos los había vuelto a mencionar, simple y sencillamente como si nunca hubieran sucedido.
Aquel viernes había tenido lugar una junta dentro del Ministerio de Magia como cada semana, en esta ocasión, sin embargo, Tooth había formado parte para presentar un par de problemas ante la mesa del ministerio de relaciones muggles... un par de parejas muggles habían sido cambiadas de género y no a causa de una operación como las que los muggles llegaban a practicarse.
El incidente había ocurrido durante un fin de semana, el lugar, un popular restaurante de Francia llamado "La Ratatouille", uno de los pocos lugares donde magos y muggles se mezclaban a la hora de las comidas sin mayores problemas, la comida ahí era tan buena, que los dueños del lugar, aun a pesar de ser magos, brindaban sus servicios a todo tipo de público dada la demanda que tenían sus platillos, no era de extrañar que un par de millonarios snobs se hubiesen quejado cuando a una pareja de magos se les ofreciera un postre especial por parte de la casa y terminaran bajo los efectos de la maldición, tanto ellos, como sus convidados, otra pareja de snobs menos altaneros o problemáticos.
-La chef Tatou y su compañero Lingüini están ahora mismo en las oficinas del Departamento de Accidentes Mágicos - Comenzó a informar Toothiana - ambos ya dieron su declaración en las oficinas de Francia, sin embargo se les extraditó para acá a fin de obtener más información.
-¿Algún otro de los chefs del restaurante es mago? - Preguntó la Ministra de Magia Rose.
-Si Ministra, dos, el souchef y el chef encargado de las sopas, lamentablemente ambos son franceses - Respondió Tooth con desánimo - traerlos supone más problemas que traer a sus jefes.
-Hagan todo lo necesario entonces, necesitamos interrogarlos. - Sentenció la Ministra.
-¿Qué ha sucedido con el restaurant y el resto del staff? ¿son muggles? - Preguntó Elsa repentinamente.
-El restaurant fue cerrado por el momento, se colocó un anuncio de remodelación del edificio, el Departamento de Excusas de Francia también se puso en marcha para interrogar al resto del staff, incluso los sometieron a los desmemorizadores para inducirlos a pensar que el techo de una parte del área de comidas se había desmoronado apenas cerrar el lugar - Respondió Tooth luego de verificar la información que tenía en las manos.
-¿Qué hay de los muggles afectados? ¿donde se encuentran? - Inquirió otro de los magos ahí reunidos.
-Fueron transferidos del hospital psiquiátrico donde se encontraban a un hospital mágico en Francia - Respondió el Ministro de Relaciones Francesas.
-Ministro Duboi, - Comenzó Rose Weasley - será mejor que inicie los trámites pertinentes para trasladarlos aqui, igual a la pareja de magos afectados, Bunnymund, informe a su superior Scorpio que necesitaremos escoltas para las seis personas que serán transportadas desde Francia, en cuanto a usted, señor Filch, el departamento de aurores debe movilizarse inmediatamente para compartir información con el departamento de aurores francés acerca de este caso, escoja a sus mejores rastreadores y algunos aurores del cuerpo de espías para que se desplieguen por Francia, señorita Scamander, sé que el profeta se dedica a dar noticias, sin embargo, no quiero que salga una sola palabra de esto en las páginas del periódico, ¿he sido clara? en lugar de esto, quiero que se entreviste con el departamento de aurores, sección guardaespaldas para que le indiquen recomendaciones de seguridad en lugares de comida para prevenir a la población, debemos emitir una alerta, sin embargo, es necesario evitar que cunda el pánico; en cuanto a todos los demás, quiero informes detallados de todos los casos detectados hasta ahora, lugares de ataque, síntomas, fechas en que se ha dado cada uno de los ataques, además de lo que se sepa hasta ahora de la maldición en si, Monsier Hamada, está usted a cargo de esta situación dentro del Departamento de Misterios, tiene carta abierta para proceder como crea más conveniente, en cuanto a la información que he solicitado, quiero esos expedientes listos y con copia al español, francés, italiano y alemán, me encargaré en persona de transmitir la información a la Confederación Internacional de Magos; ¿alguna duda?
Nadie dijo absolutamente nada, sin embargo todo el mundo terminaba de revisar sus notas y asentir ante las indicaciones dadas.
-En ese caso, la reunión de esta semana ha terminado, vayan a refrescarse y después los quiero a todos llevando a cabo mis indicaciones a la brevedad posible.
Sin más, la Ministra de Magia salió de la sala, seguida de cerca por Hiro Hamada y Artemisa Scamander, los demás tardaron un poco en guardar las cosas para comenzar a salir entre murmullos, la preocupación se sentía en el aire, el problema se les estaba saliendo de las manos.
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-Hola chicos - Saludó Tooth sin su entusiasmo usual a Jack y Elsa justo antes de tomar asiento con ellos para el almuerzo, venía sola.
-Hola Tooth - Respondió Elsa
-¿Qué hay? - Contestó Jack observando repentinamente a su nueva compañera de mesa - ¿donde dejaste al canguro? pensé que habían salido juntos.
-Aster se fue directo a la oficina de Scorpio apenas terminó la junta, ya sabes como es.
-Responsable hasta las orejas... ¿no se pondrá muy gruñón si no come sus zanahorias?
-¡Jack! - Murmuró Elsa en tono de reproche a la peliblanca mientras le daba una ligera patada bajo la mesa - discúlpalo Tooth, sigo tratando de que no diga cosas inapropiadas en el trabajo.
-Está bien Elsa, no te preocupes, si soy sincera, Aster no se queda atrás cuando comenta cosas de Jack, creo que la lista de sobrenombres que le tiene ha venido aumentando desde que... bueno... desde el incidente.
Hubo un silencio que todos aprovecharon para comenzar a comer, al parecer se había vuelto una moda llevar el almuerzo y la comida preparados desde casa, por lo que podía observar la peliblanca, la gran mayoría de las personas en el área de comida habían sacado trastes de sus bolsas, fue hasta ese momento que cayó en la cuenta de que la cafetería estaba casi desierta, en su mayoría, las personas de pie frente al mostrador solo pedían agua caliente y el té o café a parte para prepararlo, uno que otro se encontraban pidiendo comida, sin embargo, aparentemente estaban solicitando observar como era preparado cada platillo antes de recibirlo, sin lugar a dudas, las noticias se habían expandido ya por todo el Ministerio, Jack se preguntó entonces si se habría corrido el rumor también dentro de la comunidad mágica, después de todo, era una comunidad relativamente pequeña.
-¡TIERRA LLAMANDO A JACK!
-¿Mandé? - Soltó la aludida ligeramente desorientada antes de notar la mano de Tooth frente a sus ojos.
-Realmente estás en las nubes Jack, en fin, estaba comentando con Elsa sobre el incidente en Francia, me ha recordado que tú eras amigo de Alfredo Lingüini.
-Pues, tanto como que amigos, no, Alfredo era más amigo de Hiccup que mío.
-¿Y no les gustaría ir a verlos? parece que él y Colette no solo son socios en el negocio restaurantero.
-Gracias por el ofrecimiento Tooth - Respondió Elsa - pero creo que por el momento, sería inadecuado, aun queremos mantener esto lo más... discreto posible.
-Nos preocupa que los niños se enteren - Puntualizó Jack.
-¿Niños? - Sonó una voz sumamente grave y con un ligero acento australiano cerca de la mesa - ¡ah, es verdad! tú tienes dos, ¿planean tener otro? podrían aprovechar y que esta anciana decrépita geste al siguiente.
-¡Canguro! seguro te haría mucha gracia verme embarazado, ¿no?
-Luego de verte teniendo la regla, créeme, sería una bendición ver como el destino se cobra todas las que debes - Comentó Aster con una sonrisa retorcida mientras tomaba asiento junto a Tooth.
-Me encantaría verte en la misma situación... si no supiera que Tooth también tendría que sufrir las consecuencias - Respondió Jack medio en broma.
-Por mi no habría problema - Soltó la pelinegra repentinamente - seguro sería interesante despertarme un día en mi versión masculina, seguro hay un montón de cosas nuevas que podría experimentar, de hecho, siempre me he preguntado como es que a los hombres les toma menos tiempo masturbarse, creo que sería lo primero que probaría, ¿tú lo has hecho Elsa?
La situación no podría ser más graciosa, Tooth diciendo aquel discurso con toda la inocencia del mundo y Elsa atragantándose repentinamente con su té mientras su cara tomaba un color escarlata difícil de pasar por alto.
-Tooth, no puedes hablar en serio - Se apresuró a decir Jack tratando de contener la risa.
-¡Oh, pero lo digo en serio!, -Se defendió Pixie antes de dar un rápido sorbo a su jugo de frutas para retomar el tema con toda la seriedad y emoción con que un niño habría argumentado porqué necesitaba recibir cierto juguete para Navidad - me gustaría saber si lo de la estatura me afectaría a mi, siempre he querido ser más alta, y luego está toda esa teoría de que los hombres son más fuertes por naturaleza, me encantaría poder corroborarlo, además del sexo, claro, el sexo siendo mujer es divertido pero, en ocasiones he pensado que los hombres se llevan la mayor parte de la diversión...
-Tooth, cambia de tema - Gruñó Aster en una voz baja y cavernosa que parecía ser una advertencia.
-¡Oh vamos, Aster! no lo decía por ti, siempre te aseguras de complacerme.
-Por Merlín, ¡esas cosas no se comentan en la mesa! - Respondió el australiano con una mirada sombría dirigida hacia las tiras de carne seca que había estado masticando desde que llegara.
-Solo estaba exponiendo mi punto de vista - Rebatió Tooth observando a su compañero con una enorme sonrisa antes de volver a sus interlocutores - ¿y ustedes han probado cosas nuevas?
-Me corté el cabello - Murmuró Elsa con disimulo.
-Yo usé lencería el día que fuimos de compras... ¡a que te gustaría vérmela puesta canguro!
El rostro de Aster se puso verde por un momento antes de dirigirle una mirada asesina a la peliblanca, la cual había comenzado a sonreírle con un aire ligeramente coqueto y un guiño que si bien habían sacado una carcajada a Tooth, habían desconcertado por completo a Elsa.
-¿Jack? - Alcanzó a articular Elsa en susurros luego de salir de su desconcierto - pensé que no te gustaban los hombres.
-No me gustan, pero la cara que pone Bunnymund con esos comentarios no tienen precio - Contestó Jack de lo más feliz antes de comenzar a recoger sus cosas.
-Y bueno, volviendo al tema - Interrumpió Tooth - ¿no han experimentado un poco más allá? de todas formas, están casados, supongo que no tendría nada de malo que siguieran "haciendo vida marital" aun cuando están en estas condiciones.
-Las mujeres no son precisamente mi tipo Tooth - Soltó Elsa ligeramente avergonzada por la pregunta - y Jack está igual, no le gustan los hombres... no se como podríamos llevar la relación como normalmente.
-Pero si hay amor de por medio... - Dijo Tooth dejando que el resto de la frase flotara en el aire.
-Tooth, si no estás en esta situación, no creo que lo entiendas, yo amo a Elsa, seguiré protegiéndola, si necesita ayuda estaré ahí para ella pero... no creo que pudiera dejarla hacerme lo mismo que yo le hacía... no importa si me da curiosidad o no, simplemente no podría.
-¡Aburridos! - Murmuró la pelinegra antes de comenzar a guardar sus cosas - bueno, ya que eso quedó aclarado, solo me queda una duda, y espero que no se ofendan pero... ¿cómo lidian con las hormonas?, ¿o no sienten cuando el cuerpo necesita un poco de "amor"?
-¡Tooth, vámonos! creo que los estás poniendo más incómodos de lo que estaban.
-¡Pero Aster...!
-¡Silencio jovencita!, esa gran bocota que tienes va a terminar metiéndote en problemas un día, te lo he dicho demasiadas veces.
-No veo que te quejes cuando uso mi GRAN bocota contigo.
Aster no pudo evitar sonrojarse mientras se levantaba como accionado por un resorte para tomar a su pareja de la mano y salir de la escena lo antes posible, Elsa también se había sonrojado ligeramente, aunque lo suyo llevaba más tiempo en su rostro, Jack por su parte no paraba de reír tomando nota de que él no era el único que fastidiaba al pobre auror australiano según parecía.
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-Vaya día - Musitó Elsa apenas llegar a casa, estirándose a todo lo que daba antes de dirigirse a la cocina de la casa.
-¡Y que lo digas! - Respondió Jack masajeándose ligeramente en los hombros y revisando su pantalón de campana, notando al momento un pequeño agujero hecho por quemadura - hacer bromas de ese tipo justo después de recibir esa noticia en la junta... espero que la Ministra Rose tenga un poco de compasión con ese pobre chico.
-No es como si fueran a reabrir Azkaban por una broma Jack - Comentó el platino desde la puerta de la sala - voy a preparar algo de té, ¿quieres un poco?
-No, así estoy bien, gracias... creo que subiré a tomar un baño caliente, me duele todo.
El ministro se dirigió a la cocina sin más mientras la auror subía las escaleras hasta llegar a la habitación que estaba utilizando, sacó algo de ropa limpia y pasó al baño, comenzó a llenar la tina y finalmente comenzó a desvestirse tratando de vaciar su mente para poder relajarse en el agua, si bien, el calor nunca había sido de su agrado, tenía que reconocer que era un remedio excelente para relajar los músculos.
Elsa por su parte no dejaba de dar vueltas a todo el asunto mientras ponía el agua en una tetera y la colocaba al fuego, por un momento el pánico había cundido por toda el área de Relaciones Muggles del Ministerio, en verdad, el pequeño Nicholas Alphonse Bonaccord no podía haber escogido un peor momento para hacerle una broma a su madre, Bridget Weasley.
Todo había ocurrido una hora antes de la hora de salida, la mayor parte del personal del Ministerio de Relaciones Muggles y las secciones del Ministerio de Magia relacionados con el caso de la maldición transgénero habían estado demasiado ocupados con papeleo, recopilaciones y transmitiendo información como para notar que el joven Nicholas, de 10 años, había estado dando vueltas por ahí, completamente aburrido y tratando de llamar la atención de su madre, quien fungía en ese momento como secretaria.
No muchos lo sabían pero Nicholas había sido concebido con mucho esfuerzo por parte de sus padres, había sido consentido y mimado hasta el hartazgo, lo cual había desembocado en la renuncia de su nana en turno, con esta ya iban al menos 5 en lo que iba del año, Bridget no había tenido otra opción y se había llevado a su pequeño al trabajo, el niño por su parte, con la cantidad de recursos con que contaba usualmente, se había hecho de algunas bromas y juguetes de Sortilegios Weasley a escondidas y los había llevado cargando ese día al trabajo de su madre, la cual, con toda la conmoción, había tenido más trabajo de lo usual.
Las bromas de Nichlas habían provocado un verdadero caos en el Ministerio, había comenzado lanzando un par de inocentes bolas de humo para fiestas, las cuales habían hecho ruido y cegado a la mayor parte de las secretarias y gente que iba y venía por el corredor, no contento con esto, el chico también había decidido activar algunos lanzadores de pintura mágica luego de adherirlos a las paredes, hasta ahí las bromas no habían pasado a mayores, el problema había surgido cuando Jack había alcanzado a tomar al mocoso por el cuello de la túnica para levantarlo y ver de quien se trataba, al joven Bonaccord se le había salido en ese momento una bomba de fuegos artificiales que sus tíos aun no habían puesto a la venta por tenerla en fase de pruebas... algunos papeles y registros comenzaron a arder al contacto con las cuantiosas chispas, la gente más susceptible a padecer ataques de pánico había salido huyendo en desbandada, golpeando a cuantos magos se les atravesaron en el caos creado por la obscuridad y las chispas, Jack había debido lanzar a Nicholas al techo para evitar que lo pisaran, congelándolo ahí mismo para que no cayera y no fuera herido por las chispas al mismo tiempo que hacía lo imposible por poner a Elsa a salvo de aquella enorme confusión y dejarlo en un lugar seguro, el cuerpo de afanadores llegó cuando finalmente el pasillo había sido desalojado, seguido de cerca por algunos sanadores que se encontraban en el lugar, la ola de pánico había tenido consecuencias serias, no solo se había perdido parte del trabajo del día sino que además, una de las becarias, dos secretarias y el ministro Francés habían resultado heridos a causa de los empujones, pisotones y uno que otro hechizo realizado accidentalmente durante la confusión, en cuanto a Nicholas, la Ministra Rose había decidido llevarse al jovencito y a su madre ante una parte del Wizengamot para decidir que hacer con ambos.
Por supuesto, nadie pudo salir a su hora, aun cuando se les haría una remuneración económica, la mayor parte de los magos que habían perdido sus avances de trabajo habían debido quedarse al menos dos horas más, por fortuna, no se había perdido ninguno de los documentos originales de investigación de caso.
Elsa apagó el fuego cuando la tetera comenzó a pitar, retirándola con cuidado para servirse aquella humeante bebida, tomó algunas hierbas de la despensa y comenzó a mezclarlas en el agua caliente antes de endulzar todo con miel, podía sentir la cabeza todavía punzante por el esfuerzo del trabajo extra y el susto, aun cuando estaba hasta cierto punto acostumbrado a que de vez en cuando hubiera bromitas pesadas en el ministerio, esa en particular había sido de las más destructivas.
-Menos mal que nunca tuve que llevar a Luna conmigo - Se dijo Elsa a si mismo luego del primer sorbo, sintiendo como el líquido cálido bajaba por su garganta y comenzaba a hacerle efecto.
Minutos después, el platino había decidido emplear su varita para enviar los trastes sucios al fregadero, empleó su magia para que los trastes se limpiaran por si solos también, usualmente evitaba usar su varita para ese tipo de tareas pero en esta ocasión, realmente no se sentía de humor para hacer las cosas a mano.
Una vez seguro de que los trastes se colocarían solos en el escurridor, decidió subir a su habitación, la idea de Jack sobre un baño en realidad era buena, estaba seguro de que tenía cenizas en el cabello y algunas otras partes de su anatomía, un baño espumoso le vendría bien además para terminar de aclararse, no sabía que le pasaría a Bridget o a su pequeño, lo cierto es que de pronto ya no era algo tan importante en lo que pensar, de todas formas, terminaría enterándose el lunes, tal vez antes.
Para cuando la tina estuvo lista, Elsa comenzó a buscar las sales y los polvos relajantes que reservaba para días especialmente ajetreados, sin embargo, no estaban en su sitio, buscó un poco más, hasta que decidió colocarse una bata para ir a preguntarle a Jack, tal vez el esfuerzo de moverse de prisa y protegerlo de la multitud la habían lastimado más de lo que había pensado.
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Intentar poner la mente en blanco no había sido suficiente, el agua caliente le había ayudado a relajarse, pero seguía sin ser suficiente, comenzó a mirar el techo, por alguna extraña razón, los comentarios de Tooth habían terminado por resonar en su mente, había intentado deshechar la idea pero, luego de pensarlo bien, había veces en que de verdad, no encontraba otra forma de liberar estress.
No muy segura de lo que estaba haciendo, Jack comenzó a acariciarse, al principio sintiéndose completamente ridícula por lo que estaba intentando, luego se le ocurrió otra idea, cerró los ojos y comenzó a visualizar a Elsa, se concentró lo suficiente para definir en su mente aquellas curvas que le volvían loco, la ondulación de su cabello platinado, lo sensuales y apetitosos que se le veían los labios luego de besarla un par de veces, se visualizó también abrazándola, tocándola por todas partes, el truco le estaba funcionando, dejó de sentirse incómoda mientras continuaba con su pequeña fantasía, tratando de imaginar que el cuerpo que tocaba no era el suyo, incluso había comenzado a disfrutarlo, era una sensación tan placentera y liberadora...
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No escuchó ruido dentro del cuarto de baño, la puerta incluso estaba semiabierta, tal vez Jack se encontrara ya en otra parte de la casa.
-¿Jack? - Preguntó Elsa en voz baja, no hubo respuesta, por lo que entró al baño.
Comenzó a buscar entonces, asomándose a los pequeños estantes de la habitación sin cajones, sonrió al ver los juguetes de baño de sus hijos en una cesta y las toallas de colores dobladas bajo el lavamanos, había algunos artículos de higiene pero ni rastro de sus sales, el platino se detuvo a pensar un momento, tal vez estarían al lado de la tina, así que se dirigió ahí, ya había tomado la cortina para correrla cuando escuchó un gemido dentro de la misma, no pudo detener su mano de mover la cortina, la orden ya había sido enviada por lo que había terminando abriendo antes de terminar de cambiar de opinión, el encontrarse a una Jack Frost completamente desnuda, sonrojada y sumergida en el agua transparente y ya sin vapor habría sido suficiente para espantar a Arendale, el echo de notar donde tenía Jack sus manos había sido lo que hiciera saltar al platino como si se hubiera encontrado con una araña gigantesca en la escena.
-¡LO SIENTO! -Alcanzó a decir Elsa antes de darse vuelta.
-¿Elsa? - Preguntó Jack repentinamente asustada y avergonzada al darse cuenta de que había sido atrapada con las manos en la masa - Lo siento, discúlpame, no te escuché entrar, en serio, oye... esto no es, no es lo que piensas, Elsa... ¿Elsa?
Elsa no pudo contestar, algo en toda la escena había activado su cuerpo de una forma que realmente no esperaba, olvidándose de las sales de baño y de la idea de desestresarse con burbujas, salió de ahí con dirección a su propia habitación dejando un ligero rastro de escarcha en el suelo, le urgía un baño de agua helada, y definitivamente, tendría que hablar con Jack, por lo visto necesitaban algún tipo de sistema para no ser encontrados en situaciones así de vergonzosas.
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NOTAS DE LA AUTORA:
Terminé... pensé que me tomaría más tiempo pero en fin, logré poner un par de ideas en el cap tal y como quería, ¿qué opinan?
A todos los lectores, muchas gracias por darse el tiempo de pasarse a dar una ojeada, gracias también a quienes han colocado esta historia en fav y follow y por supuesto, no dejen de escribir algún comentario para esta historia, sus comentarios, críticas y anécdotas son siempre bien recibidas.
SARABA
